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MIRANDO AL SUR - augusto alvarado


“ILUMINADOS POR EL FUEGO”

<hr><h1><u>“ILUMINADOS POR EL FUEGO”</h1></u>

UNA PELÍCULA DAÑINA



Por Claudio Chávez

La Guerra de Malvinas no ha sido un buen ejemplo de estrategia militar, hubo peores. Ni siquiera podría ser considerada una opción internacional recomendable, quedaban otros caminos por explorar. Sin embargo a la hora de un repaso histórico lo peor que se puede hacer con aquella gesta es promover su denigración y descalificación.

El odio y el desprecio a las Fuerzas Armadas, sentimiento arraigado en minúsculos sectores intelectuales argentinos, no pueden cegar de forma tal, que impida comprender los intereses generales del país más allá de quienes lo gobiernan.

La película Iluminados por el Fuego que pretende abordar aspectos de esta guerra cae en errores imperdonables e inmerecidos. Incorpora a su guión condimentos superficiales y hueros, propios, del pensamiento progresista: algunos gramos de alma justiciera comprometida con los valores universales de la humanidad doliente, y sensiblería barata, como resaltar la juventud inexperta de soldaditos, arrancados brutalmente de las faldas de sus madres por la prepotencia cuartelera.

Sorprende este último discurso, atento a que Director y guionista son firmes defensores de los combatientes del 70', tan jóvenes como los de Malvinas.

Sin embargo pareciera que la corta edad en los 70 fuera garantía de pureza, entrega desinteresada y justicia ¡al fin y al cabo eran jóvenes idealistas valientes y aguerridos!, empero, en Malvinas los párvulos devienen en niños inexpertos, temerosos y bautismales.

¡Francamente hay que tener el alma torcida para sesgar la mirada de esta manera!

Los jóvenes, a criterio de estos intelectuales, pueden asimilar, adultamente, la teoría del foco y la lucha armada en aras de vagas sociedades igualitarias. Ahora, cuando se trata de la defensa de la patria, de valores vinculados a la soberanía y a nuestra historia se transforman en niños de pecho a los que hay que proteger como si fueran de cristal.

Tristán Bauer, Director y co guionista, junto a Bonassso, nos brindan una versión de la guerra tan injusta como incorrecta, tan infantil como atrabiliaria, tan anti argentina como inhumana.

Es, tan solo, un perfil más de la ola desmalvinizadora. No proponen nada nuevo. Apenas una retahíla de monsergas como:

Los intentos de perpetuación en el poder por parte de la Dictadura Militar, que al lograr una resolución decorosa del problema de las islas zafarían de la responsabilidad política del golpe del 76'.

La insistencia sobre mal trato a los jóvenes soldados por parte de una oficialidad perversa que desarrolla el orden cerrado en medio del campo de batalla, negándose a ver en ellos, a noveles guerreros sino a "tagarnas" muertos de miedo y frío.

Finalmente la idea de que nada patriótico, digno y altruista puede partir de esas Fuerzas que aniquilaron lo "mejor" de nuestra juventud.

Así las cosas, la película transita en una medianía que, con notables esfuerzos técnicos, no alcanza a sobrecoger al espectador. Al menos conmigo no lo han logrado.

Iluminados por el Fuego es una excusa, vil e insincera, para denigrar lo mejor del alma argentina: la entrega sin cortapisas al destino común expresado, en este caso, en la defensa irrestricta de la soberanía territorial y también cultural, por parte de unas Fuerzas Armadas plagadas de contradicciones, de jóvenes soldados cuyas vidas trascendían a la heroicidad, de intelectuales que interpretaron las circunstancias y de un pueblo que acompaño la situación.

Frente a esta patraña se hace preciso recordar que en historia no se juzgan las razones ocultas y personales de tal o cual hombre o gobierno, sino la importancia y el valor de la acción misma. Se evalúa, sólo, la justicia o injusticia de los hechos.

¿Qué importancia tiene para la historia la factura moral de sus personajes? ¿Acaso nobles y loables labores no han sido llevadas adelante por hombres y mujeres de vida personal dudosa? ¿Y tremendas crueldades por personajes impolutos y admirables por su conducta cotidiana?

¿Con que ética juzgamos a los militares, a los políticos, con la misma con la cual juzgamos, a los sacerdotes, los médicos o las maestras jardineras?

Por otro lado ¿merecen condenarse todos los actos de las Fuerzas Armadas por su incalificable error con el golpe de Estado del 76'. ¿Es posible tanta ligereza de análisis? ¿Todo se hace mal o todo se hace bien?

Veamos lo que quiero significar, nuestra historia está cargada de ejemplos, compartamos uno.

El General Lavalle tuvo un desempeño excepcional en la Batalla de Riobamba, inflingiéndole una formidable derrota al Ejercito español. Algunos años después, en plena guerra civil porteña, ordenará el fusilamiento de Dorrego y la matanza de gauchos e indios en el interior de la provincia. ¿Alguna de estas acciones anula a la otra?

Para ser más preciso ¿su conducta criminal contra hermanos de provincia y enemigos políticos opaca u oculta su patriotismo?

Como decía un entrañable humorista "una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa".

Por una se lo condecorará y por la otra pagará. ¡Así de sencillo!

Por otro lado y a mí entender lo más grave y desolador del film es negar o restar mérito a la heroicidad de las jornadas. Lo aseguro, convencido de mis palabras, por haber sido Director de la única escuela secundaria para excombatientes, por dónde pasaron a lo largo de cinco años doscientos de ellos y conozco de lo que escribo.

Entiéndase bien lo que quiero señalar. No me refiero a la valentía y al coraje personal que unos exageraron y otros carecieron, apunto a la heroicidad de la gesta.

Es que Director y guionista encerrados en su hermético mundo ideológico remiten todo a lo individual y se les escapa lo trascendente.

Bauer y Bonasso con esta película devastan la estructura emocional del guerrero. Al desvalorizar o minimizar la gesta pulverizan su moral y el sentido de sus actos. Con los argumentos ofrecidos por la película ¿de que sirvió haber estado allí? ¿A qué tanta muerte y tristeza?

En su pretendida reivindicación de los excombatientes lo único y perverso que logran es abandonarlos inermes, desnudos y desolados.

Huérfanos de razones y vacíos de heroicidad ¿qué queda de ellos? Bauer y Bonasso corrompen de esta manera el acto más generoso, más extraordinario, más voluminoso en la vida de los individuos y de los pueblos, como es el sacrificio y la entrega por una causa común, como es la Patria.

De aquí al suicidio hay un paso muy corto.
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1 comentario

Guillermo -

Excelente comentario de la pelicula. En un pais colonial o semicolonial que lucha contra el imperialismo SIEMPRE se debe estar con el pais oprimido y contra el pais opresor por mas \"democratico\" que sea el gobierno del estado imperialista y por mas antidemocratico que sea el del pais oprimido. Esto ya lo sabia el viejo Trostky, pero los cipayos de la pseudoizquierda colonial buscan el gobierno \"ideal\". En 1982 aun vivian muchos de los personajes que en la decada de 1940 pedian enviar a nuestros soldados a la guerra interimperialista por el reparto del mundo. En ese momento no eran \"chicos de la guerra\", eran combatientes \"antifascistas\". Por suerte a esa Union Democratica la derroto Peron y dio diez años de gobierno a favor de las mayorias populares.
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