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MIRANDO AL SUR - augusto alvarado


ÚLTIMOS MENSAJES DE SALVADOR ALLENDE

<h2><u><hr>ÚLTIMOS MENSAJES DE SALVADOR ALLENDE</h2></u>

Santiago de Chile - 11 de septiembre de 1973



7:55 A.M. Radio Corporación


Habla el Presidente de la República desde el Palacio de La Moneda. Informaciones confirmadas señalan que un sector de la marinería habría aislado Valparaíso y que la ciudad estaría ocupada, lo que significa un levantamiento contra el Gobierno, del Gobierno legítimamente constituido, del Gobierno que está amparado por la ley y la voluntad del ciudadano.
En estas circunstancias, llamo a todos los trabajadores. Que ocupen sus puestos de trabajo, que concurran a sus fábricas, que mantengan la calma y serenidad. Hasta este momento en Santiago no se ha producido ningún movimiento extraordinario de tropas y, según me ha informado el jefe de la Guarnición, Santiago estaría acuartelado y normal.

En todo caso yo estoy aquí, en el Palacio de Gobierno, y me quedaré aquí defendiendo al Gobierno que represento por voluntad del pueblo. Lo que deseo, esencialmente, es que los trabajadores estén atentos, vigilantes y que eviten provocaciones. Como primera etapa tenemos que ver la respuesta, que espero sea positiva, de los soldados de la Patria, que han jurado defender el régimen establecido que es la expresión de la voluntad ciudadana, y que cumplirán con la doctrina que prestigió a Chile y le prestigia el profesionalismo de las Fuerzas Armadas. En estas circunstancias, tengo la certeza de que los soldados sabrán cumplir con su obligación. De todas maneras, el pueblo y los trabajadores, fundamentalmente, deben estar movilizados activamente, pero en sus sitios de trabajo, escuchando el llamado que pueda hacerle y las instrucciones que les dé el compañero Presidente de la República.

8:15 A.M.

Trabajadores de Chile:


Les habla el Presidente de la República. Las noticias que tenemos hasta estos instantes nos revelan la existencia de una insurrección de la Marina en la Provincia de Valparaíso. He ordenado que las tropas del Ejército se dirijan a Valparaíso para sofocar este intento golpista. Deben esperar la instrucciones que emanan de la Presidencia. Tengan la seguridad de que el Presidente permanecerá en el Palacio de La Moneda defendiendo el Gobierno de los Trabajadores. Tengan la certeza que haré respetar la voluntad del pueblo que me entregara el mando de la nación hasta el 4 de Noviembre de 1976. Deben permanecer atentos en sus sitios de trabajo a la espera de mis informaciones. Las fuerzas leales respetando el juramento hecho a las autoridades, junto a los trabajadores organizados, aplastarán el golpe fascista que amenaza a la Patria.

8:45 A.M.

Compañeros que me escuchan:


La situación es crítica, hacemos frente a un golpe de Estado en que participan la mayoría de las Fuerzas Armadas. En esta hora aciaga quiero recordarles algunas de mis palabras dichas el año 1971, se las digo con calma, con absoluta tranquilidad, yo no tengo pasta de apóstol ni de mesías. No tengo condiciones de mártir, soy un luchador social que cumple una tarea que el pueblo me ha dado. Pero que lo entiendan aquellos que quieren retrotraer la historia y desconocer la voluntad mayoritaria de Chile; sin tener carne de mártir, no daré un paso atrás. Que lo sepan, que lo oigan, que se lo graben profundamente: dejaré La Moneda cuando cumpla el mandato que el pueblo me diera, defenderé esta revolución chilena y defenderé el Gobierno porque es el mandato que el pueblo me ha entregado. No tengo otra alternativa. Sólo acribillándome a balazos podrán impedir la voluntad que es hacer cumplir el programa del pueblo. Si me asesinan, el pueblo seguirá su ruta, seguirá el camino con la diferencia quizás que las cosas serán mucho más duras, mucho más violentas, porque será una lección objetiva muy clara para las masas de que esta gente no se detiene ante nada. Yo tenía contabilizada esta posibilidad, no la ofrezco ni la facilito. El proceso social no va a desaparecer porque desaparece un dirigente. Podrá demorarse, podrá prolongarse, pero a la postre no podrá detenerse. Compañeros, permanezcan atentos a las informaciones en sus sitios de trabajo, que el compañero Presidente no abandonará a su pueblo ni su sitio de trabajo. Permaneceré aquí en La Moneda inclusive a costa de mi propia vida.

9:03 A.M. Radio Magallanes


En estos momentos pasan los aviones. Es posible que nos acribillen. Pero que sepan que aquí estamos, por lo menos con nuestro ejemplo, que en este país hay hombres que saben cumplir con la obligación que tienen. Yo lo haré por mandato del pueblo y por mandato conciente de un Presidente que tiene la dignidad del cargo entregado por su pueblo en elecciones libres y democráticas. En nombre de los más sagrados intereses del pueblo, en nombre de la Patria, los llamo a ustedes para decirles que tengan fe. La historia no se detiene ni con la represión ni con el crimen. Esta es una etapa que será superada. Este es un momento duro y difícil: es posible que nos aplasten. Pero el mañana será del pueblo, será de los trabajadores. La humanidad avanza para la conquista de una vida mejor.

Pagaré con mi vida la defensa de los principios que son caros a esta Patria. Caerá un baldón sobre aquellos que han vulnerado sus compromisos, faltando a su palabra... rota la doctrina de las Fuerzas Armadas. El pueblo debe estar alerta y vigilante. No debe dejarse provocar, ni debe dejarse masacrar, pero también debe defender sus conquistas. Debe defender el derecho a construir con su esfuerzo una vida digna y mejor.

9:10 A.M.

Seguramente ésta será la última oportunidad en que pueda dirigirme a ustedes. La Fuerza Aérea ha bombardeado las torres de Radio Portales y Radio Corporación. Mis palabras no tienen amargura sino decepción Que sean ellas el castigo moral para los que han traicionado el juramento que hicieron: soldados de Chile, comandantes en jefe titulares, el almirante Merino, que se ha autodesignado comandante de la Armada, más el señor Mendoza, general rastrero que sólo ayer manifestara su fidelidad y lealtad al Gobierno, y que también se ha autodenominado Director General de carabineros. Ante estos hechos sólo me cabe decir a los trabajadores: ¡Yo no voy a renunciar! Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad del pueblo. Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que hemos entregado a la conciencia digna de miles y miles de chilenos, no podrá ser segada definitivamente. Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos.

Trabajadores de mi Patria: quiero agradecerles la lealtad que siempre tuvieron, la confianza que depositaron en un hombre que sólo fue intérprete de grandes anhelos de justicia, que empeñó su palabra en que respetaría la Constitución y la ley, y así lo hizo. En este momento definitivo, el último en que yo pueda dirigirme a ustedes, quiero que aprovechen la lección: el capital foráneo, el imperialismo, unidos a la reacción, creó el clima para que las Fuerzas Armadas rompieran su tradición, la que les enseñara el general Schneider y reafirmara el comandante Araya, víctimas del mismo sector social que hoy estará en sus casas esperando con mano ajena reconquistar el poder para seguir defendiendo sus granjerías y sus privilegios.

Me dirijo, sobre todo, a la modesta mujer de nuestra tierra, a la campesina que creyó en nosotros, a la abuela que trabajó más, a la madre que supo de nuestra preocupación por los niños. Me dirijo a los profesionales de la Patria, a los profesionales patriotas que siguieron trabajando contra la sedición auspiciada por los colegios profesionales, colegios de clases para defender también las ventajas de una sociedad capitalista de unos pocos.

Me dirijo a la juventud, a aquellos que cantaron y entregaron su alegría y su espíritu de lucha. Me dirijo al hombre de Chile, al obrero, al campesino, al intelectual, a aquellos que serán perseguidos, porque en nuestro país el fascismo ya estuvo hace muchas horas presente; en los atentados terroristas, volando los puentes, cortando las vías férreas, destruyendo lo oleoductos y los gaseoductos, frente al silencio de quienes tenían la obligación de proceder. Estaban comprometidos. La historia los juzgará.

Seguramente Radio Magallanes será acallada y el metal tranquilo de mi voz ya no llegará a ustedes. No importa. La seguirán oyendo. Siempre estaré junto a ustedes. Por lo menos mi recuerdo será el de un hombre digno que fue leal con la Patria.

El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse.

Trabajadores de mi Patria, tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo en el que la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor.

¡Viva Chile! ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores!


Estas son mis últimas palabras y tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano, tengo la certeza de que, por lo menos, será una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición.

FIN


SALVADOR ALLENDE

<h2><hr><u>SALVADOR ALLENDE</u></h2>

11 de septiembre 1973 – 11 de septiembre de 2004
HOMENAJE DE “MIRANDO AL SUR”
A LA MEMORIA DEL COMPAÑERO PRESIDENTE
SALVADOR ALLENDE GOSSENS

AL CUMPLIRSE LOS 31 AÑOS DE SU MUERTE


EL LEGADO ECONÓMICO DE ALLENDE

<hr><h2><u>EL LEGADO ECONÓMICO DE ALLENDE</h2></u>

Por Rodrigo Pizarro (*)

Elmostrador.cl - septiembre de 2004

A diferencia del año pasado, este 11 de septiembre -aniversario del quiebre de la institucionalidad democrática- ha pasado prácticamente desapercibido. Si bien estas fechas son menos traumáticas que hace algunos años y la figura universal y democrática del Presidente Allende ha sido reivindicada, aún se mantiene cierta censura o miedo para debatir otros aspectos de las políticas de la Unidad Popular.

Una de ellas es el programa económico, donde aparentemente existe consenso –incluso de ex colaboradores- en los errores en el planteamiento global del programa y derechamente en el fracaso de la política económica de la Unidad Popular. Sin embargo, ésta es una visión parcial que también deberá ser revisada.

No cabe duda que hoy día la propuesta económica de Allende, expresada en su programa de gobierno y en las famosas cuarenta medidas económicas, aparecen como transformadoras e incluso revolucionarias. Pero en el contexto de su época, eran razonables. Por ejemplo, no eran muy distintas a las propuestas del candidato demócrata cristiano Radomiro Tomic y, ciertamente, coherente con el modelo económico de industrialización por sustitución de importaciones (ISI). En este sentido, resulta indicativa la crítica de los Chicago Boys, y futuros colaboradores del régimen militar, expresada en “El Ladrillo”.

El diagnóstico de este documento no centraba el problema en la política económica de la Unidad Popular en sí, sino en un conjunto de políticas ‘erradas’ seguidas desde los años treinta, que el gobierno del Presidente Allende profundizó. En consecuencia, la crisis se acentuó, según “El Ladrillo”, debido a que “se han extremado las erradas políticas económicas bajo las cuales ha funcionado nuestro país a partir de la crisis del año 30”. Es decir, el programa económico de la vía chilena al socialismo, consistía en la profundización del modelo económico vigente en Chile desde los años treinta y no en una transformación socialista impuesta.

Hoy la ciencia económica ha avanzado, logrando tener mayor coincidencia en algunos aspectos básicos, como por ejemplo el modo de controlar la inflación. También paulatinamente se está revisando y revalorando el modelo de sustitución de importaciones y su importancia en el desarrollo económico de los países, existiendo una visión más positiva que hace algunos años atrás, como demuestra el trabajo de Dani Rodrik.

Asimismo, las reformas pro-mercado a lo Chicago Boys, o lo que se ha denominado como el Consenso de Washington, enfrentan cada vez mayores críticas, tanto en términos teóricos (ver Joseph Stiglitz), como su aplicabilidad en países en desarrollo y como sus resultados concretos (ver Dani Rodrik). Su promesa no se cumplió.

En consecuencia, con estos antecedentes la propuesta económica de Allende no parece tan irresponsable. Definitivamente era coherente con su tiempo. Por cierto, existían aspectos que hoy día son cuestionables desde el punto de vista de la teoría económica moderna, pero en el fondo se pretendía resolver lo que se mantiene como un problema económico central hasta el día de hoy.

El problema del desarrollo es quién se apropia del excedente productivo, y qué se hace con él. La propuesta central de Allende significaba, en esencia, la apropiación del Estado de ese excedente, a través de la nacionalización y su utilización para levantar un modelo económico más equitativo, desarrollando, a su vez, nuevas actividades económicas.

Además, se propiciaba generar mayor valor agregado, a través de una fuerte inversión en educación y así elevar el capital humano del país. La equidad, la limitación de la dependencia en los recursos naturales y el apoyo a un crecimiento económico sostenido eran temas centrales del programa.

En cambio, la propuesta económica de los teóricos del Régimen Militar apuntaba a mantener el excedente en manos de los privados. De esta manera, el desarrollo económico del país de los últimos años ha dependido de las decisiones de inversión de los privados. Los Chicago Boys centraron la discusión en el tema de la expropiación o el derecho a la propiedad privada. Es decir, se presentan argumentos de justicia -la propiedad privada es un derecho- y argumentos económicos, en cuanto a que sólo la propiedad permite asegurar los incentivos para la innovación y la eficiencia económica.

Sin embargo, esta visión es incompleta. En un país que basa su desarrollo en la explotación y exportación de recursos naturales, el excedente productivo en realidad está asociado a las ‘rentas’ económicas de los recursos naturales. Vale decir, el excedente es el valor de los recursos naturales: del cobre en la tierra, de los peces en el agua, del agua que usan los salmones, de la tierra de los bosques, etc. Por lo tanto, en justicia, el excedente asociado a las rentas no le pertenece a los privados, sino a los ciudadanos. Asimismo, existe una larga literatura económica que señala que la apropiación de 'rentas' de parte de privados genera una serie de ineficiencias económicas, impidiendo incluso la innovación económica.

En consecuencia, el modelo rentista chileno no sólo es injusto -los privados se apropian de una renta que no les corresponde-, sino además ineficiente al generar distorsiones en la economía-. Esto se expresa en tres ámbitos:

Primero en el ambiental, pues existe sobreinversión en los sectores de recursos naturales y, por tanto, sobreexplotación. De esta manera se agotan los recursos, hipotecando el futuro económico del país. La pesca extractiva es el ejemplo más claro.

Segundo, la excesiva capitalización y el vínculo con el sector externo, de los sectores explotadores de recursos, se encuentra en el origen de la desigualdad social del país, pues estos sectores, debido a su alta desigualdad funcional (retorno a capital vis-a-vis retorno al trabajo) no generan empleo ni eslabonamientos al resto de la economía, lo que explica no sólo la alta desigualdad social en Chile, sino también la incapacidad de la economía de generar empleo.

Finalmente, los enormes recursos asociados a la renta promueven la captura del Estado, es decir, una relación indebida entre la actividad económica y la política, impidiendo las necesarias reformas políticas del país, como quedó en evidencia con la discusión sobre el royalty, pero además en el crecimiento exponencial de la actividad del lobby de ex-funcionarios del Estado.

La idea de reconocer la existencia de una renta y cobrar por ella es fundamental para el manejo eficiente de nuestras riquezas, la igualdad social y la democracia. Por un lado, el Estado obtiene los recursos correspondientes al valor de esta riqueza y, por otro, se desincentiva la sobreproducción de bienes en los distintos sectores al llevar las tasas de rentabilidad a niveles normales para el tipo de actividad que desarrollan o el riesgo que asumen.

Pero además, es necesario plantear que el cobro de la renta económica de los recursos naturales desalienta la profundización de un modelo basado en una clase empresarial que, en esencia, se mantiene como una clase rentista, caracterizada por obtener las ganancias mediante las rentas de los recursos y no arriesgándose en nuevas actividades o en mayor innovación, lo que se encuentra al centro de una economía capitalista moderna. Es decir, el actual modelo chileno no genera riqueza, sino la captura a través de la renta. Por lo tanto, la recuperación de la renta es fundamental para promover una actividad económica más eficiente, una sociedad más justa y una democracia más transparente.

En consecuencia, volvemos al planteamiento original del Programa de la Unidad Popular y a su vigencia, con un sector empresarial rentista que no innova y que no está dispuesto a tomar riesgos ¿Quién debe apropiarse de las rentas de los recursos y qué se debe hacer con éstas? La propuesta moderna, en el contexto de un mundo globalizado, es evidente: las rentas deben ser apropiadas por el Estado, quizás no a través de la nacionalización, pero sí a través de instrumentos como los royalties o regalías a los recursos naturales, y de esta manera generar los ingresos para saltar a una segunda fase de desarrollo invirtiendo en capital humano y generando incentivos para promover otras actividades económicas.

El programa económico de la Unidad Popular tenía muchas fallas, pero la discusión de fondo, se mantiene tan vigente hoy como en los años setenta.

(*) Director Ejecutivo de Fundación Terram


11 DE SEPTIEMBRE

<h2><hr><u>11 DE SEPTIEMBRE</u></h2>

11 de septiembre

Por Luis López Nieves*

Nunca he podido olvidar el dolor que me causaron los acontecimientos del 11 de septiembre. Ese día murió uno de los sueños más hermosos que he tenido en la vida, y nunca me recuperé del todo. Yo acababa de llegar a Nueva York, adonde fui a estudiar literatura. El año escolar estaba comenzando y todavía no conocía a casi nadie en la universidad. Por eso me sorprendió llegar a los pasillos del Departamento de Estudios Hispánicos a eso de las 4 de la tarde y ver a todos con cara de tristeza, incredulidad, espanto, indignación. Aquel pasillo era una densa antología de emociones. Y yo venía de pasar nada menos que un día muy feliz releyendo Rayuela en mi cuartito, que no tenía radio ni televisión. Pregunté qué había pasado y recibí la respuesta como un golpe de aire duro: - Mataron a Salvador Allende. El ejército tomó el poder en Chile. No se sabe qué han hecho con Neruda.

Ese 11 de septiembre de 1973 yo tenía 23 años de edad y era parte de una generación que creyó posible traer el cambio a Latinoamérica por medios democráticos. Chile había elegido, libremente, al presidente socialista Salvador Allende, quien defendía ideas tan sencillas como la igualdad, el fin de la explotación de los pobres, y la libertad para Chile y toda América Latina.

Ahora, 30 años después, entiendo claramente que este último punto no era posible en aquel momento ni lo será mientras exista el Imperio Norteamericano. Ese importante 11 de septiembre comprendí que ningún imperio cede el poder por las buenas. También aprendí, más allá de toda duda, que el Imperio Norteamericano promulga la democracia mientras los resultados de las elecciones estén a su favor. Y que cuando estos resultados no les favorecen están muy dispuestos a romper las reglas democráticas. Así ocurrió en Chile, donde compraron, asesoraron y apoyaron a un generalillo de tercera categoría para que les hiciera el trabajo sucio.

A los 23 años de edad se puede ser iluso. Treinta años después he aprendido a seguir soñando, pero con los pies en el suelo. Tenemos un poderoso enemigo, los Estados Unidos, cuyo único fin en América Latina es la explotación de nuestras riquezas naturales y humanas.

Cualquiera que piense lo contrario -que opine, por ejemplo, que están en América Latina para ayudarnos o para regalarnos la democracia- es ignorante o tonto, y este artículo no lo he escrito para ellos.

Los imperios inventan causas cuando las necesitan. Los españoles izaron la bandera del catolicismo. Los ingleses la del comercio libre. Los norteamericanos la bandera de la democracia. Que ellos -los imperios- se crean este cuento, es lógico y necesario. Así adoctrinan a sus pueblos, con la ayuda del cine, la televisión y la prensa. Pero que nosotros, los dominados, nos creamos este cuento, es una necedad.

Esta dolorosa lección la aprendí el inolvidable 11 de septiembre.

FIN

11 septiembre 2003


"ALLENDE ESTABA SENTENCIADO DESDE 1970"

<hr><h2><u>&quot;ALLENDE ESTABA SENTENCIADO DESDE 1970&quot;</h2></u>

Entrevista a PATRICIA VERDUGO, periodista, autora
de "La Casa Blanca contra Salvador Allende"


Por Álvaro Tizón - Madrid
Jueves, 24 de febrero de 2005

«En Chile, la transición comienza en 1998, cuando la Justicia española consigue que Augusto Pinochet sea arrestado en Londres. Hasta entonces habíamos tenido un proceso de apertura hipócrita, irreal, algo que se hace evidente con el hecho de que el mismo dictador que ordenó un genocidio fuera el comandante en jefe del Ejército», asegura Patricia Verdugo, periodista chilena, hija de un sindicalista asesinado por la dictadura y autora del libro La Casa Blanca contra Salvador Allende, una reconstrucción de el largo proceso de desestabilización alentado por Washington, que acabó en septiembre de 1973 con el Gobierno y con la vida de Salvador Allende.

Pregunta.- ¿Hasta qué punto la caída de Allende fue promovida desde el exterior?

Respuesta - Hasta el día de hoy, en mi país se sigue discutiendo sobre
lo mal que lo hizo Allende, como parte de un argumento que ayuda a
justificar el golpe de Estado. Los documentos desclasificados demuestran que, aunque Allende hubiera sido perfecto como gobernante, aunque la Unidad Popular hubiera sido la coalición perfecta -y nada de eso es verdad, lógicamente-, estaban condenados a muerte desde hacía tiempo.

P.- ¿Cuándo comienza el asedio contra Allende?

R.- La Administración americana ordenó matar al comandante en jefe del
Ejército de Chile, general René Schneider. Esa orden se ejecutó en octubre del 70, poco antes de que Allende tome posesión como presidente. Las armas para asesinar a Schneider se enviaron por valija diplomática a la embajada de EEUU en Santiago.

P.- ¿Quiénes son las personas claves en ese proceso de desestabilización?

R.- El triunfo de Allende inquieta mucho al presidente Richard Nixon y
a Henry Kissinger, entonces asesor de Seguridad Nacional, por el
riesgo de contagio en América Latina. Son ellos quienes a partir de
1970 encienden todas las alarmas en Washington con el asesoramiento de
un complice chileno: Agustín Edwards, dueño de una cadena de
periódicos nacionales... Estas son las personas claves de un proyecto
que va desde el asesinato de Schneider a la promoción del caos, el
desabastecimiento y la zozobra política que termina con Allende.

P.- ¿Cómo se concreta el golpe del 11 de septiembre del 73?

R.- Cuando se desencadena el golpe, la Marina norteamericana está realizando unas maniobras ante la costa de Valparaíso. EEUU presta apoyo logístico a un complot puesto en marcha por una serie de almirantes de la Armada chilena, con la colaboración de un buen número
de generales de los ejércitos de Tierra y del Aire.

P.- ¿Qué papel juega Pinochet en este proceso?

R.- Pinochet no participa. Había sido nombrado dos semanas antes
comandante en jefe del Ejército. Hasta muy poco antes del golpe,
Pinochet era un militar constitucionalista y no había dado ninguna
señal, nunca, a lo largo de toda su carrera, que indicara que pudiera
ser un golpista. Salvador Allende, después de todas las comprobaciones
previas, lo pone por eso al frente de la fuerza más importante. Es un
hombre que le merece garantías hasta tal punto que, cuando estalla el
golpe, Allende cree que Pinochet está detenido al no recibir noticias
suyas.

P.- ¿En qué momento se incorpora a la rebelión?

R.- Muy al final, 36 horas antes del golpe, los militares que coordinan el complot reciben la orden de intentarlo con Pinochet, ante el riesgo de guerra civil que supondría su lealtad a Allende. Se reúnen con él el domingo 9 de septiembre por la tarde. Pinochet calcula y, a partir de ese momento, se suma al golpe.

P.- ¿Qué lleva a partir de entonces a Pinochet a optar por una represión tan brutal?

R.- El pone en ejecución aquello que se enseñó a todos los oficiales de América Latina en la Escuela de las Américas. No en vano, el tema de los detenidos desaparecidos, por ejemplo, es un tema continental. Se trataba de detener al marxismo en América Latina, de aterrorizarlo.


EL AGUA DE CHILE PRIVATIZADA

<hr><h2><u>EL AGUA DE CHILE PRIVATIZADA</h2></u>

VENTA, RE-VENTA Y OTRA VEZ VENTA DE UN MONOPOLIO: ESSBIO



1 - Para el hombre existen tres elementos materiales vitales: El Agua, la Tierra y el Aire.

2 - LA PRIVATIZACIÓN DEL AGUA POTABLE se ha convertido en el símbolo de la barbaridad cometida por las autoridades al privatizar un elemento esencial para la vida.

3 - PRIMERA VENTA. Hace 15 años atrás resultaba inconcebible que se vendiera este elemento esencial para la vida. El Presidente Lagos vendió un bien de todos los chilenos, sabiendo que sus propietarios (los ciudadanos) NO estaban de acuerdo con esta enajenación. Se vendió a la empresa inglesa Thames Water.

4 - SEGUNDA VENTA. Los propietarios de Thames Water a las 24 horas, de adquirida, la vendieron a la tercera empresa más grande en el mundo que gestiona el Agua Potable: La empresa Alemana RWE.

5 - TERCERA VENTA. Esta empresa alemana coloca en venta en Enero del 2005 Thames Water que es el monopolio en la VI, VII, VIII Regiones.

6 - Resulta evidente que esta empresa extranjera ANTEPONE SUS NEGOCIOS al servicio y bienestar de los chilenos. Quedamos a merced de la magnitud de las utilidades que desean obtener. NO tenemos otra alternativa.

7 - SE PRIVATIZÓ ESTA EMPRESA PÚBLICA. Su funcionamiento era modelo de eficiencia y eficacia en todo el país. Que estaba realizando sus inversiones programadas, construcción de plantas de tratamiento de aguas servidas, sus tarifas eran muy inferiores, se desarrollaba con un sentido y sensibilidad sociales, sus trabajadores estaban en mejores condiciones...

8 - NO SE ESCUCHÓ A LA CIUDADANÍA. Nuestro Movimiento realizó una consulta. Votaron 136.783 personas. El 99,01 % se opuso a la enajenación de su empresa.. Todos con su carné de identidad
en lugares y escrutinios públicos. El Presidente Lagos fue informado personalmente. Ministros, Intendentes, todas las autoridades y los dirigentes políticos estuvieron informados de este resultado. No cumplieron lo prometido: Consultar y escuchar a la gente.

9 - ¿DE QUIÉN ES LA RESPONSABILIDAD? Es responsable el Presidente Lagos que ya como Ministro había privatizado empresas de Agua Potable de otras Regiones. También el Ministro de OOPP; el Intendente, el Presidente y Miembros del Directorio de la empresa pública ESSBIO, otras autoridades...

10 - ELLOS DEBEN RECONOCER QUE COMETIERON UN GRAVE ERROR AL ENAJENAR EL AGUA. DEBEN CORREGIRLO.

11 - SOLUCIÓN. Que esta empresa monopólica y estratégica vuelva a ser de todos los chilenos.

12 - ¿POR QUÉ NO SE CONSULTA A LOS CIUDADANOS? Se realizan encuestas para conocer la opinión de los ciudadanos sobre los pre - candidatos y otras materias menores. ¿Por que no se realiza una encuesta para conocer la opinión de los ciudadanos sobre la calidad de los servicios, sobre el alza de tarifas, el despido de los trabajadores, la falta de mantenimiento de los grifos de agua -que ya han resultado inútiles- para que puedan ser usados por los bomberos en caso de incendios? ¿Por qué no se consulta a los ciudadanos sobre nuestra propuesta que ESSBIO vuelva a ser pública?

ESTO ES LA CRÓNICA DE UN DESASTRE QUE ANUNCIAMOS.

Atenta y cordialmente:

Dr. Edgardo Condeza
Presidente
MOVIMIENTO POR LOS DERECHOS Y LA CONSULTA CIUDADANA
econdeza@entelchile.net


MATERIAS PRIMAS POR ANÁLISIS NOTICIOSOS

<hr><h2><u>MATERIAS PRIMAS POR ANÁLISIS NOTICIOSOS </h2></u>

Por Andrés Soliz Rada

Una de las características de la relación entre los centros de poder mundial y las periferias es el intercambio de materias primas por análisis noticiosos. En tanto los países coloniales y semi coloniales proveen a las metrópolis de petróleo, estaño, oro y plata, ahora con el valor agregado de la maquila y algunas ensambladoras, las agencias de noticias de los países más industrializados se encargan de convencernos de las “bondades” del saqueo. Siempre se tratará de refutar este planteamiento por la vía de casuismo y de las excepciones, pero sin tocar su esencia.

En el marco de la globalización neoliberal, el retroceso de la libertad de información es gigantesco. Basta comparar la libertad de información que existió en la guerra de Vietnam, en la que centenares de periodistas, fotógrafos y cineastas dejaron para la historia películas, revistas, periódicos, fotografías y libros imperecederos, muchos de ellos basados en documentales recogidos en los campos de batalla. Ese trabajo, heroico y sacrificado, sensibilizó al propio pueblo norteamericano, el que, en gigantescas manifestaciones, exigió el retiro de los invasores.

Pero el imperio aprendió la lección, ya que la cobertura noticiosa de las invasiones a Irak y Afganistán fue anulada por los romanos de nuestro tiempo. Los medios de comunicación, incluyendo los europeos, tuvieron que repetir las noticias procesadas por la norteamericana CNN, bajo directivas del Pentágono. El sufrimiento de las víctimas de los bombardeos y de las masacres, que tacto impactó en Vietnam, se redujo a lucecitas relampagueantes en las pantallas televisivas, en tanto una voz en “off” decía que se estaba bombardeando Bagdad o Kabul. Si otra voz en “off” decía que se exhibía una película sobre la guerra de las galaxias nadie notaba la diferencia.

El intento más serio de terminar con esa descomunal información en la región es TeleSur, una suerte de CNN latinoamericana, que no dependerá de ningún Pentágono, capaz de difundir la otra cara de la opinión y de la noticia. En ella no se dirá, por ejemplo, que cientos de miles de iraquíes, incluyendo mujeres y niños indefensos, fueron aniquilados para liberarlos de la dictadura de Sadam Hussein, quien, además, tenía armas de destrucción masiva, ocultas en las fábulas de las “mil y una noches”. No se dirá que el Tío Sam es el abanderado de los derechos humanos, en tanto se filtran fotografías de torturas aberrantes en Irak, Guantánamo o Afganistán. No se dirá que EEUU, Francia o Inglaterra combaten al narcotráfico, mientras protegen y fomentan sus paraísos financieros en las Bahamas, en las Islas Caimán o en la Isla Mauricio. No se dirá que Washington preserva la ecología, pero que se niega a firmar el Tratado de Kyoto, o que practica el libre comercio, mientras desarrolla el proteccionismo más desenfrenado en materia agrícola o siderúrgica. No se manifestará, en fin, que George Bush lucha contra el abuso y la prepotencia, cuando el Imperio presiona a nuestros gobiernos para suscribir tratados de inmunidad para sus asesinos y violadores.

En ese contexto, es conmovedor que una enmienda del Senado estadounidense hubiera resuelto combatir a TeleSur, mediante emisiones especiales a Venezuela, a fin de que los venezolanos tengan “noticias exactas”. Tales emisiones se encargarán de difundir el “perjuicio” que significaría para la Patria de Martí, de Artigas y de Bolívar contar con FFAA latinoamericanas que pongan fin al colonialismo inglés en las Malvinas, al Francés u Holanda en las Guyanas o al norteamericano en Puerto Rico. Lo grave que sería para Wall Street que tengamos nuestro Banco Latinoamericano de Desarrollo, independiente del FMI, del Banco Mundial, del BID y de la CAF, tutelados por EEUU.

Sería inaudito que se permitiera articular a nuestras empresas estatales de petróleó, como planteó Hugo Chávez, para contener la despiadada succión de las petroleras europeas y norteamericanas. Que avancemos, en fin, en la creación de los Estados Unidos Socialistas de América Latina y del Caribe, abriendo nuevos rumbos al destino de la humanidad. Los psicólogos del imperio saben que el esclavo que ha tomado conciencia de su esclavitud ha comenzado a ser libre. Y en eso tienen razón, ya que TeleSur desarrollará la conciencia liberadora de nuestros pueblos.


UN LIBRO DEL EXILIO

<hr><h2><u>UN LIBRO DEL EXILIO</h2></u>

Por Aristóteles España

Líber Tamayo (San Bernardo, 1951) acaba de publicar su libro de poemas “Invernadero” (Ediciones Documentas, Santiago, 2005), donde se reencuentra con las imágenes de su exilio en Roma, el paso del tiempo, los atardeceres europeos llenos de nostalgia por la patria. Despedidas en los andenes, suicidios; interminables reuniones con fotos y afiches pegados en los muros, mientras los vidrios de las ventanas italianas se cubren de rocío, angustia, recuerdos de un tiempo que fue.

Este texto lleno de melancolía nos invita a reflexionar sobre los años de la dictadura y los seres humanos que fueron obligados a marcharse de su patria simplemente porque no compartían las ideas del gobierno de facto. Hay heridas en las palabras, sustantivos que caminan colgados por los aeropuertos, en casas de amigos por las noches, “donde nostálgicos artistas y poetas caminan escondidos entre líneas en la noche” de un país que los acoge pero que no es el suyo.

“Invernadero” nos propone una mirada poética hacia los túneles del tiempo. Pedazos de ternuras, de amores, vacíos que fueron quedando en el camino, reconstrucciones de espacios donde vivir dignamente y buscar salidas a las situaciones personales y colectivas de un país -el nuestro- cuyos gobernantes estaban empecinados en borrar la memoria histórica, haciendo desaparecer instituciones, cientos de dirigentes y militantes de bases sociales que fueron declarados enemigos por tener una visión distinta del mundo. La poesía, funciona en este caso, como un corpus desacralizador y al mismo tiempo como un sitio donde se instala la esperanza a defender a brazo partido su derecho a existir en este mundo.

Jorge Montealegre señala: “Los poemas de este Invernadero -en su mayoría breves- semejan cuartos cargados de ausencia, en un exilio sin territorio. Cuartos vacíos de ninguna parte. Los versos caen en cámara lenta para habitarlos. Perdidos en la soledad, vacilantes en su tensión”.

El poeta camina por las calles de Roma pensando en un futuro que no existe, cuenta las estrellas, se enamora de muchachas con las cuales comparte derroteros y vasos de vino en las noches heladas, se interroga sobre el por qué de la poesía con versos de René Char, Ernesto Cardenal, Vladimir Holan, acude a metáforas sobre el silencio o los números que le recuerdan su paso por la vida.

Hay referencias a la Fontana de Trevi, al parque de Luxemburgo, al Trastevere, casi siempre con un profundo halo metafísico, donde la soledad logra arrinconarlo mientras la ciudad duerme y en Chile se vive una vida distinta llena de soldados en las calles y el Toque de Queda cambia la vida de los habitantes.

Líber Tamayo logra de esta manera uno de los más importantes libros del exilio. Al igual que la novela “Morir en Berlín” de Carlos Cerda se respira en estas páginas un aire de tristeza por las vidas truncadas que fueron quedando solas en países lejanos y cómo lograron armar redes para sobrevivir en idiomas, cielos, canales distintos. Sus poemas son conmovedores, sobre todo cuando logra desdoblarse como un pájaro sin alas y caminar por calles llenas de piedra y olvido.

Líber Tamayo estudió Cine en Roma y Televisión en la RAI de Florencia. Su poesía ha sido publicada en Europa, América Latina. Actualmente pertenece a la Sociedad de Escritores de Chile. Reside en Santiago