En nota titulada “La Agonía Nacional”, publicada en “La Epoca”, del 4-12-05, decíamos que Bolivia estaba en camino de desintegrarse por haber perdido su “ajayu” (palabra aymara que significa alma). Añadíamos que, para revertir la situación, el triunfo de Evo Morales, en las elecciones del 18 de diciembre último, era insuficiente, ya que, si se deseaba detener la debacle y reabrir el camino de la esperanza, esa victoria tenía que ser contundente, a fin de convertir al Movimiento al Socialismo (MAS), de mero frente electoral en Movimiento Patriótico capaz de aglutinar al conjunto de la nación oprimida. Y el milagro se produjo. Evo obtuvo el 54 % de los sufragios, lo que le proporciona la legitimidad que necesita para revertir las políticas neoliberales, que llevaron al país al borde de la desintegración. Se confirmó, una vez más, que los pueblos saben encontrar las respuestas que necesitan para preservar su existencia.
Sin embargo, sería grave error creer que la recuperación de la autoestima, de la dignidad, de la soberanía y de los recursos naturales serán tareas fáciles. Todo lo contrario. Voceros del Partido de Aznar, en España, ya mostraron las uñas, al afirmar, sin prueba alguna, que Evo ganó los comicios con los petrodólares de Venezuela. ¿Desde cuando los recursos de un país latinoamericano son superiores a los del Imperio y de las transnacionales?
En lo interno, la oligarquía nativa se aglutinará alrededor del Senado de la República, donde, gracias a un absurdo sistema electoral, los derrotados tienen un senador más que los partidarios de Evo, lo que los llevaría a sabotear todos los proyectos de ley, por la vía de falta de quórum en la Cámara Alta. Ante esta situación, dirigentes del MAS advirtieron que los movimientos sociales impedirán el sabotaje oligárquico. Los grandes medios de comunicación social están en manos neoliberales. Así ocurre con un matutino nacional, cuyo director es parte del Movimiento Bolivia Libre (MBL), responsable, junto a Gonzalo Sánchez de Lozada (GSL), de la desaparición del ente petrolero estatal.
Los neoliberales controlan también importantes gobiernos departamentales, desde donde tratarán de impedir que el Estado recupere el control de los hidrocarburos en toda la cadena productiva y convoque a una Asamblea Constituyente, que debe colocar los cimientos de un país menos excluyente, con autonomías departamentales, en el marco de la unidad nacional, que impulse la industrialización del país y lo inserte en proyectos de contenido latinoamericano, como la empresas petroleras de la América del Sur, propuesta por el Presidente de Venezuela.
Sin embargo, los problemas vendrán también de una izquierda “termocéfala”, que ha comenzado a otorgar plazos de cien días a Evo para resolver problemas estructurales, como la desocupación, e incrementos salariales al margen de la realidad. Hoy, más que nunca, los movimientos sociales deben enfrentar los grandes desafíos de Bolivia junto a Evo y no contra él. La vigencia de una tregua social para enfrentar al Imperio y encarar con éxito las tremendas dificultades que se avecinan es indispensable.
También pueden surgir corrientes, dentro del MAS, que pongan en jaque al propio MAS. En ese listado se hallan los militantes de partidos conservadores que ingresaron a sus filas, con la finalidad de mantener sus privilegios y los de las clases sociales a las que representan. Ellos predicarán “prudencia” para que nada cambie, lo que erosionaría las esperanzas y la credibilidad de Evo Morales. Pero también dentro del MAS se hallan grupos fundamentalistas, aunque de escasa importancia, que predican un indigenismo a ultranza, lo que impedirá que el instrumento político del cambio se consolide en todos los distritos del país. Las tareas que los bolivianos tenemos por delante son gigantescas y difíciles. Sin embargo, al haber recuperado nuestro “ajayu”, permite observar el horizonte con una mirada de esperanza.
El bolo alimenticio de varias transnacionales, integrado por la fabulosa serranía de “El Mutún”, al este del departamento de Santa Cruz, en plena frontera con Brasil, que contiene 40.000 millones de toneladas de mineral de hierro y 10.000 millones de toneladas de manganeso, ya estaba en sus gargantas. No se lo pudieron tragar porque la presión ciudadana logró recuperarlo del fondo de su garganta,
La licitación, que debía favorecer a las empresas brasileñas Sidersul y Vale do Río Doce Akes SA., estaba totalmente digitada. El grupo “Tumbar”, de la familia “Monasterios”, de Santa Cruz, vinculado al multimillonario brasileño, Eike Batista, ya había logrado un permiso para avanzar en la explotación de la serranía. Ahora tenía comprometido el respaldo de cuatro de los siete integrantes del comité de adjudicación del proyecto.
Lo insólito del caso, es que se pretendía que la explotación de 1.5 millones anuales de toneladas de hierro, para la fabricación de arrabio, se la hiciera con carbón vegetal, lo que implicaba la tala de 45 hectáreas diarias de bosque amazónico, que alcanzaría a 165 mil hectáreas anuales y 657 mil hectáreas en los 40 años de duración del proyecto.
Los depredadores afirmaban que su propuesta era la más ventajosa, al ofrecer fuentes de trabajo a 5000 motosierristas que, sin medida ni clemencia, derribarían árboles para convertirlos en combustible de la acería. Sin embargo, es más insólito todavía que a sólo 20 kilómetros del cerro cruce el gasoducto de Santa Cruz s San Pablo, lo que facilita el uso del gas natural como reductor del hierro, a fin de producir hierro esponja o palanquillas, cuyas utilidades son muy superiores a la sola comercialización del arrabio,
El secreto del enigma reside en que el arrabio debía servir como insumo a las acerías que Brasil tiene en la serranía de "El Urucum", hermana siamesa de "El Mutún", donde se producen derivados del mineral de hierro con diesel y termoelectricidad. De esta manera, la parte boliviana del yacimiento, en lugar de ser competitiva del Brasil, se convertía en su subsidiaria.
Al detenerse la licitación, se pudo conocer que la empresa Shandong Luneng, de China, ofrece invertir, en lugar de los 500 millones de dólares de los brasileños, 5.000 millones de dólares, que abarca la construcción de un moderno ferrocarril que atraviese el territorio boliviano hasta Tacna Perú, para, desde allí, exportar, a través del Océano Pacífico, productos elaborados para los crecientes mercados asiáticos.
La importancia de la oferta es de tal magnitud que Bolivia, por primera vez en su historia, tendría un ferrocarril que articule el oriente y el occidente de su territorio. Hasta el día de hoy, el país tiene una red oriental de ferrocarriles, conectada a Argentina y Brasil, y una red occidental, que le sirve para exportar minerales por puertos chilenos. Las redes oriental y occidental continúan separadas.
Muchos creen que la licitación de “El Mutún”, en condiciones tan negativas para la ecología de Bolivia, era una contravención al protocolo de Kyoto, suscritos por Bolivia, en preservación de la capa de ozono. El atentado, a punto de consumarse, se detuvo por el abrumador triunfo del Movimiento al Socialismo (MAS), de Evo Morales, en las elecciones presidenciales del 18 de diciembre pasado.
Morales, frente a quienes pretendían presentarlo como "enemigo" del desarrollo de Santa Cruz por coadyuvar a que la licitación se postergue, aseguró que ella se llevará adelante dentro de dos meses, pero se da por descontado que, en forma previa, se cambiará el Código de Minería, elaborado por el ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, a la medida de sus intereses privados, y se prohibirá el uso del carbón vegetal en la reducción del hierro.
Tampoco es casual, finalmente, que empresarios brasileños, asociados a grupos oligárquicos de Santa Cruz, se hubieran adjudicado 600.000 hectáreas de bosques cercanos a "El Mutún", a fin de perpetrar el ecologicidio aquí denunciado.
Viernes, 30 de Diciembre de 2005 21:08 Autor: aonike. ;?> No hay comentarios. Comentar.
22/12/2005
BOLIVIA: LOS DERROTADOS
Por Andrés Soliz Rada
Los separatistas de la oligarquía cruceña, uno de cuyos representantes es el presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), José Céspedes (“El Deber”, 18-06-05), son los principales derrotados en las elecciones presidenciales del 18 de diciembre pasado, en las que Evo Morales, del Movimiento al Socialismo (MAS), obtuvo un triunfo inobjetable. Estos disgregadores del territorio patrio se aprestaban a entregar a las petroleras norteamericanas y europeas el dominio total de las regiones arrancadas de la soberanía nacional, a fin de convertirlas en otros “kuwaits” del cono sur latinoamericano.
Céspedes y sus congéneres no imaginaron, ni en sus peores pesadillas, que uno de cada tres habitantes de Santa Cruz de la Sierra votaría por el MAS y que uno de los tres senadores de ese departamento responderá al primer indígena que llega a la Presidencia, con un discurso de unidad nacional, que aísla y derrota también a los voceros de un fundamentalismo indigenista, tan trasnochado como la edad de piedra. En las candidaturas perdidosas, los separatistas también fueron marginados.
La noche de las elecciones, alrededor de 40.000 personas se congregaron en las inmediaciones de la Casa de Campaña del MAS de Santa Cruz para festejar su victoria. La prepotencia de la Unión Juvenil Cruceñista, que repelió a palos a indígenas que trataban de ingresar a la Plaza de la ciudad oriental, será difícil que se repita. Uno de los economistas más prestigiosos del país, por su talento y honestidad, además de portador de dos apellidos tradicionales del oriente boliviano, Roger Ortiz Mercado, es el vocero del MAS en Santa Cruz, lo que equivale a decir también que es el vocero de la unidad nacional en ese departamento.
La derrota alcanza a los gerentes y subalternos de las transnacionales, que añoraban discutir los contratos petroleros con sumisos funcionarios distritales que acataran sus órdenes y no con un Estado nacional, que debe retomar el interrumpido camino de su construcción y fortalecimiento, con el apoyo de regímenes que, en mayor o menor grado, defienden la autonomía de sus pueblos, como Chávez, Lula, Vásquez y Kirchner. Los racistas de los nueve departamentos también han mordido el polvo de la derrota. Sus antepasados fundaron, en 1825, una república oligárquica de la que fue excluido el 90 por ciento de sus habitantes, lo que generó un colonialismo interno que el MAS debe terminar de erradicar.
Este triunfo tiene, como antecedentes, la rebelión de Tupak Katari de 1781; las insurrecciones de mojeños y chiriguanos en el oriente boliviano, la revolución paceña del 16 de julio de 1809, en cuya Junta Tuitiva participaron representantes indígenas; la revolución del 9 de abril de 1952, que consagró el voto universal; la fundación de Conciencia de Patria (CONDEPA), que, en 1989, logró que Remedios Loza sea la primera mujer indígena en ser diputada nacional y los triunfos de movimientos sociales que expulsaron a la norteamericana Bechtel que impuso la privatización del agua y consiguieron la fuga del corrupto Gonzalo Sánchez de Lozada.
La victoria de Evo Morales está, sin embargo, plagada de dificultades. La primera de ellas reside en contener a quienes tratarán de utilizar la elección de prefectos (gobernadores de cada departamento) para continuar enarbolando consignas separatistas. El Presidente electo ha aclarado que en la Asamblea Constituyente, a reunirse desde agosto próximo, se apoyarán a las autonomías en el marco de la unidad nacional. La simbiosis de ponchos y corbatas es la frase que utilizó al iniciar su campaña proselitista.
Las autonomías no están en discusión. Lo que se debatirá serán su contenido y sus alcances. Esta claro que las autonomías no incluyen a las relaciones exteriores, a las Fuerzas Armadas y la Policía, al régimen económico y financiero, a una base filosófica común en la educación, que coadyuve a la consolidación del ser nacional, y la planificación estratégica de la economía. Lo anterior significa estructurar un Estado nacional capaz de insertarse en los proyectos de integración de América Latina, sobre todo, en materia petrolera. Finalmente, Evo y el MAS requieren aislar a la ultra izquierda, pero para ello deben demostrar que no son una continuación del neoliberalismo, repudiado en las calles y en las urnas, sino una ruptura con la claudicación y el saqueo, con la inmoralidad y el cinismo.
En las elecciones del 18 de diciembre próximo, se juega la viabilidad de Bolivia. El triunfo del Movimiento al Socialismo (MAS), de Evo Morales, puede significar, más allá de sus contradicciones y limitaciones, la recuperación progresiva de la soberanía nacional, casi anulada por los regímenes neoliberales de las dos últimas décadas. El analista argentino, Andrés Oppenheimer, conocido por sus posiciones neoliberales, acaba de afirmar, en el “Miami Herald”, al igual que su congénere Carlos Alberto Montaner, que el único país en el continente en riesgo de desaparecer es Bolivia.
El drama de esta república reside en tener una importante reserva de gas natural, adecuada a las necesidades del Cono Sur, donde las grandes petroleras como Repsol, Total, British Gas y Exxon, están fuertemente asentadas, sin que el Estado nacional, reducido a escombros por el neoliberalismo, antes de haber podido consolidarse, esté en condiciones de fiscalizarlas. La posibilidad de contener la balcanización del país no pasa sólo por el triunfo del MAS, sino porque ese triunfo sea contundente, a fin de tener la fuerza que necesita para detener a las tendencias separatistas alentadas por transnacionales, sobre todo en Tarija y Santa Cruz.
El domingo se elegirán no sólo al presidente y vicepresidente de la República, sino a Prefectos departamentales, varios de los cuales podrían alentar tendencias disgregadoras, con el apoyo de centros de poder mundial, organismos financieros y grandes consorcios económicos. Se necesita que el MAS deje de ser sólo una confusa y vacilante fuerza de resistencia al neoliberalismo, para convertirse en Movimiento Liberador, capaz de aglutinar a la nación oprimida, sin caer en fundamentalismos indigenistas que profesan varios de sus dirigentes.
El movimiento nacional requiere de capacidad de movilización en torno a la defensa de la autoestima, de la propiedad de los recursos humanos y naturales y de su industrialización interna, dentro de la visión bolivariana, hoy liderada por el Presidente Hugo Chávez. El MAS debe comprender que no está partiendo de cero. Por ello debe recoger las banderas del socialismo militar que en 1937 protagonizó la primera nacionalización del petróleo en América Latina; del Presidente Gualberto Villarroel, colgado, en 1946, de un farol de la Plaza Murillo, de La Paz, por enfrentar a la plutocracia del estaño y los latifundistas; de la traicionada Revolución Nacional de 1952; de la segunda nacionalización del petróleo de 1969, llevada a cabo por el general Alfredo Ovando; y del “Modelo Endógeno de Desarrollo, propuesto por “Conciencia de Patria”, en 1989. Sobre esa base, Evo Morales puede convertirse en el primer presidente indígena, con visión nacional, en un país de mayoría quechua-aymara.
El destino de Bolivia depende también del apoyo de los movimientos populares de América Latina, que no pueden observar con indiferencia, como hasta ahora, los intentos del imperio y sus agentes por despedazar al país. El MERCOSUR es la avanzada de la resistencia a las ingerencias imperiales, pero, infelizmente, poderosas transnacionales están incrustadas en los países que lo integran. Del resultado de la pugna entre los pueblos de Argentina, Chile, Brasil, Paraguay y Uruguay frente a las petroleras de EEUU, Inglaterra, Francia y España dependerá también el proceso boliviano.
Petrobrás debería ayudar a la reorganización de la empresa petrolera estatal de Bolivia (YPFB), sin someterse a las presiones de sus socias: Repsol y la Shell. La ayuda venezolana debe servir para que YPFB forme parte de Petrosur, la propuesta más audaz del Presidente Chávez. Es un grave error creer que la derrota del movimiento popular boliviano beneficiará a los países vecinos. Todo lo contrario. La disgregación de Bolivia proseguirá con similares intentos en Paraguay, Uruguay, Perú y Ecuador, sin olvidar que el capital financiero busca arrancar la Patagonia de la soberanía argentina y la Amazonía del control brasileño.
Jueves, 15 de Diciembre de 2005 23:04 Autor: aonike. ;?> No hay comentarios. Comentar.
09/12/2005
BOLIVIA: “IMPERIALISMO” VENEZOLANO
Por Andrés Soliz Rada La Paz – Bolivia “Sólo los necios hablan de establecer relaciones perdurables, sin el empleo de la fuerza, entre la raza americana pura, tal como existe en los Estados Unidos, y la raza mestiza hispano india, tal como se encuentra en México y Centro América" .William Walker: “Autobiografía”.1855 (“Guía del Tercer Mundo”. Editorial Bodoni. México, 1979. Página 315).
En las campañas electorales de todo el mundo existen exageraciones y falsedades. Sin embargo, es demasiado que Hernán Terrazas, representante de la candidatura presidencial de Jorge Quiroga, hubiera indicado a Juan Ramón Quintana, delegado de Evo Morales, que este último apoyaba al “Imperialismo Venezolano”, de Hugo Chávez, en respuesta a la crítica que recibió de coincidir con la política de EEUU.
La frase del filibustero norteamericano que inicia esta nota, quien, con apoyo de Washington, se proclamó, en 1856, presidente de Nicaragua, a fin de extender el esclavismo que estaba a punto de ser abolido en su país, se anticipó a la diferencia que establecieron los clásicos del marxismo, sobre todo a partir de Lenin, entre países opresores y oprimidos, caracterizada por la succión del excedente económico que, en mayor o menor grado, sufren las colonias y semicolonias por los imperios, no exenta de invasiones y mutilaciones territoriales. Sobre el particular, Carlos Montenegro, en su libro “Las Inversiones Extranjeras en América Latina”, desnuda la brutalidad con que EEUU se anexó la mitad de México, dividió a Colombia para crear la República de Panamá, los desembarcos de marines en Centro América, la prepotencia con que la CIA derrocó a Jacobo Arbenz, en Guatemala, o las matanzas de la United Fruit, en países "bananeros" insumisos al coloso norteamericano.
Lo anterior no sólo es historia. Es también presente. No han pasado muchos años desde el bombardeo a Panamá, las invasiones a Granada o la República Dominicana, las imposiciones de dictaduras inhumanas en la región o los genocidios en Irak o Afganistán, sin olvidar los innecesarios bombardeos atómicos a Hiroshima y Nagasaki, sus cárceles en Bagdad o Guantánamo o los actuales centros de tortura de la CIA en Europa oriental.
Venezuela, en cambio, es una más de las provincias balcanizadas de la Patria Grande. Sufrió todas las consecuencias de esa disgregación, desde la succión petrolera y la mono producción, recordada por Sergio Almaraz en su “Petróleo en Bolivia”. A fines del Siglo XIX y principios del Siglo XX, sufrió el bombardeo de sus puertos, por barcos ingleses, alemanes e italianos, por el no pago de la deuda externa.
Todos los intentos de las semicolonias por detener la humillación han sido denostados por las metrópolis y sus agentes internos. Perón fue tildado de fascista, Villarroel de nazi, el MNR de comunista, al igual que el gobierno del general Alfredo Ovando y Marcelo Quiroga Santa Cruz, por nacionalizar el petróleo.
Con todos los defectos que se quiera encontrar al Presidente venezolano, Hugo Chávez es un referente de la liberación nacional en América Latina, sobre todo por pretender articular a las empresas estatales en América del Sur y Centroamérica. Lo anterior es intolerable para las transnacionales europeas y norteamericanas del oro negro.
En la política cotidiana, no siempre coinciden las visiones de Venezuela y Bolivia, menos si esta se halla gobernada por los continuadores de la política de Gonzalo Sánchez de Lozada. Desde luego que nos alegró que Chávez apoyara la causa marítima de Bolivia y no compartimos su apoyo a José Miguel Insulza para la Secretaría General de la OEA. Hubiéramos preferido que siga comprando soja boliviana y no la de EEUU. Quisiéramos que rompa el anillo energético que busca succionar el gas boliviano.
Sin embargo, una es la política concreta de Chávez que tiene que buscar las formas de detener los intentos de la CIA por derrocarlo y asesinarlo, y otra utilizar esos matices para calificar a su régimen de “imperialista”, como los que presiden los Bush, los Cheney o los Tony Blair.
Viernes, 09 de Diciembre de 2005 20:17 Autor: aonike. ;?> Hay 1 comentario.
02/12/2005
BOLIVIA: LA AGONÍA NACIONAL
Por Andrés Soliz Rada
Bolivia agoniza, pero no sólo por la voracidad de las petroleras, la maldad de los organismos financieros o la ambición de las oligarquías vecinas. Agoniza por su crisis espiritual, porque su “ajayu” (palabra aymara que significa alma) está casi desintegrada.
Cuando miles de comerciantes exigen que continúe la venta de ropa usada de EEUU (prohibida en toda la región), lo que ocasiona el cierre de fábricas y talleres, se advierte que la crisis ha alcanzado a sectores populares.
Cuando las FFAA observan impasibles la entrega a EEUU de 28 mísiles defensivos (de corto y mediano alcance), donados por China Popular, para que sean desactivados y luego devueltos como chatarra, se comprueba que carecen de dignidad.
Cuando el candidato presidencial del MNR, Michiaki Nagatani, es aplaudido por asegurar que seguirá pagando a los mayores de 65 años un bono solidario (BONOSOL), cuyo monto (250 dólares al año) es el mismo para un paupérrimo campesino o para el plutócrata Gonzalo Sánchez de Lozada (GSL), con lo que se dilapidan los recursos de la liquidación de las empresas estatales, se engaña al país al decirle qué saldrá de la miseria por el camino de la limosna. ¿Qué hubiera pasado si los europeos occidentales utilizaban los dineros del Plan Marshall para repartirlo entre sus ancianos?
Cuando llega a la sede de gobierno el Presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), José Céspedes, después de vociferar la consigna ¡Independencia!, ¡Independencia!, en una reunión pública de Santa Cruz, (“El Deber” 18-06-05), sin que nadie critique su actitud, se demuestra que el fatalismo disgregador ha adormecido a columnistas y comunicadores sociales. Cuando los disgregadores de Bolivia hacen firmar libros a favor del separatismo sin que existan respuestas por la unidad nacional, se comprueba que la capacidad defensiva de los bolivianos es inexistente.
Cuando muchos cooperativistas mineros se oponen a la reorganización de la Corporación Minera de Bolivia (COMIBOL), en alianza con las transnacionales, y sindicalistas de YPFB que impulsaron la liquidación de la estatal petrolera pretenden repetir sus tropelías, ahora que la empresa ha sido reflotada, sin que la sociedad los condene, debe aceptarse que el debilitamientos de la conciencia nacional ha llegado al movimiento obrero. COMIBOL y YPFB pueden ser reorganizadas sin las lacras de la corrupción que las corroyeron.
Calles y caminos son cotidianamente bloqueados, con frecuente financiamiento de ONGs, por motivos nimios. No existe preocupación por el país en su conjunto. Muchos creen que los problemas serán resueltos con una Asamblea Constituyente, a realizarse después de las elecciones presidenciales del 18 de diciembre. Están equivocados, porque en estas elecciones se elegirán prefectos departamentales, que antepondrán la región al país y obstaculizarán la reconstitución del Estado Nacional.
Casi la mitad de la población deposita su esperanza en Evo Morales, el primer indígena, con visión nacional, que ocuparía la presidencia de la República. Me sumo a esa ilusión, pero siempre y cuando su acompañante a la vicepresidencia, Álvaro García Linera, abandone su prédica de “nación aymara”, con derecho a territorio propio, a parlamentarios “originarios” y manejo autónomo de recursos naturales. Hasta ahora nadie ha trazado diferencias claras entre indígenas y mestizos o entre territorios de unos o de otros. Por el contrario, la base de la nación es indo mestiza. Pero en tanto el indigenismo a ultranza es sólo testimonial, detrás del separatismo regional están las transnacionales que pretenden controlar el gas de Tarija y Santa Cruz, para beneficio de sus filiales y socias asentadas en Chile, Argentina y Brasil.
Existe poco espacio para la esperanza. Aunque el “ajayu” de Tupak Katari, de los protomártires de la independencia y de patriotas como Busch, Villarroel, Almaraz, Quiroga Santa Cruz y Ortiz Mercado puede aún lograr que el MAS forme parte de un Movimiento Nacional más amplio y unitario, desprovisto de fundamentalismos indigenistas y capaz de salvar a Bolivia.
Viernes, 02 de Diciembre de 2005 22:00 Autor: aonike. ;?> No hay comentarios. Comentar.
11/11/2005
BOLIVIA
OMISIÓN EN LA CUMBRE
Por Andrés Soliz Rada La Paz – Bolivia
El documento de la tercera cumbre de los pueblos de América, suscrito el 4-XI-05 en Mar del Plata, Argentina, paralelo a la reunión de presidentes del continente, resume las respuestas a la opresión imperial. En ese sentido, rechaza al Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), la deuda externa, el terrorismo de Estado, la detención política de ciudadanos cubanos en EEUU y la protección de Bush al terrorista Posada Carriles, defiende los derechos humanos, la integración Latinoamérica, una mejor distribución de la riqueza y seguridad hemisférica frente al neoliberalismo genocida.
Como todo en la vida es perfectible, el analista Enrique Oliva, en “Rebanadas de la Realidad”, del 8-XI-05 (distribuido por Internet), indica que la declaración debió exigir también el retiro de enclaves coloniales en las Malvinas, en las Guayanas y en islas del Caribe, convertidas en paraísos financieros. Admite, sin embargo, que el tema Malvinas fue subsanado en el vigoroso discurso del Presidente Hugo Chávez, quien concluyó vitoreando a las Malvinas argentinas.
Desde nuestro punto de vista, el documento de Mar del Plata debió denunciar, además, los desembozados intentos de desmembrar a Bolivia, en beneficio de las petroleras. En momentos en que concluía el evento contestatario, el ex canciller boliviano, Juan Ignacio Siles del Valle, revelaba que Chile promovió una invasión armada en Bolivia, el 24 de junio de 2004. Ese día se produjo la renuncia del Jefe de Estado, Carlos Mesa, quien dejó el cargo al Presidente de la Corte Suprema. Eduardo Rodríguez Veltzé. La sugerencia fue presentada por José Miguel Insulza, delegado de Santiago ante la asamblea de la Organización de Estados Americanos (OEA), razón por la que Bolivia, explicó Siles, no apoyó su designación como secretario general de ese organismo. (“El Diario”, de La Paz, 5-X-05).
Insulza, según Siles, explicó que no estaba pidiendo la intervención de “cascos azules”, de las Naciones Unidas, sino una incursión internacional, basada en el artículo 20 de la “Carta Democrática” de la OEA, que justifica esa acción en caso de riesgo para la democracia en la región. Añadió que, felizmente, ningún país respaldo esa moción. En la misma publicación, otro ex canciller boliviano, Javier Murillo de la Rocha, acusa a Insulza de actuar “como un vulgar invasor”.
El analista Juan Ramón Quintana recordó que Chile se ha convertido en el aliado estratégico de EEUU en la región, que gastó, en los últimos años, más de 8.000 millones de dólares en armamentos, con lo que rompió el equilibrio militar en la zona, que envió tropas a Haití, vendió armas a Ecuador y permitió que su territorio sea utilizado por Inglaterra en la guerra con Argentina (“La Prensa”, 7-XI-05). Las transnacionales asentadas en Chile necesitan las reservas bolivianas de gas y agua dulce y han logrado que importantes empresarios chilenos se asocien a oligarcas de Santa Cruz, en rubros importantes como la Banca y la agroindustria.
Los acosos a la integridad de Bolivia no tienen pausa. Esa oligarquía, que deseaba designar un gobernador para Santa Cruz, impuso, mediante la manipulación de los grandes medios de comunicación masiva, la elección de prefectos desvinculados del Estado nacional, a realizarse en próximas semanas. El presidente de sus industriales, Gabriel Dabdoub, demandó la inmediata venta de gas a Chile, en lugar de que esta materia prima sea utilizada como elemento de negociación de Bolivia para recuperar su salida marítima y en contra de lo decidido por un referéndum nacional.
Esa oligarquía acoge en su seno a las petroleras que urgen las ventas de gas a sus filiales asentadas en Argentina y Brasil, vetando la industrialización interna el gas. Ya circulan libros pidiendo la “independencia” de Santa Cruz. En forma previa, el Ministro de Defensa argentino, Jorge Pampuro, declaró que Bolivia ya está libanizada. El prófugo Gonzalo Sánchez de Lozada (GSL) pronosticó que Bolivia será invadida como Afganistán. Mark Falcoff, asesor de Dick Cheney, aseguró que Bolivia será “borrada del mapa”. Bush insiste en que el país firme el tratado de inmunidad para sus tropas, ya instaladas en Paraguay. Tantos antecedentes ameritaban una advertencia en la cumbre de los pueblos de América.
Viernes, 11 de Noviembre de 2005 17:39 ;?> No hay comentarios. Comentar.
04/11/2005
BOLIVIA
Maradona y Evo Morales - Cumbre de los pueblos
LIBROS PARA LA UNIDAD NACIONAL
Por Andrés Soliz Rada
La Paz - Bolivia
El titular periodístico es inequívoco: “Buscan firmas por la independencia de Santa Cruz” (“La Prensa”, 29-X-05). La consigna de dividir a Bolivia proviene de sectores del “Comité Pro Santa Cruz”, aplicada por la Unión Juvenil Cruceñista (UCJ), conocida por golpear a indígenas que reclaman acceso a la tierra. Si sectores de ese Comité canalizan los planes de las petroleras, de centros de poder mundial y de la oligarquía chilena, ¿por qué los habitantes de Santa Cruz, respaldaos por el cardenal Julio Terrazas, jefes militares y policiales, empresarios, trabajadores del campo y de las ciudades, profesores, estudiantes y amas de casa, no abren libros en defensa de la unidad nacional?
Es verdad que la letal alianza de petroleras, usurpadores de tierras fiscales e importantes medios de comunicación busca la secesión de Santa Cruz. Pese a ello, no detendrá la avalancha de un pueblo orgulloso de ser boliviano. El nacer en algún lugar del planeta es una fatalidad. Sin embargo, el haber nacido y vivido en un país oprimido por los imperios, saqueado por las transnacionales y cercenado por oligarquías vecinas, con la complicidad de nuestros propios oligarcas, es un reto para no convertirnos en apátridas. Es cómodo pertenecer a potencias que explotan a países pobres. Es heroico, en cambio, en países como el nuestro, conservar la heredad que nos legaron nuestros mayores y que debemos dejar a nuestros hijos.
Luchar en Bolivia por la integridad nacional no es lo mismo que defender el andino centrismo, la sede de gobierno, el número de escaños parlamentarios para las regiones o los privilegios de los burócratas que gobiernan desde La Paz. Esas deformaciones fueron estructuradas por los oligarcas de la plata, los “barones” del estaño y por quienes condujeron a la revolución de 1952 a la claudicación y la derrota, y que dejaron en la miseria al conjunto del país. Ningún ciudadano humilde, de ninguna región del país, fue cómplice de ese fracaso ni acuñó la mentalidad centralista de la gran minería, digitada por el capital foráneo. Todo esto debe cambiar, pero no para despedazar a Bolivia ni empujarla a contiendas fratricidas.
Santa Cruz tiene demasiada tradición patriótica para dejarse manipular por traficantes inescrupulosos. Lo señeros espíritus del federalista Andrés Ibáñez (nacido en Cochabamba), de Germán Busch, nuestro máximo héroe en la guerra del Chaco, de Enrique Finot, el canciller en la primera nacionalización del petróleo en América Latina, de Dionisio Foianini, el fundador de YPFB, y de Humberto Vásquez Machicado, el eximio historiador que condenó el Código “Davenport” del MNR guiarán esa epopeya unitaria.
Cabe sumar el recuerdo de Ñuflo Chávez Ortiz, que tanto luchó contra el pongueaje, de Mario Gutiérrez, el sólido defensor de la causa marítima, de José Ortiz Mercado, el forjador de la mejor estrategia para el desarrollo nacional que se escribió en Bolivia o de Gladys Moreno, cuya melodiosa voz buscó siempre unir al país.
Esos nombres tienen continuadores en el presente, como los de la parlamentaria Nora Soruco, de políticos como Roger Ortiz Mercado, Jerjes Justiniano, Tany Menacho y Carlos Hugo Molina, de escritores como Homero Carballo, de artistas como Piraí Vaca, de cineastas como Rodrigo Bellot o de periodistas como Fredy Morales. Por el contrario, candidatos presidenciales como Jorge Quiroga Ramírez deben explicar por qué propician a candidatos que atentan a la unidad nacional, como Roberto Ruiz Vas Werner en Tarija, en tanto Samuel Doria Medina, debe preguntar a su candidato vicepresidencial, Carlos Dabdou, si continúa planteando la “nación camba”, disgregadora de Bolivia.
La lucha por la unidad nacional exige diferenciarse de fundamentalismo indigenista, como el que propició Alvaro García Linera, candidato vicepresidencial del MAS, de Evo Morales, quien, felizmente, ha cambiado de discurso, y que servía, como anillo al dedo a los separatistas del oriente. Para abrir los libros en defensa de la unidad nacional nadie tiene que pedir permiso a nadie. Todo ciudadano que ama a su Patria debe hacerlo por iniciativa propia, con quienes comparten su patriotismo. Hoy, como nunca, adquiere validez, esta trascendental reflexión de José de San Martín: “Cuando la Patria está en peligro todo está permitido, menos el no defenderla”.
Viernes, 04 de Noviembre de 2005 19:52 ;?> No hay comentarios. Comentar.
24/10/2005
BOLIVIA
EL PAÍS SIN CLASE DIRIGENTE
Por: Andrés Soliz Rada
En las semi colonias, como Bolivia, a diferencia de las naciones industrializadas, las clases sociales no se desarrollan principalmente por contradicciones internas, sino en oposición o apoyo a los imperialismos que distorsionan su economía. En este sentido, las oligarquías no tienen un proyecto nacional, ya que sólo aspiran a recoger las migajas de las transnacionales, a las que se unen para debilitar al Estado nacional. Sin embargo, en países vecinos los empresarios nativos no siempre son enemigos del Estado.
Cabe recordar que las petroleras integran la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz (FEPSC), que tiene peso político decisivo en la región. La Confederación de Empresarios, con sede en La Paz, avala la aberración, se ufana de haber impulsado la liquidación del ente petrolero estatal y nunca tuvo la honestidad de condenar la monumental corrupción de Gonzalo Sánchez de Lozada (GSL).
Se pensó que los empresarios de origen indígena (en el país se los llama cholos) serían la vanguardia nacional, al no estar directamente vinculados al capital foráneo. El industrial cervecero, Max Fernández, impulsó la Unión Cívica Solidaridad (UCS), que obtuvo importantes espacios políticos, usados por “el jefe” para evadir impuestos con todos los gobiernos de turno a los que apoyaba con similar entusiasmo.
En 1988, el comunicador social, Carlos Palenque, fundó Conciencia de Patria (CONDEPA), con el fanático respaldo del cholaje indo mestizo. Su núcleo intelectual elaboró el “Modelo Endógeno de Potenciamiento Nacional”, varios de cuyos planteamientos fueron asimilados por la revolución venezolana y han sido recogidos, sin mencionar su procedencia, por el Movimiento al Socialismo (MAS), de Evo Morales.
CONDEPA desapareció el 2002, por la muerte prematura de su fundador, por no haber construido una dirección política sólida, por los fraccionamientos internos y por la campaña despiadada de casi todos los medios de comunicación del sistema, apoyada por la Corte Nacional Electoral y los partidos tradicionales. Sin embargo, CONDEPA abrió el camino a organizaciones quechua-aymaras, como el Movimiento Indígena Pachacutec (MIP), cuyos planteamientos etnicistas, lo hicieron inviable. Los partidos que se reclaman de la clase obrera, al sostener que la contradicción fundamental en Bolivia opera entre proletariado y burguesía y no entre el imperialismo y la nación oprimida, carecen de convocatoria.
En América Latina, los grandes movimientos nacionales, como el peronismo argentino, el MNR boliviano y el aprismo peruano, fueron forjados, a veces con participación militar, por intelectuales de las capas medias. El MNR, con Víctor Paz Estensoro a cabeza, claudicó desde el inicio de la revolución de 1952, al no completar la nacionalización de las minas con hornos de fundición, proceso industrial que continuó realizándose en fundiciones inglesas de propiedad de Patiño, el más importante de los “Barones” del estaño. Paz Estensoro terminó respaldando la liquidación de YPFB llevada a cabo por GSL.
La otra rama del MNR, acaudillada por Hernán Siles Zuazo, fue cercada, después de la reapertura democrática de 1978, por la social democracia, encarnada por el Movimiento de Izquierda Revolucionario (MIR), de Jaime Paz Zamora, y por el Partido Comunista (PC), línea Moscú. Los jóvenes idealistas del MIR, admiradores del Che Guevara, participaron en vergonzosos actos de corrupción, como en los llamados “narco vínculos”, y traicionaron a sus ideales, para terminar de abanderados, en meses pasados, de la ratificación del tratado de inmunidad para las tropas norteamericanas.
El MAS, que al igual que CONDEPA tiene una base social indo mestiza, no ha transparentado sus relaciones con las ONGs, lo que puede empantanarlo. Tampoco ha renunciado a prácticas corruptas heredadas del pasado. En anteriores días, su candidato renunciante a Senador por Santa Cruz, general ® Vito Ramírez, denunció que en el MAS existe “depravación política”, ya que fue presionado para firmar papeles en blanco a fin de garantizar su lealtad. El MAS tiene enemigos externos muy peligrosos, pero ninguno tan temible como el pragmatismo interno, al que debe derrotar a fin de constituirse en dirección política de la nación oprimida.
Lunes, 24 de Octubre de 2005 17:22 ;?> No hay comentarios. Comentar.
16/09/2005
BOLIVIA: IMPERIO Y DEMOCRACIA
Por Andrés Soliz Rada
Nunca, desde los tiempos de Pericles, se había profundizado tanto el abismo entre contenidos y formas de la democracia. Aún en la antigua Grecia, se sabía que este sistema de gobierno beneficiaba sólo a los hombres libres y no a los esclavos que lo sustentaban. Sin embargo, se lo utiliza hoy para justificar la succión transnacional de recursos naturales, explotación inicua de mano de obra barata y apropiación del excedente económico generado por nuestros pueblos. Los “modernos romanos” dicen que no se recuerda otros momento en la historia en que esta democracia hubiera tenido tanta aceptación generalizada.
A sus críticos se les recuerda que su ausencia condujo a totalitarismos como los de Stalin o Hitler o, en América Latina, a dictaduras genocidas, como las de Videla en la Argentina, García Meza en Bolivia o Pinochet en Chile, con su secuela de desaparecidos, torturados y asesinados. Sus abanderados dicen que la lucha por la democracia necesitó de algunos “sacrificios”, como lanzar bombas atómicas innecesarias sobre Hiroshima y Nagasaki, invadir Vietnam o devastar Irak, a fin de derrocar al dictador Sadam Hussein.
Sus ideólogos olvidan que los sátrapas centroamericanos asesinaron con respaldo directo del Pentágono y que, posteriormente, esos mismos dictadores fueron abandonados a su suerte cuando el imperio advirtió, en su pugna geopolítica con la ex Unión Soviética, las ventajas de reemplazarlos por “demócratas” sumisos. Así, América Latina vivió la tragedia de ofrendar la vida de decenas de miles de jóvenes idealistas que coadyuvaron a expulsar a dictadores instalados por los norteamericanos, reemplazados por una democracia al servicio de los norteamericanos. A partir de Jimmy Carter, los términos democracia y libre mercado se volvieron sinónimos.
La victoria mediática de “La Trilateral” (EEUU, Japón y Alemania Occidental) fue mayúscula. Hoy parece una herejía recordar que en la cúpula del gobierno de EEUU se halla el Presidente George Bush, cuyas campañas electorales fueron financiadas por la Enron, el vicepresidente Dick Cheney, de la Halliburton, la empresa de servicios petroleros más grande del mundo, beneficiaria de enormes contratos de “reconstrucción” del Irak, y la Secretaria de Estado, Condoleezza Rice, vinculada a la petrolera Chevron. No hay parlamentarios que repudien al complejo civil militar que también oprime al pueblo del norte. Ello se debe a que ese complejo determina la viabilidad de los candidatos. Y si alguien, como John Kennedy, pierde el libreto, simplemente se lo asesina.
En semicolonias, como Bolivia, la democracia controlada tuvo efectos devastadores para la conciencia nacional. Como los primeros enemigos eran los dictadores y no el imperialismo, no era reprochable que dirigentes de la Central Obrera Boliviana (COB) recibieran “ayudas” de la Embajada de EEUU, que el Movimiento de Izquierda Revolucionario (MIR), que nació, en 1971, levantando el estandarte del Che, impulse hoy el tratado de inmunidad para las tropas de EEUU, o que destacados intelectuales de la izquierda dogmática acaben como empleados bien remunerados de ONGs, dependientes de los mismos centros de poder mundial.
La democracia controlada borró la línea divisoria entre pro imperialistas y antiimperialistas. Hasta Marcelo Quiroga Santa Cruz firmó un acuerdo en defensa de la democracia con Víctor Paz Estensoro, en ese momento candidato favorito del Departamento de Estado. No se concibió entonces ni ahora generar procesos democráticos que rescaten la autodeterminación nacional. Sobre el particular, Condoleezza Rice dijo que la democracia es el derecho que tiene la gente a emitir su voto, pero no a cambiar de políticas. Su cinismo es irreprochable.
El Presidente Chávez, de Venezuela, ha evitado la invasión del imperio, al no otorgar pretextos a quienes pretenden derrocarlo por ser, supuestamente, anti demócrata. Chávez ha conseguido transparentar la democracia, lo que equivale a develar decretos reservados y contratos ocultos. Esto demuestra que la democracia oculta del imperio no es democracia y que otra democracia es posible.
Viernes, 16 de Septiembre de 2005 20:42 ;?> No hay comentarios. Comentar.
26/08/2005
BOLIVIA: CANDIDATOS Y PROMESAS
Por Andrés Soliz Rada
Varios candidatos creen que la validez de sus programas depende del volumen de sus promesas electorales. Así confunden lo fundamental con lo accesorio, al evitar que los debates giren alrededor de los hidrocarburos, la minería, la tierra y la exclusión social. De lograrse resultados positivos, sobre todo en hidrocarburos y minería, se contará con los recursos necesarios para mejorar la salud, la educación, el empleo y el medio ambiente. Los ex gobernantes deben explicar su conducta pasada. El ex presidente Jorge Quiroga Ramírez tiene que informar el por qué coadyuvó a la venta de las refinerías de petróleo a precios vergonzosos, se opuso a revertir la liquidación de las empresas estratégicas del Estado y levantar la confidencialidad de esas medidas.
Samuel Doria Medina, después de su participación como Ministro de Jaime Paz Zamora (1989-1993), coadyuvó al cierre del Banco del Estado, del cual su empresa, la Sociedad Boliviana de Cemento (SOBOCE) era importante deudora. Hoy figura en el directorio de SOBOCE el abogado Oscar Bonifaz Gutiérrez, gestor de los negociados de Gonzalo Sánchez de Lozada (GSL) y actual gerente del Proyecto “San Cristóbal” (explotación de plata), cuyo principal inversionista es el multimillonario norteamericano, George Soros. Doria anuncia que las transnacionales dejarán parte de sus utilidades en el país. Su relación directa con Bonifaz e indirecta con Soros, ¿le permitirá cumplir su ofrecimiento?
El candidato del MIR, Hormando Vaca Diez, asegura que defenderá la soberanía nacional, después de haber sido, junto a Carlos Mesa, el impulsor del oprobioso Tratado de Impunidad para las tropas norteamericanas en el Senado, el que, felizmente, no fue aprobado en Diputados. Habla de honestidad olvidando sus propias vinculaciones sociales y las de su partido con el narcotraficante “Oso” Chavaría. Oscar Eid Franco, quien anunció la postulación, estuvo cinco años en la cárcel purgando el delito.
Sobre las espaldas del candidato de GSL, Michiaki Nagatani, pesan la alevosa destrucción del Estado Nacional y la muerte (además de muchas otras) de 70 patriotas que ofrendaron su vida para lograr la renuncia del agente de las transnacionales. El candidato René Joaquino trató de ser, pero no pudo, candidato vicepresidencial de GSL. ¿Discrepó de su política, con la que, por el contrario, estuvieron de acuerdo varios de los alcaldes que lo respaldan?
La esencia del programa nacional tiene que ver, paradójicamente, con el Movimiento al Socialismo (MAS), de Evo Morales, la fuerza más importante del campo popular. Infelizmente, Morales, después de reunirse con los dirigentes cívicos de Tarija y con el Presidente argentino Néstor Kirchner, respaldó la reanudación de venta de gas a la Argentina, a precios “solidarios” para Repsol y Pluspetrol, con consecuencias nefastas para el interés nacional. No cuestionó el Código de Minería de GSL y no planteó, en su proyecto de Ley de Hidrocarburos, la participación del Estado en la fijación de precios internos y de exportación, así como la refundación efectiva de YPFB y la industrialización del gas dentro del país. Tampoco exigió la anulación de los contratos con las petroleras, por no tener aprobación congresal, vacío que fue llenado por otras personalidades.
Los candidatos necesitan equilibrio al enfocar el tema tierra a fin de evitar los riesgos para la unidad nacional. Los empresarios del Oriente, importantes generadores de divisas, deben diferenciarse de los especuladores de propiedades improductivas y mal habidas y de las petroleras que quieren usarlos al servicio de sus intereses. Los indígenas de tierras bajas son (o deberían ser), los mejores defensores del medio ambiente, contaminado sobre todo por la actividad minera descontrolada. El equilibrio requiere de la dotación de tierras a migrantes del Occidente, que tienen derecho a un pedazo de tierra en el seno de su Patria.
Las elecciones han tenido la virtud de incorporar a la problemática nacional a dos políticos que esgrimían posiciones fundamentalistas. Carlos Dabdu, vocero de la “Nación Camba”, ahora candidato vicepresidencial de Doria Medina, y Alvaro García Linera, de Evo Morales, uno de los ideólogos de la autonomía aymara. Los discursos de ambos se enmarcan ahora en los problemas nacionales, que es lo que anhela la mayoría ciudadana.
Viernes, 26 de Agosto de 2005 19:54 ;?> No hay comentarios. Comentar.
05/08/2005
BOLIVIANIZAR A BOLIVIA
Por Andrés Soliz Rada
Al conmemorarse (el 6 de agosto) el 180 aniversario de su fundación, Bolivia está desbolivianizada. El debilitamiento de la conciencia nacional se expresa en la defensa de intereses sectoriales frente al interés nacional, que parece cada día más difuso y etéreo. Lo anterior ha venido acompañado de una prédica sistemática, directa e indirecta, sobre la inviabilidad nacional. El país se asemeja a una barca quebrada en la que cada uno sólo atina a asirse de un madero para salvarse.
De manera paradójica, la República afrontará un nutrido programa de elecciones y consultas ciudadanas que, al tener carácter nacional, deberían fortalecer su cohesión. Sin embargo, está sucediendo todo lo contrario. Desde el campo popular, no emerge una candidatura con visión integradora de todas las regiones del país. Desde el campo oligárquico, aparecen el ex Presidente Jorge Quiroga Ramírez y el industrial Samuel Doria Medina, que prometen remendar las políticas neoliberales que han ocasionado la crisis presente.
Estos comicios tienen cimientos de barro, ya que a mediados del próximo año se realizará una asamblea constituyente y un referéndum autonómico que podrían determinar, por ejemplo, que Bolivia pasa del sistema presidencialista al parlamentarista. ¿De qué servirán entonces las presidenciales del 4 de diciembre próximo? Ese mismo día se elegirán prefectos o gobernadores departamentales, pero sus atribuciones serán definidas en la posterior Constituyente, en la que se confrontarán visiones antagónicas, como las de la “Nación camba” y de la “República aymara”.
Las heroicas acciones populares no han detenido al poder petrolero. Se aprobó una Ley de Hidrocarburos que cambió, sólo en matices la que dejó Gonzalo Sánchez de Lozada (GSL). No existe contraparte nacional para defender los interese del país. Los reglamentos de esa ley están siendo elaborados por representantes de las petroleras que están fuera del gobierno con representantes de las petroleras que están dentro del gobierno.
No existe transparencia informativa. La gaceta judicial ha publicado el Decreto Supremo No. 27503, de 19 de mayo de 2004 (gobierno de Mesa) por el que se autoriza a reiniciar las ventas de gas a la Argentina y la suscripción de nuevos contratos. Los volúmenes de venta comenzaron con 4 millones de metros cúbicos día (MCD), luego fueron ampliados a 6 millones de MCD y, en días pasados, a 7.7 millones de MCD, sin embargo, el texto de los contratos es desconocido, olvidando que, por mandato constitucional, debieron ser autorizados y aprobados por el Congreso.
Altos funcionarios de Mesa y Rodríguez sabotearon el ingreso de la empresa china Shengli, la que ofrece sociedades con 51 % de acciones en poder del Estado, industrializar el gas y explorar nuevos campos de hidrocarburos en los departamentos de La Paz, Beni y Pando. Mesa ha favorecido a los acaparadores de predios, lo que impide que cientos de miles de personas accedan a un pedazo de tierra para subsistir. El mismo Mesa ha transferido, mediante otro decreto ilegal, las acciones de la Corporación Minera de Bolivia (COMIBOL) a una entidad regional, que suscribirá contratos para explotar el hierro del Mutún, sin beneficio nacional. Tropas norteamericanas, asentadas en el Paraguay, a 250 kilómetros de la frontera, garantizan la desbolivianización.
Los sujetos sociales se hallan muy debilitados. El Jefe de Estado Mayor de Ejército, general Marcelo Antezana, ha respaldado las sanciones de un alto jefe de la Fuerza Naval que planteó la nacionalización del gas. Los grandes empresarios nativos son los mejores defensores de las transnacionales, nunca defendieron a la estatal petrolera ni condenaron la corrupción de GSL. El Movimiento de Izquierda Revolucionario (MIR) y las corrientes en las que se fraccionó, que tuvieron gran influencia en las capas medias, han perdido toda coherencia ideológica. La corrupción, como decía Sergio Almaraz, “continúa siendo el hueco por donde se nos escapa la soberanía nacional”.
El Movimiento al Socialismo (MAS), la principal fuerza de oposición, no tiene firmeza ni continuidad para enfrentar a las petroleras. Los movimientos sociales no han podido unificar sus demandas y aglutinar a sus dirigentes. Existe ausencia programática y de conducción política para aglutinar a la nación oprimida. Se necesita llenar ese vacío para bolivianizar a Bolivia.
Viernes, 05 de Agosto de 2005 21:05 ;?> No hay comentarios. Comentar.
02/08/2005
EVITEMOS LA DESAPARICIÓN DE BOLIVIA
EL PAÍS NECESITA AGLUTINAR A LOS PATRIOTAS Convocatoria a la formación del Movimiento Patriótico “AHORA” (Audacia, HOnradez, Revolución, Autoestima)
Por Andrés Soliz Rada asolizrada@yahoo.com
Pese a la proliferación de siglas y candidaturas, no existe un Movimiento Patriótico que, en lugar de distraerse en las maniobras electorales del imperio y de sus agentes, defienda la existencia de Bolivia, como primera prioridad.
Pese a lo anterior, en las elecciones del 4 de diciembre próximo cumpliremos con el deber de evitar el triunfo de los principales candidatos del Imperio: Jorge Quiroga Ramírez y Samuel Doria Medina
. Este paso hará posible reiniciar el proyecto de Estado nacional, soberano y participativo, basado en la autoestima de los hombres y mujeres de Bolivia, al cual convocamos a sumarse al conjunto de la nación oprimida. La derrota oligárquica hará posible convocar a una Constituyente, en la que las ideas y la conducta del MPL abrirá renovadas esperanzas para nosotros y las futuras generaciones.
Para lograr este propósito sólo planteamos dos condiciones: Repudiar al neoliberalismo y no tener ningún pasado de corrupción en su vida política
.
Nadie necesita autorización de nadie para defender a Bolivia. Por el contrario, quien no defiende el suelo que pisa no merece tener Patria. Con estas premisas, llamamos a la ciudadanía a organizar el
Movimiento Patriótico de Liberación (MPL)
por iniciativa propia en todos los confines de nuestra irrenunciable heredad nacional.
Bolivia, agosto de 2005 Enviar críticas, aportes, adhesiones o respaldos a Silvia Quiroga, coordinadora del MPA, al E mail: boliviamagica@hotmail.com Teléfono 2117205 (La Paz).
Martes, 02 de Agosto de 2005 21:29 ;?> No hay comentarios. Comentar.
31/07/2005
MATERIAS PRIMAS POR ANÁLISIS NOTICIOSOS
Por Andrés Soliz Rada
Una de las características de la relación entre los centros de poder mundial y las periferias es el intercambio de materias primas por análisis noticiosos. En tanto los países coloniales y semi coloniales proveen a las metrópolis de petróleo, estaño, oro y plata, ahora con el valor agregado de la maquila y algunas ensambladoras, las agencias de noticias de los países más industrializados se encargan de convencernos de las “bondades” del saqueo. Siempre se tratará de refutar este planteamiento por la vía de casuismo y de las excepciones, pero sin tocar su esencia.
En el marco de la globalización neoliberal, el retroceso de la libertad de información es gigantesco. Basta comparar la libertad de información que existió en la guerra de Vietnam, en la que centenares de periodistas, fotógrafos y cineastas dejaron para la historia películas, revistas, periódicos, fotografías y libros imperecederos, muchos de ellos basados en documentales recogidos en los campos de batalla. Ese trabajo, heroico y sacrificado, sensibilizó al propio pueblo norteamericano, el que, en gigantescas manifestaciones, exigió el retiro de los invasores.
Pero el imperio aprendió la lección, ya que la cobertura noticiosa de las invasiones a Irak y Afganistán fue anulada por los romanos de nuestro tiempo. Los medios de comunicación, incluyendo los europeos, tuvieron que repetir las noticias procesadas por la norteamericana CNN, bajo directivas del Pentágono. El sufrimiento de las víctimas de los bombardeos y de las masacres, que tacto impactó en Vietnam, se redujo a lucecitas relampagueantes en las pantallas televisivas, en tanto una voz en “off” decía que se estaba bombardeando Bagdad o Kabul. Si otra voz en “off” decía que se exhibía una película sobre la guerra de las galaxias nadie notaba la diferencia.
El intento más serio de terminar con esa descomunal información en la región es TeleSur, una suerte de CNN latinoamericana, que no dependerá de ningún Pentágono, capaz de difundir la otra cara de la opinión y de la noticia. En ella no se dirá, por ejemplo, que cientos de miles de iraquíes, incluyendo mujeres y niños indefensos, fueron aniquilados para liberarlos de la dictadura de Sadam Hussein, quien, además, tenía armas de destrucción masiva, ocultas en las fábulas de las “mil y una noches”. No se dirá que el Tío Sam es el abanderado de los derechos humanos, en tanto se filtran fotografías de torturas aberrantes en Irak, Guantánamo o Afganistán. No se dirá que EEUU, Francia o Inglaterra combaten al narcotráfico, mientras protegen y fomentan sus paraísos financieros en las Bahamas, en las Islas Caimán o en la Isla Mauricio. No se dirá que Washington preserva la ecología, pero que se niega a firmar el Tratado de Kyoto, o que practica el libre comercio, mientras desarrolla el proteccionismo más desenfrenado en materia agrícola o siderúrgica. No se manifestará, en fin, que George Bush lucha contra el abuso y la prepotencia, cuando el Imperio presiona a nuestros gobiernos para suscribir tratados de inmunidad para sus asesinos y violadores.
En ese contexto, es conmovedor que una enmienda del Senado estadounidense hubiera resuelto combatir a TeleSur, mediante emisiones especiales a Venezuela, a fin de que los venezolanos tengan “noticias exactas”. Tales emisiones se encargarán de difundir el “perjuicio” que significaría para la Patria de Martí, de Artigas y de Bolívar contar con FFAA latinoamericanas que pongan fin al colonialismo inglés en las Malvinas, al Francés u Holanda en las Guyanas o al norteamericano en Puerto Rico. Lo grave que sería para Wall Street que tengamos nuestro Banco Latinoamericano de Desarrollo, independiente del FMI, del Banco Mundial, del BID y de la CAF, tutelados por EEUU.
Sería inaudito que se permitiera articular a nuestras empresas estatales de petróleó, como planteó Hugo Chávez, para contener la despiadada succión de las petroleras europeas y norteamericanas. Que avancemos, en fin, en la creación de los Estados Unidos Socialistas de América Latina y del Caribe, abriendo nuevos rumbos al destino de la humanidad. Los psicólogos del imperio saben que el esclavo que ha tomado conciencia de su esclavitud ha comenzado a ser libre. Y en eso tienen razón, ya que TeleSur desarrollará la conciencia liberadora de nuestros pueblos.
Domingo, 31 de Julio de 2005 15:06 ;?> No hay comentarios. Comentar.
16/07/2005
BOLIVIA: LA PARTIDOCRACIA Y LA CORTE ELECTORAL
Por Andrés Soliz Rada
¡Qué casualidad! En tanto Gonzalo Sánchez de Lozada (GSL) pide elecciones generales inmediatas, Mauro Bertero de Acción Democrática Nacionalista (ADN), el Partido del general Hugo Bánzer y Jorge Quiroga, y Hormando Vaca Diez, del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) demandan la ratificación de vocales de la Corte Nacional Electoral (CNE) que terminaron su mandato. Lo cierto es que desde que se reabrió el proceso democrático, los partidos citados controlan el organismo electoral, cuya influencia es tan grande que, mediante recursos ilícitos, pueden eliminar a organizaciones partidarias contrarias al neoliberalismo o anular elecciones inconvenientes al sistema.
El hecho es importante debido a que, hace cuatro años, inclusive la desprestigiada Organización de Estados Americanos (OEA), emitió un informe en el que señala que la calidad del padrón electoral de la CNE no merece confianza. Añade que el “Registro Civil” puede originar duplicidades en la identificación de ciudadanos, lo que puede afectar en los resultados electorales Destaca que los sistemas informáticos “Regina” y “Simonet” se ejecutan según los criterios personales de quienes los manejan, lo que puede “fomentar situaciones equívocas, que afecten la credibilidad y transparencia de los resultados”.Lo grave del caso es que los sistemas “Regina” y “Simonet” serán utilizados en todos las votaciones nacionales que se avecinan, pese al informe que fue conocido por legisladores de la gestión pasada.
La actual CNE está integrada por Oscar Hassenteufel del MNR, Roxana Ibernegaray del MIR (ahora se pide la ratificación de ambos), Salvador Romero Ballivián, de ADN, Natividad Avilés del MNR y Jerónimo Piñeiro, propuesto por el senador Leopoldo Fernández, de ADN. Cabe observar que los mismos partidos que destruyen al Estado nacional, liquidaron las empresas estatales e impulsaron una descomunal corrupción, designaron vocales de la CNE, calificados de la “banda de los cuatro”, para luego sustituirlos por “ciudadanos notables” de la misma orientación política. La CNE estuvo presidida por Luis Ramiro Beltrán, quien nunca perteneció al MNR, pero que se ufana de ser amigo íntimo de GSL desde hace más de medio siglo.
El movimiento popular más gran de los últimos años (1989-2002), Conciencia de Patria (CONDEPA) desapareció del escenario político en primer lugar por errores de quienes fuimos sus dirigentes, pero también, y en gran medida, por maniobras de la CNE, al servicio de la partidocracia. Esa CNE, en complicidad con la Dirección Nacional de Impuestos (DNI), acusó a CONDEPA de haber rendido cuentas con facturas falsas en las elecciones de 1997. Después de los comicios municipales de 1999, la DNI dijo que se “había equivocado y que las facturas eran verdaderas”. La CNE, ante la descomunal calumnia, debió haber llamado a nuevas elecciones por lo menos en la ciudad de El Alto, donde CONDEPA fue más perjudicada. La misma CNE, que tenía como vocal a Jorge Lazarte, ahora ministro del Presidente Eduardo Rodríguez Veltzé, revisó la rendición de cuentas de CONDEPA con reglamentos aplicados exclusivamente a este partido político, que no se aplicaron a los demás, ocasionando una discriminación ilegal que provocó el falló del juez Carlos Condo, que dio la razón al Movimiento Patriótico fundado por Carlos Palenque.
Lo incomprensible del caso es que el Movimiento al Socialismo (MAS), de Evo Morales, se ha sumado al MNR, ADN y MIR pidiendo la ratificación de la actual CNE, pese al riesgo de sufrir discriminaciones e injusticias como las que afrontó CONDEPA. De algo más podemos estar seguros: Si en la Venezuela de Chávez actuara nuestra CNE, hace rato que el Movimiento Bolivariano hubiera sufrido fraudulentas derrotas en las urnas. El triunfo del revolucionario latinoamericano se debió a que logró que se aprobara un sistema informático electoral intachable, inclusive por ex presidente Jimmy Carter y sus opositores, en lugar de estar asentado en personalidades “notables” de dudosa imparcialidad.
Sábado, 16 de Julio de 2005 21:29 ;?> No hay comentarios. Comentar.
08/07/2005
BOLIVIA
EL REFERÉNDUM QUE FALTA
Por Andrés Soliz Rada
El periódico “El Deber”, de Santa Cruz, del 18 de junio último, publica una nota del docente de la Universidad Autónoma “Gabriel René Moreno” (UAGRM), José Sánchez Hervas, quien relata que las cadenas de televisión transmitieron una reunión del Consejo Preautonómico de su departamento, en la que muchos mostraban su alegría por ese acontecimiento, en tanto un grupo, encabezado por el Presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), José Céspedes, vociferaba a voz en cuello la consigna “¡independencia!, ¡independencia!”
Sánchez Hervas, al respaldar las aspiraciones autonómicas, hace notar que Céspedes es el dirigente máximo de uno de los gremios económicos más poderosos de Santa Cruz, cuyo amor al dinero, dice, es superior a los intereses de su país, para luego añadir que esas conductas ocasionan el recelo que despierta la propuesta autonómica en otras regiones de la República. El docente universitario reitera su apoyo a una autonomía que combata la corrupción de cuello blanco, que corrija los males del centralismo nacional y de las capitales de provincia, que defienda la propiedad originada en el trabajo, que combata la adquisiciones deshonestas, que permita, en fin, el acceso a la tierra a ricos y pobres y que corte el negocio a los traficantes de tierras.
A las preocupaciones del digno cruceño y boliviano, añadimos que la CAO forma parte de la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz (FEPSC), integrada también por las influyentes transnacionales petroleras, como Repsol, British Gas, Petrobrás, Total y Maxus, convertidas en usina de las consignas separatistas. De manera paralela, la página Web, de la “Nación Camba” indica que la consigna autonomista es insuficiente y que ha llegado el momento de plantear, como Céspedes, la desmembración del país. El vocero de esta organización es el médico Carlos Dabdou, candidato a la prefectura cruceña. La “Nación Camba” pretende reclamar a Naciones Unidas la “autodeterminación de los pueblos” y distorsiona la conciencia nacional mediante el control que tiene sobre los medios de comunicación más influyentes del país.
Los separatistas del Oriente se nutren del fundamentalismo aymara de Felipe Quispe y Germán Choque Huanca, partidarios del retorno al Tahuantinsuyo, de expulsar a los mestizos del territorio nacional y de enarbolar la “whipala” (bandera indígena) en reemplazo de la tricolor nacional. Choque Huanca exhibió sus actitudes histriónicas en el Parlamento al arrancar las páginas de la Constitución Política del Estado y mofarse del himno nacional. La consigna de “República Aymara” es profundamente retrógrada porque confina a los aymaras a las provincias altiplánicas, al negarles el derecho a vivir en cualquier punto de territorio nacional, porque ignora que las culturas son dinámicas y porque sabe que los abismos étnicos y regionales impedirán conformar el Movimiento Patriótico que requiere el país para recuperar sus empresas estratégicas y construir un país sin exclusiones y con justicia social. Las petroleras y los separatistas del Oriente y Occidente coinciden en sabotear cualquier intento de unir al país bajo las banderas de un renovado Movimiento Patriótico.
Frente a los Céspedes y dirigentes de la “Nación Camba”, cuya vanguardia es la militarizada “Unión Juvenil Cruceñista”, tan hermanados con los Quispe y Choque Huanca, consideramos que, antes de las elecciones para renovar a los Poderes Ejecutivo y Judicial, elegir prefectos y aprobar autonomías departamentales, se impone un referéndum mucho más importante, resumido en la siguiente pregunta: ¿Está usted de acuerdo en que Bolivia continúe existiendo como República independiente y soberana?
Si gana el NO que postulan los separatistas y los fundamentalistas, habrá que admitir que Bolivia será borrada del mapa, como anunció el norteamericano Mikael Falcoff, asesor del vicepresidente norteamericano Dick Cheney, así como voceros de las petroleras incrustados en las oligarquías de Brasil, Chile y Argentina. Todos interesados en estrangularnos con el anillo energético. Por el contrario, en caso de ganar el SI, el que saldrá triunfante, estamos seguros, con el 99% de los votantes, habrá llegado el momento de hacer respetar, por medios legales y democráticos, la integridad de la única Patria que tenemos.
Viernes, 08 de Julio de 2005 22:51 ;?> No hay comentarios. Comentar.
25/06/2005
BOLIVIA
TRANSNACIONALES O AMÉRICA LATINA
Por Andrés Soliz Rada
Los presidentes sudamericanos, pero, principalmente, Hugo Chávez de Venezuela, Lula da Silva de Brasil y Néstor Kirchner de Argentina o impulsan la integración energética de las empresas estatales de "Nuestra América", dentro del proyecto bolivariano, o, como se resolvió en el MERCOSUR, encomiendan esta tarea a las petroleras europeas y norteamericanas. El primer camino llevará a Chávez, Lula y Kirchner a coadyuvar en la refundación de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) o, por el contrario, a ser cómplices de la desintegración de Bolivia, como pretenden Repsol, Total, British Gas y la Enron, que sigue operando en el país. La pugna se produce en momentos en que el Congreso paraguayo ha aprobado el tratado de inmunidad para las tropas norteamericanas. Inmediatamente después, EEUU anunció que instalará una base militar en territorio paraguayo, a cien kilómetros de los mega campos de Tarija.
Chávez es el eje de la resistencia al poder petrolero foráneo en nuestra región. Millones de latinoamericanos confiamos en que no abandone esta trinchera. Kirchner, en cambio, se ha sumado a las presiones de Repsol y Pluspetrol para obtener gas boliviano al precio "solidario" de un dólar el millar de pies cúbicos (MPC), en tanto el consumidor local, con apoyo de subsidios estatales, paga siete dólares por la misma cantidad. Kirchner y Repsol han exigido que Bolivia amplíe sus ventas de 6 millones a 30 millones de MCD, a $US 0.60 el MPC, precio que paga Pluspetrol Argentina a su filial, Pluspetrol Bolivia, de cuya suma el Tesoro General de la Nación (TGN) percibe el 18 % en regalías, o sea diez centavos de dólar. Cómo no envidiar a los norteamericanos cuando venden gas a México o Canadá a 7 dólares el MPC.
Lula y Petrobrás, así como sus socias norteamericanas y europeas, que tienen el 35 % de acciones en la estatal brasileña, están utilizando un lenguaje imperial para obligar a Bolivia a integrar el anillo energético de las transnacionales. La Ministra de Lula, Dilma Roussef, ha declarado que Brasil no permitirá que se cambien los contratos suscritos por Gonzalo Sánchez de Lozada , quien rebajó las regalías a las petroleras del 50 al 18 %. Todos sabemos que las reservas peruanas de gas son insuficientes para atender las necesidades de Chile, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, además del compromiso de venta a México. El gobierno de Asunción ha dicho que no podrá comprar el gas de Perú a $US 8, cuando debería adquirirlo de Bolivia a $US 1.50. Los proyectos que las transnacionales están llevando a cabo dentro del tratado argentino-chileno de minería están basados en el barato gas boliviano. En el año 2001, ya se trató de obtenerlo, con el pretexto de enviarlo de Bolivia a California. No es casual que el Presidente Lagos hubiera lanzado la iniciativa del "anillo".
El transitorio gobierno boliviano está muy mal preparado para resistir las presiones foráneas. El nuevo Presidente Eduardo Rodríguez Veltzé fue Sub Contralor de la República, cuando Antonio, hermano de GSL, era el Contralor. El Ministro de Hidrocarburos, Jaime Dunn, contribuyó a desmantelar a YPFB, en el primer gobierno de GSL. Luego fue ejecutivo de Gas Petro, empresa de servicios petroleros, subsidiaria de Petrobrás. Volvió a YPFB para ayudar a vender las refinerías, en el gobierno de Hugo Banzer (1997 - 2001). Fue uno de los beneficiarios del "anexo D" (pagos de las petroleras a funcionarios estatales).
El canciller Armando Loaiza fue cónsul general en Santiago, cuando GSL pretendía, en 1993 y 1994, construir el gasoducto Tarija (Bolivia) a Tocopilla (Chile) donde están las minas de la inglesa Río Tinto Zinc (RTZ), socia del ex Jefe de Estado. El nuevo presidente de YPFB es Carlos D'Arlach, quien trabajó 23 años para la Occidental Petróleum.
El Vicepresidente de YPFB es José Kreidler, cuya empresa de servicios es cliente de las transnacionales. Cierran el lote, el Ministro de Desarrollo Económico, Carlos Díaz, vinculado a Petrobrás, el Ministro de Economía, Juan Carlos Jemio, hombre del BID, y el Ministro de Gobierno, Gustavo Avila Bustamante, ejecutivo en Bolivia de la farmaceútica "Bagó", en la que tienen acciones Petrobrás, City Bank, Dow Chemical, Bank Boston, Techint, Repsol y otras joyas por el estilo. El movimiento popular no sólo tiene que vigilar a las petroleras, sino, con mayor ahínco, a su propio gobierno.
Jueves, 16 de Junio de 2005 14:48 ;?> No hay comentarios. Comentar.
10/06/2005
BOLIVIA: ABISMOS Y PUENTES
Por Andrés Soliz Rada
Bolivia nació en 1825 con una “falla geológica”, al privar de derechos ciudadanos al 90% de su población integrada por quechuas y aimaras. La exclusión se agudizó en la segunda mitad del Siglo XIX y en las primeras décadas del Siglo XX, con el asalto oligárquico a las tierras comunitarias indígenas. La revolución de 1952, decretó el voto universal, la nacionalización de las minas y la reforma agraria, suprimió la servidumbre campesina e impulsó la migración quechua-aimara al oriente boliviano. Sin embargo, la reforma agraria no afectó a los latifundios en Santa Cruz de la Sierra, los que más bien se incrementaron con la distribución gratuita de tierras a cargo de dictaduras militares. Varios de los nuevos terratenientes tienen apellidos croatas y libaneses, compañeros de menonitas y japoneses.
Los racistas no ocultaron su desprecio por los indígenas. “El indio incaico es sombrío, asqueroso, huraño, prosternado y sórdido”, decía el escritor cruceño Gabriel René Moreno. “La clase letrada y cristiana siente por los aimaras un grande horror… yo los he contemplado desde mi niñez con espanto por la humanidad”, anotaba el presidente cochabambino Mariano Baptista. “Los indios son seres inferiores y su eliminación no es un delito sino una selección natural”, apuntaba el presidente paceño José Manuel Pando. “El indio es apenas una bestia de carga, miserable y abyecta, a la que no hay que tener compasión y a la que hay que explotar hasta la inhumanidad y lo vergonzoso”, manifestaba el ex presidente, también paceño, Bautista Saavedra.
Semejante racismo engendró el fundamentalismo indigenista del escritor Fausto Reinaga, que tuvo su expresión política en el dirigente del Movimiento Indígena Pachacútec (MIP), Felipe Quispe, quien, en el 2001, exigió la vigencia de una República Aimara. Ese abismo se acentuó por el regionalismo de varios latifundistas de origen croata y libanés. Los remezones de la falla geológica explican en parte la conmoción social que vive Bolivia.
Como ninguna cultura o formación social es estática, los 330 años de coloniaje hispano y los 180 años de vida republicana generaron un mestizaje, que pone en apuros a los dogmáticos. Una reciente investigación sociológica no pudo diferenciar a los mestizos de los indígenas urbanos, que ahora son la mayoría del país. Después de 1952, la migración de quechuas y aimaras alcanzó a todo el país, de manera que no existe un lugar de la geografía nacional en el que no se hubiera producido una simbiosis cultural irreversible. Hoy en día, la primera lengua de los niños indígenas ya no es el quechua, el aimara o el guaraní, sino el castellano, que unifica al país y vincula a Bolivia con América Latina. Es obvio que una Bolivia regional y étnicamente fragmentada no podrá defender sus recursos naturales y sobre todo el gas que tanto apetecen las petroleras y las oligarquías de los países vecinos. Así lo advirtió el quechua Liborio Uño, en su lúcido libro “El Nacionalismo en los Andes”.
Si aimaras, quechuas, cambas, guarayos, chapacos, amazónicos y mestizos conforman la nación oprimida, es obvio que sólo la nación oprimida podrá recuperar la riqueza minera y petrolera enajenada a transnacionales. Gonzalo Sánchez de Lozada GSL) dictó, en 1997, el Código de Minería más liberal del Cono Sur. Sin embargo, las inversiones mineras llegan a Perú, Chile o Argentina, pero no a Bolivia. El hecho se debe a que GSL y sus dos o tres socios sabotean la refundación de la Corporación Minera de Bolivia (COMIBOL) y espantan a capitales que podrían hacerles competencia, ya que han planificado la explotación minera para su exclusivo beneficio. La Empresa Coeur d’Alene Mines, que explotará las colas y desmontes de plata del Cerro de Potosí (proyecto “San Bartolomé”), tuvo que recurrir a la embajada de EEUU para romper el veto del “gonismo”, aliado a la inglesa Rio Tinto Zinc, al delincuente internacional Mark Rich y al multimillonario George Soros.
Los 100.000 millones de dólares en reservas de gas y petróleo que tiene Bolivia serán saqueados al igual que la plata, el oro, la quina, el caucho y el estaño. Nada cambió con la última Ley de Hidrocarburos impulsada por el Movimiento al Socialismo (MAS) de Evo Morales. La necesidad de transformar el aciago destino nacional, pero sobre todo de indígenas y mestizos, es más urgente que nunca.
Viernes, 10 de Junio de 2005 22:30 ;?> No hay comentarios. Comentar.
01/06/2005
LA DEPENDENCIA PSICOLÓGICA DE CARLOS MESA
Andrés Soliz Rada
Por Andrés Solíz Rada Bolpress – 29 de Mayo de 2005
Casi todos los allegados al Presidente Carlos Mesa le atribuyen la intención de detener los conflictos sociales y enfrentar con racionalidad los problemas económicos del país, pero que su terror a enfrentar a lo que el denomina la “comunidad internacional” lo paraliza y lo está hundiendo de manera implacable. Para el Jefe de Estado, la comunidad internacional, integrada, de manera protagónica, por las potencias mundiales, organismos internacionales, transnacionales y países de la región, no le permiten ningún respiro, de manera que, desde su punto de vista, su única opción reside en someterse a sus designios.
Más de una vez se ha quejado, en voz baja, de la forma en Petrobrás asume frente a Bolivia las mismas posiciones de las petroleras europeas y norteamericanas, en tanto el argentino Néstor Kirchner actúa como eficaz abogado de la española Repsol. Lo anterior lo ha llevado al fatalismo de enviar al parlamento sucesivos proyectos de ley petrolera al servicio de las transnacionales ¿Es el anterior razonamiento correcto? Desde luego que sería demencial ignorar que el poder económico y político de gobiernos y empresas que se consideran los dueños del mundo. Sin embargo, ¿es la comunidad internacional homogénea y sin resquicios? ¿Acaso esa misma comunidad extranjera no desea liquidar a Petrobrás del Brasil, Codelco de Chile, PDVSA de Venezuela y al resto de las empresas estatales de América Latina y del mundo semicolonial?
¿Por qué unos gobernantes, como los de Venezuela, Chile o Brasil, encuentran resquicios para contener a los imperios, en tanto otros se someten sin resistencia? Mesa, desde mi punto de vista, no es igual que Gonzalo Sánchez de Lozada (GSL). Este, por sus intereses económicos y formación intelectual, es parte del imperialismo. Mesa, en cambio, es un títere del capital financiero internacional. Fue aliado de GSL, pero al llegar al gobierno, se halla tan aterrorizado por las fuerzas foráneas, que, en los hechos, actúa de la misma manera que su antecesor. Los hechos descritos, nos llevan a ratificar la validez de una ecuación política que tiene cumplimiento casi matemático: El gobernante que se somete al Imperio está obligado a dividir y enfrentar a los sectores sociales y populares. Por el contrario, si resuelve defender los intereses vitales del país, sólo puede tener éxito si logra una férrea unidad interna de regiones y capas sociales interesados en la pervivencia y fortalecimiento de la nación oprimida.
Después de 18 meses de gobierno, Mesa ha incrementado la fragmentación social. Sus principales regiones se asemejan a fortalezas plagadas de aprestos bélicos. Aimaras, quechuas, guaraníes, mestizos, cambas y chapacos parecen ciudadanos de países diferentes, con animosidades exacerbadas. Tal vez el ejemplo patético de lo que ha ocasionado la falta de gobernabilidad esté reflejado en lo ocurrido con la refundación de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), consagrada en el artículo 23 de la nueva Ley de Hidrocarburos, que establece lo siguiente:El Directorio y la Presidencia Ejecutiva estarán en ciudad de La Paz. La Vicepresidencia de Administración de Contratos y Fiscalización de YPFB en la Provincia Gran Chaco del Departamento de Tarija. La Vicepresidencia Nacional de Operaciones funcionará en la ciudad de Santa Cruz. La Gerencia Nacional de Exploración y Explotación en la ciudad de Camiri (departamento de Santa Cruz). La Gerencia de Industrialización funcionará en la ciudad de Cochabamba. La Gerencia de Ductos y Redes en la ciudad de Sucre y la Gerencia de Comercialización en la ciudad de La Paz.
Después de aprobada la ley, la ciudad de Tarija presionó con bloqueos para que el directorio y la presidencia ejecutiva sean trasladados a esta ciudad, para lo cual el Parlamento se ha comprometido a cambiar el artículo citado.
Lo ocurrido con YPFB refleja lo que está aconteciendo con Bolivia. En 1781, el coloniaje hispano descuartizó con cuatro caballos las extremidades del líder indígena Tupaj Katari. Hoy Bolivia está sufriendo la "tupacatarización" de su territorio y de sus instituciones. Los jinetes que espoleaban los caballos eran conquistadores. Hoy ejecutan la misma labor Repsol, British Gas, Total y Petrobrás. GSL y Mesa, el primero por convicción y el segundo por cobardía, no supieron unir al país frente al poder foráneo. Ahora es el poder foráneo el que se apresta a desmembrar a Bolivia, "la hija predilecta del Libertador".
Miércoles, 01 de Junio de 2005 00:06 ;?> No hay comentarios. Comentar.
19/04/2005
BOLIVIA: LA TERCERA NACIONALIZACIÓN
Por Andrés Soliz Rada 15 de abril de 2005
El Tribunal Constitucional (TC), al determinar, el 7-4-05, que el Poder Legislativo DEBIO autorizar y aprobar los contratos petroleros, en cumplimiento del artículo 59, inciso quinto de la Constitución Política del Estado (CPE), y añadir que ahora DEBE autorizar y aprobar esos contratos, ha consumado, ni más ni menos, la tercera nacionalización de los hidrocarburos en la historia de Bolivia. La primera fue dispuesta por el general David Toro, el 13-III-37 (pionera en América Latina y el mundo) y la segunda por el general Alfredo Ovando, el 17-X-69. Ahora el Parlamento, al recuperar su condición de primer poder del Estado, arrebatada por el neoliberalismo, tiene que ratificar, modificar o desconocer los 72 contratos leoninos suscritos por los ex presidentes Gonzalo Sánchez de Lozada (GSL), Hugo Banzer, Jorge Quiroga y Carlos Mesa con las petroleras, sobre quienes pesa un inminente juicio de responsabilidades. El requisito fundamental para la existencia de un contrato es el consentimiento y ese consentimiento no existió desde el momento en que los contratos no fueron autorizados por el Congreso Nacional, portador de la voluntad del pueblo boliviano. En consecuencia, al no existir contratos con las transnacionales, las que habían afirmado que son dueñas de los hidrocarburos, el Tribunal Constitucional ha dejado establecido que el país nunca ha perdido ese derecho propietario.
Las petroleras, al rechazarse los contratos, deberán pagar daños y perjuicios y devolver los beneficios que obtuvieron por la explotación de gas y petróleo, a partir de la Ley de Hidrocarburos de Goonzalo Sánchez de Lozada, de 30-IV-96. Las decisiones del TC son inapelables y obligatorias. Por eso se dice que sus fallos sólo pueden ser reclamados ante la corte celestial. Por mandato constitucional, nadie, y las petroleras tampoco, puede alegar desconocimiento de la ley. Por tanto, tampoco es admisible que las compañías afirmen que “no sabían” que el Congreso debía aprobar los contratos. Con el fallo del TC, el Parlamento ha recuperado la facultad de revisar todos los contratos relativos a riquezas nacionales, lo que abarca a minerales, petróleo, bosques y agua. En el tema minero, por ejemplo, está a punto de iniciarse la explotación del yacimiento de plata de “San Cristóbal”, el más grande del mundo, en el departamento de Potosí, a cargo de la Apex Silver, del multimillonario George Soros y de GSL. Pues bien, ese contrato también necesita intervención congresal, así como los anteriores contratos de arrendamiento y riesgo compartido mediante los cuales GSL se enriqueció ilícitamente en el último medio siglo.
Sería ingenuo, sin embargo, creer, que un país semi colonial, como Bolivia, recuperará fácilmente sus recursos naturales estratégicos. El Jefe de Estado Mayor Conjunto del Ejército de EEUU, general Richard Myrers, acaba de recordar el “derecho” de su país a intervenir directamente en países que perturban la región a través del terrorismo o narcotráfico. ¿Quién convencerá a la mafiocracia del norte que recuperar los recursos naturales, por la vía legal, no es terrorismo ni narcotráfico? Por otra parte, el gobierno de Carlos Mesa y los colaboradores de GSL están al borde de la histeria. El ex ministro de GSL y ahora senador, Guillermo Justiniano, ha dicho que el fallo del TC es contradictorio y que, en caso de cumplirse, generaría un caos jurídico, por la revisión de contratos vigentes. Otros piensan que el TC que se había convertido en protector de las petroleras, pretende ahora desestabilizar a Mesa, ya sea por exigencias de las transnacionales que no permitirán que se les arrebate sus privilegios o por la presión de un pueblo que siente que ha recuperado sus hidrocarburos.
Algunos parlamentarios pretenden ratificar los contratos existentes, olvidando que el país entregó, gratuitamente, 10.000 millones de dólares en reservas probadas de gas y petróleo, que enormes campos de gas descubiertos por YPFB fueron catalogados de “inexistentes” a fin de rebajar el pago de regalías del 50 al 18%, que el 40 por ciento del gasoducto al Brasil fue transferido gratuitamente a la corrupta ENRON y que las petroleras admiten que han contrabandeado gas al Brasil y petróleo crudo a Chile, además de evadir impuestos y vender GLP a Paraguay a precios mucho baratos que los expendidos en el mercado interno. La vieja amenaza de las petroleras de enjuiciar a Bolivia ante tribunales internacionales no tiene validez y ya no asusta a nadie, ya que las supuestas perjudicadas, antes de iniciar su reclamo, tienen que mostrar sus contratos y esos contratos sencillamente no tienen existencia jurídica.
Martes, 19 de Abril de 2005 19:46 ;?> No hay comentarios. Comentar.
29/03/2005
BOLIVIA: EL “GONISMO” DE PAZ ESTENSSORO
Por Andrés Soliz Rada
Nadie duda que Gonzalo Sánchez de Lozada (GSL), mentor del “gonismo” en la política nacional, sea el principal responsable de la debacle de Bolivia y de los riesgos de desintegración que hoy la amenazan. Sin embargo, la mayor culpabilidad moral pesa sobre Víctor Paz Estensoro (VPE), el cuatro veces Presidente de la República, líder histórico de la Revolución Nacional de 1952 y el más importante de los hombres públicos del Siglo XX boliviano.
Sólo VPE, con su peso en la historia reciente, pudo detener a GSL, el filibustero que ve al país como una ubre a la que hay lactar hasta el agotamiento ¿Por qué VPE no lo detuvo? La respuesta a esta inquietud se halla en el libro “El Ocaso de la Revolución Nacional Boliviana”, de Augusto Cuadros Sánchez, dirigente histórico del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) y, durante décadas, uno de los hombres más cercanos a VPE. Cuadros Sánchez revela que GSL, quien, desde 1961, ya había acumulado una enorme e ilegal fortuna en la atividad minera, fue el principal contribuyente de las campañas presidenciales de VPE en las elecciones de 1978, 1979, 1980 y 1985.
VPE no podía ignorar que GSL se hizo multimillonario mediante el alquiler de los yacimientos estatales de min