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MIRANDO AL SUR - augusto alvarado


UNIÓN SURAMERICANA

<hr><h2><u>UNIÓN SURAMERICANA</h2></u> Por Enrique Oliva

Reconquista Popular
- Diciembre 2004

Malvinas y la Unión Suramericana son las dos banderas anticolonialistas nacionales, e internacionales, más popularmente convocantes de nuestras conciencias, por enfrentar a los verdaderos grandes enemigos de los pueblos del continente. Ambas insignias coinciden con el mandato de los libertadores, avalados por la sangre criolla derramada tan generosamente.

Las notas difundidas por nosotros y otros grupos activistas patrios sobre la cuestión Suramericana, han tenido una gran repercusión en nuestro país como el exterior. Ese logro de comunicación entre quienes poseen ideas nobles pero sin acceso a la sorda prensa tradicional, lo debemos a Internet, único medio de acceso ilimitado (por ahora).

Los contactos deben ampliarse aun más con la difusión de ideas y sugestiones de cuantos desean el bien común, ante la poderosa ofensiva de quienes atacan al proyecto de unidad nacional e internacional bajo justas banderas.

El enemigo común dispone de muchos medios económicos y bien aceitados mecanismos conformados no solo por ejércitos genocidas sino también con infiltraciones en los movimientos populares y medios de comunicación.

Movilización de cipayos

Ya se le ha permitido, sin ninguna reacción sino con difusión amplia, a la intrusa embajadora de México en Argentina expresarse en forma descalificadoramente insultante contra países firmantes de la Declaración de Sucre. Esta señora, como se informa, ha hecho “estudios superiores” en la Universidad de Kansas durante dos años y un master en la Universidad de Columbia (Nueva York). Pero ese ejemplo de esta “columbian girl” es solo el comienzo de una “guerra total” contra la idea de unidad. Deben esperarse ataques de muchas otras fuentes, quizás hasta ahora insospechadas de cipayismo.

La artillería más pesadas, aun no desplegada, no tendrá ni siquiera el límite de llegar a ”asesinatos selectivos”, pasando por los sobornos.

La alarma no es una invención nuestra. La tomamos del sitio francés http://www.voxnr.com del importante Movimiento Nacionalista-Revolucionario y Solidarista, que señala los instrumentos del imperio para sus operaciones intervencionistas disfrazadas de filantrópicas. Comienza la nota diciendo: “Las fundaciones Soros y Ford, la Freedom House y la CIA financian las 'revoluciones democráticas' en el mundo”. Este llamado de atención, que da muchos ejemplos pasados y presentes será objeto de una traducción completa separada, por ser muy esclarecedor. A nosotros nos recuerda al embajador yanqui Spruille Braden quien núcleo a todos los partidos políticos sin excepción y a los medios de difusión tradicionales en contra de Perón.

Pero el pueblo de Perón le ganó al imperio anglo-yanqui con la movilización del 17 de octubre y luego en las urnas. Lo mismo ocurrió recientemente en Venezuela, donde nunca le perdonarán al bolivariano Chávez que alienta a la Unión Suramericana. Es el mismo pensamiento del General San Martín que le ganó a España, como Juan Manuel de Rosas venciera a los colonialistas franco-ingleses y a los cipayos argentinos que se pusieron los uniformes de las dos más grandes potencias de la época.

Tanto le dolió al Imperio Británico perder el dominio de Argentina, “una de las mejores joyas de la corona”, que Winston Churchill declaró en 1955 en la Cámara de los Comunes, a los 86 años de edad, con su odio intacto: “La caída del tirano Perón en Argentina es la mejor reparación al orgullo del Imperio y tiene para mi tanta importancia como la victoria de la Segunda Guerra Mundial, y las fuerzas del imperio inglés no le darán tregua, cuartel ni descanso en vida ni tampoco después de muerto”.

Argumentos tramposos a tener en cuenta

La principal “razón” objeción de mala fe consiste en sostener que conviene más la “Unión Latinoamericana” y hasta algunos se animan a enarbolar la Panamericana” incluyendo a Estados Unidos.

¿Quién puede estar en contra de una futura Unión Latinoamericana? Por supuesto que nadie. Pero debemos ir por pasos más seguros y con el tiempo llegar a todo el continente y después a un universalismo como lo preveía el General Perón para el futuro.

Si incluimos hoy al Caribe, Antillas y Centroamérica, donde priman colonias descarnadas o encubiertas que son paraísos fiscales y bancarios para los manejos especulativos capitalistas y guarida de dineros mal habidos (narcodólares en especial), los suramericanos quedamos en minoría para cualquier cambio que quisiéramos intentar. Significaría una nueva OEA, esa dependencia del Departamento de Estado cuya nulidad es más que evidente y su servicio al Imperio Anglosajón quedó bien claro con la agresión colonial de gobiernos (no de pueblos) en la Guerra de Malvinas.

A más de la inexplicada entrada a la Unión Suramericana de las guayanas holandesas e inglesas, esperan otras más complicantes como la guayana francesa y Belice. Este último “país independiente”, nacido en 1981, es un estratégico territorio centroamericano de 22.965 K2, usurpado a Guatemala. Por supuesto, también está en la OEA y... en el Commonwealth.

Cuando la Unión Suramericana se consolide, por la movilización de todas las organizaciones populares, será el momento de aceptar el ingreso de otras naciones del continente, una por una, previa demostración de su real independencia.
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