Algunas opiniones latinoamericanas tomadas de un foro organizado por BBC Mundo.
Creo que va a ser una unión muy productiva. Los países suramericanos tienen intereses comunes, Venezuela es un país rico y Chávez está demostrando ser un líder con iniciativas y con un gran interés de mejorar las condiciones de vida de su país y de los demás pobres latinoamericanos. Él puede ayudar a hacer realidad el sueño de aquel extraordinario hombre que se llamó Simón Bolívar Mariana, La Habana, Cuba
Que bueno que todos los paises de sur america se unieran en un solo bloque, como la union europea y asi se le hiciera frente a todo lo que los EEUU pretende inponer a todos nuestros paises. Que bueno poder lograr nuestra propia autonomia, para bien de nuestras culturas y costumbres. Javier Alberto Rios, Riohacha, Colombia
Solo la unidad de America Latina puede lograr que estos paises empobrecidos tengan esperanzas. Si Europa ha hecho lo mismo, si USA, es la union de estados, y a ambos les ha dado buenos resultados, el mercosur los tendra tambien. Sean los pueblos unidos. Silvia, Montevideo, Uruguay
...Ahora nos falta eliminar visas, crear un único pasaporte, un único documento de identidad,...hacia alla vamos una sola patria!!! ¿lo lograremos? Alexander, Caracas, Venezuela
Me parece excelente, es necesario la unificación Latinoamericana, además de ser justo, ya que por varios años Venezuela estaba solicitando su integración al Mercosur, es ahora o nunca mérica del Sur Unida. Guiomar Maldonado, Caracas, Venezuela
Siempre he sido partidario de que cada vez màs los paìses deben unirse para irle cerrando el paso a las pretenciones hegemònicas de los EE.UU. antes de que plaguen de miseria a la Amèrica en nombre de la libertad. Martinez C. Josuè M., Barinas, Venezuela
La integración latinoamericana es un hecho empírico e ineludible, propio de los cambios de la actualidad pues Venezuela en ese sentido juega un rol importante, no podemos quedarnos con políticas económicas y sociales con un sentido ambiguo sino que debemos crear cimientos de manera tal que a futuro podamos recoger la cosecha. En ese esquema es que los países del sur deben moverse de manera tal que la integración sea una realidad, vamos en buen sentido hacia un horizonte posible no tardará el día en que América del Sur sea un solo bloque para el bien de sus pueblos, y por último debo mostrar una gran gratitud a este medio de comunicación por permitirme en muchas oportunidades de expresar mi pensamiento y opiniones... Gracias. Luis Silva, Caracas, Venezuela
el impacto sera de gran satisfaccion ya que es un via mas de progreso y dessarrollo entre paises del mercosur con el libre comercio en el mercado comun del sur. roque fariña, ciudad del este, paraguay
Antonio Herrera Toro según boceto de Marín Tovar y Tovar
Hacia 1890
¡A PASO DE VENCEDORES!
Una hermosa y detallada crónica de la batalla de Ayacucho. Tomado de “Las Cuatro Estaciones de Manuela” (libro muy recomendable) de Juan Bautista Von Hagen.
Durante dos meses, los ejércitos se habían perseguido mutuamente, tratando cada uno de llevar al otro a una zona adecuada. Las marchas habían desorganizado al ejército patriota. Había perdido la mitad de sus hombres por enfermedades y deserciones y habían desaparecido todas sus piezas de artillería, salvo un cañón de proyectiles de veinticuatro libras con la cureña rota. Había sido alzado a los altos de Quinua. Sólo quedaban víveres para dos días y no había posibilidad de retirada. Al norte y al sur se abrían profundas barrancas y, a su espalda, cientos de indios esperaban el momento de la retirada para caer sobre ellos. Enfrente estaba todo el ejército realista, más de nueve mil hombres, de los que mil estaban montados: los famosos regimientos españoles de Burgos, Guías, Victoria, Gerona y Fernandinas. También estaba allí el Virrey y sus dieciséis generales. Los patriotas no tenían más opción que la victoria o la muerte.
A pesar de verse superados en la proporción de dos a uno, los ejércitos aliados habían decidido aquella noche en consejo de guerra dar la batalla. En una choza india, de la que el humo de un fuego se abría paso por las pajas del techo como mejor podía, se hallaba el estado mayor del general Sucre. Mientras deliberaban, comían queso, pan duro y trozos de azúcar morena.
-No moriremos de indigestión- dijo el general La Mar, cortando un trozo del pan de azúcar.
(...)
Mientras el enemigo se organizaba en sus posiciones de ataque, un grupo de jinetes se destacó de la masa y galopó hacia las líneas patriotas con una bandera blanca de parlamento. El general Monet, esplendoroso con su uniforme de gala lleno de condecoraciones, saludó a los oficiales:
-Señores, hay en vuestro ejército, como en el nuestro, oficiales que luchan en bandos opuestos y están ligados por lazos de familia o íntima amistad. ¿No sería posible, antes de que nos descalabremos mutuamente, charlar un poco y despedirnos?
Mientras se desarrollaban estas acciones caballerescas, las tropas realistas tomaban lentamente sus posiciones. A las ocho, los oficiales volvieron a sus propias líneas y los patriotas se dispusieron al ataque. Los realistas habían ya abierto el fuego con su artillería y las balas de cañón rodaban campo abajo. Sucre, que llevaba una apretada casaca azul con una hilera de botones dorados, sin cinto ni medallas, se quitó el tricornio adornado con plumas blancas y pronunció una breve alocución. Fueron unas cuantas palabras, pero inolvidables.
-Soldados, la suerte de América del Sur depende de cómo luchéis en esta jornada.
Las tropas comenzaron a cruzar el kilómetro que las separaba del enemigo, cuyo fuego pronto comenzó a causarles daño. Córdoba, al frente de los colombianos, ordenó el alto; sacó un largo cuchillo, desmontó, se acercó a la cabeza del animal y lo mató de un golpe bien dirigido:
-No quiero caballo que me permita huir de esta batalla- dijo.
Luego, levantando su panamá de anchas alas en la punta de su sable, gritó:
- ¡Adelante! ¡Armas a discreción!
Un capitán, ya herido por una bala perdida, preguntó:
-¡Qué paso, mi general?
-¿Qué paso? ¡Paso de vencedores!
Los patriotas se lanzaron hacia delante, sin detenerse siquiera para apuntar. Desde sus posiciones fijas, el enemigo hacía un fuego mortífero. Las balas de cañón se llevaban cabezas y piernas y los fusiles, disparando a corta distancia, abrían claros en las filas. Éstas vacilaron, se replegaron un instante y avanzaron de nuevo. Los muertos eran ya muchos. Pero continuó el avance y pronto se introdujo una cuña en el centro realista. En seguida, entró en acción la caballería del general Miller. Por aquel hueco abierto por la infantería, se lanzaron los guerrilleros montados sableando a diestro y siniestro, abatiendo a los alabarderos que defendían los cañones y convirtiéndolos en masa informe bajo los cascos de los caballos. Los infantes patriotas se lanzaron sobre las piedras y las volvieron contra las filas enemigas.
La batalla entró ahora en una nueva fase: la retirada realista se convirtió en derrota. Los soldados abandonaron sus fusiles y corrieron hacia los farallones, tratando de escalarlos y de ponerse a salvo. Las balas de cañón se estrellaban contra la roca y mataban más con fragmentos de piedra que directamente o con trozos de metralla. Los jinetes no daban paz a sus sables y la infantería, apuntando cómodamente desde abajo, hacía caer a los fugitivos como muñecos de una galería de tiro. Ya no era una batalla, sino una mañana en un matadero de la montaña. Los realistas dejaron en el campo mil cuatrocientos muertos y setecientos heridos. Los que escaparon a la matanza y llegaron a la altura fueron reunidos en algo que parecía una formación, pero estaban totalmente desfallecidos. Los que sobrevivieron en el llano pronto cayeron prisioneros, incluso el propio virrey La Serna, con su cabello cano manchado de sangre y sus fuerzas agotadas por una herida en ñla cabeza. En el mismo momento en que La Serna ponía su firma a los artículos de la capitulación, su rey, en la lejana España, le recompensaba por sus pasadas victorias con el sonoro título de “Conde de los Andes”.
La batalla terminó en una hora. Fue uno de los más decisivos encuentros de la historia: había sido derrotado el último de los ejércitos imperiales que pisaba suelo de América.
(...)
Estaban solos aquella noche en la villa. Simón Bolívar se había sentido mal durante todo el día: no había cesado de toser en su pañuelo de cambray. Envuelto en una larga capa azul con alto cuello rojo de bordados, tenía los pies al calor de un brasero de bronce. Con los ojos entornados, escuchaba lo que le leía Manuela con su suave ceceo quiteño. Desde afuera llegó rumor de pasos, un ruido creciente, gritos de centinelas; luego llamaron a la puerta. Entró Juan Santana, sin botas, abotonándose su casaca roja. Había noticias, importantes noticias: se había librado una batalla... Y el capitán Alarcón irrumpió en la habitación como a punto de caerse. Había salvado la distancia desde el campo de batalla de Ayacucho en ocho días. Entregó el despacho al general.
Bolívar lo leyó con expresión de incredulidad. Durante unos instantes miró hacia delante, como una visión; luego, agitando el despacho en su mano, como embriagado, subió a unas sillas, saltó a una mesa y comenzó a bailar gritando: “¡Victoria! ¡Victoria! ¡Victoria!”
Miércoles, 07 de Diciembre de 2005 22:43 Autor: aonike. ;?> Hay 1 comentario.
01/12/2005
PENSAMIENTOS DE MANUEL UGARTE
“Debemos ser altiva y profundamente patriotas... Si no queremos ser mañana la raza sojuzgada que se inclina medrosamente bajo la voz de mando de un conquistador audaz, tenemos que preservar colectivamente, nacionalmente, continentalmente, el gran conjunto común de ideas, de tradiciones y de vida propia fortificando cada vez más el sentimiento que nos une, para poder realizar en el porvenir... la democracia total que será la PATRIA GRANDE del mañana” (4 de abril de 1912) - Conferencia en la Federación Obrera de la República del Salvador
“Soy un hombre sereno y amigo de la paz pero ante la agresión sistemática, ante la intriga permanente, ante la amenaza manifiesta, todos los atavismos se sublevan en mi corazón y digo que si un día llegara a pesar sobre nosotros una dominación directa, si naufragaran nuestras esperanzas, si nuestra bandera estuviera a punto de ser sustituida por otra, me lanzaría a las calles a predicar la guerra santa brutal y sin cuartel, como la hicieron nuestros antepasados en las primeras épocas de América, porque en ninguna forma ni bajo ningún pretexto podemos aceptar la hipótesis de quedar en nuestros propios lares en calidad de raza sometida ¡Somos indios, somos españoles, somos latinos, somos negros, pero somos lo que somos y no queremos ser otra cosa!” (1912)
ESTADOS UNIDOS Y NOSOTROS
”De dónde sacarían los Estados Unidos la eficacia de su acción, la fuerza de sus penetraciones, el éxito inagotable de su perpetua intriga, sino de la avidez de nuestros hombres de negocios, de la ambición subalterna de nuestros políticos, de la falta de conciencia superior de los pequeños grupos nacionales, de las discusiones entre las repúblicas hermanas, de nuestro caos social, en fin, donde todos dentro de la ciudad aspiran a gobernar, donde todas las regiones dentro de la nación se disputan la primacía, donde todas las naciones dentro de la América hispana se despedazan en la inconsciencia de un delirio fratricida que nos lleva a abrir las puertas al enemigo de afuera para saciar rencores, apetitos o represalias en detrimento del hermano”.
"El porvenir de la América española" (1910)
Jueves, 01 de Diciembre de 2005 20:14 Autor: aonike. ;?> No hay comentarios. Comentar.
23/11/2005
ARGENTINA-VENEZUELA
DECLARACIÓN DEL ORINOCO
Bajo la memoria de nuestros libertadores José de San Martín y Simón Bolívar, los presidentes de la República Argentina , Néstor Kirchner; y de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez, han culminado una jornada de intenso trabajo en la ciudad de Puerto Ordaz, Venezuela.
La misma se desarrolló en un clima de estrecha hermandad, genuino entendimiento y con los más fructíferos resultados. Ambos jefes de Estado han pasado revista a las relaciones bilaterales, constatando que avanzan vigorosamente, fundadas en principios de complementación, cooperación, solidaridad y estricto respecto a la soberanía, demostrando en los hechos que se está abriendo una vía propia en los procesos de integración, que no pasa por la competencia, sino por el estímulo simultáneo a las economías nacionales.
Venezuela y Argentina están dando un ejemplo de cómo se unen dos pueblos, de cómo se integran dos economías, de cómo se estrechan los lazos de dos patrias.
Se han echado las bases para dar un nuevo impulso, no sólo al intercambio comercial, sino a otros ámbitos en la relación entre nuestros pueblos y en los procesos de integración, tanto a través de Mercosur (Mercado Común del Sur) como de la Comunidad Suramericana de Naciones.
En cuanto a la relación bilateral se experimentan avances consistentes en el intercambio de conocimiento y tecnología, en el desarrollo de la diversificación económica para romper con la fatalidad de la monoproducción, así como el apoyo a la solución de los problemas financieros, buscando afirmar la capacidad y la autonomía en la fijación de las políticas económicas internas de nuestros países. En este sentido, con la convicción de favorecer la consolidación económica de la región, en general, y de fortalecer la relación bilateral de la República Argentina, la República Bolivariana de Venezuela, declara su firme decisión de incrementar sus inversiones financieras en títulos públicos argentinos, que se han venido efectuando a lo largo del presente ejercicio.
Expresaron su satisfacción por la suscripción en un Memorando de Entendimiento que permite adelantar la construcción del gasoducto entre Venezuela y Argentina, en el marco de las bases conceptuales de Petrosur (Petróleos del Sur), que incluye a las Repúblicas de Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay. La relación de un proyecto de esta envergadura será uno de los pasos decisivos en el proceso de integración, dada la importancia vital de la energía en el desarrollo de la economía regional.
Igualmente manifiestan su complacencia por la suscripción del Acuerdo de Suministro de Gasoil Industrial y/o Automotor, que permitirá, en el marco del Convenio Integral de Cooperación Energética, suministrar a la República Argentina 5 millones de barriles de gasoil; del Memorando de Entendimiento para la realización de actividades conjuntas hidrocarburíferas, a través del cual se podrán desarrollar tareas de exploración y producción en ambos países.
La alianza entre Pdvsa (Petróleos de Venezuela) y Enarsa ( Empresa Nacional de Energía Argentina ) planteada en el párrafo anterior, representa una de las más importantes iniciativas, destinadas al logro del mejor aprovechamiento energético de Argentina y Venezuela.
Manifestaron su satisfacción por los acuerdos suscritos en materia de transferencia tecnológica, aplicados a la agricultura, orientados a potenciar la productividad en este sector fundamental y decisivo de la economía.
Los dos jefes de Estado, conscientes de que la verdadera independencia de los países latinoamericanos, sueño de los libertadores, no se podrá materializar sino a través de la unidad, acordaron acelerar el proceso de incorporación de la República Bolivariana de Venezuela a Mercosur, como miembro pleno. En este mismo sentido han considerado la necesidad de conformar un Fondo Financiero Latinoamericano que garantice la autonomía de nuestros países para elegir las vías más convenientes en sus procesos de desarrollo económico-social.
Todo ello en beneficio de nuestros pueblos, afectados por los problemas de la pobreza y de las políticas regresivas aplicadas en el pasado reciente.
Conscientes de la imperativa necesidad que representa la información objetiva para nuestros pueblos, han acordado trabajar para convertir el 2006, en el año de la consolidación de Telesur, como uno de los medios más idóneos para llenar tal necesidad.
Finalmente, los presidentes han coincidido en la necesidad de trabajar en lo inmediato para el diseño de un plan estratégico, orientado a darle un nuevo impulso, tanto a la integración bilateral, como al más ambicioso proceso de integración, tanto de Mercosur como de la Comunidad Suramericana de Naciones, estimulando todas las convergencias posibles en el objetivo final de la integración latinoamericana y caribeña.
Se habrá avanzado así en la realización del sueño de integración política, económica y cultural de nuestros pueblos y naciones, para su propio beneficio y para afirmar nuestra identidad en el ámbito mundial.
Un 12 de junio de 1818, el Libertador Simón Bolívar dirigió estas palabras, plenas de vigencia a don Juan Martín de Pueyrredón, supremo director de las Provincias Unidas del Río de la Plata :
“Excelentísimo Señor, cuando el triunfo de las armas de Venezuela complete la obra de su independencia, o que circunstancias más favorables nos permitan comunicaciones más frecuentes y relaciones más estrechas, nosotros nos apresuraremos con el más vivo interés a entablar, por nuestra parte, el Pacto Americano que, formando de nuestras Repúblicas un cuerpo político, presente la América al mundo con un aspecto de majestad y grandeza, sin ejemplo en las Naciones Antiguas. La América así unida, si el cielo nos concede de este deseado voto, podrá llamarse la Reina de las Naciones y la Madre de las Repúblicas”.
Argentina y Venezuela, junto a otras Repúblicas hermanas del continente, están sentando las bases del nuevo pacto americano, el pacto del siglo XXI.
Néstor Kirchner, presidente de la República Argentina. Hugo Chávez, presidente de la República Bolivariana de Venezuela.
Miércoles, 23 de Noviembre de 2005 21:50 ;?> Hay 1 comentario.
30/10/2005
CUMBRE DE LOS PUEBLOS
ADHESIÓN DE "MIRANDO AL SUR"
Domingo, 30 de Octubre de 2005 11:20 ;?> No hay comentarios. Comentar.
18/10/2005
CUMBRE IBEROAMERICANA
LO QUE NATURA NO DA,
SALAMANCA NO PRESTA
Por Guillermo Horacio Lamuedra Mirando Al Sur
Decía ese gran historiador, político y luchador por la Nación Latinoamericana, que fue Jorge Abelardo Ramos, que era preferible leer diarios netamente oligárquicos como La Prensa o La Nación, ya que son aburridos, en lugar del diario Clarín, destinado a la fluctuante clase media, y de ese modo uno gana tiempo y no se pierde de leer algún buen libro.
Pero quien escribe estas líneas prefiere enterarse de las armas ideológicas del enemigo. El Clarín del sábado 15/10/2005 pretende asustarnos con un titulo tipo catástrofe: “Salamanca: EE.UU. busca intervenir en el documento final de la cumbre”. Es una insolencia yanqui que no merece ninguna mueca de repudio por parte del citado diario. Aclaremos al lector que en Salamanca se celebró una cumbre de estados iberoamericanos y en ella se redactaron dos anteproyectos en los cuales Cuba recibió un respaldo al rechazarse el bloqueo norteamericano a la isla y la ley Helms–Burton que sanciona a los países que comercian con la Cuba gobernada por Fidel Castro.
¡Que dirían Clarín y EE.UU. si el Mercosur pretendiese intervenir en una declaración de la NATO, la organización ofensiva que agrupa principalmente a EE.UU, Canadá y los países imperialistas de Europa Occidental! Los EE.UU. están gobernados por “estúpidos con dólares” como solía decir el “colorado” Ramos, que pretenden por la sola fuerza de su poderío militar y de su moneda, que es un “papel pintado” que no representa su verdadera capacidad productiva, torcer el rumbo inevitable de los pueblos hacia la lucha por su definitiva liberación nacional. Basta recordar para apreciar la hipocresía norteamericana que los Estados Unidos abortaron en su cuna la independencia de Cuba al declarar en 1898 la guerra a la decadente España, con la excusa de la dudosa explosión del acorazado Maine fondeado en la bahía de La Habana donde murieron 264 tripulantes y solo dos oficiales, ya que la mayoría de estos últimos estaban fuera del barco entregados a los placeres de una francachela. Para España la causa de la explosión era interna al buque, pero los yanquis pretendieron que se debía a la voladura de una mina y utilizaron dicha excusa para declarar la guerra al gobierno de Madrid y arrebatarle sus ultimas colonias.
En 1975, el almirante Hyman Rickover; “padre” del submarino atomico en EE.UU., en un documentado libro avaló la tesis de la deflagración interna y en ocasión del centenario también lo hizo la revista National Geografic. Para añadir mas sospechas, el capitán del Maine, a quien se le achaca su negligencia en el almacenamiento del carbón bituminoso, llegó a ser Jefe del Servicio de Inteligencia Naval...
Pero el malestar yanqui se explica si decimos que además del fin del bloqueo los 22 estados iberoamericanos apoyaron las demandas de La Habana y Caracas contra los responsables de un grave atentado terrorista ocurrido en 1976 contra un avión de la aerolínea Cubana y que causó la muerte de 73 personas. Un atentado es un atentado dígalo Agamenon o su porquero y en materia de atentados no se puede sostener que el “único” que “cambio la historia” fue el de las Torres Gemelas en septiembre del 2001.
PD: "Los profetas del odio y de la yapa" como diría Jauretche debieron tragarse un "sapo" bien grande, QUE VENEZUELA PASE EN POCO TIEMPO A SER MIEMBRO PLENO DEL MERCOSUR.
Martes, 18 de Octubre de 2005 00:28 ;?> No hay comentarios. Comentar.
15/09/2005
PASO DE JAMA
Presidentes Kirchner y Lagos inaugurarán nuevo corredor vial. El paso internacional mejorará la conectividad entre ambos países a la altura de la I y II regiones
EFE – 14 de Septiembre de 2005
El Presidente Lagos y su par argentino, Néstor Kirchner, inaugurarán oficialmente el próximo 29 de septiembre el corredor vial de Paso de Jama, en el norte.
El gobernador de la provincia de Jujuy, Eduardo Fellner, informó de la presencia de ambos jefes de Estado en el acto de inauguración del cruce fronterizo, que tendrá lugar en la capital de ese distrito del noroeste argentino.
En el acto también participarán gobernadores de las provincias del noroeste y noreste de Argentina, así como los intendentes de la Primera y Segunda Región de Chile.
Fellner manifestó su esperanza de que la apertura del corredor de Paso de Jama, que en el lado argentino se encuentra en el departamento Susques de Jujuy, potencie el tráfico internacional a través de esta provincia.
Jueves, 15 de Septiembre de 2005 14:17 ;?> No hay comentarios. Comentar.
23/07/2005
PETROANDINA
Otro paso para el anillo energético de América del Sur
Por Causa Popular Sábado 23 de julio de 2005
El pasado lunes se realizó en Perú la XVI cumbre de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), donde el primer mandatario de Venezuela asumió su presidencia por un año. Hugo Chávez, quién insistió nuevamente en que ganará “la pelea del socialismo” en Venezuela, no detiene su camino hacia la conformación de la Comunidad Sudamericana de Naciones (CSN), y la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA). En Lima, el país anfitrión, Colombia, Bolivia, Ecuador y Venezuela, llegaron a un acuerdo para integrarse en torno a Petroandina, una asociación que busca optimizar la utilización de la riqueza en petróleo y gas de la subregión.
La Comunidad Andina de Naciones, que el lunes 18 de julio realizó su cumbre en Lima, acogió una propuesta del presidente Hugo Chávez para que Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia se unan en torno de las enormes reservas de gas y petróleo existentes en esta subregión.
Así como lo hiciera en su propio país a fines del mes de Julio -ver Causa Popular del 2 de julio- con los países del caribe, y la propuesta a estos de conformar PetroCaribe, Chávez aprovechó la Cumbre para interesar en su propuesta de Petroandina, la que él mismo definió como una asociación estratégica de las empresas petroleras de los cinco países. La misma participaría de la “articulación de tres grandes espacios geopolíticos y geoeconómicos en Sudamérica y el Caribe”.
Esos tres espacios son -según lo explicó el mismo presidente venezolano en el final de la cumbre-, el caribe insular, servido por PetroCaribe, ya en marcha; Petrosur, “acordada por Argentina y Brasil”, y la propia Petroandina. Chávez no se anduvo con vueltas y expresó, “Hay que hacer una reunión de ministros de Energía en Caracas ya, si es mañana, mejor” para dar nacimiento a Petroandina, señaló quién asumió como presidente protémpore de la CAN por el lapso de un año.
El mandatario inclusive mencionó varios de los proyectos que podrían empezar a tomar forma o facilitarse por Petroandina. “Uno de los proyectos prioritarios que hemos visto es regular las necesidades energéticas de nuestros países en base al estudio que hagamos de cada uno”, señaló.
Sábado, 23 de Julio de 2005 21:26 ;?> No hay comentarios. Comentar.
22/07/2005
5 DE ABRIL: DÍA DE LA AMISTAD CHILENO-ARGENTINA”
El Mostrador - 21 de Julio del 2005
Además de actividades orientadas a la cultura y la historia que serán organizadas por institutos educacionales, se entregará un Premio Binacional de las Artes y la Cultura
.
Los cancilleres de Chile, Ignacio Walker, y de Argentina, instituyeron el 5 de abril como el "Día de la Amistad chileno- argentina", durante un encuentro celebrado en el marco de la XXV Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores del Grupo de Río que se llevó a cabo en Buenos Aires.
"Hemos coincidido con el ministro Bielsa en solemnizar este compromiso y por lo tanto, instituir el 5 de abril, fecha que corresponde al abrazo de nuestros libertadores San Martín y O'Higgins, el Abrazo de Maipú, como el Día de la Amistad chileno -argentina", explicó Walker.
El canciller explicó que el día será "conmemorado en los institutos educacionales de ambos países a través de actividades recíprocamente orientadas a la cultura y la historia".
La iniciativa fue propuesta por los Presidentes de Chile y Argentina, Ricardo Lagos y Néstor Kirchner, respectivamente, y confirmada por la comisión binacional parlamentaria chileno -argentina en su reciente encuentro en Santiago.
Además, ambos cancilleres concordaron otorgar un Premio Binacional de las Artes y la Cultura, justamente con el propósito de celebrar el Día de la Amistad.
Walker expresó sentirse satisfecho luego de haber sellado este compromiso "esto permite seguir afianzando lazos fraternos y de amistad futura con Argentina".
Además, agregó que "el constituir un día de la amistad entre nuestros pueblos es un paso más en un camino que iniciamos con el Tratado de Paz y Amistad de 1984, y que hoy se refleja en una relación bilateral de curso ascendente".
Viernes, 22 de Julio de 2005 16:46 ;?> No hay comentarios. Comentar.
18/07/2005
COMUNIDAD ANDINA DE NACIONES
UNA HISTORIA DE 36 AÑOS
Por Raimundo López Argenpress - 16/07/2005
La Comunidad Andina de Naciones (CAN), que realizará su XVI Consejo Presidencial el lunes próximo, acumula una historia, accidentada a veces, de 36 años de esfuerzos para lograr la integración.
Los primeros pasos para su creación se remontan a 1968 en la ciudad colombiana de Cartagena de Indias, donde el año siguiente fue constituida formalmente con el nombre de Acuerdo de Cartagena.
Participaron en su fundación los gobiernos de Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador y Perú, aunque en 1976 el entonces dictador chileno, general Augusto Pinochet, separó a su país del grupo.
En 1973 Venezuela se incorporó al Acuerdo, para completar el número de miembros con que cuenta en la actualidad.
Según cifras de la Secretaría General de la CAN, con sede en Lima, los cinco países tienen una población estimada en 120 millones de habitantes y una extensión territorial de 4.710.000 kilómetros cuadrados.
En ese espacio se encuentra el 25 por ciento de la biodiversidad del mundo y el 20% del agua dulce del planeta, de acuerdo con esos informes.
Sus enormes potencialidades se evidencian en el hecho de que cuenta con cuatro veces las reservas de petróleo comprobadas de Estados Unidos, y ocho veces las de las naciones del Mercado común del Sur (MERCOSUR, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay).
Por si fuera poco, los países de la CAN poseen el 74% de las reservas de gas natural de América Latina y las tres cuartas partes de las de carbón.
A pesar de esas enormes riquezas, una parte importante de su población sobrevive en la pobreza y la pobreza extrema, flagelos que sufren más de la mitad de los peruanos, en el primero de esos indicadores, y la cuarta parte, en el segundo.
La CAN funciona con una serie de organismos agrupados en el llamado Sistema de Integración Andina, en los cuales se incluyen la Secretaría General y el Consejo Presidencial Andino, su máximo órgano.
Este último fue creado en una cumbre celebrada en la ciudadela inca de Machu Picchu, en el sureste del Perú, los días 22 y 23 de mayo de 1990.
Es encabezado por uno de los gobernantes por un período anual siguiendo el orden alfabético de las naciones miembros.
El cargo lo ocupa hasta la cita del lunes próximo el jefe de estado y gobierno peruano, Alejandro Toledo.
A partir de esa fecha, lo desempeñará el presidente de Venezuela, quien tendrá esa función por segunda vez tras su triunfo en las urnas en 1999 con la votación más alta alcanzada por candidato alguno en la historia de esa nación.
Los países del MERCOSUR adquirieron la condición de miembros asociados hace dos semanas, un paso dado con anterioridad por Chile. México y Panamá son observadores.
El acercamiento entre la CAN y el MERCOSUR es considerado una de las bases para la consolidación de la Comunidad Sudamericana de Naciones, fundada el 8 de diciembre pasado en la ciudad del Cusco, en el sureste del Perú.
Lunes, 18 de Julio de 2005 22:27 ;?> No hay comentarios. Comentar.
03/05/2005
PETROAMÉRICA
Una verdadera opción alternativa
Por Marcelo Colussi Rebelión - 2 de Mayo de 2005
'Los Estados Unidos [...] parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miserias en nombre de la libertad', decía en el año 1829 Simón Bolívar; sus palabras sin dudas eran premonitorias. Hoy, cerca de dos siglos después, vemos cómo esa intuición es una cruda realidad: la unidad regional reclamada por el Libertador en los albores de los nuevos Estados recién independizados de la corona española nunca llegó. Por el contrario, la dispersión -absurda en muy buena medida- en repúblicas separadas con que Latinoamérica vivió desde su formal independencia no ha sido sino una manera de facilitar al país del norte su papel de potencia hegemónica a nivel continental: 'América para los americanos', del Norte, claro está.
La integración sigue esperando, y en ella puede anidar una de las claves del postergado desarrollo para la región. La actual receta de Washington de un área integrada de libre comercio -el proyecto del ALCA- ni es 'integración', ni es 'libre'. Es él, simplemente, un nuevo mecanismo de recolonización tendiente a seguir manteniendo en el tiempo la dependencia y sumisión de Latinoamérica respecto a su vecino del norte. Pero otro tipo de integración es posible. Surge así Petroamérica.
Petróleos de América o Petroamérica es el proyecto de creación de una empresa multinacional que estaría conformada por el conjunto de empresas energéticas estatales de la región latinoamericana y el Caribe: Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Petróleos de Venezuela (PDVSA), Empresa Nacional de Energía de Argentina (ENARSA), Petróleos de Brasil (Petrobras), Petróleos de Ecuador (Petroecuador), Cupet de Cuba y Petrotrin de Trinidad y Tobago, a las que se adscribirían nuevas refinerías y gasolineras donde se comercializarían los productos refinados en naciones no productoras de hidrocarburos. Este emprendimiento -que controlaría el 11,5 % de las reservas mundiales de crudo y podría influir decisivamente en el mercado mundial de la energía dominado hoy día por pocos oligopolios, estadounidenses en su mayoría- estaría destinado a atender proyectos de inversión que promuevan la integración energética del área, al par que garantizaría el incremento del valor agregado del petróleo crudo y del gas con la producción de subproductos petroquímicos necesarios para impulsar un genuino desarrollo sostenible y no dependiente para toda América Latina y el Caribe.
La idea no es nueva; ya en 1995 los presidentes brasileño Fernando Henrique Cardoso y venezolano Rafael Caldera esbozaron la iniciativa. Fue recientemente el mandatario venezolano Hugo Chávez, al calor del proceso de la Revolución Bolivariana que conduce, quien relanza el proyecto. Debemos 'unir nuestras empresas para no estar compitiendo entre nosotros y que nos sigan dominando' manifestó, propiciando así una integración alternativa a la que propone Washington por medio del ALCA.
Integrarse en lo energético promueve la creación de un bloque que, a partir de la fortaleza política que puede ir ganando, servirá como estímulo para un desarrollo no dependiente y que despliegue una lucha abierta contra la pobreza en que se sume la región. En otros términos: una integración no para el libre comercio sino para la solidaridad entre los pueblos, una integración no para el beneficio de las grandes empresas privadas sino en favor de las poblaciones.
La visión más amplia de la integración energética plantea la racionalización y el aprovechamiento de las otras fuentes de energías renovables, tales como las hídricas, la eólica, el sol, la biomasa, etc. De allí que no se trate sólo de atender proyectos en el área de los hidrocarburos sino del conjunto de posibilidades energéticas, considerando las características y requerimientos de las diversas zonas que serían servidas a través de Petroamérica. Al conservar la energía no renovable para ser utilizada como insumo para atender las zonas urbanas en la producción de alimentos, fertilizantes, medicinas, etc., se estaría impulsando la inversión de capital privado, especialmente el capital nacional y de los distintos Estados, para así generar el necesario estímulo al empleo productivo. Las relaciones con las empresas privadas de la energía -corporaciones transnacionales, la gran mayoría con casa matriz en los Estados Unidos- se definirán en cada caso a través de la empresa socia de Petroamérica y de los Ministerios de Energía y Ambiente de los países de la región.
Integrarse, unirse -vaya novedad- es saludable; hoy día asistimos a un creciente proceso de integraciones en los ámbitos políticos y económicos: grandes empresas que se fusionan, países que establecen bloques, continentes enteros que se fortalecen por medio de uniones. En definitiva ése era el sueño bolivariano: la creación de una patria grande entre todos los países liberados de la corona hispánica, única garantía para crecer con solidez. El sueño no pudo realizarse hasta ahora, pero la actual Revolución Bolivariana que está teniendo lugar en Venezuela -proceso popular, genuinamente democrático, con amplia participación de los sectores sociales postergados por años- tiene como uno de sus principios primeros la integración latinoamericana, vía para el crecimiento sostenible y equitativo. 'La República promoverá y favorecerá la integración latinoamericana y caribeña, en aras de avanzar hacia una comunidad de naciones, defendiendo los intereses económicos, sociales, culturales, políticos y ambientales de la región. La República podrá suscribir tratados internacionales que conjuguen y coordinen esfuerzos para promover el desarrollo común de nuestras naciones, y que garanticen el bienestar de los pueblos y la seguridad colectiva de los habitantes', dice el Artículo 153, Sección V, Capítulo I, Título IV de su Constitución de 1999.
En esa lógica de integración solidaria, entonces, se inscribe la creación de Petroamérica. El desafío está abierto; los latinoamericanos (e incluso los no latinoamericanos) que apostamos por este camino, por la vía de la solidaridad y de la equidad, tenemos así un interesante trabajo por delante.
Martes, 03 de Mayo de 2005 16:16 ;?> No hay comentarios. Comentar.
25/04/2005
CHILE-VENEZUELA
Afirmando los lazos de integración latinoamericana
Caracas (Venezuela)- Red Voltaire 21 de abril de 2005
La visita del presidente chileno Ricardo Lagos a Venezuela, durante los días 19 y 20, constituyó un nuevo aliento en los vientos de integración que soplan en nuestra región.
Esta es la primera visita que el presidente Lagos realiza a Venezuela y la atmósfera de cordialidad y entendimiento así como las declaraciones de ambos presidentes frente a la prensa, parecen dejar zanjadas definitivamente antiguas fricciones entre ambos estados, provocadas a partir de opiniones emitidas por el presidente Chávez respecto a Bolivia y su salida al mar, que habían despertado susceptibilidad en el gobierno chileno. Más aún, este encuentro estuvo signado por la propuesta mutua de relanzar las relaciones entre ambos estados y llevarlas a una nueva etapa.
Dos actos oficiales integraron la agenda de esta visita. El presidente Chávez recibió a su homólogo chileno en el palacio de Miraflores, dónde ambos en reunión privada firmaron una declaración conjunta, así como participaron de la firma por parte de sus respectivos ministros de varios acuerdos a distintos niveles. Posteriormente, en los salones de un hotel de Caracas, con la presencia de ambos mandatarios, se instaló una rueda de negocios bilateral a la que acudieron 200 empresarios chilenos que acompañaron a Lagos y un número similar de empresarios venezolanos.
En sus declaraciones, ambos mandatarios coincidieron en diferentes temas y estuvieron de acuerdo en mancomunar esfuerzos en el logro de los objetivos comunes anunciados. Temas tales como la necesidad de lograr una Organización de Estados Americanos (OEA) capaz de constituirse en un foro relevante para la discusión de los problemas comunes a la región, a fin de que el tratamiento de estos problemas comunes vaya más allá de los contactos bilaterales; el apoyo de Venezuela a la candidatura del canciller chileno Insulza a la secretaría general de esta organización como una forma de acercarse a este objetivo; la necesidad de lograr sociedades más justas e incluyentes en nuestros países, capaces de superar el drama de la pobreza; la decisión de impulsar la integración económica como un paso hacia la integración total, reflejada en la intención de fortalecer y expandir el intercambio comercial; la búsqueda de fortalecer proyectos comunes en otros sectores, tales como el de la energía, el de la cultura y el de la ciencia y tecnología, fueron el centro de trabajo de este encuentro.
Igualmente durante el evento, ambos mandatarios estuvieron pendientes de la situación en el Ecuador, y lamentaron sus características, negándose a opinar al respecto hasta tener una mejor información de lo que estaba sucediendo.
El saldo de esta reunión parece ser un nuevo saldo positivo en los pasos por integrar el subcontinente y representa una afirmación de las intenciones de lograr avances hacia la Comunidad Sudamericana de Naciones.
Lunes, 25 de Abril de 2005 17:22 ;?> No hay comentarios. Comentar.
27/02/2005
SURGIMIENTO Y DESAPARICIÓN DE LA GRAN COLOMBIA
(1819 - 1830) - UNA VISIÓN ALTERNATIVA
En conmemoración de los aniversarios 185° de la creación de la República de Colombia y 174° de la muerte de su Padre Fundador El Libertador, Simón Bolívar
Por Fermín Toro Jiménez - Embajador Representante Permanente de la República Bolivariana de Venezuela ante Naciones Unidas (ONU).
SEGUNDA PARTE
La República de Colombia, con vocación y tendencia democrática, nace en los confines el Imperio británico como un desafío a la hegemonía anglosajona y un obstáculo a su libre expansión. Aparece de pronto como único actor internacional interlocutor, en una periferia mundial excluyendo los Estados Unidos donde todo era sumisión, miseria y resignación para los pueblos de Asia, América y África. Esta edificación política, a los ojos británicos no era cosa de tomar a la ligera; nació fraguada a sangre y fuego por una élite cívico-militar basada en los propios recursos y auxilios de venezolanos y neogranadinos, probada en la guerra y en los quehaceres de la administración del Estado; sus bases eran sólidas y sus potencialidades de crecimiento auspiciosas. La base económica fuente de sustento y prosperidad de un Estado, consistía en la producción agrícola y pecuaria como relaciones y actividades dominantes, y como actividades secundarias la manufacturera artesanal y minera. La población de 4 ó 5 millones de habitantes, se distribuía dispersa sobre un territorio, muy amplio, en parte inexplorado concentrada por la herencia colonial, en islotes establecidos y sólidos de producción y exportación, que necesariamente habrían de ser el punto de partida de su desarrollo económico para formar un mercado nacional; disponía también de costas y accesos fluviales y lacustres que la conectaban al interior y exterior del continente, como el Esequibo al este, el Amazonas al sur, ríos y lagos en el istmo de Panamá, costas marítimas en el Caribe, en el Atlántico y en el Pacífico. Disponía de un ejército de 26.000 hombres en pié de guerra, aguerrido y fogueado en diez años de lucha, acostumbrado a recorrer las mayores distancias y superar obstáculos para culminar en victoria; del poder naval de una marina corsaria con buques modernos, ejerciendo un poder dominante y sin rival en el teatro de operaciones del Caribe, temible, para la todavía incipiente marina de guerra norteamericana, o las marinas españolas o francesa, capaz de liberar el último reducto español en México en San Juan de Ulúa, de asolar el comercio español francés y norteamericano en las Antillas, de llevar a bordo el proyecto de independencia de Cuba, Puerto Rico y hasta de las Filipinas; una organización burocrática cimentada inicialmente en la infraestructura político-administrativa central del Virreinato de la Nueva Granada y las extensiones regionales de ésta, en Quito y en Caracas, que ofrecían un punto de partida necesario y probado desde el siglo XVI para ulterior crecimiento y perfectibilidad. Finalmente, una diplomacia integradora y lúcida con Bolivia, el Perú, Chile, la República de Centro América y México y los proyectos de una Confederación Andina. Una masa o núcleo de poder como ésta, irresistible en América del Sur y del Centro, no podía ser pasado por alto por el Foreign Office. Una vez se le había escapado ya de las manos al Gabinete inglés el brote de identidad nacional colombiana que los primeros legionarios británicos habían tratado de abortar en sus orígenes, en el Palacio de Gobierno de Angostura. Pero ahora la peligrosidad del nuevo ente político debió haber sido percibida como múltiple desde diversas perspectivas.
En primer lugar, era un impedimento al libre acceso de las mercaderías a toda la costa norte de América del Sur, cuyo acceso había que negociar, no imponer en posición de supra-subordinación, como hubiera podido hacerse con la débil y devaluada y dependiente monarquía española, sino de soberanía a soberanía, para suspender o neutralizar las medidas fiscales que había comenzado a legislar el nuevo Estado en beneficio de su autarquía económica y su autodeterminación política. En segundo lugar, la presencia del Estado colombiano en ambas riberas de la desembocadura del Orinoco, en posición dominante frente a Trinidad, no sólo era un impedimento a las aspiraciones británicas sobre el sistema fluvial, también acechaba el dominio inglés sobre Trinidad, de reciente y aún no consolidada posición. En tercer lugar, un gran temor señoreaba en las autoridades británicas de las Antillas ante el destino de la mano de obra esclava en las islas coloniales caribeñas. La insurrección de los esclavos era una amenaza cotidiana que la Revolución en Haití y la libre nación de los esclavos en Tierra Firme no hacía sino incrementar. El hecho de que sobre la costa norte de Suramérica desde el Esequibo hasta los confines de Costa Rica con Panamá existiera un Estado donde se había abolido la esclavitud, constituyó también un factor de peso en los analistas británicos. Al respecto un militar irlandés en tierra venezolana, que pareciera haber sido una contrafigura de Daniel Florencio O’Leary en carta dirigida al Duque de Wellington desde Trinidad, el 1° de agosto de 1829, Jorge D. Flinter, explicaba:
“…Estas fieras de la revolución, no contentas con haber establecido la anarquía, la miseria y la guerra civil entre 17 millones de habitantes - felices y satisfechos bajo el dominio de la España, más felices con mucho que los habitantes de cualquier otra colonia de la Tierra - quisieron en la rabia de la revolución, en la esperanza del pillaje, envolver a españoles, franceses y holandeses, en una ruina común. Su objeto no es, Señor, la libertad, es el robo y la venganza, su objeto es soltar los esclavos contra sus amos y hacer a los pacíficos negros los instrumentos de sus horrendos vicios. ¡Que el cielo evite este golpe! ¡Que la sabiduría del gobierno de S.M interponga una mediación poderosa y oportuna! Aún no es demasiado tarde, pero la dilación está llena de peligros. Si la chispa escondida llega a hacerse llama todas nuestras islas occidentales serán consumidas en el incendio general. Tal, Señor, es el estado de la efervescencia entre los individuos de color que si se agita la cuestión de la emancipación de cualquier modo ahora, llenará de peligros y convertirá a los pacíficos y contentos negros en enemigos implacables, haciendo a todas las Indias Occidentales un teatro de conmoción y derramamiento de sangre. Qué consecuencias espantosas no debemos de consiguiente temer de que se manden deliberadamente emisarios instruidos a Cuba y Puerto Rico, que contienen más de un millón de esclavos, con el objeto de reducirlos a la rebelión con promesas de libertad, los atractivos de la riqueza y la esperanza del rango y el poder…Desgraciadamente, Señor, en todas nuestras colonias, por ejemplo y contagio de la Independencia de América del Sur, un espíritu de subversión e innovación fundado en sistemas visionarios no aplicable a la vida real, se ha posesionado del espíritu público: sus efectos están escritos en (con)colores demasiado permanentes para que puedan borrarse con facilidad. La rabia de la reforma, los pleitos de partido, el conflicto de (en) los intereses y pasiones contradictorias, han producido una tempestad cuyas consecuencias están en nuestra vista”.
En cuarto lugar, la presencia de Colombia en el Caribe Occidental, en el Pacífico y en el istmo de Panamá, era un factor incómodo a las pretensiones inglesas de control sobre las comunicaciones entre o a través del istmo de Panamá hacia y desde el Lejano Oriente, y también sobre las comunicaciones entre el Río San Juan, el Lago de Nicaragua y el golfo de Fonseca. En quinto lugar, lugar la posición de la nueva República en el Caribe Occidental apuntaba también hacia el bastión estratégico de la Gran Bretaña en el Caribe desde el siglo XVII, Jamaica. En sexto lugar se trataba de un Estado protonacional republicano que casi rodeaba de norte a sur la Monarquía absolutista del Brasil, cuyas fronteras no trascendían del río Amazonas, por lo que era motivo de inquietud no sólo para la Corte de los Braganza, sino para el Procónsul británico en Río de Janeiro. En séptimo lugar, el delicado equilibrio de poder en la cuenca del sistema fluvial Río de La Plata, Uruguay, Paraguay y Paraná y la disputa secular entre la Argentina y el Imperio brasileño, manipulado en doble juego por la diplomacia británica, amenazaba de complicarse por la presencia del nuevo factor de poder estatal, no sólo diplomático sino militar. Colombia habría podido alterar la balanza de poder que garantizaba la hegemonía de Inglaterra en la región; por último, la hegemonía colombiana en el Perú y el mecanismo de las alianzas con la República de Centro América, México y Chile era una barrera, al menos potencial, también a la penetración británica en Centro América y en toda la costa occidental de la América Central y del sur y una posición estratégica o dominante en la segunda alternativa de tráfico marítimo en las rutas de la expansión británica en ciernes hacia el Lejano Oriente, el estrecho de Magallanes.
Este universo de peligros, barajado y analizado en Londres después de largo y detenido cocimiento, posiblemente generó la decisión de reconocer a Colombia y de celebrar con ella un Tratado de Amistad y Comercio en 1825 y de iniciar la labor de zapa subterránea, para disolverla en concierto o con la inteligencia benevolente de la diplomacia y la intriga norteamericana, para cuya clase dirigente (la aristocracia esclavista sureña), Colombia era también una entidad política en las proximidades del golfo de México, rival y activa en las costas del azúcar, del tabaco y el algodón desde New Orleáns hasta Charleston, donde la esclavitud vivía uno de sus capítulos más oprobiosos.
La realización del designio británico se puso en práctica durante el reinado de Jorge IV, siendo Primer Ministro el Duque de Wellington y Secretario de Asuntos Exteriores Lord Aberdeen se inició formalmente el 7 de abril de 1829 con una visita a Caracas del Almirante Fleeming. Según José Manuel Restrepo, testigo de excepción de los acontecimientos y autor de “Historia de a Revolución de Colombia”: “…algunos dijeron entonces que había dado buenos consejos a Páez a favor de la Unión colombiana; pero lo cierto es que se declaró enemigo del Gobierno del Libertador; que desde Caracas fue a Valencia repetidas veces a verse con Páez, a quien diera consejos para que llevase a cabo su revolución; que ofreció premios y empleos en la isla de Trinidad a algunos de los mas atrevidos separacionistas; que dio plomo de la fragata inglesa que le había conducido, y ofreció a Páez elementos de guerra para sostenerse en el caso de ser atacado; que activó, en fin, por cuantos medios estuvieron a su alcance la separación de Venezuela.”
A su vez, Rafael María Baralt, también próximo a los acontecimientos y vivos aún muchos de los autores del drama. En su obra “Resumen de la Historia de Venezuela” expone que en diciembre de 1829, “Se hallaba en Caracas el Vicealmirante inglés Sir Carlos Elphistone Fleeming con el designio de hacer un tratado relativo al tráfico de esclavos, según lo supieron personas instruidas en las cosas de Venezuela y que tuvieron con él amistad y trato frecuente. Obvias razones y muy particularmente su conducta desmienten semejante suposición. Sir Carlos no podía creer que le fuese posible concluir con Páez, Jefe del Distrito militar una negociación de tal especie, y que no estaba de viaje para Bogotá, asiento entonces del Gobierno general, lo prueba su misión de muchos meses en Venezuela; de donde regresó a Europa. El porte del Vicealmirante autoriza para decir que su viaje a Costa Firme sólo tuvo por objeto influir en los negocios de aquel país. Viósele allí acalorando los partidos y activando los manejos revolucionarios para derrocar a Bolívar. No de otro modo puede explicarse su contínua asistencia a reuniones públicas, su intimidad con los principales y más fogosos agentes de la revolución de Venezuela, la grande si bien poco costosa generosidad de promesas con que halagaba a muchos y animaba a los mas, sus frecuentes paseos a Valencia para verse con el Jefe Superior, el contínuo navegar de sus buques a las islas vecinas y a varios puntos del continente, buscando noticias o esparciéndolas, y en suma, los ofrecimientos de todo género que hizo a Páez para el caso probable de una guerra con el Libertador.”
De la recepción del Almirante Fleeming en Caracas ofrecida por Páez, Soublette y Vargas, da fe un impreso publicado por el compilador Blanco y Azpúrua y el propio José Rafael Revenga.
Fleeming regresa a Caracas el 29 de septiembre de 1829 acompañado del Gobernador de Trinidad, Lewis Grant. El 29 de noviembre escribe un informe al Conde de Abeerden, donde dice: “...Un gobierno de Venezuela separado permitiría sin duda la libertad de religión: libertad de culto (en español en el texto); eliminaría el monopolio del tabaco y dejaría libre la exportación del ganado; estas dos medidas solas determinarían inmensa demanda de mercancías inglesas, porque las islas consumirían este artículo y el primero caería en manos de nuestros negociantes, de preferencia a cualesquiera otros.”
Comenta Caracciolo Parra Pérez prestigioso historiador contemporáneo venezolano respecto a los documentos anexos al Informe de Fleeming que: “...Vease en segundo lugar que Fleeming, temiendo la monarquía orleanista, aboga porque Venezuela se constituya en república separada independiente, lo cual, por otra parte, considera convenir mucho a los intereses comerciales de Inglaterra...”.
Por último la participación activa del Almirante en el movimiento separatista promovida por la naciente oligarquía venezolana se infiere directamente de una comunicación dirigida al General Pedro Briceño Méndez el 25 de noviembre de 1829 donde le dice: “...Ha sido en este momento acordado por la Junta del Convento de San Francisco que Venezuela se separa de hecho de la Nueva Granada y que este pronunciamiento se transmita a S. E. El General Páez, para que convocando los Colegios Electorales, se constituya un congreso. Por este acontecimiento que cambia la existencia política de Colombia en su territorio, es consiguiente que influya en que se suspenda la marcha de los Diputados que se habían nombrado al Congreso Constituyente, y por tanto creo que es de mi deber ponerlo en su conocimiento para lo que convenga en su proyectada marcha. Quedo de Vd. Atento servidor y amigo. C.E. Fleeming.”
Independientemente de estos testimonios y pruebas directas e indirectas convincentes, Cónsules y Agentes consulares extranjeros acreditados en Venezuela así como autoridades de Curazao, corroboran la existencia y magnitud de la conspiración inglesa contra Colombia. En la obra que contiene el resultado de la investigación dirigida por Alberto Filippi, en los archivos europeos sobre “Bolívar y Europa, Vol. I, Siglo XIX” se citan textualmente documentos emanados del Comandante de la Guarnición de Curazao, del Vicecónsul de Holanda en Caracas, del Embajador holandés en Londres, documentos numerados en la Sección Neerlandesa con los números 317a, 317b, 318, 324, 325, 329 y 331 donde los funcionarios respectivos refieren a sus respectivos gobiernos sobre la pública y notoria intromisión de Fleeming en la destrucción de Colombia. Mas tarde el Coronel Belford Hinton Wilson, Encargado de Negocios de S.M.B. en Caracas, informó en 1846 al Foreign Office: “La conducta del Almirante (en 1830) puede interpretarse en el sentido de que fomentó y alentó activamente la revolución... La creencia de que el Almirante Fleeming siguió entonces las instrucciones de su Gobierno es universal en Venezuela”.
El Foreign Office, por su parte en forma elusiva confirmó también en 1846 los hechos al expresar: “No parece necesario ni prudente entrar ahora en una controversia concerniente a lo que sucedió hace diez y seis años".
Al terminar quisiera simplemente recordar que el Libertador, en el ápice de su lucidez escribió a José Manuel Restrepo desde Lima el 7 de marzo de 1825: “El mal de que adolece Colombia, mi querido amigo, no depende de usted ni de mí, ni de nadie, sino de un poder extraño y muy grande de la Inglaterra, si viene a ser nuestra aliada.”
Concluyamos con Francisco Tosta García, conocido hombre público y escritor venezolano de finales del Siglo XIX, quien en 1910, nos narra acontecimientos sucedidos entre los años 1829 y 1831 poniendo en boca de uno de sus personajes novelescos lo que sigue:
“Colombia, señores, no es un delirio chimborázico, ni un mito, ni una quimera; la unión de estas nacientes Republiquetas de la América del Sur para formar una Entidad respetable, es una necesidad y el único medio de conservar nuestra soberanía, a través de los tiempos, no por temor a España, ni a ninguna otra nación europea, sino por salvarnos de caer en el porvenir, en las poderosas garras del águila del norte, en manos de los Estados Unidos de esa nación poderosa y colosal, que será siempre una amenaza para estos países débiles de aquende el Atlántico y el Pacífico”.
Con la muerte del Libertador desaparece casi de inmediato la obra magna del líder y su pueblo: la República de Colombia. A partir de este decisivo, aciago y traumático episodio se abre un prolongado ciclo histórico de retrocesos para los pueblos de Venezuela, Colombia, Ecuador y Panamá, en que paso a paso se impone la presencia en los antiguos territorios de la República extinta de una Oligarquía vernácula, variopinta y circunstancial de mentalidad eurocéntrica antibolivariana, anticolombiana y neocolonial. En los antiguos territorios de la región oriental de la Gran Colombia ella colmará el vacío de una élite política venezolana, dirigente del proceso de autodeterminación, prácticamente devorada en su segmento civil por los estragos de la guerra emancipadora. Este grupo de poder se implanta por casi dos siglos como clase explotadora hegemónica, y como élite política que desarrolla una cultura, una conciencia social y una ideología contrarrevolucionarias, necesarias para mantenerse en el poder y someter al pueblo a la ignorancia, la miseria y la exclusión política por cuenta de los intereses imperiales de la Gran Bretaña, primero y del imperio anglosajón, norteamericano, que asumió el relevo de aquel, a partir de 1908.
No obstante, a Simón Bolívar le sobreviven sus más allegados pares militares de la revolución libertadora: Rafael Urdaneta, Santiago Mariño, Pedro Briceño Méndez, Mariano Montilla, Diego Ibarra, Lino de Clemente. José Laurencio Silva, José de la Cruz Paredes, Bartolomé Salom, José Francisco Bermúdez, Manuel Valdéz, José Tadeo Monagas y José Gregorio Monagas, entre otros, que rinden su vida, sucesivamente, en el transcurso del siglo. Estos, próceres exilados en 1830, de regreso a la patria en 1834, después de haber sido desterrados por los autores del magnicidio de Colombia, como una sola voluntad enarbolan la bandera del restablecimiento de la República de Colombia en su unidad Suramericana. En esta decisión se enfrentan, en combates sucesivos a la Oligarquía recién instalada en el poder de la recién nacida República de Venezuela, en el propósito de reanudar el camino de la Revolución política abortada.
La Revolución de Reformas en 1835, los sucesos del 24 de enero de 1848, en el Congreso, son los momentos luminosos iniciales de esta lucha, falsificados por relatores y tinterillos de la Oligarquía, como pronunciamientos de militares ambiciosos estigmatizados y satanizados como enemigos de la paz social y de las instituciones republicanas, como todo, pretexto para reducirlos al ostracismo político. Desaparecida la generación militar de nuestros Libertadores, sus vástagos bolivarianos han sobrevivido, en sucesivas generaciones a pesar de los efectos paralizantes del culto a Bolívar y otros mitos políticos componentes de una ideología reaccionaria, en espera de un nuevo amanecer, que ha comenzado a despuntar con la Revolución Bolivariana iniciada en 1999."
Domingo, 27 de Febrero de 2005 19:03 ;?> No hay comentarios. Comentar.
24/02/2005
SURGIMIENTO Y DESAPARICIÓN DE LA GRAN COLOMBIA
(1819 - 1830) - UNA VISIÓN ALTERNATIVA
En conmemoración de los aniversarios 185° de la creación de la República de Colombia y 174° de la muerte de su Padre Fundador El Libertador, Simón Bolívar
Por Fermín Toro Jiménez - Embajador Representante Permanente de la República Bolivariana de Venezuela ante Naciones Unidas.
PRIMERA PARTE
El proyecto de Monarquía en Colombia fue una amenaza a la autodeterminación popular conquistada a sangre y fuego por los pueblos de la América Hispana, amenaza que fue repudiada explícitamente por el Libertador. Pero la secesión de Venezuela que fue un golpe cierto y mortal, significó simplemente la desaparición misma del Estado nacido de esa autodeterminación popular. A los ojos británicos pareció la vía mas expedita para remover radicalmente el obstáculo de una organización política que, a pesar de sus carencias, de haber sobrevivido habría constituido, independientemente de la forma política adoptada, un centro de poder irrefutable en América del Sur. Este golpe de gracia fue el resultado de una habilidosa diplomacia que al mutilar y disolver la República dejó simultáneamente en reemplazo una constelación de pseudo Estados sin consistencia interna, al garete, excéntricos e inermes, aislados unos de otros, sometidos a un régimen de dependencia y subordinación económica y política sin futuro ni viabilidad política. Retomemos ahora la secuencia de dicha acción diplomática, cuyos perfiles no fueron otros que los de una conjura de lesa patria por parte de quienes la secundaron en Venezuela, lo que hasta ahora ha estado oculto como resultado de una amnesia colectiva inducida por la Historia oficial.
Si desplegamos un mapamundi correspondiente al año 1830, descubriríamos enseguida cómo aparecieron en aparente sincronía dentro del sistema internacional de Estados naciones, varios nuevos Estados, con algunas características similares, ubicados en distintas regiones de la geografía mundial. Grecia, al fondo del Mediterráneo Oriental dentro de los confines del Imperio Otomano y próxima a los Estrechos y a Rusia por el Mar Negro; Bélgica situada frente a las costas británicas, deslindada entre el Canal de la Mancha, los Países Bajos y Francia; la República Oriental del Uruguay entre el Imperio del Brasil, el Paraguay y las Provincias Unidas del Río de la Plata y Venezuela, un inmenso territorio sin límites hacia el Sur, de frente al arco de colonias británicas del Caribe y disociada de la Nueva Granada.
Los rasgos particulares que identificaron por igual los llamados “procesos nacionales” según la Historia Universal eurocéntrica, de formación de Grecia, Bélgica, Uruguay, Ecuador y Venezuela consistieron en la carencia originaria de identidad socio política y de intereses nacionales, lo que todavía perdura en mayor o menor grado, en diversos continentes y latitudes del planeta donde perdurarán los regímenes neocoloniales surgidos de la descolonización de la segunda mitad del Siglo XX.
Estados creados desde afuera por la “benevolencia” de un poder extraño y ajeno a ellos como reflejo de estructuras internacionales, es decir como repúblicas de fachadas requeridas y diseñadas por los intereses imperiales británicos. Reflexionemos por un instante sobre la identidad de un belga, de un griego, de un oriental o uruguayo de un ecuatoriano o de un venezolano en aquel momento y difícilmente podríamos reunir rasgos identificatorios decisivos de una formación político-social específica. A lo sumo podríamos vincular a los griegos con reminiscencias de un pasado clásico conocido en la historia de Esparta y Atenas y sus respectivas civilizaciones de la Antigüedad. Pero nada tenían que ver los griegos de 1830 con ese pretérito como no fuera el testimonio de las ruinas de templos, ágoras y circos entre las cuales apacentaban las cabras de un pueblo pastoril por lo demás reculturizado por siglos de dominación otomana; poco podemos también decir de los belgas a quienes, según su procedencia difícilmente podríamos distinguir de un francés o de un holandés de las regiones aledañas, si recordamos a un uruguayo, todavía hoy nos cuesta algún trabajo distinguirlo de un argentino. Es un hecho conocido en el debate historiográfico uruguayo que una de las tesis o posiciones asumidas se funda todavía con o sin razón en la interrogante si se trata de un Estado viable, en razón de sus orígenes. Si finalmente, nos topáramos con un venezolano de aquel momento y aun de muchos años después, salvo el recuerdo del “ejemplo que Caracas dio” como dice nuestro Himno nacional producto de episodios de guerra civil con rasgos posteriores de insurrección anticolonial, en poco nos diferenciamos de los colombianos de la montaña, de la costa o de los llanos. Si hay algún destello de una primera identidad afirmada desde finales del Siglo XVIII en la Historia vernácula venezolana, correspondería en propiedad a los orientales; los demás eran y fueron, a pesar de su indeclinable voluntad de autodeterminación, virreinales o de rasgos virreinales. Excluimos expresamente a la élite cívico-militar libertadora cuya acción libertadora integró en un solo destello la América del Sur de origen hispánico, alumbrada por la conciencia de sus pueblos en rebelión anticolonial.
Lo que queremos expresar con lo dicho, es que los Estados nombrados no fueron otra cosa, en el momento de su aparición y por mucho tiempo después criaturas del Imperio británico, emanaciones de éste, fachadas cosméticas de un estatuto neocolonial, sin vida propia y con fuerte dependencia del Imperio en grados variables. Si observamos en particular el momento mismo de la creación de los Estados en cuestión veremos que constituyeron cada uno la solución a un nudo de contradicciones diseñadas por el gabinete británico en respuesta a necesidades de seguridad o de propósitos de expansión económica. Grecia aglutinada, débilmente alrededor de la Hetairía, resultó ser un producto de un compromiso político entre los intereses en pugna de Rusia en su expansión hacia el Mediterráneo y su rivalidad consiguiente con el Imperio Otomano, guardián en los Estrechos del acceso al Mar Negro, que resistía a la expansión Rusa a pesar de su descomposición interna desde el siglo XVIII, y los intereses imperiales ingleses en el Mediterráneo Oriental que desde sus bases en las islas jónicas rivalizan con Rusia y utilizan el respaldo a la Sublime Puerta para frenar las intereses del imperio moscovita. Es una resultante también de la expansión del Imperio de los Habsburgo y sus intereses danubianos en contraposición a Rusia y al Imperio Otomano y de la reaparición de Francia como potencia mediterránea a partir de 1818, generalmente subordinada a las decisiones inglesas. El desenlace de las contradicciones, el reconocimiento del movimiento filohelénico por Canning en 1825, el tratado franco-anglo-ruso de 6 de julio de 1827, la derrota de la flota otomana en Navarino en 1827 y la paz de Adrianópolis en 1829, fueron los hilos que condujeron al surgimiento de un Estado griego tutelado por la Gran Bretaña y dotado como tal de un gobernante escogido por la Casa real inglesa, una tajada territorial arrancada al Imperio Otomano y una pieza política inglesa en el Mediterráneo Oriental para mantener el control sobre los Estrechos y cerrar el paso a las pretensiones rusas de acceso y dominio del Mediterráneo.
Si atendemos el caso de Bélgica, arribaríamos a una conclusión parecida. La insurrección belga de 25 de agosto de 1830, de por si insuficiente para triunfar sin apoyo externo, desató otro mundo de contradicciones entre Francia, Inglaterra, los Países Bajos y Rusia principalmente, que fué la primera fractura del estatuto territorial establecido en 1815. Contradicciones entre los Países Bajos y quienes habían formado parte de éstos en el pasado; entre Francia, pescando en río revuelto por el engrandecimiento territorial con la posible incorporación de las regiones francesas de Bélgica y la Gran Bretaña que veía amenazada su flanco de seguridad por las aspiraciones francesas sobre la costa de Flandes; finalmente contradicciones entre Rusia como potencia legitimista defensora del statu quo postnapoleónico, Francia e Inglaterra. La salida al conflicto, fue también diseño británico a saber: la independencia de Bélgica un régimen de neutralidad y un príncipe propuesto por los británicos como soberano del nuevo Estado: Leopoldo de Sajonia-Coburgo.
Si nos trasladamos al Río de la Plata el escenario de la guerra entre el Imperio brasileño y las Provincias del Río de la Plata por la Banda Oriental desde 1825 hasta 1828, prolongaba el viejo conflicto territorial entre los antecesores, Imperios coloniales español y portugués en América del Sur. El conflicto termina con la Convención Preliminar de Paz de 27 de agosto de 1828 de donde emerge prácticamente por arte de magia la República Oriental del Uruguay como Estado tapón entre el Imperio del Brasil y las Provincias argentinas. La acción decisiva en este parto político a pesar de la figura el liderazgo y la huella del prócer de José Gervasio Artigas y quienes lo secundaron, fué la intervención británica a través de la mediación de Lord Ponsonby. El mundo de las contradicciones entre las Provincias Unidas del Río de la Plata y el Imperio brasileño entre aquellas y éste y el movimiento de José Gervasio Artigas y los intereses ingleses tras y uno otro bando, concurrieron a la construcción del nuevo Estado, que al momento era difícil diferenciar de una provincia argentina.
Por último volvemos la mirada a la aparición de la República de Venezuela por la secesión de la clase dirigente venezolana y la consiguiente disolución de la República de Colombia. La fragmentación y extinción de Colombia, así como la creación de Venezuela fueron también obra británica. En esta acción política y diplomática también tuvieron una importante participación los Estados Unidos de América en su doble condición de aliados y simultáneamente de rivales de Inglaterra. En este caso los hechos se produjeron igualmente como una salida a un complejo de contradicciones inextricables. Dentro de ellas, entre otras, mencionamos los conflictos entre las nacientes oligarquías venezolana y neogranadina, el antagonismo comercial y político entre Inglaterra y los Estados Unidos; el conflicto potencial entre las posesiones coloniales británicas en el Caribe, Colombia y las iniciativas del gobierno francés bajo la restauración que renacía de las guerras napoleónicas, que después para disputar a Alivión, territorios y pueblos de ultramar. Sin embargo, la ejecución del plan de desmembración de Colombia fue exclusivamente británico; la forma que adoptó fué una conspiración cuyo actor principal fue el Almirante Charles Elphistone Fleeming, nacido en 1774 y fallecido en 1840, Jefe de la Estación naval británica en las Antillas y miembro del Parlamento y su esposa de nacionalidad española Catalina Paulina Alessandro. Sus cómplices internos no fueron otra cosa que un cenáculo minúsculo de personajes civiles y militares de Caracas y Valencia, ajenos a toda voluntad popular motivados por el líder visible de los conspiradores, General José Antonio Páez, enemigo jurado del Libertador y de Colombia, seducido y financiado por sus “amigos” ingleses. Es necesario colocar este complot en el centro de nuestra historia como bisagra que explica el surgimiento de Venezuela como Estado en 1830 y como instrumento de demolición de Colombia a fin de no seguir escamoteando la verdad y falsificando nuestros orígenes como Estado. La dinámica de esta confabulación que se desarrolló entre 1829 y 1830 concluyó exitosamente.
Las instrucciones vinieron seguramente de Londres donde se analizó la situación de Colombia y se tomaron las decisiones pertinentes. Si nos situáramos en Londres como observadores y tratáramos por un momento de ponernos, como se dice, en los zapatos de los autores y ejecutores de la política exterior británica, no nos habrían inquietado al principio las informaciones ambiguas y contradictorias recibidas a diario, sobre la creación de un nuevo Estado en Angostura a fines de 1819, consolidado en 1821 en Cúcuta, que pretendía abarcar las cabeceras; fachada norte de América del Sur, ya que su supervivencia dependía al momento de la suerte de las victorias y reveses en que se debatían las armas republicanas, que tarde o temprano tendrían que enfrentarse al poderoso baluarte realista del Perú.
Pero una vez que el correo de ultramar informó del postrero clarín español en América en diciembre de 1824 y la creación de la República de Bolivia en agosto del año siguiente, serios motivos de inquietud deben haber aparecido para el futuro del Imperio. En un vasto territorio asolado por las guerras de independencia y dividido por facciones, se irguió de pronto como una arquitectura política de dimensiones colosales (si atendemos a la medida de los Estados que existían para la fecha, incluidos los Estados Unidos) que alteraba el equilibrio universal. La República de Colombia, como Estado protonacional, representó una eclosión política natural, contemporánea paralela y sincrónica al ascenso de las nacionalidades en Italia, en Polonia, en las posesiones desintegradas del Imperio Otomano en los Balcanes y en los Países Bajos austriacos, dolor de cabeza para las testas coronadas del absolutismo europeo, recién restauradas unas o reforzadas otras por la restauración. El Gabinete Inglés no podía enjuiciar en lo adelante, con la misma displicencia calculada que había demostrado un Canning ante los verdugos de la Santa Alianza, cuando lo invitaban a la represión de los movimientos nacionales en el continente europeo.
Jueves, 24 de Febrero de 2005 15:34 ;?> Hay 1 comentario.
16/02/2005
AMÉRICA LATINA, TIERRA DE MESTIZAJE
Por Sergio Micco (*) - El Mostrador
Febrero de 2005
Si hay algo extraordinario de América Latina es su colorido racial. Se trata de un continente de siete colores como dijo Germán Arciniegas. Se trata de un continente que alberga a decenas de millones de indios, a los cuales se sumaron africanos, europeos y asiáticos. Pero, a diferencia de lo que hicieron los ingleses en Estados Unidos, Asia o África, aquí se produjo una mezcla explosiva de razas. Este mestizaje fundió diferencias, pero también creó nuevos tipos: cruces entre blancos e indios, entre blancos y negros, entre indios y negros y otros “sangre-mezclada”.
Gérard Bouchard señala que nacieron así los mulatos (cruza entre negros y blancos o indios) y los mestizos (entre blancos e indios); pero esta tipología se enriquece con diversos vocablos: zambos o cafusos (negros e indios), pardos (blancos e indios, negros y otros), etcétera. Un autor llegó a censar en 1954 hasta 14 tipos de mestizos en Perú y 16 en México. Ya en el siglo XVIII, en una nomenclatura elaborada por José de Páez, se identificaba quince tipos raciales en esa población. A finales del siglo XVIII, la población de Latinoamérica comprendía 20 por ciento de blancos, 26 por ciento de mestizos, 8 por ciento de negros y 46 por ciento de indios.
Los españoles partieron con el intento de recrear en el Nuevo Mundo su madre patria castellana y andaluza. Nueva España fue el primer nombre dado a México. La actual Colombia formaba parte de lo que se llamaba Nueva Granada; Venezuela era la Nueva Andalucía; y Santo Domingo, La Española. Sus sueños europeos de un mundo mejor los proyectaron en las selvas, desiertos, cordilleras y pampas latinoamericanas. Así soñaron en El Dorado, en la Fuente de la Juventud, en la Ciudad de los Césares, en las Amazonas, en el Río de la Plata.
Sin embargo, comenzó a imponerse una nueva realidad. Los criollos eran los descendientes de españoles que habían nacido en América Latina y que comenzaron a ser marginados por España. Los criollos se veían privados de los favores de la administración real y la Iglesia (función pública, mando militar, jerarquía eclesiástica, etcétera). Como lo dijo Simón Bolívar no eran europeos ni indios, sino que estaba a medio camino entre los dos. En 1549, Carlos V había ya decretado que los mestizos no podían ejercer cargos públicos sin una licencia real. El rey también había instituido la regla de la pureza de sangre como condición de acceso a la nobleza. Durante todo el periodo colonial, de 170 virreyes, únicamente cuatro fueron de origen criollo. Esa proporción era de 14 de 602 en el caso de los capitanes generales, gobernadores y presidentes y de 105 de 706 en el de los obispos y arzobispos.
De esta realidad de marginación nació el espíritu de independencia. Primero fueron los alzamientos de los comuneros. El más importante de todos fue el de Tupac Amaru, que significó nada menos y en otros hechos, que la toma de Antofagasta a manos de miles de indios, a fines del siglo XVIII. Ese sentimiento se hizo carne en José de San Martín, en Argentina, Francisco Miranda y Simón Bolívar, en la “Gran Colombia”, Servando Teresa de Mier, Miguel Hidalgo y José María Morelos, en México. Los españoles se burlaban de José de San Martín o de Simón Bolívar por ser mestizos o “cabezas negras”.
Grave error, pues no comprendieron que había nacido una nueva raza, “la raza cósmica” de José Vasconcelos. Pero el triunfo de criollos y mestizos no fue la victoria de los indígenas que levantaron civilizaciones como la Azteca, Maya e Inca. Hoy en América Latina hay unos cuarenta millones de indígenas divididos en unos 400 grupos étnicos. Se trata de un 8% del total de nuestra población. Bolivia, Guatemala, Perú y Ecuador son los países con mayor población indígena, variando sus porcentajes con respecto a la población total desde un 70 a un 35 por ciento. La mayor parte de ellos viven en la extrema pobreza. Así el 64,3% de los indígenas bolivianos son pobres; el 86,6% de los indígenas guatemaltecos caen en la misma categoría junto con el 79% de los del Perú. La pérdida de sus tierras; el quiebre de sus economías comunitarias; la migración campo-ciudad; una mala educación y peor inserción laboral forman parte de un violento cuadro de explotación y dolor.
Es así como esta tierra de mezcla de razas y colores aún no se atreve a ser lo que está llamado a ser: tierra de mestizaje, diversidad y comunidad. Los indígenas nos recuerdan al interior de nuestras naciones lo que nos falta por crear en integración social. Ante el exterior son fuente de abundante mala conciencia entre nosotros.
¿Por qué no hacer justicia con ellos, de una vez? La papa, el tomate, el cacao, el maíz y el tabaco regalaron estas culturas al mundo. Fueron indios, a través de mitas y encomiendas, que extrajeron oro y plata para enriquecer a Europa a manos llenas. Generaron bellas ciudades, culturas, religiones, sistemas políticos, geometría, astronomía, medicina, arte y escritura. Ellos reclaman hoy su lugar en un continente que nació no para realizar la supremacía de una raza, sino que para hacer realidad el sueño de la fraternidad universal de que surgirá en una comunidad latinoamericana tan diversa como solidaria entre sí.
(*) Abogado y cientista político.
Miércoles, 16 de Febrero de 2005 18:21 ;?> No hay comentarios. Comentar.
08/02/2005
ENARSA-PDV
ENERGÍA PARA LA PATRIA GRANDE
Por Federico Bernal
Por supuesto que hay cosas por corregir, cambiar y hasta eliminar en torno a ENARSA, la ley de hidrocarburos y demás. El directorio de la empresa nacional no es de lo mejor. Muchos de sus miembros son retrógrados respecto al papel del Estado; despotrican contra YPF la misma batería de argumentos privatizadores, etc. Asimismo la ley de hidrocarburos no se cumple y se está a las puertas de una modificación absolutamente perjudicial a los intereses del país.
Más allá de esas fallas, por cierto siempre presentes en aquellos momentos de gestación o inicio de grandes proyectos, donde además el imperialismo se juega cartas y billetes fundamentales, ENARSA se ha materializado en un germen de acción revolucionaria, nacional y popular concreta. En 1922, Mosconi y la YPF SE comenzaron con muchísimas dificultades y hasta planteos erróneos (empresa de capitales mixtos, idea primigenia de Mosconi). A él le llevó 7 años ganar el mercado interno y decretar el "segundo ayacucho", al quebrar el monopolio de precios fijado por las transnacionales.
ENARSA, con un par de meses de vida, en una Argentina aún económica y políticamente dependiente, trabaja fusionada con PDVSA en pos de una unidad energética clave para la emancipación de la Patria Grande, y señores, ENARSA-PDV ya expende combustible más barato que las restantes compañías.
ENARSA y PDVSA comprará los activos de Shell (cuando en 1920 la Shell estimulaba la creación deYPF como freno a la Standard Oil), pretendiendo alcanzar el 17% del mercado argentino. Una estrategia de fusión capitalista entre empresas nacionales para ganar el mercado interno y comenzar con el debilitamiento de las multinacionales extranjeras. Exactamente la misma línea de acción que proponía Mosconi, quien por supuesto carecía de un Chávez y de una PDVSA. Llamativamente, Kirchner e Yrigoyen son semejantes en la madurez de su política exterior. La diferencia la plantea Venezuela, ahora hilo conductor de la integración petrolera y política a nivel regional.
La experiencia histórica, plagada de infinitos ejemplos de igual naturaleza, enseña el camino para el análisis actual de ENARSA. Desconocerlos, ignorarlos es traicionar la acción política nacional y revolucionaria más importante de este gobierno, quizás la única que le permitan o se permita concretar.
ENARSA y PDVSA, fusión y realidad para celebrar, emocionarse y apoyar incondicionalmente. Ante estos hechos irrefutables, las críticas contra ENARSA, contra su composición accionaria, su directorio, etc. no pueden sino ser calificadas de nacionalismo de operata, centradas en particularidades que tapan el bosque, por otro lado carentes de una visión estratégica nacional latinoamericana de conjunto.
Prensa - Causa Popular
Federico Bernal es autor de una importante obra de investigación sobre la historia de YPF y el petróleo de próxima publicación.
Martes, 08 de Febrero de 2005 13:29 ;?> No hay comentarios. Comentar.
04/02/2005
HUGO CHÁVEZ EN ARGENTINA
"Estamos en el camino de la integración del sur"
La Jornada
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y su par de Argentina, Néstor Kirchner, llamaron hoy aquí a profundizar la unidad de América del Sur luego de firmar acuerdos de cooperación e intercambio, entre ellos la alianza de la recientemente creada Empresa de Energía (Enarsa) argentina y la petrolera venezolana PDVSA, además de consolidar el proyecto de la regional Televisora del Sur (Telesur).
El presidente Chávez, quien inició ayer por la tarde una visita de 24 horas a Argentina, declaró previamente a este periódico que las relaciones argentino-venezolanas son "excelentes", y que los avances en las mismas fortalecen el proceso de integración "que es cada vez más profundo".
"Que no se equivoquen algunos que intentan impedirlo", dijo al destacar la acción latinoamericana para advertir a Estados Unidos que no interviniera en el reciente conflicto colombo-venezolano y el papel desempeñado por el presidente de Cuba, Fidel Castro, como mediador. "Estamos en el camino de la integración del sur y está llegando el momento de decir y hacer", dijo Chávez, quien consideró que los países latinoamericanos están ya conscientes del "inmenso daño que provocó el proyecto neoliberal impuesto".
También destacó que Venezuela nunca había tenido tanta presencia en Argentina y en el Cono Sur como ahora, especialmente con la firma del acuerdo entre Enarsa y la gigante estatal PDVSA, que ya tiene oficinas en Buenos Aires.
El mandatario venezolano sigue pensando en el proyecto de una gran petrolera sudamericana y latinoamericana que una a las empresas de la región.
Después de la firma de los acuerdos con Kirchner en la Casa Rosada, Chávez habló sobre el Foro Social Mundial de Porto Alegre, al que asistió en días pasados: "Es la posibilidad de reflexionar, de ir abriendo caminos a un mundo alternativo, cuando el imperialismo ha resucitado con toda su furia y salvajismo, no sólo económico sino militar". Pero aunque valoró el debate, insistió en que hay que hacer "más".
"Nos estamos encontrando los latinoamericanos desde hace mucho tiempo, porque habíamos perdido el rumbo", dijo al mencionar el esfuerzo de unidad de Simón Bolívar en el siglo XIX. En este sentido consideró que su visita a Buenos Aires está destinada a "acelerar el proceso (integrador) y convertir palabras en acciones".
En su breve discurso, Chávez destacó la "creatividad y coraje" del gobierno argentino para enfrentar el tema de la deuda externa. "Hemos pagado varias veces la deuda eterna", sostuvo, y reproduciendo palabras de Fidel Castro, agregó que la deuda es "matemáticamente eterna". Arremetió entonces contra el Fondo Monetario Internacional, "culpable de la gran deuda que pesa" sobre los países de la región, pues "violó las Constituciones de nuestros países en beneficio de sectores minoritarios".
Lanzó la propuesta de crear un club de países deudores para negociar con los organismos financieros, pues "hay países cuyos presupuestos se van casi todos hacia el pago de la deuda", así como crear un "banco del sur" que gestione créditos para el desarrollo.
Asimismo, habló de la necesidad estratégica de lograr una televisión latinoamericana como Telesur, para contrarrestar las manipulaciones informativas de la mayoría de los medios privados, y se mencionó a la cadena estadunidense CNN.
Y en el ámbito internacional abogó por la democratización de Naciones Unidas y el retorno al multilateralismo, al criticar "el poder de veto de los triunfadores de la Segunda Guerra Mundial tantos años después" como un anacronismo insostenible.
Por su parte, el presidente Kirchner consideró que para construir una "estrategia de desarrollo sustentable con inclusión social", hay que "construir una sólida unidad continental".
Al destacar la importancia de los acuerdos firmados y que dan continuidad a los que ya se están ejecutando, como el intercambio de combustible por alimentos, dijo que habrá nuevos rubros dentro de ese intercambio, que servirán "para generar empleo" y reactivar producción local.
Por lo pronto, en los locales Astilleros Río Santiago, paralizados en los 90 durante la ola privatizadora menemista, ya finalizó el arreglo de un buque tanque y hasta el año 2008 se construirán otros cuatro, lo que ha significado la reincorporación de trabajadores a sus tareas. "El Luisa Cáceres fue el primer barco venezolano que se repara en Argentina en 200 años. Antes, todo se mandaba al Norte y era muy caro. Aquí salió muy bien y costó 4 millones de dólares. Barato", comentó más tarde Chávez.
En coincidencia con Chávez, Kirchner sostuvo que hay que buscar el respaldo de la opinión pública al multilateralismo, "que debe ser un instrumento especial" para la defensa de todos los derechos de los pueblos, mientras señaló la responsabilidad de los organismos internacionales en las crisis de la región.
"Necesitamos que nuestros pueblos comprendan y defiendan los cambios para encontrar soluciones propias. Es fundamental encontrar el espacio que nos permita una voz en el mundo", señaló el mandatario peronista. "La fragmentación y las luchas entre países hermanos han resultado funcionales para que la pobreza y la desigualdad proliferen en nuestro continente", añadió.
Los acuerdos firmados hoy contemplan áreas como la energía, comunicaciones, ganadería, educación y alimentos. Este es el tercer viaje de Chávez a Argentina, donde esta tarde inauguró una estación de servicio fruto de la unión Enarsa-PDVSA (gasolinera), de las 600 previstas en el acuerdo energético.
Ahora se busca lanzar la Televisora del Sur, en la que el gobierno venezolano ya invirtió 3 millones de dólares y donde la participación argentina, con 20 por ciento en la etapa inicial del proyecto, será en la prestación de servicios periodísticos y culturales generados en medios públicos, provinciales y académicos.
Poco antes de inaugurar la gasolinera de Petrosur, Chávez dijo que hay "buenas posibilidades" de que PDVSA adquiera los activos de Shell en Argentina, cuando la compañía angloholandesa está retirando inversiones de la región, para "latinoamericanizar" las inversiones internacionales de esa empresa estatal.
"Tenemos ocho refinerías en Estados Unidos, con 14 mil estaciones de combustible, y estamos subsidiando a (el gobierno de George W.) Bush, con 1.5 millones de barriles diarios de petróleo subsidiado. Eso es colonialismo", explicó este día, cuando desde Washington la Casa Blanca volvió a hablar de su "preocupación" por Chávez.
Esta noche, antes de partir Chávez -quien en varias ocasiones citó al general Juan Domingo Perón, el tres veces presidente argentino- se reunirá con intelectuales, periodistas y movimientos sociales y humanitarios.
Viernes, 04 de Febrero de 2005 00:47 ;?> No hay comentarios. Comentar.
14/12/2004
DECLARACIÓN DEL CUSCO
III REUNIÓN DE PRESIDENTES DE AMÉRICA DEL SUR
Cuzco (Perú) 13 de diciembre de 2004
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Los Presidentes de los países de América del Sur reunidos en la ciudad del Cusco en ocasión de la celebración de las gestas libertarias de Junín y Ayacucho y de la convocatoria del Congreso Anfictiónico de Panamá, siguiendo el ejemplo de El Libertador Simón Bolívar, del Gran Mariscal de Ayacucho Antonio José de Sucre, del Libertador José de San Martín, de nuestros pueblos y héroes independentistas que construyeron, sin fronteras, la gran Patria Americana e interpretando las aspiraciones y anhelos de sus pueblos a favor de la integración, la unidad y la construcción de un futuro común, hemos decidido conformar la Comunidad Sudamericana de Naciones.
I. La Comunidad Sudamericana de Naciones se conforma teniendo en cuenta:
La historia compartida y solidaria de nuestras naciones, que desde las gestas de la independencia han enfrentado desafíos internos y externos comunes, demuestra que nuestros países poseen potencialidades aún no aprovechadas tanto para utilizar mejor sus aptitudes regionales como para fortalecer las capacidades de negociación y proyección internacionales; El pensamiento político y filosófico nacido de su tradición, que reconociendo la preeminencia del ser humano, de su dignidad y derechos, la pluralidad de pueblos y culturas, ha consolidado una identidad sudamericana compartida y valores comunes, tales como: la democracia, la solidaridad, los derechos humanos, la libertad, la justicia social, el respeto a la integridad territorial, a la diversidad, la no discriminación y la afirmación de su autonomía, la igualdad soberana de los Estados y la solución pacífica de controversias; La convergencia de sus intereses políticos, económicos, sociales, culturales y de seguridad como un factor potencial de fortalecimiento y desarrollo de sus capacidades internas para su mejor inserción internacional; La convicción de que el acceso a mejores niveles de vida de sus pueblos y la promoción del desarrollo económico, no puede reducirse sólo a políticas de crecimiento sostenido de la economía, sino comprender también estrategias que, junto con una conciencia ambiental responsable y el reconocimiento de asimetrías en el desarrollo de sus países, aseguren una más justa y equitativa distribución del ingreso, el acceso a la educación, la cohesión y la inclusión social, así como la preservación del medio ambiente y la promoción del desarrollo sostenible.
En este contexto, el desarrollo de las regiones interiores del espacio sudamericano, contribuirá a profundizar el proyecto comunitario, así como a mejorar la calidad de vida de estas zonas que se encuentran entre las de menor desarrollo relativo. Su compromiso esencial con la lucha contra la pobreza, la eliminación del hambre, la generación de empleo decente y el acceso de todos a la salud y a la educación como herramientas fundamentales para el desarrollo de los pueblos; Su identificación con los valores de la paz y la seguridad internacionales, a partir de la afirmación de la vigencia del derecho internacional y de un multilateralismo renovado y democrático que integre decididamente y de manera eficaz el desarrollo económico y social en la agenda mundial; La común pertenencia a sistemas democráticos de gobierno y a una concepción de la gobernabilidad, sustentada en la participación ciudadana que incremente la transparencia en la conducción de los asuntos públicos y privados, y ejerza el poder con estricto apego al estado de derecho, conforme a las disposiciones de la Carta Democrática Interamericana, en un marco de lucha contra la corrupción en todos los ámbitos; Su determinación de desarrollar un espacio sudamericano integrado en lo político, social, económico, ambiental y de infraestructura, que fortalezca la identidad propia de América del Sur y que contribuya, a partir de una perspectiva subregional y, en articulación con otras experiencias de integrac