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MIRANDO AL SUR - augusto alvarado


HUGO VERA MIRANDA

<hr><h1><u>HUGO VERA MIRANDA </h1></u>

“TODO ESTÁ GRABADO EN EL DISCO DURO DE LA INFANCIA”

 

Entrevista de Ramón Díaz Eterovic.


Hugo Vera Miranda es un autor que vive la poesía como una manera lúdica y lúcida de enfrentar la vida. Afincado en su ciudad natal de Puerto Natales, pasado los cincuenta años de edad, recoge por primera vez sus poemas en el libro El tigre de la Memoria que acaba de publicar la editorial La Calabaza del Diablo. Nació el año 1951 y su vida ha transcurrido entre su ciudad de origen y Buenos Aires, donde siguió estudios de psicología, trabajó de librero y durante un tiempo editó la revista de poesía El Trauko. Sus poemas han sido publicados en revistas chilenas y extranjeras. También en la antología Poesía InSurgente de Magallanes y algunos de ellos han sido traducidos recientemente al inglés. Edita en la Internet la revista Inmaculada Decepción (inmaculadadecepcion.blogspot.com)

El tigre de la memoria se puede leer como el testimonio de un poeta que procura asirse de los cuernos de la luna mientras la vida lo golpea a mansalva. Diario de ruta, crónica de nuestra época, bofetada al acomodo. No deja indiferente a sus lectores. Propone una poesía escrita desde la lucidez y el coraje. Todo en ella tiene el feroz latido de lo auténtico y al abordar su lectura se adquiere la conciencia de estar frente a un poeta que exhibe sus vísceras -que no se esconde ni disfraza-, y que al exponerse muestra el desasosiego del hombre en medio de la incertidumbre y aparente pérdida de sentido del mundo de hoy.

Conocí a Vera Miranda el año 1985, en Buenos Aires. Veinte años después, aprovechando una reciente y fugaz visita a Puerto Natales, pudimos conversar de su poesía y de El Tigre de la memoria, libro llamado a ser uno de los más destacados entre los publicados en nuestro medio durante los últimos años.

-Pudiendo hacerlo antes, publicas tu primer libro pasado los 50 años. ¿Cuál es la razón de tu silencio, de no desesperar con la publicación de tus textos como suele ocurrir con muchos poetas?

Lo que pasa es que a los 49 años era muy niño aún para publicar un libro. Pasados los 50 sigo siendo niño pero todos mis dientes de leche desaparecieron. Cansado de perder papeles en donde anotaba mis poemas, los agrupé en un sobre papel madera y se los envié a diversas editoriales ubicadas en Tanzania, Madagascar y Burquina Faso. Ninguna respondió. Entonces aparecieron “los chicos” de La Calabaza del Diablo ofreciendo un millón de euros y se llevaron los originales.

-¿Qué representa la memoria en tu poesía?

Todo está grabado en el disco duro de la infancia. El pasado es el permanente presente que aboga su lugar junto al diario transcurrir del melodrama cotidiano. ¿Qué sería de mí sin mí? Sin aquellas formidables cataratas de recuerdos en donde una monja, un bombero y un caballo desenfrenado, cruzan por la calle principal de mi pueblo. Y no estoy hablando de Bergman, sino que de algo que me toco observar un domingo de hace mil años atrás.

-¿Cuál sería la llave que el lector debería tener en cuenta al abrir tu libro?

Lo que trato de decir en el poema es el sentido de una vida desolada que a más de alguno pueda provocarle una carcajada. “Estoy mal, ahora ríanse”, sería el emblema. Obviamente que trato de hacerlo de una manera que no parezca declaración de futbolista después de un partido.

-Las mujeres son una presencia destacada en tu libro. ¿Qué pasa con el diálogo que estableces con ellas en tu poesía?

Las mujeres son un bien absolutamente necesario. Yo no podría caminar un metro sin ellas. Ellas pueden caminar miles de kilómetros sin mí. Nos llevamos cada día peor y en cuanto nos encontramos la fiesta es amplia y el corazón en calma. Puedo cambiar el paraíso por el abrazo de una mujer. Una mujer que perfectamente podría llevarme al infierno. Me gustaría robarles el secreto sagrado.

-Ningún escritor parte de la nada, hay lecturas y relaciones con la literatura de todos los tiempos. En tal sentido, ¿cuáles son los autores con los que dialogas con mayor afinidad?

Tengo mis ángeles protectores y generalmente voy armado con un libro por las calles del pueblo. Nunca salgo sin un libro de Huidobro, Anguita, Rimbaud, Baudelaire, Arango, y otros cómplices. Yo, que hasta los treinta años no había leído ninguno, siempre debo tener a mano un libro. La lista de “mis santos” no son más de diez, en los que se encuentra mi hermano Celine y mi primo Artaud.

-Durante muchos años viviste en Buenos Aires, donde te vinculaste con escritores, editaste una revista, trabajaste de librero. ¿Qué rescatas de toda esa experiencia?

Buenos Aires es una ciudad que merece ser vivida. De ella aprendí el noble valor de la amistad -existen más de 1000 bares que se llaman “La Amistad”-; aprendí el ejercicio del afecto y el despojo, de involucrarme con escritores que no eran “vacas sagradas” a pesar de que sus libros se vendían como caramelos.

-¿Qué significa ser poeta en Puerto Natales y cuál es tu relación con el medio literario?

Ser poeta en Puerto Natales es como ser poeta en Nueva York. Pero antes que poeta soy papá, el tipo que paga sus impuestos, el almacenero de la esquina, el que jugó fútbol por la selección del pueblo y aquel que un día se enamoró de un maniquí. Ser poeta no hace la diferencia. En cuanto a la relación que pueda tener con el medio local es nula. Solo me junto con el escritor Jorge Díaz Bustamante para hablar de mujeres, fútbol y box. El resto de mis horas las ocupo en mis cosas cotidianas y en editar el blog Inmaculada Decepción. En él quise reunir todas las cosas que en literatura me gustaba. A través de Internet publicar lo que no estaba y aquello que estaba y que no tenía un lugar adecuado. De ser algo personal pasó a ser algo grupal y ya van en más de 30.000 las personas que han visitado Inmaculada Decepción

 


CONFLICTO CHILE- PERU

<hr><h1><u>CONFLICTO  CHILE- PERU</h1></u>

Combate de Angamos

Óleo de J. Salaverry 

 Prof. Pedro Godoy P.
Centro de Estudios Chilenos CEDECH
director@cedech.cl
 
Lima cuestiona la actual delimitación marítima  con Chile. Durante medio siglo, en virtud del principio de las 200 millas soberanas Chile, Perú y Ecuador las proclamaron como hinterland propio. En suma, un modelo de acción mancomunada de defensa de tres repúblicas que han protagonizado reyertas y fricciones desde la emancipación hasta apenas ayer. Los límites interestatales establecidos se ceñían a los paralelos. Esta frontera acuática, en apariencia equitativa, daña dos regiones peruanas: Tacna e Ilo, pues les  encierra en un triángulo que les restringe el horizonte oceánico. Los paralelos no consideran la curvatura suramericana apenas finalizado el litoral chileno. Este es un hecho. Basta contemplar el mapa.
 
Perú propone una línea equidistante que permite a ambas comarcas meridionales recuperar su condición de oceánicas recuperando 70 mil millas2 de Pacífico. No obstante, ello invierte la situación, perjudicando a Arica. Vale la pena preguntarse ¿cómo es posible que Torre Tagle esperara medio siglo para la presente reclamación? Chile argumenta que la delimitación acorde a los paralelos es "cosa  juzgada" y  los años avalan su terquedad y actualizan el dogma de la intangibilidad de los Tratados que usa nuestra Cancillería. Por otro lado la propuesta limeña suprime la opción -remota, pero opción- de dotar a Bolivia de corredor paralelo a la Línea de la Concordia, enclave portuario y 200 millas.
 
La reacción, en nuestros países, ante la pretensión peruana no se hizo esperar. Chilenofobia allá y peruanofobia aquí y los bolivarianos denunciados como "enemigos de la patria" y "pasados de moda". Quienes abogamos por la complementación y la paz entre los segmentos de la Patria Grande hemos quedado a la intemperie. Tsunamis chauvinistas lo inundan todo. Hay tambores de guerra. Campea el odio allá mezclado con resentimiento y aquí con prepotencia. Santiago siempre contempló con desdén la Doctrina Toledo atinente a control recíproco de adquisición de armas. A renglón seguido, para anestesiar a las FFAA -humilladas por la violación de los DDHH- se embarcó en cuantiosas adquisiciones de artefactos bélicos.
 
La situación es equivalente a la vivida entre 1978 y 1982 con Argentina por el Beagle. En virtud de esa experiencia de la cual se emerge por la mediación vaticana hoy exigimos sensatez a nuestros gobernantes y nuevamente como en aquellas sombrías jornadas suplicamos a ambos Episcopados tomen cartas en el asunto. Repúblicas como las nuestras -empobrecidas y endeudadas- no deben padecer la tirantez ni una guerra fría. Una guerra caliente sería un suicidio. Las insolencias patrioteras de aquí y los rencores nostálgicos son tóxicos e impiden una complementación beneficio mutuo. Las bravatas a nada conducen y lo urgente es el diálogo fraternal sin puñal bajo el poncho y sin pistola sobre la mesa.
 
 
 
 


PUERTO NATALES

<HR><H1><U>PUERTO NATALES</h1></u>

CAMINO A LOS CIEN AÑOS

 

Augusto Alvarado

Mirando al Sur 

 

En el sur sur del Continente, allí donde Chile se hace más ancho y llega hasta acariciar las aguas del Atlántico, está enclavada la ciudad de Puerto Natales. Su fecha de fundación es el 31 de Mayo de 1911. En algunos años, casi seis para ser exactos, cumplirá sus primeros cien años de existencia.

El Centenario de Puerto Natales, la tierra que nos vio nacer, será una de las razones de ser de este blog. Recordaremos en estas páginas a los pioneros, a los hombres y mujeres que poblaron esa lejana tierra inhóspita de la Patagonia Austral. También a los que fueron forjando su grandeza, a los que han dejado testimonio de su historia, hombres y mujeres anónimos o casi desconocidos que no han tenido la suerte o la oportunidad de irrumpir en la memoria colectiva de los natalinos y magallánicos. Nos apoyaremos en esta tarea en lo ya hecho, en el trabajo de historiadores, cronistas, poetas, periodistas, investigadores que irán poco a poco engalanando las páginas de este blog. Pero también intentaremos realizar un aporte original, novedoso, nuestra propia percepción de los acontecimientos que marcan el pasado y el presente de nuestra querida “Patria Chica”.

Es cierto que hace varias décadas que estamos afuera, viviendo en la República Argentina, a la cual nos hemos vinculado, por razones geográficas y familiares, prácticamente desde el mismo día en que nacimos. Por tal motivo apelaremos al apoyo y consejo de los paisanos natalinos.

Los invito a colaborar, los invito a participar, a seguir construyendo juntos el sueño de grandeza de nuestro querido “pago chico”. Gracias a todos.

Los invito, entonces, a visitar:

www.puertonatales.blogspot.com

Gracias.


CHILE-PERU:

<h1><hr><u>CHILE-PERU:</h1></u>

UNIDOS Y CONTRA BUSH


Prof. Pedro Godoy P.
Centro de Estudios Chilenos CEDECH
 

 

Un poco tarde, pero... Me parece importante que desfilen uno tras otro o en columna compacta los manifestantes chilenos y peruanos en Mar del Plata. 

Ello será un repudio a una campaña de La Moneda y Torre Tagle en orden a enfrentarnos.  

Aquí, a orillas del Mapocho hay una ola de chauvinismo antiperuano. Ello por la delimitación de las 200 millas de mar en el limite que separa Arica y Tacna. Se acercan situaciones de mutua hostilidad entre dos pueblos de la Patria Grande y es hora de fabulosos negocios de las fábricas y de los mercachifles de armamento. 

La patriotería insolente de Chile y la patriotería resentida de Perú están en su salsa en Santiago y en Lima. Demos un mentís rotundo -sobre el suelo generoso de José de San Martín, Ugarte y Perón- al belicismo fratricida. 

Recordemos al juglar José Hernández con sus versos del Martín Fierro que cito de memoria:


"Los hermanos sean unidos,
en cualquier tiempo que sea.
Esa es la ley primera,
porque si pelean entre ellos,
los devoran los de ajuera"
 

 


AHÍ VIENE LA PLAGA

<h1><hr><u>AHÍ VIENE LA PLAGA</h1></u>

Por José Steinsleger
La Jornada – México – 2 de Noviembre 2005

Ningún cuadro de la "democracia realmente existente" podría ser más gráfico que el megaoperativo de seguridad desplegado con motivo de la asistencia del presidente George W. Bush a la cuarta Cumbre de Presidentes "de las Américas" (sic), que tendrá lugar en el tradicional balneario de Mar del Plata: 7 mil 500 efectivos de tierra, mar y aire; 250 manzanas céntricas ocupadas, miles de vecinos de la "zona liberada" investigados uno a uno, periferia urbana sitiada, tiradores de alta precisión en edificios estratégicos, navíos de la armada yanqui y argentina, un portaviones estadunidense y misiles inteligentes aire-aire "prestados" por el Pentágono a los cazabombarderos A4 de la fuerza aérea del país anfitrión.

A Manuel Aveque, trabajador marplatense, le inquieta la visita de Bush a la Argentina "... porque hay que ver cuántos inocentes mató y los que va a matar ahora cuando venga, si pasa un atentado". Uno de sus compañeros asevera: "Bush es una plaga: donde va mata" (Laura Vales, "Mar del Plata paranoide", Página 12, Buenos Aires, 30/10/05).

La cronista del matutino porteño recogió versiones de que la policía había comprado "... veinte mil bolsas para poner los cadáveres. Dicen que los guardaron en la municipalidad". Aveque disiente: no es el gobierno local quien las compró (las fundas), sino que los estadunidenses las trajeron. "Fundas y algo de 4 mil ataúdes que transportaron en los Sea-Harriers", aclara.

Laura pregunta si no es muy complicado pensar que van a traer esa cantidad de ataúdes. Aveque dice que no, que se sabe "... que los estadunidenses mismos los trajeron. Y esto quiere decir que ya vienen con todo programado".

A primeras podría concluirse que la opinión del entrevistado suena desmesurada. Sin embargo, cualquier agencia de marketing político razonaría de otro modo: Bush mata. Cierta o no, ésta (y no otra) es la imagen que la gente guarda de un personaje que, tendencialmente, se visualiza como jefe del terrorismo mundial (ídem, "realmente existente").

Por su lado, los pueblos que en Mar del Plata celebrarán una cumbre paralela a la de los gobernantes están felices. La semana política se abrió con la espectacular entrevista de Diego Maradona a Fidel Castro y será clausurada por el presidente Hugo Chávez, quien en ambas reuniones levantará los ideales de la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba), contrapuesta a la iniciativa imperial de "libre comercio" (Area de Libre Comercio para las Américas: ALCA).

Con seguridad, la doble cumbre tendrá tanta o más resonancia que el histórico rechazo del Che Guevara al proyecto imperial denominado Alianza para el Progreso (Conferencia de jefes de Estado, Punta del Este, Uruguay, 1961), y las advertencias de José Martí en la Conferencia Monetaria Internacional Americana (Washington, enero de 1889/ abril de 1891).

El argentino que en Uruguay representaba a Cuba citó un párrafo del cubano que en Washington representaba a Uruguay: "Quien dice unión económica, dice unión política. El pueblo que compra manda, el pueblo que vende sirve; hay que equilibrar el comercio para asegurar la libertad; el pueblo que quiere morir vende a un solo pueblo y el que quiere salvarse vende a más de uno..."
Continúa Martí: "...El pueblo que quiera ser libre, sea libre en negocios. Distribuya sus negocios entre otros países igualmente fuertes. Si ha de preferir alguno, prefiera al que lo necesite menos. Ni uniones de América contra Europa, ni con Europa contra un pueblo de América... La unión con el mundo y no con una parte de él, no con una parte de él contra otra".

En un continente hundido en la injusticia y en los informes de tanto zángano que plantea erradicar la pobreza cuando lo urgente consiste en erradicar a los ricos que la multiplican, Bush y el ALCA retomarán en Mar del Plata el panamericanismo con el que Estados Unidos inició la expansión imperialista a fines del siglo XIX.

El ALCA y sus brazos económico-militares ya pisan fuerte en México, las naciones de América Central (Plan Puebla-Panamá), República Dominicana y en los países insertos en el Plan Colombia. Brasil juega a tres bandas (ALCA, Alba, Mercosur); Argentina quisiera seguir su ejemplo; Paraguay opera como quintacolumna del Mercosur y en Ecuador y Perú los intentos de consolidar el ALCA han sido fuertemente rechazados por sus pueblos.

En el contexto subregional, Chile parece dispuesto a seguir jugando el rol de ariete pro imperialista. Con el pretexto del abastecimiento de gas o la "ingobernabilidad" (con lo que la OEA invocaría la Carta Democrática Interamericana), el país "modelo" del ALCA podría invadir a Bolivia con la anuencia de países como Paraguay, donde ya existe un contingente inusitado de tropas yanquis.

De hecho, a fines de septiembre 500 blindados del ejército chileno fueron movilizados hacia la frontera con Bolivia. La suspensión por tiempo indefinido de las elecciones presidenciales en este último país sería afín al soterrado "consenso" de oligarquías y gobernantes alineados con Washington: impedir que el "indio" Evo Morales, favorito en las encuestas, alcance la presidencia de Bolivia.


SU MAJESTAD LA PAPA

<h1><hr><u>SU MAJESTAD LA PAPA</u></h1>

Prof. Pedro Godoy P.

Centro de Estudios Chilenos CEDECH

El Nuevo Mundo efectúa notables contribuciones alimentarias al planeta. Entrega frutos que suprimen las cíclicas hambrunas que flagelan Europa. En esta esfera destaca, como un regalo de Dios, la papa.

Nuestros antepasados los quechuas, a la sazón eximios agrónomos, la cultivan con prolijidad. Distinguen casi un centenar de variedades. En la cocina criolla es clave este tubérculo de noble abolengo que se luce junto al autóctono choclo y a la españolísima cebolla. En la temporada invernal está asociado con el pernil, la prieta y la longaniza. Su cosecha es una fiesta linda. El arado abre el suelo y éste entrega el prodigioso tubérculo. Lo espera la dueña de casa para prepararlo de mil modos desde la pituca papa duquesa a la proletaria papa con mote.

Su Majestad está en la mesa y también en el folklore. La leche materna es "la papa". Después de la lactancia viene la "papilla". El "lolo" que se asoma al sexo "le ve el ojo a la papa". En la fase terminal se "ralla la papa". Durante la juventud pecamos de apurados y "dos cucharadas y a la papa al tiro". Los pedantes dan charlas sobre "la importancia de la papa en la cazuela". Caemos en la tentación de "agarrar papa" y creemos tener "la papita". Al errar "caemos como sacos de papa". Los siúticos "hablan como con una papa en la boca". En cambio, son aplaudidos quienes, han estado "donde las papas queman". Todo lo anotado no son "papas", sino verdades.

Así como verdad es que, valorando ese tubérculo mágico, se contribuye a vigorizar nuestra autoestima suramericana.


EL FINADO "PANCHO MAÑAS"

<h1><hr><u>EL FINADO "PANCHO MAÑAS"</h1></u>

La familia Bustamante Bravo es una de las más antiguas y conocidas de Puerto Natales. En “Mirando al Sur” iremos poco a poco publicando recuerdos de esta familia, tan ligada al progreso de la zona como al Partido Socialista de Chile. El primero de ellos, don Francisco Bustamante Hernández, es retratado en la crónica que publicamos a continuación, cuyo autor es el notable periodista magallánico Osvaldo Wegmann Hansen. Osvaldo Wegmann falleció en Punta Arenas el 21 de diciembre de 1987.

En mis mocedades trabajé también en la ganadería, pero activamente, recorriendo los campos tras las ovejas y durante una temporada entera metido en el galpón de esquila. El último año fue en estancia “Bories”, en 1945. Por el cargo que desempeñaba me correspondía un dormitorio solo y comer junto a los capataces. Ahí conocí a varios hombres de campo, chilenos y extranjeros, de las más diversas personalidades, todos ellos tipos muy especiales, que me resultaban más pintorescos que algún personaje de cuento o novela. Entre ellos estaba Pancho Mañas, que era campañista de la estancia.

Francisco Bustamante Hernández, así se llamaba, había nacido en Ancud en 1902. A los 7 años llegó a Punta Arenas con sus padres, que vinieron atraídos por la fama que tenía Magallanes de ser tierra de promisión. Aquí asistió al Liceo durante algunos años, hasta que murieron sus progenitores. Entonces fue que los esposos Sánchez Novoa, antiguos y conocidos vecinos de Última Esperanza, se lo llevaron a Puerto Natales, donde quedaría para siempre.

Muy jovencito entró a trabajar a la firma Braun y Blanchard, que tenía una gran bodega frente al viejo muelle, la cual fue incendiada durante los tristes sucesos del año 1919. Él era niño de los mandados. Pero no se sentía bien. Veía a la gente que llegaba del campo a caballo, las carretas que arribaban cargadas de lana de las esquilas, oía contar historias de la vida en las estancias y sintió deseos de irse él también. Un día conoció a un gringo de la Sociedad Explotadora de Tierra del Fuego, quien advirtió su inquietud, y se lo llevó a la sección “El Tranquilo” de la estancia “Bories”, donde se empleó como mozo de la “casa grande” (la casa del administrador).

Pero él no fue al campo a trabajar de mozo. Eso podía hacerlo también en el pueblo. Él quería desempeñarse campo afuera y de a caballo: montar pingos chúcaros, amansar, compartir emociones con los viejos baqueanos. Así se lo dijo al míster, a quien veía todos los días mientras lo atendía en el comedor. Y el míster lo entendió y le dio la oportunidad: poco tiempo después pasó a ser campañista de la sección. Esto duró hasta que cumplió los 19 años. Entonces volvió a Punta Arenas a hacer su servicio militar en el Regimiento “Pudeto”. Tenía afición a la música, por lo que ingresó a la banda. El año pasó pronto y fue licenciado. Entonces volvió a Puerto Natales  y a sus faenas de campo, primero en la estancia “Bories” y luego, de nuevo en “El Tranquilo”, esta vez para “bagualear”, trabajo que consistía en capturar vacunos en estado salvaje que abundaban en la región, hasta la frontera con Argentina. En estas peligrosas labores, que tenían el atractivo de una hermosa aventura para la juventud de su tiempo (1923), eran sus compañeros Ismael Lobos, Eduardo Arenas (“Toque Huarro”), Segundo Rogel (“El Chueco”) y “Churria” Ojeda, personajes famosos en las historias de los viejos pioneros natalinos.

En lo que más se lució fue como amansador. Cuando trabajaba en los corrales de estancia “Bories”, llegaba a mirarlo la gente del pueblo. Los turistas le sacaban fotografías. Él no se inquietaba. Era un hombre tranquilo, con la sonrisa siempre a flor de labios. Le preguntaron varias veces cómo se las arreglaba para domar potros tan bravos, y el respondía: “Es puras mañas, no más”. Le pusieron “Pancho Mañas”. Él no se enojaba.

Se había casado con Dominga Bravo, hija del famoso cabo Bravo, de la policía. Tuvo cinco hijos. Uno de ellos fue delegado de Dorotea, otro regidor de la comuna, un tercero militar, hoy en retiro después de treinta años de servicios.

Francisco Bustamante trabajó en la Explotadora como encargado de hacienda hasta que le expropiaron la última estancia y se disolvió la sociedad. Él postuló a un lote cuando vino la última reforma agraria. A pesar de sus méritos no lo tomaron en cuenta. Me acuerdo de “Pancho Mañas” porque hace pocos días dejó de existir en Puerto Natales, a la edad de 80 años. Y como tras la paletada… Yo lo recuerdo como compañero de trabajo en mis mocedades.

(*) Tomado de “De Ayer y de Hoy” – Crónicas de Osvaldo Wegmann Hansen – Recopilación de Jorge Díaz Bustamante – Punta Arenas, 1999. Obra financiada con el aporte del Fondo de Desarrollo de la Cultura y las Artes.


AMÉRICA LATINA

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ENTRE LA IMPROVISACIÓN Y EL CAMBIO

Por Enrique Lacolla
La Voz del Interior - 31 de Octubre de 2005

Todo presente es difícil de desentrañar. Se exhibe bajo múltiples facetas, tiene una gran variedad de resoluciones posibles y, aunque el conocimiento de la historia puede consentir que se disciernan en él muchos elementos recurrentes e indicaciones provechosas para plantarse frente a la realidad, la proyección de ésta a futuro dependerá en gran medida del grado de decisión y conciencia que los individuos sean capaces de generar en sí mismos, y de su aptitud para medir sus fuerzas y las de los adversarios con los que eventualmente les tocará enfrentarse.

Incluso entre quienes comparten una perspectiva ideológica o comprenden la realidad de acuerdo a valores comunes, la calidad de la apreciación difiere notablemente. Es la anécdota del vaso medio lleno o medio vacío. Están quienes ven las cosas con un lente oscuro y quienes buscan los costados positivos de esas mismas cosas. Encontrar un equilibrio entre esos dos factores debería ser la tarea de todo político bien intencionado, sea reformista o revolucionario.

Aquí y ahora

La hora actual de América latina está poblada de elementos de una vivacidad y una positividad extraordinarias, que ponen sobre el tapete el tema esencial de su unidad después de que éste fuera negado durante años o estuviera relegado a su formulación retórica.

La situación se deriva de los riesgos que emanan de la globalización, del absoluto fracaso de las recetas neoliberales para la economía puestas en práctica durante las últimas décadas, de la recomposición de las fuerzas populares después del espantoso castigo que sufrieran durante la década de 1970 y de su triste manipulación en la etapa, equívocamente designada como democrática, que la siguió de inmediato.

Los sucesos argentinos de diciembre de 2001, la irrupción de Hugo Chávez en Venezuela, el ascenso de Luiz Inácio “Lula” da Silva en Brasil, las puebladas bolivianas que desalojaron a Gonzalo Sánchez de Losada y el arribo al gobierno de formulaciones políticas que en general pueden calificarse como social-reformistas en Argentina, Chile y Uruguay están designando un momento al que los gobiernos del continente no pueden sustraerse del todo, aunque quienes los encabecen no compartan, o no compartan siempre o en igual medida, el ideal sanmartiniano y bolivariano de la unidad latinoamericana.

Un indicio de cómo están las cosas lo brindó la Cumbre Iberoamericana de Salamanca, que escapó hasta cierto punto del floripondio retórico que suele envolver este tipo de encuentros, para aproximarse a algunas formulaciones concretas –como el rechazo del bloqueo a Cuba y la exigencia del juzgamiento del terrorista anticastrista Luis Posada Carriles, señalado por el abatimiento de un avión cubano de pasajeros en la década de los ’70– que denotan una actitud mucho menos complaciente que la acostumbrada hacia Estados Unidos.

La preocupación de éstos frente a este retobo se exteriorizó en el reclamo de la sustitución, en el documento final de la cumbre, de la palabra “bloqueo” a Cuba, por “embargo” a Cuba (discordia semántica que se resolvió salomónicamente conservando la primera palabra para el texto español y la segunda para su traducción al inglés), y por una presión en torno al tema del terrorista que redundó en que la conferencia admitiera la posibilidad de que Posada Carriles fuera juzgado en Estados Unidos. Lo que equivale a otorgar un bill de indemnidad al ex colaborador de la CIA.

Los escenarios de la realidad

La tendencia a una reconfiguración del proyecto iberoamericano es un dato emergente de la realidad de hoy. La cuestión, sin embargo, consiste en saber de qué modo se puede articular ese proyecto, cuáles son sus vectores sociales y cómo reaccionará la hiperpotencia ante la veleidad autonómica de su patio trasero.

En el primer rubro no hay excesivas razones para ser optimistas. Si bien la corriente profunda empuja en esa dirección, los grupos dirigentes, las elites de poder, los núcleos empresarios y toda esa constelación que la sociología suele representar con el nombre de burguesía, no se han distinguido en el pasado por una predisposición independentista. Más bien al contrario, se han inclinado a una apreciación muy prudente de sus capacidades en tal sentido, cuando no han formado parte de un sistema de exacción de la riqueza de sus países, sistema del que se beneficiaron y se benefician copiosamente.

Por otra parte, la representación de la realidad que se hacen los sectores medios, donde podrían reclutarse los grupos más predispuestos a enfrentarse con el sistema, suele estar informada por una concepción del mundo un tanto deformada por el problema identitario, que les hace receptar las cosas preferiblemente a través de prismas importados. Lo cual lleva a menudo a que estos sectores sostengan en teoría unos postulados connotados por un radicalismo abstracto y un colaboracionismo práctico, ejercido de modo más bien inconsciente, con el estado de cosas. Lo cual los convierte en objetos más que en sujetos de un devenir histórico.

No se divisan, pues, vectores sociales claramente diferenciados como protagonistas de un decisivo salto hacia adelante. Y sin embargo, el momento es propicio y al mismo tiempo explosivo. Pues si el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) se regocijan pronosticando un cuatro por ciento de crecimiento para el conjunto de la región, fuerza es reconocer que ese acopio no recae sobre el conjunto de sus pobladores, sino sobre apenas un 10 por ciento del total de éstos. Ese 10 por ciento concentra una desproporcionada cantidad de riqueza en relación al 60 por ciento de pobres que reúne el área. Y es por lo menos dudoso que ese superávit pueda volcarse a la creación de oportunidades y de nuevas fuentes de empleo si lo que no va a parar a las arcas de los grupos privilegiados (que lo dedican a gastos suntuarios o lo reciclan a paraísos financieros internacionales), es asignado al pago de una deuda “eterna” afín al tema del mito de Sísifo.

¿Paliativos o planificación?

Mientras tanto, desde abajo sube la presión. ¿Cómo responderla? Los artilugios compensatorios, que frenan el descontento a través de paliativos como los subsidios a la desocupación, los bolsones de alimentos, etcétera, son expedientes a los que puede ser necesario apelar por razones humanitarias y para evitar que la situación siga degradándose, pero no suministran ninguna solución. Ésta sólo puede surgir de planes de desarrollo regional de corte democrático, que encuentren en las mayorías un sustento activo y que procuren la formación de cuadros aptos para proseguir en el tiempo con esa clase de emprendimiento.

Éste no se dará por generación espontánea. Tiene que ser empujado por sectores capaces de planificar su desarrollo. Sólo el Estado, las fuerzas políticas imbuidas del sentido de una misión y las fuerzas armadas pueden ir brindando el marco propicio para esta evolución, que debe ser controlada por el ejercicio activo de la participación democrática de los ciudadanos.

Esta potencialidad positiva, desde luego, no va a poder ser liberada sin chocar con la oposición de Washington. Cuál será la naturaleza de ésta, es una incógnita. Mucho depende de los gobiernos que se instalen en el país del Norte. Aunque el interés del establishment estadounidense no contempla un desarrollo del “patio trasero” que convierta a éste en algo distinto de lo que en la actualidad es, a veces la realidad impone arreglos que de otra manera no se aceptarían de buena gana.

De momento, sin embargo, nada indica que Estados Unidos vaya a corregir la mezcla de desinterés e intervencionismo activo, dirigido a poner las cosas en su punto cuando éstas se salen de madre, que caracterizara su política hasta el presente. Más bien al contrario. La presión económica articulada a través de los organismos internacionales de crédito; la hostilidad contra Hugo Chávez, quien es el promotor más enérgico de una nueva realidad latinoamericana asentada en el eje Caracas-Brasilia-Buenos Aires; el plan Colombia; la proliferación de las Fol (Forward Operating Locations) minibases diseminadas a lo largo y lo ancho de Centro y Sudamérica, y la instalación de una base militar “provisoria” en Mariscal Estigarribia, en el Chaco paraguayo, casi encima del acuífero guaraní y a tiro de piedra de los nudos estratégicos significados por el oriente boliviano y la Triple Frontera, diseñan una perspectiva inquietante.

Reconfigurar América latina para que se dé un destino superando esta pesada oposición es cualquier cosa menos fácil. La lucha entre la inercia de unos grupos dirigentes atados a las fórmulas de un presente inviable y el dinamismo de quienes han tomado conciencia de lo insostenible de la situación, vuelve a erigirse en la piedra de toque de la lucha por el progreso.