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MIRANDO AL SUR - augusto alvarado


“DONDE DA LA VUELTA EL AIRE”

<hr><u><h1>“DONDE DA LA VUELTA EL AIRE” </h1></u>

Por Enrique Lacolla
La Voz del Interior – Córdoba – 27 de Noviembre de 2005
 

Vientos de cambio soplan en el mundo. Están lejos de constituir un huracán, pero dan testimonio de que algo se está agotando y de que se empieza a abrir camino una conciencia de modificar un estado de cosas que viene de décadas y que sólo acarrea hasta aquí sufrimiento, anomia y muerte.

La reunión de Néstor Kirchner y Hugo Chávez en Puerto Ordaz, que supuso el lanzamiento del audaz proyecto de un gasoducto que vinculará a Venezuela con los países del Mercosur, en un momento en que las relaciones del bloque regional con Estados Unidos no pasan por su mejor momento, más la virtual conformación de un eje Caracas-Brasilia-Buenos Aires, es un dato que no se puede tomar a la ligera, como hacen muchos comentaristas que insisten en el histrionismo del presidente venezolano, el humor atrabiliario del argentino o la escasa disposición de un elusivo Luiz Inácio “Lula” da Silva en el sentido de comprometerse a fondo en la alianza regional. Es evidente que cada mandatario se expresa de acuerdo a sus propios requerimientos internos y también, por qué no, a su propio carácter; pero es obvio también que compromisos de esta envergadura no pueden tomarse sin un acuerdo previo entre los socios del bloque, que por otra parte se apresta a institucionalizar la incorporación de Venezuela a éste, cosa que ya empezaba a estar claramente asentada en los hechos.

Este progreso en la integración latinoamericana es un dato muy positivo, no sólo por lo que representa en el ámbito de la historia de nuestros países, que ven así el diseño (difuso aún) de una perspectiva unitaria frustrada desde la independencia, sino porque, al revés de lo que ocurre, por ejemplo, en las manifestaciones parisinas que han concurrido a dar un toque incendiario a la protesta contra el sistema, están direccionadas de manera racional y pueden ser profundizadas sin promover problemas. Antes al contrario, de su profundización provendría la superación o el comienzo de la superación de esas dificultades.

Pero un síntoma positivo provino también de un lugar y de una constelación política que empezábamos a dar por perdidos. En Israel, Amir Peretz, el jefe de la Histadrut o Central del Trabajo, ha resultado elegido para dirigir el Partido Laborista, venciendo a Shimon Peres.

Este hecho puede tener ramificaciones importantes en la política interna israelí y en la perspectiva de una paz con los palestinos. Peretz tiene ascendencia en inmigrantes judíos de Noráfrica –la misma extracción social, con diferente práctica confesional, de los que protagonizaron los disturbios en París en las semanas pasadas. Esa masa de votantes, que es la menos favorecida desde una faz económica, había sido decisiva para la elección de Menahem Begin al frente del Likud y había contribuido, por lo tanto, a consolidar el núcleo duro del conservadurismo israelí frente al problema palestino. Al bascular hacia la izquierda, podrían determinar el final del predominio de la rica elite askenazi en el laborismo, convirtiéndose así en un hecho dinamizador de una política israelí que ha oscilado entre los accesos expansionistas y una coriácea resistencia a admitir el factor palestino como actor legítimo en el proceso regional.

El factor Bush

Frente a estos sorprendentes movimientos, la cúpula de Washington parece aferrarse al diagrama previsto desde hace años y dirigido a capturar o a implantarse en las áreas estratégicas del globo y a demonizar a quienes no se ajusten a ese programa, barriéndolos del mapa cuando eso resulta necesario.

La última revelación de lo peligrosos que son los métodos que el establishment norteamericano puede propugnar se filtró días pasados en el diario británico Daily Mirror. El cotidiano publicó el “memo” secreto de un coloquio entre George W. Bush y Tony Blair, desarrollado el año pasado, durante el cual el mandatario norteamericano le expresó a su par inglés que quería atacar la central de la televisora independiente árabe Al Jazeera, en su sede central de Qatar. El premier británico lo habría disuadido alegando la gravedad de las consecuencias que semejante acto podía acarrear.

Por cierto que luego se pretendió hacer pasar las expresiones de Bush como un rasgo de humor, señalando que no eran sino una broma; pero, conociendo los antecedentes que en esa materia se han producido en estos años, los periodistas de la famosa cadena árabe no deben sentirse muy seguros dentro de su piel.

Convengamos en que la prepotencia no es la mejor forma de enfrentar los retos de un mundo cambiante. Tal vez los síntomas que reseñamos dan la pauta de que se empieza a reaccionar de manera saludable frente a ellos.


LA IZQUIERDA DELICADA

<hr><h1><u>LA IZQUIERDA DELICADA </h1></u>

Por Roberto Hernández Montoya

Últimas Noticias – 26 de Noviembre 2005


Para verificar que su futura nuera fuese princesa de verdad, cierta reina puso a una niña una lenteja bajo veinte colchones. Al día siguiente la sifrina se quejó de un tuyuyo en la real cama, que no la dejó dormir.

Así, cierta izquierda ansiosa de perfección se espanta de que Chávez brinca y brinca en un estadio argentino, que canta mal, que “no se da su puesto de presidente”.

Otros objetan su pasado militar, haciendo esta brillante ecuación: militar + latinoamericano = dictador. ¿Y San Martín, Bolívar, Sucre, Miranda, Torrijos (padre, claro), Sandino, Seregni y Francisco Caamaño Deñó? (*)

A otros incomoda que la calidad estética del video cubano de la Misión Robinson no estaba a la altura del Indio Fernández o de Ingmar Bergman. Millón y medio de alfabetizados bien concretos invalidados por esta lenteja. Cuidado con negarlos, que ahora leen.

En “Contrapunto”, la novela maestra de Aldous Huxley, cierto burgués socialista lee en el metro un periódico con denuncias contra la burguesía. Se le acerca un obrero con todo el sudor de la jornada, mientras el perfumado se dirige a una fiesta de elegantes. El olor del trabajador ofende su fino olfato de abstraccionista y se aleja mientras lee indignado cómo le chupan la sangre. El proletario concreto se acerca de nuevo. Y así transcurre el pasaje. ¿Dónde estás, Almodóvar?
Otros vienen del remoto espacio-tiempo a enseñarnos, luego de décadas de no pegar una, cómo se hace una revolución de verdad. Se agradece, pero más se agradecería modestia.

En Francia la llaman Izquierda Caviar. En otro tiempo fue la Izquierda Divina, de que tanto se burló Vicente Ibarra. Uno la ve “tan leve, a veces, tan que no pisa y toma café y enjuaga la taza”, decía Cabrujas.

De abstracción en abstracción no entienden lo que pasa aquí abajo. Esperan al dirigente ideal, al “centauro puesto en limpio”, como alguna vez esbozó Milagros Socorro. Esa izquierda celebra a Lagos, a Lula y hasta a Kirchner. ¿Será porque son blancos? ¿Será porque no mandan aquí? Es una izquierda que se quiere diferenciar de la borbónica, tan niche.

Otros encuentran en esas y otras lentejas razones de sobra para trabajar para la CIA, oh yeah.

Y mira tú que siguen diciéndose de izquierda. ¡La mente humana y sus racionalizaciones!

(*) ¿Y si agregamos a Perón, Velazco Alvarado y Juan José Torrez, amigo Hernández? ... Tampoco son del paladar de la "izquierda caviar". 


 


CHILE: LAS MANOS SUCIAS

<HR><h1><u>CHILE: LAS MANOS SUCIAS </h1></u>

por  Manuel Guerrero Antequera
El Mostrador - 26 de Noviembre del 2005

Vivir el horror y seguir, sin embargo, enamorados de la vida no es un ejercicio fácil. Que seres humanos normales, a nombre del libre mercado u otra consigna, hayan sido capaces de diseñar e implementar, con recursos del Estado, toda una maquinaria de guerra para torturar, ejecutar y hacer desaparecer personas en forma sistemática, facilita que cualquiera que haya sido tocado por tal acontecimiento pierda la confianza en la condición humana. Más aún cuando, ya documentados los hechos, sus autores intelectuales y ejecutores no tengan el mínimo decoro de asumir sus responsabilidades éticas, políticas y penales.

No obstante, los hijos del exterminio en vez de desfallecer, crecimos, cual mandrágora, desbordados por la humanidad y el coraje que tuvieron nuestros padres en el intento de construir una sociedad más justa, fraterna y plural. Podríamos haber optado, legítimamente, por dar rienda suelta a nuestra sed de justicia por nuestras propias manos. Pero no.

Frente a aquellos hombres y mujeres, de ayer y de hoy, que están convencidos que la autoridad para ejercer el poder político se consigue mediante el uso del terror o el dinero, quienes estamos por proteger y cultivar el amor a la vida porque conocimos de cerca la muerte, elegimos el camino más difícil de con-vencer y no vencer, de juntar mayorías conscientes y no rebaños, de abrir la posibilidad al debate participativo y no a la saturación mediática insulsa y manipuladora.

Porque para eso conquistamos, con sacrificio, la democracia, como un espacio desde el cual promover, como su centro y motor, el respeto a los Derechos Humanos con justicia social.

En este contexto, resulta tremendamente significativo que en la actual carrera presidencial Chile cuente con dos candidatos que, desde sus particulares identidades e historias, evidencian que la voluntad de vida puede más que la de muerte. Tomás Hirsch es el primer candidato presidencial judío en Chile. Su padre logró escapar de un campo de trabajos forzados en Alemania y su madre llegó a Chile huyendo de la persecución nazi. Gran parte de la familia de Tomás, por el lado materno, fue exterminada. Michelle Bachelet es sobreviviente de la tortura practicada en Villa Grimaldi, de la prisión política en el campo de concentración Cuatro Álamos y el exilio. Michelle es hija de un General constitucionalista asesinado por la dictadura militar de Pinochet y la derecha chilena.

Elevándose por sobre estas vivencias traumáticas, Hirsch abrazó el ideal del nuevo humanismo, siendo un gran promotor de la diversidad y la tolerancia en nuestro país. Bachelet, por su parte, formó parte activa de la lucha contra la dictadura y la democracia, desde su labor de médico pediatra en la Fundación de Protección a la Infancia dañada por los Estados de Emergencia. Fuimos muchos los niños y niñas, hijos e hijas de luchadores sociales presos, ejecutados o desaparecidos que fuimos atendidos por la Dra. Bachelet. Ahí pudimos conocer su trato cálido y respetuoso, que sirvió de colchón afectivo para esa infancia afectada por trastornos en el área de la salud física y mental, y con serias dificultades en la satisfacción de las necesidades básicas de sobrevivencia.

Que una parte importante de la ciudadanía chilena haya sacado adelante la candidatura de Tomás Hirsch y Michelle Bachelet, es síntoma de que ellos representan una voluntad social pujante que desea avanzar, de forma más rápida efectiva, hacia la construcción de una sociedad más diversa, de condena a toda forma de terror y discriminación, sea por género, identidad sexual, raza, nacionalidad, edad, origen socioeconómico, étnico, geográfico, credo religioso o filosófico político.

No se puede afirmar lo mismo respecto de los candidatos Piñera y Lavín, que tienen las manos sucias, pues colaboraron activamente o se enriquecieron precisamente durante aquel régimen que, por la brutalidad de sus principios y acciones, puso en serios aprietos nuestra capacidad de confiar en la humanidad. Pero el amor es más fuerte.




ARENA

<h1><u><hr>ARENA</h1></u>

Dibujo: addul_al-mozayen 

Por Alejandro Dolina

De: “El libro del fantasma” – Ediciones Colihue – Buenos Aires – 1999.

(Al leer este bello texto del Negro Dolina me acordé: de la “Turca” Faride Zerán, de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile; de la familia Zalej Arteaga y de María Teresa Muñoz Chelech de Puerto Natales. A todos ellos, mi cariño eterno) – Augusto Alvarado – “Mirando al Sur”.

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Los paganos admitían la existencia de divinidades toscas, imperfectas, chapuceras.

Los dioses no sólo estaban sujetos a toda clase de vaivenes éticos sino que también cometían numerosos errores en el ejercicio de su profesión: creaban universos endebles, se dejaban engañar por los humanos, desconocían el futuro, fallaban en sus cálculos.

Las grandes religiones monoteístas acuñaron la idea de la inhabilidad divina, de un poder sin grietas.

No es nuestro propósito ejercitarnos ociosamente en la lógica para entretenernos con esas paradojas que tanto divierten a los gandules agnósticos.  Ahorraremos al lector la modesta perplejidad de pensar si Dios es capaz de crear un objeto tan pesado que Él mismo no pueda levantar.

Sin embargo, la historia de la arena comienza con una distracción de un Dios omnipotente.

Las tradiciones islámicas dicen que, habiendo finalizado la creación, el Señor advirtió que faltaba la arena. Los hombres estarían privados de la deliciosa voluptuosidad que sienten al caminar junto a los mares. El fondo de los ríos sería siempre ríspido, los arquitectos carecerían de un material indispensable, los caminos no podrían suavizarse, las huellas de los enamorados serían invisibles.

Dispuesto a remediar su olvido, Dios envió al arcángel Gabriel con una enorme bolsa de arena a que la desparramara allí donde fuera necesario.

Pero el Enemigo trabaja siempre para estropear la obra divina. Mientras Gabriel volaba con su carga inconcebible, el diablo le agujereó la bolsa. Esto sucedió exactamente sobre la región que hoy es Arabia. Casi toda la arena se volcó sobre ese lugar, de modo tal que las nueve décimas partes del país quedaron convertidas para siempre en un desierto.

Advertido de esta catástrofe, Dios resolvió ofrecer a los árabes algunos dones compensatorios.

Les dio un cielo lleno de estrellas como no hay otro, para que miraran siempre hacia lo alto.

Les dio el turbante, que bajo el sol del desierto es mucho más valioso que una corona.

Les dio la tienda, que es mejor que un palacio.

Les dio la espada. Les dio el camello. Les dio el caballo.

Y les dio algo más precioso que todas las otras cosas juntas: la palabra, el oro de los árabes.

Otros pueblos modelan en la piedra o los metales. Los árabes modelan en el verbo.

El poeta (el chair) es sacerdote, juez, médico, jefe. El poeta es poderoso: puede traer alegría, tristeza, encono. Puede desencadena la venganza y la guerra. Puede matar con la palabra.

Los errores de Dios, como los de los grandes artistas, como los de los verdaderos enamorados, desencadenan tantas reparaciones felices que cabe desearlos.

 


LATINOAMERICANOS

<H1><HR><U>LATINOAMERICANOS</h1></u>

Por Eduardo Galeano (*)

Dicen que hemos faltado a nuestra cita con la Historia, y hay que reconocer que nosotros llegamos tarde a todas las citas.

Tampoco hemos podido tomar el poder, y la verdad es que a veces nos perdemos por el camino o nos equivocamos de dirección, y después nos echamos un largo discurso sobre el tema.

Los latinoamericanos tenemos una jodida fama de charlatanes, vagamundos, buscabroncas, calentones y fiesteros, y por algo será. Nos han enseñado que, por ley de mercado, lo que no tiene precio no tiene valor, y sabemos que nuestra cotización no es muy alta. Sin embargo, nuestro fino olfato para los negocios nos hace pagar por todo lo que vendemos y nos permite comprar todos los espejos que nos traicionan la cara.

Llevamos quinientos años aprendiendo a odiarnos entre nosotros y a trabajar con alma y vida por nuestra perdición, y en eso estamos; pero todavía no hemos podido corregir nuestra manía de andar soñando despiertos y chocándonos con todo, y cierta tendencia a la resurrección inexplicable.

(*) Patas arriba, la escuela del mundo al revés (1998)


"EL SIGLO VIOLENTO"

<hr><h1><u>"EL SIGLO VIOLENTO"</u></h1>

EN EL MARCO DEL HOMENAJE A FORJA SE REALIZÓ EL ACTO DE PRESENTACION DE "EL SIGLO VIOLENTO" DE ENRIQUE LACOLLA, EL SEGUNDO LIBRO DE EDICIONES CAMINOPROPIO. PRESENTARON EL LIBRO, ANTE 50 COMPAÑEROS Y AMIGOS PRESENTES, FRANCISCO PESTANHA  DE PENSAMIENTO NACIONAL, ALBERTO GUERBEROF DE CAUSA POPULAR Y ENRIQUE OLIVA DEL INSTITUTO MALVINAS. A CONTINUACION REPRODUCIMOS LAS PALABRAS QUE DIRIGIO ENRIQUE LACOLLA.

 

Difusión: Causa Popular

 

 

Como lapso histórico, el siglo XX dura todavía, si nos atenemos a los datos que configuran el movimiento del mundo desde 1914 hasta la fecha. Más que nunca vivimos en la era de la guerra mundial, aunque en la larga y revolucionaria andadura de estos años hayan surgido y caído regímenes y se haya articulado una superpotencia hegemónica que aparentemente ha emergido victoriosa de la polémica entre ideologías, sistemas económicos y poderíos militares.

Estados Unidos se postula abiertamente a la supremacía global, tras el naufragio o el eclipse de sus rivales a lo largo de un siglo. La Alemania del káiser Guillermo y de Adolfo Hitler, el Japón del Mikado, la Unión Soviética y, último pero no el menos importante, el Imperio Británico. Que al comienzo de esta larga disputa era primus inter pares, pero que se agotó en el largo esfuerzo realizado por conservar su puesto y cuya matriz original, la Gran Bretaña, se resigna ahora a fungir de adláter de la megapotencia.

Hasta el momento el único ganador de este torbellino, en términos absolutos, es Estados Unidos. Pero el ser ganador en las condiciones del mundo actual, plantea el peligro de creer que esa victoria puede ejercerse en provecho propio. Y no es así. Los problemas que aquejan al mundo aun son más devastadores que en 1914, sólo que no hay vectores nacionales o sociales que puedan asumir el reto de pretender resolverlos por cuenta propia. Ni siquiera Estados Unidos, pese a su musculatura.

Acaparar una victoria, en efecto, no siempre significa resolver los problemas que llevaron a la guerra. Un planeta dividido entre ricos y pobres, entre naciones bien provistas, y otras indigentes o miserables; donde la riqueza se concentra cada vez más y la pobreza se expande cada vez más rápido; recorrido por dilemas morales que giran en torno de la bioética, acosado por el espectro del hambre a pesar de sus enormes riquezas, con problemas crecientes de abastecimiento energético y de deterioro ambiental, con una progresión demográfica que desde el mundo sumergido golpea a las puertas del mundo desarrollado; con enormes problemas de representatividad política que establecen a su vez un campo de elección para la proliferación de las conspiraciones oligárquicas y de los credos fundamentalistas que reaccionan contra la crisis de identidad que resulta de este vacío…, este mundo es una bomba de tiempo.

Sólo conociendo lo que nos ha traído hasta aquí, es posible empezar a representarse cuáles pueden ser las salidas de este laberinto. No podemos hablar de modelos hechos; todo tiene que hacerse a partir de ahora. Pero partir de aquí no supone desconocer lo que nos ha precedido y nos ha traído adónde ahora estamos, sino entenderlo puntualmente.

La información que nos brinda la historia oficial de nuestro tiempo está, al menos en lo referido al material que se arroja para el consumo de las masas, afligida de una distorsión que se funda en la confección de verdades hechas, sacrosantas, contra las cuales es imposible rebelarse a menos arriesgar la calificación de totalitario, fascista, antisemita, comunista o, simplemente, autoritario. En el campo de los estudios académicos no siempre la situación es mejor: hay un temor cerval a irrumpir con posturas que de alguna manera tiendan a modificar los lugares comunes de la versión "democrática" de la historia –en la acepción que el establishment da al término democrático, es decir, la de una representatividad donde lo que cuentan son los representantes y no los presuntamente representados. Condenados, estos, a elegir entre fórmulas que difieren en la superficie pero jamás en el fondo, que sostienen la infalibilidad del mercado y del laissez faire, cualquiera sea el costo que su mantenimiento suponga para quienes no están en condiciones de dirimir fuerzas con los gigantes de la economía mundial.

Este es el panorama, que repropone, a una escala incomparablemente superior, la inviabilidad del sistema capitalista tal como lo conocemos, devolviéndonos a la época de las grandes propuestas para derrocarlo o, al menos, modificarlo radicalmente.

Se dirá que ahora no hay un proletariado operante, que esté en condiciones de gravitar políticamente para estrangular al sistema a través de la huelga o, eventualmente, la insurrección revolucionaria. Es cierto. Pero deberíamos tomar en cuenta que, en el pasado, ese proletariado no operó por cuenta propia sino que, en todas las ocasiones, su espontaneidad hubo de ser canalizada por partidos de extracción en esencia pequeño burguesa, cuya operatividad fue henchida por las masas obreras y campesinas, carentes sin embargo de una vocación de poder arraigada tal como lo era la de la burguesía.

Esas masas, en definitiva, apuntaban muy natural y legítimamente a configurarse como un estrato propietario, a convertirse en clase media, en el caso de los proletariados urbanos; y, en el de los países sometidos al coloniaje, a acceder a esa dignidad a través de una revolución nacional que sacudiese el yugo extranjero.

Hoy, tanto el proletariado como la clase media y las sociedades dependientes, están sometidos a la presión del imperialismo más anónimo que imaginarse pueda; pero que de alguna manera recibe el contrachoque de ese anonimato en la forma de una conducción irresponsable, incapaz de forjarse una idea de equilibrio y entregada a una especie de dinámica preventiva originada en cálculos mecánicos mucho más que en una evaluación racional de las cosas.

La "guerra preventiva" que los planificadores del Imperio enarbolan como sistema para demoler no sólo a las oposiciones que encuentran en su camino sino para preparar la aniquilación de sus potenciales rivales, es simbólica de esta manera inhumana de calcular las cosas. El arte, que suele prodigar anticipos muy reveladores de las corrientes subterráneas que trabajan a la cultura, un par de décadas atrás ya estaba pronosticando el advenimiento de esta era de monstruos que se está inaugurando, a través de un filme de gran éxito: Terminator, donde las máquinas, que se habían adueñado de las palancas del poder, habían condenado a la entera raza humana al exterminio en razón de su incapacidad para seguir las normas automáticas –es decir, inhumanas- del cálculo electrónico.

Más que una ironía, es una confirmación de la pertinencia de ese anticipo el hecho de que el actor que personificaba al robot asesino en esa película, se haya convertido en el actual gobernador de California.

Los Bush, Reagan, Schwarzenegger, son exteriorizaciones de la máquina, fantoches parlantes de un régimen deshumanizado que prosigue ciegamente un camino dictado por el criterio de la maximización de la ganancia y por un social darwinismo que propugna la supervivencia de los más fuertes, sin atender al delicado hecho de que esa fortaleza no es tanto el resultado de la selección natural, sino más bien la consecuencia de prácticas predatorias cultivadas durante siglos y que si bien han hecho avanzar al mundo, lo han llevado al borde un abismo donde esos métodos deben ser revisados si no se quiere que nos arrojen a él.

Hay que tener en cuenta que el capitalismo está agotando los recursos naturales del planeta sin tener todavía los recursos para desarrollar fuentes energéticas alternativas y sin una clara capacidad de frenar el deterioro ecológico, como no sea apelando al control manu militari de las reservas que quedan y a la coerción o el avasallamiento de los países y pueblos donde estas se encuentran. Lo que naturalmente promete una catarata de problemas de consecuencias imposibles de pronosticar.

Generar alternativas a este estado de cosas es por lo tanto imperioso. Pero sólo se podrá descubrirlas andando. La generalización de un "cognitariado" –es decir, de una infinidad de personas capaces de lidiar con la tecnología y de decodificar sus pautas, es esencial a este proceso y también connatural a él, pues es lo único que puede dotar de linfa a los conductos por los cuales circula el conocimiento. Pero esta generalización implica también un previo desarrollo de las potencialidades culturales, intelectuales, sociales y productivas de los países que se encuentran bajo la férula del sistema imperialista.

Este desarrollo, a su vez, sólo puede lograrse continuando las luchas que distinguieron al inmediato pasado en su doble dimensión: la que nos afectó directamente y la que lo enmarcó desde una circunstancia externa. Conocer estas coordenadas resulta, por lo tanto, un expediente indispensable para ir forjando las armas de la liberación. La máquina de desinformar e incomunicar hace de la distorsión de la historia un recurso para el desarme intelectual y político de las jóvenes generaciones. El maniqueísmo, la "macchietta" biográfica, el reduccionismo y la versión made in Hollywood de los fenómenos de la historia contemporánea, se dan la mano con una versión pasteurizada del progresismo, que lo entiende no ya como un combate por la revolución social, la liberación nacional y la solidaridad humana, sino más bien como un expediente para salvar a las minorías "transgresoras"; para propagandizar una liberación de las costumbres que se parece demasiado al hedonismo y para generar conflictos secundarios que tapen con su ruido las grandes contradicciones fundamentales: capitalismo y socialismo, dependencia y liberación nacional, políticas hegemónicas de poder y luchas por la liberación de las masas postergadas y explotadas.

El libro que presentamos hoy quiere ser una síntesis de los acontecimientos que han dominado el siglo XX puestos bajo la luz de esta problemática fundamental. Para ello he intentado seguir el hilo rojo de los fenómenos más ostensibles de una historia "evenemencial" tan dramática como catastrófica, tan explosiva como llena de posibilidades de hacer el bien o el mal a manos llenas. La guerra del ’14 como apertura a las tempestades del mundo moderno, la tregua significada por el período de entreguerras, la reproposición del conflicto por el poder mundial y su definición entre 1939 y 1945, el nuevo antagonismo surgido de esta; la manifestación del reclamo de los pueblos coloniales y dependientes (proyección global y magnificada de la escisión en clases del mundo desarrollado); y, por cierto, la forma peculiar que este combate adopta en nuestra parte del mundo. En esta América latina que todavía no termina de encontrarse pero que cuenta, a pesar de todos sus inconvenientes, con un capital inapreciable en el mundo de falsas contradicciones étnicas al que nos están llevando: su capacidad de asimilación racial y de mezcla cultural.

Este tesoro es fruto del carácter aluvional de la conquista, colonización y mestizaje que estas sociedades vivieron y siguen viviendo, y donde es factible reconocer, como lo señala Arturo Uslar Pietri, una serie de factores que se influyen mutuamente a lo largo del tiempo. Entre ellos la fusión de los españoles con las distintas civilizaciones indígenas, el aporte de los esclavos africanos, las varias oleadas inmigratorias que se aposentan en estas playas y el espacio, el espacio americano, que propone paisajes, climas y accidentes geográficos muy variados en una tierra sin confines, que por este mismo carácter de apertura infinita predispone a la libertad y a la asimilación de lo nuevo.

Como en toda síntesis, es infinitamente más lo que ha quedado afuera que lo que ha entrado en este libro. Pero, dentro de este obligatorio límite, espero haber dado en el clavo y haber construido un relato útil, sobre todo para los jóvenes, de esta época que nos arrastra y que contiene todas las expectativas paroxísticas y las condenas de la maldición china que reza: "ojalá te toque vivir en una época interesante".

Y bien, somos patriotas de nuestro tiempo y, en medio de tanta convulsión y en el subibaja de la historia, agradecemos poder combatir todavía en esta batalla.


ARGENTINA-VENEZUELA

<hr><h1><u>ARGENTINA-VENEZUELA</h1></u>

DECLARACIÓN DEL ORINOCO


Bajo la memoria de nuestros libertadores José de San Martín y Simón Bolívar, los presidentes de la República Argentina , Néstor Kirchner; y de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez, han culminado una jornada de intenso trabajo en la ciudad de Puerto Ordaz, Venezuela.

La misma se desarrolló en un clima de estrecha hermandad, genuino entendimiento y con los más fructíferos resultados. Ambos jefes de Estado han pasado revista a las relaciones bilaterales, constatando que avanzan vigorosamente, fundadas en principios de complementación, cooperación, solidaridad y estricto respecto a la soberanía, demostrando en los hechos que se está abriendo una vía propia en los procesos de integración, que no pasa por la competencia, sino por el estímulo simultáneo a las economías nacionales.

Venezuela y Argentina están dando un ejemplo de cómo se unen dos pueblos, de cómo se integran dos economías, de cómo se estrechan los lazos de dos patrias.

Se han echado las bases para dar un nuevo impulso, no sólo al intercambio comercial, sino a otros ámbitos en la relación entre nuestros pueblos y en los procesos de integración, tanto a través de Mercosur (Mercado Común del Sur) como de la Comunidad Suramericana de Naciones.

En cuanto a la relación bilateral se experimentan avances consistentes en el intercambio de conocimiento y tecnología, en el desarrollo de la diversificación económica para romper con la fatalidad de la monoproducción, así como el apoyo a la solución de los problemas financieros, buscando afirmar la capacidad y la autonomía en la fijación de las políticas económicas internas de nuestros países. En este sentido, con la convicción de favorecer la consolidación económica de la región, en general, y de fortalecer la relación bilateral de la República Argentina, la República Bolivariana de Venezuela, declara su firme decisión de incrementar sus inversiones financieras en títulos públicos argentinos, que se han venido efectuando a lo largo del presente ejercicio.

Expresaron su satisfacción por la suscripción en un Memorando de Entendimiento que permite adelantar la construcción del gasoducto entre Venezuela y Argentina, en el marco de las bases conceptuales de Petrosur (Petróleos del Sur), que incluye a las Repúblicas de Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay. La relación de un proyecto de esta envergadura será uno de los pasos decisivos en el proceso de integración, dada la importancia vital de la energía en el desarrollo de la economía regional.

Igualmente manifiestan su complacencia por la suscripción del Acuerdo de Suministro de Gasoil Industrial y/o Automotor, que permitirá, en el marco del Convenio Integral de Cooperación Energética, suministrar a la República Argentina 5 millones de barriles de gasoil; del Memorando de Entendimiento para la realización de actividades conjuntas hidrocarburíferas, a través del cual se podrán desarrollar tareas de exploración y producción en ambos países.

La alianza entre Pdvsa (Petróleos de Venezuela) y Enarsa ( Empresa Nacional de Energía Argentina ) planteada en el párrafo anterior, representa una de las más importantes iniciativas, destinadas al logro del mejor aprovechamiento energético de Argentina y Venezuela.

Manifestaron su satisfacción por los acuerdos suscritos en materia de transferencia tecnológica, aplicados a la agricultura, orientados a potenciar la productividad en este sector fundamental y decisivo de la economía.

Los dos jefes de Estado, conscientes de que la verdadera independencia de los países latinoamericanos, sueño de los libertadores, no se podrá materializar sino a través de la unidad, acordaron acelerar el proceso de incorporación de la República Bolivariana de Venezuela a Mercosur, como miembro pleno. En este mismo sentido han considerado la necesidad de conformar un Fondo Financiero Latinoamericano que garantice la autonomía de nuestros países para elegir las vías más convenientes en sus procesos de desarrollo económico-social.

Todo ello en beneficio de nuestros pueblos, afectados por los problemas de la pobreza y de las políticas regresivas aplicadas en el pasado reciente.

Conscientes de la imperativa necesidad que representa la información objetiva para nuestros pueblos, han acordado trabajar para convertir el 2006, en el año de la consolidación de Telesur, como uno de los medios más idóneos para llenar tal necesidad.

Finalmente, los presidentes han coincidido en la necesidad de trabajar en lo inmediato para el diseño de un plan estratégico, orientado a darle un nuevo impulso, tanto a la integración bilateral, como al más ambicioso proceso de integración, tanto de Mercosur como de la Comunidad Suramericana de Naciones, estimulando todas las convergencias posibles en el objetivo final de la integración latinoamericana y caribeña.

Se habrá avanzado así en la realización del sueño de integración política, económica y cultural de nuestros pueblos y naciones, para su propio beneficio y para afirmar nuestra identidad en el ámbito mundial.

Un 12 de junio de 1818, el Libertador Simón Bolívar dirigió estas palabras, plenas de vigencia a don Juan Martín de Pueyrredón, supremo director de las Provincias Unidas del Río de la Plata :

“Excelentísimo Señor, cuando el triunfo de las armas de Venezuela complete la obra de su independencia, o que circunstancias más favorables nos permitan comunicaciones más frecuentes y relaciones más estrechas, nosotros nos apresuraremos con el más vivo interés a entablar, por nuestra parte, el Pacto Americano que, formando de nuestras Repúblicas un cuerpo político, presente la América al mundo con un aspecto de majestad y grandeza, sin ejemplo en las Naciones Antiguas. La América así unida, si el cielo nos concede de este deseado voto, podrá llamarse la Reina de las Naciones y la Madre de las Repúblicas”.

Argentina y Venezuela, junto a otras Repúblicas hermanas del continente, están sentando las bases del nuevo pacto americano, el pacto del siglo XXI.

Néstor Kirchner, presidente de la República Argentina.
Hugo Chávez, presidente de la República Bolivariana de Venezuela.


LA ENTERA NOCHE LLENA

<h1><hr><u>LA ENTERA NOCHE LLENA</h1></u>

HUELLA E IMPRESIONES SOBRE LAS PALABRAS DE UN POETA DE LENGUAJE MAYOR

Palabras del escritor Gregorio Angelcos en la presentación del libro “La Entera Noche Llena” de Aristóteles España.

Este poemario da cuenta de los ritmos y los tiempos de conciencia de un poeta que se vincula con la realidad desde su naturaleza humana más profunda y más intensa. En un tiempo donde se privilegia y se recrea el vacío, resplandecen con potencia las imágenes expresadas simbólicamente a través del lenguaje como género mayor, y las palabras como expresión particular de una dimensión existencial, y por tanto, en una atmósfera de filosofía y causa, por una parte; y de creación artística vinculada al valor de lo estético, de lo crítico, de lo político, por otra, y de la vocación a veces consciente y en otras espontáneas, como provenientes de su esencialidad más íntima, de un aprecio premeditado por los valores que sustentan los principios de una necesidad de vida con mayor intención y aprecio por lo humano como imperativo categórico.

Una visión de la vida que no evade la problemática que subyace como subtextos, latente entre los vericuetos alienantes de una modernidad materialista, alienada por los objetos que nutren las debilidades y las vanidades de nuestro tránsito cotidiano por una ciudad que nos propone una ceguera y una esterilidad frente al asombro y de que paso nos invita a castrar nuestras propias emociones.

Aquí la materia predominante es el hombre, un hombre que sintetiza las contradicciones de una interacción homogénea y pálida de otros hombres con sus propias crisis. La realidad para Aristóteles España no es una anécdota que transcurre de manera efímera por su piel ni menos por su percepción sensible de los datos que procesa fotográficamente y archiva en su imaginario, para luego reinventarlos como dilemas en sus poemas.

El tiempo real del poeta no es el tiempo objetivo, nada es cronológico y desechable porque es capaz de trascender al olvido, la desmemoria no existe, curiosa pero atractiva paradoja. Es parte de una acción vital.

Tiempo y espacio específicos son atrapados por su observación de los acontecimientos, captando cada uno de los detalles con el rigor artístico de una pintura de Cezanne;  entonces reconstruye los escenarios de la muerte, los sabores agrios y ácidos del desamor, la subcultura patética y traidora de la política que conspira desde los salones de las oligarquías para hacernos sentir el peso de la noche. Una noche que nos conmueve por sus misterios más sórdidos, que penetra en nuestro inconsciente colectivo y que paraliza nuestro inconsciente personal con la presencia del miedo.

“LA ENTERA NOCHE LLENA” desentraña aspectos que develan la personalidad de un poeta intransigente y en estado de vigilia constante, ningún segundo está destinado a la distracción paisajística, o a uno que otro vericueto decorativo. Y aunque nada le es indiferente, a través de sus versos se expresan con una fuerza antropocéntrica: el dolor, el odio, la nostalgia, el deseo contenido, el rechazo a ciertas obviedades y a la intrascendencia como estilo de vida.

Cuando España alza su voz poética lo hace con decisión, con convicción, por instinto, haciendo uso íntegro de su naturaleza animal, pero al mismo tiempo por su naturaleza racional, y por su condición emotiva y su sólida condición poética. Se conjugan en estos versos, el nervio agudo y la sangre que circula a exceso de velocidad por sus venas, y que le insufla el corazón hasta convertirlo en una metáfora dispuesta a explotar por todos sus sentidos.

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El resultado de este proceso es simplemente el nacimiento de un nuevo poema que proyecta una verdad en torno a un hecho o una circunstancia imperecedera en su lógica, y permanente y viva en el universo de los textos y los conceptos, visible y sustancial entre tanto contexto y lenguaje muerto desde la insuficiencia de su propio origen.

Visión, olfato, audición y papilas gustativas forman parte de la multidimensión  con que aprehende el poeta los sucesos y los excesos de la conducta humana en períodos de la  historia y o en su dinámica cotidiana. Luego aparece el talento y su dominio para transformarlo en creación. En palabras sencillas Aristóteles España se la puede, y dada la calidad de su obra podemos afirmar con certeza que estamos frente a uno de los poetas más sobresalientes de su generación.


OTRA COSA ES CON GUITARRA

Entre los múltiples mitos urbanos que circulan entre el imaginario popular se hace referencia principalmente a tres. “la bandera chilena es la más hermosa del mundo”; “luego viene “el himno nacional que tiene similar calificación” y finalmente: “Chile, tierra de poetas”. Bajo esta última premisa se vienen atrincherando un sinnúmero de francotiradores que de un día para otro, compran un lápiz de pasta importado de Taiwán y rescatando las hojas de un cuaderno de matemáticas o de otra materia de enseñanza que quedaron vacías, se atreven a perpetrar la herejía de escribir un poema, luego viene otro, y así se inicia el ambicioso camino para proveerse de una cierta identidad. Después de un breve recorrido se presentan ante los demás con un cierto aire de superioridad, enfatizando su condición de poeta. A partir de ese instante deterioran la imagen histórica que la sociedad tiene de sus vates, contribuyendo con su presencia a la creación en serie, como si la poesía se tratase de otro producto de consumo que se vende en los supermercados. Libros editados por herejes que entendiendo que su proyecto es el negocio editorial, publican y publican una especie de escoria literaria que no resiste ni el más mínimo control de calidad, pero que sin embargo deambula y vegeta entre eventos, recitales, o cualquier otro espacio donde se intente afectar la honorabilidad de una poesía sólida y bien estructurada. Por esta razón y dado que no es posible instalar la censura para evitar la reproducción de lugares comunes escritos en versos, es necesario diferenciar entre poetas con minúscula y poetas con mayúscula, poetas y poetitas, o hablante líricos y hablantes cínicos disfrazados de poetas.

Regresando a Aristóteles España y a su libro “LA ENTERA NOCHE LLENA” es necesario agregar que su poesía está diseñada con una gran solidez estructural, porque  si bien es cierto que, se trata de una poesía que evade las convenciones y normas de la poesía tradicional, hay detrás del verso una fonética de un ritmo dinámico, fluido, que permite que el lector se desplace con su vista y aprecie el sonido inaudible pero receptivo, en el silencio de la lectura personal.

 Otro concepto que la caracteriza es el de la originalidad de sus imágenes poéticas, con frecuencia encontramos versos inéditos, propios de la imaginación y sensibilidad artística del autor, y es grato aceptar que no especula con las palabras, siempre el texto tiene una clara coherencia dentro de la libertad con la que se construye una catedral poética, o un pan amasado con las manos y la sabiduría de una mujer campesina. 

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Están siempre presente los olores y los sabores, y la solemnidad de un templo que nos invita a la meditación y al respeto telúrico. Del poema “Detalles de la decadencia” cito algunos versos sueltos, que perfectamente podrían constituirse en otra unidad poética, porque estos poemas permiten la articulación de nuevos contextos, lo que los hace gravitantes independientemente del ordenamiento vital con que los estructuró el autor.

“Es el tiempo de los espejos que caminan / es el tiempo de la utopías escondidas en el armario / el tiempo de los ejércitos sin hipótesis ni balas / el de los cristos hechos a la medida del paciente”.

Los primeros tres versos corresponden al inicios de tres estrofas de “Detalles de la decadencia” y el último cierra el poema propiamente tal;  sin embargo, podrían perfectamente constituir, como lo señalaba, un nuevo texto, que además se destaca por la certeza y enigma de algunas de sus  imágenes.

¿Por qué  “es el tiempo de los espejos que caminan o el tiempo de los ejércitos sin hipótesis ni balas?”. Compleja pero atractiva misión de los lectores inteligentes que les interese descifrar el misterio de lo que a veces el poeta dice  sin decir.

Finalmente, es imprescindible e ineludible hacer mención de las ideas expuestas a través de sus poemas por el autor. Hay peso en su argumentación poética, sólidos conocimientos y una cultura sustentada en sus estudios y lecturas sistemáticas, una aprehensión de la historia del país, un bagaje de experiencias vividas al límite y que van desde sus propios dolores, cárceles, exilio, hasta sus propias decepciones, desamor, desencanto, desprecio y a veces odio; sin embargo, todo este poemario está atravesado por una constante, el optimismo y la proyección marcada con amor en su destino venidero.

 Página 9, un verso breve, sencillo, que completa su hemisferio masculino: “Para Mylene, el amor, el agua, los tiempos que vienen”.