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MIRANDO AL SUR - augusto alvarado


EPSY CAMPBELL

<hr><h2><u>EPSY CAMPBELL</h2></u>

Costa Rica, mujer a la espera
del rally presidencial



Golpeadas, preteridas eternas, “ninguneadas”, violadas, asesinadas cuando brinda la ocasión, en fin, las mujeres han echado a andar y es difícil que se detengan antes de que el fiel de la balanza no indique que se ha establecido el equilibrio en la sociedad. Los tiempos de la mujer en casa están muertos, sólo que no quieren los varones reconocerlo; en la opresión del otro sexo pierden el espejo donde verían la suya. Pero no por mucho más, ellas entraron en política con todo, y les encanta lustrar espejos. En Costa Rica ella tiene un nombre: Epsy Campbell.

Lagos Nilsson - Pieldeleopardo.com
Revista latinoamericana de cultura y política


“La discriminación racial es ejercida por todas aquellas personas e instituciones que se colocan desde la perspectiva del grupo racial dominante (...) para perpetuar la supremacía blanca. Una supremacía que se fundamenta en el poder del hombre blanco, por lo cual la discriminación racial parte del menosprecio de lo no blanco junto con el de lo no masculino. La discriminación racial pasa entonces desde las bromas 'bien intencionadas' hasta por las políticas socioeconómicas que colocan a las personas de determinado grupo racial y étnico en una condición de marginación política y de pobreza, sin los canales correspondientes para que de manera colectiva puedan salir de esa condición”.

En 2002 a Epsy Campbell Barr, costarricense, economista, feminista, música y dirigente social devenida en conductora política la reconocieron como la más diligente diputada del año. ¿Quién es Epsy Campell?

Es una diputada negra, joven, bien parecida, inteligente, audaz y –una metáfora– de armas tomar. Pertenece a un partido integrado por fuerzas dispares y heterogéneas, desde la vieja izquierda hasta iglesias protestantes. Se podría decir cercano a lo que se conoce como social-democracia. Una organización de centro izquierda.

EL ESCRITOR RACISTA

La diputada Campell, al revés de muchos políticos, suele ser clara y tajante. Lo es en su rechazo al TLC entre Costa Rica y Estados Unidos tanto como en su denuncia del racismo y el machismo y consecuente bregar por la igualdad de oportunidades para las minorías.

Como ocurre en el Cono Sur americano con la nación mapuche, sistemáticamente reducida en número e influencia por los guarismos oficiales, en Costa Rica lo oficial es que la población de ascendencia africana –afroamericanos, que el término no es válido únicamente para los negros estadounidenses– no llegue al tres por ciento del total nacional; ella afirma que roza el diez.

Epsy Campbell conoce en carne propia la lucha por ser reconocida, respetados sus derechos. Proviene de una familia vinculada al arte: una de sus hermanas es bailarina y la otra escritora. Creció como la mayor parte de los latinoamericanos; asediada por las limitaciones. Y como la mayoría de las mujeres de este continente, parió joven a su hija mayor, Epsy Tahisha, que estudia medicina: a los dieciocho.

La actual diputada –a la que los costarricenses no verían mal en la presidencia de la república– ama la música: saxo y flauta traversa, que tocaba en la Orquesta Sinfónica Juvenil.

Una de sus luchas más sobresalientes fue la acusación de racista que arrojó sobre el ya fallecido escritor Joaquín Gutiérrez, por el contenido de uno de sus relatos, Cocorí: historia de un niño negro que se enamora de una chica blanca. Cocorí es descrito como parecido a un mono.

En rigor quienes sostuvieron la demanda de racismo contra el cuento –y el escritor– fueron su hija mayor, Epsy Tahisha Campbell, y un compañerito de escuela. Pero sin duda fue la actual diputada la que coordinó y dirigió a los padres y al movimiento que logró –pese a que en 1996 los tribunales fallaron que no existían elementos racistas en el texto de marras– que Cocorí fuera quitado de la lista de libros que recomienda el ministerio de Educación.

Gutiérrez, que murió en 2000, hizo algunas correcciones al texto del relato, las que probarían a sus detractores la existencia de elementos racistas. De cualquier modo la polémica se arrastra desde antes del recurso de Tahisha y su condiscípulo. Gutiérrez –también editor y amante de los gatos, que residió algunos años en Chile– siempre negó esos contenidos.

Recién llegada a la política de balcón –resulta elegida en febrero de 2002– esta cuarta entre las mujeres afroamericanas que ocupa un asiento en el congreso de su país, no parece dejarse ablandar –algunos dirían domesticar– por el oropel de su investidura ni la cuantía de la dieta.

Pronto el Partido Acción Ciudadana deberá efectuar un balance y fijar posiciones y estrategias: seguir hasta el final o intentar frenar al torbellino Epsy, que le permitió nada menos que romper con el bipartidismo de décadas en el país.

Fuentes

Agenda de las Mujeres - (http://agendadelasmujeres.com.ar)
Televisión de Costa Rica - (www.teletica.com)
Mujeres Hoy - (www.mujereshoy.com)
Banca Mundial de Mujeres, sección Chile - (www.finam.cl)
Portal CIMAC de información femenina - (www.cimacnoticias.com)
Informe desde San José.

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