Lunes, 02 de Enero de 2006 15:31 Autor: aonike. ;?> No hay comentarios. Comentar.
05/06/2005
HOMENAJE A VÍCTOR JARA
Silvio Rodríguez encabezó concierto en La Habana
La Tercera – 5 de junio de 2005 El cantautor cubano Silvio Rodríguez fue una de las principales figuras que participaron en un gran concierto en memoria del cantante chileno Víctor Jara, que concluyó esta madrugada en el Teatro Karl Marx de la capital.
El recital, que sirvió de colofón al Encuentro Internacional Contra el Terrorismo, por la Verdad y la Justicia, que durante tres días se realizó en La Habana, presidido por el gobernante Fidel Castro, y en el que participaron unos 700 delegados de más de 60 países.
Junto a Silvio Rodríguez, uno de los principales exponentes de la Nueva Trova cubana, actuaron además Sara González, Liuba María Hevia, Amaury Pérez, Gerardo Alfonso y Eduardo Sosa, entre otros músicos cubanos.
También compartieron el escenario los intérpretes Beth Carvalho, de Brasil, y su compatriota, el poeta Thiago de Mello, que leyó un poema a Víctor Jara.
Posteriormente actuaron el dominicano Víctor Víctor, el mexicano Fernando Delgadillo, los paraguayos Mario Castelli y Ricardo Flecha, el puertorriqueño Roy Brown, los chilenos Isabel Parra, Tita, Antar y Francisco Villa, el argentino Raly Barrionuevo y el uruguayo Quintín Cabrera.
La figura de Víctor Jara, considerado como una de las primeras víctimas de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), fue reflejada en el fondo del escenario durante el concierto, con imágenes realizadas hace más de 30 años por el cineasta cubano Santiago Alvarez. Al recital asistieron numerosos delegados de la reunión, que fue clausurada anoche por Castro, quien propuso la creación de un tribunal continental contra el terrorismo.
Políticos como el vicepresidente de Venezuela, José Vicente Rangel; el líder del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) de Nicaragua, Daniel Ortega y del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional de El Salvador (FMLN) Shafik Handal, participaron en el encuentro.
Domingo, 05 de Junio de 2005 21:07 ;?> No hay comentarios. Comentar.
11/05/2005
JOSÉ MARTÍ (1853 - 1895)
Sobre la educación superior
"¡Oh! si a estas inteligencias nuestras se las pusiese a nivel de su tiempo; si no se las educase para golillas y doctos de birrte de los tiempos de audiencias y gobernadores; si no se les dejase, en su anhelo de saber, nutrirse de vaga y galvánica literatura de pueblos extranjeros medio muertos; si se hiciese el consorcio venturoso de la inteligencia que ha de aplicarse a un país y el país a que ha de aplicarse; si se preparase a los sudamericanos, no para vivir en Francia, cuando no son franceses, ni en los Estados Unidos, que es la más fecunda de estas modas malas, cuando no son norteamericanos, ni en los tiempos coloniales, cuando están viviendo ya fuera de la colonia, en competencia con pueblos activos, creadores, vivos, libres, sino para vivir en la América del Sur ... Mata a su hijo en América del Sur el que le da mera educación universitaria". (Obras Completas, Tomo II, Pág. 115).
Nuestro Plan
"A un plan obedece nuestro enemigo: de enconarnos, dispersarnos, dividirnos, ahogarnos. Por eso obedecemos nosotros a otro plan: enseñarnos en toda nuestra altura, apretarnos, juntarnos, burlarlo, hacer por fin a nuestra patria libre. Plan contra plan". (Revista Patria, 11 de Junio de 1892).
Miércoles, 11 de Mayo de 2005 19:33 ;?> No hay comentarios. Comentar.
08/04/2005
DEBATEN EN CUBA LA RENOVACIÓN DEL SOCIALISMO
Reivindican la figura de Trotsky. Buscan los jóvenes una alternativa de izquierda.
Por Gerardo Arreola Corresponsal - La Jornada, México D.F. La Habana, 5 de abril de 2005
"Hay una nueva generación de cubanos que, de forma desprejuiciada, se ha acercado a los valores de la revolución de octubre, a Trotsky, a Gramsci, a Lukács y a Rosa Luxemburgo", dice en entrevista Celia Hart Santamaría, impulsora del debate sobre el socialismo en la isla.
Una nueva visión crítica del socialismo está empezando a debatirse en Cuba en medios académicos. Incluye la reivindicación abierta del revolucionario ruso León Trotsky y se ha puesto a remover la historia para explorar el futuro que espera en la isla a las nuevas generaciones.
"Apenas estamos saliendo de la amnesia en que nos consumió la desesperación económica por la caída de la Unión Soviética", dice a La Jornada una de las animadoras del debate, Celia Hart Santamaría, física de profesión, quien renunció a su especialidad en la Universidad de La Habana para dedicarse a la investigación y la discusión políticas.
En el periodo especial (la crisis que siguió al colapso del socialismo) "las opciones que se buscaron, como la de los balseros, fueron desesperanzadas y sobre todo de derecha", dice Celia, graduada en 1987 en la desaparecida República Democrática Alemana (RDA), quien se mantiene como militante del Partido Comunista de Cuba (PCC).
"Pero hay una nueva generación que, de forma desprejuiciada, se ha acercado a los valores de la revolución de octubre (de 1917, en Rusia), a los nuevos pensadores como Trotsky, (Antonio) Gramsci, (György) Lukács, Rosa Luxemburgo", agrega Celia.
Aunque los tres últimos autores se conocen marginalmente en Cuba, Trotsky aún es un desconocido. Durante una semana, en una reciente feria editorial, dos de sus obras se exhibieron por primera vez aquí. Pero cuenta Celia que dos artículos suyos se publicaron el año anterior en el diario Juventud Rebelde sin la mención que ella hizo del fundador del Ejército Rojo.
"Creo que el gran desarrollo educacional de nuestro país ha permitido que este grupo de jóvenes, que no es mayoría todavía, logre integrarse y buscar una alternativa de izquierda", dice respecto al naciente debate. "Muchas veces los jóvenes no querían ingresar al PCC porque lo veían burocratizado. Ahora yo creo que, sin que sean un partido, hay jóvenes que buscan en Cuba una alternativa de izquierda, que va a ser nuestra mejor defensa cuando ocurra que Fidel (Castro) ya no esté."
Celia es hija de dos veteranos de la revolución cubana: Armando Hart, actual director de la Oficina del Programa Martiano, y la fallecida Haydée Santamaría. Ahora dirige el museo Abel Santamaría, dedicado a la memoria de su tío, otro de los iniciadores de la insurrección de los cincuenta.
"La situación económica del país, con empresas mixtas donde hay de alguna manera propiedad privada, aunque sea extranjera, puede hacer que haya fuerzas restauradoras del capitalismo, como ocurrió en la Unión Soviética", señala Celia.
Herencias de Octubre
La entrevista se realizó a raíz del seminario Las otras herencias de Octubre, que a mediados del mes sesionó en la Unión de Escritores y Artistas de Cuba y fue organizado por la cátedra Haydée Santamaría (el foro académico que ha ido articulando el debate), con el respaldo de la Asociación Hermanos Saiz (entidad gremial de jóvenes creadores).
Celia dice que ese encuentro fue el primero que realiza este conglomerado universitario, paulatinamente cohesionado por una discusión que ella calcula que tiene no más de año y medio. Señala que hace pocos años hubiera sido "impensable" reivindicar públicamente a Trotsky en Cuba y reseña su propio giro intelectual: "A mí me salvó mi padre para las ideas del socialismo. Cuando llegué de la RDA me entregó El profeta armado y El profeta desarmado (dos de los tres tomos de la monumental biografía del dirigente ruso, de Isaac Deutscher). Yo no creía en el socialismo. Para mí no era una sociedad viable. Cuando leí a Trotsky y a Rosa me di cuenta de que no, de que aquello no era el socialismo. Que hay una nueva manera de hacer el socialismo, que el socialismo está por hacerse. Doy mil gracias de que se haya caído la Unión Soviética, con el dolor que me dan tantos camaradas muertos."
Celia señala que el debate no tiene aún impacto en el PCC ni en su rama juvenil, la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC). "El estatus del partido es la inercia que le queda. Pero ya la cosa no está en tratar de reformar ese partido. La cosa está en formar estos grupos, en debatir primero las ideas, en ponernos de acuerdo y por supuesto no quedarse ahí. Lo que le espera a mi generación es muy fuerte: la manera en que nosotros podamos estructurar una revolución dentro de la revolución, una revolución que a lo mejor puede que fracase en Cuba, pero triunfe en Venezuela o en otra parte de América Latina."
La difusión en un sitio electrónico trotskysta del artículo "La bandera de Coyoacán" fechado el 19 de diciembre de 2003, de Celia Hart, marcó la primera reivindicación pública desde Cuba de la figura y el pensamiento de Trotsky, a lo que siguió otro texto de la autora replicando a la tesis estalinista de que es posible construir el socialismo en un solo país. El seminario sobre "Las otras herencias..." fue una especie de tormenta de ideas, que cruzaron en numerosas direcciones la historia del pensamiento y la obra de la izquierda en el siglo pasado.
"Pensar las herencias de la revolución rusa de 1917 en el siglo XXI, luego de una hegemonía casi absoluta del imaginario estatista dentro de las izquierdas y de la trivialización de la idea misma de revolución en las derechas y en la vida cotidiana, implica echar a andar una memoria crítica", indicaba la convocatoria, que invitó a examinar octubre "como un documento de cultura, sin olvidar que lo fue también de barbarie".
Viernes, 08 de Abril de 2005 10:43 ;?> No hay comentarios. Comentar.
02/05/2004
FIDEL: GUANTÁNAMO Y EL VOTO CONTRA CUBA
Nota de Mirando al Sur: Reproducimos fragmentos del discurso pronunciado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, Presidente de la República de Cuba, en el acto por el Día Internacional de los Trabajadores, efectuado en la Plaza de la Revolución, el Primero de Mayo del 2004. Los párrafos se refieren a las violaciones de los derechos humanos en la base naval de Guantánamo y el voto de algunos países latinoamericanos contra Cuba en Ginebra, en especial el voto de Chile. ……………….. Entrañables invitados; Queridos compatriotas: Nuestro país había sido sentado una vez más en el banquillo de los acusados. La nueva administración de Estados Unidos junto a los estados de la Unión Europea cometieron el error de olvidar que en el extremo oriental de Cuba, en un espacio de 117,6 kilómetros cuadrados ocupado por la fuerza, donde está instalada la base naval de Guantánamo (lo que ya de por sí constituye un grosero ultraje a los derechos soberanos de un país pequeño y a las leyes internacionales), existía en ese mismo instante uno de los más grotescos casos de violación de los derechos humanos que han tenido lugar en el mundo. Nunca fuimos consultados previamente. Simplemente se nos informó la decisión tomada por el gobierno de Estados Unidos de trasladar a los prisioneros a esa base. El día 11 de enero del 2002 el gobierno de Cuba publicó una declaración en la que se exponía con toda claridad la posición de nuestro país. La opinión pública mundial conoce que, después del horrible crimen cometido contra las Torres Gemelas de Nueva York, el hecho fue condenado de forma unánime por todas las personas conscientes del planeta. Sin embargo, el gobierno de la nación más poderosa de la Tierra, despreciando toda norma relacionada con lo que el mundo conoce como principios elementales de los derechos humanos, creó esa horrorosa prisión donde se mantienen secuestrados cientos de ciudadanos de numerosos países del mundo, entre ellos los de los propios aliados de Estados Unidos, sin juicio, sin comunicación, sin identificación, sin defensa legal, sin garantía alguna de integridad física, sin ley procesal ni penal, y sin límite de tiempo. Pudo emplear territorio propio para tan extraño aporte a la civilización, pero lo hizo en el trozo de tierra que ocupa ilegalmente y por la fuerza en otro país, Cuba, a la que acusa todos los años en Ginebra de violar los derechos humanos. A pesar de eso, suceden cosas admirables en la Comisión de Derechos Humanos. En las actuales condiciones del mundo predomina el temor generalizado al feroz imperio, sus amenazas, presiones y represalias de todo tipo, especialmente contra los países más vulnerables del Tercer Mundo. Votar en Ginebra contra una resolución elaborada e impuesta por Estados Unidos, en especial si va dirigida contra Cuba, el país que durante casi medio siglo ha desafiado su arrogancia y prepotencia, se convierte en un acto casi suicida. Incluso los estados más fuertes e independientes se ven obligados a tomar en consideración las consecuencias políticas y económicas de su decisión. A pesar de esos factores, como pudo apreciarse hace breves días en Ginebra, basados en sólidos principios unos y en un acto de singular valentía otros, 20 países además de Cuba se opusieron a la resolución y 10 se abstuvieron con dignidad y respeto a sí mismos. De 53 miembros de la Comisión, sólo se habían plegado a la infamia 22 de ellos, incluido Estados Unidos. De América Latina, siete, entre ellos cuatro que sufren gran pobreza social y económica, sumamente dependientes y con gobiernos obligados a la abyección total. Nadie los considera estados independientes. Son hasta ahora una simple ficción. Perú, el quinto gobierno latinoamericano que votó con el de Estados Unidos contra Cuba, constituye un ejemplo del grado de abyección y dependencia a que han conducido el imperialismo y su globalización neoliberal a muchos estados de América Latina, a los cuales arruinan políticamente en un abrir y cerrar de ojos. El Jefe de Estado peruano en solo unos meses ha visto reducir su popularidad a solo el 8 por ciento. Es absolutamente imposible enfrentar los colosales problemas económicos y sociales que afectan a ese país con tan insignificante apoyo. En realidad, no dirige ni puede dirigir nada. De eso se encargan las transnacionales y los oligarcas hasta que la sociedad estalla, como ya empieza a ocurrir en más de un país. Restan los gobiernos de Chile y México. Al primero no voy a juzgarlo. Prefiero que Salvador Allende, que cayó combatiendo y ocupa ya un sitial de honor y gloria en la historia de este continente, y los miles de chilenos desaparecidos, torturados y asesinados por designios de quien elaboró y propuso la resolución para condenar a Cuba "donde jamás ocurrió uno solo de esos hechos u otros similares", y en nombre de ellos, los que portan en Chile las nobles ideas y la aspiración de construir una sociedad verdaderamente humana, juzguen la conducta del presidente de Chile en Ginebra.
Domingo, 02 de Mayo de 2004 20:35 ;?> No hay comentarios. Comentar.