Blogia
MIRANDO AL SUR - augusto alvarado

pedro godoy


CHILE: NUEVO CANCILLER Y VIEJA POLÍTICA

<hr><h2><u>CHILE: NUEVO CANCILLER Y VIEJA POLÍTICA</h2></u> Por Pedro Godoy – Centro de Estudios Chilenos

“El Mercurio” –prestigioso rotativo- lo aplaude. No podía ser de otro modo porque es un colaborador frecuente y pertenece a “la gente linda”, es decir, a nuestros pitucos, futres, palogruesos, es decir, a las elegantes familias de la clase alta. De inmediato se recordaron sus antepasados. El apellido paterno lo ostenta un diplomático que opera en la Guerra del Pacífico y luego es tenaz opositor al Presidente Balmaceda. El apellido materno corresponde a José Joaquín Prieto. Este mandatario, en contubernio con Portales, impulsa otra reyerta fratricida: la Guerra contra la Confederación Perú-Boliviana. Son abolengos netamente antisuramericanos.

El flamante canciller ha publicado notas de prensa contra Perón y Kirchner, contra Argentina y su presunta vocación corporativista y militarista... No me sorprende. Esa gente adoctrina, a nuestra población, en el antiperuanismo, el antibolivianismo y el antiargentinismo. Son docentes eficaces porque ocupan posiciones clave en los medios, la política y la academia. Además disponen de ese carisma propio de quienes mandan. Desde la izquierda no existe, en un siglo, una política destinada a desenmascararlos proponiendo visiones alternativas. El ABC impulsado por la Casa Rosada en 1953... encuentra oposición de unos y otros.

El canciller designado por el “socialista” Presidente Lagos integra la plana mayor del PDC. Esta tienda mesocrática dispone de jefatura oligárquica. Eso no es extraño. Incluso el PS, el PPD y en su momento la IC, el MAPU y el MIR tuvieron cuadros directivos provenientes de ese estrato. Ocurre que, por factores de prestigio, están en los diversos grupos y los mismos “patipelados” y “mediopelos” les facilitan la opción de ocupar jefaturas y con satisfacción se inclinan ante los bisnietos de los encomenderos. La “facha” y los apellidos abren puertas en nuestra premoderna república. La Cancillería está monopolizada por esa casta omnipresente e hiperinfluyente.

El canciller Ignacio Walker Prieto es un exalumno de esa escuela aislacionista y proimperialista. La actualiza, en los 50, Alejandro Magnet. Es un hijo de inmigrantes y no oligarca que, en el sobaco de la Falange Nacional, publica “Nuestros vecinos justicialistas” y “Nuestros vecinos argentinos”. La meta: hundir el ABC y denunciar a Perón como un nuevo Hitler en el Cono Sur. Tras suyo –no cabe duda- estaba la CIA, la clase alta de aquí y de allá y el Comité Antiperonista que operaba en Montevideo. Ese es uno de los maestro del nuevo titular de las RREE de Chile. No se extrañen, pues la Alvear empuja el TLC con EEUU en reemplazo del MERCOSUR.


MOSCÚ O GROSNY

<h2><hr><u>MOSCÚ O GROSNY</h2></u> Por Pedro Godoy P.
Centro de Estudios Chilenos


La campaña contra el terrorismo que desata Washington permite a Rusia y, en general al Primer Mundo, disponer de argumentos para aniquilar a los pueblos coloniales y dependientes que sacuden el yugo. Washington, en Irak y Afganistán, oprime. La réplica militar es denunciada como “terrorismo”.

Chechenia es un legado de los Zares. La Rusia imperial llega tarde al festín. Ya Francia, Gran Bretaña, Holanda, Bélgica se apoderan de Asia, África y de segmentos atlánticos de Latinoamérica. La Italia del Duce se apodera en el XX de Etiopía y Eritrea. Poco antes la Alemania del Káiser se engulle Tanganika e islas del Pacífico sur. EEUU destruye en 1898 el Imperio de España y se fagocita Filipinas, Puerto Rico, Hawai, Guam e impone dependencia a Cuba.

Rusia no interviene planetariamente en esta campaña –como diría Sarmiento- de la “civilización contra la barbarie”. Su intervención es continental y sin fanfarria, sin prensa y sin films. Se apoya en la ferrovía: el Transiberiano y el Transcaspiano y su expansión es sobre el Asia Central y la Siberia. Había estado encajonada por siglos y sin acceso a mares abiertos. Además, inclinada ante los khanes mogoles. Ahora inicia su revancha desde Moscú. Hacia el Occidente choca con los Imperios Centrales.

La alianza Berlín-Viena es sólida y sólo un peligro mayor como Bonaparte le da luz verde. Entonces emprende el camino inverso. Apenas un tropiezo: el Japón que en 1905 la frena. ”Asia para los asiáticos” parece ser el lema del Imperio del Sol Naciente.

Pese a esa derrota se posesiona de varios países como Kasakhtan, Uzbekistán, Kirguisia, Turquestán, Mongolia Exterior... La mayoría musulmanes y otros cristianos como Armenia y Georgia. Todos conocieron por siglos el despotismo del Zar de todas las Rusias que incluso tuvo, hasta 1869, como dependencia a Alaska en el Nuevo Mundo. Una plataforma territorial gigantesca que se extendía desde Varsovia a Vladivostok. En su vientre opera la burocracia rusa tolerando diferencias, acantonando tropas, tendiendo ferrovías, residenciando migrantes rusos y exigiendo acatamiento a los úkases de la Corona. Establecido un modus vivendi con Tokio, Moscú cultiva nexos con Paris-Londres –la petit entente- para equilibrar la gravitación austroalemana.

La I Guerra Mundial origina el desmenuzamiento del gigantesco imperio. Con la derrota se astilla. Al oeste se emancipan Finlandia y Polonia y también los países bálticos. Estalla una revolución militar-sindicalista y la fracción heterodoxa del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia toma el poder. El zarismo y la efímera república demoburguesa quedan atrás. Comienza ahora el experimento bolchevique. Lenín proclama el derecho de las nacionalidades oprimidas a escindirse de la Rusia ayer de los Romanoff y ahora de los bolcheviques. Sin embargo, esa política de fomento de la autodeterminación no cuaja. El afán por barrer la contrarrevolución obliga al Ejército Rojo a “liberar” a las mismas nacionalidades oprimidas. A renglón seguida se “armaban” PPCC locales fieles al Politburo domiciliado en Moscú.

Pese a lo prometido con el comunismo se regresa a la rusificación. La identidad soviética como esfuerzo de alianza entre Estados igualtarios y fraternos resulta una quimera. El coloniaje perdura. Los comisarios del Soviet, los uniformados del nuevo ejército, las brigadas de aparachtik, las fuerzas de la policía continuaron siendo rusos. Ese “nacionalismo gran ruso” tan vilipendiado por Lenin, porque estimula el desprecio por el tártaro como expresión de la barbarie, continuaba vivo. Pierde todo pudor durante y después de la II Guerra Mundial cuando Stalin –pese a su condición de georgiano- atribuye todo el honor de la victoria sobre el III Reich a la Santa Madre Rusia. Se deportan pueblos enteros como los kalmucos también a los alemanes del Volga y se refuerza la política rusificadora comenzada por los zares.

Al derrumbarse en 1990 la URSS, con medio siglo de retardo respecto a Bandung, comienza la rebelión del III mundo al interior de esa gigantesco “presidio de naciones”. El Islam ha sido el condimento y Chechenia la bandera. Quizás la gravitación de Afganistán –el Vietnam de la URSS- sea factor importante. La Federación Rusa –hoy capitalista y aliada de EEUU y la CE- acusa de terrorismo a los patriotas chechenos. Ese país caucásico es el Irak de Moscú. Quienes se enternecen por Guernica debieran contemplar Grozny reducida a escombros por la artillería primermundista gatillada desde el Kremlin.

Los bolivarianos, es decir, los nacionalistas iberoamericanos debemos estar con Chechenia en su guerra de liberación. Otra postura es eurocentrismo.


LULA Y GETULIO

<h2><hr><u>LULA Y GETULIO</h2></u> Por Prof. Pedro Godoy P.

La visita del Presidente del Brasil no adquirió la resonancia que amerita el actual líder de una potencia -la 8ª mundial-. Ello se debió al eco del triunfo de la dupla Massu-González en Grecia. Sin embargo, es importante poner de relieve la gravitación del gigante carioca. Es posible que ocupe un sillón en el Consejo de Seguridad de la ONU y en lo subregional pugna por abrirse paso al Pacífico a fin de exportar su producción a los mercados asiáticos.

La oportunidad es propicia para conmemorar el 50º aniversario del suicidio de Getulio Vargas. Acosado por los agentes brasileros de EEUU y por la casta plutocrátrica de su país se suicida en el Palacio Catete -entonces sede del Poder Ejecutivo- en agosto de 1954. Había fundado el Partido Laborista y organizado el Estado Novo. Gravita de 1930 en adelante. Impone leyes de justicia social e impulsa enérgica política nacionalizadora de los recursos energéticos. Programa con Perón e Ibáñez organizar un nuevo ABC. Sin duda, es el mayor estadista del siglo XX en la patria de Castro Alves y Jorge Amado. Sus adversarios de izquierda lo acusan de "fascista" y los de derecha, de "comunista". Queda acorralado y, al estilo de Balmaceda, se descerraja un tiro de revolver en la sien. Su testamento es un documento antimperialista. Al cumplirse medio siglo de su trágico fin y en homenaje a Lula se le evoca como un adelantado de la Suramérica soberana e integrada.

Centro de Estudios Chilenos CEDECH

Agosto de 2004


ETNIAS: ¿MODA O MAGIA?

<h2><hr><u>ETNIAS: ¿MODA O MAGIA?</h2></u> El indigenismo es potente. Sus apóstoles, como los magos, sacan conejos de sombreros de copa y levitan, dejándonos boquiabiertos. Obtienen dineros fiscales y apoyo externo. Las consignas que agitan son “respeto a la diversidad” y “no a la discriminación de las minorías étnicas”. Así –en virtud a la taumaturgia antropológica- resurreccionan pueblos aborígenes ya extinguidos. Al respecto hay mucha, pero mucha, muchísima tela que cortar. No obstante, por ahora un asunto puntual.

Se informa que el Senado planea reconocer como etnia a la colectividad diaguita. La integrarían “1500 casi todos mestizos” (sic). La impostura es colosal. Conozco por labores de investigación sociológica la IV Región de mar a cordillera. Jamás he constatado la existencia de villorrio, toldería o familia de esa estirpe. En efecto existió, pero la hispanización empuja a un grupo a migrar a lo que hoy es Argentina. Los que permanecen son incorporados a la chilenidad en función del mestizaje.

Visualizo un enorme riesgo en la moda etnicista. Se oculta tras categorías hoy muy prestigiadas como “interculturalidad” y “plurietnicismo”. Supone el peligro de convertir lo chileno que, substancialmente, es crisol mestizo en un picadillo racial. Ya estamos dolorosamente escindidos en lo vertical. Coexisten 1 millón de caucásicos los “Infante”- que mandan y 14 millones de mestizos los “Machuca”- que acatan. Ahora se quiere agregar una fragmentación en horizontal con eso de “inventar” pueblos que son pura arqueología.

Prof. Pedro Godoy P.
Centro de Estudios Chilenos CEDECH

cedech@chilesat.net