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16/10/2005
CAUSA POPULAR
El domingo, todas las boletas son dos boletas
El 23 votamos por los candidatos
del presidente Kirchner
En pocos días, se realizarán los comicios de renovación parlamentaria convocados en todo el país. Por primera vez se asiste a un espectáculo singular: todos los viejos partidos han pasado a un segundo plano. Nuevas coaliciones y formaciones, bien que todavía precariamente, buscan dar expresión a un nuevo cuadro político.
Ya no existe el gran movimiento nacional que acaudillara el general Perón en el 45 al frente de la juventud militar y de los trabajadores. El radicalismo irigoyenista hace mucho dejó de merecer siquiera ese nombre y es una sombra en la que no se distinguen rastros de sus orígenes populares. La centro-izquierda y el progresismo, que tanto parecieran tener que ver con el perfil del kichnerismo, tienen en realidad el alma dividida y de hecho están con un pie en el gobierno y otro en la oposición. Sus reclutas deshojan la margarita y Elisa Carrió goriliza su discurso sin abandonar la ambigüedad y la confusión de su mensaje.
La “izquierda-izquierda”, tan difícil de diferenciar del “centro”, está llegando al límite de la atomización pero al mismo tiempo se acerca a su unidad más profunda. Socialistas, comunistas y trozquistas de variado pelo y marca coinciden en llamar a un “frente de izquierda” o a una alianza con el progresismo pero repudian la estrategia de convocar a un frente nacional antiimperialista que incluya a todos los sectores oprimidos por la mafia mundial del dinero. De ese modo el infantilismo de izquierda que define a estos grupos es funcional a los peores intereses antinacionales. Esta izquierda no entendió el Mercosur ni lo defiende del acoso y las intrigas del imperio. Mira con desconfianza al Comandante Chávez y sigue fiel a su inveterado antiperonismo. Es una izquierda porteña y porteñista, ignora al resto del país y rechaza a la América Latina. Su enemigo no es la derecha liberal, privatista y autoritaria de López Murphy, Patti y Menem sino el gobierno de Kirchner, volviendo a ignorar dónde y contra quién hay que luchar por la liberación nacional. ¿Cuándo y dónde se escuchó a un dirigente de esta franja seudo-revolucionaria reivindicar la Unión Sudamericana, el acontecimiento histórico más importante que están viviendo los latinoamericanos de este siglo?
Estas son apenas algunas de las razones que explican por qué el pueblo más profundo de la Patria ha quedado sin representación política.
EL GOLPE DEL 76 Y LA DEMOCRACIA LIBERAL
El golpe del 24 de marzo de 1976, que derrocó al gobierno constitucional peronista, dejó como herencia una falsa democracia liberal que defraudó una y otra vez la voluntad popular y una economía que devolvió a la Argentina a 50 años atrás.
En los ‘80 y ’90 América Latina entró en un cono de sombra. Fueron los años en que la democracia fue una mascarada colonial. Las palabras perdieron sentido, ya no se habló de Patria sino de “mercados globales”. La palabra Soberanía suscitaba una sonrisa nostálgica justificatoria de quienes al mismo tiempo la enajenaban.
Malvinas pasó a ser un amargo recuerdo censurado desde el poder no por los errores cometidos, sino por haber alzado en un minuto de gloria a los pueblos de América Latina contra el colonialismo anglo-yanqui-europeo.
La dictadura militar violó masivamente los derechos humanos blanqueando sus crímenes con la entrega del país a los brutales designios del capital financiero internacional.
LOS PRÓXIMOS COMICIOS
A medida que se acerca el 23 de octubre vuelve a tenderse una línea divisoria como en los momentos de grandes definiciones o de graves crisis. Como siempre, las fuerzas tienden a condensarse en dos polos, y solamente en dos.
Por un lado, están aquellos que proponen como solución de la crisis repetir la historia que nos llevó a ella: son los que postulan volver al Centenario, con una burbuja de prosperidad a cambio de un país sometido. Es la fórmula que, antes y ahora, la clase dirigente ofrece para ocupar “un lugar en el mundo”: la Argentina como apéndice colonial de los poderes globales. Es el proyecto de país propuesto por el Partido Unitario, el de los rivadavianos porteños, enemigos de San Martín y colaboradores de la escuadra anglo-francesa cuando invadió la Confederación Argentina. Son los fusiladores de Dorrego, los herederos de Pavón, los exterminadores del gauchaje y los agresores del hermano pueblo del Paraguay de los López. Anglófilos y afrancesados, los componentes de esa oligarquía adoptaron una cultura rentística y en lugar de una conciencia nacional engendraron un pensamiento que fue pura imitación y copia.
No está de más reiterar que son los mismos que celebran calladamente el golpe militar del año 30 y condenan al Ejército del 43-45 por haber abrazado la democracia de masas e iniciado una década de Revolución Nacional y por aliarse con los obreros y no con el capital extranjero expoliador. Este es el proyecto colonial y neoliberal que puso a la Argentina al borde de la desaparición.
El proyecto antagónico es el de los Libertadores, de los caudillos federales, de los presidentes populares y de los grandes pensadores nacionales del pasado. Está asociado a los nombres de Arturo Jauretche, Hipólito Irigoyen, Raúl Sclabrini Ortiz, Juan Domingo Perón y Jorge Abelardo Ramos entre otros. Es un proyecto inconcluso.
POR QUÉ VOTAMOS A LOS CANDIDATOS DEL PRESIDENTE
Por eso, el 23 de octubre no hay que confundirse. Como decía Perón, “lo mejor es enemigo de lo bueno”. No se trata solamente de ganar las elecciones. Es la hora de formular nuevos y más profundos objetivos.
No todo lo hecho por el gobierno merece nuestra aprobación y mucho de lo hecho es incompleto y precario. Pero un Presidente que en los discursos critica al Fondo Monetario Internacional, que lo pone en caja al embajador de Francia, que llama al pueblo a que lo apoye y que despliega una política que está dando prioridad al Mercosur y a la Unión Sudamericana y que está enfrentado a las empresas privatizadas, a los grandes grupos empresariales y a los bancos internacionales... obliga nuestro apoyo. Y punto.
La izquierda apócrifa, que hace las cuentas de lo que el gobierno“paga” se complementa en un operativo de pinzas con la derecha evasora y especuladora que lo acusa de “no pagar” con la debida premura.
Nosotros valoramos debidamente la vuelta del Estado a la regulación económica, a las iniciativas de empresas integradas con los países del Mercosur y una resuelta alianza con la Venezuela de Chávez, el Brasil de Lula y los demás hermanos de la Patria Grande.
A veces, hablando en prosa sin saberlo y otras afirmándolo explícitamente el gobierno nacional ha dado pasos importantes en dirección a romper con el modelo neoliberal, a restablecer la justicia social y en favor de la fomentar la integración latinoamericana. Pero esos cambios deben profundizarse, de lo contrario podrán ser fácilmente desechos por el establishment oligárquico-financiero-mediático que siempre está al acecho.
Esos cambios no podrán reafirmarse con la política salarial de Lavagna, que parece prestar más atención a la codicia de trasnacionales y empresarios, que llaman “inflacionarios” a los aumentos de salarios pero se oponen a cualquier control de precios porque engordan con la “libertad de mercado” que hambrea al pueblo.
Desde Causa Popular reafirmamos que el 23 de octubre hay que reventar las urnas con votos para que el gobierno no se detenga ni retroceda.
Por una nueva política económica orientada a la redistribución del ingreso.
Por la recuperación de las empresas estratégicas privatizadas.
Por nuevas formas de control popular y social de los precios.
Por la unidad del movimiento obrero.
Por una Central Sindical Latinoamericana.
Por la reafirmación de la política de integración y afianzamiento de la Unión Sudamericana.
LA IZQUIERDA NACIONAL AGRUPADA EN CAUSA POPULAR INVITA A VOTAR A TODOS LOS ARGENTINOS POR LOS CANDIDATOS QUE APOYAN AL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA.
Alberto Guerberof / Por Mesa Causa Popular Buenos Aires, 16 de Octubre de 2005
Domingo, 16 de Octubre de 2005 00:27 ;?> Hay 1 comentario.
18/03/2005
“LA REVOLUCIÓN NO ES UN TE SERVIDO A LAS CINCO DE LA TARDE”
DECLARACIÓN DE CONVOCATORIA POPULAR - CÓRDOBA
Córdoba - 15 de marzo de 2005
Casi todos los días los diarios provinciales nos enferman con titulares como “La política del malhumor” o frases como “Nadie en el Ministerio de Economía entiende aún el sentido final de la estrategia de confrontación directa inaugurada el pasado miércoles por el Presidente Kirchner contra la compañía anglo-holandesa Shell”. Inmediatamente, el editorialista formula una serie de afirmaciones respecto de que son las inversiones, el buen clima social y la expectativas positivas de los consumidores los que van a garantizar la continuidad del proceso de recuperación de la economía local que permite avizorar el éxito del canje de la deuda, que, por supuesto, el mismo periodista hasta la semana pasada repudiaba con gesto apocalíptico. Como si se tratara de un problema de “buenas conciencias”.
No son muchos los que advierten que los atropellos de las multinacionales y los grupos venales de poder, nacionales e internacionales, no se combaten con reprimendas y llamadas de atención. Ni son muchos los que se atreven a pensar, hasta sus últimas consecuencias, que las revoluciones nacionales no se escriben con manuales de urbanidad. El Presidente Kirchner, desde la debilidad de su llegada al gobierno no solamente sin partido y sin Estado, sino con un partido y un Estado muchas veces opositor bajo los embozos del escándalo o la apatía paquidérmica, va construyendo con gestos que, los que ayer llamábamos “personeros” y hoy se presentan como especialistas en políticas económicas quieren mostrar como desplantes, pero que se ordenan a la recuperación del patrimonio nacional, como el Correo argentino, el Astillero Río Santiago, la remoción de una Corte Suprema adicta a los grandes negociados internacionales, el vapuleado PAMI y hoy, el germen de una empresa nacional de combustibles. Es lógico que esos gestos a los que el periodista trata de descalificar calificando de “definitivamente chavistas” produzcan no sólo desconfianza, sino alarma y reacciones organizadas y categóricas en los herederos de siglos de saqueo e ignominia. No es casual que detrás de la Shell, se haya embanderado inmediatamente la Esso.
Tal vez, algunos ingenuos preferirían ver al Presidente, como los boxeadores en el ring, estrechándose la mano gentilmente con los gerentes de las multinacionales, antes de resolver medidas como el boicot y las sanciones correspondientes. Pero, sabemos que la política no es para ingenuos y que, cuando lo que está en juego es el liderazgo de un incipiente movimiento de reivindicación de la soberanía nacional, después de años de privatizaciones al calor de las relaciones carnales con los patrones foráneos, los titulares jamás responderán con puños ingenuos, sino al puño ejecutor de los que vienen apostando a la desestabilización y la fragmentación detrás de mezquindades de ahorristas o púdicos decoros, al distorsionar la información haciendo pasar como noticias o resultado de investigaciones lo que, en realidad, son opiniones oficiosas, suposiciones o deseos. Como la afirmación de que “el amplio y poco homogéneo grupo de economistas prokirchneristas” se homogeneizó, “en secreto, por cierto”, en el temor a la iracundia presidencial que “logró el discutible mérito de abroquelar a la prensa económica extranjera en una condena unánime al boicot contra Shell”.
Sabemos que esto no es una revolución. Pero la memoria latinoamericana sabe de muchos golpes de estado a gobiernos populares provocados por conspiraciones de empresas y profetizados por sus voceros en los medios de prensa. No dejemos que otra vez algún confuso prejuicio ante supuestos malos modales y autoritarios descomedimientos con los consumidores nos lleven a perdernos a un líder popular, que primero con titubeos, pero cada vez con mayor firmeza parece, al fin, querer ponerse al frente de los descontentos que en diciembre del 2.001 apagaron las telenovelas y las finales River-Boca para ganar la calle en algo tan maleducado, pero incontestable como un Cordobazo nacional, y proclamar que la política no es algo sucio que se deja a otros, sino una Responsabilidad colectiva para que, por una vez, en este país, a la Historia no la escriban los que ganan.
Viernes, 18 de Marzo de 2005 20:35 ;?> Hay 1 comentario.
16/03/2005
DECLARACIÓN DE CAUSA POPULAR
"Es hora de demostrar que los argentinos no son simples empanadas que se comen con sólo ponerlas en la boca” - José de San Martín
Por la movilización popular y patriótica contra las petroleras piratas.
Por el robustecimiento de la alianza Enarsa-PDVSA.
Por la recuperación del patrimonio del subsuelo y de las empresas estratégicas enajenadas
.
El llamado del presidente de la República a la realización de un boicot a la empresa Shell, y a las que la sigan, por el aumento unilateral, sorpresivo y arbitrario del precio de los combustibles, es una respuesta justa y elemental a la codicia desmedida y al desprecio por la soberanía argentina de una empresa que ha sido en la historia del capitalismo emblemática de piratería, colonialismo y tráfico de esclavos.
La valiente actitud del presidente, que la prensa amarilla y los grandes medios calificaron de “extremista”, despertó el apoyo del pueblo y el repudio del neoliberalismo representado desde la derecha autoritaria y golpista hasta la seudoizquierda gorila y progresista.
Por otro lado es fácil advertir, que la maniobra de la Shell y de las petroleras apunta más lejos. Forma parte de la guerra desatada por el poder foráneo para desestabilizar el Mercosur, impedir la consolidación de la Unión Suramericana, balcanizar a la hermana Bolivia y golpear a la Revolución Bolivariana.
Como en otras encrucijadas de nuestra historia, la política argentina tiende a agruparse en dos grandes bloques. En uno de ellos se enrolan las fuerzas profundas de la Patria, que aspiran a la justicia social, el crecimiento económico, la identidad cultural y unidad iberoamericana. Del otro lado quedan las minorías apátridas que sólo dejaron, a su paso por el poder, hambre y dependencia.
Alberto Guerberof
Buenos Aires, marzo de 2005 guerbe@fibertel.com.ar"
Miércoles, 16 de Marzo de 2005 20:36 ;?> No hay comentarios. Comentar.
14/03/2005
LA NACIÓN ES AMÉRICA LATINA
Es hora de pasar a la ofensiva: las nuevas generaciones y la cuestión nacional latinoamericana. No habrá independencia sin unidad. Juventud de Causa Popular.
Valiéndonos del salto cualitativo que implica que el eje de la discusión se sitúe hoy sobre la táctica de la integración (unidad) latinoamericana, pues no está en debate la integración misma, resulta crucial que las nuevas generaciones reflexionemos certeramente sobre los grandes problemas comunes. A saber: dado que el proceso de fragmentación fue y es la clave de nuestra dependencia semicolonial y del sojuzgamiento padecido por cada una de sus partes, en pleno siglo XXI la cuestión nacional aún irresuelta pasa por la reunificación política, económica y militar de los Estados al sur del Río Grande. Aquí la clave de la revolución latinoamericana.
Los problemas por enfrentar emanados de la cuestión nacional latinoamericana inconclusa son inmensamente superiores a los presentados hace cien o ciento cincuenta años, lo cual nos obliga a ser, en el transcurso de este siglo, aun más radicales en las respuestas al mismo desafío: ser libres y estar unidos. En la actualidad, para alcanzar cierto grado de desarrollo (capitalista) en verdadera democracia no basta con reproducir en la periferia lo que se realizó en el centro; debemos ir por mucho más. Nos hallamos al principio del camino, allí donde la historia nos reserva para emprenderlo la mejor creación socioeconómica y política de la Patria Grande: un sistema de poder social endógeno, fundamentado en la unidad de los Estados latinoamericanos -dueños reales de las riquezas humanas y naturales de su tierra-, que priorice la justicia social, la paz interna y la externa, la soberanía, la democracia y la autodeterminación a estar unidos. En suma, un sistema de poder social propio, pues no se trata de adaptar alguno antiguo que reemplace el capitalismo sino de crear uno nuevo, profundamente arraigado en nuestro pasado y destino comunes. El retorno a la propiedad pública de los medios de producción no debe ser un fin en sí mismo sino parte del proceso de democratización de América latina.
Consecuentemente, y dado el carácter desigual y combinado de América latina, sostenemos que la revolución deberá combinar, fusionándolas en un solo proceso, las tareas nacional-democráticas y socialistas. Es decir, debemos realizar las tareas burguesas y democráticas no verificadas (unidad nacional, reforma agraria, liquidación de la Edad de Bronce, del Medioevo, incorporación de indígenas a la lengua española y a la producción mercantil, etc.) al mismo tiempo que controlar la producción capitalista en las ciudades (empresas imperialistas) mediante la expropiación, nacionalización o reestatización. Como señaló Jorge Abelardo Ramos: “América latina debe reunir en un mismo proceso la Revolución Francesa del siglo XVIII y la Rusa del siglo XX. Se impone la concreción de una revolución democrática que para consolidarla requiera obligadamente la realización de una revolución socialista”, itinerario por otra parte cumplido por la revolución cubana y ahora la bolivariana.
En este sentido, la experiencia histórica nos enseña que los movimientos nacionales y populares del siglo pasado constituyen el único instrumento por el cual se avanza en este camino, esto es, el del desarrollo de las fuerzas productivas (industrialización), la justicia social (tendencias socializantes), la independencia militar, económica y política, en franco antagonismo con las recetas del libre mercado y del neoliberalismo, en suma, del imperialismo.
Descontando las particularidades propias de cada país, encontramos en ellos las siguientes características comunes: la aglutinación de todas las clases oprimidas por el imperialismo, de donde se destacan el proletariado o el campesinado o ambos, apoyados en el ejército y sectores de la burguesía nacional, bajo la dirección de un caudillo o jefe representativo. Asimismo son nacionales por su carácter de frente de clases, aunque estaduales desde la óptica latinoamericana y por esa misma razón, sólo podrán cumplir sus objetivos de liberación en el marco de la verdadera unidad latinoamericana, esto es: la Confederación de Estados Sudamericanos. Constituyen ejemplos categóricos de movimientos nacionales y populares: Gualberto Villarroel en Bolivia, el aprismo y Velasco Alvarado en el Perú, Salvador Allende en Chile, Fidel Castro en Cuba, Hipólito Yrigoyen y Juan D. Perón en la Argentina, Venustiano Carranza y Lázaro Cárdenas en México, Getulio Vargas en Brasil, etcétera. También es dable destacar que todos ellos -sin excepción- han sido catalogados tanto por la derecha como por la izquierda tradicional de regímenes dictatoriales nazis o fascistas y sus líderes de carismáticos, demagogos y locos mesiánicos. La intelectualidad local, oculta bajo la careta que más le convenga -marxista, progresista, democrática o liberal- no pueden romper con el colonialismo mental norteamericano y europeo. Nosotros sí.
La dominación cultural es, sin dudas, la mejor y más eficiente arma con la cual el imperialismo ha mantenido una América Latina decadente, sumisa y atrasada (y no subdesarrollada) por tantas décadas. Sin el dominio cultural, la dominación económica y política ve reducida enormemente sus posibilidades de ejecución. Revertir esta falsa imagen, esto es, descolonizarnos mentalmente, será fundamental para desandar el camino de la Nación Latinoamericana.
Las nuevas generaciones de latinoamericanos -fundamentales para la revolución antiimperialista en América latina- congregadas y movilizadas bajo las banderas nacionales y populares de la Comunidad Sudamericana de Naciones y de la revolución bolivariana, debemos retomar el contacto con lo propio, reconociéndonos en la corta pero intensa experiencia endógena. De esta manera y no de otra haremos frente con la verdad a las falsas disyuntivas, las más de las veces impulsadas desde los centros de poder mundial: ni izquierdas ni derechas, ni marxismo ni neoliberalismo. Precisamos, asimismo, irrumpir en la sociedad con un análisis original y opuesto al pensamiento único, globalizador e imperialista. Debemos ahondar en las entrañas de nuestra historia verdadera para buscar las claves del presente. Nosotros, desde aquí, debemos responder que América Latina tiene aún como prioridad la consolidación y el forjamiento de una conciencia propia, afirmada en la propia elaboración teórica y fundamentada en la propia experiencia y confrontación con las vicisitudes de nuestros pueblos. Lo medular de nuestra cuestión pasa por lo nacional, no por lo social. Empecemos a pensar en latinoamericano. Inventemos para no errar más.
Bioq. Federico Bernal Secretario Juventud Causa Popular - Argentina
Lunes, 14 de Marzo de 2005 20:14 ;?> No hay comentarios. Comentar.
01/01/2005
2005 - SALUDO DE CAUSA POPULAR
“SI EL IDEAL DE LA PATRIA GRANDE SE POSTERGA O MUERE, LA CAUSA DE LA LIBERTAD ESTÁ PERDIDA” Simón Rodríguez
Un gran abrazo y que los sueños y la lucha que nos hermana nos encuentre juntos en este nuevo año. El 2005 necesita del peronismo histórico, de la izquierda nacional y el Nacionalismo popular. Feliz 2005.
Causa Popular
Sábado, 01 de Enero de 2005 20:38 ;?> No hay comentarios. Comentar.
16/11/2004
YASSER ARAFAT
LA IZQUIERDA NACIONAL ACOMPAÑA EL DOLOR DEL PUEBLO PALESTINO
El Movimiento CAUSA POPULAR, expresión del ideario de Arturo Jauretche, Jorge Abelardo Ramos y Juan Domingo Perón, comparte la congoja del hermano pueblo de Palestina ante la irreparable pérdida de quien lo condujera en la áspera batalla por recuperar el propio suelo patrio.
Ahora más que nunca, Yasser Arafat será, no sólo el Presidente-mártir de un pueblo en lucha, sino bandera de combate contra la pandilla sionista , los usurpadores y genocidas de toda laya y sus compinches imperialistas.
¡HONOR Y GLORIA AL PRESIDENTE YASSER ARAFAT! ¡POR LA JUSTA CAUSA DEL PUEBLO PALESTINO! ¡POR LA UNIÓN FRATERNA DE LOS PUEBLOS DEL MEDIO ORIENTE!
Alberto Guerberof guerbe@fibertel.com.ar
Buenos Aires, 11 de noviembre de 2004
Martes, 16 de Noviembre de 2004 17:22 ;?> No hay comentarios. Comentar.
05/10/2004
A DIEZ AÑOS DE LA MUERTE DE JORGE ABELARDO RAMOS
Por Alberto Guerberof
Causa Popular
Octubre de 2004
Se cumplen diez años de la muerte de Jorge Abelardo Ramos (1921-1994). Político e historiador, fue el creador de la Izquierda Nacional y el organizador de sus expresiones políticas. Fue autor de numerosos libros, entre ellos Revolución y contrarrevolución en la Argentina e Historia de la Nación Latinoamericana, los que conforman un novedoso código interpretativo del pasado nacional, visto desde el ángulo de las masas populares, del que no se podrá ya prescindir a la hora de identificar las raíces históricas de la interminable crisis argentina.
Opresores y oprimidos en la era neoliberal
Hace diez años, cuando el Colorado se fue, el horizonte seguía cerrado. La hegemonía neoliberal era incuestionable. Un poder mundial, que no podía sin embargo ocultar sus fisuras, emergía de la caída del imperio soviético y sin contrapeso rival se arrojaba sobre los restos de independencia y desarrollo que a duras penas venían defendiendo los pueblos del tercer mundo. Términos y conceptos como nación, patria, soberanía que venían siendo erosionados y degradados por los agentes y personeros de la globalización, caían en desuso o se refugiaban en el discurso de algunos dinosaurios o en la propaganda de los “estados terroristas”. Los índices sociales de los países subdesarrollados caían a pico; crecían las deudas externas. Era la sociedad global surcada por expediciones colonialistas de las grandes potencias en un estilo que se creía archivado con el siglo XlX.
El mundo más que nunca se dividía entre un puñado de países opresores y archiricos y las dos terceras partes de la humanidad conformadas por pueblos y naciones oprimidas. Cundió la desorientación entre gobernantes, políticos e intelectuales.
Menemismo, kirchnerismo y peronismo
En nuestro país, el peronismo, tras la muerte de Perón, aún maltrecho e infisionado por el liberalismo, había sido desde el derrocamiento de 1955 el único instrumento político de que se podían valer las clases populares a modo de escudo defensivo de sus intereses y del interés nacional. Bajo el control del menemismo, el gobierno y el aparato del PJ, fueron vaciados de contenido patriótico y como tantas veces lo advirtiera Ramos, el gran frente nacional que condujera el Coronel del 45 iba en tránsito de convertirse en un partido político más.
La controvertida postura del Colorado, en sus últimos años frente a Menem, está vinculada a estos cambios de fondo, muchos inconclusos, que afectan la estructura social y la naturaleza histórica del peronismo. Ni el populismo neoliberal de Menem, ni el progresismo pequeño-burgués de sectores de peso en el kirchnerismo gobernante, son los más aptos para rescatar y volver a izar la bandera de la revolución nacional.
Pero sería un error gravísimo equiparar ambos sectores. Debe apuntarse en beneficio del gobierno del presidente Kirchner que su orientación general es opuesta al ultraliberalismo practicado por el menemismo. Se resalta el enérgico viraje a favor del Mercosur en base a la alianza Brasil-Argentina, ahora con el agregado de la Venezuela del presidente Chávez. Tampoco puede omitirse otra relación, más firme con el FMI y otra forma de negociar la deuda externa, al mismo tiempo que se tomaron medidas de recuperación de la autoridad del Estado, se restituyeron y se controla el cumplimento de leyes y reglamentos de trabajo.
La incansable prédica de Ramos por la unidad de la Patria Grande es inseparable del surgimiento y afianzamiento del Mercosur y de la vigorosa adquisición por parte de éste de un sentido histórico y una dimensión política y cultural que lo convirtieron en el hito fundamental del proyecto de los Libertadores de ser una sola Nación.
El Colorado y su legado
Si Ramos merece un homenaje, no es solamente por sus aciertos, por formular la tesis de un revisionismo histórico que devuelve el protagonismo de las masas y los caudillos en nuestros siglos XIX y XX, por revelar los orígenes, la filiación histórica y la decadencia actual de los partidos políticos, por señalar a los movimientos nacionales como los sujetos políticos de las revoluciones populares latinoamericanas, por distinguir en las Fuerzas Armadas un ala patriótica (Perón, Chavéz) que las izquierdas cipayas suelen tomar como enemigas.
La Nación debe aún su reconocimiento pleno a quien deja como esclarecido legado la agenda política que los argentinos debaten en el siglo que empezó.
Abelardo Ramos fue un patriota ejemplar y un revolucionario íntegro, un gran argentino, en suma que nos enseña a pensar con cabeza propia, a desechar las etiquetas que los imperialismos les ponen a los fenómenos americanos, a confiar en la fuerza de nuestros pueblos y a emprender el camino original e intransferible de la nueva emancipación latinoamericana en marcha.
Martes, 05 de Octubre de 2004 17:15 ;?> No hay comentarios. Comentar.
07/09/2004
SPILIMBERGO
CAUSA POPULAR
Movimiento Popular, Patriótico y Latinoamericano
Con el fallecimiento, el 3 del corriente mes, de Jorge Enea Spilimbergo, el país pierde a uno de sus más lúcidos pensadores, a un político ejemplar, inflexible en su recato y su decencia, a un patriota que no renegó un instante de sus convicciones y que apostó su vida entera a la revolución nacional y social en América Latina.
Su nombre estará siempre asociado a la gestación de la Izquierda Nacional a la que contribuyo de manera decisiva con sus libros, conferencias y cursos, pero sobre todo con su meticulosa labor de formación de los cuadros políticos que alimentaron a la IN en sus etapas de desarrollo como PSIN y FIP. Durante dos décadas, acompañó, en aquellos difíciles comienzos, al Colorado Ramos del que fue su mejor camarada, aunque siempre dueño celoso de un espacio propio desde el que desenvolvía su singular visión del socialismo nacional.
Defensor del legado del peronismo histórico fue crítico implacable de cierto nacionalismo elitista, siempre funcional al liberalismo oligárquico. Aborrecía el izquierdismo abstracto y europeizante, cuyo papel histórico consistió en separar a la pequeña burguesía de tradición democrática de los trabajadores y las masas pobres.
Con Spilimbergo no sólo se produce una irreparable pérdida para todos aquellos que postulan y luchan por un nuevo movimiento nacional y revolucionario. Con él se despide una etapa histórica del país, de América Latina y el mundo, que deja en pie inéditos desafíos para abordar los cuales, la memoria de “Spili”, ese gran compañero y patriota intachable, será potente faro iluminador.
Alberto Guerberof - Augusto Alvarado
Buenos Aires, 5 de septiembre de 2004
Martes, 07 de Septiembre de 2004 22:00 ;?> Hay 1 comentario.
15/08/2004
CAUSA POPULAR: APOYO A CHÁVEZ
CAUSA POPULAR – ARGENTINA
Movimiento Popular, Patriótico y Revolucionario “A luchar con pasión y esperanza por una Patria Nueva” – Jorge Abelardo Ramos
CHÁVEZ NO SE VA
A LOS PATRIOTAS VENEZOLANOS A LOS BOLIVARIANOS DE LA NACIÓN LATINOAMERICANA A LOS HERMANOS LATINOAMERICANOS CAUSA POPULAR SALUDA EL TRIUNFO DEL NO DEL 15 DE AGOSTO CHÁVEZ TRIUNFARÁ … AMÉRICA LATINA TRIUNFARÁ
“ … la propia cuestión nacional irresuelta en América Latina dice bien a las claras que sólo el imperialismo, fundado en sus gigantescos Estados nacionales, puede oponerse, como se opone, a la unidad de los pueblos débiles. Divide et impera, la fórmula romana, sirve aún a quienes la emplean en nuestro tiempo” – Jorge Abelardo Ramos.
Por Causa Popular (Argentina):
Horacio Cesarini – hcesarini@arnet.com.ar Augusto Alvarado – aonikenk02@hotmail.com
Buenos Aires, 14 de agosto de 2004
Domingo, 15 de Agosto de 2004 21:36 ;?> No hay comentarios. Comentar.