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Se muestran los artículos pertenecientes al tema michelle bachelet.

03/01/2006


SAN JUAN - ARGENTINA

20060104023127-encuesta-ipsos0003-1-.jpg

PETO GODOY, PRO BACHELET

El diputado nacional hace campaña aquí para la candidata a presidente de Chile.

MIRIAM WALTER - DIARIO DE CUYO

 

Ruperto Godoy dice que lo suyo es "una iniciativa personal", pero que el gobernador José Luis Gioja "está contento". El diputado nacional giojista está haciendo campaña en San Juan para que gane la Presidencia de Chile la candidata oficialista Michelle Bachelet. Es una movida para potenciar lazos políticos y económicos con el país trasandino, sobre todo a favor de la realización del túnel por Agua Negra. La chilena deberá disputar una reñida segunda vuelta con el derechista Sebastián Piñera el 15 de enero próximo.

Godoy forma parte de un grupo de argentinos (de las provincias que limitan con la cordillera) que contactó el equipo de campaña de La Concertación -liga política formada por socialistas, demócrata cristianos y partidos menores que gobierna Chile desde 1990- para convocar a los chilenos residentes en Argentina a votar en el país vecino la continuidad del proyecto del actual presidente Ricardo Lagos.

El target de Godoy son unos 5.000 chilenos residentes en San Juan a quienes, en trabajo conjunto con el Instituto Cultural Argentino Chileno (ICACHI), les ofrecen viaje ida y vuelta gratis a tierra chilena para que voten a Bachelet (ver recuadro).

El primer contacto de Godoy con operadores de Bachelet (son socialistas) viene desde hace por lo menos un año. Se dio en el ámbito del Congreso, donde el sanjuanino es secretario de la comisión de Relaciones Exteriores, según dijo.

Godoy aseguró que comparte la afinidad política que tiene el kirchnerismo con el Gobierno de Lagos. La relación está tan pulida que la primera dama, Cristina Fernández, estaba invitada al cierre de campaña de Bachelet, pero el megaevento terminó no haciéndose tras un accidente donde murieron varios militantes. En Mendoza trabaja en sintonía con el sanjuanino la senadora nacional justicialista Marita Perceval.

Además de bregar por los intereses entre país y país, Godoy quiere reforzar vínculos en pos de objetivos más específicos como consolidar la región binacional, donde entra a tallar la realización del túnel por Agua Negra. La apuesta del diputado nacional está en línea con la que encabeza el gobernador, al frente de una aguda política de integración con los chilenos, sobre todo con los de la IV Región.

"Si gana Bachelet nos posiciona bien en función de los intereses comunes con Chile. Pero si gana Piñera, en la Región hay un punto rojo", explicó Godoy. Según él, la continuidad del proyecto de Lagos encarnada en la victoria de Bachelet es vital para el avance de lo logrado hasta ahora para la concreción del túnel. A diferencia del federal modelo argentino, con el sistema centralizado de Chile todas las decisiones pasan por el Gobierno central.

Atención chilenos

Hay censados más de 5.000 chilenos viviendo en San Juan, según dijo Ana de Mena, del Instituto Cultural Argentino Chileno. Para que puedan ir a votar en segunda vuelta se les ofrece viaje gratis ida y vuelta a Chile (primero hasta Santiago y luego al lugar de votación). Para sufragar necesitan cédula de identidad y estar inscriptos en el Registro Electoral de Chile. Los interesados pueden anotarse hasta el 5 de enero llamando al 4236800 o personalmente en Alem 197 Norte.

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Martes, 03 de Enero de 2006 21:32 Autor: aonike. ;?> No hay comentarios. Comentar.

12/11/2005


MICHELLE BACHELET

20051113005312-bachelet-1-.jpgCARTA A LA
COMUNIDAD CHILENA EN EL EXTERIOR

Amigas y amigos,

El mes de septiembre pasado se inició con buenas noticias para nuestros compatriotas en el exterior. Previamente, el 26 de agosto, se publicaron las reformas por las cuales la Concertación ha luchado desde 1990 y que hacen de Chile un país más democrático, dejando en el pasado las ataduras del régimen militar. Y en virtud de esas reformas, nuestros ciudadanos tendrán la nacionalidad chilena sin necesidad de avecindarse en Chile y quienes adopten o hayan adoptado otra nacionalidad, podrán seguir siendo chilenos. 

Como madre de tres hijos, el primero de los cuales –Sebastián –­ nació en el exilio, compartí el sentimiento de amargura de muchas madres y padres chilenos cuyos hijos se habían visto obligados hasta ahora, a ser apátridas por el solo hecho de haber nacido fuera de nuestro país. Con estas reformas, se incorpora a nuestro ordenamiento jurídico el principio del ius sanguinis, lo que significa que todo hijo o hija de padre o madre chilena, independientemente del lugar del mundo en que nazca, tendrá nuestra nacionalidad y formará parte de nuestra comunidad nacional.  Comparto con ustedes que se trata sin duda de un avance notable respecto a la situación de flagrante discriminación en que habían estado hasta ahora nuestros hijos nacidos en el exterior. Asimismo, los compatriotas que, por diferentes razones, han tenido que adoptar otra nacionalidad, seguirán siendo reconocidos como chilenos por nuestro Estado, a no ser que renuncien expresamente a serlo.

Sin duda, la reforma deja aún temas pendientes para alcanzar la completa igualdad entre nuestros ciudadanos de la XIV Región y los de las otras trece regiones del país, y por ello seguiremos trabajando.
Otra buena noticia es la reciente publicación del Registro de Chilenos en el Exterior, según cuyas estimaciones son más de 850.000 los compatriotas que por una u otra razón han emigrado a otras tierras y hacia los cuales, sin duda, debemos tener una política de integración y acogida en todos los ámbitos.
 

De mis conversaciones con algunos de estos compatriotas radicados en los más diversos lugares del mundo, he recogido la sentida y legítima aspiración que tienen de participar activamente en el quehacer nacional y en el desarrollo del país, a través del sufragio. En concordancia con las nuevas condiciones de un mundo cada vez más globalizado y con el derecho que la Constitución otorga a todos los chilenos y chilenas mayores de 18 años, considero fundamental que sigamos trabajando para adecuar la legislación electoral vigente de forma tal que los y las compatriotas que viven fuera de nuestras fronteras puedan ejercer el derecho a voto, tanto para elegir a sus representantes como para participar en los plebiscitos. Afortunadamente, como han informado ampliamente los medios de prensa, también este tema se está abriendo camino rápidamente en la sociedad chilena, al calor del debate suscitado por la moción presentada por la diputada Isabel Allende que reforma la Ley de Votaciones Populares y Escrutinios, posibilitando la inscripción en los registros electorales y la votación de las chilenas y chilenos en el país donde residen. Esta moción ya cuenta con el patrocinio del Ejecutivo y han emergido voces de apoyo desde sectores que hasta aquí se habían opuesto sistemáticamente a este derecho, abriéndose con ello posibilidades de legislar sobre esta materia en este período. Por cierto, mantengo mi compromiso de siempre con esta justa aspiración y, de no ser aprobado el proyecto en este gobierno, me comprometo a patrocinarlo, cuando asuma la Presidencia de la República.

Así caminaremos hacia una sociedad más justa, plural, diversa e integradora, donde todas las mujeres y hombres de nuestra patria, estén dentro o fuera de nuestras fronteras geográficas, puedan expresar de manera libre y democrática sus anhelos y sueños para la construcción de un país mejor.
Aspiro a que en el próximo gobierno de la Concertación, ustedes puedan seguir aportando al país desde sus saberes y sentires adquiridos en la diversidad de sociedades en las que les ha tocado vivir. Esa riqueza cultural y social, con visiones distintas dentro de un mundo globalizado, son un aporte sustantivo para nuestro desarrollo como nación. 

Es por ello que me comprometo a impulsar en mi gobierno una política de Estado en esta materia que responda a los siguientes principios:

El respeto irrestricto de los derechos humanos –civiles, laborales y culturales– de las y los inmigrantes, lo que, en cuanto compete al Estado de Chile, importa la ratificación y promulgación de toda la normativa internacional que proteja tales derechos.

El impulso, desde el Estado, de una cultura de respeto, tolerancia, acogida y solidaridad a los inmigrantes y sus familias, así como a las chilenas y chilenos que retornan a su patria, fundada en los principios de igualdad y no discriminación, mediante la creación de condiciones institucionales y comunicacionales que favorezcan su integración y comprometan al conjunto de la sociedad civil.

 La promoción de la asociatividad, para mejorar la interlocución de los inmigrantes y de las chilenos y chilenos residentes en el exterior con el Estado de Chile, asegurar el carácter participativo de la generación e implementación de las políticas e iniciativas relacionadas con las y los inmigrantes y estimular el fortalecimiento de las identidades y culturas nacionales de unos y otros, en un marco de aceptación de la diversidad.

La suscripción de nuevos acuerdos bilaterales en materia de nacionalidad, revalidación de estudios y ejercicio profesional, salud, continuidad de la previsión social, seguridad en el traspaso de remesas, etc. 

La creación de una institucionalidad estatal adecuada, que garantice la efectiva implementación de esta política de Estado en materia de migraciones, basada en los principios señalados precedentemente y que promueva la incorporación de la sociedad civil.

Junto al perfeccionamiento de las normas sobre nacionalidad, la implementación del derecho a voto y a la ampliación de convenios en materia de salud, educación y previsión, a los que nos hemos referido, perseveraremos en la política de coordinar todos los esfuerzos gubernamentales tendientes a facilitar los trámites de nuestros compatriotas con los diversos ámbitos de la institucionalidad estatal chilena. Particular atención merecen los casos de exonerados, ex presos políticos y torturados e hijos de ejecutados y detenidos desaparecidos que, por encontrarse en el extranjero, han tenido dificultades para acogerse a los beneficios otorgados por las leyes de reparación que han dictado nuestros gobiernos.

En conclusión, entiendo el reconocimiento de todos vuestros derechos como fundamental, pues garantiza la plena participación en un régimen democrático. Tengo la certeza que constituye una aspiración de la más alta significación para todos nosotros.

Yo, al igual que ustedes, también he sabido de penas y alegrías cuando se vive fuera de la patria. Y también al igual que ustedes, he estado fuera de Chile por muy diferentes razones: siendo niña, por traslado familiar; siendo joven, a consecuencia de la dictadura, y ya adulta, por perfeccionamiento profesional.

Por eso he querido compartir estos sentimientos y propuestas. Entiendo que el solo hecho de pensar que nuestra tierra, desde la lejanía, nos espera y nos acoge, es una alegría y una esperanza para la gran familia chilena en el exterior.

Los invito a construir juntos un sendero de continuidad entre el Chile de adentro y el Chile más allá de nuestras fronteras. Porque efectivamente Chile somos todos.

Reciban un caluroso abrazo,
                                              
MICHELLE BACHELET
Santiago de Chile, Octubre, 2005

Sábado, 12 de Noviembre de 2005 20:39 ;?> No hay comentarios. Comentar.

25/10/2005


MICHELLE

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Por José Blanco

La Jornada - Martes 25 de octubre de 2005

Dentro de 46 días será la primera presidenta de la República de Chile. El Partido Unión Democrática Independiente (UDI) sigue en picada, mientras la Concertación de Partidos por la Democracia, coalición de centro-izquierda, conformada por el Partido Demócrata Cristiano (DC), Partido por la Democracia (PPD), Partido Radical Social Demócrata (PRSD) y Partido Socialista (PS), va hacia arriba, y ello se explica no sólo por la continuada aceptación de la mayoría social de ya tres regímenes de gobierno de la concertación (Patricio Aylwin, del PDC, Eduardo Frei, también del PDC, y Ricardo Lagos, militante del PS), sino por el carisma, los resultados de trabajo y la propuesta de programa de gobierno de la socialista Michelle Batelet.

Dentro de 46 días será la primera presidenta de la República de Chile. El Partido Unión Democrática Independiente (UDI) sigue en picada, mientras la Concertación de Partidos por la Democracia, coalición de centro-izquierda, conformada por el Partido Demócrata Cristiano (DC), Partido por la Democracia (PPD), Partido Radical Social Demócrata (PRSD) y Partido Socialista (PS), va hacia arriba, y ello se explica no sólo por la continuada aceptación de la mayoría social de ya tres regímenes de gobierno de la (Patricio Aylwin, del PDC, Eduardo Frei, también del PDC, y Ricardo Lagos, militante del PS), sino por el carisma, los resultados de trabajo y la propuesta de programa de gobierno de la socialista Michelle Batelet.

En una de las últimas encuestas de septiembre, los cuatro candidatos alcanzaban las siguientes cifras:

Tomás Hirsch, de la alianza Juntos podemos más (Partido Comunista, Partido Humanista y otras pequeñas agrupaciones de izquierda), 3 por ciento.

Joaquín Lavín, ingeniero comercial y economista por la Universidad de Chicago, ha sido editor de Economía y Negocios de El Mercurio, miembro supernumerario de la organización católica Opus Dei, así como del partido Unión Democrática Independiente y activo colaborador de Pinochet. Obtuvo 16 por ciento de las inclinaciones de voto.

La Declaración de Principios de UDI comienza con estas palabras. "Uno. Persona, familia, sociedad y Estado. Existe un orden moral objetivo que está inscrito en la naturaleza humana. A ese orden moral, fundamento de la civilización occidental y cristiana, debe ajustarse la organización de la sociedad y debe subordinarse todo su desarrollo cultural, institucional y económico. De la dignidad espiritual y trascendente del ser humano emanan derechos inherentes a su naturaleza, anteriores y superiores al Estado."

Sebastián Piñera, del Partido Renovación Nacional, empresario dueño de LAN (principal línea aérea chilena, acaba de comprar Chilevisión en 24 millones de dólares), obtuvo 21 por ciento de la intención de voto.

Michelle Bachelet estudió medicina. Su padre, colaborador de Salvador Allende, fue acusado de "traición a la patria" y murió a causa de las torturas a que fue sometido. Ella y su madre también fueron apresadas y hubieron de huir primero a Australia y después a Alemania. Michelle habla español, inglés, alemán, francés y portugués. Durante el gobierno de la Unidad Popular ingresó a la Juventud Socialista. Aquel 11 de septiembre vio, desde el techo de la Escuela de Medicina, el bombardeo de La Moneda.

Tuvo múltiples trabajos en el área de la salud de su país, hasta que Lagos la hizo su ministra de Salud. Con el antecedente de ser hija de un militar, Michelle observó que, de vuelta a la democracia, persistían dificultades entre el mundo civil y el militar. Desde su experiencia familiar veía que a la política de defensa y sus correlaciones institucionales no se les daba la importancia que requerían. Ello la llevó a realizar un curso sobre estrategia militar en el que obtuvo el primer lugar de su promoción, lo que le valió la beca de honor Presidente de la República para realizar el curso de defensa continental en el Colegio Interamericano de Defensa de Washington. Esa especialización la hizo primero asesora y después ministra de Defensa, con el presidente Lagos.

Tuvo múltiples trabajos en el área de la salud de su país, hasta que Lagos la hizo su ministra de Salud. Con el antecedente de ser hija de un militar, Michelle observó que, de vuelta a la democracia, persistían dificultades entre el mundo civil y el militar. Desde su experiencia familiar veía que a la política de defensa y sus correlaciones institucionales no se les daba la importancia que requerían. Ello la llevó a realizar un curso sobre estrategia militar en el que obtuvo el primer lugar de su promoción, lo que le valió la beca de honor Presidente de la República para realizar el curso de defensa continental en el Colegio Interamericano de Defensa de Washington. Esa especialización la hizo primero asesora y después ministra de Defensa, con el presidente Lagos.

Ya en ese cargo introdujo modificaciones que permiten que las mujeres ingresen a las fuerzas armadas en igualdad de condiciones que los varones: las mujeres hoy se gradúan de pilotos en la fuerza aérea, como los varones; las oficiales del ejército que hoy pueden llegar a ser general (o generala debiera decirse) y comandante en jefe, si su excelencia lo amerita; o las carabineras que hoy están en el mismo escalafón que los varones, permitiéndoles subir de grado tan rápido y ganar lo mismo que sus compañeros. Cuenta con 48 por ciento de las intenciones de voto.

Los indecisos son el 12 por ciento de los electores.

En una entrevista reciente, Michelle dijo: "Mis prioridades son mantener todos los logros conseguidos -avance de la democracia, de las libertades, crecimiento económico-, pero ahora tenemos la obligación de plantear un nuevo desafío: seguir creciendo y a la vez distribuir mejor la riqueza y dar más oportunidades a todos. Proponemos un plan de igualdad que se centrará en la infancia, las mujeres, la reforma de la protección social, de las pensiones y la educación". Dentro de 46 días se convertirá en la próxima presidenta de Chile.

 

Martes, 25 de Octubre de 2005 19:26 ;?> No hay comentarios. Comentar.

05/07/2005


BACHELET -BOLIVIA

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La candidata socialista propone establecer una comisión interministerial que examine los nexos con Argentina, Bolivia y Perú. Gobierno de Bachelet en Chile abordaría demanda marítima boliviana.



(PL) - Junio 2005

Un eventual gobierno de la socialista Michelle Bachelet, favorita para ceñirse la banda presidencial en diciembre próximo, abordaría la demanda marítima boliviana, afirman hoy fuentes de su partido. En línea con lo que ha sido la postura histórica de los socialistas chilenos, el programa de política exterior de la ex ministra de Defensa plantea la necesidad de mantener un diálogo "amplio y sostenido" con Bolivia.

Las conversaciones "contemplarían todos los temas de la relación bilateral, incluidas aquellas condiciones necesarias para facilitar el acceso de nuestro vecino al Océano Pacífico", indicaron a medios locales fuentes cercanas a la candidata oficialista. El documento establece, además, que todos los esfuerzos hacia el país altiplánico "deben considerar los necesarios consensos internos, las propuestas unilaterales que Chile pueda hacer y las soluciones concretas que se requiera aplicar".

Las iniciativas se enmarcan dentro de la pretensión de Bachelet de considerar las siempre conflictivas relaciones con los países vecinos con una dimensión de significado propio y estratégico dentro de la política regional. De hecho, propone establecer una comisión interministerial que examine todos los componentes de los nexos con Argentina, Bolivia y Perú, y "se aboque a implementar políticas de buena vecindad".

La apuesta, según el programa preliminar de Bachelet, es convertir a Chile en "puente facilitador para la inserción internacional de las economías regionales vecinas a través del aprovechamiento de los tratados de libre comercio que tiene Chile con otros países".

También insta a crear una zona de paz e integración "con características de espacio económico especial que una al noreste de Argentina, el occidente de Bolivia, al sur del Perú y al norte de Chile".

Entre las definiciones en política exterior se asegura que el país está preparado para "dar un salto cualitativo en sus relaciones con Argentina" que se base en el fortalecimiento "de los avances ya logrados".

El programa internacional de Bachelet fue redactado por el encargado internacional de su comando, Ricardo Lagos Weber (hijo del actual mandatario), y el analista político Carlos Parker, tras un trabajo de más de 100 personas agrupadas en distintas comisiones.

El texto, no obstante, aún debe ser negociado con la Democracia Cristiana, pero la pretensión de los dirigentes concertacionistas es que los lineamientos en materia internacional sean uno de los primeros aspectos que se apruebe dentro del programa de gobierno de Bachelet.

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Martes, 05 de Julio de 2005 17:20 ;?> No hay comentarios. Comentar.

26/03/2005


POR LOS DERECHOS HUMANOS CON BACHELET

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Dawson2000.com solicita su adhesión



Somos promotores de derechos humanos (DDHH), ex prisioneros políticos de Isla Dawson, y perseguidos políticos de la dictadura militar (1973-1989) de Magallanes, conectados en el Proyecto de Información de DDHH Dawson2000.com. Buscamos fortalecer la democracia y los DDHH en Chile haciendo publico las violaciones a los DDHH cometidas por la dictadura en Magallanes, y requiriendo reparación y justicia para los chilenos que a lo largo del país fuimos víctimas de estos crímenes por parte del Estado. Dentro este contexto, no somos imparciales en la elección del próximo Presidente de Chile. Apoyamos y llamamos a elegir a Michelle Bachelet Jeria por ser la mejor opción para el desarrollo cultural de los DDHH y la democracia en Chile.

La sistemática violación de los derechos fundamentales de las personas por la dictadura militar ha quedado grabada en la conciencia chilena. La extensión de las violaciones la sabemos los miles de chilenos quienes fuimos afectados directamente por estos crímenes. La brutalidad de estas acciones la sintetizan los diversos campos de concentraciones establecidos a lo largo de Chile - graficado entre otros por los campos de Isla Dawson en el medio del Estrecho de Magallanes. En estos campos encerraron y torturaron los cuerpos y los sueños de chilenos que pensaban distinto y buscaban una sociedad mejor para Chile.

Los derechos básicos de decenas de miles de chilenos fueron vulnerados por una práctica sistemática de agentes estatales durante la dictadura. Las violaciones de DDHH incluyeron ejecuciones, secuestros, torturas, detenciones, confinamientos en campos de concentración, sometimiento a consejos de guerra, relegaciones y exilio. El Estado de Chile es el responsable último de estas violaciones. El Estado es el garante y responsable, en todo momento, y bajo cualquier tipo de gobierno de la protección de los DDHH de los ciudadanos del país. Justicia y reparación integral es la deuda pendiente del Estado y la Sociedad de Chile para con estos ciudadanos.

A más de tres décadas del golpe militar, la inmensa mayoría de los violadores y responsables de estos crímenes siguen impunes. El avance en el ámbito de reparación integral a las personas que le violaron sus derechos ha sido lento y es cuantitativamente mínimo. Esta falta de justicia y reparación resultan en marginalizaciones sociales de las victimas. Un mayor avance es posible. En esta coyuntura política, depositamos nuestras esperanzas en que un gobierno encabezado por Bachelet posibilite este necesario avance.

Son una minoría nacional los que persisten en negar las aberrantes violaciones a los DDHH de la dictadura militar. Las Fuerzas Armadas, en menor grado la Armada Nacional, han reconocido tener una responsabilidad institucional, aunque general y limitada, por estas violaciones. Todos los partidos políticos, en diversos grados, han reconocido la necesidad de avanzar en el ámbito de la reparación a las víctimas de estas violaciones.

La Concertación por la Democracia estableció como uno de sus objetivos de gobierno la reparación a las personas que les violaron los DDHH durante la dictadura. A pesar de esto, aún no existe una política publica de reparación integral, solo se han dictado leyes de beneficios limitados para determinados grupos de víctimas, incluyendo incentivos mínimos para el retorno de los exiliados, austeros beneficios previsionales para los exonerados políticos, magras pensiones para los familiares de los ejecutados y desaparecidos y pensiones mínimas para los ex prisioneros políticos que constituyen la gran mayoría de las victimas de DDHH. Esta política de reparación es insuficiente en relación al extenso dañó causado y la masividad de las violaciones que se cometieron. Más aún, no hay ningún esfuerzo de reparación destinado a los condenados en consejos de guerra, relegados y exiliados de la dictadura. No existen razones éticas o de derecho que avalen esta discriminación en el tratamiento reparatorio de estos chilenos.

Bachelet es una estadista comprometida con el desarrollo de los DDHH en Chile. Vivió el exilio político (1975-1979) y es una sobreviviente del campo de concentración Villa Grimaldi, donde estuvo secuestrada en enero de 1975 junto a su madre, Ángela Jeria. Es hija del general Alberto Bachelet, prisionero político que murió por consecuencias de las torturas en los meses posteriores al golpe militar. Michelle es una mujer socialista, médico pediatra, que participó activamente en la lucha contra la dictadura y por el retorno a la democracia. Es especialista en materias de defensa nacional.

En el año 2000, Bachelet es nombrada Ministra de Salud por el gobierno concertacionista del Presidente Lagos. Posteriormente es designada Ministra de Defensa Nacional, convirtiéndose en la primera mujer en ejercer esta cartera en un país latinoamericano (2002-2004). Su mayor aporte al desarrollo de los DDHH en Chile ha sido, sin lugar a duda, el haber consolidado el control de las autoridades democráticamente elegidas sobre las Fuerzas Armadas, insertándolas en una institucionalidad basada en el respeto de los DDHH y la democracia como pilares del desarrollo de nuestra nación.

Dentro del marco de la conmemoración de los 30 años del golpe militar, Bachelet como Ministra de Defensa apoyó, contra la oposición inicial de la Armada Nacional, nuestra demanda para retornar a Isla Dawson, En nuestro retorno a Isla Dawson el 22 de noviembre del 2003, como parte de nuestra ceremonia de Homenaje a los ex-prisioneros de Dawson, hicimos entrega pública de nuestra propuesta de reparación al Ministerio de Defensa y a la Armada de Chile en el mismo lugar donde estuvo el Campo de Concentración Río Chico, donde fuimos confinados durante la dictadura militar. Valoramos el rol que Bachelet jugó en apoyarnos para hacer posible este acto de memoria y denuncia en Isla Dawson.

Los informes de la Comisión de Prisión Política y Tortura del 2004 y de la Comisión de Verdad y Reconciliación del 1991, conjuntamente con la legitimidad de nuestras demandas por reparación y justicia, fundamentan ante Chile la necesidad de avanzar en el desarrollo de una política pública de reparación integral de DDHH. Esta política ayudaría a avanzar en la consolidación social de la institucionalidad democrática en Chile. Un gobierno de la Concertación por la Democracia con Bachelet como presidenta abriría nuevas avenidas para que nuestras propuestas de DDHH se transformen en realidades.

Por el avance en la reparación y justicia a las víctimas de la dictadura militar y el desarrollo cultural de los DDHH, solicitamos vuestra adhesión a la candidatura de Michelle Bachelet para Presidenta de Chile
.

Enviar las adhesiones a ddhhbachelet@dawson2000.com, las cuales publicaremos en nuestro portal de internet www.dawson2000.com

Por Dawson2000.com

Elie Valencia
Miguel Loguercio
Héctor Aviles

Marzo 2005
Sábado, 26 de Marzo de 2005 23:20 ;?> No hay comentarios. Comentar.

23/11/2004


LOS AÑOS MÁS DUROS DE MICHELLE BACHELET

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Los sucesos entre el golpe y su partida al exilio tras su detención en Villa Grimaldi son claves en la trayectoria de la candidata presidencial del PS-PPD



Por Paula Canales y Maureen Halpern – www.latercera.cl

Domingo 21 de noviembre de 2004

El 11 de septiembre de 1973 Michelle Bachelet Jeria partió, como siempre, a la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, en la que estudiaba desde 1970. En el trayecto desde la villa de la FACH en Las Condes, donde vivía con sus padres, hasta la sede de Avenida Independencia, no sabía aún cómo esa jornada cambiaría su vida y la de su familia, pero lo intuía. A las 4 de la madrugada de la noche anterior, un llamado telefónico había despertado a su madre, Angela Jeria, para alertarla sobre sospechosos movimientos de la Armada, pero el general Alberto Bachelet, cansado ya de los rumores sobre un levantamiento, les había sugerido no prestar atención y seguir durmiendo.

Cuando llegó a la facultad, la confusión se tornó en certeza: el general Javier Palacios se aprestaba a rodear La Moneda y pronto se despejaban las dudas sobre el golpe. Vestida de jeans y la camisa verde olivo distintiva de la Juventud Socialista, cerca del mediodía Michelle Bachelet y decenas de estudiantes subieron a la azotea de la Escuela de Medicina, situada a un costado del Hospital José Joaquín Aguirre. Desde las alturas de ese edificio, observaron cómo la formación de cuatro cazas Hawker Hunter de la Fuerza Aérea hacía sus vuelos de aproximación de norte a sur hacia la casa de gobierno, lanzaban sus descargas de cohetes Sura P-3 y la envolvían en llamas.

Mirando por la ventana de su oficina en el Ministerio de Defensa, el general Bachelet vio la misma escena que su hija. Horas antes había sido detenido por el general Orlando Gutiérrez, quien -apuntándolo con un revólver- lo había apresado por orden del general Gustavo Leigh, quien recelaba de él por el trabajo que durante los últimos 12 meses había desempeñado a cargo de la oficina de distribución del gobierno de la UP. Aunque esa tarde pudo partir, tras renunciar a la FACH, de vuelta a su casa, pocos días después fue detenido.

Su hija, en cambio, permaneció en la facultad, discutiendo junto a sus compañeros qué hacer. Los 18 meses siguientes, hasta su partida al exilio el 31 de enero del 75, marcaron profundamente la vida de la candidata: murió su padre, víctima de apremios, y tanto ella como su madre fueron detenidas y torturadas por la DINA (Dirección de Inteligencia Nacional). En esa misma época Bachelet inició su largo tránsito político hacia el ala izquierda del PS.

Hasta ahora había evitado hablar de esos años. Lo hizo, hace unos días, a propósito del informe sobre la tortura y sus derivaciones. Los hechos de este período son indispensables para comprender la trayectoria de Bachelet.

La medicina y el PS

Michelle Bachelet tenía 18 años cuando comenzó a estudiar Medicina en la U. de Chile. Aunque provenía de una familia de izquierda, se había mantenido apartada de la política hasta entonces. En 1970, con su ingreso a la facultad, comenzó a aproximarse a los jóvenes estudiantes socialistas y en especial a Carlos Lorca, estudiante de Siquiatría y carismático líder de la juventud del partido, que solía trasnochar en La Moneda jugando partidas de ajedrez con Salvador Allende. Junto a otros compañeros como el cardiólogo Marcos Arriagada, Bachelet vivió la UP entre los estudios y el trabajo político, especialmente en la formación de nuevos cuadros.

Arriagada recuerda hoy que después del bombardeo se reunieron en el Salón Croizet del hospital para definir qué hacer. Mientras un grupo de miembros del MIR decidió trasladarse hacia las zonas industriales para resistir el golpe, Bachelet y los socialistas optaron por permanecer en el centro asistencial. Temiendo que el Ejército allanara el lugar, se hicieron pasar por pacientes, auxiliares o estudiantes internos. Ella, simulando ser la asistente de un doctor, estuvo allí hasta el 13 de septiembre, cuando el toque de queda fue flexibilizado.

Al día siguiente su padre se presentó otra vez en el Ministerio de Defensa, donde se le advirtió que enfrentaría un juicio. Luego fue trasladado a la base aérea de Colina y tiempo después a la Academia de Guerra Aérea, donde comenzó a ser torturado. Durante los meses siguientes, el general vivió entre ese recinto de la Fach y la Cárcel Pública, mientras comenzaba el Consejo de Guerra ordenado por Leigh.

A fines de septiembre volvieron las clases. Bachelet retomó sus estudios, pero también comenzó su trabajo político clandestino. Con el PS proscrito y sus máximos dirigentes detenidos o en el exilio, Bachelet se enfocó en apoyar a los militantes ocultos, a surtir de víveres a las casas de seguridad y a asistir a las familias de los prisioneros.

Por esa época Bachelet comenzó una relación sentimental con Jaime López, otro joven dirigente de la JS que, junto a Carlos Lorca y el dirigente sindical Exequiel Ponce, habían comenzado a rearticular una dirección interior tras la salida de Chile de Carlos Altamirano.
López conectaba a Bachelet con la cabeza del PS, dedicada por esos días -a espaldas de los viejos jerarcas en el exilio- a hacer una severa autocrítica del fracaso de la UP y a definir la estrategia para enfrentar el régimen militar. La reflexión quedó plasmada en el llamado "documento de marzo" de 1974, en el que acusaban a los dirigentes socialistas de no haber respaldado a Allende, proponían reorganizar al difuso PS como un partido proletario de corte leninista y proponían una alianza con el PC y otras agrupaciones de izquierda para enfrentar a Pinochet.

El martes 11 de marzo de 1974 Bachelet estaba en clases de cirugía cuando su madre llegó a buscarla a la sala. Su padre había muerto de un infarto, sólo horas después de volver de una sesión de torturas. "Vi a mi madre en la puerta, me llamaron afuera y me informó que mi padre había fallecido en la cárcel pública. Partimos para tratar de tener más información. Fuimos al (Instituto) Médico Legal y yo volví a la universidad para intentar hablar con el médico que le había hecho la autopsia, que había sido profesor mío, pero que no podía decirme nada. Fueron momentos muy duros", recordó Bachelet en septiembre del 2003, durante una ceremonia en la Facultad de Medicina para conmemorar los 30 años del golpe.

Según el libro "Disparen a la Bandada", de Fernando Villagrán, la muerte del general reforzó el compromiso político de Bachelet y su madre. Angela Jeria siguió apoyando a las esposas de los oficiales de la Fach enfrentados al Consejo de Guerra, y cuyas duras condenas fueron dictadas en octubre de 1974.

Villa Grimaldi

Mientras Bachelet continuaba respaldando el trabajo de la dirección interior -que comenzaba un proceso de radicalización ideológica-, su madre conoció a una joven militante del MIR de 25 años llamada María Eugenia Ruiz-Tagle. Pese a la diferencia de edad, las dos se veían con cierta frecuencia a conversar sobre sus experiencias personales. Había sido así también, en charlas al pasar, que María Eugenia había sabido de la conexión de Michelle con la cúpula del PS.

El 10 de enero de 1975, un grupo de agentes de la Dina llegó hasta el departamento de Angela Jeria y su hija en Apoquindo con Américo Vespucio.

En los pocos minutos que tuvieron antes de ser llevadas a Villa Grimaldi, Bachelet llamó a su novio Jaime López para advertirle mediante una clave previamente establecida ("Mi amiga Dina-Marca me invitó a tomar té y no sé a qué hora voy a volver", le dijo) que había sido detenida y que tomara precauciones. Por esos mismos días la dirección del partido planeaba una reunión secreta.

El motivo de su captura, que no tenía que ver con sus contactos políticos, quedó claro recién al llegar al recinto de Peñalolén. Separada de su madre, Bachelet fue encerrada en una habitación en la que estaban otras 10 prisioneras. Cuando entró, aún vendada, y vistiendo sandalias, jeans y una camiseta deportiva, la primera cara conocida que vio fue la de María Eugenia Ruiz-Tagle. La joven se le abalanzó a los pies y le pidió perdón, llorando. Había sido detenida seis días atrás, le dijo. La habían torturado brutalmente. Las había mencionado a ella y a su madre. Otra de sus compañeras de celda, Angeles Alvarez, recuerda que Bachelet le dijo que no se preocupara, y que entendía lo que había ocurrido.

Angela Jeria fue conducida a otro lugar e interrogada. Permaneció la mayor parte del tiempo en un estrecho cajón sin ventanas. Desde el comienzo exigió que llamaran al general Leigh, que ya sabía de su detención por el general (R) Croqueville, cuñado de Alberto Bachelet y quien lo había alertado sobre su captura. Fue por este motivo, quizás, que ella y su hija se libraron de los apremios más duros, como la parrilla eléctrica, aplicados a las otras detenidas. Bachelet también fue interrogada en varias ocasiones. En su celda había dos mujeres embarazadas: Lucrecia Brito y Patricia Guzmán. Usando colonia y un poco de tela, y aplicando sus conocimientos de medicina, atendió a varias detenidas, recuerda Brito.

De Cuatro Alamos al exilio

El 10 de enero del 75 madre e hija fueron trasladadas a un pabellón de incomunicados llamado Cuatro Alamos, situado al interior del centro de prisioneros Tres Alamos, en Avenida Vicuña Mackenna. Encerradas en celdas contiguas, podían hablar por las noches. El 19 de enero, Bachelet fue puesta en libertad. Su madre, que pudo despedirse de ella, continuó detenida hasta el 30 de enero. Su hija y el resto de la familia lograron interceder ante el ministro del Interior, el general Benavides, y consiguió que Angela Jeria fuese liberada, pero al mismo tiempo expulsada del país.

El 31 de enero, después de pasar la última noche en Chile en un cuartel de Investigaciones, Angela Jeria fue trasladada a Pudahuel y embarcada en un avión rumbo a Australia, donde vivía su hijo Alberto junto a su esposa y sus dos hijos. En el aeropuerto la esperaba, para partir al exilio, su hija Michelle.

Poco tiempo después, Bachelet y su madre se trasladaron a Alemania Oriental, donde el PS había instalado su dirección exterior. En ese país, de rígida ortodoxia comunista, la actual candidata intentó retomar sus estudios y vivió el quiebre del partido entre las facciones de Altamirano -inclinada hacia una renovación socialdemócrata- y la de Clodomiro Almeyda, partidaria de mantener la inspiración leninista y la orientación hacia Moscú. Bachelet, que se mantendría en el ala más dura del socialismo hasta fines de los 80, se sumó a la segunda.
Martes, 23 de Noviembre de 2004 17:18 ;?> No hay comentarios. Comentar.


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