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MIRANDO AL SUR - augusto alvarado


ROLANDO CÁRDENAS

<hr><h1><u>ROLANDO CÁRDENAS</h1></u>

Uno de los sueños que tenía Rolando Cárdenas era regresar a su tierra natal. A Punta Arenas. Luego de esos  trámites burocráticos indolentes, tenemos  al fin sus cenizas. Permanecen en una preciosa ánfora, al lado mío, arriba del escritorio.

Por Reinaldo E. Marchant
Centro de Estudios Sociales "Avance"

Rolando Cárdenas murió en 1990 y desde ayer 27 de octubre se halla en la Presidencia de la Sociedad de Escritor, en mi escritorio...
 
El gran poeta magallánico murió en la probreza casi absoluta y su obra, inédita pero premiada, y muy destacada por su amigo Jorge Teillier, vino a conocerse mucho después.
 
Fiel a la tradición funesta de Chile, tardíamente se vino a saber que había en un enorme poeta.
 
La Unión Chica, boliche poético donde solían recalar los más conspicuos personajes de las letras, recibía a menudo al querido vate de Punta Arenas, que llegaba sin molestar a nadie, se ubicaba en el rincón de rigor y abría la boca sólo para humedecer la tristeza de la vida.
 
De pocas palabras, callado a veces en extremo, Cárdenas pasaba tardes enteras con amigos extrañables como Enrique Volpe, Mardoqueo Cáceres, Jorge e Iván Teillier, y Poli Délano. De tanto en tanto, nos sumábamos algunos escritores jóvenes.
 
Se hablaba mucho de literatura y se bebía con dignidad y orgullo.
 
Como en ocasiones sucede, la muerte no tardó en llegar. Primero se llevó a Iván Teillier. Luego, a su hermano Jorge. Enseguida le tocaría el turno a Rolando Cárdenas. Más tarde desaparecía Carlos Olívarez y Enrique Volpe. Uno de los más insólitos sobrevivientes es Mardoqureo Cáceres, a quienes muchos lo creen muerto: poco se le ve en La Unión Chica. Dice que de pronto sale únicamente para atemorizar a los oportunistas.
 
Uno de los sueños que tenía Rolando Cárdenas era regresar a su tierra natal. A Punta Arenas. Luego de esos  trámites burocráticos indolentes, tenemos  al fin sus cenizas. Permanecen en una preciosa ánfora, al lado mío, arriba del escritorio. Cuando algunos escritores molestosos amenazan con venir a exagerar la tranquilidad, le digo que lo hagan ahora mismo. De paso les digo que estaré con Rolando Cárdenas... ¡Nadie osa venir!
 
Mardoqueo Cáceres tiene razón: hay escritores exageradamente miedosos.
 
El 29 de octubre la Sociedad de Escritores realizará un gran homenaje a este valioso y especial poeta. Será a las 19 horas en Almirante Simpson 7 de Providencia.
 
El día 30 sus restos serán trasladados a su terruño natal, donde será llevado a los bares que frecuentaba y la comunidad local le brindará un hermoso homenaje.
 
Ese día Rolando Cárdenas descansará en paz.
 


ENTREVISTA CON ALEX BOWEN

<hr><h1><u>ENTREVISTA CON ALEX BOWEN</h1></u>

"Estuvimos muy cerca de ir a la guerra"

Diego Lerer
Clarín de Buenos Aires

Uno de los principales referentes de la renovación que se está llevando a cabo en el cine chileno, el director Alex Bowen filmó el año pasado en Punta Arenas, Mi mejor enemigo, acaso la película que más contacto tiene entre el país vecino y la Argentina: no sólo porque se trata de una coproducción (con Matanza Cine, la productora de Pablo Trapero) sino porque se centra en el conflicto —que pudo llegar a ser bélico- entre ambos países por el Canal de Beagle.

La película —como la reciente Machuca— no toma los aspectos "macro" del conflicto, sino que elige una pequeña historia, la de un pelotón de soldados chilenos enviados a proteger una línea fronteriza de sus rivales argentinos, y lo hace con muchos momentos de comedia. Los protagonistas son los chilenos Erto Pantoja, Nicolás Saavedra y Felipe Braun, junto a los argentinos Miguel Dedovich y Jorge Román.

"Hablo de las víctimas, los que estuvieron en las trincheras —dice Bowen, de paso por Buenos Aires—. Algunos criticaron que no hago alusión a las dictaduras que gobernaban ambos países, pero no era mi intención de hablar directamente de eso. Quería hablarle a una generación de chilenos a la que se les dijo que había que matar argentinos. Y nunca se les dijo que había que parar".

Según Bowen —que tardó seis años entre su primera película, Campo minado y ésta— ese es uno de los motivos que fomentan la persistente y absurda rivalidad entre ambos países. "Cada partido de fútbol con la Argentina, o la Copa Libertadores, es un desafío nacional, como si el deporte fuera una forma más civilizada de la guerra. O la Copa Davis, por ejemplo. Hay una generación de chilenos que hoy tiene alrededor de 45 años que creció rodeado de ese odio, gente del pueblo que si le puede echar un auto encima a un argentino lo va a hacer. Sentí que había que ponerle coto a eso: es algo terrible".


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Título: Mi Mejor Enemigo
Co-producción: Chile, Argentina, España
Año de realización: 2005
Director: Alex Bowen
Género: Comedia-Drama

Producción: Alex Bowen / Pablo Trapero

Producción ejecutiva: Adrián Solar - Hugo Castro

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LUIS SEPÚLVEDA

<h1><u><hr>LUIS SEPÚLVEDA</H1></U>

Con su primera cinta "Nowhere" compartió el premio con
el director argentino Fernando Solanas

El escritor y cineasta chileno Luis Sepúlveda y el realizador argentino Fernando "Pino" Solanas fueron galardonados este martes ex aequo (compartido) con el Premio del Público en el certamen de los VI Encuentros Cinematográficos Sudamericanos de Marsella (sur de Francia).
 
Sepúlveda, que acudió al festival celebrado en el cine El Prado de esa ciudad, se llevó el premio por su ópera prima, "Nowhere", de 2001, protagonizada por la actriz española Angela Molina.
 
En la película, Sepúlveda, más conocido por su trabajo como escritor, narra la historia de cinco hombres secuestrados por militares chilenos y conducidos a un campo de concentración improvisado en una estación de tren abandonada durante la dictadura.
 
El galardón a Solanas fue otorgado por el documental "Memorias del saqueo" (2003), sobre la situación argentina entre 1976 y 2001, y da cuenta del proceso de decadencia económica, social, política y cultural en el que se sumió el país.
 
El Premio de la Juventud del festival de Marsella se lo llevó el filme "La mina", del argentino Víctor Laplace, otorgado por un jurado de jóvenes de varios liceos de la ciudad francesa.
 
Los VI Encuentros Cinematográficos Sudamericanos de Marsella, inaugurados el pasado día 30 y clausurados este martes, tuvieron este año como invitado especial a Chile y dedicaron un homenaje al poeta Pablo Neruda con motivo del centenario de su natalicio. (EFE)


CUMBRE DE LOS PUEBLOS

<h1><u><hr>CUMBRE DE LOS PUEBLOS</h1></u>

ADHESIÓN DE "MIRANDO AL SUR"


PAPELERAS

<hr><h1><u>PAPELERAS</h1></u>

Entrevista con el ministro de Ganadería del Uruguay José Mujica:

"Si las papeleras contaminan, el gobierno tiene el compromiso público de dar marcha atrás"

www.diarioelargentino.com.ar
 

El ministro de Ganadería, Pesca y Agricultura del gobierno uruguayo, José "Pepe" Mujica, concedió una entrevista a EL ARGENTINO para analizar la controversia por las plantas de celulosas. Es la primera entrevista que un alto funcionario del gobierno de Tabaré Vázquez concede a un medio argentino sobre este tema.

Es la primera entrevista periodística que un alto funcionario del gobierno de Tabaré Vázquez concede a un medio argentino sobre este tema. Además, Mujica representa un emblema de la memoria histórica que dio sustento al Frente Amplio para llegar a ocupar la primera magistratura en Uruguay. Por eso, no se trata de una voz de un funcionario, sino acaso la de un hombre que tiene sobre su conciencia la importancia de la coherencia de vida.

El encuentro se realizó el miércoles pasado en su despacho ministerial en Montevideo y el diálogo duró casi dos horas. Si bien sostiene que aplicando la tecnología y los controles que se ejercen en Finlandia no habría nada que temer, asegura que al primer indicio de contaminación el gobierno tiene el compromiso público de dar marcha atrás con la iniciativa. Decisión que fue discutida en el propio gabinete del presidente Tabaré Vázquez. Más allá de esta postura, Mujica agrega que no está dispuesto a desangrarse por las papeleras ni a sacrificar la relación de los pueblos por el emprendimiento. Cuestionó también el modelo de forestación, por ser de monocultivo y atentar con la diversidad de la propia naturaleza; aunque asume ahora los costos de la política de los hechos consumados. Con respecto a la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú, sostuvo que comparte el cuestionamiento sobre la advertencia de protección al medioambiente y que eso lo obliga como gobierno a hacer las cosas sin margen del más mínimo error. "Si las empresas contaminan, debemos como gobierno dar marcha atrás", sostendrá en varias oportunidades y reconoció que el veredicto de la Comisión Binacional si bien no será vinculante para los Estados, será un buen convidado de piedra que habrá que poner a consideración. Y advertirá que ser un juntador de votos, al político no le da título de sabio y que por eso hay decisiones que deben tomarse conjuntamente con los científicos. No obstante estas definiciones, quedará claro que su gobierno le dará una oportunidad a las papeleras para que demuestren que no contaminarán el medioambiente como sostienen las empresas en sus países de origen.
 

-¿Qué lectura tiene sobre la controversia por la instalación de las dos plantas de celulosas en Fray Bentos?

-Es un lío bárbaro. Estoy esperando que pase el tiempo electoral en Argentina para dimensionar el tema. Nosotros, heredamos una ley de promoción de la forestación, que habría que llamarla del monocultivo del eucalipto para producir pulpa de celulosas. Porque la causa original está en su majestad la computadora, que rompió el equilibrio del consumo de papel en el mundo y como en esta parte del mundo la tierra está barata, ingeniosamente el mundo rico decidió financiar y presionar para que se crearan nuevas cuencas productoras de celulosas. El Banco Mundial se puso generoso y se ofrecieron varios lugares. Y como siempre, los latinoamericanos faltos de plata, ni lentos ni perezosos -porque los gobiernos son de corto plazo-, en Uruguay descubrieron que los árboles tenían una posibilidad de corte más acelerada que en otras partes por la conformación del suelo y que la tierra estaba barata y bastante despoblada. Así empieza el Uruguay forestal, que en realidad está mal denominarlo forestal.

-¿Por qué sostiene que Uruguay no es forestal?

-Porque nunca ví que la naturaleza haga el mamarracho de hacer un bosque con una sola especie. Eso es un invento del hombre, para la ecuación de la rentabilidad. La Naturaleza hace las cosas mucho más complicadas. Crea sotobosques con diversidad de especies y todas esas particularidades que tiene el monte nativo. La Naturaleza cree en la diversidad y en los equilibrios permanentes y el hombre rompe con eso.
 

-¿Cómo se entiende que un gobierno "progresista" como el suyo, hoy se encuentra ejecutando un anuncio del neoliberalismo?

-Creo que las pilas están muy cargadas, pero no he visto ninguna manifestación popular que sostenga que se renuncia al uso del papel. No he visto levantar en el planeta la consigna "Arriba los dedos, abajo el papel". Todos vamos a seguir usando papel y en algún lado hay que producirlo. Entonces compro papel, pero que se haga en otro lado, donde los que se embroman sean otros, me parece que no es defendible como argumento. Si considero que la producción de pasta de papel es tan negativa que no se tiene que solventar, no debemos consumir papel.

-Pero, de lo que se trata es que se produzca sin afectar al medio ambiente.

-Tecnológicamente eso es posible, porque en Finlandia el problema está resuelto. Las inversiones para corregir son caras, y ese es el problema.

-¿Quiere decir que el gobierno seguirá adelante con estos emprendimientos, pero está preparado para cerrarlos en caso de contaminación?

-Si, por supuesto que sí. El gobierno las tiene que eliminar si generan el menor problema al medioambiente. Esto está hablado al máximo nivel de gabinete. Lo que deberíamos exigirnos entre todos, es crear un tribunal técnico del Mercosur. En la cuenca de los grandes ríos tenemos que crear un organismo que sea eminentemente técnico y que tenga la preocupación de que se cuiden todas las aguas. Hay una parte de las manifestaciones de Argentina que me cae muy bien y es la parte que nos obliga a no perder el tiempo en el tema de los controles. No nos podemos permitir hacer macanas. Algún día los finlandeses y los gallegos se van a ir, y los pueblos y el río seguirán en el mismo lugar. En todas partes de la tierra hemos trabajado mal con la Naturaleza y es hora de cambiar.

-El pasado siempre dice cosas que interesan al futuro. Teniendo en cuenta los antecedentes de estas empresas, tampoco hay demasiadas garantías de que vayan a cumplir con el precepto de no contaminar.

-Los finlandeses son prolijos. En el pasado papelero de España hay cosas lamentables y las sabemos. Si estas tecnologías no cuidan el medioambiente se tendrán que ir. Esto es como en la industria del cemento. Hay que gastar en los filtros para no dañar el aire, sino se invierten en filtros, se ahorrarán mucha plata, pero no se podrá vivir en el pueblo. Ya nos pasó. Por eso, el Estado tiene que tener una actitud francamente policial y de controles sistemáticos. Con la presión regional y la importancia del agua, y la opinión pública tanto de Argentina como de Uruguay -que también está preocupada por esto-, no hay margen para el más mínimo error.

-Si hay un argentino más parecido al uruguayo, ese es el entrerriano. Pero es evidente que existe un conflicto social de suma gravedad.

-No vamos a ir a la guerra y menos con argentinos, pero existe ese nivel de conflictividad, es evidente. El asunto se nos escapó a todos y terminamos todos embromados. Tenemos un Mercosur abollado que es un asco y lo estamos debilitando cada vez más. Más allá del papel, terminamos embromados por los estúpidos orgullos nacionales, que para lo único que sirven es para que nos alejemos más de la necesidad de la supranacionalidad latinoamericana, que es una deuda que tenemos por delante. Y ese es el único camino que avizoro para equilibrar en algo la enorme distancia que nos sacó el mundo central. Siento que Brasil y Argentina tienen una responsabilidad muy grande en el destino futuro de América Latina y esa responsabilidad va más allá de ellos. Tendremos una América Latina distinta si logramos que la Amazonia se junte con la Pampa, caso contrario no tendremos nada. Y el papel del Uruguay, que siempre fue un Estado tapón, tiene que ser el de un Estado puente.

EL CONFLICTO SOCIAL 

-Más allá de su creencia de especulación electoral, el conflicto es social y tiene demasiado tiempo...

-Es cierto, la ciudadanía tiene pantalones largos. La única garantía de que se cumplan las cosas, es en definitiva que haya conciencia en la gente. Porque los gobiernos pasan, sabemos que las empresas en sus países pueden hacer las cosas bien, pero en el área del subdesarrollo hacen cosas que en el mundo central no la harían. Entonces, que allá hagan las cosas bien, no es una garantía de que la van a hacer bien aquí. La única garantía es que apliquen la tecnología adecuada, más allá de las inversiones y los costos. Y los finlandeses son capitalistas serios, porque planifican a largo plazo. No son inocentes, quieren ganar, pero saben que tienen que ganar haciendo las cosas bien.

-Uruguay es un país que protegió al agua...

-Es uno de los pocos países en donde usted abre la canilla y toma agua. Pero también hemos sido campeones mundiales en el fútbol y miremos cómo estamos jugamos ahora. De historia no vivimos.

-Es cierto. Pero "el oro azul" como se denomina al agua, será motivo -según sostienen los entendidos- de futuras guerras mundiales. El Acuífero Guaraní no es sólo el agua que está debajo, sino también las aguas superficiales.

-En estas cosas necesitamos autoridades supranacionales. Y lo necesitamos en varios frentes. Lo necesitamos en la aftosa, no sirve de mucho combatirla en un sólo país, si el vecino no hace nada. Estamos en una necesidad geopolítica, donde las fronteras políticas han quedado chicas frente a las fronteras ambientales o ecológicas. He vuelto a leer a Platón. Y le digo esto porque las decisiones científicas tienen que encuadrar a las decisiones políticas. Y pienso que a veces los políticos podemos parecer bárbaros en el marco de estas decisiones. Estados Unidos no firmó el acuerdo de Kyoto, es poderoso, invade a cualquiera y hace lo que quiere. Pero, lo que le está ocurriendo al mundo, me lleva a pensar que para algunas cosas hay que convocar a los sabios para que gobiernen. Los científicos más destacados del planeta vienen advirtiendo sobre el cambio climático y el gobierno más poderoso de la tierra no los escucha y ahora la humanidad en su conjunto paga esas consecuencias. El tener voto a uno no le da patente de sabiduría. Uno puede tener muchos votos, pero puede ser una bestia en las decisiones de gobierno. Entonces hay determinados temas en donde tienen que tallar otro nivel de gente y hay que consultarlas antes de tomar decisiones. Soy un buen juntador de votos en Uruguay, pero no tengo autoridad científica para decir cómo hay que cuidar a la Naturaleza. Por eso, tengo que servir a quienes tienen ese conocimiento.

-Existen algunos intentos. La Comisión Binacional se orquestó para eso. ¿Qué pasa si recomienda que no es conveniente la instalación de las plantas?

-El veredicto de la Comisión tiene una vinculación ética. Y si sostiene que no es conveniente, sería un elemento que hay que colocarlo arriba de la mesa y se transformaría en un muy buen invitado de piedra. En lo particular, no me voy a desangrar por unas papeleras. Serán inversiones importantes, pero no me voy a desangrar por ellas. Le quiero asegurar que no soy afecto a un país productor especializado en la pulpa de papel. No es mi modelo de país. Quisiera trabajar en un país que concilie el árbol, la vaca y la oveja. En todo caso, un país que genere madera, pero para trabajar.

-Son conscientes que aunque las chimeneas de las papeleras larguen humo, las manifestaciones seguirán. ¿O acaso están apostando a la política del cansancio?

-No, de ninguna manera estamos apostando a la política del cansancio. A la corta o a la larga, Uruguay tendrá que darle participación e información en los controles a la Argentina. La única manera que podemos encaminar esto es haciendo las cosas bien. Y que Argentina participe en los controles con técnicos no comprables. Es muy grande lo que hay en juego. Nosotros no podemos seguir alimentando este problema, antes prefiero quedarme sin papeleras. En definitiva, la causa que impulsa el movimiento ecologista es noble y la comparto. Comparto que no se pudra el medioambiente. Y si estas industrias embroman al medioambiente, tenemos el compromiso público de poner marcha atrás. Eso costará mucho, sin duda, pero habrá que hacerlo. Lo que el hombre hace, el hombre lo deshace.


LAUTARO ¿MESTIZO?

<hr><h1><u>LAUTARO  ¿MESTIZO?</u></h1>

Prof. Pedro Godoy P.

Centro de Estudios Chilenos CEDECH

El personaje cabalga sobre la historia y la leyenda. Como relámpago irrumpe en los albores de nuestra Historia. Encabeza tenaz resistencia y, más que eso, organiza una ofensiva que está a punto de alcanzar Santiago de la Nueva Extremadura. Se cubre de gloria en Tucapel donde –nada menos-  derrota al capitán general Pedro de Valdivia.

La condición mestiza se alcanza vía sanguínea y también cultural. Lo frecuente es nuestro mundo es la mixtura de sangres que genera un producto que asocia rasgos de una y otra raza. No obstante, también está el acoplamiento de usos y costumbres, pautas de comportamiento y sistema de valores, lenguas y confesiones, hábitos y técnicas...

Lautaro –o Laf- Taro que significa “Halcón Ligero”- no es genéticamente, sino en lo cultural mestizo. De párvulo vive en el recién fundado Santiago. Allí aprende castellano y un fraile doctrinero lo bautiza como Alonso. Convive con los peninsulares y Valdivia lo recluta por vivacidad  como ordenanza. Como tan se convierte en eximio jinete.

Maneja el caballo –supremo artilugio de la guerra-. Constata, in situ, que hombre y bestia son cosas diversas. Capta que los barbudos recién llegados son de carne y hueso sujetos a la  enfermedad y la muerte, a la alegría y la nostalgia.  De ellos asimila tácticas y estrategias. Al regresar al terruño ya es un mestizo, Su horizonte se ha ensanchado. Consigue que lo designen superlonco y no por fortaleza física, sino por carisma. Introduce modalidades novedosas de guerra. Lo mortifican supersticiones de sus compatriotas que obstaculizan la confrontación. Introduce la caballería, armas de fuego y  ataques por oleadas sucesivas amén de servicio inteligencia y contrainteligencia.

No logra dos metas: que los caciques mapuches ensanchen su concepción de patria y que los otros pueblos amerindios integren un Frente Amplio. A aquéllos les basta con liberar Arauco y éstos repudian el liderazgo mapuche. Morirá en Peteroa –a mano de flecheros picunches leales a Madrid- cuando, con raleada tropa, marcha sobre Santiago. Su genio y figura lo rescata en las estrofas de “La Araucana” un joven militar hispano aficionado a la poesía: Alonso de Ercilla y Zúñiga. 3 siglos más tarde se fundará  -inspirada en ese texto- la Logia Lautaro. Propósito: emancipar  a América. Aquel es otro galopar del mestizo que encabeza aquel brote de rebeldía al promediar el siglo XVI.   

 


NERUDA + GABRIELA + ALLENDE

<h1><hr><u>NERUDA + GABRIELA + ALLENDE</h1></u>

1964. Campaña presidencial. Neruda y Allende recorren el país y se detienen ante la tumba de Gabriela Mistral, en Monte Grande. Neruda describe el momento en el diario “El Siglo”.

Archivo Margarita Aguirre

No sé si en otros países, por lo menos en países extensos y poblados, se comprenderá la importancia de ciertos escritores nacionales, de lo que significan para mi pequeño país. Se sabe en todas partes que Gabriela Mistral, poetisa chilena, obtuvo el Premio Nobel algunos años antes de morir. Este premio reconoció la existencia de una poderosa escritora universal. Pero para ocho millones de chilenos la poetisa tuvo muchos otros significados. En primer lugar tenemos que saber que se trata de una mujer de pueblo y esto es mucho decir para esta república. En nuestras universidades hay muy pocos hijos de obreros y ni uno solo de campesino. Las grandes fuerzas conservadoras de America Latina se empeñaron desde hace más de un siglo en mantener a las clases populares en un oscuro subterráneo.

Tenemos muchos millones de analfabetos. Es difícil para la gente mandar sus niños aun a las escuelas primarias. Por lo común los niños empiezan a trabajar a edad muy temprana. Gabriela Mistral pudo salir del subterráneo: era demasiado luminosa para permanecer ignorada en la inmensa multitud de los pobres.

Pero fue muy duro su aprendizaje y ella lo recordó siempre. Lo importante es que esta niña del pueblo, transformada por su poesía en una gran conciencia de nuestro tiempo, sigue después de muerta teniendo un papel central en la vida chilena. No sólo los críticos literarios la recuerdan, sino las Universidades y los gobiernos, las escuelas y los Parlamentos. En Chile ella es un aglutinante de la nacionalidad. La bandera de Chile tiene una estrella blanca sobre campo azul. Pero verdaderamente Gabriela Mistral es también una estrella invisible en la bandera, estrella que todos ven hasta en los más lejanos sitios de mi patria.

Esto para contar que hace algunos días pasé por el sitio donde reposan los restos de la poetisa. Todo es asombroso en aquella tumba. Yo mismo obtuve el terreno para que ella descansara allí, en Monte Grande, en la aldea en que nació. Yo mismo escogí aquel sitio en una colina.

Gabriela Mistral vivió en todas partes, en Italia, en Brasil, en España, en los Estados Unidos. Y dentro de Chile en el norte del desierto de Atacama y en las soledades de la Patagonia. Pero dejó escrito en su testamento que la enterraran en su aldea, en Monte Grande. Yo cumplí con sus deseos. Busqué un rincón de tierra y los escritores entregamos ese sitio al gobierno. Los escritores pusimos una gran lápida de piedra y el Estado trasladó allí la sepultura de ella. Y allí la dejó abandonada.

Algo peor pasó con sus libros, con sus originales, con sus manuscritos, con sus derechos de autor. Aprovechándose de que ella murió en Estados Unidos, los norteamericanos se apoderaron de todo eso. Ni en una antología pueden figurar sus poemas sin pedir permiso a algún yanqui. Miles de versos inéditos se han sepultado en la Biblioteca del Congreso de Washington. Pero si estas cosas son arbitrarias, son poca cosa al lado del cobre, del salitre, del estaño, del manganeso, del petróleo que se llevan los norteamericanos. Poca cosa, pero muy parecida.

Gabriela Mistral era una amalgama de todos estos metales, de todos estos minerales. Su poesía es ferruginosa, dolorosa y volcánica. Su alma no ha sido separada de nuestra tierra. Allí pues está dormida, allí en Monte Grande, mi compañera errante. En aquella tierra reseca. Nunca llueve. Los montes se levantan como inmensas manos de tierra. No hay más vegetación en las alturas que los gigantescos y espinosos cactus. Por abajo se juntan dos valles que el río Elqui ha cortado en la piedra. Álamos e higueras sin hojas, como centinelas desnudos, bordean el delgado torrente. Desde la tumba mirando hacia la altura no se ven animales ni seres humanos. Sólo las espinas de los cactus. Los montes metálicos, las grandes piedras verdes y grises, el duro cielo azul que jamás tiene una nube. Pocas veces el viajero siente el peso de una soledad tan aplastante.

Pero esta soledad cuya grandeza tiene tanto contacto con la poesía de Gabriela Mistral, estaría bien si no fuera por la miseria de su tumba. No hay una flor, ni un asiento para el viajero; no hay nada sino aquella piedra olvidada con su nombre. Y aquí vienen las escuelas y los niños, cantan los versos de ella contemplando el total abandono de su sueño.

Yo iba de un sitio a otro acompañando a Salvador Allende, hablando con los campesinos y con los aldeanos, indicando el camino del pueblo, llevando las noticias del mundo, iluminando también con mi propia poesía la dura lucha política que culminará el 4 de septiembre próximo. Cuando pasábamos, Salvador Allende, candidato de las fuerzas populares, me pidió que nos detuviéramos en la tumba de aquella estrella invisible de la bandera chilena. Algunos campesinos se reunieron y junto a la tumba abandonada dije algunas palabras.

Dije que el olvido material de aquel sitio de peregrinación era también el símbolo del pasado de mi patria. Y que allí conmigo, en aquel minuto, mirando las ásperas cordilleras y haciendo también una promesa de piedra, estaba el símbolo viviente de las futuras transformaciones, el candidato del Movimiento Popular a la Presidencia de la República.

En la tumba de Gabriela Mistral, en aquel minuto, estaban juntos el doloroso pasado y la esperanza.


AZUL Y BLANCO

<HR><H1><U>AZUL Y BLANCO</H1></U>

Por Isabel Lipthay 

 
a Europa
 

 

 

¿he de pisar con incógnitos

 

pies azules tu suelo?

 

¿he de golpear con 

 

nudillos congelados

 

a tu puerta?

 

¿he de lanzar mi moribundo

 

aullido en medio

 

de la nieve

 

para que me dejes entrar unos

 

segundos en tu reino,

 

atisbar maravillas

 

de vedadas vitrinas,

 

tus rozagantes

 

niños yendo a la escuela

 

ya desayunados?

 

 

me asfixio 

 

en este container,

 

somos muchos

 

me congelo

 

no tengo zapatos

 

no tengo camisa

 

estoy desnudo

 

 

mírame Europa

 

los labios reventados

 

de agotamiento   

 

de hambre

 

de frío 

 

 

congelado

 

 

"no me basta²

 

me dices sentada al fuego

 

detrás del vidrio doble

 

mirándome temblar

 

sin zapatos

 

desnudo

 

sobre la nieve

 

 

nada tengo

 

¿no te basta?

 

ah sí, 

 

tu misericordia infinita

 

te alcanza

 

para enviarme al hospital

 

unos días hasta que

 

se descongelen mis pies

 

y pueda permanecer parado

 

para contestar tus preguntas,

 

y mañana me subas 

 

dopado   amarrado

 

a un avión

 

de regreso a mi pasado

 

sin futuro

 

 

¿en qué te has convertido

 

Europa?

 

 

mírame bien

 

¿no me reconoces?

 

soy el mismo que

 

en tu vacaciones cocina

 

aquellos platos deliciosos

 

que muestras a tus amigos

 

en diapositivas a tu regreso,

 

el del ajo, los sabrosos

 

condimentos,

 

el pescado fresco

 

sirviéndotelo a orillas

 

de mi mar,

 

el que te lleva en bote

 

a recorrer las grutas,

 

el de la risa

 

el de la pensión sencilla

 

el de la artesanía bella y barata

 

que hacen durante siglos

 

los de mi aldea

 

¿por qué no me reconoces

 

si allá eres feliz

 

y entonces tu risa 

 

lo inunda todo?

 

¿cómo puedes cambiar

 

así?

 

casi no te reconozco

 

en tu soberbia

 

 

pero a qué te digo

 

estas cosas

 

si me dejarás morir

 

de cualquier forma,

 

me dejarás morir

 

y dirás que fue mía la culpa,

 

que cómo se me ocurre

 

desnudarme 

 

sacarme los zapatos

 

en medio de la nieve

 

frente a tu ventana

 

tu sillón   tu estufa

 

tu estética  

 

 

admítelo   

 

sí, admítelo,

 

rompo tu estética

 

con mi pobreza

 

es tán blanca tu nieve

 

y vengo yo a ensuciarla

 

con mis desnudos

 

pies azules

 

 

 sin embargo 

 

después que me hayas

 

forzado al regreso,

 

seré yo de nuevo

 

quien ponga aceite

 

de oliva en tu ensalada

 

junto al queso de cabra

 

las aceitunas y el pescado

 

el próximo verano

 

bajo las estrellas

 

a orillas del mar

 

después que te hayas

 

bebido todo el sol

 

del mediodía

 

 

seré yo el que cambie

 

las sencillas sábanas

 

del lecho en que descanses

 

en medio de mi sol

 

de mi gente

 

de mi pobreza

 

lo que tu cámara encontrará

 

exótico de nuevo

 

y tu risa celebrará todo

 

y serás otra vez feliz

 

como siempre,

 

y harás como si

 

no me hubieras visto

 

nunca

 

con mis desnudos

 

pies azules

 

en tu nieve

 

tan blanca

 

 

münster, 10.1.97