"Entonces si no es el capitalismo, ¿qué es? Yo no tengo dudas: el socialismo. Ahora, ¿cuál de tantos? Pudiéramos pensar incluso que ninguno de los que han sido: hay que inventar el socialismo del siglo XXI" - Comandante Hugo Chávez Frías
Martes, 01 de Marzo de 2005 23:12 ;?> No hay comentarios. Comentar.
Obedeciendo leyes absolutas supe de más de un anciano que moría plácidamente bajo los nogales, durmiendo la siesta en su gran sillón de mimbre, holgado, entre almohadas de plumas de ganso, gallina, patos, con las piernas resguardadas por una sólida manta de Castilla.
Los "abuelos" conformaban una importante clase espiritual, aprovechando el Año Nuevo para escaparse de este mundo. Sus muertes no provocaban excesivo dolor. Quizá, unos lagrimones privadísimos. "Con más de noventa, qué se podía esperar". Si alguien lloraba eran los nietos y tataranietos. Aunque a todos se les extinguía la tristeza con la fiesta funeral y el reparto posterior de bienes.
Los epinicios, recién llegado el Año Nuevo, tenían un sentido renovador. Abuelos y abuelas solían acumular muchos objetos. Muy codiciados los bastones de marfil, de caoba, con empuñaduras de plata. Los biombos chinos, las alfombras francesas, las porcelanas y las bacinicas inglesas, con bellas flores. Estas últimas, aunque saltadas, se aprovechaban para transformarlas en maceteros donde crecían a sus anchas cardenales, clemátides azules, pelargonios, y hierbas de olor y sabor para las "agüitas" medicinales.
Yo recuerdo el interés con el que observábamos ese jardín al fondo de nuestra casa, hospedería de violetas, claveles, cedrones y rudas, tomillos, perejil y cilantro, orégano, de un cuanto hay. Allí, en tales territorios se habían aposentado los púdicos, cristianos y privadísimos traseros de tíos y tías-abuelas. En lenguaje de salones los traseros de estas venerables señoras se denominaban "po-pó" o "popy". Dejo constancia que la palabra "poto" nos estaba vedada. Palmada en la boca. Unos exquisitos pusieron de moda, en vez, la expresión "el honorable".
La reliquia de Joaquín
La recuerdo bien. Me la mostró su viuda, Marta Albornoz. Este gran vase-de-nuit de la más perfecta y poderosa porcelana inglesa, decorado con flores, se advertía limpísimo, inodoro. Su viuda me aseguró que "tuvo muy poco uso". Me interesé en adquirirlo. Por esos tiempos yo solía organizar unos garden-parties en mi casa, invitando a poetas, pintores, músicos y bellas musas. Ofrecía unas "guaguas" (vino tinto o blanco con frutas de tarro, clavo de olor, hielo y bastante azúcar). Usaba unos jarros de vidrio enormes (cinco litros). A vaciar "la guagua" acudían alcohólicos titulados y muchachas en flor o con pétalos de menos, a las que llamábamos "las musas". Me imaginé el éxito que habría sido el ofrecer este interminable aperitivo (era lo único que ofrecía, más la conversa) en la exquisita ponchera bacinica de Joaquín.
Su viuda desechó la oferta de compra, sonriendo con cierta melancolía ¿Dónde estará este objeto de museo? El viaje final de los abuelos y abuelas suponía entre otros remates el subastar los "andadores de madera" de medio púlpito y las grandes camas, algunas auténticas obras de arte, y el escritorio alemán y el gramófono y el piano.
El catre de la abuelita
Leo en la prensa el aviso de una nieta en apuros que ofrece en cien mil pesos el catre donde murió su abuelita. Hecho con viejos bronces, sólido somier de fierro y, acaso, un dosel de alambres y metales repujados. Allí murió de 99 años, la abuela Julia. El catre "no suena mucho", explica la nieta.
Recuerdo encuentros con estas piezas de museo, ornamentadas con iniciales de oro y plata y flores pintadas al óleo. A estos lechos de Blanca Nieves "había que subirse". En el primer piso, los gatos. Y una o más bacinicas. Estas camas eran tan solemnes como los tronos, con doseles, envueltas en sedas francesas. Los antiguos se "subían" a este territorio para hundirse en bellos sueños.
En los valles del norte grande y chico, en casa de fundo, es posible descubrir alguna de estas ornamentadas camas. Sé de dos, muy hermosas, en ciertas casas secretas del valle del Limarí.
Vi catres en museos, en casas de Elqui, de Copiapó, por San Pedro de Atacama. No se venden, integrados como están a los poderosos dormitorios, entre viñas, olivares, alfalfas, con atmósferas misteriosas donde se pasean Efigenia con Rosalía, donde descansan Lucila con Soledad.
Martes, 01 de Marzo de 2005 15:19 ;?> No hay comentarios. Comentar.
Aquella noche de agosto de 1988, mientras el secretario de Estado, George Schultz, se movilizaba por las capitales de América Latina para impedir la visita de los gobernantes invitados a la transmisión del mando en Ecuador, Rodrigo Borja y Osvaldo Guayasamín (1919-1999) cavilaban acerca de lo procedente en tales circunstancias.
¿Cuáles circunstancias? Presidente electo el uno, pintor de renombre mundial el otro, Borja se preguntaba si el arte debía ceder su lugar a la política o viceversa. Por su lado, la angustia de Guayasamín alcanzó su clímax: "¿Quiere decir que justamente ahora, después de todo lo que he dicho y manifestado sobre el dolor de nuestros pueblos, debo ceder y borrar lo que pinté en el mural del Parlamento?" Resignado, el pintor dijo para sí: "Haré lo que mi ñaño (hermano) diga". Y el presidente electo, asediado por algunos de sus consejeros, la embajada de Estados Unidos y los telegramas de protesta contra los contenidos del mural “Frustración y esperanza”, se trasladó a la residencia de Guayasamín.
“-Osvaldo, no nos torturemos más. El mural se queda como está. Si empezamos agachando la cabeza la vamos a tener agachada en los cuatro años de mi mandato. Has pintado lo que tú sientes y millones de ecuatorianos y de latinoamericanos están contigo”. Sin dar crédito a lo que oía, visiblemente conmovido, el pintor destapó una botella de vino y con la mirada clavada en la policromía eternamente variable del volcán Pichincha, pegó un grito de alegría: "¡Por fin! ¡Por fin un político que entiende que todo es válido, la historia y la vida, el arte y la política, los benditos intereses del Estado y el sufrimiento de los pueblos!"
Borja y Guayasamín se confundieron en un largo y sentido abrazo. Días después, durante la ceremonia de posesión en la sala de honor del Congreso Nacional, Schultz hizo como que nada ameritaba ser visto, en tanto pocos metros más allá Fidel Castro observaba con regocijada atención el mural de 360 metros cuadrados (30 de largo, 12 de alto), que de un modo estremecedor narra 2 mil 500 años de historia ecuatoriana. Salpicado de leyendas y referencias culturales, el mural se divide en varias partes: la simbólica y la trágica, la positiva y la negativa. La figura central, simbólica, es la más importante: la cultura carchi, que data de mil 500 años antes de Cristo, de donde sale un sol cuadrado que encierra una luna redonda. Dos enormes manos de cuatro metros de altura se alzan desde la base del mural y tratan de alcanzar el sol cuadrado y la luna redonda, rematados por un cóndor gigante con alas de fuego que representa el resurgir de la unidad latinoamericana. En el extremo superior izquierdo, una leyenda reza: "Indoamérica, rompe tus fronteras". Al centro, un pensamiento de Bolívar: "Formar de todo el mundo nuevo una sola nación" y otro de Juan Montalvo: “Desgraciado el pueblo donde los jóvenes son humildes con el tirano".
La parte "negativa" del mural se compone de cuatro nichos hundidos en los que figuran cuatro personajes siniestros: un soldado sonriente pintado en blanco y negro con los ojos inyectados en sangre y un enorme casco nazi que lleva las siglas de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos: CIA.
Con el mural “Frustración y esperanza”, el indio Guayasamín legó a la posteridad un mensaje profundo de optimismo y opción por los condenados y la urgente necesidad de la emancipación latinoamericana.
El otro legado del pintor fue la “Capilla del Hombre”, complejo arquitectónico cultural de 15 mil metros cuadrados. La capilla evoca el destino de América Latina, de México a la Patagonia, y la historia de los pueblos del continente, representada en las culturas maya, azteca, inca y otras hasta la época presente.
De dos pisos, los niveles de la capilla están unidos por gradas y un par de elevadores. En la pared oriental de la planta superior fueron colocados los acrílicos del mural Rostros de América, pertenecientes a la La edad de la ternura, hechos por el pintor antes de su muerte.
La Capilla del Hombre fue inaugurada en días pasados por los presidentes Gustavo Noboa, Fidel Castro y Hugo Chávez, quienes encendieron la llama eterna del sitio ante mil 500 invitados. La presencia del presidente de Cuba en Ecuador traspasó expectativas. Masivamente el pueblo de Quito se volcó en las calles y allí, en medio de la cordillera de los Andes y cerca de la línea que parte en dos al mundo, Fidel evocó una frase de Guayasamín:
"Mi pintura es para herir, arañar y golpear en el corazón de la gente, para mostrar lo que el hombre hace en contra del hombre; pintar es una forma de oración, al mismo tiempo que de grito, y la más alta consecuencia del amor y la soledad"."
Martes, 01 de Marzo de 2005 15:43 ;?> No hay comentarios. Comentar.
Las muchachas sencillas dudan que el mundo sea un balneario para lograr bronceados excitantes y exhibirse como carne en la parrilla de una hostería al aire libre. Las muchachas sencillas no cultivan el arte de reptar hacia la fama ni confunden a las personas con peldaños ni practican ocios ni negocios ni firman con el trasero contratos millonarios. Las muchachas sencillas estudian en liceos con goteras, trabajan en industrias y oficinas, rehúyen las rodillas del gerente, hacen el amor con Luis González en hoteles, en carpas, en cerros, en lugares sencillos. Las muchachas sencillas se convierten en madres, en esposas sencillas, luchan largos años como sin darse cuenta, llenándose de canas, de várices y nietos. Y cuando abandonan este mundo dejan por todo recuerdo sus miradas en fotos arrugadas y sencillas.
Jueves, 03 de Marzo de 2005 22:32 ;?> No hay comentarios. Comentar.
Nota de Mirando al Sur: Excelente nota de Rolando Mermet. Sólo un pequeño detalle adicional, a mi juicio muy importante. Aunque es muy justa y correcta la mención de Giachino, Olmos y Perón debió mencionar, como buen conocedor de la historia, a Jorge Abelardo Ramos, que fue el primer político argentino contemporáneo que vinculó la lucha por Malvinas con la crisis económica argentina producto de su vínculo estructural con la Gran Bretaña y con lo que hoy llamaríamos la economía "neoliberal". Aún recuerdo un notable titular del periódico del FIP "La Patria Grande": "YA ECHAMOS AL INGLÉS, AHORA ECHEMOS AL ALEMANN" (haciendo referencia al ministro del gobierno militar). Buen artículo Rolando, felicitaciones - Augusto Alvarado
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Ayer nomás escuché a un economista liberal devenido “comunicador social”, despotricando ofuscadísimo contra el gobierno argentino, y comparando el optimismo reinante por la negociacion exitosa de la deuda privada, y a su estratega el presidente Kirchner, con la Guerra de Malvinas y el “vamos ganando” de Galtieri luego de hundir al destructor Sheffield. La comparación era transparente: Galtieri = Nestor Kirchner.
Según este liberal cipayo, (que oportunamente tiritaba porque nos ibamos a caer del mundo, y pedía pagos en efectivo y subir la oferta en el canje), Kirchner como Galtieri, dice que “vamos ganando”, y en realidad, explicaba a la audiencia, estamos perdiendo... y feo.
Es curioso. Cada vez que el país retoma (o intenta) adoptar un rumbo soberano, el recuerdo de Malvinas regresa cual si fuese un espectro maldito en boca de los voceros históricos de los enemigos de nuestros pueblos. Regresa, y es esgrimido triunfalmente, como ejemplo de todo lo negativo. Como paradigma de la estupidez humana, y de la inmadurez del criollo.
No es casual ni fortuito el ejemplo elegido.
Así como después de 1982, pretendieron sumar a la derrota militar, el quiebre de nuestra voluntad y orgullo nacional, con la política de la desmalvinización, apelando por ejemplo al “Galtieri, borracho, mataste a los muchachos” y a un antimilitarismo cerril y trasnochado, para que renegaramos del “pecado” de haber intentado enfrentarlos con las armas, así ahora, pretenden enajenarnos las conclusiones que corresponden extraer de esta dura negociación (llevadas adelante en condiciones de extrema debilidad), mostrando a un Kirchner gatopardista y maquiavélico, que como el Galtieri borracho, este también, engaña a los pobres muchachos...
Dicen: “El monto de la deuda igual queda abultado”, o “solo se bicicleteó para adelante”, o “la gente cree que fue gran cosa”, “es más de lo mismo”, etc.
Pero no nos confundamos: Galtieri no le preocupaba a los oligarcas y cipayos, a La Nación o Martinez de Hoz, por beodo o por dispépsico, ni por dictador o torturador, ni por llevar mal la conducción militar del conflicto, sino por HABERSE ATREVIDO, POR HABER OSADO ENFRENTARLOS, y luego lo dejaron caer, pasado el conflicto, porque ya no era confiable para el imperio angloamericano y sus aliados de la OTAN.
Del mismo modo, frente a la renegociación que acaba de concluir la Argentina, y frente a la firmeza del gobierno de Kirchner, no están preocupados por si se negoció mal o bien, no les importa si el monto de superávit resultará excesivo y será una hipoteca para nuestros hijos. Sino que están molestos porque no digieren el MAL EJEMPLO que acabamos de asestar al FMI y el BM, y temen el efecto contagio entre los países hermanos de Nuestraamérica.
Y hacen bien en preocuparse. Porque vamos por más. Vamos a presionar para exigir el club de deudores frente a los organismos internacionales, no ya frente los acreedores privados, tan solo.
El problema de la deuda, es en lo sustancial, político. No económico. Y como sucedió en Malvinas, el pueblo apoyará al gobierno si se decide a ir más a fondo. Llenará las plazas y dará su sangre. Apretará los dientes y sacará el pecho, si se lo convoca a la patriada. Al enemigo no le gustó Malvinas. Al enemigo no le gusta la renegociación de Argentina.
Son malos ejemplos. Nosotros lo sabemos.
Por eso, hoy más que nunca recordar y honrar la memoria de los héroes de Malvinas, y recordar y honrar la memoria de todos los patriotas que han luchado en contra de la deuda externa y el FMI, es piedra fundante de una nueva voluntad de Liberación Nacional.
En el nombre de Pedro Giachino, de Alejandro Olmos, y del Gral. Juan Perón, recordamos a los miles de Argentinos bien nacidos. Al final, sin duda alguna... Venceremos.
(*) El autor integra el Centro de Estudios Nacionales Arturo Jauretche, la Agrupación de Izquierda Nacional Patria y Pueblo de Argentina y colabora en Questión Latinoamérica y Reconquista Popular.
Jueves, 03 de Marzo de 2005 20:38 ;?> Hay 1 comentario.
Dijo la prensa que el promedio de edad del flamante gabinete designado por Tabaré Vázquez promedia los 65 años. Yo no saqué la cuenta pero poco importa sacarla: eso, más o menos, es así. Y es así también por lo que ya dijimos en una contratapa publicada la semana pasada aquí mismo: el proceso fue largo.
Pero si ahora agregamos que será largo el que comienza, entonces el tema de la edad, o sea el de la juventud, pasa a ser estratégico por simples y flagrantes razones biológicas. Si al fin de cuentas expresamos a la sociedad tal cual es, no lo hacemos tal como debería ser.
O damos paso a los jóvenes o estamos fritos.
Va a ser duro comprender y aceptar que el proceso será otra vez largo porque especialmente nosotros, los que venimos de cuando se inventó el rock y el Che, llevamos en la mochila, como los soldados de Napoleón el Código Civil (es decir, varios “manuales” recetarios de la revolución) y el bastón de mariscal (el Hombre Nuevo) y somos en el fondo entrañablemente milenaristas. Traspasado cierto umbral, viene la revolución sin retorno posible, ataremos los perros con ristras de morcillas y, en todo caso, la Unión Soviética nos ayudará desinteresadamente... Todos los niños del mundo, al ritmo del Negro Rada, tocarán candombe en las lonjas templadas de sus barriguitas llenas. Para siempre.
Ojalá fuera pero no será así. No fue nunca así. Jamás fue, ni podía ser. Habrá lucha y será larga y dura. Como siempre. Como decía Galeano: a medida que avancemos, el querido horizonte irá también avanzando. Es una ley de la vida. Y de la física.
Llegué a comprender la gran verdad que me confesara preso un excelente compañero:
–Para que yo sea un Hombre Nuevo a esta altura de la vida, me tendrán que operar.
Tenía vicios el camarada pero, como él decía, resultaban módicos: le gustaban el vino y los caballos de carrera así como a Platero le gustaban los higos y las burras.
–Les tengo pánico –agregaba– a esos compañeros a los que no se les conoce vicio de ésos. Por lo general tienen alguno terrible. Y un día lo descubrimos cuando ya es demasiado tarde.
¡Vaya si nos habrá pasado!
La famosa frase de Bertolt Brecht, la de los imprescindibles, aparece en este análisis incompleta. Le debería haber agregado que, a veces, los que militamos toda la vida, debemos comprender que también somos prescindibles. Y saber dar un paso al costado, dejar abiertas las anchas alamedas que profetizó Allende y dejar pasar por ellas no solo al Hombre Libre sino también al Hombre y a la Mujer Joven.
Y finalmente traigo en la maleta, ya en edad que podría comenzar a ser calificada de provecta, y luego de tres extenuantes y recientes campañas electorales (la que condujo al triunfo en el referéndum en defensa del ente petrolero el 7 de diciembre de 2003 y que fuera el primer gran golpe a los principales líderes blancos y colorados; la que condujera al triunfo en las “internas” del 27 de mayo de 2004 y la que nos trajo a la histórica victoria del 31 de octubre), una anécdota que me puso el dedo en la llaga como pocas veces en tantos miles de kilómetros.
Un paisano, militante de base de un heroico y humilde comité perdido en el profundo interior rural de Uruguay digno de un cuento de Borges, me preguntó qué pasaría si en el caso de ganar, mejorando la calidad de vida de los uruguayos, comenzaran a venir desde las abiertas fronteras los argentinos y brasileños pobres, así como pasó otras veces, como sucedía en el pasado, o como nosotros hicimos cuando en esos países había más trabajo y comida que en el nuestro.
– ¡Porque hay pobreza y pico, como acá, en esos lugares! –exclamó.
No tuve más remedio que señalarles a él y a los demás compañeros y compañeras, una foto grande, ajada, del Che riendo en la descascarada pared del rancho.
–Pregúntale a él –le dije–, o al Viejo Artigas. Tanto da.
Tenía razón el paisano de pie, con su sombrero entre las dos manos (por respeto al senador). Era un estratega: de nada valía arreglar con egoísmo necio nuestras cosas si la pueblada vecina no las arreglaba también. Pero tampoco nada podríamos arreglar solos (apenas tres millones de personas: un barrio de SanPablo o de Buenos Aires), si el arreglo no era para todos. Y ése iba a ser el desafío que ahora es, porque ganamos. El paisano y el humilde comité hoy son gobierno.
Y esta faceta, a cuenta de mayor cantidad, coloca otro de los cruciales agregados imperiosos en la estrategia: o somos parte o seremos nada.
Antes se discutía si era posible el socialismo en un solo país. Dado el mundo tal cual es, hoy puede discutirse si es posible el batllismo o el peronismo en un solo país. O, sencillamente, si es posible seguir siendo país en un solo país.
* Senador uruguayo por la coalición Encuentro Progresista - Frente Amplio Nueva – Mayoría.
Jueves, 03 de Marzo de 2005 22:02 ;?> No hay comentarios. Comentar.
Mientras socialdemócratas y socialcristianos devienen en izquierdistas y fascistas vergonzantes, liberales y conservadores vienen descubriendo el "centro", novísimo hechizo ideológico de la Internacional Demócrata Cristiana (IDC), que ahora se dice "de centro". Ni tan nuevo. El "centrismo" fue inventado a fines de la Segunda Guerra Mundial por el político italiano Alcide de Gasperi. "Ni reacción ni revolución" era su lema. Algo así como el "cuadrado blanco sobre fondo blanco" del pintor suprematista ruso Malevich, pero en negro.
La analogía resulta incómoda mas conlleva fuerza gráfica. Pues si la obra de Malevich expresa la "supremacía" de la sensibilidad pura en las artes figurativas (suprematismo), la angelización ideológica de la DC encarna justamente lo opuesto, concediendo al "centro" tales atributos que la política resulta variable al uso de las artes decorativas (pragmatismo).
Políticos de cuidado, los demócratas cristianos no son curas, aunque frecuentan lo peor del gremio. Se dicen republicanos, pero la palabra "pueblo" les espanta. Eso sí, son estudiosos: sus fuentes doctrinarias datan de la encíclica Rerum novarum (León XIII, 1891) y de lecturas arbitrarias del "punto omega" de Pierre Teilhard de Chardin, el "personalismo" de Emmanuel Mounier y el "tomismo liberal" de Jacques Maritain.
A mediados del decenio de 1940, la IDC adquirió forma con De Gasperi, el alemán Konrad Adenauer y el luxemburgués Robert Schuman. Su filial latinoamericana nació en 1960. Desde entonces, la IDC se movió en las tinieblas del "alto poder". Recordemos tan sólo aquel triángulo de la mafia italiana, el Vaticano y el siete veces primer ministro DC Giulio Andreotti, quien prestó oídos sordos al clamor de su rival de partido, Aldo Moro, secuestrado y asesinado por una facción de las Brigadas Rojas en 1978.
En mayo de 1980, la Fundación Konrad Adenauer (KAS) convocó en Washington a una "Conferencia sobre el estado de los partidos demócrata cristianos y centristas en América Latina". Meses más tarde, el presidente DC de Venezuela, Luis Herrera Campins, indultó a los terroristas que dinamitaron el avión cubano que cayó al mar frente a Barbados, con 73 ocupantes (1976).
Los partidos DC han sido funcionales a Washington y la desestabilización política de los países latinoamericanos. En Memorias de un soldado, el general chileno Carlos Prats (asesinado por Pinochet en Buenos Aires) denunció la complicidad del ex presidente DC Eduardo Frei Montalva en el golpe fascista de 1973. El senador pinochetista Andrés Chadwick dijo que Patricio Aylwin (otro ex presidente DC) "intenta borrar con el codo lo que él mismo escribió con la mano cuando Allende gobernaba el país... no puede pretender obviar su rol" (El Mercurio, 25-08-03).
En Ecuador, el presidente DC Osvaldo Hurtado ("serpiente sin sotana", según el vulgo) dificultó las investigaciones destinadas a esclarecer la muerte del presidente Jaime Roldós, de la que fue beneficiario. Enemigo de la política de Washington en América Central, Roldós desapareció en un misterioso accidente de aviación (1981).
En julio de 1984, el Partido Verde alemán denunció al gobierno DC de Helmut Kohl por "vender" como "hombre de centro" al DC José Napoleón Duarte, presidente de El Salvador, lavándolo de los 20 mil muertos que hubo durante su gobierno (1980-82).
En septiembre último, el gobierno mafioso de la República Checa auspició en Praga una conferencia organizada por la KAS, la Fundación Nacional Cubano-Americana (FNCA) y la organización DC de América Latina (ODCA), que dirige el chileno Gutenberg Martínez. Ante ex gobernantes como el costarricense Luis Alberto Monge, Patricio Aylwin, el checo Vaclav Havel y otros títeres de la CIA, la ODCA planteó la necesidad de crear "una alternativa de gobierno democrático en Cuba".
La marioneta cubana de la IDC se llama Osvaldo Payá. En abril de 2002, cuando un golpe de Estado disolvió las instituciones democráticas de la República Bolivariana de Venezuela, secuestró y puso en peligro la vida del presidente Hugo Chávez, Payá envió un comunicado "al heroico pueblo" del país sudamericano, donde dice: "Los cubanos que ya caminamos en muy difíciles circunstancias por las vías pacíficas y cívicas para lograr los cambios hacia la democracia, celebramos la libertad de los venezolanos que ellos mismos han sabido protagonizar. Dios bendiga al pueblo de Venezuela". En menos de 48 horas, el bendecido pueblo venezolano conjuró el golpe derechista.
Durante la invasión militar de Estados Unidos a Panamá (1989), el DC Ricardo Arias Calderón ("la monja loca", según el vulgo) aceptó la vicepresidencia junto a Guillermo Endara, narcolavador investido presidente por las tropas de ocupación. Y el 25 de enero pasado, el presidente Martín de Panamá (llamarlo "Torrijos" da dolor de panza) otorgó a Arias Calderón la máxima condecoración del país "por su ejemplo, sacrificio y desprendimiento".
La IDC está presidida por José María Aznar, ex jefe del Estado español y conocido "centrista" del terrorismo imperial.
Jueves, 03 de Marzo de 2005 23:04 ;?> No hay comentarios. Comentar.
El Uruguay es una fiesta. Están protagonizando, y estamos acompañando esos acontecimientos trascendentales a la que se es convocado muy de vez en cuando. Cuando la historia baja a tomar unos mates con los sueños. Cuando las emociones se abrazan con las esperanzas. Cuando los pueblos perciben que el poder tradicional da unos pasos hacia atrás desconcertado por el avance de los ignorados y los desposeídos. El Uruguay es el escenario de una fiesta Latinoamericana. Hoy todo es posible. Después vendrá el enfrentamiento con la realidad.
La realidad
La diáspora uruguaya es la mayor de un país que no ha sufrido una guerra convencional. Más de un millón y medio de uruguayos trasladan sus costumbres y su eterna nostalgia por el mundo sobre una población de algo más de tres millones de habitantes. Los desocupados y subocupados ascienden a 900.000 personas. El 54% de los niños nacen en hogares pobres. UNICEF dicen que están desnutridos el 10% de los menores de un año y el 16% de los menores de dos. El país tiene un endeudamiento global equivalente al 106% de su Producto Bruto Interno, lo que equivale a 5,3 veces los ingresos anuales del Estado. Las amortizaciones e intereses para el 2005 significan el 20% del PBI, 115% de las exportaciones y 105% de los ingresos del sector público. Sí, el Uruguay, como casi toda América Latina, no sufrió una guerra convencional sino tres décadas de depredación neoliberal.
Monólogo intimista I
Páseme un mate compañero. Calentito, como la victoria deseada. Hace muchos años que venimos curtiendo el cuerpo en derrotas. Achicando las esperanzas, encogiendo las utopías. Hace mucho que venimos soñando que la tortilla se de vuelta. Esperando activamente como dice Mario Benedetti que 'derrotemos a la derrota'.
Hoy al Uruguay volvemos todos. Los exiliados, lo derrotados económicos, los desaparecidos en Orletti, asesinados como Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz, Alfredo Zitarrosa y sus canciones, como emblemas de los miles que murieron bajo otros cielos acosados por la nostalgia y el destierro. Hoy sólo hay lugar para los sueños. Hoy todo es posible compañero. Páseme otro mate y póngale más agua al termo que el día es corto para que entren todas las esperanzas añejadas en tanto años de lucha y de bronca. No quiero que se me enfríe el ánimo y el optimismo. Si ya se que nos dejan un país devastado, destruido, empobrecido que se refleja en los ojos triste de los botijas, el las piernas flacas de los gurises. En la inmensa destrucción de vidas y neuronas que el hambre produjo en estos años infames. Pero hoy tenemos la alegría que da la esperanza. La sensación de cambio que produce el encuentro del pueblo con las proximidades del poder.
Tenemos que levantar la hipoteca que nos condena a la muerte. Para eso está el Frente que es Amplio. Si, ya se que tenemos debilidades y limitaciones. Déme otro mate, levante la bandera tricolor que el cielo es todo celeste.
La historia I
Ciudadanos: el resultado de la campaña pasada me puso al frente de vosotros por el voto sagrado de vuestra voluntad general. Hemos recorrido 17 meses cubiertos de la gloria y la miseria, y tengo la honra de volver a hablaros en la segunda vez que hacéis uso de vuestra soberanía... Mi autoridad emana de vosotros y ella cesa por vuestra presencia soberana... Cenizas y ruinas, sangre y desolación, he ahí el cuadro de la Banda Oriental, y el precio costoso de su regeneración...El estado actual de sus negocios es demasiado crítico para dejar de reclamar su atención... Ciudadanos: los pueblos deben ser libres... Orientales: sean cuales fuesen los cálculos que se formen, todo es menos temible que un paso de degradación, debe impedirse hasta el que aparezca su sombra... Ciudadano: pensad, meditad y no cubráis de oprobio las glorias, los trabajos de quinientos veinte y nueve días en que visteis la muerte de vuestros hermanos, la aflicción de vuestras esposas, la desnudez de vuestros hijos, el destrozo y exterminio de vuestras haciendas, y en que visteis restar sólo los escombros y ruinas por vestigio de vuestra opulencia antigua. Ellos forman la base del edificio augusto de nuestra libertad. Artigas (04-04-1813).
Tabaré Vázquez
Cuenta la leyenda que éste hijo de un obrero de ANCAP vio morir de cáncer a su padre, su madre, y una hermana. Que decidió librar entonces su primera batalla. Que estudió medicina, cursó la especialidad correspondiente y se convirtió en el oncólogo más prestigioso de su país... "El día que se recibió, todos los muchachos del barrio nos subimos a un camión para ir al hospital. Presenciamos el examen como si fuera un partido de fútbol. El se daba vuelta y nos hacía gestos con la mano, para que nos calmáramos. Pero cuando terminó, levantó la libreta como un trofeo y lo sacamos en andas. Lo paseamos en el camión, por todo el barrio. Imagínese: uno de nosotros, con título de doctor"... Daniel Marsicano, del Club Social y Deportivo El Arbolito fundado por él y Tabaré en el Barrio Las Tejas (Extraído de la Revista Surcos en América Latina).
Monólogo intimista II
El mate se le está enfriando en la mano, compañero. ¿Que le pasa? Se ha quedado como desenchufado. No, al mate lo enfrían algunas dudas que preferiría desechar, mientras el agua se calienta con el calor de las esperanzas. Así es la vida. La Victoria y Tacuarembó siempre están cerca. Tabaré fue un cacique charrúa que realizó una heroica resistencia ante el avance de los conquistadores extranjeros. El Tabaré del Frente Amplio ¿Hará honor a ese nombre? Hay algunas declaraciones que enfrían el mate. 'De economía yo no se nada. Si yo no estudié economía. No hago discursos públicos sobre cosa que no sé' 'No vamos a cambiar el modelo económico' ' Nos comprometemos a cumplir con todas las obligaciones que Uruguay ha tomado y a honrar la deuda que el país tiene'. El Ministro de Economía, Danilo Astori, tiene la complacencia del Fondo. El Ministro de Industria, Energía y Minería fue Gerente General de Texaco en el Uruguay. Tiene un apellido significativo, que podría calificar el pasado reciente: Jorge Lepra.
Bueno, Tabaré es oncólogo. Sabe, debe saberlo, como médico prestigioso que un cáncer no se lo trata con aspirinas y excesivos buenos modales. Pero estas son preocupaciones para pasado mañana. Hoy sólo deben entrar la alegría y las ilusiones. Levantemos las banderas. hoy, hoy Schiaffino y Gigghia vuelven a repetir los goles y Uruguay es de nuevo Campeón del Mundo. Miren el cielo. Es una gigantesca camiseta uruguaya. Desde cualquier lugar del planeta, se pueden ver los goles que hoy los uruguayos le haremos en el arco, a la derrota. Miren las tribunas: hoy brillan los ojos de los botijas. Parece que empiezan a presentir que más allá de éste histórico martes 1 de marzo, se divisa un futuro. Esos ojos de los gurises, de los jóvenes, de los viejos, de los uruguayos que conocieron otro Uruguay, no deben, no pueden, ser defraudados. Pero junto con este calorcito que transmite la gente, no deja de inquietarme la tranquilidad del establishment. Si ellos están calmos, no puedo evitar que la nerviosidad sea mía.
La historia II
'Artigas se erigió en el caudillo de la defensa nacional en el Plata. Y fue, en tal carácter, el más grande caudillo argentino' Jorge Abelardo Ramos.
'Seguían a Artigas, lanza en mano, los patriotas. En su mayoría eran paisanos pobres, gauchos montaraces, indios que recuperaban en la lucha el sentido de la dignidad, esclavos que ganaban la libertad integrándose al ejército de la independencia. La revolución de los jinetes pastores, incendiaba la pradera... Las tierras se repartían de acuerdo al principio de que 'los más infelices serán los más privilegiados'. Eduardo Galeano.
Historia III Artigas por Artigas
'La causa de los pueblos no admite la menor demora'.
'Nada podemos esperar si no es de nosotros mismos'.
'Con libertad ni ofendo ni temo'.
'Sean los orientales tan ilustrados como valientes'.
'Tiemblen los tiranos de haber excitado nuestro enojo'.
'El despotismo militar será precisamente aniquilado con trabas constitucionales que aseguren inviolable la soberanía de los pueblos'.
'Todas las provincias tienen igual dignidad e iguales derechos'.
'Que los indios en sus pueblos se gobiernen por sí'.
'Para mi no hay nada más sagrado que la voluntad de los pueblos'.
'Yo no soy vendible, ni quiero más premio por mi empeño que ver libre mi nación'.
'No venderé el rico patrimonio de los orientales al vil precio de la necesidad'.
'Que en modo solemne se exprese la voluntad de los pueblos en sus gobernantes'.
'El pueblo es soberano y él sabrá investigar las operaciones de sus representantes'.
'Mi autoridad emana de vosotros y ella cesa ante vuestra presencia soberana'.
'Las medidas proteccionistas son prioritarias'.
'Los pueblos de la América del Sur están íntimamente unidos por vínculos de naturaleza e intereses recíprocos'.
Artigas vuelve sobre sueños y realidades
Artigas está volviendo al Uruguay, que es como decir que retorna a Latinoamérica. Daniel Viglietti afina su canto y Eduardo Galeano escribe otra página imborrable. Y Ud y yo compañero, entre banderas y gritos, entre amargo y amargo, soñamos con un nuevo Uruguay. Con utopías chiquitas en relación con otras épocas más audaces. Pero como nos derrotaron y padecimos un retroceso feroz, hoy parecen verdaderas epopeyas. Trabajo, salud, educación, inclusión, país soberano e integrado a los países hermanos para constituir una nación. UN MILLON Y MEDIO DE URUGUAYOS BAJO OTROS CIELOS. Si, ya lo sé, pero esta noche liberemos las fantasías. EL 54% DE LOS CHICOS NACEN EN HOGARES POBRES. Si realidad, ya lo se, pero déjame celebrar hasta el martes, cuando empezaré a tratar de seducirte, realidad. EL PAIS TIENE UN ENDEUDAMIENTO GLOBAL EQUIVALENTE AL 106% DEL PBI. Si ya lo se. Lo he grabado en mi piel, en estos tristemente inolvidables años crueles. Estás en el testimonio de cada botija muerto por causas evitables, en cada viejo que se fue despedido por un Uruguay cada vez más injusto, en cada torturado, en cada desaparecido que intentó, bien o mal, que esto no sucediera. LAS AMORTIZACIONES E INTERESES PARA EL 2005, REPRESENTAN EL 20% DEL PBI. Hoy no te voy a contestar, realidad. Hoy quiero que el triunfo lo relate Víctor Hugo Morales. Escuchá realidad, que ya nos encontraremos y veremos si sos capaz de seguir siendo omnipotente. Escucha lo que dice Víctor Hugo: 'No quieran saber, no le pregunten a nadie como el Frente Amplio lleno de goles el arco de las frustraciones acumuladas. Barrilete cósmico, de donde salieron tantas uruguayos para hacerle un gol histórico a sus últimas décadas. Ta, ta,ta, gol! Gooooooooooo..l uruguayo'. Desde el cielo lo veo a Artigas abrazado con el Negro Jefe en la tribuna Amsterdam. Están todos. Los vivos y los muertos queridos brindando por el futuro. Esto es mucho más que la mano de Dios. Alfredo Zitarrosa está cantando 'Adagio en mi país' y Doña Soledad empieza a entender lo que está pasando. Galeano nos dice que vamos a suturar las venas abiertas de América Latina. Benedetti me exhorta a no quedarme a la vera del camino. Liber Seregni, que se fue poco antes de este triunfo histórico, está dando una vuelta olímpica. Raúl Sendic guiña un ojo desde el cielo y el senador José 'Pepe' Mújica junto al senador Eleuterio Fernández Huidobro encabezan una manifestación que canta: 'Con tu puedo y con mi quiero/ vamos juntos compañeros'. Los dos viejos Tupamaros son saludados por los batallones que los detuvieron. Parece que lo imposible gambetea al posibilismo. Idea Vilariño y Onetti están bailando un vals. Escuchen lo que ella le dice:
De todas partes vienen, sangre y coraje, para salvar su suelo los orientales; vienen de las cuchillas, con lanza y sable, entre las hierbas brotan los orientales. Porque dejaron sus vidas, sus amigos y sus bienes, porque es más querida la libertad que no tienen, porque es ajena la tierra y la libertad ajena y porque siempre los pueblos saben romper sus cadenas.
Eduardo Galeano está hablando con los ojos humedecidos. Acerquemos el micrófono. Oigamos lo que dice: "La cosa está en que la izquierda, con todas sus limitaciones y pagando todos los impuestos que haya que pagar al realismo, no pierda de vista su necesidad de marcar la diferencia, de ser leal a la gente que la votó... Si no, se está cometiendo un pecado de 'lesa democracia'. Hay que ser muy cuidadoso con eso. Los malos poetas del 'realismo socialista' siempre nos dijeron que la esperanza es de acero pero es de cristalito; hay que cuidarla".
* Hugo Presman es periodista.
Jueves, 03 de Marzo de 2005 22:51 ;?> Hay 1 comentario.
El periodista Andrés Oppenheimer difundió desde Miami, el domingo 17 de febrero último, el programa denominado “2020”, en el que expertos en seguridad de EEUU hicieron una prospectiva de lo que será el mundo dentro de 15 años. Según sus datos, la primera potencia del mundo mantendrá su liderazgo, aunque seguida de cerca por China y la India, las que surgen como potencias emergentes. La Unión Europea aparece un tanto estancada por el envejecimiento de su población y poca flexibilidad con los emigrantes, a diferencia de lo que ocurriría en el país del norte. En América Latina, obviamente si continúa balcanizada, sólo Brasil estaría entre los grandes.
De manera antagónica, el analista Ovidio Roca ( Semanario Número 1, de Santa Cruz, del 18-II-05), dice que “en el mundo actual, inter ligado y globalizado, los contactos son directos, ahora el papel del Estado Nación es cada vez menos relevante, el siglo XXI es el tiempo de las regiones, de los polos regionales, ahora no se trata de negociar con Brasil, sino de hacerlo con San Pablo o Curitiba o mejor con una empresa de San Pablo o de Los Angeles o de Hong Kong”.
A diferencia de lo anterior, el suizo Jean Ziegler, en su libro “Los Nuevos Amos del Mundo”, explica que el nuevo orden imperial necesita destruir los Estados Nacionales del mundo periférico (cita lo casos de Somalia, Sierra Leona y Guinea Bissau), en tanto fortalece a las grandes potencias. De lo que se trata -añade- es de anular toda soberanía y capacidad normativa en los gobiernos periféricos.
No se trata de calificar a priori de negativa la posibilidad de negociar con empresas de San Pablo, Hong Kong o Los Andes si ellas están reguladas por estrategias de sus gobiernos nacionales. En este sentido, será muy difícil que la India y China, pese a su inmensa diversidad étnica y cultural, ocupen los lugares que prevén los analistas si sus gobiernos dejaran, sin planificación alguna, que la ciudad de Jodhpur, en la región de Rayastán, hiciera acuerdos bilaterales con la ciudad de Chengtu, capital de Sechuan, sin conocimiento de Beijín y Nueva Delhi. Es casi divertido imaginar que Amoco, Total, Petrobrás o Repsol actuaran sin planes trazados desde sus casas matrices.
En Bolivia, seria un error rechazar de antemano las exigencias autonómicas. Lo ingenuo es, sin embargo, creer que la renuncia a la planificación nos permitirá salir de la crisis que nos agobia. Tal planificación tiene que hacerse con el concurso de todas las regiones y con gobiernos departamentales democráticos que definan y ejecuten las prioridades regionales. Esto que es racional, puede volverse irracional sino existen límites debidamente consensuados.
Lo cierto es que a la demanda autonómica del Comité Cívico cruceño han seguido las demandas autonómicas de las provincias Cordillera, de Santa Cruz; Hernando Siles y Luís Calvo, de Chuquisaca; Gran Chaco y O’ Connor, de Tarija, las que, en virtud de su raíz guaraní, piden ser el décimo departamento de Bolivia. La Cámara de Diputados pretende que los pueblos originarios, así sean muy pequeños, como los Tobas o Mosetenes, tengan derecho a veto sobre la actividad petrolera (otra cosa diferente es reconocer y otorgar sus legítimos derechos). Lo propio ocurre con exigencias impositivas que emergieron en la localidad oriental de Yapacaní. Esto que puede ser un arma defensiva frente a las transnacionales, se transformará en obstáculo si se refunda la empresa estatal del petróleo.
Las demandas de autonomías quechuas o aimaras no explican dónde comienzan y terminan sus aspiraciones territoriales ni cómo se diferenciarán del resto de los bolivianos cuando constituyan sus propios parlamentos. ¿Será por el color de los ojos o de la piel? Si se recurre al idioma, ¿qué haremos con los bilingües y trilingües? En un congreso de cooperativistas mineros se habló de la posibilidad de pedir no concesiones sino territorios mineros, a fin de asegurarse la propiedad definitiva de los mismos. Muchos piden los derechos territoriales que tienen las colonias Mennonitas asentadas en el país. Solo las petroleras y el poder extranjero que las respaldan ven con agrado, como lo anticipara Jean Ziegler, esta atomización que las pondrá frente a interlocutores débiles y sin horizontes, lo que les facilitará imponer sus políticas de extorsión y saqueo.
Sábado, 05 de Marzo de 2005 19:51 ;?> No hay comentarios. Comentar.
Con esa última frase en sus labios, el 1º de marzo de 1870, en Cerro-Corá, el Mariscal Francisco Solano López, herido, agotado y desangrado, medio ahogado, moribundo y anegada en sangre el agua inmunda del arroyo que, caído sentado, lo circundaba, recibió un tiro de Manlicher que le atravesó el corazón. Ahí quedó, muerto de espaldas, con los ojos abiertos y la mano crispada en la empuñadura de su espadín de oro -en cuya hoja se leía "Independencia o Muerte"-. "O, diavo do López!" ["Oh, diablo de López!"], comentó el recluta del Imperio brasileño mientras pateaba el cadáver.
Las últimas palabras del Mariscal eran algo más que una metáfora: ya casi nada quedaba del Paraguay, toda su población masculina entre los 15 y 60 años había muerto bajo la metralla. Muchísimas mujeres y niños también, cuando no por las balas, por las terribles epidemias de cólera y fiebre amarilla, o simplemente sucumbieron de hambre. Por supuesto, tampoco quedaron ni altos hornos, ni industrias, ni fundiciones, ni inmensos campos plantados con yerba o tabaco, ni ciudad que no fuera saqueada. Apenas si un montón de ruinas cobijaba a los fantasmales trescientos mil ancianos, niños y mujeres sobrevivientes. Se condenó al país a pagar fortísimas indemnizaciones por "gastos de guerra". Paraguay perdió prácticamente la mitad de su territorio, que pasó a formar parte de Brasil y de Argentina (las actuales provincias de Misiones y Formosa).
Cinco años antes, al comenzar la guerra de la Triple Alianza, el Paraguay de los López era un escándalo en América. El país era rico, ordenado y próspero, se bastaba a sí mismo y no traía nada de Inglaterra... Abastecía de yerba y tabaco a toda la región y su madera en Europa cotizaba alto. Veinte años había durado la presidencia del padre, don Carlos Antonio López, hasta su muerte en 1862, y desde entonces la del hijo Francisco Solano. El Paraguay tenía 1.250.000 habitantes, la misma cantidad de la vecina Argentina de entonces (¡Se exterminó en la guerra nada menos que al 75% de la población!). El país era de los paraguayos. Ningún extranjero podía adquirir propiedades, ni especular en el comercio exterior. Y casi todas las tierras y bienes eran del Estado. La balanza comercial arrastraba un saldo ampliamente favorable, y carecía de deuda externa. Contaba con el mejor ejército de Sudamérica. Tenía altos hornos y la fundición de Ibicuy fabricaba cañones y armas largas. Funcionaba el primer ferrocarril de latinoamérica, un telégrafo y una poderosa flota mercante. El nivel de la educación popular también era el primero del continente. Además, Paraguay era un importante productor de algodón, materia prima que necesitaba el capitalismo inglés en su etapa de expansión imperialista para su industria textil, principal motor de su economía. El bloqueo al sur esclavista de la Confederación, que proveía de algodón a la industria inglesa, producido por la guerra de Secesión norteamericana (1861-1865), hizo indispensable para los intereses británicos la destrucción de tal nación soberana.
Esos intereses manipularon al círculo de influencia del emperador del Brasil y al partido mitrista y la oligarquía porteña y montevideana, hasta promover el vergonzoso exterminio espeluznante de todo un pueblo, que incluyó de paso a las montoneras argentinas. Verdaderamente, como se ha dicho, la guerra de la Triple Alianza fue la guerra de la Triple Infamia. Lo cierto es que la marcha final de siete meses de los últimos héroes paraguayos hacia Cerro-Corá, doscientas jornadas por el desierto, bajo el ardiente sol tropical, constituye una de las páginas más sórdidas pero también más gloriosas de la historia americana. Soldados abrazados por la fiebre o por las llagas y extenuados por el hambre, sin más prendas que un calzón, descalzos porque los zapatos, como el morrión y las correas del uniforme, han sido comidos después de ablandar el cuero con agua de los esteros. Todos están enfermos, todos escuálidos por el hambre, todos heridos sin cicatrizar. Pero nadie se queja. No se sabe adónde se va, pero se sigue mientras no sorprenda la muerte. Conduce la hueste espectral el presidente y mariscal de la guerra Francisco Solano. Si no ha podido dar el triunfo a los suyos, les ofrecerá a generaciones venideras el ejemplo tremendo de un heroísmo nunca igualado.
Cinco años después, el gran Paraguay de los López quedó hundido, con todo su pueblo, en los esteros guaraníes. Desde entonces el Foreing Office quedaría como dueño absoluto de la región y dejaría desarticulada, por lo menos durante un largo período que todavía sufrimos, la posibilidad de integrar en una sola nación a la Patria grande. La gran causa iniciada por Artigas en las primeras horas de la Revolución, continuada por San Martín y Bolívar al concretarse la Independencia, restaurada por la habilidad y energía de Rosas en los años del "sistema americano", y que tendría en el Gran Mariscal Francisco Solano López su adalid postrero.
Pero ya una año antes de Cerro-Corá, viejo y pobre en su destierro de Southampton, don Juan Manuel de Rosas, que por sostener lo mismo que López había sido traicionado y vencido en Caseros por los mismos que traicionaron y vencieron ahora al mariscal paraguayo, se conmovió, profundamente emocionado, ante la heroica epopeya americana. El Restaurador miró el sable de Chacabuco que pendía como único adorno en su modesta morada. Esa arma simbolizaba la soberanía de América; con ella San Martín había liberado a Chile y a Perú; después se la había legado a Rosas por su defensa de la Confederación contra las agresiones de Inglaterra y Francia. El viejo gaucho ordenó entonces que se cambie su testamento, porque había encontrado el digno destinatario del sable corvo de los Andes.
El 17 de febrero de 1869, mientras Francisco Solano López y el heroico pueblo guaraní se debatían en las últimas como jaguares decididos que se niegan a la derrota, Rosas testó el destino del "sable de la soberanía":
"Su excelencia el generalísimo, Capitán General don José de San Martín, me honró con la siguiente manda: 'La espada que me acompañó en toda la guerra de la Independencia será entregada al general Rosas por la firmeza y sabiduría con que ha sostenido los derechos de la Patria'.
"Y yo, Juan Manuel de Rosas, a su ejemplo, dispongo que mi albacea entregue a su Excelencia el señor Gran Mariscal, presidente de la República paraguaya y generalísimo de sus ejércitos, la espada diplomática y militar que me acompañó durante me fue posible defender esos derechos, por la firmeza y sabiduría con que ha sostenido y sigue sosteniendo los derechos de su Patria"."
Sábado, 05 de Marzo de 2005 15:22 ;?> Hay 7 comentarios.
Graciela Huinao (Rahue, Osorno, 14 de octubre de 1956) es una de las más importantes poetas mapuche - huilliche que escribe, además, en mapudungun y traduce su obra al español. La editoriales Ayun y Tiempo Nuevo en Santiago acaban de publicar su libro “Walinto” , un profundo canto a su pueblo, desde las mismas entrañas del lenguaje aprendido en los bosques del sur del mundo y un ejercicio lleno del aire de la cosmogonía donde nacen los sueños de sus antepasados, de la historia aprendida en medio de los fogones de su infancia y juventud como lo señala en la introducción de su poemario. Graciela Huinao comienza de la siguiente forma su relato poético: “Nunca fuimos el pueblo señalado pero nos matan en señal de la cruz”.
Los versos son breves, concisos. A través de su lectura el lector ingresa al país de la infancia de esta autora que cultiva la oralidad con una metodología rigurosa donde las palabras e imágenes saltan y juegan en el libro para mostrarnos el invierno que dejaba caer sus armas en el patio de su casa, los amaneceres de la pobreza, la violencia del poderoso en contra de sus hermanos.
Emotivos son los pasajes donde recuerda a su padre que atrapaba brujos y duendes en medio de la lluvia y ella los soltaba bajo el calor de un mate en su hogar donde el viento era la música y el fuego.
Sigamos ahora con los rituales de su pueblo. En el poema “Nguillatun en la costa” dice:
“Para poner tranca a la miseria cada cierto tiempo los wuilliche de la costa desclavan de sus ruka las penas.
Se descuelgan de la historia y a Pukatriwe llegan espantando con el Nguillatun al maligno espíritu del hambre que va en estampida por la cordillera.
Los williche y el mar en vigilia comulgan tiempos de miseria”
Poesía dolorosa, de ausencias, que escarba los sentidos y los transforma en un canto de amor. La escritora Cecilia Vicuña quien la publicó en Nueva York dice: “Escribir es una actividad cargada, cuando la que escribe es la primera que toma el lápiz en una línea familiar de mujeres raptadas y violadas. La primera que escribe debe empezar por establecer sus territorios, delineándolos como una marca. Aceptando el desafío Graciela Huinao ha dicho que quiere escribir la historia de su familia. “Soy la primera que se atreve”.
Consultada por la prensa chilena acerca de si existe discriminación en Chile hacia la poesía mapuche- huilliche, Huinao señala que no “sólo a los poetas se nos discrimina por nuestra raza, sino a los pobres, a los gordos, a los discapacitados, a los feos”.
Los editores de la revista “Intramuros” en Santiago señalaron: “Ser mujer, pobre y más encima mapuche son tres estigmas que esta artista ha tenido que sortear para desarrollar su carrera. Como primera mujer de esta etnia en las letras nacionales, debió tocar muchas puertas antes de publicar un libro en nuestro país. Y, como ya parece ser parte de nuestra idiosincrasia, sus poemas fueron editados con anterioridad en Estados Unidos”.
En 1998 Cecilia Vicuña la incluyó en su antología publicada en Pittsburg, USA, titulada “UI, Tour Mapuche poets”, junto a Elicura Chihuailaf, Leonel Lienlaf, Lorenzo Aillapán, Pedro Aguilera Milla, Jaime Huenún, José Ancán, Victorio Pronao.
Autora de “La Loika” (1980); “La nieta del brujo” (1985); “Walinto” (2005) su obra ha sido traducida a varios idiomas y publicada en revistas especializadas de Chile y América Latina.
Sábado, 05 de Marzo de 2005 20:05 ;?> No hay comentarios. Comentar.
¿De qué forma pueden evolucionar los países subdesarrollados hacia el socialismo? En la primera Conferencia Tricontinental de los Pueblos de Asia, África y América Latina, el pensador guineano Amílcar Cabral señaló: "La deficiencia ideológica, por no decir la carencia total de ideología, en el seno de los movimientos de liberación nacional -originada básicamente en la ignorancia de la realidad histórica que estos movimientos pretenden transformar-, constituye una de las mayores debilidades de nuestra lucha contra el imperialismo, o quizá, inclusive, su mayor debilidad" (La Habana, enero de 1966).
En la madrugada del 20 de enero de 1973 Cabral fue asesinado en Conakry, capital de la vecina república de Guinea, ex colonia de Francia independizada en 1958. Pero los agentes de la policía política portuguesa que inmortalizaron al líder del Partido Independentista de Guinea-Bissau y Cabo Verde (PAIGC, 1956) no pudieron impedir que la lucha anticolonial continuase su camino. Situadas en la región occipital del mal llamado continente negro, Guinea-Bissau se independizó de Portugal en septiembre de 1973 y el archipiélago de Cabo Verde en julio de 1974. Una dirección confederada del PAIGC se encargó de conducir los primeros pasos de ambas naciones.
Persuadido de que la lucha de liberación nacional es un acto de cultura y de que el mayor logro cultural sería la recuperación por el pueblo de su personalidad, organizó su ejército con integrantes de distintas tribus: balanzas, fulas, mancaños, pepels, mandingas, majacos y bijagos, y con hombres procedentes de distintos credos religiosos: protestantes, islámicos y animistas. De ahí su interés por la obra de Paulo Freire, exiliado de la dictadura brasileña, y su invitación a Guinea Bissau, donde el pedagogo dirigió la alfabetización y la educación de adultos en los territorios liberados primero y con la independencia después. (Freire, Paulo. Cartas a Guinea-Bissau, Siglo xxi, México, 1977.)
Fuera de la esclavitud, que látigo mediante conformó las oligarquías de Brasil, el Caribe y otras del continente y que en Europa produjo a santos varones de la democracia como Montesquieu, aquél de la división de poderes, quien de los negros escribió que "es imposible suponer que esas gentes sean hombres" (El espíritu de las leyes, 1748), América Latina, con excepción de Cuba, está en deuda con los pueblos africanos. La cuota de sangre cubana en la lucha anticolonial de los pueblos africanos fue congruente con los principios de solidaridad, el pensamiento y la lucha de Amílcar Cabral. Principios de trascendencia similar a los de Petion en Haití, país que no bien declaró su independencia hace 200 años ofreció a Bolívar buques, armas, tropas y las claves ideológicas para llevar a buen puerto la lucha anticolonial. La solidaridad cubana en África prosigue hoy de un modo incesante en lo técnico, sanitarista, deportivo y académico. ¿O será que la independencia de Angola, Namibia y la liberación de Nelson Mandela, como dice Univisión, sólo fue posible merced a la buena voluntad del régimen racista sudafricano, Washington y Naciones Unidas?
En 1964, con audacia y una libertad intelectual insólita en el movimiento antimperialista mundial de entonces, Cabral dijo en conferencia dictada en Milán: "Existe un preconcepto que afirma que el imperialismo, en el momento en que inició su aventura en nuestros países, determinó que ingresáramos a la historia. Este preconcepto debe ser denunciado: muchos izquierdistas, marxistas en particular, consideran que la historia significa obviamente lucha de clases. Nuestra opinión es exactamente la contraria. No bien llegó a Guinea, el imperialismo hizo que abandonásemos la historia, nuestra historia. Aceptamos el hecho de que la historia en nuestro país es el resultado de la lucha de clases, pero tenemos nuestra propia lucha de clases en nuestro propio país".
Para América Latina, especialmente para el tercio de habitantes que hunde sus raíces en los millones de esclavos traídos de Africa occidental, la difusión del pensamiento de Amílcar Cabral resulta indispensable y un modo de profundizar en obras como las de Alejo Carpentier, Stephen Alexis, Nicomedes Santa Cruz, Pedro Mir, Nicolás Guillén, Fernando Ortiz, Toña La Negra, Aimé Cesaire, Derek Walcott, Gilberto Gil, Wilfredo Lam y tantos otros.
Así lo entendió la pequeña comunidad afroargentina que en el paupérrimo barrio suburbano de Dock Sud, pegado a Buenos Aires, organizó un ciclo de homenaje en memoria del trigésimo aniversario del asesinato de Cabral. Diezmados como carne de cañón en la guerra del Paraguay (1865-70) y durante la epidemia de fiebre amarilla, en Argentina, oficialmente, no hay negros. Mas debe El Proletario, primer periódico socialista en el río de La Plata (1858), al intelectual Lucas Fernández, de ascendencia guineana.
Lunes, 07 de Marzo de 2005 22:25 ;?> No hay comentarios. Comentar.
Veo las imágenes del incendio en Torres del Paine y me duele el estómago igual que cuando algunas de mis hijas tiene fiebre. Ya sé que nadie llora por un árbol que se seca, se quema o se muere, pero al igual que los niños o los seres humanos ¿ no son todos uno? y al igual que con los hijos, ...¿no son todos los niños, también, un poco hijos nuestros? ¿ Por qué habría de ser diferente con los árboles, el pasto o los cerros?... ¿no jugamos todos en las mismas pampas?... ¿no metimos, todos, los pies en los mismos ríos?. Da lo mismo, si es el Paine, el centro de Natales, laguna Sofia, Diana, Balmaceda, Consuelo o Tranquilo...es la cuna la que se quema, esa que va con uno a donde uno vaya. Son las fotos que se quedaron en la memoria de los nueve años. Un tiempo en que la infancia no parecía, sino que era, el paraíso. Es el lugar, donde uno buscaba acercarse a una liebre o a un guanaco, sólo para verlo un poquito más de cerca. Es el lugar donde mi abuelo persiguió una avestruz pequeña, para que yo pudiera tocarla y dejara de llorar. Es la cuna, la misma que ha hecho posible que una mezcla de extraños colores y olores, nos recuerden el sentido de la libertad inicial y total, y sea esa libertad, una compañera para toda la vida. Es saberse protegido, no solo por la familia o los amigos, sino por la naturaleza en todas sus formas, saberse aceptado, sentirse parte en la misma medida de una masa de hielo milenaria como de la hojita que ayer apareció en el ciruelo. Es ese lugar al que se vuelve cada tanto, para guardar sagrado silencio y perderse, buscar las señales del comienzo de la historia y sacarse la otra historia de encima. Es el paisaje que nos recibió al nacer.
Y ahora lo veo quemarse, a través de la televisión. Y me duele el estómago, como cuando mis hijas tienen fiebre. Hago ese recorrido secreto por los lugares de la infancia y el respeto que nadie nos enseñó a tener, porque no hacía falta. Porque no se daña la casa en la que uno vive, ni la tierra que te alimenta, ni el árbol que te cobija. Se disfruta, se crece, se guarda, se protege como a los niños, no importando de quien sean hijos. Así parte el respeto que culmina con el respeto a los otros, al planeta, a todas las formas de vida.
Hoy liberan a uno de los chilenos detenidos en Perú, por rayar un lugar que, sin duda, no solo es sagrado para ese pueblo, sino que debería serlo para todos. Después de muchos días de cárcel y varios millones de pesos, seguramente éste y otros chilenos, lo pensarán dos veces antes de utilizar de nuevo una pintura en spray. ¿Qué pensará el turista checo, que por ciento veinte mil pesos, recuperó su libertad, después de que una mala maniobra de su parte provocara la destrucción de cinco mil hectáreas de bosque nativo? Y qué pensaremos y haremos nosotros, los hijos del lugar, para apurar el tiempo y que lo que va muriendo, vuelva a la vida. O para devolver con cuidados, el mismo cuidado que nos fue brindado, generosamente, cuando todavía jugábamos con los bichitos y los animales, entre los árboles de ese mismo bosque que hoy se quema y que según escucho, se seguirá quemando por un mes más.
(*) Tomado de milodoncitychachacha.blogspot.com
Martes, 08 de Marzo de 2005 22:12 ;?> No hay comentarios. Comentar.
Prof. Pedro Godoy P. Centro de Estudios Chilenos CEDECH
Hace más de medio siglo fallece -un 26 de julio de 1952- Eva Duarte de Perón. Innecesario ostentar la condición de rioplatense para poner de relieve su trayectoria y legado. Hay que exaltarla, aunque choquemos con mequetrefes de izquierda y derecha que descalifican al justicialismo como “fascismo”. Amén de este veto político hay otro ético: la líder de los descamisados no pasa de ser una “bataclana encumbrada a la Casa Rosada por los milicos”. Ambos lugares comunes subsisten. Resulta conveniente hacer un esfuerzo por sustituir el prejuicio por el juicio y rescatar - por sobre el odio y el amor que generara- su genio y figura que alcanza estatura suramericana por su obra e ideario.
Evita es hija ilegítima de modesto hogar provinciano. Actúa en radio y cine. Anima campañas solidarias. Contrae matrimonio con el coronel Perón. Encabeza la gesta del 17 de octubre de 1945. En 1952 la plutocracia, con mano mora, anota en los muros de Buenos Aires “¡Viva el cáncer!”. Ocurre que Evita, con apenas 33 años, agoniza. Su deceso está próximo. Como Primera Dama efectúa una labor precursora. Dignifica a los desvalidos, en particular, a la infancia y la ancianidad. Impone el el sufragio femenino. Educa a millones en el latinoamericanismo. Los sindicatos intentan postularla a la Vicepresidencia. El luto es masivo. Ahora, con motivo del Día Internacional de la Mujer, se le rinde homenaje.
Martes, 08 de Marzo de 2005 22:18 ;?> Hay 1 comentario.
El libro "Pensando a Chile: Una tentativa contra lo imposible" es una compilación de textos encargada por la Comisión Bicentenario al poeta Jaime Quezada, que rescata la mirada y reflexiones de la poetisa en torno a la identidad de Chile
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Por Grínor Rojo
El Mercurio - Enero de 2005
La relación de Gabriela Mistral con Chile es un asunto complejo y pedregoso, que no ha sido abordado hasta hoy con todo el rigor que su tratamiento merece. La matriz ideológica omnipresente, que ella no abandona ni siquiera en sus obras tardías, es una versión morigerada; esto es, no necesariamente abusiva del racialismo (no quiero escribir racismo) decimonónico. Me refiero a su aferrarse a la perspectiva biopsicológica. La raza, para Gabriela, como para muchos de sus contemporáneos, implicaba determinismo genético, por un lado, y comportamiento psicológico, por el otro. El chileno es así el que es porque es el resultado de una mezcla (de un "mestizaje" se decía entonces) del español con el habitante originario, lo que supone una "raza nueva que no ha tenido a la Dorada Suerte por madrina", y es, también, "diferenciación viril, originalidad que es forma de nobleza". Tal vez la mejor muestra de esto es la que se encuentra en uno de sus artículos más conocidos, "Menos cóndor más huemul", de 1926. Con la ayuda de estas dos imágenes heráldicas, Mistral intenta en ese artículo reducir la "raza chilena" a una oposición binaria no resuelta o, mejor dicho, a un equilibrio inestable de tendencias atávicas y contrarias, en el que ha sido la "rapiña" del cóndor la que históricamente se ha llevado la mejor parte, y el huemul, "sensible y menudo", la peor.
Gabriela, por supuesto, desea que ese desequilibrio se revierta en favor del ciervo de los Andes: "El huemul quiere decir la sensibilidad de una raza: sentidos finos, inteligencia vigilante, gracia". Pueden citarse muchos textos más de este mismo tenor, pero es preferible aclarar que, aun cuando hay aquí un núcleo y una permanencia ideológicos, su despliegue no deja de tener ciertos matices.
No es, por lo tanto, la misma Mistral ("Alguien", se firma, y tiene diecisiete años escasos) la que en 1906 publica el artículo sobre "La Patria" en La Voz de Elqui que la que muere en 1957 sin haberle querido poner su punto final al Poema de Chile. Median entre un punto y el otro su conocimiento algo provinciano y más bien pedagógico del Chile del primer cuarto del siglo XX ("Conferencia para maestros: el cultivo del amor patrio", 1916; "El patriotismo de nuestra hora", 1919; "Juramento a la bandera", 1919); un quiebre radical y su salida al mundo de afuera en 1922 ("Raza espesa, brutal, raza de pacos y mineros", le había escrito con furia a Magallanes Moure en una epístola de 1921); tres regresos, cada uno más corto que el anterior y cada uno con sus características propias (en 1925, en 1938 y en 1954). En 1926, haciendo el balance de su paso por Chile durante el año anterior, le escribe a Pedro Aguirre Cerda una carta que rivaliza en acritud con la que le escribiera a Magallanes en el 21, en la que le confiesa que "Tengo entre las impresiones más penosas de mi vida mi vuelta a Chile" y "Volví a Chile con una gran curiosidad de verlo bien y de sentirlo", pero "Mejor hubiese sido salir sin conocerlo, porque no miré sino síntomas feos y odiosos"), y su inmersión sin retorno, desde 1938 en adelante -aunque Soledad Falabella encuentra rastros que anteceden a esta fecha-, en el Chile un mucho expurgado y un poco inventado del Poema de Chile. Ahí, en el Poema de Chile, es donde se estaciona Gabriela durante sus últimos años, y ahí es donde se nos muere más que en su cama del hospital de Long Island en la madrugada del 10 de enero de 1957.
Poesía y prosa
Además, habría que atender también a la distribución discursiva en su tratamiento del tema de Chile. Ello ocurre por una parte en la prosa, y en este caso en las conferencias académicas, en los artículos serios, en los discursos funcionarios, en las notas periodísticas y en las cartas, y por otro en la poesía, por ejemplo en los poemas patagónicos de Desolación, en "Cordillera" de Tala, en "Patrias" de Lagar y en la mayoría de los poemas de la sección "Naturaleza" de Lagar II. Pero, sobre todo, en el ya mencionado Poema de Chile. Porque hay en la prosa una gran distancia (y no pocas veces fuertes contradicciones) entre la Mistral que habla a diversos auditorios cultos acerca de Chile y que hace un esfuerzo para comunicarles de la mejor forma posible su experiencia de la patria lejana, la funcionaria que cumple como ella piensa que es bueno con las obligaciones de su cargo en el "escalafón consular", la profesora y hasta la agente de viajes que informa a su público sobre climas y paisajes y la que de repente y por suerte se olvida y escapa de todo eso y es capaz de pergeñar un texto tan perspicaz y tan hermoso como el "Recado sobre la cordillera".
Y, en cuanto a la poesía, hace ya tiempo que yo dije que ése era el lugar donde había que buscar y encontrar a la Gabriela profunda, con sus opciones y sus contradicciones, con sus atrevimientos y sus dudas, y entre todo ello con un apego por lo real chileno a pesar de todo que asombra y admira. Pienso en poemas como "País de la ausencia", de Lagar, y principalmente en uno de los más bellos, sus "Cuatro tiempos del huemul" de la tercera Tala, la de 1958.
Por último, ¿cuál es el verdadero país de Mistral? O, mejor dicho, ¿cuál es el país con el que ella se queda finalmente? Ninguno de los que algo sabemos sobre su obra ignora que ese país es el del Poema de Chile, un país que ella misma produce a lo largo de veinte o más años con la tijera en la mano, cortando y recortando, eligiendo y descartando. Es pues la del Poema de Chile su propuesta definitiva, su programa ético y político para el futuro de Chile, un Chile purificado, despojado de sus pequeñeces y miserias, abierto a la armonía de los seres humanos entre ellos y con una naturaleza en cuyo regazo mujeril tuvieron la buena fortuna de caer alguna vez.
Mucho dolor
Todo lo anterior y mucho más, la política contingente, por ejemplo, el educacionalismo, el agrarismo y el feminismo, entre otros temas de similar importancia, se encuentra en los textos que ha reunido Jaime Quezada para esta edición de Gabriela Mistral: Pensando a Chile. Una tentativa contra lo imposible.
Quezada, mistraliano de oficio, estudioso de la obra mistraliana como hay pocos en el país, les hace un favor a los chilenos poniendo a su alcance el pensamiento que sobre ellos y sobre la tierra en que residen formuló en prosa y en verso una poeta extraordinaria, que hizo cuanto pudo para tratarlos con mucho amor, pero que no pudo evitar el hacerlo también con mucho, con muchísimo dolor.
FICHA
"Pensando a Chile" - "Una tentativa contra lo imposible", por Gabriela Mistral. Selección de textos Jaime Quezada, Editado por la Comisión Bicentenario. 2004.
Martes, 08 de Marzo de 2005 15:14 ;?> Hay 1 comentario.
Qué bueno que viniste, cabrito. ¿Cuánto tiempo pasó? ¿31? ¿32? Una punta de años, laputamadre. ¿Qué quien carajos soy? ¿No te acordai? Cuando nos conocimos, hace como cincuenta años, me decían el amordetodas. Algunos, un poco más jóvenes, me conocen como el guatón abdala y los más pendejos me conocen, simplemente, como el huevón de la silla de ruedas. Soy el tom cruise de este pueblo de mierda. ¿Qué? ¿No te acordai de nacido el cuatro de julio? Un pendejo, tom cruise, va a pelear a vietnam como voluntario. Está convencido que va a defender a su país, un estilo de vida, la democracia y la libertad. No le va bien, le meten un par de balazos y vuelve a estados unidos hecho una piltrafa, paralizado de la cintura para abajo. Lo tratan como el culo en un hospital de veteranos y el gil poco a poco va entendiendo que la guerra no es lo que creyó que era. Encima tiene una minita que le comienza a llenar la cabeza de historias contra la guerra. Le empieza a dar al trago y a la droga, va a méxico donde conoce a otros veteranos de guerra hechos mierda. Bueno, tú sabes cabrito, seguramente viste la película, el tom cruise termina siendo un luchador contra la guerra, un defensor de los derechos de las minorías y ahí termina la historia. Por eso digo que soy el tom cruise de este pueblo de mierda porque como ves, cabrito, yo también estoy en una silla de ruedas, no me hirieron en vietnam aunque también tuve mi guerra y quiero contártela capaz que tú cabrito puedes escribir mi historia, o hacer una película, queseyo, tal vez te interesa... Total, no se pierde nada.
(Cuando te ví el otro día caminando por las calles del pueblo después de tantos años me puse contento cabrito, pensé que mi vida otra vez tenía sentido, no me vas a creer, creo que he vivido estos últimos años en esta puta silla de ruedas para esperarte, para contarte, para que sepas, cabrito, que nunca te fallé, para que todos en este pueblo de mierda conozcan la verdadera historia del guatón abdala).
Bueno, como te decía, en algún momento de mi vida me decían el amordetodas. Y a mí me gustaba el apodo porque yo era pintón, ganador, me peinaba con gomina y brillantina, buen bailarín y sobre todas las cosas, un buen deportista. En invierno, que en este pueblo va de abril a septiembre, jugaba al basquet. Cómo hacíamos, no sé. Jugábamos con unas pelotas de cuero enormes, decían que eran número seis, parecían sandías y para picarlas era necesario hacer malabarismos. No había tele, ni cable, ni radios había, ni enebea, ni ligas europeas, nada. Cómo aprendíamos, ya te dije, no sé. Yo tenía mis ventajas, un buen estado físico (en ese tiempo no fumaba ni tomaba), era rápido para las bandejas y tenía buena puntería en lo que ahora llaman tiros de dos puntos. También era bueno para los tiros libres. Con eso bastaba para estar entre los mejores. Y fue más o menos en esa época que te conocí. Porque entrenábamos en el único gimnasio del pueblo y siempre costaba un triunfo juntar diez para hacer por lo menos dos equipos de cinco y practicar como la gente. Y ahí estabas tú, cabrito, con tus amigos, al costado de la cancha esperando que los inviten a jugar. Eran más chicos, diez o doce años menos que nosotros, pero eran empeñosos, no tenían miedo y jugaban bien, por algo se lo pasaban todo el día en el gimnasio. Tenías un lindo lanzamiento, en suspensión le llamaban entonces, tirar al aro con la pelota bien arriba de la cabeza después de tomar impulso y saltar como los dioses. Y la metías seguido, la metías. Fue entonces cuando me encariñé contigo, cabrito, no sé por qué, sería porque no tenía hermanos, ni más chicos ni más grandes, era un amordetodas que estaba muy solo en este mundo. Yo siempre decía, y te juro que no sé por qué, a este campeón lo voy a cuidar, le voy a enseñar los secretos del basquet y los secretos de la vida a este cabrito decía yo.
Después venía la temporada de fútbol y yo también jugaba, cómo no iba a jugar si era todo un atleta, y por supuesto jugaba de arquero, el puesto más difícil, el más arriesgado, solo para valientes. Era bueno y tenía mucha suerte, un culo más grande que una casa decían los muchachos, si yo no la atajaba estaban los postes, el travesaño, alguna pata salvadora de un defensor... Con decirte que un par de temporadas entregué el arco invicto... Pero todas las bellas historias terminan algún día, cabrito, y una vez a los dirigentes del fútbol se les ocurrió traer al colo-colo, el primer equipo profesional que pisaba los potreros del pueblo. Nueve goles me comí cabrito, sin saque, y eso que no vino el chamaco valdés ni el cua-cua hormazábal. Entonces yo dije que a esta huevá no juego más, ningún arquero, ni siquiera el amordetodas, puede llevar nueve goles sobre sus espaldas, en un solo partido. impunemente. Y colgué los chuteadores, cabrito. Así nomás, de un día para otro y para siempre.
Pero sabes donde me hice famoso, y donde llegué a ganar unos pesos, fue en las peleas, en el box, porque no le tenía miedo a nada y ya te dije, era un atleta de tiempo completo, nada de trago ni cigarrillos. Claro que no me gustaba pelear con los gallos del pueblo, eran todos conocidos, así que siempre les gané por puntos, nunca noquié a nadie. Pero que no me trajeran a alguno de otro lado, aunque fuera del pueblo más cercano, los cagaba a tortazos, siempre gané por nocaut y si era argentino, mejor que mejor, porque ahí sí que me salía el indio. Se me inyectaban los ojos de sangre decía un viejo borrachín que escribía en el diario del pueblo. Y fué con un argentino que terminó mi carrera de boxeador, cabrito. Era un mendocino que trabajaba en la mina de carbón, puro músculo el desgraciado, ligero de piernas, rápido con las manos aunque no pegaba fuerte.Tenía una vista de lince el cuyano. Pactaron una pelea a ocho rounds, no sé por qué, siempre eran a cinco o diez vueltas. Ocho rounds y no pude ponerle ni una sola mano al maricón ése, esquivaba todo cabrito, y cada vez que yo pasaba de largo con mis golpes me mostraba la cara y se reía el muy hijo de puta. Se burlaba del amordetodas en su propia casa, en su propio cuadrilátero. La gente me apoyó más o menos hasta el cuarto o quinto round, dale guatón me decían los más viejos, pégale en la bodega amordetodas, gritaban los más jóvenes. Hasta la canción nacional tocaba la banda de música del regimiento, que siempre acompañaba las veladas boxísticas como acostumbraba a decir la gente. Y empezó a ocurrir algo extraordinario, creo que a partir del sexto round. Cada vez que yo pasaba de largo con mis gualetazos la gente gritaba ole, ole y aplaudía al mendocino, laputamadre, nunca pensé que podría pasarme algo semejante, fueron los tres últimos rounds que pelié en mi vida cabrito, todavía tengo el ole en mi cabeza y el puto mendocino que se burlaba y la banda que tocaba adiós al séptimo de línea, la cucaracha y los viejos estandartes. Y el cuyano me punteaba y me punteaba, no pegaba fuerte pero me dejo el hocico como una albóndiga y los ojos chiquititos y cuando escuchaba los ole, ole, por primera vez en mi vida de boxeador quise levantar el brazo y abandonar pero el chileno no se rinde mierda y la banda del regimiento tocaba sin muchas ganas la canción de yungay cuando terminó la pelea y yo dije hasta acá llegó tu carrera pugilística amordetodas me dicen al pasar.
Habrá sido porque no me rendí, porque no levanté la mano, porque no aflojé, que un par de días después vino a verme el jefe del regimiento en persona, un coronel, usted es un buen chileno abdala, me dijo, un patriota, y yo vengo a ofrecerle un lugar en el glorioso ejército de o'higgins. Hombres como usted necesita la patria, me dijo, y yo me puse a lagrimear y a hacer pucheros y en ese momento comprendí que la carrera artística del amordetodas se terminaba y que empezaba la verdadera vida del ciudadano chileno germán abdala, en adelante el guatón abdala, de la gloriosa clase del treinta y seis.
Y fue más o menos por ahí, el sesenta y tres o el sesenta y cuatro que te perdí de vista, cabrito. Cuando cambió mi vida en ciento ochenta grados. Un sueldito todos los meses, no era mucho, pero era un sueldito. Un uniforme con los galones de cabo. Las reverencias de los soldados conscriptos, permiso mi cabo, buenos días mi cabo, buenas tardes mi cabo, buenas noches mi cabo, permiso para ir al water mi cabo. No era instructor, era un cabo contratado, un poco más que ellos nada más, pero qué mierda sabían esos conscriptos ignorantes que venían casi todos de chiloé. Trote carrera marrr mierda y los pelados salían disparando. Encima me casé con mi antigua novia, el amor de mi vida. Mientras yo me dedicaba al box, la milonga y el hueveo ella se recibía de profesora en la escuela normal de ancud. ¿Qué más podía pedirle a la vida, cabrito? Sí, tienes razón, siempre hay algo que las caga, la mosca en la sopa, el pelo en la leche. Me integraron a la banda del regimiento, la que tocaba la cucaracha cuando el cuyano me sacaba la lengua. La banda de la noche triste. ¿Sabes para tocar qué, cabrito? Los platillos, la puta madre que los parió. ¿Puede haber algo más degradante, digo yo, que tocar los platillos en una banda? Aunque pensándolo bien hay algo peor, tocar el bombo. Y cuando el colifato villegas estaba de vacaciones o se enfermaba me mandaban a tocar el bombo carajo, eso sí que era degradante, cargando la mole esa por las calles los domingos en la plaza, transpirando como un energúmeno. Y las retretas vespertinas y los actos escolares y las autoridades militares que nos visitaban y las autoridades civiles que también nos visitaban y yo dale que dale con el bombo y los platillos meta que la tumba serás de los libres o el asilo contra la opresión carajo.
Después dejé de hacer deportes y me puse a tomar como un infeliz y a comer como un chancho y a fumar como una luciérnaga y me empezó a crecer una guata descomunal, una guata que no nacía debajo de las tetillas como todas las guatas, la mía comenzaba en la base del cuello, era todo un tronco prominente y de ahí, como te imaginarás cabrito, empecé a ser definitivamente el guatón abdala, el chancho abdala, el charchetudo abdala.
Aunque cada día me gustaba menos la huevada esa de ser milico, cabrito. Pelar papas en la cocina, limpiar la bosta en las caballerizas, hacer uno que otro mandado, ensayar y ensayar las mismas putas marchas todos los días. Comer, cagar y dormir era la consigna. Paciencia guatoncito me decía mi mujer, ya vendrán tiempos mejores. La patria espera todo de ustedes nos arengaba el coronel todos los domingos mientras nosotros, los pelotudos de la banda, tocábamos una y otra vez el himno nacional puro chile es tu cielo azulado mierda puras brisas te cruzan también.
Y de repente todo cambió, cabrito, de la noche a la mañana, tenía razón mi mujercita querida, por algo había estudiado la flaquita. Un martes de septiembre del setenta y tres nos levantaron a los gritos a las tres de la mañana, arriba los soldados de la patria carajo, nos vamos a tomar el pueblo porque a partir de hoy vamos a ser gobierno, se acabó la tiranía viva chile mierda. Abdala, villegas y tres soldados con el teniente márquez a un jeep armados hasta los dientes ordenaba el capitán piluso, los demás arriba de los camiones en cinco minutos y viva la patria mierda.
Llegamos al pueblo a las cinco o seis de la mañana, estaba oscuro y hacía mucho frío. Creo que había nevado y todo, en septiembre, cabrito. Toda la plaza estaba rodeada de camiones, jeeps, soldados en los techos, todos apuntando al edificio de la gobernación y a los principales edificios públicos. Gritos, órdenes, nerviosismo, puede haber resistencia armada nos había dicho mi coronel cuando arengó a las tropas en el regimiento. Pero no pasaba nada, todo tranquilo en el pueblo, abdala y villegas consigan un tacho vacío de doscientos litros y hagan fuego nos dijo piluso, tres soldados conmigo a la municipalidad agregó y al rato empezaron a bajar con libros, libros y más libros de la biblioteca municipal, vayan quemando toda esta mierda dijo piluso y yo con el colifato villegas meta quemar carajo, libros chicos, medianos, gordos, enciclopedias, diarios, mapas, lo que cayera viejo y como las ocho de la mañana apareció una flaquita de rulos que era la bibliotecaria, bastante buena la flaquita, y nos empezó a gritar, cavernarios, decía, el pensamiento no se multa ni se encarcela, pero lo estamos quemando le dije yo, y apareció mi suboficial mayor morales, el perro le decían, y le encajó una reverenda patada en el culo a la flaquita y no te quiero ver más por acá le dijo, te fuiste y la flaquita de rulos se fue llorando y nunca más la volví a ver. El colifato villegas sabía de libros y les decía a los soldaditos tráiganme uno de neruda muchachos y si encuentran alguno de gabriela mistral también, arden lindo esos libros porque están hechos con papel de arroz y salen unas llamas azules decía el colifato como poseído y fíjense si encuentran algo de garcía márquez, si es de la editorial sudamericana, mejor, les gritaba mientras los soldaditos subían y subían las escaleras y volvían cargados de libros.
Y a la noche nos mandó a buscar mi coronel gallardo, que era el nuevo gobernador, al colifato villegas, al suboficial morales y a mí. Éramos los únicos del regimiento que estábamos presentes, todos los demás eran oficiales o suboficiales de afuera, de inteligencia militar según nos dijeron, el que más hablaba era un mayor de apellido ruiz, tenemos el control del país nos dijo, el presidente socialista se suicidó, estaba borracho, agregó, pero ahora comienza la tarea más difícil, nuestros informes de inteligencia dicen que todo chile es un arsenal, de arica a magallanes, hay armas rusas, checoslovacas, cubanas, armas por todas partes y nuestra misión, soldados, es encontrarlas, busquen, interroguen, olfateen, escuchen, las armas tienen que aparecer ahora porque los enemigos algún día las usarán contra la patria. Por eso los hemos convocado, soldados, porque su hoja de servicios es brillante y ustedes son valientes y patriotas como buenos chilenos. Así que a trabajar muchachos y viva la patria. Y ahí nomás me ascendieron a sargento, galones nuevos, uniforme nuevo, de camuflaje le llamaban, y armas nuevas, y sobre todo, lo más importante cabrito, carta blanca, chipe libre, todo el poder para el guatón abdala y sus amigos de la inteligencia militar.
Instalamos nuestro cuartel general en un edificio de dos pisos medio abandonado de la cruz roja y empezamos los interrogatorios cabrito, nunca en mi vida trabajé tanto como en esos primeros tiempos de nuestro gobierno militar. Casi no dormíamos, no aparecía por mi casa, a veces la flaquita me traía comida aunque más que nada le dábamos al trago, wiski y pisco tomábamos ahora porque teníamos que estar siempre despiertos, al pie del cañon decía mi mayor ruiz, con los enemigos de la patria nunca se sabía, en cualquier momento podía saltar la liebre. Le sacamos la cresta a medio mundo, jóvenes, viejos, solteros, casados, estudiantes, campesinos, obreros, maestros y las armas no aparecían laputamadrequelosparió.
Y ahora viene la parte que siempre te quise contar, por la que te esperé tanto tiempo, siempre dije, el cabrito tiene que conocer esta parte de la historia. Un día el mayor ruiz nos dijo que en la comisaría de carabineros estaba detenido un huevón peligroso, ése estudió en la universidad, dijo, ése sí que sabe de armas, cáguenlo a palos, tirenlo al mar, métanle corriente hasta por el culo, sáquenle información como sea. Y fuimos con el colifato y el perro morales, contentos porque ya estábamos enviciados con eso de pegarle a la gente y además siempre era más fácil pegarle a un huevón de afuera, como en mi época de boxeador. Entramos al calabozo de los carabineros y gritamos ¡mirando a la pared y las manos atrás carajo! y el huevón no se movía, era un ovillo en el piso y ahí nos dimos cuenta que los pacos o los tiras habían empezado la tarea, querían ellos ganarse los galones, el huevón no se podía ni parar, estaba además cagado de frío, tiritaba aunque tal vez era de miedo. Tuvimos que pararlo y afirmarlo contra la pared para vendarle los ojos y atarle las manos por detrás, era el procedimiento de rutina, cabrito, y ahí nomás empecé a tiritar yo, me temblequeaban las piernas, las manos y las carretillas porque fuí descubriendo que eras tú cabrito, detrás de la mancha negra de esa cara llena de golpes estaban tus ojos cabrito y dije guatón tienes que cumplir con tu promesa al cabrito no le vas a pegar, ya tiene suficiente y llamé al paco que estaba de guardia y le dije quién carajos autorizó que golpeen a este hombre y el paco se cagó todo y dijo fueron los tiras mi sargento y dije a este hombre hay que llevarlo al hospital porque se puede morir en cualquier momento y el paco dijo sí mi sargento y ahí nomás llamó a una ambulancia y vino un médico y dijo sí lo vamos a internar y te llevaron cabrito te tuvieron como quince días en el hospital y la sacaste barata campeón porque después te sacaron del pueblo y te mandaron al pudeto y después a isla dawson y después te mandaron a rancagua y después te fuiste a la argentina cabrito y ahora volviste y yo el guatoncito abdala te cuento esta historia porque fuí un hijo de puta cabrito con mucha gente pero contigo no cabrito, contigo no, porque el guatón abdala tiene palabra y tiene corazón cabrito y a tí nunca te pegué ni permití que ningún hijo de puta, ni el colifato ni el maldito perro morales te toquen, cabrito, porque contigo no cabrito, contigo no.
Y ahora, ya ves, estoy en silla de ruedas cabrito. Hace un par de años me empecé a sentir mal, me costaba un huevo y el otro caminar, no sentía las piernas y la flaquita me llevó al hospital y el médico me dijo estás cagado guatón, casi no llega sangre a tus piernas, mucho trago y mucho cigarrillo guatón, mucha grasa en tu sangre, te vamos a tener que cortar las piernas porque si no te vas a morir muy pronto guatón me dijo el médico y me las cortaron nomás, justo debajo de las criadillas, la pichula la uso para mear nomás, no se te vaya a ocurrir ir al hospital en este pueblo de mierda cabrito, aquí te cortan las piernas por cualquier cosa, seguro que tenemos el record mundial de huevones sin piernas y aquí estoy cabrito, en esta puta silla de ruedas, como el tom cruise, mi mujer me saca a pasear, me lleva a hacer las compras, claro que no dejan entrar en silla de ruedas a los supermercados así que me deja afuera, atadito como un perro, porque los pendejos de mierda, seguro que los hijos o nietos de los enemigos de la patria, me molestan, me tiran piedras, me dicen guatón culiao, métete el bombo en el culo me dicen y yo estoy solo cabrito, al colifato villegas lo mataron en un quilombo y el perro morales se murió solo como un perro y yo me voy a morir en esta puta silla de ruedas pero hoy estoy contento cabrito porque te ví después de tantos años ¿30? ¿32? y te conté mi historia y capaz que tú la escribes cabrito o haces una película y todo el mundo va a conocer la verdadera historia del guatón abdala, el amordetodasmedicenalpasar, el huevón de la silla de ruedas, el milico hijo de puta que cagó a medio mundo pero que cumplió su promesa y nunca te tocó cabrito, jamás cabrito, contigo nunca cabrito ...
Por Guillermo Garat Periodista de Montevideo COMM - Portal
Aram Aharonian, de 59 años, es el director general de TeleSur, un nuevo proyecto de tv latinoamericano, financiado, básicamente por el gobierno de Venezuela. Uruguay tendrá un 20% de participación en la cadena que saldrá a las pantallas internacionales, probablemente en mayo. El Portal entrevistó, a este uruguayo, periodista de larga data, sobre el ambicioso proyecto.
- ¿Qué es TeleSur?
- Es un viejo sueño por el que muchos de nuestros compañeros dieron la vida. Y nosotros tenemos la enorme felicidad -y responsabilidad, claro- de hacerlo realidad. Es un proyecto político, estratégico que nace de la necesidad de dar voz a los latinoamericanos en medio de la ofensiva de pensamiento e imagen únicos, que es lo que transmiten los medios de comunicación comerciales, nacionales y trasnacionales. Eduardo Galeano decía que llevamos 513 años entrenados para vernos con ojos ajenos. Y es de la urgencia de vernos con nuestros propios ojos y dar soluciones propias a nuestros problemas, que nace el proyecto. Somos un mundo diverso y plural.Ellos nos ven en blanco y negro, pero nosotros existimos en tecnicolor. Debemos asumir que los medios de comunicación comerciales son el ariete de le globalización neoliberal: por allí, en el mismo envase nos dan información, publicidad y cultura de masas (entretenimiento) con el mismo mensaje simplista, reductivo, transculturalizador. Si no empezamos por ahí, por asumir nuestra realidad con nuestros propios ojos, el sueño de la integración latinoamericana no va a ser más que un saludo a la bandera. Basta ya de que europeos y gringos nos digan quiénes somos, cómo somos, qué hacemos y qué debemos hacer.
- ¿Cómo nació el proyecto?
- Te decía que es un viejo sueño, que fue tomando cuerpo después de un congreso de la Federación Latinoamericana de Periodistas, hace cuatro años. Parte de haber tomado conciencia de que durante las últimas décadas los que hacíamos periodismo alternativo estábamos perdiendo por goleada, atrincherados en pequeños nichos, encontrando pequeños financiamientos -de ONG europeas, norteamericanas- que les asegurara a los patrocinantes de que no saliéramos de esos nichos. Que no se nos ocurriera pensar o soñar en grande. Nos habían convencido que lo nuestro era lo alternativo, lo comunitario y que las grandes ligas -la comunicación masiva- era solo para los dueños del gran capital. Durante décadas pensamos como enanos. Hoy estamos creciendo, sin duda.
- ¿Qué beneficios traerá a la comunidad americana, en materia de calidad en sus contenidos?
-Primero, tener una información contextualizada, balanceada de lo que pasa en nuestros países. Segundo, rescatar nuestra propia memoria, nuestra propia historia, nuestras alegrías, nuestras frustraciones, pero, sobre todo, nuestras esperanzas. Cada vez aparecemos menos en los informativos trasnacionales: sabemos mucho de lo que pasa en Chechenia, pero demasiado poco sobre lo que pasa en la esquina de nuestra casa. Cuando hablamos de calidad, hablamos de competencia. TeleSur tendrá calidad broadcasting. Y cuando hablo de calidad hablo de calidad de contenido y de formas, tanto en lo informativo, como en los documentales, en lo periodístico, en el rescate de nuestra cinematografía, de nuestros pueblos, sus tradiciones, sus luchas, su vivencias. Los latinoamericanos tenemos la inteligencia, la experiencia, la calidad. ¿Qué esperamos, entonces?
- ¿Qué importancia tendrá la cadena, en América, en el mundo?
- No se trata de una cadena, no se trata de intercambios. Se trata de un canal americano -porque en él estarán los 45 millones de compatriotas latinoamericanos y caribeños que viven en Norteamérica-, hecho por profesionales, con una política editorial bien definida: apoyar la integración de nuestros pueblos, en la lucha contra el pensamiento único y la hegemonía. Un canal plural, que se enorgullece de la diversidad cultural y étnica de nuestros pueblos. Un canal que muestre nuestra realidades desde el punto de vista latinoamericano y caribeño para nuestros pueblos, pero también al resto del mundo.
- ¿Los principales competidores serán CNN y Univisión?
- TeleSur es un canal proactivo y no reactivo. Lo de la competencia se puede entender de diversas formas. Pero si vos querés seguir viéndote con ojos europeos o gringos, podés seguir viendo CNN, Univisión o la TV Española... Vos tenés el control...
- ¿Cómo ves el acople uruguayo a TeleSur? ¿Qué te parece pueda aportar Uruguay a TeleSur?
- ¿Sin alusiones personales? Uruguay, como cualquier otro país, tiene mucho que aportar: contenidos, programas, profesionales, películas, una cinemateca sin igual, docentes...
- ¿Salen al aire en mayo?
- Creemos que sí. Estamos en plena construcción: obras civiles, equipamiento tecnológico, salida satelital. Mientras, estamos trabajando en la parte de producción, programación, etc.
- ¿Qué tan grande te parece el desafío de hacer TeleSur?
- Más que enorme el desafío, es enorme la responsabilidad. Por eso confiamos en el equipo multinacional que estamos formando. Y hay que tener en cuenta que TeleSur se hace posible porque el pueblo de Venezuela recuperó su estatal petrolera y ahora los dineros que antes desaparecían en cuentas en el exterior, permean a los sectores de menores recursos. E incluso, un excedente ha servido para aportar el capital semilla de este proyecto de integración comunicacional.
Aharonian, es uruguayo, nacido en el Prado montevideano, exiliado político en la dictadura, peregrinó por diversos medios, casi todos clausurados durante "el pachecato", explicó. Escribió en Sur, el primer medio del Frente Amplio. En Buenos Aires trabajó como corresponsal del Corriere della Sera, IPS, Excelsior y Prensa Latina. En la capital argentina fue jefe del diario La Voz, que denunció las violaciones a los derechos humanos, en plena dictadura, cometidos en la Escuela de Mecánica de la Armada argentina, (Esma), recientemente reinaugurada como museo. En 1986 comenzó a trabajar como corresponsal en Caracas, la capital venezolana. Hasta 1992 fue el director del pool de agencias noticiosas latinoamericanas, Asin. En estos días, además de estar al frente de TeleSur, dirige el mensaurio Question para Argentina y Venezuela, el semanario Quantum, y la Agencia Latinoamericana de Información y Análisis Dos (Alia2).
Sábado, 12 de Marzo de 2005 21:50 ;?> Hay 3 comentarios.
Por José Steinsleger La Jornada - Miércoles 9 de marzo de 2005
Quiero, a la sombra de un ala,/ contar este cuento en flor: la niña de Guatemala, la que se murió de... 48 puñaladas y degüello. Nancy Peralta fue secuestrada a finales de 2002 en la Universidad de Guatemala. Ileana y María, sus hermanas, se cansaron de ir a la fiscalía hasta que un día les preguntaron si no tenían nada mejor que hacer que estar molestando (Crónica de Lucía Escobar, enero de 2005).
Callado, al oscurecer, me llamó el enterrador; nunca más he vuelto a ver/ a la que murió de... un golpe de hacha en el cráneo. María Isabel tenía 16 años. Cuenta su madre: "Me costó reconocerla porque mi hija era muy linda. Tenía los ojos inflamados de tanto golpe, parecía chinita: la cara y el cuello lleno de hoyitos... después me enteré que los hoyitos eran porque la habían tenido amarrada con alambre de púas, de manos a pies." Agrega: "La investigadora que llevaba el caso tuvo el descaro de decirme que a mi hija la habían matado porque era una cualquiera. Me dijo que viera las evidencias de semen en su pantalón. Otro día, un agente me dijo que eso nos pasaba porque éramos mujeres..." El caso fue seleccionado por Susana Villarán, relatora de la OEA, para ser juzgado en la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
Las fotografías de las víctimas revelan rostros cuidados o descuidados de jóvenes, ancianas, niñas; rostros blancos, mestizos, aindiados, de señoras "de hogar". Hay un "patrón": un grado de saña y crueldad que dan ganas de perdonar a Harold Shipman, aquel médico inglés condenado en 2000, luego de matar en 23 años a 215 pacientes ancianas con inyecciones de heroína.
Se entró de tarde en el río,/ la sacó muerta el doctor;/dicen que murió de frío,/ yo sé que murió de... tortura, machetazos, estrangulamiento, mutilación, desmembramiento, golpes, violación"..., dice Mario Guerra, jefe de la morgue de Guatemala, con 27 años de experiencia: "Había visto casos de violencia de este tipo, pero sólo durante la guerra".
Más de 30 años de terrorismo de Estado (1954-96) dejaron en Guatemala 50 mil víctimas entre asesinados y desaparecidos. ¿Cómo dimensionar la tragedia? Con una población 24 veces superior a la de Guatemala (12 millones), Estados Unidos hubiese tenido 3 millones 750 mil víctimas. O sea, 7.5 veces más que todos sus muertos de la primera y segunda guerra mundial, Corea, Vietnam e Irak incluidas.
Según la policía guatemalteca, en 2004 fueron asesinadas 4 mil 436 personas (35 por ciento más que el año anterior). De ellas, 847 eran niños y jóvenes de recién nacidos a 22 años. Sin embargo, organismos de derechos humanos vienen estudiando los casos documentados de mil 300 mujeres asesinadas de 2000 a la fecha, advirtiendo de un subregistro que podría triplicar el número.
Si los organismos de derechos humanos no se equivocan, tras los "acuerdos de paz" entre el gobierno y la guerrilla (1996), el número de mujeres asesinadas en Guatemala equivale a los soldados muertos que Estados Unidos lleva en la ocupación de Irak.
El mundo se ha hecho eco, por fin, de las muertas de Juárez, que en diez años se aproximan a 500 víctimas. Pero sólo en 2004, las muertas de Guatemala sumaron 527, y en lo que va del corriente superan 90 mujeres asesinadas, según la Policía Nacional Civil y el monitoreo de medios de prensa. Nuevamente, es como si en México fueran asesinadas en forma particularmente cruel 4 mil 375 mujeres por año.
En 73 por ciento de 160 casos estudiados, los informes forenses no lograron identificar presuntos agresores, la posible motivación del crimen, el lugar donde fue localizado el cadáver, el estado civil de la víctima, no determinan si hubo agresión sexual ni recaban pruebas de ADN.
Como el gobierno de Guatemala "ahora es democrático", creó la Unidad de Homicidios contra Mujeres, adjunta al Servicio de Investigación Criminal: tres escritorios y tres computadoras. Y el Plan Nacional de Prevención y Erradicación de la Violencia Intrafamiliar y Contra las Mujeres, con cero presupuesto.
Problema "cultural" de violencia intrafamiliar, accionar de las pandillas hijas de la guerra y la desocupación (maras), violencia "de género" son causas posibles del iceberg feminicida. En 2003, 25 mil 73 mujeres denunciaron ser víctimas de violencia. La Fiscalía de la Mujer les entregó un papelito en el que consta que el agresor no debe acercarse a la mujer.
Lucía Escobar habla de una legislación que recién en 1998 derogó el artículo del código civil que exigía a las mujeres permisos de sus maridos para poder trabajar. Mas dejó intacto el artículo 113: "...cuando ello no perjudique el interés y cuidado de los hijos ni las demás atenciones del hogar".
El libro Guatemala nunca más, publicado por el Arzobispado (1998), y el Informe de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico (1999) describen la violencia física y sexual contra las mujeres (especialmente indígenas de los pueblos mayas), como un acto planificado por el Ejército de Guatemala.
Ambos documentos señalan que el plan fue orientado a "mejorar la raza igual que los españoles lo hicieron durante la conquista" y dejar la "semilla del triunfador"."
Sábado, 12 de Marzo de 2005 15:10 ;?> No hay comentarios. Comentar.
“Poemas para no matar” (Autoedición, 2005) se titula el último libro de Marcela Muñoz Molina (Puerto Natales, 1966). Textos del hastío, de la furia, la violencia interior que se produce cuando se espanta a la muerte, ya sea a través de una escoba, de un ave que llora en medio de remolinos azules como señala en los comienzos de su poemario. Estos versos son un canto a un pasado que aún permanece en la nostalgia; hay instantes de magia cuando divaga sobre quien cuidará de los libros cuando todos nos hayamos ido. La atmósfera teilleriana es nítida, audaz; recrea un mundo lleno de soledad donde habitan los desamparados, los niños vagabundos, ciudades perdidas en un país inexistente.
Con este libro, Marcela Muñoz se sitúa entre las mejores poetas de su generación en Chile. Sin duda alguna. Por sus páginas llenas de nieve dice que algún día volveremos a ser espíritus, bailaremos como lenguas de fuego, cuenta en su homenaje a las mujeres de la etnia Selk”Nam, que poblaron los territorios de la patagonia.
Los “Poemas para no matar” de la autora magallánica están imbuidos de fantasmas de todo tipo; almas que navegan por el Golfo de Penas o las Torres del Paine; aparece un sol, una explosión, un relámpago donde la escritora sueña con un mundo mejor y parte llena de lluvia hacia avenidas infinitas, a lugares remotos, con los poemas que cantan y despiertan en Bruselas, Buenos Aires, Barcelona.
La autora siente que la vida se va por todos los costados: “Debería salir de mi casa/ y morder las piernas de los transeúntes/ sólo porque sus pies manchan irresponsablemente/ las calles”. Gran parte del libro tiene ese hálito. Cierta desesperanza, el olor a libertad que desaparece por las calles de Punta Arenas, las luces de las noches heladas en invierno donde nunca se logra alcanzar la intensidad de la lluvia, el viento gélido del austro, como en los mejores momentos de Rolando Cárdenas, Olga Acevedo, María Cristina Ursic; árboles que no lo son; sino espectros en la memoria desesperada que vuela sobre el Estrecho de Magallanes.
“Escritura de los patíbulos, con las manos en el viento, donde se pierde el tiempo soberanamente, porque lo sabemos de arena”, dice de este texto el poeta Pavel Oyarzún en el prólogo.
Hay una línea de trabajo en la autora que establece sus dominios en el vértigo patagónico, allá donde el cielo se pierde en cavidades blancas y donde el sol aparece vestido de rojo en las aguas.
Marcela Muñoz Molina ha publicado los libros “Angeles y limusinas” (1989); “El salvavidas lleva mi nombre” (1994). Sus textos han sido publicados en la antología “Poetas jóvenes de Chile”, Universidad de Concepción (1998); “Antología insurgente, la nueva poesía magallánica”, de Pavel Oyarzún y Juan Magal (1998).
Actualmente reside en Santiago donde realiza estudios de dramaturgia.
Sábado, 12 de Marzo de 2005 15:18 ;?> No hay comentarios. Comentar.
Armando Cassígoli (1928-1988). Nació en Santiago de Chile. Estudió en el Liceo Manuel Luis Amunátegui y cursó Filosofía y Psicología en la Universidad de Chile, donde fue profesor y Decano de la Facultad de Filosofía. Durante el exilio fue profesor en la Universidad Nacional Autónoma de México.
Maduro de esperar mis juventudes, cansado de inventar mi propia suerte veo pasar la vida en cada trino, en cada soledad, en cada muerte.
Hay un parrón quizás en el recuerdo, un perfume de sal en mares fríos, un caballo de llamas en el lecho, un andén provinciano en el estío.
Una gran rebeldía en el camino, el recuerdo de viajes ya perdidos, un largo atardecer, un largo vino bebido en mi Santiago peregrino.
Un viento de nostalgia azota y quiebra los tristes ventanales del exilio; el Pacífico me baña en otras tierras, pronuncia el nombre 'patria' en otro sitio.
Pesan mis siglos lentamente y quiero reposar en Chillanes ya perdidos recorrer esos mil Valparaísos que hay en cada pedazo de mí mismo.
A esta hora es poco lo que pido; sólo el pan, sólo el aire, sólo el vino, la libertad de ver a mis montañas, la libertad, en fin, por la que vivo.
Lunes, 14 de Marzo de 2005 18:31 ;?> No hay comentarios. Comentar.
Por Lisandro Otero * La Habana (Cuba) - 10 de marzo de 2005 Publicado por Red Voltaire
Durante las ceremonias de toma de posesión del nuevo presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, pudo advertirse entre los asistentes a un complacido Mario Benedetti. Es comprensible: El histórico triunfo de Tabaré Vázquez abre una etapa de cambios y esperanzas. Es un eslabón más en la cadena de transformaciones cuya enumeración va siendo estimulante: Chávez, Lula, Kirchner.
Con tres millones y medio de habitantes, Uruguay emerge de una profunda crisis económica causada por el desgobierno del incapaz Jorge Batlle. El peso fue devaluado, muchas fábricas cerraron, los bancos quebraron y el capital inversionista huyó. Aunque la tasa oficial de desempleo es del 13.6% en realidad asciende, en algunas zonas al 40%. La deuda pública se remonta al 110% del producto interno bruto, la inflación aumenta hasta el 40%. Un tercio de la población urbana vive en el umbral de la pobreza. El 20% de los niños no asiste a la escuela. El consumo de drogas, el aumento de la mortalidad infantil, la desnutrición y el incremento de la criminalidad son otros saldos adversos del régimen de Batlle.
El triunfo de Tabaré concluye la alternancia en el poder de los partidos Blanco y Colorado, dos caras de la misma moneda, del peor conservadurismo. Ese fue el escenario que condujo al golpe de los militares en 1976, al gobierno de los catorce generales, a la lucha heroica de los Tupamaros, a la represión brutal encabezada por el verdugo de la CIA, Dan Mitrione y a la clausura del periódico Marcha. Mario Benedetti ha venido denunciando esta situación desde hace años. Ha dicho que en América Latina siempre han existido autores de filo único y de doble filo, siendo estos últimos los que remueven la conciencia de sus lectores. Ese es el tipo de escritor que comparte lo que decía Rodó a Unamuno: "Luchamos por poner ideas en circulación"; ése es el paradigma intelectual que encarna Benedetti: un escritor de doble filo, un escritor de esta época que exige de sus hombres de letras una ubicación por encima de los políticos profesionales que han perdido su autoridad moral.
Ante la crisis social de América Latina, agudizada en la década del sesenta por los enfrentamientos y definiciones a que obligaron aquellos tiempos, Benedetti fue de los que afirmó que concluían los años del escritor puro. Ya en su primera obra importante de narrativa, "Montevideanos", caracterizó la rutina cotidiana del burócrata, su frustración perspectiva, que no era otra que la de todo Uruguay. Usando el microcosmos de la oficina, del negocito, de las apetencias tronchadas de la pequeña burguesía, Benedetti demolió la falacia de los lemas que en aquellos años mostraban al Uruguay como "La Suiza de América" o que proclamaban "Como el Uruguay no hay".
Benedetti afirmó, en uno de sus ensayos, que Uruguay era la única oficina del mundo que había alcanzado la categoría de república. Esa misma atmósfera asfixiante puede hallarse en su novela "La tregua" donde un hombre de mediana edad, abrumado ante el escritorio de un oficio, con expedientes, tinteros y planillas, donde todos vegetan confusos y abúlicos, como en una trampa, destruye con su timidez la posibilidad de emanciparse mediante una pasión.
Benedetti ha sabido asimilar las crisis y tensiones del prójimo, reflejando con excelencia artística la realidad de su país. El propio autor ha confesado que el libro que más le interesa de su obra prolífica es "El país de la cola de paja", un ensayo donde medita amargamente sobre el Uruguay de la década de los años cincuenta, cuando la gente temía comprometerse por el mejoramiento del destino patrio. Esa pesadilla ha quedado atrás.
El país respira libre de ataduras y de sometimientos vergonzosos como la supeditación servil adonde le condujo el fantoche de Batlle. El triunfo del Frente Amplio y de Tabaré abre perspectivas. Con Tabaré ya Uruguay no tendrá cola de paja sino plumaje de águila. Ya lo demostró con sus primeras medidas, con su coraje al restablecer las relaciones con Cuba, con el anuncio de una nueva conducta política ajena a los decretos del imperio.
(*) Escritor y periodista cubano
Lunes, 14 de Marzo de 2005 18:44 ;?> No hay comentarios. Comentar.
Es hora de pasar a la ofensiva: las nuevas generaciones y la cuestión nacional latinoamericana. No habrá independencia sin unidad. Juventud de Causa Popular.
Valiéndonos del salto cualitativo que implica que el eje de la discusión se sitúe hoy sobre la táctica de la integración (unidad) latinoamericana, pues no está en debate la integración misma, resulta crucial que las nuevas generaciones reflexionemos certeramente sobre los grandes problemas comunes. A saber: dado que el proceso de fragmentación fue y es la clave de nuestra dependencia semicolonial y del sojuzgamiento padecido por cada una de sus partes, en pleno siglo XXI la cuestión nacional aún irresuelta pasa por la reunificación política, económica y militar de los Estados al sur del Río Grande. Aquí la clave de la revolución latinoamericana.
Los problemas por enfrentar emanados de la cuestión nacional latinoamericana inconclusa son inmensamente superiores a los presentados hace cien o ciento cincuenta años, lo cual nos obliga a ser, en el transcurso de este siglo, aun más radicales en las respuestas al mismo desafío: ser libres y estar unidos. En la actualidad, para alcanzar cierto grado de desarrollo (capitalista) en verdadera democracia no basta con reproducir en la periferia lo que se realizó en el centro; debemos ir por mucho más. Nos hallamos al principio del camino, allí donde la historia nos reserva para emprenderlo la mejor creación socioeconómica y política de la Patria Grande: un sistema de poder social endógeno, fundamentado en la unidad de los Estados latinoamericanos -dueños reales de las riquezas humanas y naturales de su tierra-, que priorice la justicia social, la paz interna y la externa, la soberanía, la democracia y la autodeterminación a estar unidos. En suma, un sistema de poder social propio, pues no se trata de adaptar alguno antiguo que reemplace el capitalismo sino de crear uno nuevo, profundamente arraigado en nuestro pasado y destino comunes. El retorno a la propiedad pública de los medios de producción no debe ser un fin en sí mismo sino parte del proceso de democratización de América latina.
Consecuentemente, y dado el carácter desigual y combinado de América latina, sostenemos que la revolución deberá combinar, fusionándolas en un solo proceso, las tareas nacional-democráticas y socialistas. Es decir, debemos realizar las tareas burguesas y democráticas no verificadas (unidad nacional, reforma agraria, liquidación de la Edad de Bronce, del Medioevo, incorporación de indígenas a la lengua española y a la producción mercantil, etc.) al mismo tiempo que controlar la producción capitalista en las ciudades (empresas imperialistas) mediante la expropiación, nacionalización o reestatización. Como señaló Jorge Abelardo Ramos: “América latina debe reunir en un mismo proceso la Revolución Francesa del siglo XVIII y la Rusa del siglo XX. Se impone la concreción de una revolución democrática que para consolidarla requiera obligadamente la realización de una revolución socialista”, itinerario por otra parte cumplido por la revolución cubana y ahora la bolivariana.
En este sentido, la experiencia histórica nos enseña que los movimientos nacionales y populares del siglo pasado constituyen el único instrumento por el cual se avanza en este camino, esto es, el del desarrollo de las fuerzas productivas (industrialización), la justicia social (tendencias socializantes), la independencia militar, económica y política, en franco antagonismo con las recetas del libre mercado y del neoliberalismo, en suma, del imperialismo.
Descontando las particularidades propias de cada país, encontramos en ellos las siguientes características comunes: la aglutinación de todas las clases oprimidas por el imperialismo, de donde se destacan el proletariado o el campesinado o ambos, apoyados en el ejército y sectores de la burguesía nacional, bajo la dirección de un caudillo o jefe representativo. Asimismo son nacionales por su carácter de frente de clases, aunque estaduales desde la óptica latinoamericana y por esa misma razón, sólo podrán cumplir sus objetivos de liberación en el marco de la verdadera unidad latinoamericana, esto es: la Confederación de Estados Sudamericanos. Constituyen ejemplos categóricos de movimientos nacionales y populares: Gualberto Villarroel en Bolivia, el aprismo y Velasco Alvarado en el Perú, Salvador Allende en Chile, Fidel Castro en Cuba, Hipólito Yrigoyen y Juan D. Perón en la Argentina, Venustiano Carranza y Lázaro Cárdenas en México, Getulio Vargas en Brasil, etcétera. También es dable destacar que todos ellos -sin excepción- han sido catalogados tanto por la derecha como por la izquierda tradicional de regímenes dictatoriales nazis o fascistas y sus líderes de carismáticos, demagogos y locos mesiánicos. La intelectualidad local, oculta bajo la careta que más le convenga -marxista, progresista, democrática o liberal- no pueden romper con el colonialismo mental norteamericano y europeo. Nosotros sí.
La dominación cultural es, sin dudas, la mejor y más eficiente arma con la cual el imperialismo ha mantenido una América Latina decadente, sumisa y atrasada (y no subdesarrollada) por tantas décadas. Sin el dominio cultural, la dominación económica y política ve reducida enormemente sus posibilidades de ejecución. Revertir esta falsa imagen, esto es, descolonizarnos mentalmente, será fundamental para desandar el camino de la Nación Latinoamericana.
Las nuevas generaciones de latinoamericanos -fundamentales para la revolución antiimperialista en América latina- congregadas y movilizadas bajo las banderas nacionales y populares de la Comunidad Sudamericana de Naciones y de la revolución bolivariana, debemos retomar el contacto con lo propio, reconociéndonos en la corta pero intensa experiencia endógena. De esta manera y no de otra haremos frente con la verdad a las falsas disyuntivas, las más de las veces impulsadas desde los centros de poder mundial: ni izquierdas ni derechas, ni marxismo ni neoliberalismo. Precisamos, asimismo, irrumpir en la sociedad con un análisis original y opuesto al pensamiento único, globalizador e imperialista. Debemos ahondar en las entrañas de nuestra historia verdadera para buscar las claves del presente. Nosotros, desde aquí, debemos responder que América Latina tiene aún como prioridad la consolidación y el forjamiento de una conciencia propia, afirmada en la propia elaboración teórica y fundamentada en la propia experiencia y confrontación con las vicisitudes de nuestros pueblos. Lo medular de nuestra cuestión pasa por lo nacional, no por lo social. Empecemos a pensar en latinoamericano. Inventemos para no errar más.
Bioq. Federico Bernal Secretario Juventud Causa Popular - Argentina
Lunes, 14 de Marzo de 2005 20:14 ;?> No hay comentarios. Comentar.
Desde la fundación de la ciudad, el río Mapocho fue una línea divisoria entre el centro de Santiago y los barrios que se proyectaban hacia el norte, en una especie de tierra de nadie que, en un comienzo sirvió de camino de entrada para viajeros y comerciantes, y más tarde fue poblado por artesanos y campesinos. Luego, con el paso de los años y el natural crecimiento de la ciudad, las riberas mapochinas se convirtieron en un espacio donde convivían lo popular y lo marginal. “La Chimba” por el lado norte de el Mapocho, y el “Barrio Chino” de la calle Bandera eran sinónimos de extramuros, de lugares donde todo parecía estar permitido, y por lo mismo, un territorio atractivo para escritores, poetas y artistas de toda clase que prolongaban sus noches en largas horas de bohemia o buscaban algún material que les sirviera de inspiración.
LA ORILLA NORTE
Cruzando el Mapocho hacia el norte, con el recuerdo del puente de Calicanto construido bajo la despiadada mirada del corregidor Zañartu, a fines del siglo XIX, se levantaban las modestas casas de La Chimba. Un paisaje de construcciones modestas, de paja y barro, apenas alteradas por la altura de alguna iglesia, rodeadas de chacras que proveían a las familias santiaguinas. Y entre esas casas de modestos agricultores, la presencia de posadas clandestinas a las que con frecuencia llegaban escritores o poetas. A ese entorno llegó en 1886 el poeta nicaragüense Rubén Darío, creador de “Azul” y “Abrojos” y otros textos que le dieron fama e inmortalidad en las letras hispanoamericanas. Joven, taciturno, algo acomplejado por la pobreza, su estancia en Santiago no generó en él recuerdos especialmente felices. Consiguió trabajo en el diario “La Epoca” y la amistad de algunos jóvenes poetas, entre los que destacaba Pedro Balmaceda, hijo del presidente José Manuel Balmaceda. Huraño y de trato arisco, la crónica menciona que en más de una ocasión, Rubén Darío cruzó el Mapocho para internarse en algún lupanar de La Chimba, donde se perdía por semanas y debía ser rescatado por sus amigos. En su libro “Viaje Literario”, el ensayista Domingo Melfi, señala: “entre seres desconocidos, que solían estarse quietos en los mesones de la cantina, mientras Darío encendía junto a ellos, la llama azul o verde de la embriaguez”. Darío dejó en Santiago un puñado de versos y un amor clandestino que se supone motivaba sus excursiones hacia “La Chimba”.
Años más tarde, al inicio del siglo XX, otro poeta daría de que hablar por su desenfrenada bohemia a uno y otro lado del río Mapocho. Pedro Antonio González, poeta proveniente de Curepto, hizo de la noche su hábitat favorito hasta ganarse el derecho a ser considerado como el “primer poeta maldito chileno”. González tuvo una breve existencia que, en el plano de las publicaciones se materializó en su único poemario: “Ritmos”. Oreste Plath, en su libro de recuerdos “El Santiago que fue”, dice: “En 1900, para el poeta maldito Pedro Antonio González, el “Quitapenas” era dormitorio, biblioteca, cuarto de tarea y bar”. Perdido en la noche santiaguina, Pedro Antonio González dejó en la literatura chilena un puñado de poemas que sentaron escuela y aún se recuerdan en antologías y revistas.
Y si se trata de poetas de fugaz estadía terrena, es preciso mencionar a Domingo Gómez Rojas, quien vivió la bohemia febril de los primeros años del siglo XX y murió el año 1920, en la Casa de Orates de Santiago, después de ser detenido y torturado por la policía, acusado de ser un anarquista revoltoso. Su única obra publicada se llamó “Rebeldías Líricas”. En la calle Pío Nono, frente a la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile, en el comienzo del barrio Bellavista, se encuentra el parque que recuerda al poeta y hasta hace unos años, existía un monolito que recordaba su nombre. Hoy, en ese lugar, se ubica una feria de artesanía que sirve de entrada a la bulliciosa calle que conduce hacia el Cerro San Cristóbal. La vida de Gómez Rojas y de otros escritores de la época está recreada en el libro “El año 20” de Luis Enrique Délano y “Cuando era muchacho” de José Santos González Vera.
Oreste Plath, destacado escritor y recopilador de nuestras tradiciones y costumbres populares, recuerda que en alguna época existió el grupo literario “Avance”, integrado por estudiantes de la Escuela de Derecho, entre los que destacaban Hernán Cañas, Augusto Santelices y Julio Barrenechea, poeta que llegaría a obtener el Premio Nacional de Literatura. Después de recorrer los bares aledaños a la Escuela de Derecho, Plath dice que estos poetas “se volcaban alegres en los negocios de la calle San Pablo y Bandera (...) y más de una vez, cuando ya venía el alba, comían pequenes en la puerta del Mercado”. El Mercado Central, tanto como La Vega, también han sido puntos recurrentes para los poetas y escritores, ya sea para comer un plato barato o recuperarse de la última borrachera. Según Plath, Mariano Latorre, el padre del criollismo chileno, autor de “Zurzulita” y “Cuna de cóndores”, entre otras obras, solía comer en ese lugar “caldo de cabeza, chanfainas y choros crudos”. En los años 80’, cuando por culpa del toque de queda la bohemia literaria se hizo diurna y urgente, era posible encontrar al poeta Mario Ferrero -autor de “Capitanía de la sangre” y otros notables poemarios- en un bar de Pío Nono, próximo a una sucursal del Hipódromo Chile en la que hacía sus apuestas y luego volvía para compartir una copa con algún amigo o conocido.
Hoy en día La Chimba sigue siendo un lugar de atracción para los escritores, en especial el sector que se conoce como el Barrio Bellavista. Por la calle Pío Nono hacia el norte, y en las calles vecinas, son numerosos los locales nocturnos que acogen a los escritores, y también destacan las numerosas salas de teatro donde se representa buena parte de la producción de los dramaturgos chilenos. Un punto de encuentro de escritores es el “Thelonius”, en la calle Bombero Ñuñez, donde al alero del jazz y las copas generosas se suelen efectuar presentaciones de libros o lecturas de textos, o el “Eladio” célebre no solo por sus carnes asadas, sino que también por sus noches de tango. Otro lugar clásico en este barrio es “El Venecia”, frecuentado en alguna época por el vecino Pablo Neruda. También hay restaurantes cuyos nombres tienen raíces literarias: “Off the records”, “Altazor” y “Como agua para chocolate”. En las veredas de Bellavista es frecuente encontrar ofertas de “libros de segunda mano” y con dispar fortuna han funcionado librerías como “El libro Café” y “La Calabaza del Diablo”. Pero, sin duda, el mayor atractivo del barrio está en sus calles y casas en las que se respiran aires de otras épocas, y sus bares y restaurante que alientan la bohemia santiaguina.
LA ORILLA SUR
El “Barrio Chino” que se extiende por la calle Bandera, desde la calle Compañía y hasta la añosa Estación Mapocho es parte indiscutible de la bohemia literaria chilena. En su época de esplendor acogió a numerosos bares, restaurantes y cabarés que terminaron siendo lugares frecuentados por poetas y narradores, solo o acompañados de sus musas. Un barrio vinculado a la época joven de Pablo Neruda quien, junto a amigos como Juvencio Valle, Diego Muñoz, Alberto Valdivia, Rubén Azócar, Alberto Rojas Giménez y Tomás Lagos solían compartir muchas horas de poesía y copas.
En la calle San Pablo, al llegar a Bandera, se encontraba “El Jote”, boliche en el que Neruda y sus amigos comían chupe de guatitas. Próximo a este restaurante se encontraba “El Venezia”, donde según cuentan algunos cronistas, una noche Neruda habría leído a sus amigos fragmentos de las obras de Marcel Proust y James Joyce, entonces dos autores poco conocidos en Chile. Siguiendo en la calle Bandera se encontraba “La Antoñana” que ofrecía a los poetas el “sandwich de los pobres”, consistente en un pan untado en salsa de ají. Pero, sin duda las dos picadas más famosas del sector eran “El Hércules” y la boite “Zeppelín” donde un grupo de escritores protagonizó una singular anécdota contada por Diego Muñoz en su libro “La bohemia Nerudiana”. Una noche, a pocos días del regreso de Diego Muñoz desde el Ecuador, a donde había ido a dar perseguido por la dictadura del General Ibañez, fue informado por Neruda y otros amigos que se inauguraría una nueva boite en el barrio. Neruda presentó a Muñoz al dueño de la boite como un destacado muralista de apellido Muñiz y se llegó a un trato especial. Muñoz pintaría un mural en la boite y como retribución a su trabajo se le pagarían .000 pesos de la época, de los cuales la mitad se haría en billetes y el resto en cervezas.
Francisco Coloane, el autor de “El grumete de la Baquedano” y otros textos que dieron estatura literaria a la región magallánica, también fue en su juventud un asiduo visitante de los bares de la calle Bandera. El periodista Luis Alberto Mansilla, en una crónica publicada en la revista “Punto Final”, recuerda que fue en un bar de la calle Bandera donde Coloane conoció al periodista José Boch, él que lo convenció para escribir un cuento y de paso ganarse algunos pesos con su publicación en el diario “El Mercurio”. Coloane escribió el cuento en un par de horas y se publicó con el título de “Lobo de un pelo”. Más tarde, ese mismo cuento, mejorado por su autor, pasó a ser su célebre relato “Cabo de Hornos”. Otro escritor que frecuentaba los bares de la calle Bandera fue Teófilo Cid, considerado el primer poeta surrealista chileno y autor de un valioso volumen de crónicas titulado “Hasta Mapocho no más”. Cid, al que el poeta Gonzalo Rojas llamó “lobo estepario de las noches santiaguinas” murió pobre y prácticamente botado en la calle, después de una vida dedicada a la poesía, el periodismo y la diplomacia. Al escribir sobre la muerte de Cid, Jorge Teillier, señaló que “fue uno de los últimos bohemios, en el buen sentido de la palabra”.
Pero si duda, el lugar más afamado del barrio Chino era y lo sigue siendo “La Piojera”. Su nombre original y legal es “Restaurante Santiago Antiguo”, pero casi nadie lo recuerda. La Piojera está ubicada en Aillavillú, una calle breve y vital donde sobreviven algunos bares, cabarés, boliches de venta de yerbas, salones de pool. La Piojera se creó el año 1916 y su dueño fue Carlos Benedetti. El nombre del bar se le atribuye al presidente Arturo Alessandri, político aficionado a las parrandas que murió en el cálido lecho de su amante. Se dice que llevado al lugar por un grupo de sus partidarios, habría exclamado: "¡Me han traído a una piojera”.
“La Piojera” es una estación obligada para quien desee beber una buena copa de chicha o pipeño, o quiera conocer un sitio singular del centro de Santiago. Pocos deben ser los escritores y artistas que no han cruzado sus puertas y ocupado una de sus añosas mesas. Se cuenta que Francisco Coloane era uno de sus visitantes habituales y que el tenor Ramón Vinaí habría interpretado arias de Verdi subido arriba de un tonel de chicha. En crónicas periodísticas se recuerda al pintor Pacheco Altamirano como otro de sus clientes, y en los años 80, nos tocó vivir algunas improvisadas lecturas de poemas en las que participaban Jorge Teillier, Rolando Cárdenas, Alvaro Ruiz y Aristóteles España, entre otros poetas.
Pablo De Rokha vivió a una cuadra de “La Piojera”, en el desaparecido hotel Bristol, ubicado frente a la Estación Mapocho. En ese lugar recibió al poeta Allan Ginsberg, cuando este realizó una gira por Chile, a fines de los años sesenta. ¿De Rokha era cliente de “La Piojera”? No se sabe, pero la periodista María Soledad de la Cerda, en una crónica publicada en la revista ¿Qué Pasa?, anota: “ Si se trataba de celebrar fuera de casa, el poeta gozaba yendo al Mercado Central, para disfrutar junto a sus amigos de un buen plato de mariscos. En una de esas ocasiones lo acompañó un joven poeta, que confesó abominar de los productos del mar, y que por lo tanto pediría un berlín y una Bilz. De Rokha, incrédulo y horrorizado ante lo que consideró una herejía, le respondió que "ningún carajo se come ante mí esa porquería; por favor pida lo que quiera, pero póngase a comer contra el muro para que yo no lo vea".
Con la llegada del nuevo siglo, el tradicional Barrio Chino de la calle Bandera muestra los embates del tiempo y de la modernidad. De las viejas picadas a las que llegaban Neruda y sus amigos, hoy solo sobreviven los recuerdos. La popular boite “Zepellín” y el bar “Hercules” están convertidos en tiendas de ropa usada proveniente de Alemania o los Estados Unidos. La calle Bandera se ha llenado de cabarés de dudosa reputación que empiezan a ser desalojados para dar paso a nuevos edificios que pretenden cambiar el rostro a este sector tradicional de Santiago. Sobreviven algunas picadas populares, como la ya mencionada “Piojera”, el bar “Central” en la calle San Pablo y el “Wonder” en General Mackenna, a pocos pasos de la Estación Mapocho.
Santiago es una ciudad que crece y se renueva, muchas veces al costo de borrar su memoria urbana y cultural. Las riberas mapochinas siguen observando el ir y venir de los santiaguinos, y en sectores como “La Chimba” y el “Barrio Chino” se respira aún cierto aire suspendido en el tiempo. Un aire que nos trae el rumor de la ciudad y a veces también las anécdotas de muchos escritores y artistas que recorrieron sus calles anhelando escuchar el palpitar del corazón secreto de la ciudad."
Martes, 15 de Marzo de 2005 20:06 ;?> No hay comentarios. Comentar.
DECLARACIÓN DE CAUSA POPULAR
"Es hora de demostrar que los argentinos no son simples empanadas que se comen con sólo ponerlas en la boca” - José de San Martín
Por la movilización popular y patriótica contra las petroleras piratas.
Por el robustecimiento de la alianza Enarsa-PDVSA.
Por la recuperación del patrimonio del subsuelo y de las empresas estratégicas enajenadas
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El llamado del presidente de la República a la realización de un boicot a la empresa Shell, y a las que la sigan, por el aumento unilateral, sorpresivo y arbitrario del precio de los combustibles, es una respuesta justa y elemental a la codicia desmedida y al desprecio por la soberanía argentina de una empresa que ha sido en la historia del capitalismo emblemática de piratería, colonialismo y tráfico de esclavos.
La valiente actitud del presidente, que la prensa amarilla y los grandes medios calificaron de “extremista”, despertó el apoyo del pueblo y el repudio del neoliberalismo representado desde la derecha autoritaria y golpista hasta la seudoizquierda gorila y progresista.
Por otro lado es fácil advertir, que la maniobra de la Shell y de las petroleras apunta más lejos. Forma parte de la guerra desatada por el poder foráneo para desestabilizar el Mercosur, impedir la consolidación de la Unión Suramericana, balcanizar a la hermana Bolivia y golpear a la Revolución Bolivariana.
Como en otras encrucijadas de nuestra historia, la política argentina tiende a agruparse en dos grandes bloques. En uno de ellos se enrolan las fuerzas profundas de la Patria, que aspiran a la justicia social, el crecimiento económico, la identidad cultural y unidad iberoamericana. Del otro lado quedan las minorías apátridas que sólo dejaron, a su paso por el poder, hambre y dependencia.
Alberto Guerberof
Buenos Aires, marzo de 2005 guerbe@fibertel.com.ar"
Miércoles, 16 de Marzo de 2005 20:36 ;?> No hay comentarios. Comentar.
En su reciente viaje a Chile el Presidente Kirchner pudo haber ido a visitar el monumento de Bernardo O'Higgins para depositar flores, como hacen todos los presidentes y visitantes ilustres y habría estado todo bien. Le habría rendido honores a la figura histórica más importante de Chile.
Pudo haber ido a la tumba del ex presidente Arturo Alessandri que en la década de los años veinte del siglo pasado, al son del "cielito lindo", y en una gestión muy parecida al yrigoyenismo, incorporó definitivamente a la política a las clases medias chilenas que comenzaron a hacer valer sus derechos ciudadanos. No habría sido mal visto. Pero no fue.
Pudo haber ido a visitar la tumba del ex presidente y general Carlos Ibañez del Campo, que tan buenas relaciones tuvo con el general Perón en la década del cincuenta del siglo pasado. Ibañez, Perón y Vargas intentaron crear el ABC (Argentina, Brasil, Chile), importante antecedente de la unión sudamericana. Pero no fue.
Pudo haber ido a saludar la tumba del ex presidente Eduardo Frei Montalva, que en la década de los años sesenta ("brilla el sol de nuestras juventudes") intentó tibiamente reformas políticas y económicas que no fueron suficientes para independizar a Chile del tutelaje extranjero. Habría sido bien visto por una parte importante de la coalición que gobierna Chile e incluso hubiera recibido el respaldo del "famoso" canciller. Pero no fue.
Podría haber ido (¿por qué no?) a visitar al vejete miserable, ladrón y asesino que se llama Augusto Pinochet. ¿O acaso el ex presidente Menem, hasta ayer no más, no consideraba que Pinochet era el ejemplo a imitar en América Latina? Pero no fue.
Fué, sin embargo, con su esposa, a visitar la tumba de SALVADOR ALLENDE, donde depositó claveles rojos. Toda una actitud política, toda una declaración de principios. En el mundo de la diplomacia donde, "es lo mismo un burro que un gran profesor", el presidente Kirchner no se equivocó. Se la jugó. Y seguramente cientos de miles de chilenos, millones de ellos, agradecerán este gesto del presidente argentino. Como lo agradecemos nosotros hoy, en nombre de la Patria, la Soberanía, la Independencia, la Dignidad y la Esperanza en un Socialismo "con sabor a vino tinto y empanadas".
¡¡GRACIAS PRESIDENTE NÉSTOR KIRCHNER!!
Jueves, 17 de Marzo de 2005 20:35 ;?> No hay comentarios. Comentar.
No quiero escribir sobre Gladys Marín. Venimos saliendo de una sobresaturación mediática donde se le trató con exagerada zalamería y, como es costumbre en el país, una vez fallecida se elevó su vida por sobre el resto de los mortales. Además, ya se ha hecho en este mismo espacio. Pero, sí quiero escribir a partir de su figura pública sobre los políticos que se quedaron.
Como se repitió hasta la saciedad luego de su muerte, destacó sobre todo en los últimos años por no callar lo que creía tenía que decirse. En lo personal, su estilo no me cautivaba: no me seducía su discurso ni sus muletillas de la cultura de izquierda. Aunque, al escucharla las veces que fue candidata, le dejaba a uno la agradable convicción de que en verdad creía en lo que hablaba y proponía. O sea, tuvo la credibilidad para convencer que tras sus palabras estaban ideas sentidas y no eslóganes vacíos ni jingles pegajosos con letras igual de vacías. Por mucho tiempo debe haber sido una de las pocas candidatas reales. Lo cual se realzaba más en nuestro ambiente “político” lleno de malos actores y actrices inventados en brain storming de publicistas (¡y que aún así salen elegidos!).
De hecho, dentro de las zalamerías mediáticas, la más repetida fue sobre su consecuencia. Sus críticos dirán que es fácil serlo cuando no se tiene el poder y más cuando no hay ni visos de acceder a él. Puede ser. Sin embargo, lo que debería de ser signo de que algo anda mal, es escuchar repetidamente a los propios políticos destacando tanto esa cualidad. Me refiero a que cuando uno cree en un modelo de sociedad, se supone que habla desde esa base y actúa en consecuencia. No debería ser una gracia, sino lo lógico. Lo cual nos da una pista del nivel al que hemos llegado en nuestra “democracia”: cuando un político se comporta como político se le admira... ¡y sobre todo sus pares!
Por algo, de la gran mayoría de quienes pertenecen al ámbito político-partidario de la Concertación o la Alianza, unos se enorgullecen de su buena administración del modelo y los otros -huérfanos por el plagio que los dejó sin propuesta- sólo reclaman acerca de detalles. Mas, ninguno osa salirse ni un pelo del libreto preestablecido para hacer “política”. Por eso, a estas alturas a nadie debería sorprender que se rechacen de plano hasta insinuaciones sobre discutir una posible alteración del orden existente. Porque ni pensar en cambios al modelo. Sin que llame la atención, cualquier propuesta de fondo es deslegitimada como demagogia y desechada luego. Hasta las campañas han dejado de ser una instancia de debate político real o de ideas. Así, de haber algo que discutir en este paraíso del consenso cupular, sólo debe circunscribirse a tecnicismos que mejoren la administración de lo que hay.
Esos mismos administradores, con cara compungida o de estadista en situación, robaron cuanta cámara pudieron para dar una declaración que dejara en evidencia su “altura”. Aunque, fueron esos mismos los que por años, fuera de declaraciones, no han movido un dedo para cambiar el sistema binominal y que el PC esté debidamente representado en el Congreso. Otros compungidos, los hoy salomónicos-reconocedores-de-méritos, sólo ayer fueron cómplices en secuestros, torturas, exilios, muertes y en desaparecimientos de cuerpos de los propios militantes del PC. Desaparecidos entre los que aún se cuenta el esposo de la que ahora ensalzan -la cual de haber sido ubicada habría sido también asesinada- y que murió sin conocer el paradero de los restos de su marido. ¡Con razón se admiran tanto de la consecuencia!
Con todo lo que se le pueda criticar, Gladys Marín llegó a ser una especie de conciencia de nuestro sistema “democrático”. No ella, sino lo que representó su figura política. Estuvo encargada de manifestar lo que la mayoría de los políticos “progresistas” (o incluso los que por ser simplemente chilenos) debían decir y han callado para no perder su sillón en el Congreso o su puesto de trabajo en el aparato del Estado. Eso creo que explica la cantidad de gente que asistió a su velatorio y a su funeral. Si cree Ud. que exagero con eso de “conciencia”, se lo concedo. Pero, lo siento, no es mi culpa que en el país de los ciegos el tuerto sea rey.
No obstante, los “políticos” (esos “administradores realistas”) ya estarán preparando sus intervenciones y campañas calculando que conceptos como “debate”, “redistribución”, “justicia social” o “leyes laborales” deberán emplearse en los discursos, carteles y jingles. Sesudamente habrán concluido, del funeral de Marín como antes del Foro Social Chileno, que eso le interesa a la “gente”. Claro que en su caso es oportunismo. No convicción, ni consecuencia, ni real interés en las verdaderas condiciones de vida del pueblo.
Ojalá algún día nuestros “políticos” se aburran de la administración de empresas y del mercadeo y quieran hacer política, vuelvan a tener ideologías y las confronten. Tal vez hasta les guste. Debe ser satisfactorio eso de trabajar en verdad para quienes les pagan su sueldo legal. Debe ser bueno vivir con honor y morir con gloria.
Jueves, 17 de Marzo de 2005 10:00 ;?> No hay comentarios. Comentar.
La página www.patagoniaaustral.net publica todos los meses la sección "Desde mi balcón natalino", comentarios breves, apostillas sobre lo que ocurre en ese lejano rincón de la patagonia chilena. Publicamos dos breves menciones del "balcón" de enero de 2005, de las cuales surgen preocupaciones y comentarios que compartimos totalmente
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JUBILADOS NATALINOS DE RÍO TURBIO
Quienes se muestran muy apesadumbrados ante el cambio de moneda son los alrededor de 800 jubilados mineros que prestaron servicios en Río Turbio que viven en Puerto Natales. Para ellos se ha transformado en un Vía Crucis recibir sus sueldos en pesos argentinos y después cambiarlos a moneda chilena. Sus pensiones promedian los $ 500 argentinos. Si se hubiese perpetuado la paridad de la moneda argentina con el dólar, estarían ganando promedio $ 250 mil chilenos. Pero hoy esas pensiones bordean los $ 100 mil chilenos. Un minero jubilado nos confidenciaba que felizmente en diciembre recibieron algunos “ pitutitos” en sus sueldos, pero no quieren ni pensar en lo que será en el invierno. Es el momento que la nación chilena les entregue algo en retribución a estos compatriotas, gracias a quienes fue posible poblar Natales. Por años estos hombres aportaron al estado chileno sin costo para éste.
NEGOCIOS Y PRINCIPIOS
Le sucedió al presidente de la Cámara de Turismo, Ahmed Zalej Arteaga, quien junto a su familia son propietarios de una empresa de buses que habitualmente hace el recorrido hacia Calafate. Varios de estos vehículos llevan pintados los colores de la bandera palestina, tierra de sus antepasados. Resultó que uno de estos buses fue contratado para transportar pasajeros de un “tour” que llegaría al aeropuerto de Punta Arenas. La sorpresa del conductor del bus vino cuando le hicieron saber - personeros de la empresa turística - que los pasajeros eran profesionales israelitas y que se negaban a subir a un bus con los colores palestinos, que debía ser cambiado de inmediato. El sorprendido conductor se comunicó con Lalo Zalej a Natales para hacerle saber las condiciones. Este le hizo saber que no cambiaría el bus por razones practicas y que además le parecía poco adecuado que extranjeros vinieran a imponer los problemas internos de su país en Chile. Al final, la empresa transportadora, contrató otro bus. Pensamos que la familia Zalej, debe estar conforme por una actitud donde por sobre todo hicieron valer su dignidad.
Viernes, 18 de Marzo de 2005 10:08 ;?> No hay comentarios. Comentar.
Fueron los griegos los primeros en entender, hace 2 mil 740 años, que el lenguaje es un instrumento de la expresión humana. Acaso por esto, relacionaron la capacidad de la persona para decir lo que siente y piensa con la invención de la democracia y de la poesía. Y aquellos pueblos vecinos o ajenos a la Hélade que hablaban mal su lengua fueron ridiculizados con la expresión "bar-bar", raíz etimológica del vocablo "bárbaro".
Más que los ojos, la palabra es el espejo del alma. Somos como hablamos. De ahí la conveniencia de que la democracia bien entendida empiece por casa: qué, cómo y para qué hablamos. El reaccionario Pedro Damiano (988-1072), obispo de Rávena, tenía tan claro las potencias emancipadoras del lenguaje que decía que el diablo, inventor de la filosofía, había sido el primer profesor de gramática.
Sin embargo, el diablo parece jugar ahora para el bando contrario: los profesores universitarios que en los exámenes han dejado de tomar en cuenta los errores y los horrores de la ortografía y la sintaxis. Total ¿qué importa? ¿Acaso los humanoides de Bill Gates no trabajan empecinadamente para reducir al mínimo los lenguajes de la cultura universal?
Que el español sea una de las lenguas más importantes del mundo es un dato de la estadística. La realidad es la idea rectora de la disparatada "modernización educativa", centrada en la economía y la informática. Modernización que, conducida según las pautas y exigencias de la tecnocracia, parece dispuesta a prescindir de la comunicación, requisito fundamental de la democracia. Si los pueblos de América Latina, de lenguajes y usos diversos del español, siguen en su actual situación intelectiva, a la desnutrición y el analfabetismo sobrevendrá un padecimiento mayor: la afasia, incapacidad para articular y comprender las palabras. Y entonces la democracia será pura palabrería, "profanas y vanas palabras que nos conducirán más y más a la impiedad" (Timoteo. 2:16).
El ímpetu modernizador de la educación debería ser sinónimo de comunicación antes que de información. Quien sólo se informa a duras penas entiende. Quien a más de entender se comunica forma el criterio. El uso y dominio de la tecnología informativa sólo garantiza la destreza del mono. La información elabora datos. La comunicación es capaz de aprovechar o desechar datos. La información es antidemocrática: impone y actúa. La comunicación es democrática: dispone e interactúa. La una expectora los hechos; la otra los ordena.
Rubén Darío, mestizo de sangre chorotega que a fines del siglo pasado enseñó a hablar a los españoles, temía que algún día los latinoamericanos terminásemos hablando inglés. Ojalá. Porque la tendencia en curso ni siquiera apunta a que la negligencia y el desdén para con nuestra lengua sea sustituida por la de Shakespeare, Faulkner o Anthony Hopkins. No. Al paso que vamos nuestros nietos hablarán con los mil 500 vocablos del pidgin english, ese rudimentario idioma comercial que se habla en las islas de Melanesia y que todos entienden sin esfuerzo. Basta con escuchar a los genios de la "globalización" latinoamericana, que después de "consensuar" sus deliberaciones las "facsean" y "forwardean" en máquinas debidamente "accesadas" en tanto millones de latinoamericanos se divierten a diario con el "spanglés", ese puré miamesco que tartamudean los asistentes a El show de Cristina.
Viernes, 18 de Marzo de 2005 10:05 ;?> Hay 1 comentario.
Casi todos los días los diarios provinciales nos enferman con titulares como “La política del malhumor” o frases como “Nadie en el Ministerio de Economía entiende aún el sentido final de la estrategia de confrontación directa inaugurada el pasado miércoles por el Presidente Kirchner contra la compañía anglo-holandesa Shell”. Inmediatamente, el editorialista formula una serie de afirmaciones respecto de que son las inversiones, el buen clima social y la expectativas positivas de los consumidores los que van a garantizar la continuidad del proceso de recuperación de la economía local que permite avizorar el éxito del canje de la deuda, que, por supuesto, el mismo periodista hasta la semana pasada repudiaba con gesto apocalíptico. Como si se tratara de un problema de “buenas conciencias”.
No son muchos los que advierten que los atropellos de las multinacionales y los grupos venales de poder, nacionales e internacionales, no se combaten con reprimendas y llamadas de atención. Ni son muchos los que se atreven a pensar, hasta sus últimas consecuencias, que las revoluciones nacionales no se escriben con manuales de urbanidad. El Presidente Kirchner, desde la debilidad de su llegada al gobierno no solamente sin partido y sin Estado, sino con un partido y un Estado muchas veces opositor bajo los embozos del escándalo o la apatía paquidérmica, va construyendo con gestos que, los que ayer llamábamos “personeros” y hoy se presentan como especialistas en políticas económicas quieren mostrar como desplantes, pero que se ordenan a la recuperación del patrimonio nacional, como el Correo argentino, el Astillero Río Santiago, la remoción de una Corte Suprema adicta a los grandes negociados internacionales, el vapuleado PAMI y hoy, el germen de una empresa nacional de combustibles. Es lógico que esos gestos a los que el periodista trata de descalificar calificando de “definitivamente chavistas” produzcan no sólo desconfianza, sino alarma y reacciones organizadas y categóricas en los herederos de siglos de saqueo e ignominia. No es casual que detrás de la Shell, se haya embanderado inmediatamente la Esso.
Tal vez, algunos ingenuos preferirían ver al Presidente, como los boxeadores en el ring, estrechándose la mano gentilmente con los gerentes de las multinacionales, antes de resolver medidas como el boicot y las sanciones correspondientes. Pero, sabemos que la política no es para ingenuos y que, cuando lo que está en juego es el liderazgo de un incipiente movimiento de reivindicación de la soberanía nacional, después de años de privatizaciones al calor de las relaciones carnales con los patrones foráneos, los titulares jamás responderán con puños ingenuos, sino al puño ejecutor de los que vienen apostando a la desestabilización y la fragmentación detrás de mezquindades de ahorristas o púdicos decoros, al distorsionar la información haciendo pasar como noticias o resultado de investigaciones lo que, en realidad, son opiniones oficiosas, suposiciones o deseos. Como la afirmación de que “el amplio y poco homogéneo grupo de economistas prokirchneristas” se homogeneizó, “en secreto, por cierto”, en el temor a la iracundia presidencial que “logró el discutible mérito de abroquelar a la prensa económica extranjera en una condena unánime al boicot contra Shell”.
Sabemos que esto no es una revolución. Pero la memoria latinoamericana sabe de muchos golpes de estado a gobiernos populares provocados por conspiraciones de empresas y profetizados por sus voceros en los medios de prensa. No dejemos que otra vez algún confuso prejuicio ante supuestos malos modales y autoritarios descomedimientos con los consumidores nos lleven a perdernos a un líder popular, que primero con titubeos, pero cada vez con mayor firmeza parece, al fin, querer ponerse al frente de los descontentos que en diciembre del 2.001 apagaron las telenovelas y las finales River-Boca para ganar la calle en algo tan maleducado, pero incontestable como un Cordobazo nacional, y proclamar que la política no es algo sucio que se deja a otros, sino una Responsabilidad colectiva para que, por una vez, en este país, a la Historia no la escriban los que ganan.
Viernes, 18 de Marzo de 2005 20:35 ;?> Hay 1 comentario.
El escritor David Valjalo (Santiago, 1924) , residió fuera de Chile durante 35 años, en Los Angeles, California, y en Madrid. En esas ciudades dirigió una de las más importantes revistas de literatura chilena, denominada justamente así: “Literatura Chilena, Creación y Crítica”, que difundió a los autores de este rincón del mundo en otras lenguas y latitudes. Director del Teatro de Cámara de Hollywood, fue cronista del periódico “Los Angeles Times”. Amigo de Roberto Matta, Pablo Neruda, Enrique Lihn, Rolando Cárdenas, acaba de publicar en Santiago su libro “Antología Señalada” (Ediciones La Frontera, 2005). Este es un libro antológico que reúne gran parte de su producción poética. En sus textos habitan los rincones vacíos, nostalgia de la patria chica, homenajes a parientes literarios; particularmente emotivo es su homenaje a Vicente Huidobro, a los obreros metalúrgicos del Chile que soñaba desde el Imperio. Y al destierro. Pocos como él se preocuparon en tiempos complejos a salvar vidas y ayudar a los exiliados que llegaban por doquier a las costas de todos los continentes del planeta.
Sonetista de los buenos, introdujo en sus tiempos juveniles a Góngora, Quevedo, Lope. Ayudó a los jóvenes a rescatar los endecasílabos desde todos los muros, sobre todo el de las consonantes. Nadie como él llegó a escribir, también sonetos sobre los tiempos en los cuales vivió y vive aún en su casa de Ñuñoa. Amigo de Salvador Allende ha escrito grandes textos sobre el ex Presidente chileno, los cuales fueron publicados en la década del 70 en todo el mundo.
Su antología habla de sus ritos cotidianos en Estados Unidos, el pan, la nostalgia, los atardeceres en California, los viejos relojes con los cuales sueña en medio de una urbe tan distinta a su lar sudamericano.
Valjalo es un escritor preocupado de los avatares de la vida de un mundo que fue. En el soneto “Junto a mis manos” dice: “Junto a mis manos tengo un cuerpo entero/ que me molesta a veces/ Su manera presiento que me sobra, pasajera/ Por supuesto a los huesos me refiero".
Los poetas de su generación en Chile fueron, en algún sentido, cronistas de su tiempo. Militantes de la Guerra Fría, nunca rehuyeron el combate contra el poderoso, e incluso llegaron a escribir textos sobre esos paisajes culturales y políticos. Por eso mismo, nunca fueron partidarios de la exposición pública ni del debate sin contenido. Sus palabras no eran dogmas en sí mismas, sino emoción. Emoción pura, desde la nostalgia a la metafísica, desde el fusil, a la clandestinidad.
David Valjalo ha publicado libros sobre cine, la nueva canción chilena, mujer y cultura en el mundo hispánico. Su poesía ha sido traducida al inglés, francés, rumano, portugués y antologada en Chile y América. Fue Agregado Cultural del gobierno de Salvador Allende en California.
Entre sus publicaciones mencionaremos “Presencia de Chile en California” (1974); “Diez años de cine chileno” (1980); “Nueva canción/ Canto Nuevo” en colaboración con Eduardo Carrasco y Patricio Manns, ( 1984); “Teatro Chileno (dentro / fuera)" en colaboración con Jorge Díaz. Editor y autor de las antologías “Antología de Poesía Chilena a través del soneto”, en colaboración con Antonio Campaña (1987); “25 poetas chilenos” (1994). En poesía: “Los momentos sin números” (1948); “El otro fuego” (1960); “Poemas de la resistencia” (1984); “Elegía al aniversario del universo” (1985). Actualmente reside en Santiago donde imparte talleres y seminarios en universidades chilenas.
Sábado, 19 de Marzo de 2005 19:33 ;?> No hay comentarios. Comentar.
El país cree que el tema básico de la próxima Ley de Hidrocarburos está en saber si las petroleras pagarán el 50% de regalías o si la tributación se desglosará en 18% de regalías y 32% de impuestos, cuando la esencia del problema está en saber si los precios de exportación del gas natural serán fijados por las transnacionales o por el Estado nacional.
Felizmente, el Centro de Información y Documentación (CEDIB) hizo notar que si Bolivia exporta el millar de pies cúbicos (MPC) a un dólar (a la Argentina lo hizo a 0.98 dólares), recibirá, en el mejor de los casos, el 50% de esa cantidad, o sea 0.50 dólares por MPC. Entre tanto, EEUU vende el MPC a Canadá y México a 6 dólares y los bolivianos pagamos también 6 dólares en el mercado interno.
El proyecto del gobierno indica que las ventas se regirán “por el precio real de exportación del Titular”. Donde dice “Titular” léase la transnacional y donde se escribe “precio real” quiere decir precio ficticio. En Argentina, Bolivia y Chile, las empresas exportadoras y compradoras del gas son las mismas. Pluspetrol”, filial Bolivia, le vende a “Pluspetrol” Argentina; Repsol Bolivia a Repsol Argentina y Chile, y Petrobrás Bolivia a Petrobrás Brasil. En otras palabras, las empresas se venden a si mismas el gas que Gonzalo Sánchez de Lozada les entregó de campos clasificados como "inexistentes", a fin de rebajar la tributación del 50 al 18%. Los nuevos dueños se apropiaron también de nuestros gasoductos y refinerías.
En esas condiciones, el gas boliviano, al cruzar la frontera, se convierte en termoelectricidad, GLP, GNC, Metanol (con destino a EEUU y Europa) y otros productos petroquímicos, los que permiten a las transnacionales obtener enormes ganancias, a costa de Bolivia. En el actual debate, solo se discutió la forma en que Bolivia compartirá la torta pequeña, o sea el producto de la venta -ficticia- de materia prima, ocultando la torta grande, vale decir el valor agregado que solo beneficiará a las transnacionales. Las dimensiones del daño afectarán a la totalidad de las reservas del país, cuyo valor mínimo asciende a 53 mil millones de dólares.
A mayores tributos, las petroleras disminuirán el precio de exportación fijado por ellas mismas. El daño se incrementará al imponerse precios congelados, en momentos de continuo ascenso del precio del petróleo y de angustia cada vez mayor de industriales chilenos y argentinos por la escasez de gas en sus respectivos países. Es vital, en consecuencia, que el gas boliviano tenga un precio similar al precio en boca de pozo vigente en EEUU y que Bolivia participe en proporciones significativas en la globalidad del negocio de la refinación y comercialización de derivados de sus materias primas. Los especialistas calculan que el precio del MPC equivale a un séptimo del precio del barril de petróleo. Si un barril cuesta 49 dólares, el MPC es de 7 Dls.
Bolivia vende su gas al Brasil al precio promedio de una canasta de fuels sustituidos por nuestro energético. Esta es otra irracionalidad, ya que el gas es un combustible limpio, de gran valor ecológico. Los fuels, en cambio, son sucios y muy contaminantes. Brasil, por su parte, presiona para que Bolivia rebaje su gas a un dólar el MPC, lo que sería otro crimen, si se piensa que se pretende ampliar el contrato de exportación de 30 millones a 70 MPC, con el pretexto de explotar el hierro del Mutún. Entre tanto, Bolivia ha vuelto a incrementar los volúmenes de venta a la Argentina (ahora llega a 7.5 millones de metros cúbicos día), a precios fijados por Pluspetrol (dos dólares).
El Estado, además de fijar los precios de exportación, debe recuperar el 70% de las reservas de gas y petróleo en poder de las compañías, las que incumplieron la obligación legal de perforar un pozo por parcela, bajo pena de reversión. YPFB tiene que refundarse con las acciones que los bolivianos tenemos en Transredes, Chaco y Andina. Las AFPs pretenden cobrar una indemnización por esa transferencia, cuando son apenas depositarias (y no propietarias) de las mismas.
Finalmente, planteamos que por lo menos el 30% de los volúmenes exportables de gas sean industrializados en territorio nacional.
Domingo, 20 de Marzo de 2005 19:22 ;?> No hay comentarios. Comentar.
Del 11 al 14 de Octubre 2005 Chile será sede del XI Festival Latinoamericano de Poesía
En Valparaíso, patrimonio cultural de la humanidad, se realizará el XI Festival Latinoamericano de Poesía, evento que homenajeará a dos grandes poetas latinoamericanos: José Martí por los 110 años de su muerte y a Gabriela Mistral por los 60 años de su Premio Nóbel de Literatura, galardón que la poetisa chilena recibiera en 1945.
Este importante encuentro poético lo organiza la Asociación Latinoamericana de Poetas (ASOLAPO) y fue anunciado en Cuenca (Ecuador) en junio del 2004 en la clausura del X Festival que tuvo lugar en aquella ciudad, ocasión en que se homenajeó a Pablo Neruda y Rubén Astudillo y Astudillo.
Las inscripciones para participar en este importante evento internacional ya están abiertas, así lo anunció el Primer Vicepresidente de ASOLAPO, Luis Arias Manzo, quien tiene la responsabilidad de asegurar el éxito del acontecimiento. A los poetas que estén interesados en ir a este relevante certamen deben escribir a: asolapo@yahoo.es
La cita oficial en Chile de los poetas latinoamericanos es para el 11 de Octubre y finalizará el 14 del mismo mes, aunque hay programas previstos también para antes y para después del evento en que se prevén visitas a los museos de Pablo Neruda de Santiago y de Isla Negra, lecturas de poesía ante la tumba del poeta Vicente Huidobro y un acto poético en Melipilla en conmemoración al segundo año de la muerte del poeta Víctor Marín Calquín oriundo de esta ciudad.
Para después del Festival hay también previsto un vasto programa turístico-cultural en la 4° región, principalmente, el Valle Elqui, donde los poetas visitarán los museos de Gabriela Mistral en Vicuña y Monte Grande y participarán en actos literarios y culturales en la Región de la poetisa chilena Gabriela Mistral.
Lunes, 21 de Marzo de 2005 16:44 ;?> No hay comentarios. Comentar.
"Este era el mundo de los sueños de mi infancia: espacio sin límites y tierras sin dueño" - Andreas Madsen
Tecpetrol - Cuadernos Patagónicos N° 11 "Estancias de la Cordillera" Noviembre de 2003
Andreas Madsen nació en Dinamarca en 1881. Durante aquel mismo año Chile y Argentina concluyeron el Tratado de los Límites que establecía teóricamente la frontera entre los dos países a lo largo de la línea divisoria oceánica, el famoso "divortium aquarum". En aquellos tiempos la geografía de la Cordillera era casi desconocida. Cuando en 1892 los peritos designados por los dos países trataron de establecer concretamente las fronteras sobre el terreno, se dieron cuenta de que en la Patagonia no se encontraban ante una sola cadena montañosa con divisorias de aguas bien definidas sino que había diferentes cadenas divididas por valles transversales, cuyos cursos de agua desembocaban en parte en el Atlántico y en parte en el Pacífico. Se instituyeron entonces las Comisiones de Límites que tenían que relevar, ante todo, aquella complicada Cordillera. La obra de relevamiento topográfico fue realizada por chilenos y argentinos, principalmente entre 1894 y 1903.
Las comisiones se valían de ayudantes que lograban contratar para ese arduo trabajo siempre a la intemperie en regiones aisladas. En la comisión argentina, dirigida por Lodovico von Platten, encontró trabajo el joven Madsen. Había abandonado la miseria campesina de Dinamarca para embarcarse como marinero en un pequeño velero que se dirigía a Buenos Aires. Una vez en tierra firme quiso quedarse en Argentina y llegó a la región del Fitz Roy en 1901. Regresó al lugar en los dos años sucesivos y, enamorado del ambiente natural, decidió establecerse, no sin volver una vez más a Dinamarca a buscar a su novia Fanny que fielmente lo estaba esperando y que sería su heroica compañera para toda la vida.
Inició la construcción de su estancia en 1906, en el valle del Río de las Vueltas, frente al Fitz Roy. Aquel monte representaba para él una síntesis de la belleza de la creación.
Contrariamente a otros pobladores, no eligió un terreno por lo propicio que podía llegar a ser para la cría de ovejas y vacunos sino por su belleza. Permaneció por más de cincuenta años en aquel lugar encantador aunque solitario; cultivó hortalizas, centeno y árboles frutales. Su vida, aunque rica en entusiasmos, iniciativas y sagacidad, no fue nada fácil, al contrario, muy dura. Sus tres hijos, dos de los cuales se recibieron de guardaparques, murieron antes que él; sólo sobrevivió su hija que, por otra parte, se mudó a Buenos Aires.
Su estancia estaba situada en posición estratégica para el acceso a las cumbres de las cadenas del Fitz Roy y del Cerro Torre y así Madsen se encontró siendo el referente de apoyo para las expediciones. Les prestó su colaboración siempre con generosidad y "por amor a Dios y no al andinismo", como cita el escritor francés Saint-Loup, consejero militar en Argentina, luego de haber pasado por esos pagos en misión de exploración en 1951. El mismo Madsen, que escribió sobre la "Patagonia Vieja", sobre movimientos anárquicos y sobre sus expediciones de caza al león puma, nombró muy poco a los andinistas, algunos famosos, que se dirigieron a él.
Madsen era importante para los otros y no así éstos para Madsen. Su Patagonia era la Patagonia de los espacios, de la serenidad, del trabajo del campo. Podía amar al Fitz Roy sin necesidad de escalarlo. En homenaje al incomparable cerro le puso el nombre Fitz Roy a uno de sus hijos y a su estancia, a la cual los andinista muy a menudo llamaron simplemente Madsen.
“Aquí se va a gobernar con la pata en el suelo, pegados a los problemas de la gente”
Por Carlos Aznárez Resumen Latinoamericano
Fue y es uno de los principales referentes del Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros (MLN-T), que durante más de tres décadas viene bregando por una “patria para todos” en el Uruguay. Actualmente, el “Ñato” Fernández Huidobro es senador y figura clave junto con su compañero de organización José “Pepe” Mujica del decisivo vuelco que la el Movimiento de Participación Popular (MPP) que integran, ha producido en el Frente Amplio y en su llegada al gobierno con Tabaré Vázquez como Presidente.
En medio del bullicio y los festejos del pueblo uruguayo por la llegada de la izquierda al gobierno, “Resumen Latinoamericano” dialogó con Fernández Huidobro y estas son sus precisiones sobre el momento que se vive y lo que vendrá.
-Su colega Pepe Mujica nos dijo que “ahora les tocará bailar con la más fea... pero que valía la pena”. ¿Cuál es esa tan “fea” de la que habla Mujica?
-Creo que es estar en el Poder Ejecutivo como el Pepe, tomando decisiones minutos a minuto, tal vez equivocándose en alguna, en un país tan empobrecido y embromado como este. Entonces esas compañeras y compañeros que están ahora asumiendo sus cargos, en cada ministerio, en cada dependencia ejecutiva donde no hay mucho para discutir y sí mucho para resolver, bailan en la cuerda floja. Porque hay que dar respuestas a las necesidades de la gente y dar respuestas correctas además.
-¿Cuánto tiempo hay para dar esas respuestas y esos guiños importantes para la gente que los llevó al Gobierno?
-Eso lo dirá la gente. Nosotros vamos a gobernar con el pueblo. Esto no es un problema de una agencia de relaciones públicas donde viene alguien que te dice: “...de acuerdo a las estadísticas ustedes tienen tanto 15 dias, uno o diez meses para que los pronósticos sigan siendo favorables”. Eso está bien para los países frívolos donde la gente no participa en el Gobierno, donde el Gobierno se vincula con la gente a través de los grandes medios de prensa y las campañas de publicidad. Los jopos, los peinados, los liftings... acá no corren, acá es otra realidad. Acá se gobierna con la pata en el suelo, con la gente. En mi país, la mayoría de nuestros militantes son estrategas, todos ellos. Saben bien, si fracasamos o acertamos, cuáles son las causas, porque van a participar en ellas. Nos vamos a dar de cabeza contra la pared -si nos damos- todos juntos.
No hay un gobierno allá arriba y un pueblo aquí abajo, y en el medio una gran cantidad de productores que nos “producen” el peinado, el discurso... No, acá hay poca clientela para esas agencias vaporosas. Aquí se trata de la realidad concreta: hay que ir a los barrios, pata en el suelo, hablar con los compañeros y compañeras. Tenemos muchos kilómetros rodados en comités centrales, en sindicatos, comisiones de fomentos, marchas, cárceles, torturas, como para pensar que esa gente es tan frívola como para decir “si a mi en cinco meses no me resolvieron mi problemita, yo me cambio de partido”. No, acá no camina eso.
-Cuando salió Raúl Sendic y todos ustedes de la cárcel, se habló de recrear un Frente Grande. ¿Es ese Frente el que está hoy en el Gobierno, el que ustedes soñaron en su momento?
-Algo parecido. Nunca lo que se sueña es exactamente igual a lo que se logra. Cuando se sueña, diseñas estrategias, y grandes brújulas, y con tal de ir para allí, está todo bien. Pero luego, en la práctica todo toma su carácter más pintoresco. La teoría es muy gris, y eso lo dijo aquel poeta alemán: “el arbol de la vida es mucho más verde” y mucho más multicolor.
-¿Cómo viven aquí en Uruguay esta ola de rebeldía latinoamericana que los incluye?
-Nosotros somos producto y hemos impulsado esa rebeldía. Forma parte de la lucha histórica de nuestros pueblos. Ojalá se siga consolidando bien, entrelazándonos unos con otros, avanzando hacia el futuro.
-El Presidente Tabaré Vázquez aseguró que se va a cumplir con los pagos de la deuda externa pero que también se va a cumplir con la deuda interna. ¿Cuál sería la idea de esta decisión?
-Muy simple: si nosotros hoy le decimos a los organismos internacionales, que no le pagamos más nada, se ríen de nosotros. Nos dirían: gorrión de basurero, sacando pecho arriba de un tarrito de la basura... Cómo vamos a hacer eso, si somos un pequeño país. Ahora si saca pecho Argentina, si roncan las tripas del Brasil y también las de Venezuela, entonces sí nosotros podemos agrandarnos, pero con un poco más de credibilidad. No se le puede pedir a este Gobierno que le declare la guerra a los EEUU y le mande un ultimátum ahora, que si en 24 horas no se rinden, nosotros no nos hacemos cargo de las consecuencias. Tenemos que ubicarnos compañeros y compañeras: este pueblo es estratega, cada militante de base y todos nosotros, debemos tener la cabeza en la utopía, pero los pies parados en la realidad. Yo festejo -porque me ayuda- el éxito de Kirchner en ese default, que es el más grande en la historia del capitalismo. Y festejo a Lula cuando dice: no me incluyan los gastos de infraestructura en las cuentas para calcular el déficit.
Yo estuve en Cuba en 1985 en la gran conferencia que convocó su Gobierno para no pagar la deuda externa (éramos más de 200 delegados de toda América Latina, incluidos de centro y de derecha, porque Cuba tuvo la amplitud de llamarlos a todos). Allí se sugería, todos juntos para no pagar la deuda impagable. Era muy difícil plasmarlo en la vida política, pero ojo, que la pelea fue muy buena. Hoy es lo mismo: el encuentro Sur-Sur, la Patria Grande Latinoamericana, o nos juntamos o no podremos negociar bilateralmente, uno por uno, con la potencia hegemónica y los grandes intereses imperialistas, que no pertenecen solo a esa potencia hegemónica.
-Tabaré habló de saldar una deuda con los uruguayos que viven en la diáspora, a través de institucionalizar el voto epistolar...
-Eso va a ser una gran batalla que se va a dar en el Parlamento. Cuidado, porque algunos dicen que precisamos mayorías especiales, que no basta con la mayoría simple. Alli será bueno ver qué hace el partido Blanco, si van a votar o no esa propuesta con nosotros. Por eso no queremos hacer promesas vacías: va a haber una gran batalla parlamentaria por ese voto epistolar de los compañeros de la patria peregrina. Tenemos que estar atentos para ver lo que hacen los demás partidos. Nuestros votos están, pero si se necesitan mayorías especiales, faltan votos.
Lunes, 21 de Marzo de 2005 22:02 ;?> No hay comentarios. Comentar.
Con las banderas de Hipólito Yrigoyen, Jorge Abelardo Ramos y Juan Domingo Perón
Por Alberto Guerberof Causa Popular
Al cumplirse 29 años del golpe de estado del 24 de marzo de 1976, además del justo repudio y de las consignas que lo condenan, es imperioso formular algunas reflexiones políticas, dirigidas principalmente a jóvenes y adolescentes, en busca de una explicación sobre aquella tremenda derrota nacional y sobre su significado.
La conspiración oligárquica
Hay que empezar por recordar que, un año y medio antes de la instalación por la fuerza de la Junta Militar, la muerte del General Perón había sumido al peronismo y al gobierno popular en una profunda crisis de la que ya no saldría. El legado del gran patriota, que había encabezado el retorno del movimiento nacional tras 18 años de proscripción, fue progresivamente abandonado por unos o tergiversado por otros, sin encontrar en todo caso en ninguno de los sectores dirigentes que se proclamaban sus herederos, la energía, la lucidez y la resolución necesarias para defenderlo y aplicarlo en las difíciles circunstancias de la época. Circunstancias que se vinculaban con el agotamiento del impulso histórico que nutrió al ciclo de revoluciones nacionales que irrumpió en buena parte del Tercer Mundo en la segunda posguerra mundial.
En ese marco no tardó en empezar a urdirse en los centros imperialistas de poder, en las oficinas y despachos de los grandes banqueros, de las multinacionales y de la vieja oligarquía, una vasta conspiración que, como en 1930 y 1955, arrastró con facilidad al sistema de los partidos políticos conservadores o progresistas y a las cúpulas liberal-oligárquicas de las Fuerzas Armadas. El terrorismo jaqueando a un gobierno comatoso proporcionó la excusa necesaria. El gobierno de Isabel Perón cayó finalmente abatido por el golpe oligárquico-imperialista.
Al cabo de casi tres décadas y a poco que se encare un balance objetivo de lo acontecido, se impone una primera apreciación: el "proceso" cívico-militar del 76, lejos de haber sido derrotado con la restauración constitucional de 1983 como postula una banal retórica democratista, triunfó ampliamente y en toda la línea en la obtención de sus objetivos principales.
El programa, que en el orden económico, social y político se propuso llevar adelante, siguió vigente sin ser modificado por ninguno de los gobiernos posteriores hasta fines de la década del 90. En sus últimas declaraciones públicas el ex-ministro Martínez de Hoz consideró al plan de Cavallo como una continuación y profundización de su propia gestión. La entrega masiva del patrimonio público, el desmantelamiento del Estado, la apertura importadora, la desindustrialización, la reducción drástica del papel social y político de la clase trabajadora y la liquidación de sus conquistas y organizaciones, han sido objetivos invariables y permanentes del "proceso", tanto como del alfonsinismo y del menemismo.
Los partidos políticos y el "proceso"
No sorprende entonces que la condena al golpe del 24 de marzo por parte de la mayoría de los dirigentes políticos adquiera un carácter ambiguo, cuando no sea la expresión de una franca hipocresía. En toneladas de declaraciones, artículos y reportajes será difícil encontrar algo parecido a un análisis, y menos todavía sobre la naturaleza social y política del justicialismo y del golpe que lo derribó. En el mismo instante en que se proclama la necesidad de "no olvidar" de preservar la "memoria", se esconde deliberadamente al conocimiento de las nuevas generaciones el papel de ciertos sectores sociales y de casi todos los partidos políticos en la preparación del clima del golpe, en su realización y en la participación directa en el gobierno de la dictadura.
En cambio, una cuidadosa campaña ha convertido a las Fuerzas Armadas en responsables exclusivas de aquel régimen siniestro. Lo cierto es que a estas últimas, impregnadas del espíritu antinacional que las envolvía desde la "revolución libertadora", les correspondió la tarea sucia: la represión brutal, realizada con la bárbara metodología aprendida en los manuales de instrucción amablemente proporcionados por los ejércitos de las potencias occidentales democráticas (que la utilizaron sin contemplaciones en Argelia, Vietnam e Irak). Cínicas, hambreadoras y asesinas, resultaron ser las mismas potencias que a continuación alentaron y respaldaron el desarrollo de los organismos de derechos humanos.
Pero el régimen militar no pudo desplegar su poder despótico ni cometer toda clase de abusos de no contar con el apoyo y participación -en grueso número- de los partidos también "democráticos". Es hora de recordar, en tributo a la verdad y en homenaje a las víctimas de la juventud civil y militar que se inmolaron en aquella pesadilla del terror y el contraterror, a los 300 intendentes de la UCR (La Nación, 25/3/79) cedidos sin pestañear a la dictadura, a los embajadores de ese partido, entre otros Tomas de Anchorena en París, Hidalgo Solá en Venezuela, al secretario general de la presidencia de Videla, el radical Ricardo Jofre, al gobernador de Catamarca, Castillo, a Jorge Vanossi, "constitucionalista" eminente que nunca deja de ponerse la toga para hablar, pero olvida recordar que fue asesor de la CAL, entidad que daba forma a los decretos y leyes de la Junta Militar. Fue seguramente contemplando tan generosa participación que Ricardo Balbín diría por aquellos días desde La Rioja: "Videla es un soldado de la democracia".
Los radicales no estuvieron solos. El partido Demócrata Progresista ocupó presuroso el Ministerio de Educación y la intendencia de Rosario junto a innumerables puestos menores. Más aleccionador resultó todavía el papel jugado por el partido Socialista Democrático, de nutrida experiencia en materia de colaborar con golpes y dictaduras oligárquicas, en particular con la "revolución fusiladora" de 1955. Su jefe en 1976, Américo Ghioldi, fue designado embajador en Portugal y a su muerte sucedido en el cargo por Walter Constanza, dirigente del mismo partido. Otro socialista democrático, Luis Pan, practicaba el colaboracionismo con la Junta asumiendo como interventor de EUDEBA, donde su primera medida fue sacar de circulación y guillotinar ediciones enteras de libros del revisionismo histórico recientemente editados. Es un deber señalar que es a este partido al que pertenecen personajes con patente de demócratas, que alcanzan cierta notoriedad por estos días: el diputado nacional Alfredo Bravo y el candidato a intendente porteño Norberto La Porta (que agrega a su curriculum un fructífero paso por la gerencia de compras del Hogar Obrero). Por la misma época, otro voluminoso idealista salido de las filas de los herederos de Juan B. Justo, Simón Lázara, con el tiempo devenido vocero personal del ex presidente Alfonsín, recorría Europa defendiendo en la tribuna de la Internacional Socialista a la dictadura de Videla como el "mal menor".
En el cuadro de apoyos civiles del "proceso" se destacó el Partido Comunista. Con la variante de que mientras sus máximos dirigentes justificaban el golpe y se aplicaban con ternura a catalogar a Videla y Viola como militares "democráticos", señalando que el verdadero peligro provenía de una presunta ala militar pinochetista, muchos de sus afiliados engrosaban las listas de presos y desaparecidos. Eran los días en que comenzaba a crecer el comercio con la URSS. La lista sería interminable.
Entre las pocas voces, en cambio, que lucharon decididamente en defensa del gobierno constitucional a despecho de sus errores y contra el "proceso", condenando las provocaciones de las organizaciones terroristas y la represión, estaba el Frente de Izquierda Popular, manteniendo en alto la bandera caída de la revolución nacional. Pero la relación de fuerzas ya era totalmente desfavorable. Por eso, de nada vale repudiar el golpe de hace 29 años sin desentrañar las causas de fondo del mismo, la alianza social que lo llevó a cabo, los respaldos políticos con que contó, la actitud de la prensa comercial, fiel termómetro de la opinión de las clases dominantes, y la injerencia de los centros extranjeros de poder. Procediendo de esta manera se podrá descorrer el velo con que en los últimos actos conmemorativos se tapaba o minimizaba el hecho esencial: el golpe del 76 se organizó para derribar a un gobierno popular aunque débil y sin voluntad de defenderse a sí mismo, y crear las condiciones que condujeran a liquidar al peronismo como movimiento nacional. No es casual que quienes agotan la cuestión en la denuncia de las violaciones a los derechos humanos ignoran y encubren el cinismo de la partidocracia semicolonial que tras sostener al régimen militar, esperanzado en su tarea de demolición del movimiento nacional, sólo toman distancia y lo abandonan cuando éste se enfrenta en Malvinas con el imperialismo. Los partidos democráticos apostaron y ayudaron a la derrota militar argentina con todo tipo de maniobras tendientes a una salida "democrática". Tampoco puede obviarse, como se hace, el papel jugado por Montoneros y el ERP y la instrumentación que de sus atentados y acciones terroristas en gran escala hicieron fuerzas extranacionales que al mismo tiempo azuzaban a los mandos militares lanzándolos a una represión masiva, distrayendo su atención mientras que el equipo civil de Martínez de Hoz entregaba la soberanía nacional, enfeudaba al país al capital financiero internacional y suprimía las conquistas obreras.
Veintinueve años después: no volver a confundir al enemigo
Veintinueve años después, ignorar todo lo acontecido y a todos los actores de entonces para denostar indiscriminadamente a los "milicos" , no es sino un burdo engaño criminal maquinado en nombre de una democracia formal y de un derechohumanismo abstracto frente a la realidad desgarradora de un país convertido en colonia miserable del imperialismo mundial, quebrantada la voluntad nacional de forjar un destino propio.
Para no volver a cometer los errores del pasado, para no repetir las tragedias vividas, no hay solución que no provenga de los argentinos mismos, del decantamiento crítico de la propia experiencia, del rechazo de los cantos de sirena que desvían la mirada del enemigo principal, el imperialismo extranjero. Esa es la verdad que debe restablecerse para unir férreamente a los sectores que se procura dividir y enfrentar, porque de ello depende en buena medida la posibilidad de preparar la lucha por una nueva revolución nacional que rehaga de pies a cabeza esta sociedad argentina exhausta de injusticia, dependencia y humillación.
Miércoles, 23 de Marzo de 2005 19:53 ;?> Hay 2 comentarios.
Cuando el pequeño Manuel Hernández despertó después de una pesadilla en que le pareció andar por un camino polvoriento entre nubes de tierra que le picaban las narices, se encontró en el suelo junto a los camarotes de los peones, sobre los tres clásicos cueros lanudos de oveja que se usan de cama en las estancias, doblados y ajustados con esa maestría campesina que los convierte en un mullido colchón.
Sentándose, vio que se hallaba en medio de una pieza grande en la que había seis u ocho hombres durmiendo en literas adosadas a la pared, como en la tercera clase de los barcos de pasajeros.
El acre olor a cuero de oveja y el tibio y algodonado del sudor humano, que flotaban con pesadez en el ambiente, le recordaron, patético, el sueño del camino polvoriento cuyos remolinos de tierra atascaban sus narices.
Las primeras luces del amanecer le hicieron adquirir más conocimiento del lugar; en las literas destacándose los cuerpos de los hombres cubiertos, la mayor parte, con pieles de guanaco, con el pelaje para adentro, para producir más calor. La carnaza verdoso-amarillenta del cuero, estriada de líneas pálidas donde habían estado los hilos vitales del animal, daba a aquellos cuerpos dormidos una impresión cadavérica. Dibujábase en tal forma la estructura de la huesambre humana, especialmente en los que dormían con las piernas encogidas y las rodillas en alto, que a no mediar el ruido de las respiraciones silbantes o roncas hubiéraseles creído momias reconstruidas en un museo.
El niño miró un momento sin pensar, tan extraña era su situación que se sintió como despegado de su cuerpo, mientras sus dos ojos volaban como dos moscas por sobre las cosas. Un impulso de levantarse y echar a correr lo conmovió. Luego, al inquietarse, se dobló en congoja, tuvo deseos de llorar y no pudo, embargándole una angustia de orfandad y desolación.
La claridad del día entró de lleno por un tragaluz, y con ella un poco de confianza llegó a su espíritu. Se envolvió en las mantas, acurrucóse y empezó a recordar su viaje a la estancia.
II
En el día sentimos una sensación más primitiva de estar en la tierra… Pero en las noches, especialmente cuando en un cielo brillante distinguimos con claridad los astros, nos damos cuenta de que habitamos sólo una isla perdida en el espacio, pues la tierra se pierde, caminamos con los ojos fijos en la vía láctea, y corazón, alma y cerebro vuelan por el cosmos para bajar de nuevo, hasta caer un día definitivamente bajo las cuatro paladas de tierra.
El pequeño Manuel recordó cuando en la pampa infinita, cuya superficie parecía combarse con la redondez de la tierra, surgió de pronto una llamarada grandiosa, y, al rato, una bola de fuego, sanguínea, monstruosa, fue levantándose en el horizonte con gravidez. Los pastizales quietos se cuajaron de oro; una cabeza levantó la cabeza dorada; los alambrados se convirtieron en hilos de luz y las lejanías azules empezaron a palpitar como espejismos.
Recordó el recogimiento de su cuerpo en un rincón oscuro del automóvil, asombrado, y cuando luego avanzó la cabeza, levantó una punta de la capota y sus ojos, tímidamente, se anegaron en el espectáculo que por primera vez veía: una salida de luna sobre la Tierra del Fuego.
El auto avanzaba sobre la huella dilatada, desde la estancia “Bahía Inútil” hacia la de “San Sebastián”, con un rumor poderoso y estremecido por el tubo del escape libre, e iluminado por la luna parecía una cucaracha extraña sobre la costra del planeta dormido.
Después, cuando en una hondonada apareció el bello conjunto de las casas de la estancia, simétricas, trizadas de luz y de sombras, fue para él un oasis de cordialidad en medio del paisaje hermoso pero estático, frío e igual.
El cocinero salió a abrirles y los llevó a la cocina, donde comieron las tradicionales chuletas, pan y café caliente.
- Ese muchacho que me ha pagado sólo medio pasaje. Viene de vellonero a la estancia -dijo el chofer refiriéndose a Manuel, que comía ávidamente su pan.
¡Ah, si supieran su treta! ¡El corazón le saltaba de angustia y creía ver en todos los ojos una mirada de desconfianza, como si ellos supieran que era un mentiroso!
Los latigazos de la arpía de su tía y las patadas del hombrote de su marido habían marcado ronchas en el espíritu del niño, morenos en su corazón tembloroso de adolescente, y así, en cada adulto, mujer u hombre, sus doce años atormentados le hacían ver un verdugo y una azotadora.
Qué alivio cuando desapareció el cocinero con su cara de rata molinera, y el mozo coloradote, que habíase levantado para probar el pisco que convidaba el chofer! Éste lo llevó a la casa de los peones. Él mismo le acondicionó los cueros contra el suelo y le arregló las mantas.
III
Después de despachar al último peón, el capataz de la estancia, un gringo espigado con cara de borracho, con la cachimba entre los dientes y las manos a medio entrar en el pantalón de montar, quedóse mirando distraído las vegas lejanas.
Manuel se hallaba a tres metros de su lado. Se encontraba bajo esos característicos cobertizos donde se guardan los tractores y otras maquinarias de la estancia. Hubiera querido interrumpirle con un “¡Señor…!”, pero qué frialdad emanaba del acero del tractor y de la ventisca que remolineaba bajo el cobertizo revolviendo unas virutillas hostiles. ¡Y aquel hombre silencioso, torvo, más horrible que la arpía de la tía y el hombrote de su marido!
De pronto, el capataz se dio vuelta, levantó el ceño y preguntó intrigado al niño:
- ¿Y tú…?
- Vine a buscar trabajo de vellonero.
- No hay trabajo de vellonero; están todos los puestos ocupados.
- No tengo dónde ir.
- Que te lleve el que te trajo.
- No tengo más dinero.
- ¿Tienes libreta de seguro obrero?
- No me la quisieron dar en la oficina de Magallanes.
- ¿Por qué?
- Porque tenía que llevar una papeleta firmada por mi patrón… y como todavía no tengo patrón no pude hacerlo.
- ¿Te mandaron tus padres?
-No tengo padres; me mandaron mis tíos. Supieron que muchos niños de las escuelas, a mi edad, salían en las vacaciones a trabajar de velloneros a las estancias y que ganaban trescientos treinta pesos mensuales.
El capataz lanzó una gruesa interjección en inglés y continuó:
- Ustedes ya vienen siendo una peste como los caranchos en las estancias. Cruzan los alambrados en manadas como los “chiporros” cuando pierden la madre en tiempo de marca, tiritando de frío, hambrientos y balando en las tardes. Y lo peor, que dan lástima. No se les puede echar a la huella como a los hombres; son tan débiles. ¿A dónde te voy a echar a ti? ¡Y si te doy trabajo sin libreta, las leyes multan a la sociedad y ésta me larga a mí también! Dime: ¿Qué hago contigo?
El muchacho agachó la cabeza entristecido, pero hipócritamente, pues su pequeño corazón ya saltaba alegre y su instinto le decía que ese hombre, rudo por fuera, era bueno por dentro y que le ayudaría. ¡Bueno, anda a “tumbear” entre tanto a las casas! -dijo el capataz, mientras volvía a ensimismarse en las vegas lejanas.
IV
El galpón de esquila vibraba con un ruido ensordecedor. El ¡oh!, ¡oh! De los corraleros y breteros se mezclaba con el ladrido de los perros, el bochinche de los tarros con piedras de los encerradores y el estridente silbido de los ovejeros.
Como una mar gris de lenta corriente, el ganado entraba jadeante por una manga al corral más amplio del galpón, luego a los más pequeños, finalmente a los bretes, de donde eran sacadas las ovejas por los agarradores y llevadas a mano del esquilador. Éstos, sudorosos, sentaban el animal entre sus piernas y hacían resbalar la máquina esquiladora desde el cogote hasta el cuarto trasero, levantando el espumoso vellón. Después largaban al animal trasquilado, blanco y huesudo, por un portalón que daba a otros corrales desde donde serían reintegrados a sus campos.
Allá en el fondo de un ala del galpón, cuando cesaba el infernal ruido de la aprensadora, se oía, monótona, la voz del clasificador de la lana de las fábricas británicas, el cual en un inglés cerrado iba repitiendo, a medida que unos muchachos le presentaban sobre la mesa los vellones: Quarter!, tree quarter!, a half!
Los velloneros parecían ardillas corriendo desde las guías esquiladoras hasta el mesón de clasificación. El galpón jadeaba como un monstruo; mientras por un extremo entraba una cinta grisácea de ganado, por el otro salía blanca, plateada, después de una extraña elaboración en su vientre gigantesco.
Era vísperas de Año Nuevo, la esquila llegaba a su fin; se detendría sólo para festejar la entrada del nuevo año y luego continuaría hasta terminar la faena, que dura más o menos un mes.
De uno a otro extremo los velloneros, peones, esquiladores, aprensadores, embretadores, fueron reuniéndose en grupos.
- ¡Subiadre, Katunaric, Véliz, Díaz, Vidal! -se llamaban los velloneros.
El mes de trabajo los había cambiado; ya no se gritaban los nombres sino los apellidos, como corresponde a verdaderos “hombres de campo”.
- ¡Qué programa tienen para mañana, “gauchitos”! -exclamó uno de los muchachos.
Lo mismo se decían allá en otros rincones del galpón los hombres. Unos irían a chupar ginebra y whisky al boliche del “Tuerto Santiago”, al otro lado de la frontera, a una cuarta de Chile; algunos a los puestos lejanos a visitar a los amigos, y otros, los más, se quedaron tumbados en sus camarotes dando vueltas a su aburrimiento.
V
Un grito como de guanaco herido estalló en la huella, traspasó los turbales y fue a perderse allá en el páramo.
Manuel Hernández detuvo su cabalgadura. El niño volvía del boliche del “Tuerto Santiago”. Un caballo y una montura prestados; insistentes invitaciones; un “aprende a ser hombre”, y ya el whisky había quemado por primera vez sus entrañas y su alma adolescentes.
Nuevamente el grito vibró sobre los pastales bajo el cielo de plomo. Ahora supo de dónde venía; de atrás, de la huella. Era el “Guachero”. Venía dándole alcance a todo el correr de su caballo y lanzando esos gritos muy suyos, resabio de algún antepasado que trotó por esas mismas pampas corriendo a los “chulengos” o a los onas.
- ¿Por qué te arrancaste, Mañuco, si estaba tan buena la fiesta? -gritó al sentar de una tirada a su zaino nervudo, junto a la cabalgadura del niño, a quien trató de dar un abrazo que éste esquivó con una agachada de cabeza.
- ¡Cuidado, “Guachero”; vamos juntos para la estancia, pero no me abraces; estás borracho y puedes botarme del caballo!
- ¡Y para qué “tenís” piernas entonces, “chulengo”! - exclamó con voz aguardentosa el “Guachero”, y pasando el brazo derecho por la cintura del niño, trató de arrancarlo de la montura, como hacen los jinetes ebrios por la huella, bromeando, mientras se pulsean las fuerzas y la embriaguez por si sobreviene la contienda.
El muchacho se agarró del cojinillo que cubría los bastos, tomó el rebenque por la lonja con la cabeza en alto, iba a descargar el golpe cuando el asaltante lo soltó.
- ¡No seas bravo, vamos como buenos amigos! -continuó apaciguando el “Guachero”.
Ahora marchaban al tranco. El niño nunca supo por qué le llamaban “Guachero”, término campero que venía de “aguachar”, domesticar animales, aquerenciar, criar guachos. Era un mestizo bastante repulsivo, chato, ñato y con un cuerpo de rana, vigoroso. Sus compañeros de trabajo no lo estimaban. Uno de ellos le había dicho un día al niño Hernández. “Guarda, cuidado con ése; cuando se emborrachaba en la noche se arrastra por los camarotes como una babosa inmunda; lo han dejado medio muerto a patadas y no escarmienta!” Tampoco Manuel entendió claramente esto. Recordó sólo que su cara de cascote le había sonreído una vez con expresión estúpida y que su única gracia era imitar el relincho de los guanacos.
Por la imaginación del muchacho pasaron con rapidez los dramas de las huellas patagónicas, leídos junto a la estufa en las informaciones de El Magallanes. Aquel compañero de huella que degolló al otro en la soledad de la pampa para quitarle el “tirador” con el dinero de una faena. Otros muertos a cachazos de rebenque por unos cuantos cueros de “chulengos”. Pero él no tenía dinero ni cueros y no comprendía la agresividad del “Guachero”.
Éste, de pronto, empezó a mirarlo de hito en hito, con ojos de perro apaleado, sedosos y vengativos. La cara color de teja se iluminaba de vez en cuando, se volvía siniestro el brillo de los ojos y resbalaban hacia el campo y las “matas negras”, que parecían guardar la complicidad de estas miradas. Algo extraño se ocultaba en los pastizales de “coirón”. Del gris del día,, grávido, de la pampa tendida, surgían un anhelo y una angustia primitivos. En el corazón del niño, a huir, y en las sombras del mestizo se convertían en reflejos malsanos, en bestialidad y crimen.
De súbito, el niño largó riendas, pegó un fuerte rebencazo y su caballo saltó disparado en loca carrera. Tomó una delantera de diez metros mientras el “Guachero” se lanzaba a la carrera también.
Los pingos recalentados, corrieron desbocados. El muchacho llevaba las ventajas de la partida y del menor peso; pero el zaino del “Guachero” era superior y empezó a acortar la distancia.
Lastres atávicos revivieron en el alma del mestizo; desde cuando el patagón, montado en pelo y con arco y flecha en una mano, atravesaba las tolderías para raptar doncellas.
El perseguidor emparejó al otro animal, y de un tirón, hacia atrás, arrancó de la montura a su presa y, desviando el corcel de la huella, cortó pampa adentro.
Con una torcida brutal atravesó el débil cuerpo del niño sobre su montura; éste se debatía furiosamente, entablándose una dura lucha en plena carrera.
El niño sintió un bofetón más fuerte que los otros y gritó: “¡No me mates!” Con una mano, desesperadamente, alcanzó a tomar por el pelo al mestizo y lo inclinó hacia un lado; pero luego sintió que un brazo de hierro le doblaba la espalda. Oyó más cerca las resolladas de su victimario, sintió la humedad sudorosa de su rostro asqueroso y…, en un instante, dos ojos negros, fríos y opacos, como algunos sapos de los pantanos, se clavaron en los suyos. Fue un instante supremo. Tembló la carne que presiente el helado filo del cuchillo; pero, en un arrebato, su cuerpo se azotó en forma increíble. Ambos se desprendieron del caballo y cayeron…
El niño se levantó del suelo medio atontado y vio que a la distancia corría el zaino desbocado, arrastrando al “Guachero” prendido del estribo.
Al otro día encontraron el caballo en medio de un pantano con su macabra carga al lado. El cadáver estaba completamente destrozado, y la pampa, como siempre, infinita y silenciosa.
Cuando la campana del liceo llamó a los cursos para la primera formación del año, allá en un rincón del patio, un muchacho cabizbajo que estaba sentado sobre su bolsón de libros, como un viajero abandonado por su barco con un equipaje inútil ya, fue interrumpido por el grito dichoso de un compañero:
Doble o nada a la carta más urgente sin código, ni tribu, ni proyecto, mi futuro es pretérito imperfecto, mi pasado nostalgia del presente.
No tengo más verdad que la que arrasa corrigiendo las lindes de mis venas. Por diseñar castillos sin almenas perdí, otra vez, las llaves de mi casa.
Veranos de buen vino y mala sombra, de confundir enanos con molinos, de viajar al abismo con alfombra.
Es hora de volver a la autopista por donde van, burlando sus destinos, el zángano, el adúltero, el ciclista.
X - El gran hermano
¿A quién embaucará tu gorgorito y esa pos de gallito de taberna? ¿La voz? si no te queda ni un hilito, y no me hagas hablar de la entrepierna.
Hazte un favor, dime que estás herniado de parodiar parodias de ti mismo, que un pendejo te quita lo bailado, que el espejo, en lugar de un espejismo,
te devuelve una tos, un higo chumbo, un muñón con goteras en la olla, un veterano narizón sin rumbo,
un sans culotte con joyas, un gusano, uno más de los tontos de la polla que no follan por ver El gran hermano.
XXXV - Cuando tengas frío
Usa mi llave cuando tengas frío, cuando te deje el cierzo en la estacada, hazle un corte de mangas al hastío, ven a verme si estás desencontrada.
No tengo para darte más que huesos por un tubo y un salmo estilo Apeles y páginas anémicas de besos y un cubo de basura con papeles.
Ni me siento culpable de tu lejos, ni dejo de fruncir los entrecejos que usurpan de tus ojos la alegría,
si quieres enemigos ya los tienes, pero si socios buscas ¿cuándo vienes a repartir conmigo la poesía?
XLII - Ay, Rocío
Rocío de mi barba cenicinienta, dulcinea del oso y el madroño, corchea que me canta las cuarenta, sultana de maguey, jersey de otoño.
Abono de las plantas de mis labios, lámpara milagrosa de Aladino, bella durmiente que desgrava agravios, detergente que lava mi destino.
No vuelvas a rodar por la escalera, cuando no haya un portero, a ras del suelo, que medie entre tu alma y los chichones.
Convídame a fundar la primavera, no me cierres las puertas de tu cielo lleno de caramelos y bombones.
LXIV - Benditos malditos I
Benditas sean las bajas pasiones que no se rajan cuando pintan sables, los labios que aprovechan los rincones más olvidados, más inolvidables.
Bendito sea el libro de la calle, los viejecitos verdes con petaca, las medias con costura, qué detalle, los quitapenas que dejan resaca,
las marujitas que pierden al bingo, los descendientes de los animales, los miércoles con ropa de domingo,
los adustos, los dandys insolventes, los justos que parecen subnormales, los iguales a mí, los diferentes.
LXVI - Benditos malditos II
Benditos sean los ceros a la izquierda, los vuelos regular tirando a mal, los de viva el Atleti manque pierda, los que esperan que amaine el temporal,
los quistes de los bronquios del minero, los tristes que se ríen de la tristeza, los calvos que se quitan el sombrero ante la dignidad y la belleza,
los donjuanes sin tierra ni partido, los castos casanovas descastados, los que pudieron ver y no han querido,
los benditos malditos desarmados, los parados sin paro ni despidos, los don nadie, los santos humillados.
LXVII - Malditos benditos II
Maldita sea la voz de la experiencia que nunca se equivoca a media suma, los que afirman la paz con su conciencia, los oiga, que en mi taxi no se fuma,
los energúmenos que se encabritan, los másteres de Yale y Rocambole, los minerales que no se marchitan, los que adornan las notas de su prole,
los que se casan por comer perdices, los cretinos que saben lo que dices, los celestinos de la gota fría,
los que se pasan nunca de la raya, los que exhiben el móvil en la playa, los que hacen trato con la policía.
LXXVIII - Benditos malditos VIII
Benditas sean las rubias calentonas que se bajan las bragas con cualquiera, las niñeras que salen respondonas y arrinconan al niño en la escalera,
las enfermeras que suben la fiebre, las tetas de pezón hospitalario, los gatos que no dan gato por liebre, los misterios gozosos del rosario,
los frívolos culitos cariñosos que perdonan los polvos atrasados y no juegan a ricos y famosos,
los húmedos chochitos de las putas que consuelan a más desconsolados que las madres teresas de calcutas.
LXXX - Benditos malditos IX
Benditos sean los glóbulos rojos, la epidural, el calcio, la insulina, el zotal que extermina los piojos, el ginseng, los condones, la morfina,
los cristales de arena de las playas, los árboles frutales, la aceituna, las fiambreras, el termo, las toallas, las gafas, las bombillas, la vacuna,
el jabugo, el café, la manzanilla, las migas, el arroz, la ensaladilla, el jabón, las tiritas, la escayola,
el botijo, el porrón, la damajuana, el mate, el J.B., la marihuana, el cubata de ron sin coca-cola.
LXXXI - Malditos benditos IX
Maldita sea la mantis religiosa, el granizo, el pulgón, la filoxera, el párkinson, la seta venenosa, la raposa, el bromuro, la dentera.
Malditos sean los fachas reciclados, el cólera, la nitroglicerina, el márketing de los recién casados, el alzhéimer, la hiel, la tosferina.
Maldito sea el sarro de las hienas, los mapas, las cruzadas, los misiles, los papas de las nuevas religiones,
la leche sin café ni magdalenas, la ortiga, la cucaña, los reptiles, las legañas de las desilusiones.
LXXXV - Alrededor no hay nada
El moño, las pestañas, las pupilas, el peroné, la tibia, las narices, la frente, los tobillos, las axilas, el menisco, la aorta, las varices.
La garganta, los párpados, las cejas, las plantas de los pies, la comisura, los cabellos, el coxis, las orejas, los nervios, la matriz, la dentadura.
Las encías, las nalgas, los tendones, la rabadilla, el vientre, las costillas, los húmeros, el pubis, los talones.
La clavícula, el cráneo, la papada, el clítoris, el alma, las cosquillas, esa es mi patria, alrededor no hay nada.
CI - Juégate la vida
Ultramarino amor, bruja granita, recién conversa al puente de Triana, purasangre, tirana, gabachita, pies dorados con pe de peruana.
Lo peor de lo malo de lo horrible es la guerra incivil de nuestro ombligo, lo que no puede ser es imposible, atrévete a ser tú, ti, te, sinmigo.
Qué chanchullo el encono que no arde, si quieres olvidarme lo comprendo, yo también huyo en trenes a medida.
Tierra por medio pon, mañana es tarde y brinda al sol que tienes aplaudiendo, pero, si vienes, juégate la vida.
XCII - El primero de enero
El primero de enero, tararí, será tan gris como un jueves cualquiera, sin Drácula escalando el Pirulí, ni marcianos cruzando la frontera.
Más de lo mismo bajo el cielo añil, Cronos en su fugaz trono vacío, la anoréxica luna giligil no exportará vacunas contra el frío.
Llenaré otro galpón municipal y esperaré el diluvio universal viendo crecer el bosque por la acera.
El primero de enero (del dos mil), aunque siga muriéndome por tí, me iré con la primera que me quiera.
XCIII - Puntos suspensivos
Lo peor del amor, cuando termina, son las habitaciones ventiladas, el solo de pijamas con sordina, la adrenalina en camas separadas.
Lo malo del después son los despojos que embalsaman los pájaros del sueño, los teléfonos que hablan con los ojos, el sístole sin diástole ni dueño.
Lo más ingrato es encalar la casa, remendar las virtudes veniales, condenar a galeras los archivos.
Lo atroz de la pasión es cuando pasa, cuando, al punto final de los finales, no le siguen dos puntos suspensivos.
Viernes, 25 de Marzo de 2005 15:34 ;?> No hay comentarios. Comentar.
Prof. Pedro Godoy P. Centro de Estudios Chilenos CEDECH
El hallazgo de sus restos en nuestra Catedral Metropolitana pone de moda al archiministro que fuese ejecutado por la fuerza expedicionaria que Santiago se obstina por despachar al norte para aniquilar la Confederación Perú-Boliviana. Es 1837 y la oficialidad se niega a marchar al fratricidio. En Quillota encabezada por el comandante en jefe, José Antonio Vidaurre, se pronuncia como reza el manifiesto “Contra la guerra y por la libertad”. El alzamiento aborta en no pequeña medida por la acción de los regimientos de peruanos que bajo a conducción de Ramón Castilla han acudido a unirse a esta operación militar contraria a Andrés Santa Cruz.
Diego Portales es un personaje con varias facetas. Una la que paga con su vida expresada en una visión insular de Chile que hasta hoy perdura. Es el pionero de un chilenismo anticonosureño. Por ello discrepa –entre otros- con O´Higgins y Freire que acorde al ideario de la generación de 1810 son iberoamericanizantes. El ministro ejecutado por los insurrectos de Quillota, en cambio, exhibe racismo blanquista, fobia a las repúblicas limítrofes y chauvinismo hegemónico. Suyo es eso de definir a los chilenos como “los ingleses de América de Sur” para así poner de manifiesto una presunta condición excepcional de nuestro pueblo en el contexto suramericano.
Sin embargo, no es sólo eso. Curiosamente ya en 1822 denuncia como un peligro el embrionario imperialismo norteamericano. Antes que nadie acusa de mentirosa la frase del Presidente James Monroe – “América para los americanos”- manifestando que encubre el afán expansionista de EEUU. También es quien impone orden público y con ello da solidez a la institucionalidad.
Ello no exime a Chile de tensiones y reyertas, de fases de anarquía y de regimenes de facto, pero no cabe duda que contribuye a generar, tempranamente, un Estado “en forma”. Curiosamente el régimen que encabeza Pinochet lo canoniza pese a su civilismo y su desprecio a la clase militar.
Hoy el Presidente Lagos anuncia funerales de Estado para Portales. Obsérvese como su condición de ícono se conserva tanto en dictadura como en democracia. Nadie recuerda que precursoramente denunciara la voracidad yanqui. Lo que importa a quienes ayer, ayer y siempre lo han glorificado es su afán de separar a Chile del contexto continental y fundar una geopolítica hecha de desprecio y odio a los Estados vecinos. Eso nutre la paranoia armamentista, la desconfianza a esfuerzos como el MERCOSUR y el prurito de creer que somos un país “distante, distinto y superior” al pueblo suramericano. Eso es lo que fascina a los chauvinistas del Mapocho.
Sábado, 26 de Marzo de 2005 20:02 ;?> No hay comentarios. Comentar.
Somos promotores de derechos humanos (DDHH), ex prisioneros políticos de Isla Dawson, y perseguidos políticos de la dictadura militar (1973-1989) de Magallanes, conectados en el Proyecto de Información de DDHH Dawson2000.com. Buscamos fortalecer la democracia y los DDHH en Chile haciendo publico las violaciones a los DDHH cometidas por la dictadura en Magallanes, y requiriendo reparación y justicia para los chilenos que a lo largo del país fuimos víctimas de estos crímenes por parte del Estado. Dentro este contexto, no somos imparciales en la elección del próximo Presidente de Chile. Apoyamos y llamamos a elegir a Michelle Bachelet Jeria por ser la mejor opción para el desarrollo cultural de los DDHH y la democracia en Chile.
La sistemática violación de los derechos fundamentales de las personas por la dictadura militar ha quedado grabada en la conciencia chilena. La extensión de las violaciones la sabemos los miles de chilenos quienes fuimos afectados directamente por estos crímenes. La brutalidad de estas acciones la sintetizan los diversos campos de concentraciones establecidos a lo largo de Chile - graficado entre otros por los campos de Isla Dawson en el medio del Estrecho de Magallanes. En estos campos encerraron y torturaron los cuerpos y los sueños de chilenos que pensaban distinto y buscaban una sociedad mejor para Chile.
Los derechos básicos de decenas de miles de chilenos fueron vulnerados por una práctica sistemática de agentes estatales durante la dictadura. Las violaciones de DDHH incluyeron ejecuciones, secuestros, torturas, detenciones, confinamientos en campos de concentración, sometimiento a consejos de guerra, relegaciones y exilio. El Estado de Chile es el responsable último de estas violaciones. El Estado es el garante y responsable, en todo momento, y bajo cualquier tipo de gobierno de la protección de los DDHH de los ciudadanos del país. Justicia y reparación integral es la deuda pendiente del Estado y la Sociedad de Chile para con estos ciudadanos.
A más de tres décadas del golpe militar, la inmensa mayoría de los violadores y responsables de estos crímenes siguen impunes. El avance en el ámbito de reparación integral a las personas que le violaron sus derechos ha sido lento y es cuantitativamente mínimo. Esta falta de justicia y reparación resultan en marginalizaciones sociales de las victimas. Un mayor avance es posible. En esta coyuntura política, depositamos nuestras esperanzas en que un gobierno encabezado por Bachelet posibilite este necesario avance.
Son una minoría nacional los que persisten en negar las aberrantes violaciones a los DDHH de la dictadura militar. Las Fuerzas Armadas, en menor grado la Armada Nacional, han reconocido tener una responsabilidad institucional, aunque general y limitada, por estas violaciones. Todos los partidos políticos, en diversos grados, han reconocido la necesidad de avanzar en el ámbito de la reparación a las víctimas de estas violaciones.
La Concertación por la Democracia estableció como uno de sus objetivos de gobierno la reparación a las personas que les violaron los DDHH durante la dictadura. A pesar de esto, aún no existe una política publica de reparación integral, solo se han dictado leyes de beneficios limitados para determinados grupos de víctimas, incluyendo incentivos mínimos para el retorno de los exiliados, austeros beneficios previsionales para los exonerados políticos, magras pensiones para los familiares de los ejecutados y desaparecidos y pensiones mínimas para los ex prisioneros políticos que constituyen la gran mayoría de las victimas de DDHH. Esta política de reparación es insuficiente en relación al extenso dañó causado y la masividad de las violaciones que se cometieron. Más aún, no hay ningún esfuerzo de reparación destinado a los condenados en consejos de guerra, relegados y exiliados de la dictadura. No existen razones éticas o de derecho que avalen esta discriminación en el tratamiento reparatorio de estos chilenos.
Bachelet es una estadista comprometida con el desarrollo de los DDHH en Chile. Vivió el exilio político (1975-1979) y es una sobreviviente del campo de concentración Villa Grimaldi, donde estuvo secuestrada en enero de 1975 junto a su madre, Ángela Jeria. Es hija del general Alberto Bachelet, prisionero político que murió por consecuencias de las torturas en los meses posteriores al golpe militar. Michelle es una mujer socialista, médico pediatra, que participó activamente en la lucha contra la dictadura y por el retorno a la democracia. Es especialista en materias de defensa nacional.
En el año 2000, Bachelet es nombrada Ministra de Salud por el gobierno concertacionista del Presidente Lagos. Posteriormente es designada Ministra de Defensa Nacional, convirtiéndose en la primera mujer en ejercer esta cartera en un país latinoamericano (2002-2004). Su mayor aporte al desarrollo de los DDHH en Chile ha sido, sin lugar a duda, el haber consolidado el control de las autoridades democráticamente elegidas sobre las Fuerzas Armadas, insertándolas en una institucionalidad basada en el respeto de los DDHH y la democracia como pilares del desarrollo de nuestra nación.
Dentro del marco de la conmemoración de los 30 años del golpe militar, Bachelet como Ministra de Defensa apoyó, contra la oposición inicial de la Armada Nacional, nuestra demanda para retornar a Isla Dawson, En nuestro retorno a Isla Dawson el 22 de noviembre del 2003, como parte de nuestra ceremonia de Homenaje a los ex-prisioneros de Dawson, hicimos entrega pública de nuestra propuesta de reparación al Ministerio de Defensa y a la Armada de Chile en el mismo lugar donde estuvo el Campo de Concentración Río Chico, donde fuimos confinados durante la dictadura militar. Valoramos el rol que Bachelet jugó en apoyarnos para hacer posible este acto de memoria y denuncia en Isla Dawson.
Los informes de la Comisión de Prisión Política y Tortura del 2004 y de la Comisión de Verdad y Reconciliación del 1991, conjuntamente con la legitimidad de nuestras demandas por reparación y justicia, fundamentan ante Chile la necesidad de avanzar en el desarrollo de una política pública de reparación integral de DDHH. Esta política ayudaría a avanzar en la consolidación social de la institucionalidad democrática en Chile. Un gobierno de la Concertación por la Democracia con Bachelet como presidenta abriría nuevas avenidas para que nuestras propuestas de DDHH se transformen en realidades.
Por el avance en la reparación y justicia a las víctimas de la dictadura militar y el desarrollo cultural de los DDHH, solicitamos vuestra adhesión a la candidatura de Michelle Bachelet para Presidenta de Chile.
Enviar las adhesiones a ddhhbachelet@dawson2000.com, las cuales publicaremos en nuestro portal de internet www.dawson2000.com
Por Dawson2000.com
Elie Valencia Miguel Loguercio Héctor Aviles
Marzo 2005
Sábado, 26 de Marzo de 2005 23:20 ;?> No hay comentarios. Comentar.
La escritora Astrid Fugellie (Punta Arenas, 1949) publicó recientemente el libro “Llaves para una maga” (Editorial La Trastienda, Colección Pez Volante, Santiago, 2004). Un texto poético sobrecogedor, lleno de imágenes sensuales que buscan un paraíso perdido en algún lugar de la tierra. Puede ser su lar magallánico o el país de nunca jamás; pero a medida que el lector ingresa a sus túneles donde el habla se transforma en respiración entrecortada, tiene la clara convicción de que la maga es un ser que no deja espacio para la reflexión sino para el vuelo. La Maga es un personaje que deambula en el lenguaje de la autora como buscando algo, un sueño, una imagen donde el viento del austro juega por las calles de Punta Arenas como si fuera un volantín que escapa de las manos de un niño en esas primaveras llenas de viento o un gato que corre por la avenida Bulnes, la principal arteria de esos confines en el sur del planeta.
El Premio Nacional de literatura, Volodia Teitelboim dice: “Astrid es una mujer de pactos secretos, una abarcadora de muchos anchos y misteriosos mundos…”
El recientemente fallecido poeta Jaime Gómez Rogers, escribió lo siguiente: “Este proyecto poético se organiza bajo la proposición de una especie de contrapunto entre “la maga” y las diversas llaves que abren ámbitos poéticos”.
”Llave de entrada”; “Llave maestra”; “Llave de dos vueltas”; “Llave rota”; “Llave de sol”, son los títulos de capítulos que nos ayudan a ingresar, raudos, a ciudades metafísicas, paisajes llenos de melancolía, donde la escritora conversa con su historia personal y con el mundo que la circunda.
Poemas urbanos, donde las palabras hilvanadas como un cántico a la soledad terminan protegiéndose de esa misma soledad de la cual habla en sus versos con distintas voces, como un coro griego lleno de pájaros, pingüinos, ruidos de automóviles. Como telón de fondo, la historia de Chile, de sus lecturas recientes, los sueños de futuro que nos trae esta maga llena de poesía.
“Llaves para una maga” es un texto que sitúa a la escritora como una de las principales exponentes de la poesía escrita por mujeres en Chile. Junto a Olga Acevedo, Stella Díaz Varín, Heddy Navarro, Yolanda Lagos, Cecilia Casanova, Eugenia Echeverría, nos proponen una mirada de la realidad desde ángulos escriturales que dan cuenta del oficio y de una visión de la historia y la política desde un país subdesarrollado como el nuestro. En la construcción de sus espacios se advierte el claro conocimiento de la poesía universal, sus acentos son cosmopolitas, sin dejar de lado la aldea como decía Tolstoi.
Astrid Fugellie es Educadora de Párvulos egresada de la Universidad de Chile. Ha publicado “Poemas” (1966); “Siete Poemas” (1969); “Una casa en la lluvia” (1975); “Quien es quien en las letras chilenas” (1982); “Las jornadas del silencio" (1984); “Travesías” (1986); “Chile enlutado” (1987); “A manos del año” (1987); “Dioses del sueño” (1991); “Los círculos” (1996); En 1989 obtuvo el Premio de la Academia Chilena de la Lengua."
Sábado, 26 de Marzo de 2005 11:45 ;?> No hay comentarios. Comentar.
Nadie duda que Gonzalo Sánchez de Lozada (GSL), mentor del “gonismo” en la política nacional, sea el principal responsable de la debacle de Bolivia y de los riesgos de desintegración que hoy la amenazan. Sin embargo, la mayor culpabilidad moral pesa sobre Víctor Paz Estensoro (VPE), el cuatro veces Presidente de la República, líder histórico de la Revolución Nacional de 1952 y el más importante de los hombres públicos del Siglo XX boliviano.
Sólo VPE, con su peso en la historia reciente, pudo detener a GSL, el filibustero que ve al país como una ubre a la que hay lactar hasta el agotamiento ¿Por qué VPE no lo detuvo? La respuesta a esta inquietud se halla en el libro “El Ocaso de la Revolución Nacional Boliviana”, de Augusto Cuadros Sánchez, dirigente histórico del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) y, durante décadas, uno de los hombres más cercanos a VPE. Cuadros Sánchez revela que GSL, quien, desde 1961, ya había acumulado una enorme e ilegal fortuna en la atividad minera, fue el principal contribuyente de las campañas presidenciales de VPE en las elecciones de 1978, 1979, 1980 y 1985.
VPE no podía ignorar que GSL se hizo multimillonario mediante el alquiler de los yacimientos estatales de mina “Porco”, por cuya explotación no pagó, durante 18 años, el alquiler pactado de 700 dólares mensuales, pero que le redituaron ingresos por alrededor de 54 millones de dólares, entre 1961 y 1978 (ver mi libro “La Fortuna del Presidente”). Como retribución, VPE hizo a GSL diputado nacional entre 1982 y 1985 y Presidente del Senado de la República.
En 1986, fue su Ministro de Planeamiento, cuyas funciones utilizó para acaparar los yacimientos de Mina “Bolivar”, en Oruro, las colas y desmontes del cerro del Potosí, el oro del norte paceño y la mina Milluni, también de La Paz, en tanto su hermano, Antonio Sánchez de Lozada, quien debía fiscalizar sus acciones, era el Contralor General de la República.
VPE y GSL, con el asesoramiento del economista Jeffry Sachs, introdujeron, desde 1985, las políticas neoliberales, que frenaron la hiperinflación, pero iniciaron la agonía del Estado nacional. De manera paralela, GSL, con la obvia autorización de VPE, obtuvo recursos de la Embajada norteamericana y organismos internacionales para pagar sobresueldos a ministros y otros altos funcionarios, con lo que rompió el principio de lealtad al Estado que deben tener los servidores públicos.
En 1989, VPE se retiró la política activa con la designación de “jefe perpetuo del MNR”. GSL, quien también financió los congresos partidarios, fue proclamado “jefe del partido” y candidato presidencial. Al ganar los comicios de 1993, liquidó las empresas estratégicas del Estado y desangró al país con la transferencia gratuita a las transnacionales de las reservas fiscales de gas y de petróleo, evaluadas en mas de 10 mil millones de dólares, además de entregarles la propiedad de los hidrocarburos en boca de boca de pozo y rebajarles las regalías del 50 al 18%.
Frente a estos sucesos, VPE, quien murió el año 2001, con plena lucidez, se redujo a comentar que la liquidación de YPFB sería “la madre de las batallas”.Fueron los años 1993 y 1994, en los que VPE debió detener la demencia privatizadora de GSL. Pudo decir a GSL, y si no lo escuchaba tenía la opción de dirigirse al país, que por ese camino Bolivia caería en el caos y la desintegración.
Para un político de la trayectoria de VPE, esa previsión era obvia. Pese a lo anterior, pudo más su complicidad con GSL por el financiamiento de sus campañas electorales. Hoy en día, GSL es el personaje más denostado en Bolivia. Nadie lo baja de ladrón, sinvergüenza y vende patria. Enfrenta, además, un juicio de responsabilidades por genocidio, violación a los derechos humanos e incalculables daños económicos al Estado. VPE, en cambio, conserva su aureola de estadista. Los denuestos contra GSL son correctos y se los tiene bien merecidos. En cambio, las loas a VPE deberían reducirse a los límites de su silencio cómplice frente al “gonismo”.
Martes, 29 de Marzo de 2005 11:10 ;?> No hay comentarios. Comentar.
Fue en la Patagonia donde un librero me recomendó la lectura de La ciudad y los perros. ¿Qué recreación más oportuna para sobrellevar los aburridos días del soldado que allí vivía aturdido por el orden cerrado del cuartel y vientos de 180 kilómetros por hora?
En Comodoro Rivadavia, donde cumplía con mi servicio militar, el sórdido escenario de la IX Brigada de Infantería era inquietantemente parecido al del colegio militar Leoncio Prado, a las afueras de Lima, donde transcurre la novela de Mario Vargas Llosa.
Seguí con La casa verde y Conversación en la Catedral. Después, cuando puse atención a la vida del autor, mi admiración se desbordó: alineado con las causas nobles y premio internacional de novela a los 26 años, Vargas Llosa vivía la bohemia feliz de París con una tía a la que venía tumbando desde sus años mozos.
¿Se podía pedir más? Intenté emularlo pero nada me salió bien. A fines de los 60, Vargas Llosa pegó el viraje ideológico. Según dijo, el súbito y declarado escepticismo de Sartre acerca del rol que juega la literatura en la vida de los pueblos, llevó al cambio de camiseta. Posiblemente. Pero... ¡tarjeta amarilla! Porque en América Latina, la ley de Murphy ha demostrado científicamente que los intelectuales se sienten incómodos cuando en algunos procesos políticos los indios, los cholos y los negros alzan la voz.
Sentí y siento algo perturbador: el odio que Vargas Llosa vuelca en sus artículos políticos me paraliza y el clima de sus novelas me libera. Inclusive, al comentar temas literarios no hay escritor que lo supere. Y a favor de su coherencia ideológica, tiene el mérito de ser el único de los grandes escritores de derecha que da la cara: dice lo que piensa y siente y no juega de "centroizquierda". Aunque sobra decir que no le tenemos cariño, es El Maestro.
Consciente de la realidad en que vivimos, tampoco le falta razón cuando implora a la derecha que siquiera lea El principito y ver si así deviene menos bruta. En cambio, sus insoportables levedades políticas resultan, a más de lenguaraces, pletóricas de falsedad. ¿Cómo puede hablar de "dignidad" quien de conferencia en conferencia anduvo entre los genocidas y asesinos de la secta Moon, que en los años 70 y 80 celebraban sus propias "fiestas del chivo"?
Vargas Llosa no necesita ser ni liberal ni conservador. Le basta con haber sido socialista para jactarse de su antisocialismo sicótico. Así pudo, en 1990, aceptar la candidatura presidencial a nombre de los partidos más racistas y retrógrados del Perú, de los partidos que realmente jodieron al Perú. Me pregunto si Balzac y Flaubert, declarados alter ego detrás de los cuales el escritor esconde su proverbial vanidad de casta y clase, se degradaron tanto para justificar la sociedad del privilegio.
¿Cómo entender el voluntarioso servilismo que el peruano ejerce en los espíritus ambidextros o siniestramente diestros (le llaman "obsesionado de la democracia y la libertad")? Quizá, aquel personaje de Onetti, en El Pozo, tenga la respuesta cuando habla de "... la fuerza de realidad que tienen los pensamientos de los que piensan poco, sobre todo cuando no divagan".
En todo caso, fue importante que en momentos en que muchos escritores aseguran que literatura y política corren por andariveles diferentes, el autor de Pantaleón les haya recordado sobre el error de separar ambas cosas. Así como en su crítica a la literatura "light" también advirtió, implícitamente, sobre los efectos devastadores de las concesiones literarias en boga. Aunque la cátedra que dictó en Monterrey fue escolar (lean La guerra y la paz, lean Madame Bovary), sospecho que lo hizo a sabiendas del analfabetismo informático que atenaza a la juventud. Entonces, nadie más autorizado para recordarnos, por inducción, del rol perverso que juegan la mercadotecnia y las editoriales que semana a semana nos anuncian a la novela y el escritor del siglo.
Tiene razón Mario: rodamos en el abismo de las escrituras impostadas. Ningún tiempo pasado fue mejor. Pero antes se leía con mayor atención. No mucho más sino más. Exitoso de verdad, y merecidamente, Vargas Llosa puede darse la mano, esta vez mejor, con Onetti: "... mirá, pibe. Cuando yo me pongo a escribir es la hora de la verdad, y con la verdad no hay cuentos chinos".
Martes, 29 de Marzo de 2005 11:09 ;?> No hay comentarios. Comentar.