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MIRANDO AL SUR - augusto alvarado


CINE EN LA ANTÁRTIDA

<hr><h2><u>CINE EN LA ANTÁRTIDA</h2></u>

Como resultado de la iniciativa de Jorge Coscia del INCAA y de Mariano Memolli, director nacional del Antártico, será inaugurada la sala de cine más austral del mundo. Una iniciativa patriótica y loable.



Por Julio Fernández Baraibar – Reconquista Popular
Abril de 2005

El lunes 11 de abril se inaugura la única sala ubicada en la Antártida, el Espacio INCAA Lat. 90º de la Base Jubany, Sala del Bicentenario, será la sala cinematográfica más austral del mundo. Viajan para el acto, entre otros, el Secretario de Medios de Comunicación, Enrique Albistur, el Lic. Jorge Álvarez, vicepresidente del INCAA y el Director Nacional del Antártico, Mariano Arnaldo Memolli. Inaugura la sala el film Luna de Avellaneda de Juan José Campanella, quien estará presente junto a su coguionista, Fernando Castets y el productor de Pol-ka Cine Juan Vera. La ceremonia se transmitirá en directo por TV, con la presencia de medios periodísticos gráficos y televisivos de Argentina y del exterior. La programación del Espacio INCAA Lat. 90º tiene previstas unas sesenta películas para la temporada 2005, con títulos como El abrazo partido, El hijo de la novia, La tregua, Historias mínimas, Patoruzito, Garage Olimpo, Nueve Reinas, La película del Rey, Valentín, Un oso rojo, y El bonaerense.

Nobleza obliga: vale mencionar que la Embajada de Alemania aportará quince películas de producción germánica subtituladas en español.


16 DE JUNIO DE 1955

<hr><h2><u>16 DE JUNIO DE 1955</h2></u>

LA OLIGARQUÍA CONTRA EL PUEBLO

JORGE ABELARDO RAMOS NARRA LA MASACRE.
EN ELLA SE ANUNCIA LA OSCURA NOCHE QUE PRONTO ENVOLVERÁ A LOS ARGENTINOS.
FUE EL PRELUDIO DE LA “REVOLUCIÓN LIBERTADORA”, QUE DEVOLVIÓ AL PODER A LOS AGENTES Y PERSONEROS DE LA ANTIPATRIA, DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS SEUDO-DEMOCRÁTICOS Y DE LAS EMBAJADAS IMPERIALISTAS



Causa Popular - 15 de junio de 2005

“La atmósfera social es irrespirable. Se ha llegado al límite. Monseñor Tato y Monseñor Novoa son detenidos por la policía y expulsados del país. Cuatro días más tarde, al mediodía del 16 de junio, la aviación militar debía rendir un homenaje al Libertador, sobrevolando su tumba en la Plaza de Mayo. El singular homenaje consistió en bombardear por sorpresa a la Casa de Gobierno. Pero también cayeron bombas en la Plaza de Mayo y sobre el Ministerio de Hacienda, en la avenida Paseo Colón. Fue un mediodía de horror. Perón rehusó dar a conocer las víctimas del bombardeo aéreo. Cifras extraoficiales de la época hacían ascender a 400 los muertos. Mientras bombardeaban los aviones, el Capitán de Fragata Argerich, al frente de un grupo de infantes de marina, intentaba matar al presidente en una irrupción de comando a la Casa de Gobierno. A pocos centenares de metros de la Casa Rosada, se reunían los jefes del fracasado golpe de mano. El edificio del Ministerio de Marina había sido rodeado por tropas y tanques leales al gobierno. En su interior se encontraban los Almirantes Benjamín Gargiulo, Samuel Toranzo Calderón y el propio Aníbal Olivieri, Ministro de Marina, plegado a la rebelión. Los acompañaban el nacionalista conservador Luis de Pablo Pardo, el radical Miguel Ángel Zavala Ortiz, los conservadores Adolfo Vicchi, Alberto Venegas Lynch y el industrial Raúl Lamuraglia, aquel del famoso “cheque” de la UIA en 1945. Perón se había refugiado en el Ministerio de Ejército. Las Fuerzas Armadas permanecieron leales, salvo la Marina. Algunos complotados en el Ejército, como el General Bengoa y el General Aramburu, nada pudieron hacer.
El drama culminó cuando el Almirante Benjamín Gargiulo, jefe del movimiento, se suicidó en su despacho del Ministerio de Defensa. Diversos grupos católicos, organizados por Mario Amadeo y fuertemente armados, se concentraron esa mañana en la Plaza, pero el fracaso del movimiento los privó de toda posibilidad de actuar.
Por la noche, una multitud de trabajadores enfurecidos acudió a la Plaza de Mayo, devastada por la aviación militar. El espectáculo era impresionante. Decenas de vehículos particulares, ómnibus y colectivos, aparecían destruidos por las bombas en Paseo Colón e Hipólito Yrigoyen junto al Ministerio de Hacienda, entre grandes manchas de sangre. Dicho edificio conservó largos años después los impactos de las ametralladoras aéreas. El despacho del Presidente Perón y un sector de la parte central de la sede gubernativa resultaron destruidos. La ferocidad del ataque y el claro origen social que lo inspiraba quedaban a la vista.
Entre el fuego del mediodía y las llamas de la noche entablaban su duelo dos grandes bloques sociales: la oligarquía, ahora reforzada por la Iglesia, y el gobierno peronista, ya debilitado por la defección de una parte de las Fuerzas Armadas. Un estado de angustia generalizada ganó todos los estratos de la sociedad argentina. Cabe agregar que la derrota de la Marina constituía en modo alguno una victoria para Perón. El malestar profundo de un conflicto no resuelto envenenaba la vida nacional. Había que seguir adelante o depositar la esperanza en un enigmático ‘statu quo’”.

“Revolución y Contrarrevolución en la Argentina” – Jorge Abelardo Ramos.


EL DÍA MÁS ESPERADO

<hr><h2><u>EL DÍA MÁS ESPERADO</h2></u>

Por Luis Sepúlveda

Edición chilena de Le Monde Diplomatique - 04 01 2005

Hace pocas horas despedía a mi hijo Sebastián en el aeropuerto de Gijón. Como siempre disfracé la tristeza del adiós con un par de chistes, y vi como mi joven hombre de veinte años, de la mano de su chica, me hacía señas antes de subir a la sala de embarque. Como siempre, porque el hombre es animal de costumbres protectoras por absurdas que éstas parezcan, permanecí ahí hasta que el avión despegó. Como siempre, hice un recuento de las días y horas compartidos, y me detuve en el recuerdo de una caminata por la playa solitaria mientras él me pedía que le contara mi último viaje a Chile. Emocionado le narré que había sido un buen viaje, que me había reencontrado con mis viejos amigos, con mis queridos compañeros de la guardia del presidente Allende, y que lentamente empezaba a planear mi regreso.

Mi hijo lucía con orgullo una camiseta del Foro Social Chileno, el bello dibujo de Federica Matta resplandecía con la luz marina.

- ¿Esa bestia sigue ahí, sin que lo toquen?, preguntó de pronto.

Sí, la bestia, el criminal, el asesino, el ladrón seguía en Chile,
protegido por la más odiosa impunidad.

- Lo pasaremos bien en Chile. Tendré un par de caballos - respondí para
conjurar esa presencia avergonzante.

Cuando el vuelo de mi hijo desapareció del panel de información regresé al auto, eché a andar el motor, y entonces el milagro de la radio me entregó la noticia más esperada: la Corte Suprema de Justicia rechazaba el recurso de amparo presentado por la defensa de la bestia, del criminal, del asesino, del ladrón, y sería sometido al juicio que espera la sociedad chilena, los chilenos que viven entre la cordillera y el mar, los que viven en la diáspora, los que nacieron bajo otros cielos y han crecido con nuestro amor por el lejano país salpicado de islas.

Confieso que creí que este día tan esperado no llegaría jamás, y no por
desconfianza en la justicia, sino en los encargados de administrarla.
¿Cuántas vidas se habrían salvado si los tribunales chilenos hubiesen
aceptado los recursos de amparo presentados por los familiares de los
desaparecidos, de los asesinados en los centros de detención y tortura, de los degollados a medianoche y en horas en que sólo los criminales podían moverse por las calles de Chile?

Entre 1973 y 1989 se presentaron miles de recursos de amparo, los
familiares acudían con testigos que habían presenciado las detenciones,
los secuestros, los robos de personas, y ninguno fue aceptado pues la
justicia chilena estaba en manos de prevaricadores, de cómplices del
dictador.

No creí posible este día, pero al mismo tiempo, porque conozco y admiro la historia cívica de mi país, siempre intenté convencerme de que el juicio a Pinochet empezó cuando el último defensor del palacio de La Moneda disparó el último tiro en defensa de la constitución y la legalidad.

No será juzgado por todos sus crímenes, sino por algunos, tan salvajes y bestiales como todos los que ordenó desde su cobardía de sátrapa, desde su vileza de ser mediocre y obtuso, desde el hedor de su traición. Pero será juzgado, con todas las garantías que nosotros no tuvimos, y nos alegra que así sea porque creemos en la justicia.

Es deber de todos velar porque no le ocurra nada, que su salud se
mantenga, que no le falte nada, y si es preciso hacer una colecta pública para mantenerlo vivo, pues la hacemos, ¿cuánto hay que poner? Lo que importa es que mi hijo, los hijos de todos los que sufrieron, y las viudas, y los padres que enterraron a sus hijos, y las novias de ajuar frustrado, y las abuelas que se quedaron con los mimos sin dueño, vean a la bestia fascista, al criminal a sueldo, al asesino de sueños, al ladrón de vidas y de bienes, fotografiado de frente y de perfil, con el número de reo bajo la quijada, estampando las huellas digitales de sus zarpas con la tinta negra de la vergüenza. Eso es lo que importa.

Mientras escribo estas líneas, mi hijo Sebastián vuela rumbo a Alemania y yo recuerdo el paseo por la playa desierta. Ahí le conté de mi regreso a El Cañaveral, aquel lugar sagrado entre los montes en donde el Dispositivo de Seguridad del Presidente Allende, el GAP, se preparaba para defender la vida de nuestros dirigentes, de los encargados de hacer realidad el más bello sueño colectivo de mi generación. Ahí, junto a "Patán", "Galo", "El Pelao" y otros de los mejores, de los más valientes compañeros que he conocido y cuya amistad es mi gran orgullo, simplemente recordábamos aquel sueño lleno de anécdotas y juventud.

Sé que ellos comparten esta serena alegría por este día, por este día tan esperado, en que la débil luz de la justicia se deja ver entre el humo de La Moneda en llamas, entre los rostros luminosos de todos los compañeros del GAP que cayeron y que jamás desaparecieron de nuestra memoria.


PARADOJAS DEL BICENTENARIO

<hr><h2><u>PARADOJAS DEL BICENTENARIO</u></h2>

por Pablo Huneeus
www.pablo.cl

Cuando vemos a dignatarios de la oligarquía santiaguina haciendo públicas loas a los doscientos años que cumplirá la República en 2010, no podemos dejar de recordar que precisamente esa alianza de burócratas imperiales, hacendados, y clérigos de la aristocracia fue el mayor impedimento que tuvo la Independencia
. También hay otros absurdos del bicentenario:

1.- La Proclamación de la Independencia de Chile fue el 12 de febrero de 1818 por medio de una incendiaria publicación sobre los derechos del hombre, hoy prudentemente fondeada, y no el 18 de septiembre de 1810 en Santiago, que es apenas cuando se constituye una Junta de Gobierno leal al "bienamado" reyezuelo español Fernando VII, quien había sido derrocado por los franceses.

2.- De lo que se independiza Chile es de España, país que llevaba trescientos años explotando nuestras riquezas, reventándonos con tributos a favor de la familia Borbón y cometiendo toda suerte de tropelías contra lo población nativa. ¡Oh vueltas de la vida! Ahora España, nuevamente convertida en reino Borbón (Su Majestad el rey Juan Carlos, Boda del Príncipe y todo eso) ha sometido a su férula nuestra economía. Telefonía, usura legalizada (bancos), agua potable, generación de electricidad, carreteras cedidas para que cobren peaje, derechos de pesca industrial, instituciones de previsión social forzada (AFP), edición de libros, colegios, influyentes sectas religiosas, todo en gran medida controlado por la cosa nostra ibérica.

3.- Al aproximarnos al bicentenario, la población indígena, en especial la mapuche, se encuentra más discriminada, empobrecida y arrinconada que en tiempos de la Independencia. Esto, en circunstancias de que los batallones patriotas que formara el propio O'Higgins con gente del sur, eran en su mayoría araucanos.

4.- Así como la Expedición Libertadora del Perú que zarpa de Valparaíso el 20 de agosto de 1820, fue una obra básicamente chilena, el Ejército Libertador que nos da la Independencia es esencialmente un producto argentino. Sin José de San Martín y el apoyo de tanto patriota trasandino, no habríamos tenido las victorias de Chacabuco el 12 de febrero de 1817 ni la de Maipú el 5 de abril de 1818 que nos libraron del Imperio. Así todo, en lugar de integrarnos en un sólo estado federal que fuera de costa a costa, como Estados Unidos, a doscientos años de la gesta común seguimos divididos por gobiernos incultos, dedicados a disputarse lo que hay de sobra para todos: mar, desierto y Patagonia.

5.- En cuanto a libertad, la primera de las libertades, la de expresión, está alcanzando para el bicentenario su nivel más bajo. De la pluralidad de diarios, quedan dos cadenas de pensamiento único a manos de la misma oligarquía financiera, mientras de las radio de provincia, nada. Leyes que censuran la opinión, prohibición de disentir, desaparición de la sátira política y de la caricatura que tanto libera el espíritu.

6.- De igualdad, bueno, tenemos una de las más inicuas desigualdades en la distribución del ingreso de todo el mundo. Un dilecto dos por ciento de la población acapara cerca de la mitad del ingreso nacional, (ver utilidades de bancos e Isapres) mientras su buen millón de chilenos aptos para trabajar está cesante o en condiciones de sub empleo. Además, plena vigencia de la discriminación racial, social y lo peor, educacional habiéndose perdido el ideal de igualdad de oportunidades para acceder a la formación profesional.

7.- ¿Y la fraternité mon amie? Para apreciar cuánto hemos avanzado en solidaridad social, en hacer una sociedad más humana, véase un sistema de salud que trata enfermedades, no personas; una justicia que se carga siempre hacia el más rico y una educación para pobres distinta de la que reciben los pudientes.

8.- La naturaleza, la copia feliz del Edén ¿Cómo la hemos tratado en dos siglos de ocupación a rompe y raja? ¿Está más bonito el país? Los bosques, las playas, el campo ¿Están mejor? ¿Queda alerce?

9.- Habrá que dar cuenta también de lo que se ha hecho con el patrimonio ferroviario y arquitectónico que nos legaron los abuelos. Se descrestaron y endeudaron por varias generaciones para dejarnos una red ferroviaria impeque, con lindas estaciones y estupendos trenes, todo ¿para qué? Ídem, tanta albañilería histórica, casa colonial y palacete gótico que ha sido demolido para dar cabida a horribles edificios.

10.- No es por nada que el actual gobierno socialista impulse como emblema del bicentenario un negociado inmobiliario en base al charqueo de propiedad pública, como es el Aeropuerto de Los Cerrillos. Junto con restringir otro poco la libertad del individuo a tener su propio avión, la desaparición de ese aeropuerto traiciona la memoria del filántropo norteamericano que lo donó.

11.- A propósito de Santiago, que tan poco aportó a la Independencia en comparación al sur, llega al bicentenario convertido en la pústula maloliente que centraliza el dinero, las influencias y el poder, todo a costa de las regiones.

12.- Pero la moral, el espírituoso ánimo de la gestión pública ¿Qué van a decir el 2010? ¿Que independencia es obedecer al sheriff? ¿Que perdieron su tiempo todos cuantos por altruismo fueron a la guerra, sirvieron sin coimas ni dietas al Estado o sudaron para que Chile tuviera industria nacional? ¿O que no pueden hablar con la boca llena?


CONVOCATORIA CONTRA EL ARMAMENTISMO

<hr><h2><u>CONVOCATORIA CONTRA EL ARMAMENTISMO</h2></u>

Por Pedro Godoy Perrín
Centro de Estudios Chilenos – CEDECH

Junio de 2005

Invitase a académicos del Cono Sur –catedráticos, historiadores, sociólogos…- a encuentro sobre la Línea de la Concordia. Los chilenos partiremos de Arica y los peruanos de Tacna. A medio día de fecha a convenir se suscribirá el Acta contra el Armamentismo. Concurrirán invitados representantes de Bolivia y Argentina.

Nuestro gobierno se niega a suscribir la doctrina Toledo que apunta a establecer un control mancomunado sobre el gasto castrense. Luego para continuar humillando a la oficialidad por su participación en el régimen del general Pinochet lo anestesia mediante fabulosas adquisiciones de tanques, fragatas y aviones.

Estas operaciones de compra comprometen sumas cuantiosas mientras el país entero soporta el colapso de a atención hospitalaria, el alud delincuencial, el inatajable narcotráfico, la drogadicción masiva, un sostenido desempleo y el abandono del compromiso del Estado en orden a proporcionar educación gratuita.

La tragedia de Antuco demuestra que la tropa carece de prendas mínimas para afrontar la nevazón cordillerana. Catástrofes como los incendios forestales denuncian el déficit de aviones “dromedarios” y de helicópteros para el desplazamiento de guardaparques. La reconstitución del parche arbóreo de la Patagonia es imposible sin donativo checo.

Mientras el pueblo civil y al pueblo uniformado soporta camuflada pobreza La Moneda compra sofisticados pertrechos bélicos. En la reunión presidencial efectuada para sellar la adquisición no estuvo el representante de Carabineros. Ello en un país inseguro cuya policía soporta remuneraciones insuficientes y restricción de sus prerrogativas.

En ese contexto la corporación que presido convoca a la intelectualidad chilena y peruana a organizar ese encuentro en la Línea de la Concordia. Allí con dicho documento manifestaremos ante nuestra América que, pese a la paranoia armamentista, hay sensatez integradora y pacifista tanto en la patria de Grau como en la de Prat.


CRÓNICAS DE JOAQUÍN EDWARDS BELLO (*)

<hr><h2><u>CRÓNICAS DE JOAQUÍN EDWARDS BELLO (*)</h2></u>

El mito de Manuel Rodríguez y la
Batalla de Maipo



Abril, 1955

La historia ha de atreverse a decirlo todo, según Tácito. Maurois recomendó prescindir de simpatías y antipatías personales. Sé poco más o menos lo que dirán en este aniversario del día cinco de abril glorioso y a la vez plagado de obscuridades. Sé de memoria lo que dijo San Martín cuando comenzaba la batalla: "El sol por testigo y la tontería de Osorio". Sé lo que dijo al final, ante los cadáveres de sus pobres negros y de sus simpáticos rotos. La batalla nos ofusca. Pensamos en penachos, en alegorías, en enormes pinturas murales para escolares y versos marciales. Los estrategas hicieron especulaciones guerreras a posteriori. Notaron los errores de San Martín, de Primo de Rivera y de Ordóñez. Descubrieron que San Martín no debió ir por ahí, sino por acá. Me parece que ya es tiempo de ir descubriendo algo de lo que ocurrió antes, pero un mundo antes de la definición sangrienta en el campo de batalla, que según unos se llama Maipo y según otros Maipú. A ver, una pregunta: ¿Por qué razones llegaron jefes argentinos a darnos la libertad y no fuimos nosotros a dársela a ellos? No serían tan lerdos San Martín, ni Las Heras, ni sus granaderos, ni sus negros mendocinos, cuando ayudaron a nuestros bravos rotitos, a O'Higgins, a Freire y a Bueras, para salvar a nuestra patria. ¿Qué había ocurrido en Chile en 1818? ¿Cómo se comportaban los hombres chilenos de los primeros rangos durante los años anteriores a dicha batalla? La respuesta en síntesis se resume: intriga.

Esto es, impedimento sistemático por parte de vanidosos que condensaban su vitalidad en el aforismo: "¡Quítate tú para ponerme yo!" En el magistral estudio sobre O'Higgins, de Encina, tomo séptimo, encontré esta pepa de oro, página 299: "Si don José Miguel Carrera hubiera tenido algunas aptitudes de gobernante, de organizador y general, O'Higgins, ahogando sus antipatías de temperamento y su repugnancia moral, se habría convertido espontáneamente en instrumento suyo, como lo hizo con San Martín y con el mismo Carrera cuando participó de la creencia en su imaginario genio militar".

He leído todo lo que alcanzaron mis ojos respecto de Cancha Rayada y de Maipo. Barros Arana, Zapiola, Vicente Pérez Rosales, Abel Rosales, Mitre, y entre los más modernos Encina, Blanchard Chessi, Díaz Meza y abundante crónica con la última de Manuel Gandarillas, ilustrada y con citas de Antonio Bizama Cuevas. El gran poeta y colega Gandarillas ha recordado el uso del aguardiente en la batalla de Maipo. El documento del aguardiante apareció antes en un Zig-Zag de 1906 ó 1907. El uso del alcohol u otros excitantes en las batallas ha sido universal. En Venezuela, el guarapo ayudó a la independencia. En Waterloo, al final, Blucher hedía como un odre de alcohol. El general francés Marchand, héroe de Fachoda, al escultor que le hacía el busto, dijo: "A quien debieran levantar un monumento es al general Pinard". En argot, pinard es vino.

El ataque nocturno de Cancha Rayada, que dispersó las tropas de San Martín y dejó herido a O'Higgins, se debió en parte a la fiesta que celebraban, o santo de San Martín. El San José estuvo a punto de terminar con el ejército patriota si no hubiera sido por el general Las Heras. El argentino prefiere el mate al aguardiente. El militar Cruz se asombró al ver dispersos y derrotados esa noche a los mismos soldados vencedores en Chacabuco y denodados asaltantes en Talcahuano. ¿Hay un misterio de psicología en el asunto? Según Mitre, los negros de Cuyo fueron los mejores soldados en Cancha Rayada.

Después del desastre nocturno, la situación en Santiago era aterradora. Creyeron que se repetiría el caso de Rancagua. Las Heras salvó la situación. Dejemos de lado lo simbólico y monumental para imaginar cómo llegaría a Santiago en general Las Heras, bragado y de mirada terrible. Chamuscado y patilludo, insomne, casi en cueros. Sable en mano daba órdenes como truenos y amenazaba de muerte a los desertores. La deserción era otro enemigo terrible como los Burgos y Talaveras. Las Heras estaba cocinándose un charqui frito, cerca del mate, en el momento de la sorpresa. ¡Ahijuna! Con feroz energía, el hombre de las cejas como cerdas montó y se hizo obedecer en las sombras de la noche triste chilena. No aflojó. Libró a tres mil quinientos hombres, base de la libertad. De un galope llegó a Santiago y acampó en La Pampa, lo que ahora es el Matadero. En llegando quedó esperando órdenes. Llegó San Martín y le dio diez pesos para que comprara un uniforme. La ciudad de Santiago había pasado una noche de pesadilla. Saqueos, tiros perdidos, gritos de auxilio, estertores de agonizantes. ¡Misericordia! ¡Misericordia! Zapiola contó que los batallones de milicianos, formados de prisa, no sirvieron. Unos huían de noche a remoler. Otros huían a engrosar el ejército ... de Osorio. La población, en un noventa por ciento, no sentía la guerra. El pánico de Santiago ha quedado descrito por testigos como Pérez Rosales y Zapiola. No hubo mulas ni caballos suficientes para los que huían a Mendoza. Los partidarios del rey se quitaron las caretas y los ladrones se dedicaban de preferencia a asaltar las casas de los patriotas. Los monarquistas esperaban los resultados como en la copla de La Mascotta: "En las batallas estar detrás mientras peleen los demás, y en la victoria estar al frente ... ¡Es conveniente!" Hubo indiferentes de gran calidad, como don Diego Portales. Zapiola lo llamó "Machiavello de chingana". El libro de Zapiola "Recuerdos de treinta años" es el documento más franco y libre de su tiempo.

Pérez Rosales dice: "Espantaba ver al gentío, de a pie y a caballo, que se lo llevaba todo por delante, en el camino de los Andes". La familia de Pérez Rosales pagó catorce mil pesos por unas mulas. Su madre estuvo a punto de morir despedazada en la cordillera.

Manuel Rodríguez, un mito nacional, según Encina y según toda persona franca que conozca la historia, deseaba la derrota del ejército de San Martín y de O'Higgins para quedar, con Carrera, dueño de una pequeña tropa, sin valor militar, pero que se imponía a la primitiva imaginación popular. Los soldados de Rodríguez usaron una divisa espantable, compuesta de una calavera de trapo blanco en fondo negro, como la que usan nuestros niños piratas de primavera. Eran como un coro de zarzuela con uniformes de Húsares de la Muerte. Un cuco. En todo, quinientos de caballería. Estos salvadores de la patria tenían más ganas de molestar a O'Higgins que de combatir a los españoles. Los oficiales eran en su totalidad carrerinos.

Conozcámonos. En estas condiciones, con O'Higgins herido gravemente y Rodríguez en sus espaldas, preparaba San Martín la batalla decisiva. La noche anterior, dice Encina, "llegaba hasta los escasos transeúntes el murmullo de las plegarias que desde los hogares subían al cielo, rogando por el marido, el hermano, el padre o el novio que estaban en el campo de batalla".

Amaneció el día milagroso: 5 de abril de 1818. Copia feliz del Edén. Cielo limpio, cantos de diucas, olor a frutas y flores.

San Martín tenía dos amigos seguros en Chile, a los que nunca olvidó: el huaso Estay y O'Higgins. Era O'Higgins el más capaz de reconocer jerarquías, de obedecer y de organizar, virtudes que a veces parecen ser ajenas a nuestra raza. Esta capacidad de obediencia y de organización fue obstaculizada por personas que tuvieron un concepto silvestre personal del patriotismo: los carrerinos. Manuel Rodríguez era el cónsul general o representante del carrerismo en Chile, el año 1818, en ausencia de los ídolos. San Martín era para los carrerinos un patán cuyano y O'Higgins un guacho bruto.

Veamos la conducta de Rodríguez. Dice Zapiola: "El regimiento de Rodríguez no concurrió a la batalla. Esperaba la llegada de Juan José y Luis Carrera, cuya libertad creía inminente. En todo caso, contaba con don José Miguel. El regimiento de húsares sería la base de una revolución contra aquel orden de cosas".

Dice Encina: "A Manuel Rodríguez lo único que le interesaba era que el nuevo desastre de San Martín, que creía indudable, lo encontrara en el poder". "Era incapaz de organizar nada. Armó al pueblo para dejar vacíos los almacenes, de manera que San Martín no pudiera rearmar a sus soldados". "Después de eliminar a San Martín y O'Higgins, barrerían de Chile a los españoles, si antes no huían aterrados con las proclamas que don José Miguel sabía lanzar". "La intensidad del odio anulaba todo ideal". "Ellos se retirarían a Coquimbo con caudales y con todo lo que pudieran acarrear". "El Ministro del Interior Miguel Zañartu comprendió, después de Cancha Rayada, que el peligro no estaba en el desastre mismo, sino en Manuel Rodríguez". "Los realistas y los carrerinos contaban con la derrota de San Martín".

La victoria llegó, gracias a San Martín, a Las Heras y a O'Higgins, en gran parte. O'Higgins levantó a un muerto. El resto lo hicieron el roto chileno y los argentinos. Al finalizar el año 1817, el ejército constaba de dos mil setecientos argentinos y seis mil quinientos catorce chilenos. La formación de este ejército, dice Encina, da a San Martín títulos para ser considerado el primer general y el máximo libertador de América. Sin sombra para Bolívar, el genio.

Datos son éstos más útiles, en 5 de abril, que los discursos, los cañonazos y las charangas. Es una manera de espejo de ayer para mirarnos la cara de hoy. Si ha crecido Manuel Rodríguez en el corazón popular es a causa de un apego entrañable a la oposición y a lo que llamamos bochinche. Ya dijo Miranda: Bochinche, bochinche, no saben más que bochinche. Últimas palabras antes de la prisión. Bochinchero típico, enemigo del orden jerárquico, fue Urriola, y hay calle Urriola en todo pueblo chileno. Mi padre decía que entre la maldad y la virtud no hay términos medios. "Son como el permanganato y el chocolate".

Las mentiras, o mitos, traen familia y aumentan sin cesar. Nuestro buen pueblo ha engordado la gloria de Manuel Rodríguez. En ello influye la emotividad de la muerte. Muerte violenta. Asesinato y animita. El eterno revolucionario es endiosado. Se dijo que San Martín había huido a Buenos Aires, que O'Higgins estaba en cama y que Rodríguez a la cabeza del pueblo, había derrotado a Osorio en Maipo. Lo creyeron así durante algunos años. "Corrió en textos de enseñanza".

De mi parte digo: soy apolítico. Nunca voté desde 1920. No odio bastante a una persona para desearle que vaya a La Moneda a servir de pararrayos de pasiones como la vanidad, la envidia y la codicia. Es imposible contentar a mi tierra desde el Poder.

San Martín escribió a un amigo de Buenos Aires lo siguiente, desde Santiago: "Me hago violencia en habitar este país: en medio de su belleza, todo me repugna en él; los hombres, en especial, son de un carácter que no confronta con mis principios, y me producen un disgusto continuado que corroe mi triste existencia". "Dos meses de tranquilidad en el virtuoso pueblo de Mendoza me volverían la vida".

San Martín quiso ser amigo de Manuel Rodríguez. Este lo sabía y recurría a él en los momentos difíciles. Los enemigos de San Martín inventaron la fábula de su intervención en el asesinato de Til-Til. Navarro, el matador, urgido para que declarara contra O'Higgins, confesó que había recibido la orden del coronel Alvarado y de Monteagudo. San Martín se esforzó sin cesar para atraer a Manuel Rodríguez. Tenía simpatías por el eterno guerrillero.

(*) Chileno. Premio Nacional de Literatura y de Periodismo. La siguiente crónica ha sido tomada de: Mitópolis, Editorial Nascimento, Santiago de Chile, 1973. Páginas 81 a 87
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128 “CHANCHITOS”

<hr><h2><u>128 “CHANCHITOS”</h2></u>

Por Luis Sepúlveda (*)

La sombra del viejo punga llamado Augusto Pinochet, Ramón Ugarte, Daniel López o como quiera autonombrarse, persigue como una maldición que, si bien es verdad me alegra porque el viejo rufián lo está pasando mal, también lo es que me molesta como chileno, porque en Varsovia o Cracovia, Lisboa o Pisa, Povoa do Varzim o mi querida Pietra Santa, las preguntas sobre Chile siempre terminan citando al viejo cogotero.

Para más INRI, en la prensa internacional de la semana pasada se citó el drama de un sobrino del viejo malversador, que vende un riñón para sacar a su familia de la indigencia. Por fortuna para él ofrece un riñón y no el cerebro, órgano bastante atrofiado en esa recua.

Los polacos, italianos y portugueses insisten en que les explique y cuente qué se sabe de los bienes del viejo carcamán, y debo emplear toda mi capacidad pedagógica para detallar los misterios que el Banco Riggs va soltando a gotas.

Empiezo explicando que en la localidad de Pomaire, los artesanos de la greda, además de vasijas hacen unas alcancías, o huchas, con forma de coquetos cerditos y que en Chile, con el amoroso trato que damos a todo a fuerza de diminutivos, llamamos “chanchitos”. Pues bien, sucede que estos chanchitos de Pomaire dan unos intereses altísimos, pero no a todos. Si un civil mete una moneda por la ranurita, ahí se queda, tiesa e improductiva, pero si en cambio lo hace un milico, esa moneda se multiplica, el chanchito eructa intereses, sonoros pedos multiplicadores, y luego se clona a sí mismo, hasta llegar a los 128 chanchitos que hasta ahora ha reconocido el Banco Riggs.

Este portento permite llegar a dos conclusiones: la primera es que Daniel López, Ramón Ugarte o como se llame el viejo punga, es un extraordinario pastor de chanchitos que, al compás de “yo tenía un camarada”-su himno preferido- conduce como el Flautista de Hamelin a las ratas, hasta las bóvedas secretas de bancos como el Riggs, especializados en dineros mal habidos, robados, expoliados, de procedencia siempre dudosa. La otra, más que una conclusión es una pregunta; ¿por qué los chanchitos prodigiosos de Pomaire no son la principal exportación chilena?

La existencia de los 128 chanchitos generó un cataclismo en la derecha chilena, en manadas “se desmarcan” del viejo ladrón y, de la misma manera como nunca supieron de violaciones a los derechos humanos, torturas y desaparición de compatriotas, tampoco sabían, ni siquiera intuían, que el fabuloso patrimonio personal del viejo sátrapa tenía orígenes inexplicables, las cuentas sencillamente no cuadraban, ni cuadran, aunque en los 128 chanchitos se encuentren entre ocho y once millones de dólares.

El robo, el fraude, la malversación, el pillaje, el saqueo al erario público, el delito ya es tan obvio, que no resta sino el proceder de la justicia y en dos direcciones: la primera y urgente es salvar el prestigio de los inocentes chanchitos de Pomaire. La segunda es de lesa decencia y consiste en embargar todos los bienes del clan Pinochet.

El viejo pillo se encuentra en libertad bajo fianza, ignoramos si el dinero con que pagó esa fianza era también fruto del robo, pero sigue leyendo cuatro periódicos al día y dirigiendo desde su “demencia vascular” sus operaciones bancarias y chanchullos que aún no conocemos.

Es justo desear que la puerta de Los Boldos se adorne con esa bellas cintas de plástico con que los encargados de velar por los bienes del país precintan las propiedades de origen dudoso. Es justa y deseable una investigación rápida que restituya al estado chileno los bienes mal habidos, y ahora.

Nadie pensó que el fin del viejo ratero sería el mismo de Al Capone, encarcelado por fraude fiscal y, como tan bien dice Mario Benedetti: “un torturador no se redime con la muerte, pero algo es algo”.

Me preocupa que la defensa del viejo pelafustán intente vincular la “demencia vascular moderada” al caso de las vacas locas, culpando de todo a 128 chanchitos locos de Pomaire. Pero la justicia chilena empezó por fin a caminar, y hombres como el Juez Guzmán nos devuelven ese viejo orgullo de ser chilenos.

(Gijón, 20 de marzo de 2005)

* Luis Sepúlveda es escritor y adherente de Attac.


TETAS PROHIBIDAS

<hr><h2><u>TETAS PROHIBIDAS </h2></u>

Por José Steinsleger

La Jornada
– Miércoles 29 de junio de 2005

Ninguna fórmula artificial ha conseguido sustituir las cualidades nutricionales, bioquímicas, antialérgicas, inmunológicas y antinfecciosas de la leche materna. Sus anticuerpos protegen al niño de la gastroenteritis y de los trastornos respiratorios y se trata de un alimento que facilita el desarrollo de la flora intestinal que protege al bebé de hongos y bacterias.

Compuesta de 200 sustancias que funcionan como auténticos mensajeros químicos de la vida, la leche materna (distinta a la de vaca y cabra) juega un papel en el desarrollo de la mucosa intestinal, en la regulación del apetito y en el desarrollo del sistema de inmunización.

Por litro, la composición de la leche materna de mujeres bien alimentadas incluye proteínas, lactosa y grasa o lípidos. Investigaciones hechas en México con madres mal alimentadas del pueblo otomí permitieron observar que su leche era baja en grasa, lo que coincidía con el bajo consumo de lípidos. Normalmente las fuentes más importantes de lípidos son los alimentos de origen animal, productos de bajo consumo en el medio rural.

Los carbohidratos, vitaminas, proteínas y minerales que posee la leche natural son óptimos para el organismo del pequeño y la leche industrializada no combina bien con la pobreza. En lugares sin acceso al agua potable, un lactante alimentado con biberón tiene mayores posibilidades de morir por diarrea que un niño amamantado.

Las familias que carecen de instrucción necesaria para leer las indicaciones del envase diluyen a menudo con exceso los preparados comerciales. Por tal motivo se recomienda a la madre que amamante a su hijo y evite los productos sustitutos de calidad inferior. Si todos los niños fuesen alimentados exclusivamente con leche materna durante los cuatro a seis primeros meses de vida, se calcula que se podría evitar la muerte de un millón de bebés que fallecen por problemas asociados a la alimentación artificial.

En escuelas y facultades de medicina, la leche materna ya es motivo de estudio por sus alcances biológicos, sicológicos, culturales y económicos. Esta sustancia, la más compleja de la naturaleza, es como una vacuna milagrosa: no se inyecta, es eficaz, viene del microcosmos de la mujer y nos proyecta al universo.

La mayoría de los pueblos inteligentes del mundo han confirmado, además, que los niños amamantados tienen generalmente coeficientes intelectuales mayores que los que recibieron leches industrializadas. Por ende, consideran que la lactancia materna es un derecho del niño. Sin embargo, en los pueblos que van perdiendo su inteligencia, el origen de la vida, la evolución, la salud del niño y la lactancia materna, viene consagrándose la idea de que el asunto está sujeto a la "libertad de opinión".

En Estados Unidos -país vanguardia de la pornografía infantil y del tráfico ilegal de órganos de niños, donde "la ley" permite sentenciar a muerte a un niño, adiestrarlo en el manejo de un fusil de asalto o llevarlo a juicio encadenado y esposado si a una niña le regala un dibujo con las tetas de una chica al aire- el estado de Ohio se convirtió en la 34 entidad federativa en adoptar una ley para consagrar el derecho a amamantar en público.

El debate tuvo lugar hace un par de semanas, y no en el siglo XVI (Afp, Nueva York, 17/6/05). En 16 estados más, la cosa no está clara. Si en Kentucky es ilegal que una mujer camine en traje de baño por una autopista (a menos que vaya escoltada por dos policías) o que una mujer pueda denunciar a un hombre de bigote por haberla besado, o si en Tennessee las mujeres no pueden llamar a un hombre para concertar una cita, y en Wyoming la ley penaliza a las parejas que hagan el amor en el pasillo de carnes congeladas de los supermercados, Lisa Herek no se puede quejar.

En Nebraska, durante un concierto de rock en el que muchas niñas andaban con las tetas al aire, la policía se acercó a Lisa cuando amamantaba a su hija de cinco meses y le pidió que se cubriera. Los agentes estaban tan avergonzados como la famosa conductora de televisión Barbara Walters, quien ante millones de televidentes contó de su incomodidad porque una madre, que viajaba a su lado en un avión, iba amamantando.

Desafiando las leyes "antiterroristas", centenares de mujeres se pusieron a amamantar a sus bebés ante la cadena televisiva ABC de Nueva York, en protesta por el comentario de Walters. Pero en Maryland, mientras Jennifer Myrna amamantaba discretamente a su bebé en una casa de decoración, un empleado se acercó a pedirle que se moviera a una zona reservada a las familias. Y ya son varios los locales de hamburguesas Burger King y cafés Starbucks donde las mujeres han denunciado acoso de los empleados por "amamantar en público".

No hay que desesperar. Según la Casa Negra, el presidente elegido la semana pasada en Irán es un "ultraconservador".