Para verificar que su futura nuera fuese princesa de verdad, cierta reina puso a una niña una lenteja bajo veinte colchones. Al día siguiente la sifrina se quejó de un tuyuyo en la real cama, que no la dejó dormir.
Así, cierta izquierda ansiosa de perfección se espanta de que Chávez brinca y brinca en un estadio argentino, que canta mal, que “no se da su puesto de presidente”.
Otros objetan su pasado militar, haciendo esta brillante ecuación: militar + latinoamericano = dictador. ¿Y San Martín, Bolívar, Sucre, Miranda, Torrijos (padre, claro), Sandino, Seregni y Francisco Caamaño Deñó? (*)
A otros incomoda que la calidad estética del video cubano de la Misión Robinson no estaba a la altura del Indio Fernández o de Ingmar Bergman. Millón y medio de alfabetizados bien concretos invalidados por esta lenteja. Cuidado con negarlos, que ahora leen.
En “Contrapunto”, la novela maestra de Aldous Huxley, cierto burgués socialista lee en el metro un periódico con denuncias contra la burguesía. Se le acerca un obrero con todo el sudor de la jornada, mientras el perfumado se dirige a una fiesta de elegantes. El olor del trabajador ofende su fino olfato de abstraccionista y se aleja mientras lee indignado cómo le chupan la sangre. El proletario concreto se acerca de nuevo. Y así transcurre el pasaje. ¿Dónde estás, Almodóvar? Otros vienen del remoto espacio-tiempo a enseñarnos, luego de décadas de no pegar una, cómo se hace una revolución de verdad. Se agradece, pero más se agradecería modestia.
En Francia la llaman Izquierda Caviar. En otro tiempo fue la Izquierda Divina, de que tanto se burló Vicente Ibarra. Uno la ve “tan leve, a veces, tan que no pisa y toma café y enjuaga la taza”, decía Cabrujas.
De abstracción en abstracción no entienden lo que pasa aquí abajo. Esperan al dirigente ideal, al “centauro puesto en limpio”, como alguna vez esbozó Milagros Socorro. Esa izquierda celebra a Lagos, a Lula y hasta a Kirchner. ¿Será porque son blancos? ¿Será porque no mandan aquí? Es una izquierda que se quiere diferenciar de la borbónica, tan niche.
Otros encuentran en esas y otras lentejas razones de sobra para trabajar para la CIA, oh yeah.
Y mira tú que siguen diciéndose de izquierda. ¡La mente humana y sus racionalizaciones!
(*) ¿Y si agregamos a Perón, Velazco Alvarado y Juan José Torrez, amigo Hernández? ... Tampoco son del paladar de la "izquierda caviar".
Domingo, 27 de Noviembre de 2005 20:24 ;?> No hay comentarios. Comentar.
Entrevista de Manuel Cabieses Donoso Director Revista “Punto Final” – Chile www.puntofinal.cl
Esta entrevista a Hugo Chávez Frías, presidente de la República Bolivariana de Venezuela, se efectuó el 27 de julio. El escenario: un patio en el piso superior del palacio de Miraflores que Chávez ha convertido en jardín. A veces juega allí con su nieto.
Entre las plantas hay una hamaca para el descanso.En un ángulo del patio, Chávez tiene su escritorio a la sombra de un bohío caribeño. Es el rincón privado donde lee, escribe y recibe visitas informales.
En estos días está leyendo "Memorias de ultratumba", de Chateaubriand, que le obsequió el vicepresidente José Vicente Rangel. El presidente está dentro de Miraflores, pero lejos del protocolo palaciego. Desde la calle suben gritos de vendedores y el ruido de vehículos que le quitan sosiego al rincón campesino en que Chávez quiere aislarse.
Nacido hace 51 años en el poblado de Sabaneta, Estado Barinas, en el seno de una familia muy modesta, Chávez se ha convertido en un arrollador fenómeno político a escala latinoamericana. Desde luego, en su país es el presidente sobre el cual más libros -a favor y en contra- se han escrito. Sin mencionar que de su Constitución Bolivariana se han publicado millones de ejemplares.
Desde el 6 de diciembre de 1998, en que ganó la presidencia con 56,24% de los votos, no ha cesado de ganar confrontaciones electorales -incluyendo el referéndum del 16 de agosto de 2004 sobre su permanencia en el cargo-. La legitimidad democrática de su mandato se ha convertido en contundente desmentido a la campaña internacional que dirige Estados Unidos contra su gobierno. Las encuestas -de empresas privadas opositoras, algunas norteamericanas- le acreditan más de 70% de apoyo popular. Eso le asegura la reelección en diciembre de 2006.
La oposición se ha destrozado a sí misma intentándolo todo para derrocar o asesinar a Chávez. Incluyendo el golpe de Estado de abril de 2002, el paro patronal y sabotaje petrolero de dos meses, en 2003, que causó pérdidas por 14 mil millones de dólares a la economía venezolana.
En diciembre de este año se le presenta una nueva oportunidad porque hay elecciones parlamentarias (en Venezuela, esa rara "dictadura" que describe la oposición, hay elecciones a cada rato). Sin embargo es difícil que una oposición diezmada y carente de principios democráticos saque lecciones de sus propias torpezas. El pasado 1º de agosto hubo elecciones municipales y aunque la abstención en esos eventos siguió siendo muy alta, un 68,4%, la alianza de gobierno eligió el 80% de los concejales. El Movimiento V República, de Chávez, alcanzó por sí solo el 58% de los votos. El principal partido de oposición, Acción Democrática, socialdemócrata, obtuvo 18%. Otros grupos menores llamaron a no votar, jugando con oportunismo a la tendencia histórica de las elecciones municipales que llegó a una abstención de 76,3% en los 40 años que gobernaron AD y el socialcristiano partido Copei.
Chávez y su gobierno, más allá de la revolución bolivariana que realizan en Venezuela, se han convertido en surtidor de iniciativas de integración y hermandad en América Latina y el Caribe. A través de la integración -a cuya disposición pone el enorme potencial energético de Venezuela-, el gobierno de Chávez divisa un camino inédito al socialismo. Porque después de seis años y medio de tormentoso gobierno, enfrentando a un poder imperial implacable en sus designios e inescrupuloso en sus métodos, Chávez ha llegado a la conclusión que sólo el socialismo -despojado de lastres burocráticos, dogmatismos ideológicos y errores del pasado- puede traer justicia social y derrotar la pobreza.
Ha comenzado por un ensayo de poder popular en su propio país de 24 millones y medio de habitantes. Pero a la vez ofrece al vecindario el respaldo de la riqueza petrolera y gasífera venezolana, que permitiría construir nuevos instrumentos de integración regional. Una integración en todos los ámbitos, desde lo económico hasta lo político. Chávez, sin duda, juega fuerte. Su apuesta puede resultar porque, desde luego, ha provocado un sorprendente interés en América Latina por volver a discutir los temas del socialismo a la luz del fracaso y desprestigio del neoliberalismo.
Esa resurrección del viejo fantasma que aterroriza a los privilegiados, se sustenta en la vasta corriente de apoyo popular que en América Latina acompaña a la revolución bolivariana de Venezuela y que provoca profunda preocupación a Washington.
De estos temas hablamos con el presidente Hugo Chávez. Pero también de "Punto Final", que en septiembre cumple 40 años de su fundación. Por ahí, en realidad, se inició la conversación.
-"¿Cuarenta años cumple Punto Final, Manuel?"
-Cuarenta años, presidente. Claro, hubo un largo intervalo: 17 años de dictadura militar. La revista estuvo clausurada desde el 11 de septiembre de 1973 hasta agosto de 1989. Durante un tiempo apareció en México bajo la dirección de Mario Díaz, un periodista chileno que vivió parte de su exilio aquí, en Venezuela.
"Pero lo que ustedes rescatan es el año de su nacimiento... En 1965"
En efecto: el tiempo perdido es un tiempo que también nos pertenece...
-"¿Y el nombre Punto Final de dónde salió?"
-De una conversación con Mario Díaz, mi camarada en esta aventura. La idea era poner punto final a un tema, es decir agotarlo. Sobre todo aquellos asuntos censurados por la publicidad comercial, la restricción del espacio u otras formas de censura que limitan la libertad de expresión de los periodistas.
"O sea, llegar al fondo de un asunto, sin limitaciones, sin mordaza..."
En efecto, esa era la idea y sigue siéndola.
("Pasa, pasa compadre, siéntate aquí -se dirige al fotógrafo Marcelo García-. Pero esta foto así, separados por una mesa, no me gusta... Vamos a conversar allá". Chávez indica el pequeño jardín vecino. Terminadas las fotos, entramos en tierra derecha en la entrevista)
Presidente: lo primero que quiero plantearle es el interés por conocer algunas ideas sobre una discusión que usted mismo ha provocado, tanto en Venezuela como en América Latina. Me refiero al socialismo del siglo XXI. El tema es muy atractivo para los lectores de "Punto Final" y para la Izquierda en general en muchos países. Imaginar un nuevo socialismo es todo un desafío, no sólo intelectual sino político. Me parece que su intención es que un conjunto de ideas sean elaboradas por amplios sectores sociales y políticos, no esperar la receta de un Carlos Marx que nos ilumine sobre lo que hay que hacer. Sin embargo, usted puede estimular esta discusión con algunas ideas y propuestas de lo que considera debería ser el socialismo del siglo XXI.
"Mira, Manuel, lo primero -permíteme- es felicitar a Punto Final por sus cuarenta años de batalla, sembrando ideas revolucionarias y abriendo las anchas alamedas de que habló nuestro compañero presidente Salvador Allende. Y también saludar por intermedio de PF al pueblo chileno y a todos los pueblos latinoamericanos.
Ahora entremos al tema del socialismo del siglo XXI. Primero, en lo personal se trata de un asunto de conciencia. ¿Por qué? Porque uno viene evolucionando en su pensamiento. En mi caso he venido adquiriendo experiencia y recogiendo ideas producto de esa dialéctica que se reproduce entre la teoría, los debates, las discusiones y la práxis de lo que está ocurriendo en Venezuela. Estos seis años, Manuel, han sido muy ricos, nos han nutrido desde el punto de vista de las ideas. Han alimentado nuestro pensamiento. Como sabes, estoy pronto a cumplir 51 años (al día siguiente de esta entrevista. N. de PF). Comencé en esta lucha allá por los años 80. Recordaba hace un rato con Beto Almeida (dirigente social brasileño. N. de PF), que poco antes de los 80 comenzamos a formar en el seno del ejército una corriente bolivariana y nacionalista que ni siquiera se planteaba una revolución. A mediados de los 80 propuse a mis compañeros militares agregar la letra R -de revolución- a la sigla de nuestro movimiento que se llamaba EB-200 -Ejército Bolivariano 200 porque en 1983 era el bicentenario del nacimiento de Bolívar-. El movimiento nació en 1982 en un acto simbólico. En realidad, era una pequeña célula clandestina. Por el año 87, dimos una discusión que fue dura. El movimiento había crecido pero todavía éramos pequeños grupos, que al fin nos definimos como un movimiento bolivariano revolucionario. Lo que perseguíamos era eso, una revolución, una transformación política, social, económica y cultural inspirada en el planteamiento de Bolívar. Diseñamos así lo que hemos llamado el 'árbol de las tres raíces', que es nuestra fuente ideológica. Consiste en la raíz bolivariana (su planteamiento de igualdad y libertad, y su visión geopolítica de integración de América Latina); la raíz zamorana (por Ezequiel Zamora, el general del pueblo soberano y de la unidad cívico-militar) y la raíz robinsoniana (por Simón Rodríguez, el maestro de Bolívar, el Robinson, el sabio de la educación popular, la libertad y la igualdad). Este 'árbol de las tres raíces' dio sustancia ideológica a nuestro movimiento...".
REVOLUCION ANTIIMPERIALISTA
¿Pero entre ustedes había militares con formación marxista?
- "Sí, los había. Mis primeros contactos con el mundo político, por ejemplo, fueron con un ex guerrillero venezolano a quien respeto mucho, Douglas Bravo. Me reuní con él varias veces, incluso antes que naciera nuestro movimiento. Douglas dirigía el movimiento Ruptura, que tenía una revista del mismo nombre. (Bravo procedía del PCV y fue comandante de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional -Faln- en los años 60. N. de PF). Luego me reuní también con la Causa R originaria, aquel movimiento que fundó Alfredo Maneiro, de claro planteamiento marxista. Sin embargo, eran los años en que comenzaba a resquebrajarse la Unión Soviética. Vimos cómo el planteamiento socialista fue desapareciendo, incluso en los círculos y publicaciones que venían del marxismo, y algunos hasta de la lucha armada. Luego vino en Venezuela la rebelión militar del 4 de febrero de 1992. Pero este movimiento bolivariano no tenía un planteamiento socialista. Si revisas declaraciones mías de esos años, cuando nos preguntaban si éramos de Izquierda o derecha contestábamos: 'No, no, esa división no existe'. Era una posición neutra, desconectada de la realidad pero muy influida por todo aquello del 'fin de la historia', la caída de la URSS, etc. Luego viene la fase actual: llegamos al gobierno en 1999 y se formula el planteamiento de la revolución bolivariana que da un salto -como debes recordar- después del golpe de Estado de abril de 2002. Es entonces cuando esta revolución se declara antiimperialista. Nunca lo habíamos asumido así. Fue la respuesta que dimos al golpe y nuestro pueblo lo asumió con mucho vigor".
¿Una réplica a la intervención imperialista en el golpe?
-"Exactamente. Fue una respuesta a lo que estábamos viviendo. Quizás, Manuel, en los primeros años de -nuestro gobierno -y te confieso que yo lo viví aunque por poco tiempo- hubo la ilusión de que podíamos estar bien con Dios y con el diablo. Alguna gente que se me acercó y que hasta cierto punto me rodeó en este palacio -tu sabes que en torno al poder y a quienes personificamos parte del poder, se van generando anillos de influencia-, llegó con un discurso de 'no hay que buscar conflictos, hay que buscar consensos'. Me dejé llevar por esa línea en los primeros años. Eran los días de mis reuniones con Clinton y con altos empresarios estadounidenses. Fui al Fondo Monetario Internacional, estuve en la Bolsa de Nueva York y toqué el martillo ése... Pero llegué a descubrir, Manuel, porque soy del monte y el montuno desarrolla un instinto especial, que me tenían cercado. Una madrugada me metí a la central telefónica de palacio y descubrí que allí tenían instrucciones de no pasarme ciertas llamadas. Por ejemplo las llamadas de Fidel Castro estaban anotadas en el libro, pero no me las pasaban. Porque en el grupo que me rodeaba había la tesis que la relación con Fidel Castro no era positiva ni necesaria".
NO HAY "TERCERA VIA"
¿Y esa gente tenía autoridad para dar ese tipo de instrucciones a la central telefónica?
-"Pero claro. ¿Tú no recuerdas que tuve de ministro del Interior a Luis Miquilena, por ejemplo? El fue uno de los que articuló un férreo cerco en torno mío... Y tuve de ministro en la Secretaría de Gobierno nada menos que a Alfredo Peña. Y aquí venía Cisneros a almorzar con Peña(*). Hasta que me fui dando cuenta que me habían montado un cerco. Entonces yo era un muchacho, pero uno va madurando. Un general amigo, un sabio, el general Pérez Arcay, me dijo: 'Hugo, tienes que graduarte de viejo. Aunque tengas 40 años debes ser un viejo, tienes que aprender rápido, no puedes esperar llegar a viejo, madura ahora'. El me ayudó a abrir los ojos.
Perdona, Manuel, que tienda a alargar las respuestas, pero este tema de la ideología nunca lo había analizado como ahora, desde una perspectiva lejana. Bueno, ¿qué produjo todo esto? Golpe el 2002, paro patronal, sabotaje petrolero, contragolpe, discusiones y lecturas. Llegué a la conclusión -asumo la responsabilidad porque no lo discutí con nadie al hacerlo público en el Foro Social Mundial de Porto Alegre- que el único camino para salir de la pobreza es el socialismo.
En una época llegué a pensar en la tercera vía. Andaba en problemas para interpretar el mundo. Estaba confundido, hacía lecturas equivocadas, tenía unos asesores que me confundían todavía más. Llegué a proponer un foro en Venezuela sobre la tercera vía de Tony Blair. Hablé y escribí mucho sobre un 'capitalismo humano'. Hoy estoy convencido que es imposible. Pero esto ha sido producto de seis años de dura brega y de aprender de mucha gente. Me convencí de que el socialismo es el camino y así lo dije en Porto Alegre y después aquí, ante la Asamblea Nacional. He invitado al país a un debate. Creo que debe ser un socialismo nuevo, con planteamientos frescos, acoplado con una nueva era que apenas está comenzando. Por eso me atreví a llamarlo 'socialismo del siglo XXI', como proyecto. Creo que es un reto, un desafío. Pero me da mucho gusto ver cómo el llamado no ha caído en tierra infértil. Por el contrario, ya han aparecido hasta libros sobre el tema. En Venezuela hay un debate que va extendiéndose. El general Alberto Müller Rojas (ex embajador en Chile. N. de PF) invitó el 5 de julio en la Asamblea Nacional, el día de la patria, a que hagamos el Manifiesto Socialista del siglo XXI. Por ahora lo que estamos haciendo es un llamado a discutir ideas nuevas y viejas experiencias para delinear ese nuevo socialismo. Por ejemplo, yo quiero aportar algunas ideas. Una es afirmar que el primer socialista de nuestra era fue Cristo. Soy cristiano y pienso que el socialismo debe nutrirse de las corrientes más auténticas del cristianismo. Tampoco se trata de andar buscando a un iluminado, como tú decías, para que nos haga un modelo que vamos a copiar todos. Sería absurdo. Vamos a hacer el socialismo desde nuestras propias raíces, desde nuestros aborígenes, desde las comunas en Paraguay y Brasil, desde el socialismo utópico que representó Simón Rodríguez, desde el planteamiento de Bolívar de libertad e igualdad, desde el planteamiento de Artigas, el gran uruguayo, de que hay que invertir el orden de la justicia, eliminando los privilegios. Creo que estamos comenzando esta tarea".
ES EL MOMENTO DE AVANZAR
¿No cree, presidente, que declarar sus intenciones socialistas es algo prematuro en la actual situación venezolana y latinoamericana en general? ¿No es una apuesta política muy alta?
"Es posible que lo sea, no me creo dueño de la verdad. Pero mi instinto político me dice que es el momento de formular este planteamiento. Desde el punto de vista del cálculo electoral algunos buenos amigos y compañeros me han dicho que no era oportuno. Que mejor habría sido esperar las elecciones de 2006 y después de ganarlas, hacer ese planteamiento. Pero yo no veo la situación de esa manera. Los tiempos políticos no coinciden necesariamente con los tiempos electorales. De aquí a un año hay un siglo. El tiempo es relativo, ya lo demostró Einstein. Creo que es el momento. Cuando ves reverdecer los campos, es el momento de abonar para que broten las sementeras. Cuando vemos lo que está ocurriendo en América Latina, sobre todo en América del Sur, el gran debate que hay en Brasil, en Uruguay, y los gobiernos que impulsan cosas nuevas, cuando se mira lo que ha pasado en Ecuador y en Bolivia, también en Venezuela por supuesto, en Centroamérica y el Caribe... Pero el epicentro está en América del Sur. A este rebrote popular y democrático hay que darle sustancia ideológica. ¿Y cuál es? Yo respondo, desde mi conciencia política, que es la vía socialista. En Venezuela lo he puesto de la siguiente manera: estamos en una transición y como decía Gramsci, que muera lo que tiene que morir y que nazca lo que tiene que nacer. Una transición que me atrevo a llamar 'democracia revolucionaria', un término que tampoco es mío sino del poeta cubano Roberto Fernández Retamar. Habla de eso en una entrevista de 1992 que leí -cuando estaba preso- en un libro, América Latina, marca registrada, del chileno Sergio Marras. Fernández Retamar habla del bolivarianismo y la democracia revolucionaria. He retomado ese término para caracterizar el tipo de democracia que empuja como una caballería, que abre puertas y se impregna de pueblo. Es una fase de transición hacia el socialismo. Esta dirección está mucho más clara en Venezuela. Si hace cuatro años me hubieras preguntado: ¿Chávez, hacia dónde vamos?, quizás mi respuesta no habría sido tan precisa, aun cuando a la que estoy dándote todavía le falta muchísima precisión. Te habría dicho, como tantas veces lo dije: aquí está la Constitución Bolivariana, este es el proyecto. Ahora creo que vamos rumbo al socialismo. La democracia revolucionaria hay que irla orientando hacia el socialismo.
Eso ha generado aquí una dinámica por abajo, muy interesante. Pdvsa (Petróleos de Venezuela S.A.), por ejemplo, está discutiendo ese tema al interior de la empresa con ese líder extraordinario que es el ministro de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez, un muchacho que fue formado en ese movimiento Ruptura del que te hablé. Pero los funcionarios de mi gobierno con formación marxista no se atrevían a hablar de socialismo. Yo les he dado luz verde. Ahora hasta la Asamblea Nacional habla de socialismo. Ha sido como una liberación, se vuelve a hablar de un tema tabú. El chantaje mediático era muy pesado: si te declarabas socialista, te decían trasnochado, troglodita, dinosaurio. Ahora no, el socialismo anda en la calle y hasta algunos empresarios declaran que no les asusta. ¡Magnífico! Habrá que oir sus razones, respetarlas y discutirlas. Los militares hablan de revolución y socialismo, y discuten esos temas. Creo que es muy positivo. Y yo asumo la responsabilidad que me cabe en este proceso. Tenemos que estudiar y debatir mucho. Ojalá podamos hacer pronto un evento internacional sobre socialismo y conocer así distintas opiniones y experiencias".
VIEJO Y NUEVO SOCIALISMO
Hay cosas del viejo socialismo, presidente, que fracasaron. Por ejemplo, la concepción de partido, la ausencia de participación real del pueblo en las decisiones, la falta de pluralismo, el estatismo absoluto de la economía, el bajo perfil de los derechos humanos, de las libertades públicas y de la libertad de expresión, etc. ¿Qué diferenciaría al socialismo del siglo XXI de aquel socialismo que se derrumbó?
-"Tienes razón, alguien dijo que en realidad nunca hubo socialismo... Circulaba un chiste sobre Breznev u otro líder soviético que confidenciaba a un amigo: ojalá que aquí no llegue nunca el socialismo.
Ahora bien, entre los elementos que pudieran definir el socialismo del siglo XXI yo diría que el primer rasgo es el moral. Hay que comenzar por ahí, por la conciencia, por la ética. El Che escribió mucho de la moral socialista. Desde la visión del mundo que cada cual tenga, debemos recuperar el sentido ético de la vida. Sin duda lo que digo tiene mucho de cristianismo: 'Amaos los unos a los otros' o 'Ama a tu prójimo como a ti mismo'. En realidad se trata de eso: de la solidaridad con el hermano. Luchar contra los demonios que sembró el capitalismo: individualismo, egoísmo, odio, privilegios. Creo que por ahí habría que comenzar. Es un trabajo de todos los días, una tarea cultural y educativa de largo aliento. En Venezuela hemos comenzado a debatir ese aspecto y es muy positivo. Es un arma en la lucha contra la corrupción, un mal que es propio del capitalismo. Empresas y empresarios corrompidos, negocios oscuros, funcionarios corruptos, movidos sólo por la ambición. Aunque también la corrupción se ha dado en el socialismo ese fenómeno tiene una raíz capitalista, es la ambición de riqueza. El socialismo debe defender la ética, la generosidad. Bolívar fue un ejemplo: abandonó todo por ser útil a su país. Hay que recordar también a Cristo y lo que dijo al hombre rico que quería ir al cielo: vende todo lo que tienes y repártelo entre los pobres. El hombre se puso a llorar porque no era capaz de hacer eso. Fue entonces cuando Cristo lanzó aquella frase 'será más fácil que un camello entre por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de los cielos'.
En la línea política uno de los factores determinantes del socialismo del siglo XXI debe ser la democracia participativa y protagónica. El poder popular. Esto es un elemento político definitorio que contrasta con aquello del partido único o centrar todas las decisiones en el partido. Hay que centrar todo en el pueblo, el partido debe estar subordinado al pueblo. No al revés".
PLURALISMO POLITICO
¿Un sistema político pluralista que permita participar a diferentes sectores? ¿Un poder popular real?
-"Claro que sí, una democracia participativa y abierta.
En lo social, el socialismo debe conjugar igualdad con libertad. Una sociedad de incluidos, de iguales, sin privilegios, sin esta abismal diferencia entre extrema riqueza y extrema pobreza. En lo económico: un cambio del sistema de funcionamiento metabólico del capital. Este es un tema complejo de tratar. Aquí hemos iniciado experimentos como el impulso al cooperativismo y al asociativismo, a la propiedad colectiva, a la banca popular y núcleos de desarrollo endógeno, etc. Se trata de dejar atrás la lógica de funcionamiento perverso del capitalismo. Son válidas muchas experiencias como la autogestión y cogestión, la propiedad cooperativa y colectiva, etc. Estamos poniendo en marcha un ensayo de empresas de producción social y unidades de producción comunitaria. Eso está recién naciendo pero ayudará a definir un modelo teórico. Le da también una connotación especial: no se trata de un grupo de intelectuales escribiendo un libro de dos mil páginas. Práctica y teoría deben marchar en paralelo".
VISIÓN DE AMÉRICA LATINA
¿Cómo analiza usted la situación actual en América Latina? ¿Cree que el imperio tratará de generar conflictos para desestabilizar gobiernos rebeldes como el suyo?
-"Estábamos preparados para la reacción internacional que ahora estamos sintiendo. Ya no sólo en el caso de Venezuela, sino también de Brasil. El caso de ese país y el escándalo que se ha desatado por la corrupción, sin que esto suponga benevolencia con la corrupción, me huele que no tiene sino un objetivo: debilitar al gobierno de Lula, tratar de chantajearlo. Tengo mucha fe en que Lula, un extraordinario líder, va a salir de esta situación tan difícil. Está la posibilidad de que Brasil se sume de manera determinante al nuevo camino que hoy necesitan los pueblos de América Latina. En Argentina también vemos un proceso complejo: permanentes ataques de sectores de la oligarquía criolla al gobierno, ataques internacionales, etc. Vemos lo que pasa en Bolivia, en Ecuador, en Uruguay. En fin, en este enfoque sobre la situación latinoamericana, que ni siquiera pretende ser un análisis, diría que tenemos razones para estar optimistas. Lo que pasa en México y las perspectivas de un gobierno distinto se suma a esa visión. Los que estamos al frente de algunos procesos en América Latina, ya sea desde el gobierno o de movimientos políticos y sociales, debemos diseñar el mapa no sólo estratégico sino también táctico y de trabajo. En esto tenemos un vacío y creo que es necesario que con pensadores y líderes de distintos países conformemos un equipo con capacidad de hacer propuestas que impacten esta realidad. Como seguir impulsando TeleSur, por ejemplo. Petrosur, Petroamérica, el Banco del Sur, la Universidad del Sur, proyectos de integración que no pueden quedar sólo a nivel de gobiernos. Si no les damos contenido de participación popular, serían, como decía Bolívar, 'repúblicas aéreas', castillos en el aire".
-La suya, presidente, es una visión optimista sobre el futuro de América Latina.
"Sí, es optimista y te digo el porqué. Uno tiene varios años, bueno tu tienes más que yo, Manuel..."
Sí, pero yo no he gobernado...
"...Yo he tenido esa oportunidad desde hace seis años y medio. Y uno puede comparar. Han ocurrido muchas cosas no sólo en América Latina. Si vas a la India, ves algo distinto a lo que había hace cinco años. Vas por Europa y hay cosas nuevas que están ocurriendo. Son señales que indican nuevos tiempos. No puede ser una casualidad que se enciendan estas señales en Europa, en Asia, en América Latina. En Africa también. He leído una noticia que revela la preocupación del imperio norteamericano: un plan de apoyo militar a países africanos. Mira lo que está pasando en Iraq... Son señales muy alentadoras a pesar de que acepto lo que dices. Las batallas que vendrán serán muy duras. Pero si en alguna ocasión hubo una oportunidad de avanzar y alcanzar importantes victorias en la dirección histórica que nos hemos fijado, si en algún momento fue oportuno avanzar, es ahora, ahora y aquí. Punto Final, que ha pasado 40 años en esta batalla, tendrá otros 40 años más para luchar y ojalá publicar lo que aquí estamos intuyendo y soñando"
(*) Luis Miquilena, de larga trayectoria en la Izquierda venezolana, terminó sumándose al golpe de Estado del 11 de abril de 2002
(*) Alfredo Peña, de origen comunista, se convirtió en implacable opositor desde el cargo de alcalde mayor de Caracas, que perdió en las elecciones de octubre del año pasado
(*) Gustavo Cisneros, dueño de Venevisión. Uno de los amos de la prensa en Venezuela y de la TV en América Latina. (N. de PF)
(Publicado en "Punto Final" Nº 598, 19 de agosto, 2005)
Miércoles, 28 de Septiembre de 2005 20:59 ;?> No hay comentarios. Comentar.
Discurso del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías en la Sexagésima Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas Organización de Naciones Unidas (ONU). Nueva York (Fragmento)
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Jueves, 15 de septiembre de 2005
Mientras avanzamos hacia un nuevo modelo de Naciones Unidas que haga cierto y suyo ese nosotros de los pueblos, hay cuatro reformas urgentes e irrenunciables que traemos a esta Asamblea. La primera, la expansión del Consejo de Seguridad tanto en sus categorías permanentes como en las no permanentes, dando entrada a nuevos países desarrollados y a países en desarrollo como nuevos miembros permanentes. La segunda, la necesaria mejora de los métodos de trabajo para aumentar la transparencia y no para disminuirla, para aumentar el respeto y no para disminuirlo, para aumentar la inclusión. La tercera, la supresión inmediata, seguimos diciéndolo desde hace seis años desde Venezuela, la supresión inmediata del veto en las decisiones del Consejo de Seguridad, ese vestigio elitesco es incompatible con la democracia, incompatible con la sola idea de igualdad y de democracia.Y en cuarto lugar el fortalecimiento del papel del Secretario General, sus funciones políticas en el marco de la diplomacia preventiva, debe ser consolidado. La gravedad de los problemas convoca a transformaciones profundas, las meras reformas no bastan para recuperar el nosotros que esperan los pueblos del mundo, más allá de las reformas reclamamos desde Venezuela la refundación de Naciones Unidas, y como bien sabemos en Venezuela, por las palabras de Simón Rodríguez, el Robinson de Caracas: “O inventamos o erramos”.
En la reunión de enero pasado de este año 2005 estuvimos en el Foro Social Mundial en Porto Alegre, diferentes personalidades allí pidieron que la sede de Naciones Unidas saliera de Estados Unidos si es que continúan las violaciones a la legalidad internacional por parte de ese país. Hoy sabemos que nunca existieron armas de destrucción masiva en Iraq, el pueblo estadounidense siempre ha sido muy riguroso con la exigencia de la verdad a sus gobernantes, los pueblos del mundo también: nunca hubo armas de destrucción masiva y sin embargo, y por encima de Naciones Unidas, Iraq fue bombardeado, ocupado y continúa ocupado. Por eso proponemos a esta Asamblea que Naciones Unidas salga de un país que no es respetuoso con las propias resoluciones de esta Asamblea. Algunas propuestas han señalado a una Jerusalén convertida en ciudad internacional como una alternativa. La propuesta tiene la generosidad de proponer una respuesta al conflicto que vive Palestina, pero quizás tenga aristas que hagan difícil llevarlo a cabo. Por eso traemos aquí otra propuesta, anclada en la Carta de Jamaica, que escribió Simón Bolívar, el gran Libertador del Sur, en Jamaica, en 1815, hace 190 años. Ahí propuso Bolívar la creación de una ciudad internacional que sirviera de sede a la idea de unidad que planteaba. Bolívar era un soñador que soñó lo que son hoy nuestras realidades.
Creemos que ya es hora de pensar en la creación de una ciudad internacional ajena a la soberanía de ningún Estado, con la fuerza propia de la moralidad de representar a las Naciones del mundo, pero esa ciudad internacional tiene que reequilibrar cinco siglos de desequilibrio. La nueva sede de Naciones Unidas tiene que estar en el Sur, “¡El Sur también existe!”, dijo Mario Benedetti. Esa ciudad que puede existir ya, o podemos inventarla, puede estar donde se crucen varias fronteras o en un territorio que simbolice al mundo, nuestro Continente está en disposición de ofrecer ese suelo sobre el que edificar el equilibrio del universo del que habló Bolívar en 1825.
Viernes, 16 de Septiembre de 2005 20:47 ;?> No hay comentarios. Comentar.
ASEGURÓ HUGO CHÁVEZ EN LA APERTURA DEL FESTIVAL DE LA JUVENTUD EN CARACAS
Martes 9 de Agosto de 2005
Enviado por Hugo Rivas – Paraná – Entre Ríos
Hugo Chávez Frías, advirtió a los miles de jóvenes que participan en el XVI Festival Mundial que si el Pentágono intenta invadir a Venezuela, "los haremos morder el polvo defendiendo la libertad de nuestra tierra".
En la apertura del Festival de la Juventud en Caracas, Chávez citó la frase pronunciada en 1826 por el Libertador Simón Bolívar, quien expresó: "Los Estados Unidos de Norteamérica parecen destinados por la providencia para plagar la América de miserias en nombre de la libertad".
Sin embargo, luego sentenció que "Bolívar ha despertado en el pueblo heroico de Venezuela, en los pueblos de América Latina y de El Caribe y contra la fuerza de un pueblo no hay imperialismo que pueda". En su mensaje a los miles de jóvenes, agregó que "es necesario abordar la lucha contra las guerras.
Tenemos que recordarle al imperialismo norteamericano y sobre todo a los halcones del Pentágono y a los varones de la guerra norteamericano que si algún día se les ocurre invadirnos aquí los haremos morder el polvo defendiendo la libertad de nuestra tierra".
Chávez instó a los jóvenes de los 144 países del mundo que asistieron a la apertura del festival que "no se trata sólo de luchar en cada país por las ideas, y por el socialismos en el que creemos, se trata de mucho más se trata de salvar al mundo. Ese es el reto que tenemos".
Luego del colorido y enérgico desfile de las delegaciones, cientos de miembros de diferentes comunidades indígenas, ataviadas con sus trajes típicos, llevaron a los miles de jóvenes del mundo una representación de un ritual chaman, manifestación ancestral del pueblo venezolano.
(PULSAR/ABN)
Miércoles, 10 de Agosto de 2005 20:41 ;?> No hay comentarios. Comentar.
Por Carlos M. Ayala Corao El Universal - Caracas, domingo 01 de julio, 2001
Karl Marx se refirió a Simón Bolívar como el "canalla más cobarde, brutal y miserable. Bolívar es el verdadero Soulouque", (carta de Marx a Engels de fecha 14-2-1858). En esa misma oportunidad, afirmó que Bolívar era un mito de la fantasía popular: "La fuerza creadora de los mitos, característica de la fantasía popular, en todas las épocas ha probado su eficacia inventando grandes hombres. El ejemplo más notable de este tipo es, sin duda, el de Simón Bolívar".
En días pasados, por mera casualidad nos topamos con un pequeño opúsculo titulado Simón Bolívar, cuyo autor es Karl Marx, publicado por Ediciones Sequitur, Madrid, 2001. Confieso la impresión que nos llevamos al constatar la existencia de esta obra la cual ignoraba, como creo que es el caso de muchos venezolanos.
La verdad es que con sus distancias geográficas y su diferencia de edades (Bolívar nacido en Caracas en 1783 y Marx en Tréveris en 1818), nada nos podía hacer suponer que alguno de ellos sería objeto de atención por el otro. Pero la coincidencia ocurrió cuando en 1857, Charles Dana, director del New York Daily Tribune, solicitó a Marx y a Engels un grupo de biografías para incorporarlo en la New American Cyclopaedia.
Es el propio Marx quien en la referida carta a Engels, nos dio noticias de los reparos de Dana contra su artículo sobre Bolívar, porque estaba escrito en un tono prejuiciado y, además, le había exigido más fuentes. A Dana, no le faltó razón para rechazar el artículo de Marx, pues como incluso lo reconoció este último, ciertamente se salía del tono enciclopédico.
Marx comienza su artículo refiriéndose a Bolívar como un descendiente de familias mantuanas, que en la época de la dominación española constituían la nobleza criolla en Venezuela. Luego, Marx continúa su relato emitiendo una serie de afirmaciones y conceptos ciertamente prejuiciados, inexactos o deformados sobre la vida del Libertador. En este sentido afirma que el Libertador rehusó adherirse a la revolución que estalló en Caracas el 19 de abril de 1810, a pesar de las instancias de su primo José Félix Ribas. En cuanto a la misión de Bolívar a Londres en 1811 (junto con Bello y López Méndez), Marx afirma que ésta se redujo a la autorización para exportar armas, teniendo que abonarlas de contado y pagar fuertes derechos.
La pérdida de la plaza de Puerto Cabello en la Primera República, Marx la describe como una huida cobarde y a escondidas de Bolívar para ocultarse en San Mateo y con posterioridad participar, personalmente, en el asalto y detención de Miranda en La Guaira, traicionándolo de esta forma al entregarlo engrillado al general español Monteverde -quien lo envió a Cádiz donde luego moriría-. Esta traición la reseña Marx como debidamente recompensada con la expedición del pasaporte español a Bolívar, en reconocimiento por su 'servicio prestado al Rey de España con la entrega de Miranda'.
Marx describe la victoria en la toma de Santa Marta en 1814 como una hazaña en la cual, a pesar de que la ciudad ya había capitulado, Bolívar le permitió a sus soldados que la saquearan durante cuarenta y ocho horas. La retirada a Jamaica en 1815 es descrita como una huida de Bolívar durante ocho largos meses, mientras los generales patriotas ofrecían su tenaz resistencia en Venezuela; y la Carta de Jamaica es una defensa de Bolívar ante su fuga de los españoles, en la cual pretendió presentar su renuncia al mando supuestamente en aras de la paz pública. Marx describe otra huida cobarde de Bolívar en 1816 frente a una diminuta fuerza del general Morales en Valencia, que lo llevó a retroceder a rienda suelta hasta Ocumare (de la Costa) para saltar y embarcarse a bordo del Diana rumbo a Bonaire, 'dejando a todos sus compañeros privados del menor auxilio'. De allí -relata el autor- que Piar haya amenazado a Bolívar con someterlo a un consejo de guerra por deserción y cobardía. Piar es para Marx el héroe singular de la conquista de Guayana que le da un vuelco favorable a la guerra de Independencia. Bolívar es el dictador traidor y cobarde que (de nuevo) abandona a Arismendi en 1817 en Margarita en manos de los españoles, y luego a Freites en la Casa de la Misericordia en Barcelona, donde éste muere en batalla. Frente a ello, Piar no escatimaba sarcasmos contra Bolívar como el 'Napoleón de las retiradas'. Pero bajo 'falsas imputaciones' de haber conspirado contra los blancos, atentado contra la vida de Bolívar y aspirado al poder supremo, es que Piar es fusilado en Angostura.
La conquista de Nueva Granada no se le debe a Bolívar y a las tropas patriotas, sino a 'las tropas extranjeras, compuestas fundamentalmente por ingleses'. Por ello -anota Marx- tras dejar en funciones al Congreso granadino y al general Santander como comandante, Bolívar marchó a Pamplona, 'donde pasó más de dos meses en festejos y saraos'.
A la cobardía de Bolívar en Calabozo en 1819, al no haber decidido avanzar sobre las tropas inferiores en número de Morillo, se debe la prolongación de la guerra por cinco años más; y la tregua del Convenio de Trujillo en 1820 con Morillo fue hecha 'a espaldas del Congreso de Colombia'.
En cuanto a la Batalla de Carabobo (1821), Marx relata que a Bolívar le pareció tan imponente la posición del enemigo, 'que propuso a su consejo de guerra la concertación de una nueva tregua, idea que, sin embargo, rechazaron sus subalternos'. Los éxitos de la campaña de Quito (1822) 'se debieron a los oficiales británicos'. Y en Bolivia, 'sometida a las bayonetas de Sucre', Bolívar 'dio curso libre a sus tendencias de despotismo'.
El Congreso de Panamá (1826) fue convocado por Bolívar con la intención real de unificar América del Sur en una república federal, cuyo dictador quería ser él mismo. Los diversos mandatos de Bolívar al frente de la Gran Colombia fueron planeados por él para satisfacer sus apetencias de poderes dictatoriales.
Finalmente en 1830 Bolívar pretendía invadir a Venezuela desde Colombia para someterla, pero se asustó frente al ejército de Páez, y se vio entonces obligado a presentar su dimisión, a condición de que se retirara al extranjero favorecido con una pensión anual.
En la descripción personal de Bolívar que Marx cita de Docoudary-Holstein, se lee entre otras perlas lo siguiente:
'Tiene frecuentes y súbitos arrebatos de ira, y entonces se pone como loco, se arroja en la hamaca y se desata en improperios y maldiciones contra cuantos lo rodean. Le gusta proferir sarcasmos contra los ausentes, no lee más que literatura francesa de carácter liviano ... Le agrada oírse hablar, y pronunciar brindis le deleita'.
Este texto de Marx, suerte de 'leyenda negra' de nuestro Libertador Simón Bolívar, fue descubierto en 1935 por Aníbal Ponce en los archivos del Instituto Marx-Engels-Lenin de Moscú, y tras ser traducido, fue publicado por primera vez en castellano en la revista Dialéctica de Buenos Aires en 1936.
No podemos menos que expresar que resulta insólito un texto histórico tan prejuiciado como el escrito por Marx sobre Bolívar. Posiblemente en ello influyó sobre Marx la noción hegeliana de los 'pueblos sin historia'. Pero aun así, ello pone de relieve los errores de mezclar la ideología con la historia.
Lo curioso es que esta visión del proceso revolucionario de la independencia latinoamericana haya sido compartida por marxistas acríticos de tendencia historiográfica soviética, prácticamente hasta 1959, cuando en la segunda edición en ruso de las obras de Marx y Engels se incluyó por primera vez una severa crítica de las posiciones sostenidas en el artículo de Marx sobre Bolívar. Necesario es, entonces, que aprendamos la historia de los historiadores y viceversa, para no cometer sus propios errores.
Viernes, 29 de Julio de 2005 18:05 ;?> No hay comentarios. Comentar.
Letra y Música: Alí Primera. Intérprete: Alí Primera
Redial Simón Bolívar
Bolívar bolivariano no es un pensamiento muerto ni mucho menos un santo para prenderle una vela
Un niño de Venezuela tuvo un encuentro con él puede ser imaginario pero pudo suceder
Y esto lo conversaron Bolívar y el carajito debajo de un arbolito que se salvó de la quema debajo de un arbolito que se salvó de la quema
Niño:
"¿No es verdad Simón Bolívar que al hacer tu juramento histórico en Monte Sacro no pensaste que tu brazo hoy se sintiera cansado de tantos que se han colgado para escudarse en tu nombre?".
Bolívar:
"Hay razón en lo que dices yo frente a Simón Rodríguez juré liberar a mi patria y tal vez por inocencia no la soñé gobernada por indignos de mi herencia".
Niño:
"Al pueblo tratan de quitarle la memoria por eso al gringo Henry Clay quien te insultó en tu vida y en tu muerte le levantaron una estatua en nuestra Patria y la doctrina latinoamericana que acrisolaste en tu carta de Jamaica le han disminuido su esencia patriota y libertaria, ¡ah! si vieras el destino de los pueblos que liberó tu espada su mayor libertad es la de morirse de hambre pisoteados por la bota norteña sobre la que nos alertaste".
Bolívar:
"Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia a plagar la América de miserias en nombre de la libertad".
Niño:
"Hoy acudimos a tu idea visionaria al anti-imperialista pensamiento de tu frente, disculpa que te trate de tú pero para ser mi Libertador tuviste primero que ser mi amigo grandioso capitán navegando hacia Angostura con la cara mojada por el Padre Río jamás en la historia de la Patria hubo tantos borrones sobre un papel escrito y el amor por el pueblo llevado a tanta altura".
Y Bolívar sonreído y lleno de comprensión le saltaba el corazón por lo que estaba escuchando. Y mirando fijo al niño de edad escolar sin escuela dijo: Toma mis espuelas que hay que jinetear de nuevo tú te vas de pueblo en pueblo a despertar a la gente que alzen más y más la frente para merecer la gloria y hacer de nuevo la historia liberando al oprimido que si el pueblo está dormido nunca ganará la gloria.
Niño:
"Bolívar, en Birongo allá por Barlovento hay una placita con tu nombre y prohiben visitarla sin camisa para que veas que nuestras leyes las dictan los de frac y de levita en contra de los descamisados.
Bolívar:
"... y se olvidan que yo usé camisa prestada cuando estuve en Santa Marta..."
Niño:
Y lo peor es que a mi pueblo ya lo están dejando sin Bolívar.
Bolívar:
¿Lo están dejando sin dinero, carajito?."
Niño:
"Sin conciencia Libertador, sin conciencia. El pueblo en su engaño cree que la alta burgesía, va a llevarte flores al Panteón Nacional cada Aniversario de tu muerte".
Bolívar:
"Y entonces ¿a qué van pequeño compatriota?".
Niño:
"A asegurarse de que estés bien muerto Libertador, Bien muerto".
Y Bolívar sonreído y lleno de comprensión le saltaba el corazón por lo que estaba escuchando.
El resultado es claro la burguesía es hija de la colonia y viceversa la opresión está reunida en masa bajo un solo estandarte y si la lucha por la libertad se dispersa no habrá victoria en el combate, ¡que si la lucha se dispersa, no habrá victoria popular en el combate!
Bolívar bolivariano no es un pensamiento muerto ni mucho menos un santo para prenderle una vela
Un niño de Venezuela tuvo un encuentro con él oigan sonar sus espuelas va cabalgando otra vez, oigan sonar sus espuelas va cabalgando otra vez.
Viernes, 29 de Julio de 2005 17:40 ;?> Hay 1 comentario.
Venezuela tendrá en 2008 un satélite propio en órbita, de tecnología china, informó hoy la ministra de Ciencia y Tecnología, Yadira Córdova. En el habitual programa dominical Aló Presidente, transmitido por radio y televisión, en esta ocasión desde Cumaná, estado de Sucre, la funcionaria explicó que el lanzamiento se realizará 29 meses después de la firma del contrato con China.
Por su parte, el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, presentó el modelo a escala del satélite, que será utilizado para información estratégica del Estado, comunicaciones y procesamiento de datos e imágenes de los programas sociales, según precisó.
Chávez apuntó que el proyecto se inscribe en los esfuerzos por romper con el modelo de dependencia impuesto por las potencias más desarrolladas en los últimos 500 años.
El satélite recibirá el nombre de 'Simón Bolívar' como homenaje al Libertador, cuyo pensamiento retoma el gobernante para llevar a vías de hecho un amplio proceso e transformaciones con la utilización de los recursos petroleros de la nación.
En opinión de Córdoba, el desarrollo científico es la única manera de acabar con la dependencia tecnológica que se refleja en lo económico y en el control, incluso político de otros estados.
El satélite venezolano tendrá capacidad de apoyar programas sociales de otros países latinoamericanos.
Chávez indicó que la posición geográfica de Venezuela es sumamente ventajosa, por estar cerca del Ecuador, para lanzar cohetes y satélites.
El mandatario venezolano lanzó la propuesta de suministrar a los países de la región crudo y derivados con facilidades de financiamiento. El acuerdo fue firmado por 14 de las 16 naciones participantes en el encuentro en Puerto La Cruz, en el que se creó la multiestatal Petrocaribe. El presidente cubano Fidel Castro, quien arribó sorpresivamente a esa localidad, señaló que se avecina una crisis energética que afectará sobre todo a los países pobres.
Jueves, 30 de Junio de 2005 15:41 ;?> No hay comentarios. Comentar.
Conferencia magistral en el Congreso de Paraguay: 'Yo soy socialista y creo que el único camino para salir del subdesarrollo, la miseria y el atraso en que están nuestros pueblos, es el socialismo'
Argenpress - 21/06/2005
“Tenemos que inventar nuestro propio modelo político, económico y social. Todo es posible con la moral repotenciada de los pueblos. El capitalismo es el demonio.
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez Frías, desde el Salón Bicameral del Palacio Legislativo de Asunción, donde dictó este lunes una conferencia sobre la Integración Latinoamericana y Caribeña, invitó a los latinoamericanos a debatir el tema del socialismo del siglo XXI, sistema político y económico que considera la única vía para salir de la situación de miseria en que están los pueblos de la región.
En su disertación el Jefe del Estado venezolano caracterizó al modelo capitalista impuesto por el imperialismo como 'el demonio', por lo que dijo que se ha atrevido a plantear a sus coterráneos discutir la tesis del socialismo, 'como ahora invito a los latinoamericanos' a pensar en esas ideas.
'Es un debate. Yo soy socialista y cada día creo con mayor firmeza que el único camino para salir de la situación de subdesarrollo, de miseria y de atraso en que están nuestros pueblos, es el socialismo. No creo que haya otro camino', enfatizó.
Señaló que su propuesta no se trata de copiar modelo alguno, sino de inventar el socialismo del siglo XXI. 'No debemos caer en el error que ya señalaba el Che por los años 60, ese infinito hombre del Paraná, cuando criticaba la copia de los modelos; o como Simón Rodríguez quien decía por estas mismas tierras del sur, que la América Meridional no debería seguir copiando modelos; originales decía él deben ser nuestras formas de gobierno y de vida'.
'Inventemos un socialismo acoplado a nuestra historia, costumbres y realidades. Alimentado, por ejemplo, por las experiencias del Paraguay de los Comuneros y muchas otras', agregó el mandatario venezolano ante los parlamentarios paraguayos.
Explicó que el socialismo que plantea conlleva a colocar lo social por delante y no el capital, así como velar por los verdaderos derechos humanos, 'no los que pregonan con tanta hipocresía los fariseos del Pentágono y la Casa Blanca'.
Todo es posible con la participación de los pueblos.
En otra parte de su discurso el presidente Chávez dijo que Venezuela quiere cada día estar en mejores condiciones para extender los brazos amigos a los pueblos hermanos.
Relató que esfuerzos como el que ha hecho el Gobierno Bolivariano para terminar con el analfabetismo a través de la Misión Robinson, quisiera compartirlos con todos nuestros pueblos.
'Ese es un ejemplo de lo que modestamente en Venezuela estamos haciendo y pudiéramos extenderlo por el continente. Dar una verdadera batida contra el analfabetismo, en todos lados y yo creo que en 5 años pudiéramos decir que América Latina en ese caso sería territorio libre de analfabetismo. Con la participación de los pueblos todo es posible, con la moral repotenciada de los pueblos todo es posible'.
La Declaración Final de la Primera Reunión entre Cuba y Venezuela para la Adopción de la Alternativa Bolivariana para las Américas detalla la consecución del compromiso mutuo de ambos países para apoyarse en su esfuerzo de transformación social. Permite juzgar la verdadera acción de sus respectivos gobiernos. Entre los puntos más importantes se encuentra especialmente la inauguración este año de más de 1.200 centros gratuitos de atención a la salud en Venezuela gracias a la ayuda de unos 30 mil médicos cubanos en dicho país. Además, garantizarán la formación de 40 mil médicos venezolanos par garantizar la permanencia del sistema de salud.
En cuanto a la educación, el acuerdo trata del acceso actual de 1.262. 000 venezolanos a la alfabetización (Misión Robinson I) y a la educación secundaria (Misión Robinson II), con el apoyo del Estado cubano. Luego de esta campaña, Venezuela debería ser declarada segundo país latinoamericano libre de analfabetismo.
La Républica Bolivariana de Venezuela convoca el Premio Libertador al Pensamiento Crítico
Rebelión - 1° de Mayo de 2005
El Ministerio de la Cultura de la República Bolivariana de Venezuela hace pública la presente convocatoria, con carácter internacional, para el Premio Libertador al Pensamiento Crítico, el cuál se regirá por las siguientes bases:
PRIMERA - Se entiende por obra de pensamiento crítico, a efectos de la presente convocatoria, a toda aquella obra escrita que, de una u otra manera, desde una posición comprometida con la defensa de la humanidad y desde la perspectiva de que otro mundo mejor es posible, analice críticamente la realidad del mundo contemporáneo, en forma global o sectorial, en cualquiera de los campos de la actividad social. Así la guerra, la economía, la política, la democracia, la relación con la naturaleza, los derechos humanos, los derechos de los pueblos, la integración de los países, el racismo, el imperialismo, son temas, entre otros, que pueden ser objeto de ese ejercicio de pensamiento crítico.
SEGUNDA - El premio será concedido anualmente al autor del mejor libro editado en castellano durante el año anterior al de la convocatoria. La convocatoria admite libros originalmente escritos o publicados en otros idiomas, siempre y cuando la edición original no anteceda en más de tres años al de su publicación en castellano.
TERCERA - El premio consistirá en una pequeña pieza escultórica representativa, diseñada al efecto, el certificado o diploma correspondiente y la cantidad de ciento cincuenta mil dólares (USD.150.000) libres de impuestos.
CUARTA - La presente convocatoria 2005, se refiere a libros editados durante el primero de enero y el 31 de diciembre del año 2004.
QUINTA - Los libros deben ser presentados directamente por sus autores, quienes podrán concurrir a este certamen, no importa el lugar del mundo donde residan.
SEXTA - Las obras deberán ser enviadas en número de 7 ejemplares al Ministerio de la Cultura de Venezuela, Final Avda. Panteón, Foro Libertador, Edificio Archivo General de la Nación, Caracas, Venezuela, indicando claramente el objetivo de participación en el Premio Libertador al Pensamiento Crítico. En sobre aparte se incluirán los datos personales del autor: nombre y apellido, dirección, teléfono de contacto, correo electrónico y nota biobibliográfica.
SÉPTIMA - El plazo para la admisión de obras participantes vence el 15 de agosto de 2005. Se admitirán las obras que hayan sido enviadas por correo y tengan matasellos de origen de esta fecha o anterior. La lista de participantes será hecha pública en la página Web del Ministerio de la Cultura de la República Bolivariana de Venezuela.
OCTAVA - El jurado estará constituido por cinco miembros entre los cuáles no debe haber más de dos venezolanos. La composición del jurado para la convocatoria 2005 será publicada en la página Web del Ministerio de la Cultura un mes antes del vencimiento del plazo de entrega. El jurado deberá acompañar su veredicto con un juicio razonado sobre la calidad e importancia de la obra premiada.
NOVENA - El premio será otorgado por mayoría de votos y no podrá ser dividido ni declarado desierto. El jurado podrá destacar con menciones honoríficas hasta cinco de las obras participantes. Se deja establecido específicamente para todas las convocatorias que el haber obtenido con anterioridad el Premio Libertador al Pensamiento Crítico, no le impide a un autor volver a participar.
DÉCIMA - EL Premio será entregado al ganador en un acto público en la ciudad de Caracas en la primera semana del mes de diciembre de 2005, coincidiendo con el primer aniversario del Encuentro Internacional de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad.
UNDÉCIMA - El autor de la obra galardonada con el Premio Libertador al Pensamiento Crítico, otorgará automáticamente permiso al Ministerio de Cultura para publicar la obra en Venezuela tantas veces como sea necesario, declinando los correspondientes derechos de autor en el caso de las ediciones, o partes de ediciones, destinadas a ser distribuidas gratuitamente.
DUODÉCIMA - La participación en esta convocatoria implica la aceptación, sin reservas, de las presentes bases. Lo no previsto en ellas será resuelto por el Ministerio de la Cultura de la República Bolivariana de Venezuela.
Francisco Sesto Novás Ministro de la Cultura Caracas, 11 de Abril de 2005.
Martes, 03 de Mayo de 2005 16:18 ;?> No hay comentarios. Comentar.
En Europa, donde nació, el Socialismo es un hecho sociológico, un peldaño en la civilización y una opción política compatible con los valores cristianos, la cultura occidental y los prolegómenos del sistema, no una ruptura con ellos.
El siglo XIX europeo fue escenario de una prodigiosa revolución tecnológica que tuvo entre sus protagonistas a científicos, políticos, empresarios, inventores y hombres de fe, que contribuyeron a modelar el modo de vivir y pensar de la humanidad, entre ellos: Carlos Marx, Charles Darwin y Vicenio Gioacchino Pecci, el Papa León XIII.
Carlos Marx, uno de los hombres intelectualmente mejor dotados de su tiempo, el que situó la sociología sobre bases científicas y puso al servicio de las ciencias sociales eficaces herramientas metodológicas, debutó en 1848 con el «Manifiesto Comunista». Nunca hizo nada clandestino, jamás empuñó un arma ni participó en revuelta alguna.
Charles Darwin, se dio a conocer cuando en 1859, mediante «El Origen de las Especies por Medio de la Selección Natural», sostuvo la tesis de que en la lucha por la supervivencia en la naturaleza, actúan leyes en virtud de las cuales, los organismos más aptos sobreviven legando a sus descendientes los mejores caracteres, tejiéndose así la cadena de la herencia, por medio de la cual las especies se preservan y perfeccionan. Ese proceso forma la base de la evolución de las especies, incluyendo al hombre al que atribuyó un origen natural.
León XIII, Papa desde 1878 hasta 1903, justo a tiempo para asistir al auge del capitalismo salvaje europeo, confrontar ideológicamente al marxismo, orientar el nacimiento de las organizaciones social cristianas y mediar entre los gobiernos de Estados Unidos y de España para tratar de evitar la guerra entre ambos por la posesión de Cuba, levantó la polvareda en sacristías y palacios al emitir el más importante documento de política social de la Iglesia católica romana, la Encíclica «Rerum Novarum» (De las Cosas Nuevas) que retrató una conflictiva época en la que los trabajadores cargaron con los costos sociales del desenfrenado auge del capitalismo que provocó tensiones sociales extremas y determinó la búsqueda de opciones teóricas y prácticas.
Movido por las urgencias de la confrontación ideológica, tanto como por ideales de justicia social y por la fe en las posibilidades de mejoramiento humano, León XIII, promovió la creación de las organizaciones políticas, laborales, femeninas y juveniles cristianas, lideradas después por los partidos socialcristianos.
Por ese camino surgió el concepto de socialismo cristiano, rechazado a medias por el Papa Pio XI que rechazaba el «socialismo católico», aunque admitía a los «católicos socialistas». Es decir, no auspiciaba una doctrina política cobijada en la fe, pero admitía que viviendo su fe, los católicos se integran al movimiento histórico en una opción que juzgaba, sino positiva, por lo menos, legítima.
Mediante aquel proceso, plagado de incomprensiones, retrocesos y obstáculos, la iglesia se actualizó y trató de ponerse a tono con las realidades y de ser contemporánea con su presente y, en lugar de mediante dogmas, intentó un consenso edificado sobre valores compartidos, tratando de estar atenta y preparada para como dijera Juan XXIII: «para percibir los signos de los tiempos».
En ese entendido, sin renunciar a la demonización del comunismo en su diseño eurosoviético, partes sustantivas de la Iglesia, sobre todo de las comunidades de base en América Latina, incluyendo ilustres dignatarios, figuras de las jerarquías nacionales e incluso de la curia vaticana, sin excluir a algunos papas, asumieron con mayor tolerancia las aspiraciones humanas, acogidas bajo el común denominador de luchas de liberación nacional e incluso socialismo.
El cristianismo se emparenta con las distintas opciones socialistas al conferir una dimensión social al amor que trasciende la experiencia sentimental individual, para abarcar a la sociedad, con justificado énfasis en quienes más necesitan ser amados: los pobres, los vulnerables y los excluidos por un sistema social oligárquico que genera pobreza y exclusión. La única doctrina política que incluye el amor como precepto es el socialismo.
Por añadidura, la Doctrina Social de la Iglesia atribuye a los Estados legítimamente constituidos, como es el caso de la Venezuela Bolivariana, la responsabilidad por la búsqueda del bien común, la promoción de la justicia social, sin excluir las acciones de beneficencia, asistencia social, elementos tan inequívocamente socialistas como ajenos a la codicia capitalista, la mezquindad de la oligarquía y la brutalidad neoliberal.
Mucho antes de que Hugo Chávez, mencionara el socialismo cristiano como opción política, los redactores de las Sagradas Escrituras, reflexionaron y pontificaron acerca de elementos sociales y políticos, normas de convivencia, instituciones, preceptos legales y valores éticos que definen al cristianismo original como una opción por los pobres, los débiles, excluidos y marginados y una apelación a la solidaridad, la caridad y una actitud generosa hacía el prójimo.
Los críticos del líder venezolano omiten que Chávez, profundamente bolivariano, martiano militante y católico sincero, como él mismo ha aclarado, se afilia a un socialismo con raíces, tanto en la tradición revolucionaria latinoamericana, como en una ética cristiana que redondean su ideología.
El presidente venezolano no es el primer luchador que encuentra analogías entre su fe y las doctrinas revolucionarias y sitúa a Jesucristo como paradigma del revolucionario que apostó por los pobres y los excluidos.
Para Chávez la revolución no es un asunto filosófico, sino un cometido histórico. En su boca el término socialista está desprovisto de connotaciones doctrinarias, remitiéndose exclusivamente a las prioridades y los énfasis del proceso bolivariano orientados hacía la solución de graves, masivos y complejos problemas de las mayorías, algunos de los cuales, como los de la salud y la pobreza, aluden a mínimos de los que depende la vida de millones de venezolanos.
El conjunto de esos problemas forman la deuda social que, dicho sea de paso, no ha creado la revolución, sino la oligarquía ligada al capital extranjero. Chávez y la revolución no son parte del problema, sino de la solución.
El contenido del empeño bolivariano, ejemplarmente transparente porque se realiza con el concursos de la mayoría de los venezolanos y respaldado por su carácter genuinamente democrático, se legitima en sus obras, en la confianza del pueblo en sus lideres, en la unidad de los venezolanos y en la solidaridad latinoamericana, inspirándose también en la limpieza de la fe conque el líder asume su credo.
Para Chávez la revolución bolivariana no es un camino, sino un destino. El prójimo de un humano son todos los humanos, lo mismo que de un venezolano son todos los venezolanos.
Quien quiera ser consecuente con el ideal cristiano sin asumir el colectivismo y la socialización, es mal catecúmeno o lo que es peor, un hipócrita.
(*) Profesor universitario, investigador y periodista cubano, autor de numerosos estudios sobre EEUU.
www.altercom.org
Martes, 05 de Abril de 2005 14:30 ;?> No hay comentarios. Comentar.
"Entonces si no es el capitalismo, ¿qué es? Yo no tengo dudas: el socialismo. Ahora, ¿cuál de tantos? Pudiéramos pensar incluso que ninguno de los que han sido: hay que inventar el socialismo del siglo XXI" - Comandante Hugo Chávez Frías
Martes, 01 de Marzo de 2005 23:12 ;?> No hay comentarios. Comentar.
La construcción de la unidad latinoamericana es el sueño frustrado desde la derrota política del libertador Simón Bolívar, hace ya casi dos siglos. Para liquidar este sueño, proyecto político que ha sido derrotado en varias circunstancias, en ningún lugar como en Latinoamérica el imperio estadounidense ha utilizado la herramienta del divide et impera del antiguo imperio romano.
- Usted vuelve a proyectar y a presentar, como un paso fundador de su programa político, la necesidad ineludible de un proceso integrador, de la construcción de una patria grande latinoamericana desde el Río Grande hasta Tierra del Fuego.
- Hay mucho de sueño en esto de la integración latinoamericana. Pero nosotros creemos que es un sueño posible. Una utopía realizable. Yo creo que este es un buen momento para realizar sueños. Nosotros estamos avanzando hacia este objetivo en varias direcciones, por varios frentes. Y creo que ningún otro sueño puede ser realizado si no se empieza por un proceso unitario latinoamericano.
- Sin embargo ya una serie de siglas quedan para la historia, desde ALALC, ALCAN y el Mercosur. Ahora en Cusco se acaba de crear la Comunidad Sudamericana de Naciones, a la que es necesario dar contenido.
- La Comunidad Sudamericana de Naciones es un paso importante: no importa que avancemos un milímetro en el camino, siempre y cuando sea en la dirección correcta, porque podemos andar como un avión en la dirección incorrecta. Tengamos clara la brújula, el rumbo, el mapa y avancemos contra viento y marea. A veces el viento es muy fuerte y no podemos avanzar, a veces es un pie atrás, pero esa es la dirección. No importa cuánto tardemos. Dimos un paso en esa dirección, la dirección correcta.
Pero fíjese cómo ha cambiado, al menos el discurso, en estas cumbres. Antes cuando yo llegaba decían: “Ahí anda el loco de Chávez”. Recuerdo que en una de las primeras cumbres en las cuales nos encontramos, yo intervengo, Fidel interviene. Luego Fidel me manda un papelito que dice: “Chávez, siento que ya no soy el único diablo en estas reuniones”. Es que nosotros tenemos una propuesta integradora, para los pueblos y los trabajadores. No van a poder con nosotros, unidos como estamos. Tenemos un proyecto, tenemos una estrategia y mil tácticas, mil regimientos en ofensiva. No habrá quién pare este movimiento revolucionario por todas estas tierras.
Ahora hay que darle forma a este movimiento internacional y esto es urgente, porque la agresión que Cuba ha resistido por más de 40 años, y sigue resistiendo, con la amenaza allí creciente, y las agresiones que Venezuela lleva más de cinco años resistiendo, igual serán lanzadas contra cualquier gobierno o cualquier país que se deslinde del imperio.
- Sin embargo la construcción de la patria grande latinoamericana que usted ha vuelto a llevar a la agenda política es un sueño tan grande que ni siquiera muchos latinoamericanos, especialmente en el sur del continente, se atreven a soñarlo. Hay gobiernos progresistas que hacen apenas referencias pálidas y rituales. Sería interesante para los lectores de BRECHA enmarcar su sueño bolivariano en el marco de una agenda política concreta.
- Nosotros estamos aprendiendo muchas cosas. El pueblo está aprendiendo estas cosas. Y hemos aprendido que la técnica tiene que servir a la política. La política tiene que ser la reina, arriba de la técnica y de la economía. Y bueno, de aquí nace la idea de Petrosur. Por primera vez Petrosur o Petroamérica, o Petrocaribe, imagínese sumar el potencial petrolífero que tiene México, con el que tiene Argentina, Venezuela, Bolivia, Colombia. En todos estos países hay petróleo, donde más, donde menos. Y el gas natural. Cuba tiene mucho petróleo. Fidel dice que va directo a la OPEP.
- Se entiende que para usted la vía de acercamiento pasa por la integración económica, según un modelo parecido al de la Unión Europea.
- Nosotros propusimos la creación de un Banco Central Latinoamericano. ¿Dónde están las reservas de Venezuela? En los bancos del Norte. Oro, dólares, euros. Y más allá: un fondo monetario latinoamericano. Nosotros queremos salir del Fondo Monetario Internacional. Pero en todo el continente no hay nadie más que Cuba y Venezuela de acuerdo con esta propuesta. Y como Cuba no está en el Fondo Monetario Internacional, nos quedamos nosotros.
Pero no es sólo esto. En lo que concierne a las propuestas concretas para frenar también en materia cultural el dominio imperialista, nosotros proponemos una televisión del Sur. Este es un proyecto concreto en el cual trabajamos desde hace tres años y que está a punto de salir a la luz. Y en fin está el ALBA (Alternativa Bolivariana para América), una integración basada en la colaboración y no en la competencia, que además tomaría en cuenta a los sectores sociales más desprotegidos y que se movería sobre las bases del desarrollo endógeno ya impulsado por nuestra Constitución Bolivariana. Todos estos son sueños posibles. Todo es atreverse.
Publicado en Brecha
* Periodista Italiano. Analista Internacional.
Jueves, 20 de Enero de 2005 01:55 ;?> No hay comentarios. Comentar.
FRAGMENTOS DEL LIBRO "CHÁVEZ NUESTRO", PUBLICADO EN CUBA
Lo que sigue fue tomado del diario "Juventud Rebelde" que comparte en exclusiva con sus lectores fragmentos de la entrevista concedida por el Presidente venezolano a los periodistas Rosa Miriam Elizalde y Luis Báez, para el libro "Chávez nuestro", que fuera presentado durante la reciente visita a Cuba del líder de la Revolución bolivariana
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Por Rosa Miriam Elizalde y Luis Báez
TODOS LOS NIÑOS TIENEN UN SUEÑO
Todos los niños tienen sueños y yo no tuve uno, sino dos. El primero nació uno de esos fines de año en que mi papá, quien acababa de regresar de Caracas tras un curso de mejoramiento profesional del magisterio, me regaló un ejemplar de la Enciclopedia Autodidacta Quillet. Eran cuatro tomos grandes y gruesos, con muchas figuras y gráficos. Me los bebí y viajé por el mundo a través de las ilustraciones y las historias. Hasta un pequeño curso de alemán traían aquellos libros, y me empeñé, con mi primo Adrián, en aprender ese idioma. Adrián soñaba con ser torero, miraba una foto y decía: “Cuando yo esté en la monumental de Valencia…” Ese era su sueño, y el mío era ser pintor. Gracias a aquellos ejemplares empecé a dibujar y, años más tarde, pasé unos cursos de pintura en Barinas, durante el bachillerato. Salía del liceo por la tarde y me iba a la escuela de pintura Cristóbal Rojas. Me daba clases una profesora bien bonita que nos advertía: “Lo más difícil de pintar son las manos”, y nos ponía unos moldes para que las dibujáramos. Ella nos explicó la técnica del claroscuro y la combinación de colores.
Mi otro gran sueño era el béisbol. Lo traía en el alma desde niño, pero fue en Barinas donde se consolidó, cuando ingresamos en un equipo organizado en 1967 ó 1968. Mi ídolo era Isaías “Látigo” Chávez, magallanero, un muchacho de Chacao que no era familia nuestra. A los 21 años estaba ya pitcheando en las Grandes Ligas. Le decían Látigo porque lanzaba como si tuviera un látigo en la mano derecha. Nunca lo vi porque televisión uno nunca veía -vine a verla de cadete-, pero logré imaginarlo muy bien, gracias a un extraordinario narrador que tuvimos en Venezuela, Delio Amado León. Lo escuchaba por radio: “Se prepara Isaías Chávez, levanta una pierna… El Juan Marichal venezolano lanza una recta…; strike, el primero”. Eso todavía lo tengo aquí, dentro de la cabeza.
El 16 de marzo de 1969, un domingo, me levanté un poco más tarde. Mi abuelita Rosa estaba preparándome el desayuno, y encendió el radio para oír música y de repente: “Última hora, urgente”, y salió la noticia, fue como si por un momento me hubiera llegado la muerte. Se había desplomado un avión poco después de despegar del aeródromo en Maracaibo y no había sobrevivientes. Entre ellos iba el “Látigo” Chávez. Terrible. No fui a clases ni lunes ni martes. Me desplomé. Hasta me inventé una oración que rezaba todas las noches, en la que juraba que sería como él: un pitcher de las Grandes Ligas.
A partir de ahí, el sueño de ser pintor fue desplazado totalmente por el de ser pelotero. Empecé a darme a conocer en el ambiente beisbolero de Barinas, y al año siguiente estaba en un campeonato zonal, como pitcher. Me decían que necesitaba fortalecer las piernas, y me ponía a trotar. Corría todos los días. Mi abuelita: “Se va a volver loco usted”. Llegaba del liceo y empezaba a lanzar piedras y cosas contra una lata que ponía junto a una palmera del patio. Hasta construí un dispositivo muy rústico para batear limones y perfeccionar los lanzamientos: “Usted me está acabando con los limones” -decía Mamá Rosa.
Se me metió una idea fija, pero fija, fija, de que tenía que ser pelotero profesional. Estuve tres años como pitcher abridor en Barinas. Eso me hizo daño, porque, además de mi obsesión, que ya era exagerada, me pusieron a pitchear en la categoría superior, como relevo. El brazo no aguantó.
LA PASIÓN POLÍTICA
Mi hermano Adán fue uno de los que más influyó en mis actitudes políticas. Él es muy humilde y no lo dice expresamente, pero tiene una gran responsabilidad en mi formación. Mi hermano estaba en Mérida y era militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR). Yo no lo sabía, solo me llamaba la atención que él y sus amigos iban todos de pelo largo, algunos con barba. Aparentemente yo desentonaba con mi cabello cortico, mi uniforme.
Estaba naciendo el Movimiento al Socialismo (MAS), y yo andaba por ahí. Otros -Vladimir Ruiz y los hijos de Ruiz Guevara, un viejo comunista- estaban fundando la Causa R. Éramos amigos, y me aceptaron, con uniforme y todo. También hubo su discusión, claro. Cierta vez uno de esos muchachos, un hombre joven, me dijo: “Este uniformado debe ser uno de esos parásitos”. Casi nos entramos a golpes, pero el grupo me defendió. “Respeta, vale, que este es Hugo Chávez, amigo nuestro”.
Había una gran discusión política y muchas lecturas. Ahí me fui interesando por el tema social, aunque si miro más atrás, siempre tuve, desde niño, simpatías por los rebeldes. Esa zona de Sabaneta fue una zona insurgente. De mi pueblo varios se fueron a la guerrilla, y mi padre estuvo vinculado al Movimiento Electoral del Pueblo (MEP), de tendencia socialista, dirigido por el viejo Luis Beltrán Prieto Figueroa. Aunque tenía esa inclinación hacia la izquierda y el camino abonado hacia las preocupaciones políticas, nunca me incorporé a partido alguno. En una ocasión asistí con Adán a una de sus reuniones, como oyente, vestido de civil.
Fueron dos los acontecimientos que dispararon en mí una vocación política, que radicalizaron mi pensamiento. En primer lugar, el hecho de haber formado parte de un experimento educativo en la Fuerza Armada Nacional (FAN), conocido como el Plan Andrés Bello. Nos hicieron exámenes muy rigurosos y, ya en la Academia, nos aplicaron un filtro. Entramos 375 y nos graduamos 67. Hay un corte bastante profundo entre la vieja escuela militar y la nueva, con un grupo de oficiales de primera línea, entre ellos el director de la Academia, que es nuestro actual embajador en Canadá, el general Jorge Osorio García. También, Pérez Arcay, Betancourt Infante, Pompeyo Torralba...
Ese grupo de oficiales se dio a la tarea de forjar aquel ensayo a conciencia. Incorporaron también a profesores civiles y se preocuparon por darnos una formación humanista. Con ellos estudiamos Metodología, Sociología, Economía, Historia Universal, Análisis, Física, Química, Introducción al Derecho, Derecho Constitucional… El Consejo Nacional de Universidades (CNU) exigía estudios superiores para avalar la licenciatura.
El Plan Andrés Bello contribuyó enormemente a nuestra formación, aun cuando no basta con él para entender lo que ha ocurrido en la FAN. Hay otros muchos factores, porque también han salido de ahí unos cuantos traidores. De mi promoción y de las que vinieron después he recibido solidaridad y una compenetración mayor de las que imaginaba. Sin duda, los que se prestaron al golpe de abril de 2002 fueron graduados anteriores a nosotros, especialmente de la promoción inmediatamente anterior, que ha sido la última línea de retaguardia de la oligarquía, el último arañazo del fascismo y del anticomunismo.
El segundo acontecimiento, asociado a lo anterior, fue el descubrimiento de Bolívar. Comencé a leer vorazmente de todo, pero en particular sus propios textos y los materiales relacionados con su pensamiento y su biografía. Noche tras noche me iba para las aulas a estudiar, después del toque de silencio, a las nueve. Nos permitían estar allí hasta las 11 de la noche, y a veces me quedaba. En ocasiones me encontraron dormido encima de un pupitre y con un libro abierto. Recuerdo a un brigadier colombiano, que hoy es general en su país, quien un día me encontró así y pensé que me iba a castigar. Me dijo: “No, no, lo felicito, cadete, por su espíritu de superación”.
BOLÍVAR
A mi promoción le dieron el nombre de Bolívar. Ese fue para mí un día de emoción y júbilo. Se oponían algunos viejos militares, quienes argumentaban que el nombre de Bolívar era muy grande para un grupo, que sería enorme el compromiso que llevaríamos, que ya había otra promoción llamada de esa manera -la de 1940-. Aun así, nos dieron ese nombre y a partir de entonces no fuimos otra cosa que “los bolivarianos”, y nos sentíamos como tales.
Desde la Academia, no solo impartía de vez en cuando algunas charlas a los soldados sobre el pensamiento del Libertador, sino que cuando me tocaba sancionar a los cadetes, jamás les imponía un esfuerzo físico -dar vueltas al patio corriendo, que era lo que se hacía-, sino que los paraba en grupitos frente a la estatua de Bolívar. Les leía sus textos, o los llevaba a un salón de clases, a la hora del casino y de la diversión, y les contaba pasajes de la Campaña Admirable.
Esa pasión por Bolívar comenzó en aquellos años, estudiando la Historia Militar con el general Jacinto Pérez Arcay y con el comandante Betancourt Infante, que era otro excelente instructor de Historia. Pérez Arcay les contó a ustedes el lío del cual me salvó, luego de una conferencia en la casa natal de Bolívar, en la que me enfrenté públicamente a alguien que dijo que el Libertador era un tirano.
En mi intervención de ese día traté de argumentar la situación que afrontó Bolívar. Sí, él gobernó realmente bajo dictadura; pero una cosa es una dictadura por necesidad, por obligación, debido a la anarquía, y otra, tiranizar a un pueblo. En una ocasión, le dijo a su pueblo: “No me pidan que hable de libertad, ¿cómo hablar de libertad, si he asumido la dictadura?”.
Frente a aquella tendencia antibolivariana, de descrédito a su figura, comencé a argumentar con datos históricos esa situación. ¡Ah!, entonces alguien dice -una mujer-: “Estos son unos pichones de dictadores”, le repliqué duro y se abrió el debate. Después se paró un profesor de historia del MEP y defendió mi posición. La novedad llegó a la Academia. Tuve que hacer un informe el domingo por la noche y Pérez Arcay me salvó de aquel lío que hubiera podido costarme la expulsión de la Academia por emitir opiniones políticas.
Cuando Carlos Andrés Pérez me entregó el sable de graduado en la Academia, ya yo traía el acimut, la brújula perfectamente orientada. El Hugo Chávez que entró allí fue un muchacho del monte, un llanero con aspiraciones de jugador de béisbol profesional. Cuatro años después, salió un subteniente que había tomado el rumbo del camino revolucionario. Alguien que no tenía compromisos con nadie, que no pertenecía a movimiento alguno, que no estaba enrolado en ningún partido, pero sabía muy bien a dónde me dirigía. Como dijo José Ortega y Gasset, “soy yo y mi circunstancia”. Hugo Chávez ya era el hombre y su circunstancia.
LOS PRIMEROS SIGNOS DE REBELDÍA
El dolor disparó en mí muchas cosas. El año 1982 fue de muerte y de vida. Nació mi hijo Hugo. Ascendí a capitán. Fue, también, el año del juramento del Samán de Güere. Ya estaba prácticamente consolidado como militar, después de haber pasado por muchas dificultades, por dudas: me quería ir, no me quería ir…
En la profesión militar, la Orden de Mérito es muy importante. Eres de los primeros o eres de los últimos. Por tanto, ser de los primeros es muy importante para el militar, particularmente para quienes hemos tomado la carrera como un apostolado. Me gradué con el número siete en la Academia, y éramos 67. Sin embargo, llegué a teniente entre los últimos, porque tuve muchos problemas. Como vaticinaría mi abuela, era rebelde pues.
Discutía con los superiores, nunca me quedaba callado. Tuve un lío serio en un campo antiguerrillero, porque vi cómo torturaban a unos campesinos, supuestos guerrilleros, prisioneros de guerra. Les estaban pegando con un bate forrado en una cobija y daban unos gritos tremendos. Se notaba que eran pobres gentes, casi muertos de hambre, flaquitos. Me enfrenté al coronel: “No, yo no acepto esto aquí”, y le quité el bate y lo lancé lejos. Luego el coronel hizo un informe en mi contra, acusándome de haber entorpecido el trabajo de Inteligencia… Llegué incluso a pensar en irme para la guerrilla y hasta fundé en 1977 un ejército: el Ejército de Liberación del Pueblo de Venezuela. Ahora me río cuando lo recuerdo, porque sus miembros no llegábamos a diez.
Después de graduarme en la Academia y pasar por Barinas, formé parte de un batallón antisubversivo, primero en Cumaná y luego en San Mateo, en Anzoátegui. Estudiamos lo que era la guerra subversiva, pero ya yo me lo cuestionaba todo. Creo que desde que salí de la Academia ya estaba orientado hacia un movimiento revolucionario. Andaba muy inquieto, conversaba mucho con Adán y con otros compañeros de la izquierda. A esta influencia, se unió la investigación histórica sobre Maisanta. Todo ello fue alimentando mi sentimiento de rebeldía. En esa etapa comencé a leer a Fidel, Che, Mao, Plejanov, Zamora…, y libros como Los peces gordos, de Américo Martín; El papel del individuo en la historia; ¿Qué hacer? Y, claro, ya había empezado a estudiar profundamente a Bolívar.
Por cierto, algunos de aquellos libros aparecieron en la maletera de un Mercedes Benz viejo y agujereado por los tiros, que encontramos casualmente en un puesto antiguerrillero. El carro llevaba no sé cuántos años allí, arrumado dentro del monte. Agarré aquel botín, recompuse los libros, los mandé a empastar, me los leí y los guardé. Creo que todavía conservo algunos por ahí. Por tanto, me hice un hombre de izquierda a los 21 ó 22 años.
¿Cómo definir políticamente a una persona que se ha declarado maoísta, guevariano, marxista, bolivariano, peronista…?
Sencillamente soy un revolucionario.
Lunes, 10 de Enero de 2005 01:07 ;?> No hay comentarios. Comentar.
Durante la visita oficial del Presidente Hugo Chávez Frías a Cuba al cumplirse el décimo aniversario de su primer encuentro con el pueblo cubano, se produjo un amplio y profundo intercambio entre el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela y el Presidente del Consejo de Estado de la República de Cuba, acompañados de sus respectivas delegaciones. Ambos Jefes de Estado acordaron suscribir los siguientes puntos de vista:
Subrayamos que el Área de Libre Comercio para las Américas (ALCA) es la expresión más acabada de los apetitos de dominación sobre la región y que, de entrar en vigor, constituiría una profundización del neoliberalismo y crearía niveles de dependencia y subordinación sin precedentes.
Analizamos históricamente el proceso de integración de la América Latina y el Caribe, y constatamos que este, lejos de responder a los objetivos de desarrollo independiente y complementariedad económica regional, ha servido como un mecanismo para profundizar la dependencia y la dominación externa.
Constatamos también que los beneficios obtenidos durante las últimas cinco décadas por las grandes empresas transnacionales, el agotamiento del modelo de sustitución de importaciones, la crisis de la deuda externa y, más recientemente, la difusión de las políticas neoliberales, con una mayor transnacionalización de las economías latinoamericanas y caribeñas y con la proliferación de negociaciones para la conclusión de acuerdos de libre comercio de igual naturaleza que el ALCA, crean las bases que distinguen el panorama de subordinación y retraso que hoy sufre nuestra región.
Por tanto, rechazamos con firmeza el contenido y los propósitos del ALCA, y compartimos la convicción de que la llamada integración sobre bases neoliberales que esta representa, consolidaría el panorama descrito, y no conduciría más que a la desunión aún mayor de los países latinoamericanos, a mayor pobreza y desesperación de los sectores mayoritarios de nuestros países, a la desnacionalización de las economías de la región y a una subordinación absoluta a los dictados desde el exterior.
Dejamos claro que si bien la integración es, para los países de la América Latina y el Caribe, una condición imprescindible para aspirar al desarrollo en medio de la creciente formación de grandes bloques regionales que ocupan posiciones predominantes en la economía mundial, solo una integración basada en la cooperación, la solidaridad y la voluntad común de avanzar todos de consuno hacia niveles más altos de desarrollo, puede satisfacer las necesidades y anhelos de los países latinoamericanos y caribeños y, a la par, preservar su independencia, soberanía e identidad.
Coincidimos en que la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), propuesta por el Presidente Hugo Chávez Frías en ocasión de la III Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Asociación de Estados del Caribe, celebrada en la isla de Margarita en diciembre del 2001, traza los principios rectores de la verdadera integración latinoamericana y caribeña, basada en la justicia, y nos comprometemos a luchar conjuntamente para hacerla realidad.
Afirmamos que el principio cardinal que debe guiar el ALBA es la solidaridad más amplia entre los pueblos de la América Latina y el Caribe, que se sustenta en el pensamiento de Bolívar, Martí, Sucre, O'Higgins, San Martín, Hidalgo, Petion, Morazán, Sandino y tantos otros próceres, sin nacionalismos egoístas ni políticas nacionales restrictivas que nieguen el objetivo de construir una Patria Grande en la América Latina, según la soñaron los héroes de nuestras luchas emancipadoras.
En tal sentido, coincidimos plenamente en que el ALBA no se hará realidad con criterios mercantilistas ni intereses egoístas de ganancia empresarial o beneficio nacional en perjuicio de otros pueblos. Solo una amplia visión latinoamericanista, que reconozca la imposibilidad de que nuestros países se desarrollen y sean verdaderamente independientes de forma aislada, será capaz de lograr lo que Bolívar llamó "Formar en América la más grande nación del mundo, menos por su extensión y riqueza que por su libertad y gloria", y que Martí concibiera como la "América Nuestra", para diferenciarla de la otra América, expansionista y de apetitos imperiales.
Expresamos asimismo que el ALBA tiene por objetivo la transformación de las sociedades latinoamericanas, haciéndolas más justas, cultas, participativas y solidarias y que, por ello, está concebida como un proceso integral que asegure la eliminación de las desigualdades sociales y fomente la calidad de vida y una participación efectiva de los pueblos en la conformación de su propio destino.
Suscrita en La Habana, a los catorce días del mes de diciembre de dos mil cuatro. Fidel Castro Ruz - Presidente del Consejo de Estado de la República de Cuba - Hugo Chávez Frías Presidente de la República Bolivariana de Venezuela.
Sábado, 18 de Diciembre de 2004 00:46 ;?> No hay comentarios. Comentar.
Palabras pronunciadas por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en el acto de condecoración con la Orden “Carlos Manuel de Céspedes” al Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Rafael Chávez Frías, en el X Aniversario de su primera visita a Cuba. Teatro “Carlos Marx”, 14 de diciembre de 2004, “Año del 45 Aniversario del triunfo de la Revolución”. (Versiones Taquigráficas - Consejo de Estado)
---------- Querido hermano Hugo Chávez, Presidente de la República Bolivariana de Venezuela; Queridos miembros de la numerosa y prestigiosa delegación del Gobierno venezolano que lo acompaña; Queridos participantes en este acto; Queridos invitados: ---------- Para saber quién es Hugo Chávez hay que recordar lo que dijo en el discurso pronunciado en el Aula Magna de la Universidad de La Habana el 14 de diciembre de 1994, hace hoy exactamente diez años. He seleccionado unos cuantos de sus párrafos. Aunque puedan parecer numerosos, verán cuánta riqueza de contenido y sentido revolucionario encierran.
Al referirse al hecho de que yo lo esperase en el aeropuerto, expresó con increíble modestia:
“Cuando recibí la inmensa y agradable sorpresa de ser esperado en el aeropuerto internacional «José Martí» por él mismo en persona, le dije: ‘Yo no merezco este honor, aspiro a merecerlo algún día en los meses y en los años por venir’. Lo mismo les digo a todos ustedes, queridos compatriotas cubano-latinoamericanos: Algún día esperamos venir a Cuba en condiciones de extender los brazos y en condiciones de mutuamente alimentarnos en un proyecto revolucionario latinoamericano, imbuidos, como estamos, desde siglos hace, en la idea de un continente hispanoamericano, latinoamericano y caribeño, integrado como una sola nación que somos”.
“En ese camino andamos, y como Aquiles Nazoa dijo de José Martí, nos sentimos de todos los tiempos y de todos los lugares, y andamos como el viento tras esa semilla que aquí cayó un día y aquí, en terreno fértil, retoñó y se levanta como lo que siempre hemos dicho —y no lo digo ahora aquí en Cuba, porque esté en Cuba y porque, como dicen en mi tierra, en el llano venezolano, me sienta guapo y apoyado, sino que lo decíamos en el mismo ejército venezolano antes de ser soldados insurrectos; lo decíamos en los salones, en las escuelas militares de Venezuela—: Cuba es un bastión de la dignidad latinoamericana y como tal hay que verla. Sin duda están ocurriendo cosas interesantes en la América Latina y en el Caribe; sin duda que ese insigne poeta y escritor nuestro, de esta América Nuestra, don Pablo Neruda, tiene profunda razón cuando escribió que Bolívar despierta cada cien años, cuando despierta el pueblo”.
“Sin duda que estamos en una era de despertares, de resurrecciones de pueblos, de fuerzas y de esperanzas; sin duda, Presidente, que esa ola que usted anuncia o que anunció y sigue anunciando en esa entrevista a la que me he referido antes, Un grano de maíz, se siente y se palpa por toda la América Latina.”
“Nosotros tuvimos la osadía de fundar un movimiento dentro de las filas del ejército nacional de Venezuela, hastiados de tanta corrupción, y nos juramos dedicarle la vida a la construcción de un movimiento revolucionario y a la lucha revolucionaria en Venezuela, ahora, en el ámbito latinoamericano”.
“Eso comenzamos a hacerlo en el año bicentenario del nacimiento de Bolívar. Pero veamos que este próximo año es el centenario de la muerte de José Martí, veamos que este año que viene es el bicentenario del nacimiento del mariscal Antonio José de Sucre, veamos que este año que viene es el bicentenario de la rebelión y muerte del zambo José Leonardo Chirinos en las costas de Coro, en Venezuela, tierra, por cierto, de los ascendientes del prócer Antonio Maceo”.
“El tiempo nos llama y nos impulsa; es, sin duda, tiempo de recorrer de nuevo caminos de esperanza y de lucha. En eso andamos nosotros, ahora dedicados al trabajo revolucionario en tres direcciones fundamentales que voy a permitirme resumir ante ustedes para invitarlos al intercambio, para invitarlos a extender lazos de unión y de trabajo, de construcción concreta”.
“En primer lugar, estamos empeñados en levantar una bandera ideológica pertinente y propicia a nuestra tierra venezolana, a nuestra tierra latinoamericana: la bandera bolivariana. Pero en ese trabajo ideológico de revisión de la historia y de las ideas que nacieron en Venezuela y en este continente hace doscientos años, en ese sumergirnos en la historia buscando nuestras raíces, hemos diseñado y hemos lanzado a la opinión pública nacional e internacional la idea de aquel Simón Bolívar que llamaba, por ejemplo, a esa unidad latinoamericana para poder oponer una nación desarrollada como contrapeso a la pretensión del norte que ya se perfilaba con sus garras sobre nuestra tierra latinoamericana; la idea de aquel Bolívar que desde su tumba casi, ya en Santa Marta, dijo: ‘Los militares deben empuñar su espada para defender las garantías sociales’; la idea de aquel Bolívar que dijo que el mejor sistema de gobierno es el que le proporciona mayor suma de felicidad a su pueblo, mayor suma de estabilidad política y seguridad social”.
“Esa raíz profunda, esa raíz bolivariana, que está unida por el tiempo, por la historia misma a la raíz robinsoniana, tomando como inspiración el nombre de Samuel Robinson o Simón Rodríguez, a quien conocemos muy poco los latinoamericanos porque nos dijeron desde pequeños: ‘El maestro de Bolívar’, y allí se quedó, como estigmatizado por la historia, el loco estrafalario que murió anciano, deambulando como el viento por los pueblos de la América Latina.
“Simón Rodríguez llamaba a los americanos meridionales a hacer dos revoluciones: la política y la revolución económica. Aquel Simón Rodríguez que llamaba a la construcción de un modelo de economía social y un modelo de economía popular, que dejó para todos los tiempos de América Latina, como un reto para nosotros, aquello de que la América Latina no podía seguir imitando servilmente, sino que tenía que ser original y llamaba a inventar o errar. Ese viejo loco, para los burgueses de la época, que andaba recogiendo niños ya anciano y abandonado, y que decía: ‘Los niños son las piedras del futuro edificio republicano, ¡vengan acá para pulir las piedras para que ese edificio sea sólido y luminoso!’.Nosotros, como militares, andamos tras esa búsqueda, y hoy nos vamos más afianzados en la convicción y en la necesidad de que el ejército de Venezuela tiene que ser de nuevo lo que fue: un ejército del pueblo, un ejército para defender eso que Bolívar llamó las garantías sociales. Sería una primera vertiente de trabajo bien adecuada, Comandante: el próximo año del centenario de la muerte de José Martí, estrechar ese trabajo ideológico, ese binomio de Bolívar y Martí, como forma de levantar la emoción y el orgullo de los latinoamericanos”.
“La otra vertiente de nuestro trabajo, para la cual también necesitamos estrechar nexos con los pueblos de nuestra América, es el trabajo organizativo”.
“En la cárcel recibíamos muchos documentos de cómo el pueblo cubano se fue organizando después del triunfo de la Revolución, y estamos empeñados en organizar en Venezuela un inmenso movimiento social: el Movimiento Bolivariano Revolucionario 200; y más allá, estamos convocando para este próximo año a la creación del Frente Nacional Bolivariano, y estamos llamando a los estudiantes, a los campesinos, a los aborígenes, a los militares que estamos en la calle, a los intelectuales, a los obreros, a los pescadores, a los soñadores, a todos, a conformar ese frente, un gran frente social que enfrente el reto de la transformación de Venezuela”.
“En Venezuela nadie sabe lo que puede ocurrir en cualquier momento. Nosotros, por ejemplo, que estamos entrando en un año electoral, 1995, dentro de un año, en diciembre, habrá en Venezuela otro proceso electoral, ilegal e ilegítimo, signado por una abstención —ustedes no lo van a creer— del 90 por ciento en promedio; es decir, el 90 por ciento de los venezolanos no va a las urnas electorales, no cree en mensajes de políticos, no cree en casi ningún partido político”.
“Este año nosotros aspiramos, con el Movimiento Bolivariano, con el Frente Nacional Bolivariano, polarizar a Venezuela. Los que van al proceso electoral —donde hay gente honesta también que respetamos, pero en lo que no creemos es en el proceso electoral—, ese es un polo; y el otro polo que nosotros vamos a alimentar, a empujar y a reforzar es la solicitud en la calle, con el pueblo, del llamado a elecciones para una Asamblea Nacional Constituyente, para redefinir las bases fundamentales de la república que se vinieron abajo; las bases jurídicas, las bases políticas, las bases económicas, las bases morales incluso, de Venezuela están en el suelo, y eso no se va a arreglar con pequeños parches”.
“Bolívar lo decía: ‘Las gangrenas políticas no se curan con paliativos’, y en Venezuela hay una gangrena absoluta y total. Un mango madura cuando está verde, pero un mango podrido jamás va a madurar; de un mango podrido hay que rescatar su semilla y sembrarla para que nazca una nueva planta. Eso pasa en Venezuela hoy. Este sistema no tiene manera de recuperarse a sí mismo.”
“Nosotros no desechamos la vía de las armas en Venezuela, nosotros seguimos teniendo -y lo dicen las encuestas del mismo gobierno- más del 80 por ciento de opinión favorable en los militares venezolanos, en el ejército, en la marina, en la fuerza aérea y en la Guardia Nacional. A pesar de todo eso, ahí tenemos una fuerza y, además de todo eso, tenemos un altísimo porcentaje de los venezolanos, especialmente, queridos amigos, ese 60 por ciento de venezolanos -tampoco lo van a creer ustedes- en pobreza crítica. Increíble, pero es cierto: en Venezuela se esfumaron 200 mil millones de dólares en 20 años. ¿Y dónde están?, me preguntaba el Presidente Castro. En las cuentas en el exterior de casi todos los que han pasado por el poder en Venezuela, civiles y militares que se enriquecieron al amparo del poder”.
“En esa inmensa mayoría de venezolanos, nosotros tenemos un tremendo impacto positivo y ustedes comprenderán que, al tener esas dos fuerzas, estamos dispuestos a dar el todo por el todo por el cambio necesario en Venezuela. Por eso decimos que no desechamos la vía de utilizar las armas del pueblo que están en los cuarteles para buscar el camino si este sistema político decide, como parece haber decidido, atornillarse de nuevo y buscar recursos para manipular y engañar. Nosotros estamos pidiendo Constituyente y el año que viene -ya les dije- vamos a empujar esta salida como recurso estratégico de corto plazo. Es un proyecto de largo plazo, es un proyecto de un horizonte de 20 a 40 años, un modelo económico soberano; no queremos seguir siendo una economía colonial, un modelo económico complementario.”
“Es un proyecto que nosotros hemos lanzado ya al mundo venezolano con el nombre de Proyecto Nacional “Simón Bolívar”, pero con los brazos extendidos al continente latinoamericano y caribeño. Un proyecto en el cual no es aventurado pensar, desde el punto de vista político, en una asociación de Estados latinoamericanos. ¿Por qué no pensar en eso, que fue el sueño original de nuestros libertadores? ¿Por qué seguir fragmentados? Hasta allí, en el área política, llega la pretensión de ese proyecto que no es nuestro ni es original, tiene 200 años, al menos. Cuántas experiencias positivas en el área cultural, en el área económica -en esta economía de guerra en la que vive Cuba prácticamente- en el área deportiva, en el área de la salud, de la atención a la gente, de la atención al hombre, que es el primer objeto de la patria, el sujeto de la patria.
“En esa área o en esa tercera vertiente, en el proyecto político transformador de largo plazo, extendemos la mano a la experiencia, a los hombres y mujeres de Cuba que tienen años pensando y haciendo por ese proyecto continental.”
“El siglo que viene, para nosotros, es el siglo de la esperanza; es nuestro siglo, es el siglo de la resurrección del sueño bolivariano, del sueño de Martí, del sueño latinoamericano.
“Queridos amigos, ustedes me han honrado con sentarse esta noche a oír estas ideas de un soldado, de un latinoamericano entregado de lleno y para siempre a la causa de la revolución de esta América nuestra” (Aplausos). - - - - - - - - - - Había un pensamiento político y económico revolucionario perfectamente estructurado, coherente, una estrategia y una táctica. Bastante antes de lo que entonces podía pensarse, el proceso bolivariano derrotaría a la oligarquía en limpia lid prácticamente sin recursos, y la convocatoria a la Asamblea Constituyente de que nos habló Chávez se llevó a cabo. Una revolución profunda se iniciaba en la gloriosa patria de Bolívar.
Como pudieron apreciar, en aquel discurso él declaró con toda franqueza: nosotros no desechamos la vía de las armas en Venezuela. En las largas horas de conversaciones e intercambios que sostuvimos durante su visita, este importante tema fue uno de los puntos abordados.
El líder bolivariano prefería la conquista del poder sin derramamientos de sangre. Tenía, sin embargo, gran preocupación de que la oligarquía, por su parte, acudiera al recurso del golpe de estado con la complicidad del alto mando militar para detener el movimiento desatado por los oficiales rebeldes el 4 de febrero de 1992.
Recuerdo que me dijo: Nuestra línea es evitar situaciones graves y derramamientos de sangre; nuestra perspectiva es crear alianzas de fuerzas sociales y políticas, porque podríamos en 1998 lanzar una vigorosa campaña con una importante fuerza electoral, el apoyo de la población y amplios sectores de las Fuerzas Armadas, para llegar al poder por esa vía tradicional. Creo que esa es nuestra mejor estrategia.
No olvido el lacónico pero sincero comentario que le hice: Ese es un buen camino.
Tal como él dijo, ocurrió: en 1998 el movimiento bolivariano, una alianza de fuerzas patrióticas y de izquierda creada y dirigida por él, con el apoyo del pueblo, la simpatía y la solidaridad de la mayoría de los militares, en especial de los oficiales jóvenes, en las elecciones de ese año obtiene una contundente victoria. Toda una lección para los revolucionarios de que no hay dogmas ni caminos únicos. La propia Revolución Cubana fue también una prueba de ello.
Hace mucho tiempo albergo igualmente la más profunda convicción de que, cuando la crisis llega, los líderes surgen. Así surgió Bolívar cuando la ocupación de España por Napoleón y la imposición de un rey extranjero crearon las condiciones propicias para la independencia de las colonias españolas en este hemisferio. Así surgió Martí, cuando llegó la hora propicia para el estallido de la Revolución independentista en Cuba. Así surgió Chávez, cuando la terrible situación social y humana en Venezuela y América Latina determinaba que el momento de luchar por la segunda y verdadera independencia había llegado.
La batalla ahora es más dura y difícil. Un imperio hegemónico, en un mundo globalizado, la única superpotencia que prevaleció después de la guerra fría y el prolongado conflicto entre dos concepciones políticas, económicas y sociales radicalmente diferentes, constituye un enorme obstáculo para lo único que hoy podría preservar no solo los más elementales derechos del ser humano, sino incluso su propia supervivencia.
Hoy la crisis que atraviesa el mundo no es ni puede ser de un solo país, de un subcontinente o de un continente; es también global. Por ello, tal sistema imperial y el orden económico que ha impuesto al mundo son insostenibles. Los pueblos decididos a luchar, no solo por su independencia sino también por la supervivencia, no pueden ser jamás vencidos, incluso si se trata de un solo pueblo.
Es imposible ignorar lo que ha ocurrido en Cuba durante casi medio siglo y los enormes avances sociales, culturales y humanos alcanzados por nuestro país a pesar del bloqueo económico más prolongado que se conoce en la historia. Imposible ignorar lo ocurrido en Vietnam. Imposible ignorar lo que está hoy ocurriendo en Iraq.
Lo que ocurre hoy en Venezuela es otro impresionante ejemplo. Ni golpe de estado, ni golpe petrolero, ni referendo revocatorio con el apoyo de la casi totalidad de los medios masivos, pudieron impedir una victoria aplastante del movimiento bolivariano que alcanzó casi un 50 por ciento más de votos a favor del NO el 15 de agosto, y otro colosal triunfo en 23 de las 25 gobernaciones regionales, un hecho sin precedentes que el mundo contempla con asombro y simpatía. La batalla, además, se desarrolló dentro de las mismas normas y reglas que el imperio ha impuesto para debilitar y dividir a los pueblos e imponer su podrida y desprestigiada democracia representativa.
En aras del tiempo, no hablo sobre otros temas muy actuales e importantes, incluido nuestro Ejercicio Estratégico Bastión 2004, expresión de la resuelta decisión del pueblo cubano de luchar, como lo ha hecho durante 46 años de creación y de combate.
Permítaseme tan solo expresarles que un día histórico tan simbólico y trascendente como este, en que se cumplen diez años del primer encuentro de Chávez con nuestro pueblo, el Consejo de Estado de la República de Cuba ha decidido otorgarle una segunda condecoración (Aplausos). Ya recibió la Orden “José Martí”, nuestro Héroe Nacional, inspirador de los combatientes que en el centenario de su nacimiento quisieron tomar el cielo por asalto e iniciaron la lucha por la definitiva independencia de Cuba.
Martí, admirador de Bolívar, bolivariano hasta la médula, compartió con éste hasta la muerte su sueño de liberación y unión de los países de nuestra América: “…ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país y por mi deber —puesto que lo entiendo y tengo ánimos con que realizarlo— de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso”, escribió horas antes de su muerte en combate. Para nosotros, José Martí fue como un Sucre: al servicio de la libertad alcanzó con su pensamiento lo que el gran mariscal de Ayacucho alcanzó con su gloriosa espada. Sentimos el orgullo de pensar que en 1959, 63 años después de su muerte, llevando los combatientes como estandarte sus ideas, emerge victoriosa la Revolución Cubana.
Hoy añadimos a la Orden “José Martí”, entregada al Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, la Orden “Carlos Manuel de Céspedes”, Padre de la Patria (Aplausos), iniciador de la primera guerra por la independencia el 10 de octubre de 1868, que siendo dueño de tierras y una industria azucarera, liberó a los esclavos que en ambas laboraban el mismo día que se alzó en armas contra el coloniaje español.
De la gran patria de Bolívar, dijo Céspedes un día: “Venezuela, que abrió a la América española el camino de la independencia y lo recorrió gloriosamente hasta cerrar su marcha en Ayacucho, es nuestra ilustre maestra de libertad…”
Como colofón de este histórico acto, al cumplirse precisamente el décimo aniversario de la primera visita de Chávez a Cuba y de su discurso en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, ambos gobiernos firmarán esta noche una Declaración Conjunta sobre el ALBA, concepción bolivariana de la integración económica, y un acuerdo bilateral para comenzar su aplicación, que harán historia.
Hugo: tú dijiste hace diez años que no merecías los honores que estabas recibiendo de quienes adivinamos en ti las cualidades de un gran revolucionario, cuando fueron llegando noticias de tu historia, tu conducta y tus ideas mientras guardabas prisión en la cárcel de Yare. Tu capacidad organizativa, tu magisterio con los oficiales jóvenes, tu hidalguía y firmeza en la adversidad, te hacían acreedor de aquellos y otros muchos honores.
Prometiste volver un día con propósitos y sueños realizados. Volviste y volviste gigante, ya no solo como líder del proceso revolucionario victorioso de tu pueblo, sino también como una personalidad internacional relevante, querida, admirada y respetada por muchos millones de personas en el mundo, y de modo especial por nuestro pueblo (Aplausos).
Hoy nos parecen pocos los merecidos honores de que hablaste y las dos condecoraciones que te hemos otorgado. Lo que más nos conmueve es que volviste, como también prometiste, para compartir tus luchas bolivarianas y martianas con nosotros.
¡Vivan Bolívar y Martí!(Exclamaciones de: “¡Viva!”) ¡Viva la República Bolivariana de Venezuela! (Exclamaciones de: “¡Viva!”) ¡Viva Cuba! (Exclamaciones de: “¡Viva!”) ¡Que perduren para siempre nuestros lazos de hermandad y solidaridad! (Ovación)
Jueves, 16 de Diciembre de 2004 00:15 ;?> No hay comentarios. Comentar.
Cuando le conocí hace diez años, Hugo Chávez Frías, cabecilla de la intentona golpista contra Carlos Andrés Pérez, acababa de salir de la cárcel gracias a un indulto del entonces presidente Rafael Caldera. Paradojas de la vida, quien se encontraba entonces entre rejas era Pérez, por algo que siempre ha caracterizado a la clase política venezolana: su desmedida afición por el dinero público. Mientras Chávez empezaba a recorrer el país para extender su incipiente programa político, el ex presidente recibía visitas en su celda de El Junquito, que era como un bungalow con patio abierto, les ofrecía refrescos y pistachos, y les explicaba como era posible que se le permitiera que dos de sus guardaespaldas siguieran protegiéndole con sus pistolones dentro del penal.
Chávez no era ni mucho menos el político histriónico en que luego se ha convertido. Le vi por primera vez en el mercado de Carúpano, una pequeña localidad del estado de Sucre, a 40 grados a la sombra, vestido de militar y con su boina roja calada, repartiendo saludos a una multitud que le veneraba. Me habló de Bolívar, de la “utopía concreta” en un país que, como pude comprobar, hacía vecinos a los harapientos y a los magnates, y de algunas de las medidas que tomó, ya como presidente cuatro años después. Decía que quedaba poco tiempo antes de que estallara una guerra civil y que la “revolución” que quería para Venezuela se abriría paso con votos o con plomo.
El comandante eligió el camino de los votos. Pese a la insistencia de los medios de comunicación en seguir tildándole de golpista, Chávez ha ganado en las ocho ocasiones en las que él o sus propuestas se han sometido a la voluntad popular. Triunfó en las presidenciales de diciembre de 1998, con un apoyo del 62,46%; al año siguiente, en abril, sometió a referéndum la convocatoria de una asamblea nacional constituyente que recibió el respaldo del 87,75% de los electores. En diciembre de ese mismo año, otro referéndum aprobaba con el 71,78% de los votos el proyecto de Constitución.
En las presidenciales de julio de 2000, se impuso con el 59,76% de los sufragios; su partido, el Movimiento V República fue el más votado en las municipales de diciembre, cuando también se sometía a referéndum su propuesta de remover a la cúpula de los sindicatos, que fue aprobada por una mayoría del 62,02%. El pasado 15 de agosto, ante la mirada de centenares de observadores internacionales, superó con un 59,09% el referéndum revocatorio que la oposición le había obligado a convocar; y, por último, en octubre, sus candidatos a gobernadores se impusieron en una veintena de los 23 estados del país. Así se escribe la historia de este ‘golpista’.
Es posible que Chávez se haya acaudillado, pero pocos gobernantes hubieran soportado tantas campañas de descrédito, una huelga indefinida de seis semanas, financiada por la vieja oligarquía del país, y un golpe de Estado en toda regla, que convirtió durante 48 horas en presidente a un demócrata de toda la vida como era Pedro Carmona, el líder de la patronal, más conocido desde entonces como ‘Pedro el breve’
El ‘dictador’ venezolano no ha cerrado ni uno solo de los medios de comunicación que le ridiculizan a diario y no ha encarcelado a nadie por motivos políticos. Lo que sí ha hecho es mejorar la sanidad con ayuda de médicos cubanos, subir el sueldo de los maestros, reactivar un plan de escuelas en las zonas más desfavorecidas del país con ocho horas y media de clases en las que a los niños se les da el desayuno, la comida y la cena, y avanzar en una reforma agraria que, resultado de la Ley de Tierras –el principal motivo de la ira de los opositores-, castiga con multas primero y con la expropiación después a los latifundistas –propietarios de terrenos de más de 5.000 hectáreas- que no pongan sus propiedades en producción.
De visita en España, la polémica ha surgido ahora por unas declaraciones del ministro Moratinos en las que ha asegurado que el anterior Gobierno dio instrucciones al embajador Viturro para apoyar el golpe contra Chávez, algo que fácilmente podría deducirse tanto de la declaración conjunta de EEUU y España en la que, lejos de condenar la intentona, expresaban su deseo de que “la excepcional situación que experimenta Venezuela conduzca en el plazo más breve a la normalización democrática plena”, como de la rapidez con la que Viturro y el embajador estadounidense Charles S. Schapiro acudieron a reunirse con el presidente del ‘gobierno provisional’, el ya citado Carmona, en las horas posteriores a la asonada.
Es obvio que Chávez no es perfecto, que canta mal, que no juega bien al béisbol, que resulta caricaturesco en sus alocuciones públicas, que se lleva bien con Fidel Castro y hasta que ha engordado desde que le conocí. También es cierto que el suyo es un movimiento personalista y que no ha sido capaz de generar liderazgos alternativos. Pero resulta hipócrita que quienes robaron a manos llenas, quienes desprestigiaron la política hasta lo irreconocible, sean quienes representen los valores democráticos a ojos de la comunidad internacional.
Nos hemos acostumbrado a contemplar la realidad de Venezuela y la del conjunto de Iberoamérica con nuestros esquemas, desde nuestra propia cultura, obviando que cada pueblo merece buscar libremente su propia identidad. García Márquez lo advirtió en su discurso de aceptación del Premio Nobel: “Tal vez la Europa venerable sería más comprensiva si tratara de vernos en su propio pasado. Si recordara que Londres necesitó 300 años para construir su primera muralla y otros 300 para tener un obispo, que Roma se debatió en las tinieblas de incertidumbre durante 20 siglos antes de que un rey etrusco la implantara en la historia, y que aún en el siglo XVI los pacíficos suizos de hoy, que nos deleitan con sus quesos mansos y sus relojes impávidos, ensangrentaron a Europa con soldados de fortuna”.
Mis últimos recuerdos de Chávez de aquel día de mayo del 94 son los del militar subido a una tribuna en Maturín, la capital petrolera del estado de Moragas. Caían chuzos de punta. Tengo apuntada una frase que me impresionó: “Que muera lo que tenga que morir y que nazca lo que tenga que nacer. No podemos pasar a la historia como una generación de cobardes”.
Sábado, 11 de Diciembre de 2004 01:56 ;?> No hay comentarios. Comentar.
No cuestiono los fundamentos ideológicos del movimiento indigenista. Aplaudo que la actual generación de americanos hagamos un juicio al terrible genocidio que se cometió contra los pueblos indígenas, ocupantes del territorio que hoy es América. Admito que el día 12 de octubre es el día apropiado para realizar un acto de masas en el cual quede patente una manera nueva de asumir nuestra identidad. Pero estoy en total desacuerdo con el derribamiento y destrucción de la estatua de Colón por tratarse –entre otras consideraciones- de un error político garrafal, más propio de los obcecados de la Coordinadora Democrática que de auténticos revolucionarios empeñados en construir una sociedad nueva. Hay por lo menos tres argumentos sólidos a favor de esta aseveración.
1. Obliga al gobierno revolucionario a reprimir a sus partidarios. El derribamiento de la estatua es un atentado contra el patrimonio de la ciudad cuya custodia y defensa es responsabilidad del gobierno municipal. Al ponerse fuera de la ley, los ejecutores obligan al gobierno revolucionario a reprimir a sus propios partidarios que, por lo demás, realizaban un acto motivado por nobles intenciones reivindicatorias. Esto trae confusión y decepción en los amigos que no tienen toda la información sobre el asunto. Nuestra imagen internacional de revolución democrática, tolerante y pacífica, ganada en fiera lucha contra la oposición nacional y extranjera, a fuerza de grandes movilizaciones alrededor de elecciones participativas, transparentes y democráticas, tiene ahora el tiro en el ala de actos salvajes y negadoras de la civilización. Y no es que la estatua de Colón sea intocable. No. Pero no es lo mismo que en un acto institucional de la Asamblea Nacional o de Cámara Municipal de la Alcaldía de Caracas o del Concejo Metropolitano, se tome la decisión de retirar la estatua de Colón y enviarla a algún depósito de trastos, a que un grupo de exaltados decida, sin consultar a nadie, destruir una estatua que pertenece a la ciudad, usurpando además funciones que competen a instituciones del Estado y, en última instancia, es potestad de todos los ciudadanos o de su mayoría. Podría disentirse o no de esa decisión; pero, sería inobjetable políticamente, pues sería una decisión soberana y ajustada a derecho.
2. El medio distorsiona el mensaje. La violencia física contra un bien cultural utilizada como medio para expresar el rechazo al genocidio y la destrucción de la cultura indígena distorsiona el mensaje reivindicatorio de nuestra identidad. Pasan a segundo plano las motivaciones. Se destacan el hecho y las generalizaciones fáciles y abusivas –“de la destrucción de la imagen de la persona a la persona misma, no hay distancias”, “la soga saltará del cuello de Colón a los opositores de la Revolución”, y otras sandeces similares-. Pero estas constituyen opiniones reales que se difunden y tienen efecto no solo sobre los opositores sino también sobre los partidarios de la revolución. Se convierte en un elemento evasor del debate político actual y de las mismas reivindicaciones indigenistas.
3. Opaca hechos políticos importantes ocurridos ese mismo día. El acto en el Teatro “Teresa Carreño” y el homenaje a Guaicaipuro en el Panteón Nacional hablan más de la identidad y del esfuerzo del gobierno revolucionario por la reivindicación de nuestro pasado indígena, de nuestra voluntad de lucha y de nuestra identidad que la destrucción de la estatua de Colón y de todas las estatuas de los conquistadores que pudieran haber en Venezuela. Sin embargo, el hecho noticioso nacional e internacional fue la destrucción de la estatua. Hay, además, un hecho político sumamente importante desarrollado el 12 de octubre que también fue relegado. Ese día se realizó una marcha -encabezada por Diosdado Cabello, candidato a la Gobernación de Miranda y Simón Pestana, candidato a la Alcaldía de Baruta-, por las avenidas principales de Las Mercedes y El Cafetal. Y esta marcha tiene una significación de primer orden en el esfuerzo que hace la revolución por conquistar espacios geográficos y sociales que venían constituyéndose en cotos cerrados de la reacción. Una multitud numerosa, compacta, cívica y entusiasta hizo el recorrido recibiendo saludos y expectación de los vecinos del sector. También, abucheos y agresiones de uno que otro grupito insignificante de opositores. En algunos balcones, personas orgullosas y alegres, agitaban banderas rojas al paso de la multitud. En la gran mayoría de los balcones, rostros expectantes o incrédulos. En la zona comercial, cocineros y panaderos, trabajadores de los hoteles y de las clínicas, saludaron con alegría el paso de la marcha. Incluso, las muestras de agresión, grabadas por camarógrafos, revelaron el comportamiento político mas atrasado de la oposición venezolana. Vimos a una mujer, armada de un palo que blandía amenazante hacia los marchistas, profería insultos y que al ser grabada abofeteó al camarógrafo y lanzó el palo que tenía en sus manos hacia la multitud. Hasta vimos muestras simpáticas de tolerancia cuando en un mismo balcón había gente que blandía símbolos inequívocamente chavistas y otra que tocaba cacerola en rechazo a la marcha. Pues, bien este importante evento de penetración y conquista de espacios en la clase media, fue también opacado por el acto de vandalismo.
No estamos solos. Nuestra lucha se desarrolla frente a un enemigo tenaz, dispuesto a aprovechar nuestras fallas y errores y bajo la mirada evaluadora de nuestros potenciales aliados u enemigos. En íntima honestidad, debemos estar concientes que muchos de nuestros éxitos se deben más a las torpezas de nuestros enemigos que a la lucidez de la estrategia revolucionaria. No imitemos al enemigo. La verdad está de nuestro lado. Pero, tener razón no es suficiente. Hace falta también capacidad y talento para hacer valer esa razón. Con modo todo se puede, decía Bolívar. Y en este caso específico, el modo es esencial.
Martes, 19 de Octubre de 2004 01:45 ;?> No hay comentarios. Comentar.
El grito en la pared Gráfica de la era republicana en España
El afiche, desde su aparición en el siglo XIX, ha cumplido una función de comunicación y transmisión de mensajes a una sociedad, en su mayoría analfabeta, que requería una organización visual que enfatizara los símbolos y le diera a la imagen un sentido expresivo y un modo de lectura del discurso.
La producción de afiches durante la República Española y especialmente durante la Guerra Civil, fue importantísima. Partidos políticos, sindicatos, diferentes entidades y asociaciones de trabajadores, vieron en el cartel el medio idóneo para exponer sus consignas y llegar al pueblo de un modo rápido y eficaz.
La necesidad de lanzar consignas, orientar y concientizar al ciudadano ante la situación excepcional que requería de la solidaridad y generosidad colectiva, movió a promover la edición de afiches de todo tipo, por lo consiguiente el cartel se convirtió en una de las actividades artísticas más importante de esos años de contienda.
La gráfica de la era republicana española se trasforma desde el inicio en potenciador de las hondas transformaciones políticas que reclamaban un nuevo orden social e histórico de carácter revolucionario. Se manifiesta como una actividad artística al servicio de una ideología y está supeditado por lo tanto, a los objetivos y necesidades de una causa, pero en sus aspectos formales y estéticos se mantiene plenamente abierto a todas las corrientes de la época, bien reflejadas o sintetizadas en la mayor parte de ellos.
Tanto el afiche político como el comercial durante los años treinta, utiliza múltiples recursos y estilizaciones teniendo mucho del Art Déco, así mismo utiliza lenguajes expresionistas, a esto se suma el realismo que llega hasta el uso de la fotografía.
Se observan afiches Art Déco así como formalistas que se apoyan en un lenguaje sintético y geometrizante resultando muy contundente en la comunicación de sus mensajes. El uso del aerógrafo contribuye de manera decisiva a dar solidez y volumen a este tipo de realizaciones enunciando el futurismo y la mecanización moderna.
Durante la guerra civil el cartel fue instrumento artístico capaz de llegar a un amplio público con imágenes contundentes y expresivas a la vez que duras y agresivas; representaciones de incitación a la lucha. Resulta difícil de separar en este tipo de carteles los posibles valores estéticos de la imperiosa agresividad que transmiten y su belicismo. Todos ellos están al servicio de una causa, pretenden influir cuanto les sea posible en la conciencia del colectivo.
El propio André Gide en ocasión del II Congreso Internacional de Escritores en Defensa de la Cultura advierte: «El arte, al perder contacto con la realidad y la vida, se convierte en artificio. Siempre es por la base, por la tierra, por el pueblo, como un arte recupera la fuerza y se renueva.»
El impacto y la importancia de la gráfica para ayudar en alcanzar las transformaciones sociales son significativas, por ello, durante los diferentes períodos revolucionarios de la historia contemporánea, un número considerable de artistas puso su esfuerzo y su talento al servicio de una ideología, y el resultado fue una ingente producción en esta disciplina.
El sentido de esta muestra virtual no es el de simplemente enterarnos de una realidad lejana o conocer la expresión estética de esos años, si no más bien reflexionar sobre nuestro momento histórico y sobre los mensajes y los vehículos estéticos que estamos manejando el nuestro proceso. Sirva también esta muestra virtual para promover un profundo y rico debate sobre nuestros errores y aciertos en materia comunicacional y de nuestra gráfica revolucionaria.
Otras actividades -
30 nov / 3 dic - Encuentro de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad.
6/9 septiembre - Salón de Arte Digital III Edición en Maracaibo
7/10 septiembre - 30 años de vida editorial de la BIBLIOTECA AYACUCHO
2/5 septiembre - Gran Evento Cultural para la Celebración del I aniversario del Diario VEA
Viernes, 03 de Septiembre de 2004 13:57 ;?> No hay comentarios. Comentar.
Extraño dictador este Hugo Chávez. Masoquista y suicida: creó una Constitución que permite que el pueblo lo eche, y se arriesgó a que eso ocurriera en un referéndum revocatorio que Venezuela ha realizado por primera vez en la historia universal. No hubo castigo. Y esta resultó ser la octava elección que Chávez ha ganado en cinco años, con una transparencia que ya hubiera querido Bush para un día de fiesta.
Obediente a su propia Constitución, Chávez aceptó el referéndum, promovido por la oposición, y puso su cargo a disposición de la gente: “Decidan ustedes”>. Hasta ahora, los presidentes interrumpían su gestión solamente por defunción, cuartelazo, pueblada o decisión parlamentaria. El referéndum ha inaugurado una forma inédita de democracia directa. Un acontecimiento extraordinario: ¿Cuántos presidentes, de cualquier país del mundo, se animarían a hacerlo? ¿Y cuántos seguirían siendo presidentes después de hacerlo? Este tirano inventado por los grandes medios de comunicación, este temible demonio, acaba de dar una tremenda inyección de vitaminas a la democracia, que en América Latina, y no sólo en América Latina, anda enclenque y precisada de energía.
Un mes antes, Carlos Andrés Pérez, angelito de Dios, demócrata adorado por los grandes medios de comunicación, anunció un golpe de Estado a los cuatro vientos. Lisa y llanamente afirmó que “la vía violenta” era la única posible en Venezuela, y despreció el referéndum “porque no forma parte de la idiosincrasia latinoamericana”. La idiosincrasia latinoamericana, o sea, nuestra preciosa herencia: el pueblo sordomudo.
Hasta hace pocos años, los venezolanos se iban a la playa cuando había elecciones. El voto no era, ni es, obligatorio. Pero el país ha pasado de la apatía total al total entusiasmo. El torrente de electores, colas enormes esperando al sol, a pie firme, durante horas y horas, desbordó todas las estructuras previstas para la votación. El aluvión democrático hizo también dificultosa la aplicación de la prevista tecnología último modelo para evitar los fraudes, en este país donde los muertos tienen la mala costumbre de votar y donde algunos vivos votan varias veces en cada elección, quizá por culpa del mal de Parkinson.
“¡Aquí no hay libertad de expresión!”, claman con absoluta libertad de expresión las pantallas de televisión, las ondas de las radios y las páginas de los diarios. Chávez no ha cerrado ni una sola de las bocas que cotidianamente escupen insultos y mentiras. Impunemente ocurre la guerra química destinada a envenenar a la opinión pública. El único canal de televisión clausurado en Venezuela, el canal 8, no fue víctima de Chávez sino de quienes usurparon su presidencia, por un par de días, en el fugaz golpe de Estado de abril del año 2002.
Y cuando Chávez volvió de la prisión, y recuperó la presidencia en andas de una inmensa multitud, los grandes medios venezolanos no se enteraron de la novedad. La televisión privada estuvo todo el día pasando películas de Tom y Jerry.
Esa televisión ejemplar mereció el premio que el rey de España otorga al mejor periodismo. El rey recompensó una filmación de esos días turbulentos de abril. La filmación era una estafa. Mostraba a los salvajes chavistas disparando contra una inocente manifestación de opositores desarmados. La manifestación no existía, según se ha demostrado con pruebas irrefutables, pero se ve que este detalle no tenía importancia, porque el premio no fue retirado.
Hasta ayercito nomás, en la Venezuela saudí, paraíso petrolero, el censo reconocía oficialmente un millón y medio de analfabetos, y había cinco millones de venezolanos indocumentados y sin derechos cívicos. Esos y otros muchos invisibles no están dispuestos a regresar a Nadalandia, que es el país donde habitan los nadies. Ellos han conquistado su país, que tan ajeno era: este referéndum ha probado, una vez más, que allí se quedan.
Jueves, 19 de Agosto de 2004 16:26 ;?> No hay comentarios. Comentar.
La Jornada, México D.F. Martes 17 de agosto de 2004
Por Tariq Alí
¿Por qué ganó Chávez?
La afluencia a las urnas este domingo en Venezuela fue enorme, ya que una gran mayoría del electorado votó en el referéndum revocatorio. La nueva Constitución de ese país concede a los ciudadanos el derecho de revocar el mandato del presidente antes que termine el término para el cual fue electo. Ninguna otra democracia occidental consagra este derecho escrito o no escrito.
Los oligarcas venezolanos y sus partidos, que se habían opuesto a esta Constitución en un referéndum (después de fracasar en derrocar al presidente Hugo Chávez mediante un golpe de Estado que contó con el respaldo de Washington y una huelga petrolera encabezada por una corrupta burocracia sindical), ahora la utilizaron para tratar de deshacerse del hombre que ha realzado la democracia de su país. Fracasaron. Por estentóreos que fueran sus gritos de angustia (y los de sus medios apologistas dentro y fuera del país), en realidad la nación entera sabe lo que ocurrió: Chávez derrotó a sus opositores en forma democrática por cuarta vez al hilo. La democracia en Venezuela, bajo la bandera de los revolucionarios bolivarianos, se ha abierto paso entre el corrupto sistema bipartidista favorecido por la oligarquía y por los amigos de ésta en Occidente.
Y este resultado se logró pese a la total hostilidad de los medios de propiedad privada: los dos diarios, así como los canales de televisión de Gustavo Cisneros y CNN, no hicieron intento alguno por disfrazar su crudo respaldo a la oposición. Algunos corresponsales extranjeros en Caracas se han convencido de que Chávez es un caudillo opresor y están desesperados por traducir sus fantasías en realidad. No proporcionan prueba alguna de presos políticos, ya no digamos de detenciones estilo Guantánamo o del despido de ejecutivos de televisión y directores de periódicos (como ocurrió sin demasiado escándalo en la Gran Bretaña de Tony Blair).
Hace unas semanas tuve una larga charla con Chávez en Caracas. Me quedó claro que lo que busca el presidente es nada menos que la creación de una democracia social radical, que intenta dar poder a los estratos más bajos de la sociedad. En estos tiempos de desregulación, privatización y del modelo anglosajón en el que la economía dicta la política, los objetivos de Chávez se juzgan revolucionarios, aun cuando las medidas propuestas no son diferentes de las del gobierno de Attlee en la Gran Bretaña de posguerra. Parte de la riqueza petrolera se utiliza en dar educación y salud a los pobres.
Poco menos de un millón de niños de las ciudades perdidas y los poblados más pobres reciben hoy educación gratuita; a 1.2 millones de analfabetos se les enseña a leer y escribir; la educación secundaria se ha puesto al alcance de 250 mil niños cuyo estatus social los excluía de este privilegio durante el viejo régimen; tres nuevos campus universitarios estaban en funciones en 2003 y se prevé completar otros seis hacia 2006.
En lo referente a salud, los 10 mil médicos cubanos que fueron enviados a ayudar al país sudamericano han transformado la situación en los distritos pobres, donde se han establecido 11 mil clínicas vecinales y se ha triplicado el presupuesto en ese rubro. Añádase a esto el apoyo financiero brindado a las pequeñas empresas, las nuevas viviendas que se construyen para los pobres, y una ley de reforma agraria que fue impulsada y aprobada pese a la resistencia tanto legal como violenta de los terratenientes. Hacia finales del año pasado se habían repartido 2 millones 262 mil 467 hectáreas a 116 mil 899 familias.
Las razones de la popularidad de Chávez se vuelven obvias. Ningún régimen anterior había notado siquiera la situación de los marginados. Y nadie puede dejar de notar que no se trata sólo de una división entre pobres y ricos, sino también en el color de la piel. Los chavistas tienden a ser de piel oscura, reflejo de su ascendencia esclava y nativa. La oposición es de piel blanca y algunos de sus más detestables partidarios llaman "mono negro" a Chávez. Incluso en la embajada estadounidense en Caracas se montó un espectáculo de títeres en el que un mico representaba al presidente. A Colin Powell no le causó gracia el chistecito y el embajador fue obligado a presentar disculpas.
El extraño argumento presentado esta semana en un editorial hostil en “The Economist”, de que todo eso se hizo para ganar votos, resulta extraordinario. Más bien ocurre al revés: los bolivarianos querían el poder para implantar verdaderas reformas. Es ridículo sugerir que Venezuela está al borde de una tragedia totalitaria. Los bolivarianos han mostrado increíble prudencia.
Cuando pedí a Chávez explicar su filosofía, contestó: "No creo en los postulados dogmáticos de la revolución marxista. No acepto que vivamos en un periodo de revoluciones proletarias; la realidad nos lo dice día a día. Pero si me dicen que por esa realidad no se puede hacer nada por los pobres, entonces respondo: 'En este punto nos separamos'. Jamás aceptaré que no pueda haber redistribución de la riqueza en la sociedad. Creo que es mejor morir en la batalla que mantener una bandera revolucionaria muy alta y muy pura, y no hacer nada... Tratar de hacer nuestra revolución, ir al combate, avanzar un poco, aunque sea un milímetro, en la dirección correcta, en vez de soñar en utopías".
Y por eso ganó Chávez.
The Independent
Martes, 17 de Agosto de 2004 16:29 ;?> No hay comentarios. Comentar.
La Jornada, México D.F. Martes 17 de agosto de 2004
Por Marcos Roitman Rosenmann
Venezuela: el “no” de la democracia
En Europa, salvo los partidos de la izquierda minoritaria, el resto, los llamados grupos parlamentarios progresistas, socialistas y la derecha liberal y conservadora, apoyaron sin reservas a la coordinadora del “sí” en el referéndum revocatorio al presidente Hugo Chávez. Desde un recién estrenado Rodríguez Zapatero en España, hasta Berlusconi, pasando por Putin, siguiendo por Blair en Gran Bretaña o el recientemente electo presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso. Todos ellos se comprometieron por activa o por pasiva con la campaña del “sí” y el “no” a la revocación del mandato.
En América Latina, con las mismas características que en Europa, la mayoría de los partidos políticos socialistas, demócrata-cristianos, socialdemócratas, liberales y conservadores con sus figuras más destacas, entre ellas Ricardo Lagos, Vicente Fox, Toledo o Uribe, se manifestaron en favor de sus aliados naturales, la coalición del “sí”. No faltaron personajes públicos como Vargas Llosa, Jorge Castañeda o cantantes como Alejandro Sanz caminando en la misma dirección. Igualmente, amigos en organismos internacionales de alcance regional o mundial han hecho un uso bastardo de éstos, al apoyar a la coordinadora del “sí”. No olvidemos tampoco las internacionales partidarias, los institutos o las fundaciones y el centro Carter o la internacional liberal, socialista o demócrata-cristiana que en su condición de observadores neutrales no han sido nada imparciales.
La voz lanzada por la coordinadora del “sí” para poder revocar al presidente Chávez de su mandato tuvo eco en políticos, banqueros, empresarios, artistas, e intelectuales que comparten esa visión del mundo de la gente que sabe vivir y juega al golf, el tercio rico solidario con la Venezuela aristócrata de isla Margarita y Canaima. Amigos de Carlos Andrés Pérez, Rafael Caldera o Cisneros, los Felipe González y Kissinger de la globalización. Fueron estos seres simbólicos quienes les facilitaron la cobertura para sus objetivos. Desde fondos hasta los medios masivos de comunicación social. Sin su concurrencia no sería posible apoyar el “sí” y presentar el posible triunfo del “no” como una manipulación en manos de un gobierno calificado de corrupto e ilegítimo. Si el “no” gana hay que cuestionar el proceso. Con este principio inician su campaña. Atado y bien atado. Si se pierde por poco, se puede llamar, en todo caso, a una negociación e incluso a negociar, cuando no a un empate técnico y en última instancia al desconocimiento de los resultados por fraude, ese es el peor escenario. La derrota por mayoría no entra en los planes de la oposición.
En Europa Occidental, América Latina y Estados Unidos los canales de televisión privados Tele Cinco, Televisa o CNN y las cadenas públicas manejadas por los gobiernos solidarios presentan al presidente de Venezuela como un iluminado. Un militar golpista del cual el pueblo venezolano se siente avergonzado, quiere desprenderse de él y retomar el camino extraviado en la borrachera de una elección irresponsable. Para completar esta imagen, los periódicos entran en liza. En España, país estratégico para la coordinadora del “sí”, sede internacional donde se planifica el bloqueo internacional hacia el gobierno de Chávez, antes con el beneplácito del gobierno de Aznar y hoy con la vista gorda del PSOE, “El País”, “El Mundo”, “El ABC” y “La Razón”, presentan una Venezuela devastada económica, política, social y culturalmente. Un populista trasnochado gobierna Venezuela. El caos, la inflación, el desempleo, la pobreza, la corrupción, la delincuencia, todos los males juntos y la peste en el poder. Fotos de caricatura y textos en consonancia. La imagen final: el necesario triunfo del “sí”. El pueblo venezolano está decidido a expulsar del palacio de gobierno a un presidente que se ha vuelto ilegítimo en el ejercicio del poder. Cualquier comentario en otro sentido se descalifica y considera proveniente del "chavismo político". Término que engloba, para sus detractores, a comunistas, anarquistas, violentos, lumpen proletarios, inconformistas, “hippies”, guerrilleros, militares, terroristas, populistas, anarquistas, castristas, resentidos y un largo etcétera de incalificables. Un conglomerado lo menos apropiado para lo que necesita la gran Venezuela del siglo XXI. Las cadenas privadas como la SER, COPE y ONDA CERO, dueñas de audiencia acompañan con sus programas. Sus comentarios siempre peyorativos hacia la figura del presidente de la República Bolivariana de Venezuela y los partidarios del “no”. Risas y mofas. Meses de preparación minuciosa. Iñaki Gabilondo, Luis del Olmo y otros líderes de audiencia radiofónica se prestaron en sus tertulias especiales invitando a quienes se les dijo para desinformar en una actitud que no corresponde a periodistas dizque independientes. ¿Pero algo ha salido mal?
Se quedan solos. El resultado es claro. En el plano publicitario, tanto como las armas de destrucción masiva que no existen, los votos del “sí” terminan por diluirse en el mayoritario voto “no”. ¿Y ahora qué? Para la oposición y la coordinadora del “sí”, el camino llegó a su fin. La derecha venezolana, las clases dominantes, su burguesía ha utilizado todas las estrategias posibles y siguió todas las direcciones. Desde el golpe de Estado hasta el referéndum revocatorio. Actuó desesperada y alocadamente. Ahora deja sin argumentos a sus amigos internacionales que dieron todo su aval y su prestigio en la lucha contra el “no”.
Derrotados estratégicamente, el siguiente paso es pedir tiempo muerto y solicitar una salida honrosa, reconocer su fracaso y retomar la senda del constitucionalismo. Lamentablemente quienes no son demócratas no pueden pensar como tales. Del otro lado, el triunfo del “no” es el triunfo de la democracia. Es el éxito de un pueblo que en su responsabilidad política mantiene la dignidad por encima de la mentira que trataron de construir deliberadamente aquellos que hoy deben sufrir públicamente el saberse descubiertos en su condición de mentirosos. Mantenerse alertas debe ser parte de este triunfo. No olvidemos que los cobardes se unen y conspiran juntos. Al fin y al cabo Felipe González pide la libertad de Pinochet y es amigo íntimo de Carlos Andrés Pérez, el mismo que llama a matar a Hugo Chávez.
Martes, 17 de Agosto de 2004 16:30 ;?> No hay comentarios. Comentar.
Por Ernesto Cardenal Rebelión http://www.rebelion.org 15 de agosto de 2004
En América Latina está ocurriendo una nueva Revolución: la de Venezuela. Es una Revolución silenciada, y la mayoría de la población latinoamericana la ignora, porque así lo han dispuesto los grandes medios de comunicación mundiales, que están en manos de los consorcios internacionales (y también los grandes medios de comunicación venezolanos, que están en las mismas manos). La Revolución de Venezuela va en contra de sus intereses, y por eso, en el mundo no se habla de ella. Cuando los grandes medios de desinformación mencionan a Venezuela tan solo hablan de oposición, o tratan de ridiculizar y caricaturizar la figura del presidente Chávez, y nunca dicen que hay una Revolución.
Hay una Revolución muy seria en Venezuela, y lo más grave que tiene para el imperio norteamericano es que es una Revolución bolivariana. Nada menos que retomar el sueño de Bolívar de la unificación de América Latina. Cuando Chávez bregó, con mucho ahínco, en la Asamblea Nacional, ante la oposición de muchos, por cambiarle el nombre al país, hasta que por fin logró que se aprobara el nuevo nombre de "República Bolivariana de Venezuela", pudo pensarse que se trataba de un capricho o un empeño banal: pero la verdad es que ese cambio llevaba una intención oculta: la de un plan de unificación de América Latina. Bolívar ha sido en Venezuela un culto nacional y un mito: el presidente Chávez tuvo la audacia de convertir el sueño de Bolívar en un proyecto político y un programa de gobierno.
Chávez, junto a otros gobernantes, está tratando de que el mundo deje de ser unipolar y se convierta en multipolar. Con la intención, también, de que uno de los nuevos polos sea América Latina. De ahí que tenga en contra al imperio norteamericano. Tan sencillo como eso.
El 80% de la población venezolana son pobres y es de esperar que voten por su Revolución que es la de los pobres, y no por los intereses contrarios a ellos mismos, que son los intereses de la clase privilegiada. En muchos países los pobres votan en contra de sus intereses, y a favor de quienes los explotan, como ha pasado en Nicaragua y también en Venezuela en tiempos anteriores; pero ahora en Venezuela hay una Revolución que les ha abierto los ojos. Hay más de un millón de personas recién alfabetizadas, hay muchos miles de venezolanos que antes no podían ingresar en la universidad y ahora han ingresado, muchos que no recibían ningún servicio médico y ahora lo reciben. Y esos sabrán por quién votar.
A la oposición le costó mucho reunir las firmas que ha reunido, después de que se le anularon millares de firmas de muertos, extranjeros, menores de edad y cédulas falsas, y me parece que no podrá lograr muchas más. La dirigencia de los partidos de oposición es la dueña de los grandes medios de comunicación y de los grandes negocios, y no tienen un programa de gobierno ni ningún líder carismático y, según estoy informado, las encuestas revelan que Chávez tiene una popularidad muy grande y un alto voto a su favor.
Algo que todos deben reconocer es que este proceso que se está viviendo en Venezuela se apega a las normas constitucionales. Y fue este gobierno quien impulsó las reformas constitucionales que han puesto en las manos del pueblo el poder de destituir a sus gobernantes. Algo insólito en el mundo y un ejemplo de democracia inigualable.
El gobierno expresó su decisión de acatar el fallo del Consejo Nacional Electoral, cualquiera que este fuera. La oposición, en cambio nunca, ha dicho que lo acataría si fuera en su contra. La oposición tendrá ahora que abandonar toda idea golpista, y atenerse a los métodos democráticos a los que no estaba acostumbrada. "El camino es la paz" como ha dicho Chávez.
Habrá que crear Comités de Solidaridad con Venezuela en todas partes del mundo, como los creamos para la Revolución de Nicaragua, y donde tuvimos uno de los comités más activos fue en Venezuela, del que era presidenta María Teresa Castillo, y uno de sus dirigentes José Vicente Rangel. Recuerdo el espectáculo conmovedor de las calles de Caracas llenas de miles de estudiantes haciendo colectas para Nicaragua, en una campaña simbólicamente llamada: "Un Bolívar para Nicaragua". Y el lugar donde se debe trabajar más la solidaridad es en EE.UU. Es el pueblo que tuvo más solidaridad para las causas de Nicaragua y de El Salvador, y es el pueblo más solidario del mundo cuando se logra que supere la desinformación a que lo tienen sometido. Hay que hacer que el pueblo norteamericano sea el principal aliado de la Revolución de Venezuela.
A la par, también hay que crear la solidaridad latinoamericana, de todo el continente bolivariano, actualmente también desinformado. Hay que hacer que los escritores e intelectuales latinoamericanos que aún no se han acercado a la Revolución bolivariana, comiencen a hacerlo, visiten Venezuela, vean con sus ojos lo que se está haciendo, asistan al “Aló Presidente”.
El encuentro de intelectuales que va a ocurrir en Caracas es algo muy importante. He asistido a los dos anteriores "En Defensa de la Humanidad", el que se celebren en México, cuando fue fundado, y el siguiente realizado en Asturias. En ellos hemos defendido la Revolución de Venezuela, así como la de Cuba, y muchas otras causas justas del mundo, de esa manera vamos logrando que los pueblos abran los ojos. No podemos combatir la información (desinformación) de las transnacionales frontalmente porque no contamos con sus medios, solo podremos hacerlo con la guerra informal, con la guerra de guerrillas. Y ese tipo de encuentros y de divulgaciones, son las armas minúsculas pero efectivas con que se cuenta, por ejemplo, Internet es una forma de guerrilla.
Es muy importante también que este nuevo encuentro sea en Venezuela, que es un país donde se juega el destino de América Latina. Y para los latinoamericanos defender a Venezuela es defendernos a nosotros mismos.
Domingo, 15 de Agosto de 2004 16:33 ;?> No hay comentarios. Comentar.
EN LA AVANZADA DE LA REVOLUCIÓN CONTRA EL NEOLIBERALISMO
por José Cademartori (*) – Attac Chile – Julio 2004
(*) Ministro del Gobierno Popular de Salvador Allende. El siguiente documento constituye uno de los más lúcidos y conpletos análisis de la situación actual de Venezuela, a días del referéndum revocatorio.
Al momento de realizarse el Plebiscito revocatorio del 15 de Agosto, el gobierno de Chávez habrá cumplido cinco años y medio en el poder. Tiempo breve para la gigantesca tarea de sacar al país del hundimiento en que estaba sumido. Colocado a la cabeza del continente por su ingreso per cápita después del primer boom petrolero y de la nacionalización parcial de su industria, los gobernantes de los últimos veinte años fueron cayendo en el neoliberalismo, privatizaron sus riquezas y se sometieron a los dictados de Washington. Fueron desmanteladas las conquistas económicas y sociales del pueblo para proteger los intereses oligárquicos y el resultado fue que la pobreza llegó a afectar a más del 80% de la nación. Los venezolanos dijeron basta, repudiaron a todos los partidos y políticos gobernantes, desde Acción Democrática y Copei hasta el MAS y Causa R que de origen izquierda terminaron por traicionar sus ideales. El pueblo depositó su confianza en Chávez y su patriótico movimiento bolivariano.
Política económica
Los tres primeros años fueron de gradual avance económico en todos los frentes, pese a la recesión en que encontraba el país en 1999. Pero, en el 2002, la oposición organizó el golpe de abril, luego en diciembre 2002 -febrero 2003 el paro petrolero y el boicot económico generalizado, todo lo cual trajo una fuerte crisis económica y un retroceso de 9% del PIB. Ambos fueron superados con el apoyo popular y las fuerzas armadas progresistas. El 2004 es un año de fuerte recuperación. Según CEPAL estimó a fines del 2003, la economía crecería al 7%, pero ya se vislumbra un 8% ,9% o más. Strong>Venezuela tendrá el crecimiento más alto de América Latina, superando lejos a los países que le siguen, incluido Chile. Este será resultado no sólo de mejores precios del petróleo, que pasarán a incrementar casi íntegramente al presupuesto público, sino también por la recuperación de la producción de Pedevesa, a los niveles anteriores al paro golpista. hora Pedevesa entrega sustanciales mayores recursos al estado, tiene menos costos improductivos y está libre de los saboteadores. Se detuvo la privatización de los campos petroleros, aunque se aceptan capitales extranjeros privados, en sociedad hasta un 49%, pero subordinados al control del estado. Hay importantes inversiones extranjeras, además de nacionales del estado por 37.000 millones de bolívares para los próximos años. Todas las ramas no petroleras también crecen fuertemente, la industria manufacturera con la producción de automóviles por mayor demanda se está duplicando; la exportación agroindustrial se expande con productos no tradicionales como piña, melones, flores; la construcción aumenta con el fuerte auge de las obras públicas, se incrementan los servicios de transportes, las comunicaciones y el turismo internacional. La balanza de divisas ha mejorado notoriamente. En una materia clave para dejar atrás el modelo neoliberal de libre circulación de capitales, se detuvo la especulación y la mortal fuga de capitales, ahora se ejerce el control de las importaciones y la utilización de los dólares. Como resultado, después de haber bajado a 14 mil millones de dólares, las reservas líquidas en moneda extranjera ahora alcanzan a los 24 mil millones, suma muy superior a la de Chile. Se tiene superávit en la cuenta corriente, a diferencia de los demás países latinoamericanos La deuda externa está limitada, Venezuela puede pagarla sin grandes sacrificios, dispone de un envidiable crédito internacional, y no depende del FMI, ni el Banco Mundial. Los especuladores internacionales ya no pueden afectar su estabilidad financiera. La inflación interna que en los años previos a Chávez llegó hasta casi el 100% anual, y al 54% antes de su elección, hoy nuevamente está en retroceso gradual y será menor que el crítico año pasado. Los reajustes de sueldos y salarios han sido superiores a la inflación. Las pensiones bajas fueron subidas al nivel del salario mínimo que se reajusta anualmente. La CEPAL califica de “conducción prudente” la política monetaria y fiscal. Se implantó el control de precios que cubre a más de la mitad de los productos que conforman el IPC. Para reforzar esta medida se creó el MERCAL que, administrado inicialmente con ayuda del Ejército, abastece a precios subvencionados a la población de menores ingresos. En menos de un año se han habilitados 2.000 supermercados alrededor del país. Se pone en marcha un plan concreto e inmediato de inversiones estatales: Complejo agroindustrial por 54 millones de dólares; nueva represa; la reconstitución de la Línea Aérea del Estado; una fábrica de cemento, una termoeléctrica. Se inician las obras para cuatro líneas del Metro, dos más en Caracas y por primera vez en dos ciudades importantes, Maracaibo y Valencia. Se extiende la red ferroviaria para unir a todo el país. Se amplían los créditos y aumenta la demanda interna. El desempleo, todavía alto tiende a decrecer. La ley de tierras se está aplicando, con la entrega de un millón y medio de hectáreas que ya han beneficiado a 130.000 familias. Se trata de tierras fiscales, pero muchas de ellas los terratenientes las reclaman para sí. El Instituto de Tierras aporta financiamiento y capacitación, además de insumos y tractores de procedencia china y apoya la construcción de centros rurales con todos los servicios públicos. No se ha expropiado a ningún latifundista, pero éstos ahora deben pagar impuesto por las tierras ociosas. Ellos han desatado la violencia con bandas armadas, para impedir la organización campesina. En la Misión Vuelvan Caras los desempleados forman grupos para sembrar parcelas públicas improductivas con hortalizas, se les entrega semillas, y ayuda de 100 dólares mensuales. Están además, el programa de microcréditos con 50 millones de dólares ya entregados a 70.000 beneficiarios. Existe un inédito Banco de la Mujer. Avanza la creación de la economía social, nuevo sector a base de microempresas, cooperativas y empresas autogestionadas. Las cooperativas han pasado de 800, antes de Chávez, a 4.000 en la actualidad que incorporan a 300.000 familias. El movimiento cooperativo puede llegar a ser el más importante del continente.
Educación
Se puso fin a la tendencia neoliberal a la privatización. Fue eliminado el cobro simulado de matrículas en las escuelas públicas. Miles de ellas se han reconstruído, ampliado y equipado. Se crearon ya unas 3.100 escuelas bolivarianas de jornada completa que proveen útiles escolares, tres raciones alimenticias en el día, atención de salud y capacitación deportiva; ellas atienden a 600.000 alumnos lo que todavía es una minoría. En todo caso, con un millón de asistentes a las aulas, la matrícula escolar total subió de 83% el 99, al 90% de la población en edad escolar, el 2002. La Misión Robinson ha logrado alfabetizar a un millón y medio de venezolanos y la UNESCO se propone anunciar que el país es territorio libre de analfabetos. Está en pleno funcionamiento la Misión Ribas destinada a completar los estudios secundarios de quienes tuvieron que desertar para trabajar. Fueron reabiertas escuelas técnicas y se crearon tres nuevos institutos tecnológicos. Se han instalado 300 centros de conexión gratuita a Internet. Se inició la edición pública, masiva y a bajo precio, de libros de literatura. Las guarderías infantiles elevaron su capacidad en los primeros cuatro años de 150.000 a 300.000 asistentes. Se han creado las universidades bolivarianas en Caracas y otras tres ciudades, donde estudian 20.000 jóvenes que habían sido rechazados en las universidades tradicionales, con el pretexto de falla en los exámenes de admisión. La meta es incorporar a 400.000 jóvenes bachilleres que quedaron fuera de la educación superior. Todo lo anterior se refleja en notable aumento de la inversión educacional pública que pasó del 3% del PIB a 7% . Esta duplicación de recursos para educación pone a Venezuela en uno de los niveles más altos del continente.
Salud
Se implantaron nuevos programas específicos: El proyecto Simoncito para atención integral gratuita a las embarazadas y sus hijos, hasta los cuatro años; la instalación de boticas populares con medicamentos a bajo precio; la vacunación masiva y gratuita de la población contra el dengue, la hepatitis B y otras epidemias; la atención en hospitales cubanos de más de 5.000 pacientes sin costo para ellos; Se eliminó el cobro en las clínicas de urgencia. El Programa Barrios Adentro con la cooperación de 12.000 médicos cubanos, incluídos 1.200 odontólogos que atienden las 24 horas en los barrios más pobres o lugares más apartados; se calcula que en este programa se han efectuado unas 14 millones de atenciones, incluídas las visitas domiciliarias. En cuatro años, 3 millones de venezolanos lograron el acceso al agua potable. Se han instalado las cocinas comunitarias o casas de la alimentación en los barrios más carenciados, donde la preparación de las comidas corre a cargo de los mismos vecinos. Para llevar a cabo esta ingente labor el presupuesto público en salud aumentó de 1,5% el año 90 al 4,8% del PIB en la actualidad, una cifra entre las más altas del continente. Ya se constata resultados positivos en la mejora de la salud: La disminución de la mortalidad infantil que era de 21,4 por mil y bajó a 17 por mil entre el 98 y el 2001, mientras la expectativa de vida subió de 72,8 a 74 años.
Vivienda
Uno de los programas más esperados es la entrega de títulos de propiedad para miles de familias que en los cerros de Caracas y otras ciudades durante años construyeron en precarias condiciones, sin tener seguridad. Se trata en parte de terrenos fiscales. Para este efecto se forman comités de 100 a 200 familias los que llevan adelante los trámites administrativos y negocian con las empresas de agua y luz para abordar sus carencias. Hasta noviembre del 2003, 45.000 familias habían recibido sus títulos individuales. Existe también el Plan Avispa que consiste en la transformación de los ranchos insalubres en verdaderas viviendas rurales. En la construcción de nuevas habitaciones los subsidios a los postulantes llegan al 70% en casos necesarios al 100% del costo de construcción. En los diez años anteriores a Chávez, el gobierno construyó sólo 45.000 viviendas sociales. En los tres primeros años de Chávez ya se entregaron 90.000 viviendas.
Participación e integración
Todos los planes sociales del gobierno han sido calumniosamente atacados por la oposición. Sin embargo, enfrentados al plebiscito los opositores se dieron cuenta que el programa social de Chávez cuenta con una abrumadora aprobación popular. En una voltereta demagógica, los opositores ahora dicen que los van a mantener, aunque amenazan modificarlos, para dar cabida a formas veladas de privatización. Es importante destacar que todas estas misiones y proyectos no se implementan de modo paternalista, burocrático ni clientelístico, sino mediante una participación ciudadana activa, sin exclusiones partidistas. Las comunidades locales, los barrios, los comités de salud locales, la intervención vecinal en la distribución del presupuesto comunal, los círculos bolivarianos, el crecimiento explosivo de las cooperativas, el incremento de la acción de los sindicatos en los problemas laborales, la actividad autónoma de las organizaciones indígenas, todo ello, da cuenta de esta revolución participativa y masiva a la que se está incorporando el pueblo venezolano por primera vez en su historia. Es notable también el cambio operado en las Fuerzas Armadas. No sólo hicieron fracasar mayoritariamente, el golpe de Abril y el sabotaje a la industria petrolera, el transporte y otras actividades, sino que contribuyeron a la derrota de la conspiración, colocando su voluntad y sus poderosos medios a superar los efectos de la emergencia. El Ejército ha cumplido un rol destacado en tareas civiles y sociales como la reconstrucción de las urbanizaciones del litoral, cuyas inundaciones provocaron 10.000 muertos y 100.000 damnificados; el abastecimiento alimenticio a áreas remotas, la reparación de escuelas, viviendas y policlínicas y el transporte aéreo gratuito para emergencias de salud de miles de personas. Toda esta inmensa labor se ha tenido que realizar en medio de la más feroz campaña mediática contraria, jamás vista. Cuatro de cinco canales privados de TV realizan esta campaña de odio y violencia, todos los días, de la mañana a la noche. Sin embargo, la audiencia de estos canales ha disminuído del 68% al 32%, mientras el canal del estado aumentó la suya del 2% al 18%. También es importante comprobar que disminuye la circulación de los grandes periódicos opositores, mientras crece la audiencia de las radios, canales y diarios comunitarios. Todo indica, como lo corroboran las encuestas que el respaldo a Chávez crece y se hace más sólido.
Política internacional
Una de las causas de la crisis integral que sufrió Venezuela en los años 80 y 90 y que llevaron a la insurgencia victoriosa del movimiento militar bolivariano, fue la política entreguista de su riqueza fundamental que impulsaban los gobiernos anteriores. Chávez dio un vuelco completo a la estrategia petrolera. Detuvo la tendencia privatizadora, reforzó los lazos con la OPEP y con los países árabes con lo que le dió a esa organización un nuevo impulso y logró poner al servicio de la nación y su pueblo los inmensos recursos que proporciona el oro negro. La OPEP ha retomado su influencia en el mercado mundial, asegurando a los países productores mejores precios y una mayor regulación de esta riqueza vital para la humanidad. Este es unl ogro histórico que retoma la senda de la independencia económica que requieren todos los países subdesarrollados en el manejo de sus recursos naturales. Chávez ha denunciado las maniobras públicas y secretas de la administración Bush por derribar a su gobierno y por intervenir en el Referendum a favor de la oposición y hace lo posible por erradicar la ingerencia norteamericana en la vida venezolana. Ha repudiado los bombardeos estadounidenses contra las poblaciones civiles en los países musulmanes y es uno de los pocos gobernantes del mundo que no sólo rechazó la invasión norteamericana en Irak sino que exige la retirada de las tropas de ocupación. También ha criticado la intervención norteamericana en Haití. Mantiene en todas las tribunas internacionales una activa denuncia de la globalización neoliberal. Venezuela desarrolla una política de amistad y hermandad con Cuba, de cooperación económica, técnica y social en todos los planos, impulsa la cooperación cubana en salud y abastece a Cuba en condiciones financieras favorables para ésta, de hidrocarburos decisivos para contrarrestar el criminal bloqueo norteamericano. Entre otros resultados, la asistencia deportiva cubana ya ha permitido los primeros e importantes triunfos logrados por los deportistas venezolanos en las olimpíadas de Puerto Rico. Chávez ha rechazado el ALCA y promueve la integración latinoamericana en todos los planos, la que se refleja en su proyecto alternativo del ALBA. Lanzó la idea de una empresa de TV latinoamericana para quebrar el monopolio político de los grandes magnates de la región. Propone la incorporación de todos los miembros de la Comunidad Andina en el Mercosur y obtuvo su incorporación como miembro asociado al Mercosur. Ha firmado importantes acuerdos económicos con Brasil para el desarrollo conjunto de sus ricas regiones limítrofes en el Amazonas. Lanzó la idea de una Empresa Latinoamericana de Petróleo que agruparía a las empresas estatales de hidrocarburos del continente, -Petroamérica- con lo que nuestros países tendrían un peso importante en el mercado mundial de la energía. Mantiene un convenio de suministro petrolero a los países de Centroamérica y a algunos del Caribe, en condiciones favorables para éstos. Con Argentina se estrechan las relaciones comerciales, económicas y la cooperación en otros terrenos. Chávez y su gobierno se han convertido en la vanguardia de la revolución contra el neoliberalismo y con su ejemplo está influyendo poderosamente al cambio hacia la izquierda que se observa en casi todos los países latinoamericanos. Retomando el ideario de Bolívar, el mismo de O'Higgins, San Martín y otros libertadores, Chávez necesita el apoyo de todos los demócratas chilenos y especialmente de quienes vemos en su obra, la continuación de los sueños de Allende.
Viernes, 06 de Agosto de 2004 16:47 ;?> Hay 1 comentario.
LA HABANA, 5 DE JUNIO (WORLD DATA SERVICE).- La prensa cubana destacó hoy que el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, "ha convocado a la batalla de la dignidad".En un artículo de primera plana dedicado a la convocatoria próxima de un referendo por los enemigos del mandatario para revocar su mandato , el diario oficial cubano Granma dijo que Chávez es "el ganador en siete combates por la democracia"..."sin una pizca de derrota", citando con esta última frase una cita del propio dirigente venezolano.
"Tal afirmación coincidió con la jornada de triunfo democrático sobre el golpismo, que ha significado la convocatoria a referendo revocatorio, figura jurídica contemplada en la Constitución Bolivariana a instancias precisamente de Chávez y su Gobierno", afirmó el rotativo. La Televisión Cubana dedicó una amplia parte del espacio del programa Mesa Redonda del viernes, que se transmite diariamente por una hora y media por tres canales nacionales, a analizar el resultado del "reparo" de firmas oposicionistas, el cual alcanzó el número de rúbricas necesarias para convocar el referendo.
Venezuela "vive sus mejores momentos, con programas sociales de beneficio popular que se consolidan y con una recuperación económica reconocida hasta por instituciones internacionales", dijo uno de los panelistas. El analista principal del programa, Randy Alonso, dijo que "es lógico que Chávez llame a la unidad de todos los bolivarianos, por cuanto se trata de una batalla del futuro contra el pasado".
Fue entrevistado por teléfono para el programa el diputado venezolano, Tarek William Saad, presidente de Política Exterior en la Asamblea Nacional venezolana, quien declaró que "hasta ahora solo ha jugado la oposición, pero hay más de 7 millones y medio de ciudadanos que no se han pronunciado y se van a pronunciar". Saad anunció movilizaciones de la población venezolana en favor de Chávez. "Ahora van a salir a la calle los beneficiados de los programas sociales que impulsa el presidente Chávez, el que más ha hecho por las grandes mayorías de venezolanos", precisó el diputado. Por su parte, la panelista Nidia Díaz dijo que entre los éxitos sociales chavistas están la liberación del país del analfabetismo, los más de 14 millones de consultas médicas gratuitas ofrecidas a los ciudadanos de ese país como parte del Plan Barrio Adentro; los 18 millones de venezolanos vacunados contra seis enfermedades; y los planes para alcanzar el sexto grado, el bachillerato y el ingreso masivo a la educación superior. En la mayoría de esos programas colabora Cuba.
Díaz dijo que la oposición venezolana, a la que calificó de golpista trata "de derrocar al modelo que avanza en Venezuela".
Los medios privados de información venezolanos fueron fustigados por otro de los panelistas habituales de La Mesa Redonda, Rogelio Polanco. De acuerdo con el comentarista estos "se han convertido en un partido de la oposición encabezando la campaña de mentiras y desestabilización".
Por su parte, otro miembro del panel, Lázaro Barredo, afirmó que los opositores a Chávez libran "un acto desesperado" en nombre de la derecha en Venezuela. "Sin fuerza popular para ganar las elecciones ahora pretenden emplearse a fondo hasta el mismo día del referendo". Culpó además a Estados Unidos de estar "metido hasta el cuello" en la realización del referendo, porque ese país "hasta envió observadores del Departamento de Estado a verificar junto a la OEA el desenvolvimiento de la verificación de firmas".
Sábado, 05 de Junio de 2004 16:32 ;?> No hay comentarios. Comentar.