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MIRANDO AL SUR - augusto alvarado


VENEZUELA

<h2><hr><u>VENEZUELA</h2></u>

EN LA AVANZADA DE LA REVOLUCIÓN CONTRA EL NEOLIBERALISMO



por José Cademartori (*) – Attac Chile – Julio 2004

(*) Ministro del Gobierno Popular de Salvador Allende. El siguiente documento constituye uno de los más lúcidos y conpletos análisis de la situación actual de Venezuela, a días del referéndum revocatorio.

Al momento de realizarse el Plebiscito revocatorio del 15 de Agosto, el gobierno de Chávez habrá cumplido cinco años y medio en el poder. Tiempo breve para la gigantesca tarea de sacar al país del hundimiento en que estaba sumido. Colocado a la cabeza del continente por su ingreso per cápita después del primer boom petrolero y de la nacionalización parcial de su industria, los gobernantes de los últimos veinte años fueron cayendo en el neoliberalismo, privatizaron sus riquezas y se sometieron a los dictados de Washington. Fueron desmanteladas las conquistas económicas y sociales del pueblo para proteger los intereses oligárquicos y el resultado fue que la pobreza llegó a afectar a más del 80% de la nación. Los venezolanos dijeron basta, repudiaron a todos los partidos y políticos gobernantes, desde Acción Democrática y Copei hasta el MAS y Causa R que de origen izquierda terminaron por traicionar sus ideales. El pueblo depositó su confianza en Chávez y su patriótico movimiento bolivariano.

Política económica

Los tres primeros años fueron de gradual avance económico en todos los frentes, pese a la recesión en que encontraba el país en 1999. Pero, en el 2002, la oposición organizó el golpe de abril, luego en diciembre 2002 -febrero 2003 el paro petrolero y el boicot económico generalizado, todo lo cual trajo una fuerte crisis económica y un retroceso de 9% del PIB. Ambos fueron superados con el apoyo popular y las fuerzas armadas progresistas.
El 2004 es un año de fuerte recuperación. Según CEPAL estimó a fines del 2003, la economía crecería al 7%, pero ya se vislumbra un 8% ,9% o más. Strong>Venezuela tendrá el crecimiento más alto de América Latina, superando lejos a los países que le siguen, incluido Chile. Este será resultado no sólo de mejores precios del petróleo, que pasarán a incrementar casi íntegramente al presupuesto público, sino también por la recuperación de la producción de Pedevesa, a los niveles anteriores al paro golpista. hora Pedevesa entrega sustanciales mayores recursos al estado, tiene menos costos improductivos y está libre de los saboteadores. Se detuvo la privatización de los campos petroleros, aunque se aceptan capitales extranjeros privados, en sociedad hasta un 49%, pero subordinados al control del estado. Hay importantes inversiones extranjeras, además de nacionales del estado por 37.000 millones de bolívares para los próximos años.
Todas las ramas no petroleras también crecen fuertemente, la industria manufacturera con la producción de automóviles por mayor demanda se está duplicando; la exportación agroindustrial se expande con productos no tradicionales como piña, melones, flores; la construcción aumenta con el fuerte auge de las obras públicas, se incrementan los servicios de transportes, las comunicaciones y el turismo internacional.
La balanza de divisas ha mejorado notoriamente. En una materia clave para dejar atrás el modelo neoliberal de libre circulación de capitales, se detuvo la especulación y la mortal fuga de capitales, ahora se ejerce el control de las importaciones y la utilización de los dólares. Como resultado, después de haber bajado a 14 mil millones de dólares, las reservas líquidas en moneda extranjera ahora alcanzan a los 24 mil millones, suma muy superior a la de Chile. Se tiene superávit en la cuenta corriente, a diferencia de los demás países latinoamericanos La deuda externa está limitada, Venezuela puede pagarla sin grandes sacrificios, dispone de un envidiable crédito internacional, y no depende del FMI, ni el Banco Mundial. Los especuladores internacionales ya no pueden afectar su estabilidad financiera.
La inflación interna que en los años previos a Chávez llegó hasta casi el 100% anual, y al 54% antes de su elección, hoy nuevamente está en retroceso gradual y será menor que el crítico año pasado. Los reajustes de sueldos y salarios han sido superiores a la inflación. Las pensiones bajas fueron subidas al nivel del salario mínimo que se reajusta anualmente. La CEPAL califica de “conducción prudente” la política monetaria y fiscal. Se implantó el control de precios que cubre a más de la mitad de los productos que conforman el IPC. Para reforzar esta medida se creó el MERCAL que, administrado inicialmente con ayuda del Ejército, abastece a precios subvencionados a la población de menores ingresos. En menos de un año se han habilitados 2.000 supermercados alrededor del país.
Se pone en marcha un plan concreto e inmediato de inversiones estatales: Complejo agroindustrial por 54 millones de dólares; nueva represa; la reconstitución de la Línea Aérea del Estado; una fábrica de cemento, una termoeléctrica. Se inician las obras para cuatro líneas del Metro, dos más en Caracas y por primera vez en dos ciudades importantes, Maracaibo y Valencia. Se extiende la red ferroviaria para unir a todo el país. Se amplían los créditos y aumenta la demanda interna. El desempleo, todavía alto tiende a decrecer.
La ley de tierras se está aplicando, con la entrega de un millón y medio de hectáreas que ya han beneficiado a 130.000 familias. Se trata de tierras fiscales, pero muchas de ellas los terratenientes las reclaman para sí. El Instituto de Tierras aporta financiamiento y capacitación, además de insumos y tractores de procedencia china y apoya la construcción de centros rurales con todos los servicios públicos. No se ha expropiado a ningún latifundista, pero éstos ahora deben pagar impuesto por las tierras ociosas. Ellos han desatado la violencia con bandas armadas, para impedir la organización campesina.
En la Misión Vuelvan Caras los desempleados forman grupos para sembrar parcelas públicas improductivas con hortalizas, se les entrega semillas, y ayuda de 100 dólares mensuales. Están además, el programa de microcréditos con 50 millones de dólares ya entregados a 70.000 beneficiarios. Existe un inédito Banco de la Mujer. Avanza la creación de la economía social, nuevo sector a base de microempresas, cooperativas y empresas autogestionadas. Las cooperativas han pasado de 800, antes de Chávez, a 4.000 en la actualidad que incorporan a 300.000 familias. El movimiento cooperativo puede llegar a ser el más importante del continente.

Educación

Se puso fin a la tendencia neoliberal a la privatización. Fue eliminado el cobro simulado de matrículas en las escuelas públicas. Miles de ellas se han reconstruído, ampliado y equipado. Se crearon ya unas 3.100 escuelas bolivarianas de jornada completa que proveen útiles escolares, tres raciones alimenticias en el día, atención de salud y capacitación deportiva; ellas atienden a 600.000 alumnos lo que todavía es una minoría. En todo caso, con un millón de asistentes a las aulas, la matrícula escolar total subió de 83% el 99, al 90% de la población en edad escolar, el 2002. La Misión Robinson ha logrado alfabetizar a un millón y medio de venezolanos y la UNESCO se propone anunciar que el país es territorio libre de analfabetos. Está en pleno funcionamiento la Misión Ribas destinada a completar los estudios secundarios de quienes tuvieron que desertar para trabajar. Fueron reabiertas escuelas técnicas y se crearon tres nuevos institutos tecnológicos. Se han instalado 300 centros de conexión gratuita a Internet. Se inició la edición pública, masiva y a bajo precio, de libros de literatura. Las guarderías infantiles elevaron su capacidad en los primeros cuatro años de 150.000 a 300.000 asistentes.
Se han creado las universidades bolivarianas en Caracas y otras tres ciudades, donde estudian 20.000 jóvenes que habían sido rechazados en las universidades tradicionales, con el pretexto de falla en los exámenes de admisión. La meta es incorporar a 400.000 jóvenes bachilleres que quedaron fuera de la educación superior. Todo lo anterior se refleja en notable aumento de la inversión educacional pública que pasó del 3% del PIB a 7% . Esta duplicación de recursos para educación pone a Venezuela en uno de los niveles más altos del continente.

Salud

Se implantaron nuevos programas específicos: El proyecto Simoncito para atención integral gratuita a las embarazadas y sus hijos, hasta los cuatro años; la instalación de boticas populares con medicamentos a bajo precio; la vacunación masiva y gratuita de la población contra el dengue, la hepatitis B y otras epidemias; la atención en hospitales cubanos de más de 5.000 pacientes sin costo para ellos; Se eliminó el cobro en las clínicas de urgencia. El Programa Barrios Adentro con la cooperación de 12.000 médicos cubanos, incluídos 1.200 odontólogos que atienden las 24 horas en los barrios más pobres o lugares más apartados; se calcula que en este programa se han efectuado unas 14 millones de atenciones, incluídas las visitas domiciliarias. En cuatro años, 3 millones de venezolanos lograron el acceso al agua potable. Se han instalado las cocinas comunitarias o casas de la alimentación en los barrios más carenciados, donde la preparación de las comidas corre a cargo de los mismos vecinos. Para llevar a cabo esta ingente labor el presupuesto público en salud aumentó de 1,5% el año 90 al 4,8% del PIB en la actualidad, una cifra entre las más altas del continente. Ya se constata resultados positivos en la mejora de la salud: La disminución de la mortalidad infantil que era de 21,4 por mil y bajó a 17 por mil entre el 98 y el 2001, mientras la expectativa de vida subió de 72,8 a 74 años.

Vivienda

Uno de los programas más esperados es la entrega de títulos de propiedad para miles de familias que en los cerros de Caracas y otras ciudades durante años construyeron en precarias condiciones, sin tener seguridad. Se trata en parte de terrenos fiscales. Para este efecto se forman comités de 100 a 200 familias los que llevan adelante los trámites administrativos y negocian con las empresas de agua y luz para abordar sus carencias. Hasta noviembre del 2003, 45.000 familias habían recibido sus títulos individuales.
Existe también el Plan Avispa que consiste en la transformación de los ranchos insalubres en verdaderas viviendas rurales. En la construcción de nuevas habitaciones los subsidios a los postulantes llegan al 70% en casos necesarios al 100% del costo de construcción. En los diez años anteriores a Chávez, el gobierno construyó sólo 45.000 viviendas sociales. En los tres primeros años de Chávez ya se entregaron 90.000 viviendas.

Participación e integración

Todos los planes sociales del gobierno han sido calumniosamente atacados por la oposición. Sin embargo, enfrentados al plebiscito los opositores se dieron cuenta que el programa social de Chávez cuenta con una abrumadora aprobación popular. En una voltereta demagógica, los opositores ahora dicen que los van a mantener, aunque amenazan modificarlos, para dar cabida a formas veladas de privatización.
Es importante destacar que todas estas misiones y proyectos no se implementan de modo paternalista, burocrático ni clientelístico, sino mediante una participación ciudadana activa, sin exclusiones partidistas. Las comunidades locales, los barrios, los comités de salud locales, la intervención vecinal en la distribución del presupuesto comunal, los círculos bolivarianos, el crecimiento explosivo de las cooperativas, el incremento de la acción de los sindicatos en los problemas laborales, la actividad autónoma de las organizaciones indígenas, todo ello, da cuenta de esta revolución participativa y masiva a la que se está incorporando el pueblo venezolano por primera vez en su historia.
Es notable también el cambio operado en las Fuerzas Armadas. No sólo hicieron fracasar mayoritariamente, el golpe de Abril y el sabotaje a la industria petrolera, el transporte y otras actividades, sino que contribuyeron a la derrota de la conspiración, colocando su voluntad y sus poderosos medios a superar los efectos de la emergencia. El Ejército ha cumplido un rol destacado en tareas civiles y sociales como la reconstrucción de las urbanizaciones del litoral, cuyas inundaciones provocaron 10.000 muertos y 100.000 damnificados; el abastecimiento alimenticio a áreas remotas, la reparación de escuelas, viviendas y policlínicas y el transporte aéreo gratuito para emergencias de salud de miles de personas.
Toda esta inmensa labor se ha tenido que realizar en medio de la más feroz campaña mediática contraria, jamás vista. Cuatro de cinco canales privados de TV realizan esta campaña de odio y violencia, todos los días, de la mañana a la noche. Sin embargo, la audiencia de estos canales ha disminuído del 68% al 32%, mientras el canal del estado aumentó la suya del 2% al 18%. También es importante comprobar que disminuye la circulación de los grandes periódicos opositores, mientras crece la audiencia de las radios, canales y diarios comunitarios. Todo indica, como lo corroboran las encuestas que el respaldo a Chávez crece y se hace más sólido.

Política internacional

Una de las causas de la crisis integral que sufrió Venezuela en los años 80 y 90 y que llevaron a la insurgencia victoriosa del movimiento militar bolivariano, fue la política entreguista de su riqueza fundamental que impulsaban los gobiernos anteriores. Chávez dio un vuelco completo a la estrategia petrolera. Detuvo la tendencia privatizadora, reforzó los lazos con la OPEP y con los países árabes con lo que le dió a esa organización un nuevo impulso y logró poner al servicio de la nación y su pueblo los inmensos recursos que proporciona el oro negro. La OPEP ha retomado su influencia en el mercado mundial, asegurando a los países productores mejores precios y una mayor regulación de esta riqueza vital para la humanidad. Este es unl ogro histórico que retoma la senda de la independencia económica que requieren todos los países subdesarrollados en el manejo de sus recursos naturales.
Chávez ha denunciado las maniobras públicas y secretas de la administración Bush por derribar a su gobierno y por intervenir en el Referendum a favor de la oposición y hace lo posible por erradicar la ingerencia norteamericana en la vida venezolana. Ha repudiado los bombardeos estadounidenses contra las poblaciones civiles en los países musulmanes y es uno de los pocos gobernantes del mundo que no sólo rechazó la invasión norteamericana en Irak sino que exige la retirada de las tropas de ocupación. También ha criticado la intervención norteamericana en Haití. Mantiene en todas las tribunas internacionales una activa denuncia de la globalización neoliberal.
Venezuela desarrolla una política de amistad y hermandad con Cuba, de cooperación económica, técnica y social en todos los planos, impulsa la cooperación cubana en salud y abastece a Cuba en condiciones financieras favorables para ésta, de hidrocarburos decisivos para contrarrestar el criminal bloqueo norteamericano. Entre otros resultados, la asistencia deportiva cubana ya ha permitido los primeros e importantes triunfos logrados por los deportistas venezolanos en las olimpíadas de Puerto Rico.
Chávez ha rechazado el ALCA y promueve la integración latinoamericana en todos los planos, la que se refleja en su proyecto alternativo del ALBA. Lanzó la idea de una empresa de TV latinoamericana para quebrar el monopolio político de los grandes magnates de la región. Propone la incorporación de todos los miembros de la Comunidad Andina en el Mercosur y obtuvo su incorporación como miembro asociado al Mercosur. Ha firmado importantes acuerdos económicos con Brasil para el desarrollo conjunto de sus ricas regiones limítrofes en el Amazonas. Lanzó la idea de una Empresa Latinoamericana de Petróleo que agruparía a las empresas estatales de hidrocarburos del continente, -Petroamérica- con lo que nuestros países tendrían un peso importante en el mercado mundial de la energía. Mantiene un convenio de suministro petrolero a los países de Centroamérica y a algunos del Caribe, en condiciones favorables para éstos. Con Argentina se estrechan las relaciones comerciales, económicas y la cooperación en otros terrenos.
Chávez y su gobierno se han convertido en la vanguardia de la revolución contra el neoliberalismo y con su ejemplo está influyendo poderosamente al cambio hacia la izquierda que se observa en casi todos los países latinoamericanos. Retomando el ideario de Bolívar, el mismo de O'Higgins, San Martín y otros libertadores, Chávez necesita el apoyo de todos los demócratas chilenos y especialmente de quienes vemos en su obra, la continuación de los sueños de Allende.


HOTEL CELINE

<h2><hr><u>HOTEL CELINE</h2></u>

ARMANDO ROA VIAL



Por Aristóteles España

El libro “Hotel Celine” de Armando Roa Vial es un espacio donde confluyen los fantasmas del escritor, alucinaciones y, como telón de fondo, la poesía que invade mundos, axiomas, sonidos guturales donde se advierte la presencia de un hondo pesimismo sobre el ejercicio de la creación, en todas sus formas. El poeta indaga en el túnel del tiempo, que a ratos es como un espacio donde la nostalgia invade adjetivos, esos epicentros donde la memoria histórica es tratada con un tono melancólico, evocativo, en una muestra de oficio de un poeta cuyo talento fue reconocido hace años, cuando aún era estudiante universitario, por Jorge Teillier y Armando Uribe Arce.

En el Hotel Celine se recluyen, hospedan, duermen, sueñan, poetas, mendigos, trashumantes sin oficio conocido, personajes que entran y salen de novelas de Gogol, Kafka, Sábato, que trazan borradores de la irrealidad, luego la convierten en ficciones para que los verdaderos autores puedan mirarse con dignidad frente al espejo y convertir la palabra en magia colosal, en laberintos donde recodos y lugares como este Hotel puedan ser observados desde el más allá cuando los lectores, atrapados por el vértigo, duerman el sueño de los justos en un cielo también inventado por estos seres que han hecho de la fábula la continuidad de sus vidas, el eje de sus vidas, mejor dicho.

“Para los huéspedes del Hotel Celine, el único orgullo está, precisamente, en no tener nada de que enorgullecerse”, dice el autor en la nota introductoria. Lo que puede analizarse como una metáfora de la no existencia, es aquí un corpus donde la muerte camina como en los poemas de Nicanor Parra, Georg Trakl, Robert Browning, es decir, por lugares donde La Parca es parte de nuestra cotidianidad, de nuestros besos y sueños.

Armando Roa Vial, con el pretexto de jugar con los ratones y gatos de un Hotel indaga en el significado y la validez del ejercicio poético en tiempos actuales. La responsabilidad de los artistas frente a la palabra, la forma de abordar lecturas en distintas lenguas, la necesidad de crear una poética frente a estos temas, porque los poetas ya bajaron del Olimpo pero no cortaron las malezas. Esa es la propuesta de un creador que ha hecho de la poesía una forma de vida en un Chile cada vez más alejado de este arte. Memorable es el poema dedicado a Paul Celan: “In Memoriam”: “Que estamos solos/ desamparados/ que la ansiedad y el hastío nos ordeñan la sangre/ que trabamos amistad con la muerte para dejar de morir/. Paul Celan lo sabía/ Y lo escribió en el Sena”.

Este libro debió ser galardonado con el Premio Municipal de Santiago o el Premio del Consejo Nacional del Libro y la Lectura este año, pero los jurados dijeron otra cosa.

El poeta nació en Valparaíso en 1966. Es ensayista, traductor, antologador, narrador. Estudió Leyes en la Universidad Diego Portales de Santiago recibiéndose de abogado en 1991.Estudió chelo, armonía, contrapunto. Admirador de la literatura inglesa y norteamericana, su obra ha sido recopilada en antologías y revistas nacionales y extranjeras. Ganador del Premio Pablo Neruda y el Premio Nacional de la Critica en Poesía. Actualmente desempeña la docencia en la Universidad Finis Terrae.


NUEVO LIBRO DE PEDRO GODOY

<h2><hr><u>NUEVO LIBRO DE PEDRO GODOY</h2></u>

"CHILE VERSUS BOLIVIA: OTRA MIRADA



MUSEO B. VICUÑA MACKENNA - Santiago de Chile, 05.08.2004

INTERVENCION DEL PROF. PEDRO GODOY


Presentar un libro es motivo de alegría. Alegría y desafío. Desafío y riesgo. Ese riesgo se asume. Consiste en expresar por escrito una interpretación que, en el país, es minoritaria. Estar con la mayoría es cómodo y fácil. Afiliarse a la minoría, ingrato y hasta peligroso. Los enfoques favorables a la concordia y a la integración de Chile hoy no es motivo de simpatía masiva. Se trata de visión privada de tribuna. Nuestra política exterior jamás ha sido materia de debate ciudadano, sino monopolio de una casta atrincherada en la Cancillería. Los disidentes apenas podemos expresarnos -a veces- a través de la prensa en la Sección Cartas del Lector. Las misivas no siempre se publican. Se restringe espacio a quienes enjuiciamos a la patriotería y postulamos la paz, la cooperación y a unidad con las patrias fronterizas. Así esta “otra mirada” no logra expresarse por los medios. En las Universidades, específicamente, en los Departamentos de Historia de las Facultades de Educación, allí donde se preparan los futuros docentes de Ciencias Sociales, este enfoque, está proscrito durante 17 años. Fue a época del silencio. La democracia no altera mayormente la situación. La censura fluye no sólo desde La Moneda, sino que impregna diversas estructuras de la sociedad. Dicho de otro modo, esta “otra mirada” que se promueve desde este libro no es nueva, sino -como se manifestara- minoritaria y mejor aun clandestina. En otros países existe y se denomina “revisionismo histórico”. Aquí es todavía débil. No obstante, hay que asumir el riesgo de sostener la visión que otros callan o silencian. No somos empresarios y, por ende, no buscamos ganancias. Tampoco políticos y, en consecuencia, no apetecemos el poder. Somos académicos y nuestro compromiso es con el saber. Acorde con esa vocación socrática no le tememos a la cicuta oficialista. Con esa actitud contestataria surge el Centro de Estudios Chilenos CEDECH. Ha generado obras como “Gestación de Latinoamérica” de Enrique Zorrilla, “Aquiles Vergara Vicuña” -ensayo biográfico- de Leonardo Jeffs o “7 ensayos suramericanos” de mi autoría. ¿Qué es poco? Puede ser, pero la tarea ya comenzó.

Con estos libros “más cerca de la sangre que de la tinta” nos empeñamos en quebrar esa censura y adquirir presencia. Repito aquí son muchedumbres las que están en 1879 con la marcha “Adiós al 7º de Línea” en el tímpano y el dedo en el gatillo. Se visualiza a argentinos, peruanos y bolivianos como enemigos de ayer, de hoy, de mañana y de siempre. Se evalúa el país como la “copia feliz del Edén” que vive acechada por esos vecinos fétidos y agresivos, atrasados y prepotentes. Ante cualquier fricción o tirantez se activan esos estereotipos descalificatorios. Hablamos de reconciliación al interior de Chile y todavía no logramos superar el trauma de 1973. Menos se ha superado el trauma de la Guerra del Pacífico.

Alguien dirá -y con razón-, ¿pero en Lima, La Paz y Buenos Aires también nos discriminan, nos envidian o nos desprecian y también se censura en la prensa y en el aula a quienes sustentan doctrinas como la del CEDECH? Es cierto, hay subdesarrollo no sólo en las economías, sino también hay subdesarrollo en la cabeza de millones. La patriotería es lepra no sólo chilena. Se trata de una percepción de mundo con horizonte chiquito y ausencia de espíritu crítico y autocrítico. Son multitudes las manipuladas por la prensa y la TV
que, de modo automático, irreflexivamente, repiten lo que aprendieron respecto al país vecino, de los padres, de los tíos, de los abuelos, de los docentes básicos. Estos factores unidos a la condición sedentaria y a la proscripción de interpretaciones alternativas eternizan los prejuicios, los preconceptos y las prenociones. Todo cuaja en el chauvinismo que impide la plasmación de una atmósfera favorable a la concordia en el Cono Sur. Estamos a años luz de un experimento como el de la Europa de los 25. Es fundada por franceses y alemanes representados por un militar Carlos de Gaulle y un civil, Conrado Adenauer. Aquí continuamos con una geopolítica del siglo XIX y pegoteados a 1879. En esto no es sólo culposo Chile. Hay responsabilidades compartidas de la clase política de las cuatro repúblicas. Mi libro incluye páginas autobiográficas, reseñas históricas, reflexiones sociológicas e invitaciones al debate. Se presenta hoy 5 de agosto en un contexto subregional enrarecido por los armamentismos, los revanchismos, las demandas de revisar tratados y complicaciones por la restricción de suministro de gas. Todo lo enumerado articula una película en que hay “buenos” y “malos”. La patriotería decreta lo siguiente: los “buenos” somos nosotros y ellos son los “malos”. Sostenemos, esa es una burda simplificación. En las cuatro repúblicas la ciudadanía anhela la paz y captan que la paz es buen negocio y la integración, palanca de desarrollo. Sin embargo, a nivel de cúpulas operan grupos de poder que estimulan, respecto al país vecino, el recelo, el odio y el desdén. Esos son los tres jinetes del Apocalipsis criollo. Ellos favorecen el armamentismo, tornándose eternos los distanciamientos, los rencores y las discordias. Tras todo lo dicho están las trasnacionales felices de vendernos artefactos bélicos sofisticados y usados y satisfechas de mantenernos separados para mejor explotarnos y mejor manipularnos. Esas trasnacionales son el imperialismo.

Hay mucho más que dialogar. Aquí les dejo mi trabajo “Chile versus Bolivia: otra mirada”. Esta es noche de festejo e intercambio de opiniones. Insisto que este libro está dedicado a nuestro ilustre colega Carlos Ramos Ibáñez que en esta ceremonia está presente en espíritu ¡Honor a su memoria! Quiero reiterar gratitud al Museo por la hospitalidad dispensada. Agradezco también asesoría de la Corporación Corayún en la persona del colega Carlos Liberona así como la concurrencia del director de la Revista “Ciudad de los Cesares”. En vuestras manos queda este libro que es doctrina y barricada, reflexión y protesta, pensamiento y bandera.

¡Muchas gracias!"


DÍA DEL NIÑO

<h2><hr><u>DÍA DEL NIÑO</h2></u>

CRÓNICAS DE LA "EDAD DE ORO" DE JOSÉ MARTÍ



“No para dar por pensado,
sino para dar en qué pensar”

*Agenda de Reflexión *

*Número 208, **Año III*, Buenos Aires, domingo 8 de agosto de 2004


Tres héroes



Cuentan que un viajero llegó un día a Caracas al anochecer, y sin sacudirse el polvo del camino, no preguntó dónde se comía ni se dormía, sino cómo se iba adonde estaba la estatua de Bolívar. Y cuentan que el viajero, solo con los árboles altos y olorosos de la plaza, lloraba frente a la estatua, que parecía que se movía, como un padre cuando se le acerca un hijo. El viajero hizo bien, porque todos los americanos deben querer a Bolívar como a un padre. A Bolívar, y a todos los que pelearon como él porque la América fuese del hombre americano. A todos: al héroe famoso, y al último soldado, que es un héroe desconocido. Hasta hermosos de cuerpo se vuelven los hombres que pelean por ver libre a su patria.

Libertad es el derecho que todo hombre tiene a ser honrado, y a pensar y hablar sin hipocresía. En América no se podía ser honrado, ni pensar ni hablar. Un hombre que oculta lo que piensa, o no se atreve a decir lo que piensa, no es un hombre honrado. Un hombre que obedece a un mal gobierno, sin trabajar para que el gobierno sea bueno, no es un hombre honrado. Un hombre que se conforma con obedecer a leyes injustas, y permiten que pisen el país en que nació los hombres que se lo maltratan, no es un hombre honrado. El niño, desde que puede pensar, debe pensar en todo lo que ve, debe padecer por todos los que no pueden vivir con honradez, debe trabajar porque puedan ser honrados todos los hombres, y debe ser un hombre honrado. El niño que no piensa en lo que sucede a su alrededor, y se contenta con vivir, sin saber si vive honradamente, es como un hombre que vive del trabajo de un bribón, y está en camino de ser bribón. Hay hombres que son peores que las bestias, porque las bestias necesitan ser libres para vivir dichosas: el elefante no quiere tener hijos cuando vive preso; la llama del Perú se echa en la tierra y se muere, cuando el indio le habla con rudeza, o le pone más carga de la que puede soportar. El hombre debe ser, por lo menos, tan decoroso como el elefante y como la llama. En América se vivía antes de la libertad como la llama que tiene mucha carga encima. Era necesario quitarse la carga, o morir.

Hay hombres que viven contentos aunque vivan sin decoro. Hay otros que padecen como en agonía cuando ven que los hombres viven sin decoro a su alrededor. En el mundo ha de haber cierta cantidad de decoro, como ha de haber cierta cantidad de luz. Cuando hay muchos hombres sin decoro, hay siempre otros que tienen en sí el decoro de muchos hombres. Esos son los que se rebelan con fuerza terrible contra los que les roban a los pueblos su libertad, que es robarles a los hombres su decoro. En esos hombres van miles de hombres, va un pueblo entero, va la dignidad humana. Esos hombres son sagrados. Estos tres hombres son sagrados: Bolívar, de Venezuela; San Martín, del Río de la Plata; Hidalgo, de México. Se les deben perdonar sus errores, porque el bien que hicieron fue más que sus faltas. Los hombres no pueden ser más perfectos que el sol. El sol quema con la misma luz con que calienta. El sol tiene manchas. Los desagradecidos no hablan más que de las manchas. Los agradecidos hablan de la luz.

El libertador Simón Bolívar



Bolívar era pequeño de cuerpo. Los ojos le relampagueaban, y las palabras se le salían de los labios. Parecía como si estuviera esperando siempre la hora de montar a caballo. Era su país, su país oprimido, que le pesaba en el corazón, y no le dejaba vivir en paz. La América entera estaba como despertando. Un hombre solo no vale nunca más que un pueblo entero; pero hay hombres que no se cansan, cuando su pueblo se cansa, y que se deciden a la guerra antes que los pueblos, porque no tienen que consultar a nadie más que a sí mismos, y los pueblos tienen muchos hombres y no pueden consultarse tan pronto. Ese fue el mérito de Bolívar, que no se cansó de pelear por la libertad de Venezuela, cuando parecía que Venezuela se cansaba. Lo habían derrotado los españoles: lo habían echado del país. El se fue a una isla, a ver su tierra de cerca, a pensar en su tierra.

Un negro generoso lo ayudó cuando ya no lo quería ayudar nadie. Volvió un día a pelear, con trescientos héroes, con los trescientos libertadores. Libertó a Venezuela. Libertó a la Nueva Granada. Libertó al Ecuador. Libertó al Perú. Fundó una nación nueva, la nación de Bolivia. Ganó batallas sublimes con soldados descalzos y medio desnudos. Todo se estremecía y se llenaba de luz a su alrededor. Los generales peleaban a su lado con valor sobrenatural. Era un ejército de jóvenes. Jamás se peleó tanto, ni se peleó mejor, en el mundo por la libertad. Bolívar no defendió con tanto fuego el derecho de los hombres a gobernarse por sí mismos, como el derecho de América a ser libre. Los envidiosos exageraron sus defectos. Bolívar murió de pesar del corazón, más que de mal del cuerpo, en la casa de un español en Santa Marta. Murió pobre, y dejó una familia de pueblos.

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José Martí fue uno de los más grandes poetas americanos, y el gran héroe de la independencia cubana, donde se lo conoce y venera como el Apóstol. Nació en La Habana en 1853 y vivió en España entre 1871 y 1874, deportado a raíz de sus ideas políticas. Se dedicó a la poesía desde muy joven. A la vez, estudió en Zaragoza Derecho y Filosofía y Letras. Residió posteriormente en México desde 1874 a 1877. Vivió en Guatemala poco tiempo y regresó a México donde contrajo matrimonio y tuvo un hijo, a quien plasmó en sus poesías que llevan su nombre, Ismaelillo. En su prolongado destierro vivió en Caracas y luego residió en Nueva York, donde trabajó como traductor de una editorial y colaboró con varios diarios y revistas, entre ellos “La Nación” de Buenos Aires.


HISTORIA DE LA NACIÓN LATINOAMERICANA

<h2><hr><u> HISTORIA DE LA NACIÓN LATINOAMERICANA</h2></u>

PRÓLOGO (SEGUNDA PARTE)



Por Jorge Abelardo Ramos

Relataba el dramaturgo mexicano Rodolfo Usigli, que los intelectuales de su época acostumbraban a referirse a sí mismos como miembros de la generación de "postguerra". Ahora bien, decía Usigli, en México no hemos tenido una guerra, sino una Revolución. Pero aunque en Europa habían sufrido una guerra y no una Revolución, los cultores del espíritu en México se sentían hijos de una guerra vivida por otros, en lugar de serlo de una Revolución que había conmovido su país hasta los cimientos. Todo resultaba una copia miserable.

Sólo así podía concebirse que el historiador boliviano Alcides Arguedas, alquilado por el magnate minero Simón Patiño, como historiador "con cama adentro", fuera el vocero de la cultura boliviana en el mundo o un anglo-bizantino del género de Borges hiciera de arquetipo de la literatura argentina. El darwinismo social hizo furor y aún domina el pensamiento inconfeso de las "élites" criollas. El programa de Borges no adolecía de oscuridad. Lo resumió en dos epigramas: "América Latina no existe"; y la segunda: "Somos europeos en el destierro".

Desde que Europa tomó posesión de América Latina a partir de la ruina del Imperio español, no solo controló el sistema ferroviario, las bananas, el café, el cacao, el petróleo o las carnes. Consumó una hazaña mucho más peligrosa: influyó sobre gran parte de la intelligentsia latinoamericana y tendió un velo sutil entre la trágica realidad de su propio país y sus admirados modelos externos. Así, hasta los rebeldes de aldea, y hasta las doctrinas de "liberación", llevaban la marca del amo al cuello. Con el sello de Occidente, eran como cartas de navegación erróneas, preparadas para extraviar a los viajeros.

Todo lo latinoamericano o criollo fue despreciado o detestado. Desde la Ilustración o aún antes, no faltaban antecedentes para ello. Desde Buffon o el Abate de Paw, hasta el más lozano egresado de alguna Facultad de Sociología o Historia en la última parroquia, desdeñaban la inmensa tierra bárbara.

Los europeos en tiempos de la Conquista, la Ilustración o luego, no podían siquiera imaginar que otros mundos no recorriesen, ni en su fauna, flora o historia, diferentes caminos que los que había conocido el continente-modelo. Aplicaban al Nuevo Mundo su propia clasificatoria: así, para Buffon o Voltaire, en América Nueva pululaban leones calvos y tigres minúsculos. Por el contrario, los reptiles y alimañas eran de tamaño gigante. Indios asexuados e insectos enormes, la Terra Nova, era para algunos, demasiado joven; para otros, demasiado vieja.

A Hegel se le antojaba que aquí no había historia, sino pura naturaleza, que como se sabe, aborrece al Logos. Marx y Engels, por su parte, cuando no encontraban manipulaciones de hierro en alguna sociedad extra europea, la situaban en el "estadio medio de la barbarie", lo que les venía de perilla a incas y aztecas.

El conde de Keyserling explicaba ¡todavía en 1930! a las bellas propietarias de tierras de la refinada Buenos Aires, que América era el continente del tercer día de la creación, ardua jornada que Dios empleó en crear el mar, la tierra, las plantas y la flora. También, según el noble germánico, éste era el asombroso suelo de la "sangre fría". Don Pío Baroja no iba a quedarse atrás: juzgaba al americano del Sur como "un mono que imita" y a América Latina como un "continente estúpido".

La denigración europea se fundaba en la necesidad de ignorar y desacreditar aquello que esquilmaba. La auto denigración de la intelligentsia latinoamericana reposaba, por su parte, en el hecho de que estaba obligada a vivir de la clase directamente dominante, la oligarquía, que no era una clase nacional sino por su residencia e intereses. Cuando la intelligentsia en las última décadas, observa la desespiritualización y codicia del mundo occidental, se "izquierdiza" por un momento y ronda en la periferia del stalinismo, al que supone ambiguamente encarnación del ideal socialista. La catástrofe de la sociedad burocrática inicia otro movimiento pendular hacia la "democracia" capitalista. "Occidentales" o "marxistas", gran parte de los intelectuales pierden su antigua seguridad científica. Pero conservan su aversión académica (académica burguesa o marxista) hacia la sociedad criolla tal cual brotó de manos de la historia. Su utilitario objetivismo la mantiene distante del movimiento histórico vivo en nombre de "un rigor" puramente verbal, que le permite, por lo demás, conservar su "universalidad" y los medios de vida. En el último de los intelectuales latinoamericanos de tipo universitario resuena un eco del Abate Paw.

Excepción hecha de los grandes latinoamericanistas del 900 -Manuel Ugarte, José Vasconcelos, Joaquín Edwards Bello, José Ingenieros, Manuel González Prada, Rufino Blanco Fombona y muchos otros- gran parte de la intelligentsia consumía sus vigilias torturada por las obsesivas modas de la Grande Europa.
Por ejemplo: a fines del siglo XIX resurgía el helenismo en Francia y en toda Europa. La crisis entre la burguesía liberal y la Iglesia Católica, asumía la forma indirecta de una revalorización estética de los nobles modelos de la antigüedad.

Y como no podía ser menos, en América Latina aparecieron puntualmente los helenistas nativos: en el Altiplano boliviano, un profeta tonante y barroco, Franz Tamayo, a la vez indio y terrateniente de indios, escribía Las Oceánidas; Lugones, en la Argentina ganadera, publicaba Estudios Helénicos y El ejército de la Ilíada; en México, la más grande figura intelectual de la Revolución nacida en 1910, Vasconcelos, invertía por una senda propia el legado franco-griego: exaltaba la búsqueda de un camino nacional en Prometeo vencedor.
A su turno, Alfonso Reyes concebía refinadísimas tragedias griegas; Ricardo Jaime Freyre soñaba brumosas mitologías escandinavas.

La patente francesa "imprimía carácter" a la inteligencia latinoamericana y la esterilizaba en el acto; y el librecambismo anglosajón cegaba enseguida toda cultura industrial nativa.
En la historia latinoamericana, sobre todo a partir de 1880, aparecieron una veintena de microsociedades en cada una de las cuales no faltaban ni una "burguesía nacional", ni un "proletariado", ni una "pequeña burguesía", según estatuía la prestigiosa clasificación marxista europea. Claro está que todo lo latinoamericano aparecía en un nivel más bajo, bajo una forma monstruosa o insólita, sea como un Tirano Banderas o un puñado de coroneles-terratenientes que desafiaban todas las clasificaciones.

Si Europa producía un arte simbólico, inspirado en las formas del hombre primitivo, en ciertas partes de América Latina esto era pura pintura figurativa, ya que el exquisito salón de arte moderno de Lima, pongamos por ejemplo, no estaba demasiado lejos del selvícola de Iquitos o del cazador de caimanes del Amazonas. Estas sociedades imitativas ofrecían asombrosos contrastes. A partir de la "balcanización", se dictaron códigos burgueses que debían servir a estructuras latifundistas fundadas en la servidumbre personal. Tales códigos habían sido en Europa el resultado de una revolución que había dividido las tierras de la nobleza para entregarlas a pequeños propietarios. En América Latina esos códigos eran empleados para garantizar la estructura agraria arcaica.


VENEZUELA Y LOS PROFETAS DEL ODIO

<h2><hr><u>VENEZUELA Y LOS PROFETAS DEL ODIO</h2></u>

Por José Steinsleger

La Jornada, México D.F. Miércoles 11 de agosto de 2004

El mundo tiene los ojos puestos en Venezuela. Finalmente, este 15 de agosto caerá la moneda que desde 1998 revolotea en el aire. ¿Cara o cruz? Los pueblos quieren cara. Sus enemigos, cruz. La crucifixión del país cuna de la independencia americana: desestabilización, guerra mediática, asesinatos políticos...

A propósito de "asesinatos políticos": ¿la Internacional Socialista (IS) ya emitió dictamen contra Carlos Andrés Pérez, su ex vicepresidente (1980), quien acaba de apoyar el asesinato del líder de la revolución bolivariana, la disolución de las instituciones democráticas y la instauración de una dictadura? La Carta Ética de la IS dice oponerse "... resueltamente a toda desviación hacia el autoritarismo y a todo sistema político que tolere y practique la violación de los derechos humanos para conquistar su poder". ¿A qué se debe, entonces, el silencio? ¿La IS respeta todos los "puntos de vista" o sus miembros aún deben a Pérez parte de los favores recibidos en los años de la democracia birinbinpum?

En los círculos del poder imperialista y allegados, la eliminación física de Chávez se analiza con cuidado. Nada nuevo.

En enero de 1912 el ecuatoriano Eloy Alfaro, líder de la revolución liberal y dos veces presidente electo, fue asesinado y su cadáver quemado en un parque central, luego de ser arrastrado por las calles de Quito. ¿Beneficiarios? El presidente Leónidas Plaza, jefe del ala conservadora del liberalismo y padre de Galo Plaza, quien llegaría a ser presidente del país andino y secretario general de la OEA.

Un año después, el presidente Francisco I. Madero y José María Pino Suárez fueron masacrados en las calles de México. El presidente Álvaro Obregón (1928) y líderes como Emiliano Zapata (1919), Francisco Villa (1923), Farabundo Martí (El Salvador, 1932) y Augusto C. Sandino (Nicaragua, 1934) corrieron la misma suerte.

Persuadidos de que la historia de los pueblos sólo depende de los "caudillos", las oligarquías nativas y el imperialismo creen que el magnicidio detiene su marcha. Nadie sabe si al presidente de Bolivia, Germán Busch, lo mataron o se suicidó (1939). Pero Gualberto Villarroel, otro gobernante nacionalista, fue colgado de un farol de La Paz (1946). El asesinato de Jorge Eliécer Gaitán (1948) abrió de par en par las puertas del infierno colombiano. En Venezuela, el asesinato del coronel Carlos Delgado Chalbaud (1950), presidente de un triunvirato militar, allanó el camino de Marcos Pérez Jiménez, militar al servicio de los yanquis y de las compañías petroleras.

La apuesta imperialista creció en Panamá cuando el presidente José Antonio Remón murió a tiros en un hipódromo de la capital (1955). ¿Y quién ordenó el asesinato de Carlos Castillo Armas, dictador de Guatemala (1957)? En República Dominicana, Rafael Leónidas Trujillo dejó de ser funcional al imperio y un comando de "disidentes" le hizo conocer al tirano las generales de la ley (1961). René Barrientos, dictador de Bolivia y asesino del Che, murió en un accidente aéreo poco aclarado (1969).

Sólo en Cuba, donde impera el principio de "la nación en armas" (tan caro a países como Suiza o Israel), Fidel Castro pudo sortear centenares de atentados. Suerte que no tuvo Salvador Allende. Suicidado o no, Allende vivió para Chile y murió combatiendo al imperialismo en defensa de la Constitución (1973).

Ex presidentes y líderes del pueblo, como los generales Juan José Torres y Juan Carlos Prats, de Bolivia y Chile, o políticos como el uruguayo Zelmar Michelini (1976) y el boliviano Marcelo Quiroga Santa Cruz (1980) murieron en el marco de la Operación Cóndor, dirigida por Augusto Pinochet y la CIA.

El avión de Jaime Roldós, presidente de Ecuador, y el helicóptero del panameño Omar Torrijos estallaron en el aire (1981). Casualmente ambos estaban señalados en el documento Santa Fe I, redactado por los asesores de Ronald Reagan. El Santa Fe IV señala a Hugo Chávez.

América para los americanos. A inicios de la Segunda Guerra Mundial, el 27 de octubre de 1940, el general estadunidense Robert E. Word declaró que no se iban a tolerar "gobiernos hostiles a Estados Unidos". Seis décadas después, el general James Woolsey, ex director de la CIA, dijo: "... ingresamos en la cuarta guerra mundial... Estados Unidos está en marcha... queremos que estén nerviosos"(Clarín, Buenos Aires, 6 de abril de 2003).

¿Quiénes estarán "nerviosos"? Cantaba Alfredo Zitarrosa, conocido filósofo uruguayo:

No hay cosa más sin apuro
que un pueblo haciendo la historia
no lo seduce la gloria
ni se imagina el futuro
marcha con paso seguro
calculando cada paso
y lo que parece atraso
suele transformarlo pronto
en cosas que para el tonto
son causa de su retraso.


HISTORIA DE LA NACIÓN LATINOAMERICANA

<h2><hr><u>HISTORIA DE LA NACIÓN LATINOAMERICANA</h2></u>

(PRÓLOGO - ÚLTIMA PARTE)



Por Jorge Abelardo Ramos

Se importaban, asimismo, las formas vacías de un liberalismo formal para pueblos que no habían conocido sino dictaduras semi-seculares o el parloteo incontenible de Parlamentos elegidos por el fraude, integrados por diputados venales. Todo se acarreaba de afuera, pero todo era pacotilla, pues nada se adaptaba a la realidad latinoamericana, como aquellos gruesos abrigos de piel que usaba el patriciado de Río de Janeiro en el siglo XIX, sudando a chorros en el trópico y harto satisfecho de que también se usaran en Londres, de donde se importaban.

Calurosos abrigos para tierras cálidas resultaron ser los productos socialistas, liberales y marxistas que llegaron desde lejos. En su primera etapa, unos respondían al preclaro modelo del laborismo de su Majestad Británica; otros a la inescrutable política soviética, ya muy lejano del brillo ígneo de aquel Octubre. Los demócratas profesionales, empapados de juricidad y de las polvorientas premoniciones de Alexis de Tocqueville, por su parte, diseñaban un pequeño Capitolio blanco para cada parroquia, trocada en República.

Esta combinación sincrética de cultura liberal inauténtica y de marxismo importado para intelectuales "en vía de desarrollo", según Augusto Céspedes, dio sus frutos. Pues junto a los ferrocarriles o usinas, los grandes imperios introdujeron en estas sociedades indescifrables un estilo de pensamiento que modeló la historia, las ideas políticas, la sociología, el proceso cultural, las artes y las costumbres. No pocas particularidades de América Latina encontraron obstáculos para desenvolverse por un camino propio bajo la insinuante y deslumbrante presión occidental. Desde la derecha o la izquierda, la extranjería reinó soberanamente, tanto en las estadísticas de exportación como en el modo de interpretarlas.

De tal suerte, América Latina resultó ser el suelo ideal de politiqueros, terratenientes y expertos extranjeros. La ciencia social se alejó todo lo posible del drama real, aún en aquellos casos que parecía estudiarlo. Envanecida por un supuesto "rigor científico", la ciencia social se vio impregnada hasta la médula del empirismo sociológico de cuño norteamericano, con su ficticio carácter neutro, o del marxismo-leninismo, petrificado en una escolástica indigerible, fundada en un "homo-economicus" archi-metafísico. La coincidencia entre ambos se manifestaba en el desconocimiento común de la cuestión nacional de América Latina. Reducían todo el drama, según los casos, a:

1) Un supuesto duelo entre la burguesía y el proletariado, en el interior de cada Estado.

2) Fundar el crecimiento económico mediante la repetición nativa del capitalismo europeo, en el marco político de una "democracia" formal de dudoso cuño.

3) Repetir de un modo elíptico la versión provincial de una historia falsificada.

Si el Dr. José Gaspar Rodríguez De Francia, del Paraguay, era un dictador neurótico para Carlyle, era natural que también lo fuera para la historiografía latinoamericana; la condenación legendaria de Juan Manuel de Rosas era de oficio; para los calvinistas de Nueva Inglaterra, el católico Lucas Alamán era un "reaccionario" puro y simple. ¡Debía serlo sin duda para los mexicanos!

La tentativa de reproducir las "formas" de los conflictos políticos, jurídicos o religiosos europeos o yanquis en América Latina, prescindiendo de sus contenidos históricos reales, tuvo pleno éxito. Un ejemplo notable: el enfrentamiento del despotismo ilustrado borbónico con la Compañía de Jesús, asumió un significado muy claro en Europa, aunque invirtió su signo en América Latina. En el Nuevo Mundo se expresó contra las Misiones jesuíticas. Pero aquí todo era diferente. Pues los jesuitas defendían a los indios, en lucha constante contra los "bandeirantes" del Brasil que los cazaban en las Misiones, para reducirlos a la esclavitud en las tierras del Oeste. El anticlericalismo, bajo este aspecto, y en América del Sur, era una simple máscara de esclavistas y latifundistas. Tal es otro de los temas de esta obra.

A propósito de la contradicción entre forma y contenido, es educativo recordar que en la sociedad esclavista del Brasil Imperial o Republicano, los propietarios de negros eran positivistas y gramáticos sutiles. El escudo brasileño lleva aún la divisa de Augusto Comte: "Ordem e Progreso". En la avanzada Argentina del siglo XX, matar de un balazo a un indio "colla", peón en una finca del Norte Argentino, carecía de consecuencias penales para el asesino, dueño de la finca, probablemente Senador nacional por su provincia, y, naturalmente, firmante de leyes y proyecto de leyes. En México, ¿no eran los "científicos", y sus amigos plutócratas del porfiriato, la crema de la inteligencia, en un océano de peones sin tierra y de indios sin destino? ¿No fue Sarmiento y no lo es todavía, uno de los venerados próceres de América Latina (sobre todo de la oligarquía argentina) aclamado hasta en la Cuba de Fidel Castro? ¿Pero no es Sarmiento el más indudable degollador de gauchos, y propagandista literario del degüello? ¿Nos han circulado, acaso, en América Latina sus cartas al General Mitre, otro semidiós del Parnaso Oligárquico, en las que le aconseja que "no ahorre sangre de gauchos que es lo único que tienen de humano"?

En su favor, es preciso reconocer que fundó la Sociedad Protectora de Animales, entidad que aún subsiste, pues el célebre educador era más compasivo con los perros que con los gauchos. Numerosos "marxistas" de nuestro tiempo rinden culto a Sarmiento, a Mitre y a otros Santos Padres de la historia que se cree. Escojo al azar algunas perlas; pero toda la historia de América Latina ha corrido por las manos de monederos falsos.

En definitiva, ¿acaso el carácter semi-colonial de la América Latina disgregada y la pérdida de su conciencia nacional no se prueba en no pocas de sus Universidades? Muchas han sido sensibles como la cera para grabar en ellas la tipología de las preferencias u ocurrencias europeas o norteamericanas, académicas o iconoclastas, en materia sociológica, económica o política. Aunque esta influencia deformante se expresara en el pasado desde una óptica de respetabilidad conservadora y luego asumió la atrevida máscara de un "izquierdismo abstracto", en sustancia no ha variado el espíritu cortesano, ya que los grandes temas de la Nación inconclusa, permanecen intocados para ellos. Esa coincidencia esencial entre unos y otros, radica en ignorar que sólo se devela el enigma histórico de América Latina con la fórmula de su unidad nacional.

Resulta irrelevante que unos se consagren a plantear el "desarrollo" de cada una de las Repúblicas latinoamericanas mediante los auxilios del capital extranjero; o mediante el crecimiento independiente del capitalismo nacional; o a través de la revolución socialista, si cada uno de los arbitristas rehúsa considerar a América Latina como el espacio político de una Nación no constituida.

José Stalin había pretendido transformar el inmenso imperio zarista en un "socialismo en un solo país". Sus herederos, y los adversarios de sus herederos (los trotskistas) así como los adversarios de ambos, herederos a su vez de Mao, fantasearon hacer de América Latina el paraíso de veinte socialismos, de veinte gobiernos obreros y campesinos, de veinte dictaduras proletarias, es decir, concibieron todos los requisitos prácticos y teóricos para fracasar puesto que estos veinte Estados no tenían y no pueden tener un destino singular.
Son "naciones no viables". Pero forman, entre todas una Nación formidable. De otro modo, véase el destino actual de Cuba, encerrada entre el monocultivo y el mar, entre la venta de azúcar y su insularidad sofocante.

No era por cierto el "fantasma del comunismo" el que recorría Europa, según las palabras de aquél ardiente joven Marx. Lo que recorría Europa en 1848 era el fantasma del nacionalismo, de la revolución burguesa, que seguía su carrera hacia el este y sur y ante la que se abría un largo camino histórico. Es bastante significativo a este respecto que al día siguiente de redactar con Engels el Manifiesto Comunista, estallara la revolución antifeudal en Europa y Marx viajara al sur de Alemania para redactar la Nueva Gaceta del Rhin, órgano de la burguesía democrática alemana.

Si la burguesía ha resuelto ya en el Occidente capitalista su cuestión nacional hace siglos (puede añadirse hoy la unificación alemana), en el mundo colonial y semi-colonial el problema continúa en pie. La división de Corea, artificialmente creada por el imperialismo; los problemas por constituir una Confederación Indochina; la incumplida unidad nacional del pueblo árabe; la inmensa cuestión africana, fragmentada en Estados que no responden a ninguna realidad económica, política, geográfica, ni siquiera tribal; la necesidad de una Federación Balcánica que armonice los antagonismos étnicos; en suma, la propia cuestión nacional irresuelta en América Latina dice bien a las claras que solo el imperialismo, fundado en sus gigantescos Estados nacionales, puede oponerse, como se opone, a la unidad nacional de los pueblos débiles. Divide et Impera: la formula romana sirve aún a quienes la emplean en nuestro tiempo. De donde se deduce que las fórmulas del "internacionalismo obrero" o del estéril "marxismo leninismo", constituyen reglas funestas para entender y obrar en la vida contemporánea de América Latina. ¿Como ha sido posible que un instrumento tan fino y dúctil como el pensamiento de Marx haya adquirido semejante tosquedad al atravesar el Atlántico? Baste señalar que la creación de "marxistas leninistas" en tubos de ensayo se manifestó, por ejemplo, en México, cuyo Partido Comunista fué fundado por el japonés Katayama, el hindú Roy y el norteamericano Wollfe. En la Argentina, el italiano rusificado Codovilla imprimió al partido respectivo un indeleble sello de ajenidad y lo instaló en el último medio siglo en la órbita oligárquica.

En América Latina el nacionalismo no es separable del socialismo ni de la democracia. Tales aspiraciones indisociables reflejan de modo combinado las claves de su necesario salto histórico hacia la Revolución unificadora y la liberación social de toda explotación; sin ellos no podemos reconocer ni explorar la historia enterrada en nuestra tierra dolorosa y dividida.

Para concluir: el presente libro es una tentativa para examinar la vida de América Latina desde múltiples ángulos. Se trata de penetrar en su núcleo interior atravesando la espesa capa de prejuicios que lo ocultaron durante un dilatado período histórico. El autor se dio como objetivo escrutar "la Nación sin historia", analizar su olvidada trama, verla como un todo sufriente y viviente y estudiar las fuerzas nacionales que ha engendrado. Procuró llamar a las cosas por su nombre propio o inventarle uno adecuado a su específica naturaleza, pues, como decía el padre Acosta en una carta al Rey: "A muchas destas cosas de Indias, los primeros españoles les pusieron nombres de España".
Buena lección para no repetirla con la historia, la sociología y las ideas de la América Criolla: el lector no contemplará aquí leones calvos, sino la bestia soberbia que los quechuas llamaron puma.


CHÁVEZ SE QUEDA

<h2><hr><u> CHÁVEZ SE QUEDA</h2></u>

La Jornada México D.F. Jueves 12 de agosto de 2004

Por Ángel Guerra Cabrera

Todos los intentos del gobierno de Bush por derrocar a Hugo Chávez han resultado infructuosos. Al extremo que aquél se ha visto obligado a aceptar la contienda en el referendo del 15 de agosto próximo, terreno -la lucha política por las masas- en que la superioridad de Chávez es incuestionable. La consulta en torno a la gestión del presidente venezolano se convierte así en el duelo más importante -de varios ocurridos a la fecha- entre el movimiento de masas bolivariano (que votará por el /no/) y el imperialismo yanqui, representado por la contrarrevolución oligárquica y sus adherentes (que votarán por el /sí/). Los datos disponibles auguran una victoria del /no/, que significaría una de las más grandes derrotas políticas sufridas en las últimas décadas por el gobierno de Estados Unidos.

Y es que lo que está en marcha en la patria de Simón Bolívar es una gran revolución popular antimperialista, que la ha renovado como escenario decisivo de la lucha de los pueblos latinoamericanos, ahora por su segunda independencia. Esta exige, en primer término, la reversión de las políticas neoliberales decretadas por el Consenso de Washington, objetivo en el que Venezuela ha avanzado como ninguna otra nación del continente. Ello explica la obsesión de la Casa Blanca por quitar del medio al presidente constitucional de Venezuela, que la ha llevado a recurrir a una panoplia de medidas desestabilizadoras similares a las que utilizó en el pasado contra otros gobiernos auténticamente democráticos en Irán, Guatemala, República Dominicana y Chile, entre otros. Como telón de fondo, una guerra mediática colosal dentro y fuera del país contra el gobierno venezolano y la dirección política y financiamiento desde Estados Unidos de las actividades subversivas de la oligarquía local y la infantería clasemediera a su servicio.

Lo interesante es por qué Washington no ha podido con Chávez, pese a haber desplegado contra él su enorme aparato desestabilizador. La respuesta en sencilla y compleja a la vez en la medida en que el éxito del líder venezolano radica en el apoyo militante de los olvidados de siempre que hoy se sienten parte del gobierno, en contraste con lo que ocurre casi generalmente en América Latina, donde existe un abismo cada vez más insondable entre gobernantes y gobernados. La fulminante rebelión de la mayoría preterida de Venezuela, apoyada por los militares patriotas, que derrotó el golpe fascista en 2002 después que había recibido el respaldo público de Bush, Aznar y gobiernos como el chileno, se inscribió como un fenómeno nuevo en la historia política mundial. Demostró las insospechadas posibilidades de resistencia de los pueblos contra los designios de los dueños del mundo en la época de la globalización neoliberal unipolar.

Pero todavía el movimiento bolivariano debió enfrentar el paro de los gerentes proyanquis, que paralizó dos meses a la industria petrolera y asestó un criminal golpe a la economía nacional. Sin embargo, la derrota del paro hizo que las masas retomaran la iniciativa estratégica y permitió a Caracas arrebatar a los gerentes el control de la estratégica industria y apoyarse en sus astronómicos ingresos para ampliar exponencialmente los planes sociales (misiones) de la revolución bolivariana. La Misión Robinson, que se extiende a los más recónditos parajes, permitirá en breve terminar con el analfabetismo. La Misión Barrio Adentro ha llevado más de 10 mil médicos y programas de salud adonde nunca hubo ninguno. La Misión Mercal ha propiciado que los sectores más desfavorecidos puedan adquirir los productos de la canasta básica a precios subvencionados. La Misión Vuelvan Caras ha logrado insertar en la vida productiva a muchos jóvenes desempleados. Se han edificado o restaurado miles de escuelas en las que los niños reciben dos comidas diariamente. El gobierno bolivariano ha construido y reparado más viviendas y realizado más obras de infraestructura que ninguno de los anteriores. Ha entregado, además, miles de microcréditos a humildes agricultores y pequeños empresarios. Es la negación, en síntesis, de las inhumanas prácticas neoliberales. Compárese este panorama social con el de la mayoría de nuestros países y, en particular, con el de otras naciones petroleras, cuyas poblaciones no han recibido ningún beneficio pese al alza de los precios del crudo, y se entenderá por qué Chávez se queda después del 15 de agosto.

aguerra12@prodigy.net.mx