Blogia

MIRANDO AL SUR - augusto alvarado


PANCHO VUELVE AL MAR

(El más anfibio escritor chileno)



Por Volodia Teitelboim
Revista Casa de las Américas, Octubre Diciembre de 2002.

Su padre, el capitán de barco ballenero, al momento de morir le dijo: "Volvamos al mar". Cuando al hijo le llegó la hora, empleó la misma expresión paterna: "Volvamos al mar".

El lunes 5 de agosto de 2002 se despidió en secreto de Eliana, su mujer. Le entregó también su última voluntad: no digas a nadie que me he muerto, espera un par de días. Y luego, que me cremen calladamente. En seguida, como mi padre, volveré al mar.

Siempre volvió al mar el más anfibio de los escritores chilenos, con un pie en la tierra y otro en el agua. Se reintegra al ciclo de la naturaleza, que ese autodidacta amaba y convirtió muchas veces en alegorías asombrosas. Desde su isla natal de Quemchi al Cabo de Hornos y a la Antártica contemplaba el coirón, el pasto de las estepas magallánicas, pero también fijaba los ojos en los astros. Es uno de los hombres a quienes más les he escuchado hablar de las estrellas. En medio de las borrascas de la Tierra del Fuego siempre miró y amó el paisaje interminable y salvaje. Sabía que para que éste fuera un tema literario y revistiera la grandeza trágica era necesario que lo transitara el ser humano. Redescubre la alianza entre hombre y naturaleza, pero también navega por dentro del caminante de los últimos confines. Realiza el viaje interior, se aventura en los ventisqueros y golfos misteriosos, a veces inenarrables, en la sicología de los tristes, los tiernos, los crueles y los solitarios.

Francisco Coloane incorporó a las letras universales las tierras finales del globo. Y lo hizo con una de las prosas más precisas y cristalinas que registra la literatura contemporánea. Completó el mapa entrañable de esas latitudes australes, como Jack London lo hizo con los extremos septentrionales. Allí trenzó también el nudo dramático: no la fiebre del oro sino la quimera del oro, como un Chaplin trágico, no cómico, que concibe la desesperada búsqueda de la riqueza, como una tarea titánica casi siempre infortunada.

Junto a Baldomero Lillo permanece como el más grande cuentista chileno del siglo XX. Coloane no es un observador o recreador fotográfico sino un hombre que dentro de cada palabra introduce una entraña, cierto estremecimiento que se transmite a los lectores de muchas lenguas. Es elocuente y sintomático que de repente en Francia, cuando él ya ha cumplido ochenta años, se lo haya descubierto como "el milagro Coloane". Y que lo saluden y lo hagan suyo en remotas comarcas. En el futuro, quien lea sus páginas sentirá asimismo que está descubriendo algún ángulo desconocido en la historia del corazón humano. Lo suyo sigue siendo válido para todos los tiempos y sus obras son traducibles a todos los idiomas porque él habló el lenguaje único e insuperable: el de la verdad, la sinceridad. También de la esperanza y la desolación del hombre que busca la felicidad sin encontrarla.

Los pianos del océano

Neruda lo llamó "el hijo de la ballena blanca", en alusión al libro de Melville, que Coloane leyó apasionadamente. Pero lo cierto es que él hablaba poco de literatura. Cuando citaba libros se trataba de páginas traspasadas por el sentido, por la tristeza, por la aventura riesgosa, a ratos sombría, que chocaba con el triunfo imposible. Buscaba a los amigos para compartir, hablar de la vida. En aquellas conversaciones se lo podía ver indignado ante las injusticias del mundo. Era hombre puro y recto, ávido de amor.

Su voluntad final de morir en silencio y de ocultar la noticia de su deceso por cuarenta y ocho horas pareció a muchos extraña. Creo que nunca antes sucedió un caso así en la historia de la literatura chilena. Su padre, el inolvidable capitán de barco ballenero, era desconocido para el gran público, un anónimo cuya muerte quizá fuera registrada por unas pocas líneas en un diario de Magallanes. Él quiso morir en la misma manera, en silencio. No necesitaba discursos en su tumba que recordaran cuán extraordinario escritor era. Siempre se sintió incómodo con las alabanzas. Era hombre de mar y de estepa, que siempre quiso estar en relación con el agua y dormir finalmente en sus profundidades, como una gota o un gramo más de sal. Mal que mal, lo primero que vio cuando nació fue el océano. Cuando le llegara la hora deseaba retornar a sus orígenes insondables.

En Francia lo vi en uno de esos tormentosos festivales dedicados a los escritores navegantes. Contaba, ante el deslumbramiento del auditorio, la historia de ese barco lleno de pianos que venía de Europa hacia Chile y naufragó en el Estrecho de Magallanes.

Con el tiempo el mar se volvió músico, porque los pianos empezaron a hablar y a cantar. Era una melodía traspasada por el enigma, ejecutada en el teclado, accionando las cuerdas interiores sacudidas por el movimiento oceánico. Se oían sonatas, patéticas, como lamentos de ahogados; allegros tempestuosos o insólitos arpegios, resonancias inauditas que cautivaban a los viajeros que cruzaban por esos parajes de vida o muerte. Al parecer, el relato de Coloane es verídico. De lo que no me cabe duda es que para él no sólo era real. Lo consideraba también una expresión de la belleza cósmica.

Recuerdo a Coloane como un ser conmovido. No olvido su llanto incontenible cuando su esposa Eliana se encontraba en China y él no podía viajar a verla. Físicamente tenía trazas de gigante armonioso. Si alguien lo comparó con un toro, ocupaba su fortaleza física para enfrentar al injusto, al prepotente, al que trataba de atropellar la dignidad de las personas. Desde muy temprano se definió políticamente, ingresando primero al Partido Socialista y luego al Comunista. Nunca quiso ser dirigente ni tener cargos. Se consideraba una persona de base. Quería vivir, vivir a plenitud, escribir, seducido por la belleza y animado por la bondad. Y hay que usar la palabra bondad porque lo define bien.

No cabe un adiós para Pancho sino un hasta siempre. Noble Hermano. Incomparable. Uno de los hombres más puros que hayan pasado entre la tierra y los vendavales, para instalarse ahora en su morada ancestral, la de su padre: el mar de todas las tormentas y los más grandes horizontes.


BOLIVIA: LA TERCERA NACIONALIZACIÓN

Por Andrés Soliz Rada
15 de abril de 2005

El Tribunal Constitucional (TC), al determinar, el 7-4-05, que el Poder Legislativo DEBIO autorizar y aprobar los contratos petroleros, en cumplimiento del artículo 59, inciso quinto de la Constitución Política del Estado (CPE), y añadir que ahora DEBE autorizar y aprobar esos contratos, ha consumado, ni más ni menos, la tercera nacionalización de los hidrocarburos en la historia de Bolivia. La primera fue dispuesta por el general David Toro, el 13-III-37 (pionera en América Latina y el mundo) y la segunda por el general Alfredo Ovando, el 17-X-69. Ahora el Parlamento, al recuperar su condición de primer poder del Estado, arrebatada por el neoliberalismo, tiene que ratificar, modificar o desconocer los 72 contratos leoninos suscritos por los ex presidentes Gonzalo Sánchez de Lozada (GSL), Hugo Banzer, Jorge Quiroga y Carlos Mesa con las petroleras, sobre quienes pesa un inminente juicio de responsabilidades. El requisito fundamental para la existencia de un contrato es el consentimiento y ese consentimiento no existió desde el momento en que los contratos no fueron autorizados por el Congreso Nacional, portador de la voluntad del pueblo boliviano. En consecuencia, al no existir contratos con las transnacionales, las que habían afirmado que son dueñas de los hidrocarburos, el Tribunal Constitucional ha dejado establecido que el país nunca ha perdido ese derecho propietario.

Las petroleras, al rechazarse los contratos, deberán pagar daños y perjuicios y devolver los beneficios que obtuvieron por la explotación de gas y petróleo, a partir de la Ley de Hidrocarburos de Goonzalo Sánchez de Lozada, de 30-IV-96. Las decisiones del TC son inapelables y obligatorias. Por eso se dice que sus fallos sólo pueden ser reclamados ante la corte celestial. Por mandato constitucional, nadie, y las petroleras tampoco, puede alegar desconocimiento de la ley. Por tanto, tampoco es admisible que las compañías afirmen que “no sabían” que el Congreso debía aprobar los contratos. Con el fallo del TC, el Parlamento ha recuperado la facultad de revisar todos los contratos relativos a riquezas nacionales, lo que abarca a minerales, petróleo, bosques y agua. En el tema minero, por ejemplo, está a punto de iniciarse la explotación del yacimiento de plata de “San Cristóbal”, el más grande del mundo, en el departamento de Potosí, a cargo de la Apex Silver, del multimillonario George Soros y de GSL. Pues bien, ese contrato también necesita intervención congresal, así como los anteriores contratos de arrendamiento y riesgo compartido mediante los cuales GSL se enriqueció ilícitamente en el último medio siglo.

Sería ingenuo, sin embargo, creer, que un país semi colonial, como Bolivia, recuperará fácilmente sus recursos naturales estratégicos. El Jefe de Estado Mayor Conjunto del Ejército de EEUU, general Richard Myrers, acaba de recordar el “derecho” de su país a intervenir directamente en países que perturban la región a través del terrorismo o narcotráfico. ¿Quién convencerá a la mafiocracia del norte que recuperar los recursos naturales, por la vía legal, no es terrorismo ni narcotráfico? Por otra parte, el gobierno de Carlos Mesa y los colaboradores de GSL están al borde de la histeria. El ex ministro de GSL y ahora senador, Guillermo Justiniano, ha dicho que el fallo del TC es contradictorio y que, en caso de cumplirse, generaría un caos jurídico, por la revisión de contratos vigentes. Otros piensan que el TC que se había convertido en protector de las petroleras, pretende ahora desestabilizar a Mesa, ya sea por exigencias de las transnacionales que no permitirán que se les arrebate sus privilegios o por la presión de un pueblo que siente que ha recuperado sus hidrocarburos.

Algunos parlamentarios pretenden ratificar los contratos existentes, olvidando que el país entregó, gratuitamente, 10.000 millones de dólares en reservas probadas de gas y petróleo, que enormes campos de gas descubiertos por YPFB fueron catalogados de “inexistentes” a fin de rebajar el pago de regalías del 50 al 18%, que el 40 por ciento del gasoducto al Brasil fue transferido gratuitamente a la corrupta ENRON y que las petroleras admiten que han contrabandeado gas al Brasil y petróleo crudo a Chile, además de evadir impuestos y vender GLP a Paraguay a precios mucho baratos que los expendidos en el mercado interno. La vieja amenaza de las petroleras de enjuiciar a Bolivia ante tribunales internacionales no tiene validez y ya no asusta a nadie, ya que las supuestas perjudicadas, antes de iniciar su reclamo, tienen que mostrar sus contratos y esos contratos sencillamente no tienen existencia jurídica.


HAITÍ: CASTIGADO POR DEMOCRÁTICO

Por Enrique Oliva
Abril de 2005

Es sabido y harto exhibido el interés de Estados Unidos por la difusión en el mundo de la democracia. ¿Acaso no fue ese "ideal" una de las razones para ocupar Afganistán e Iraq? Claro que, hoy promueve una democracia al estilo norteamericano, donde salvo la elección por aclamación del jefe militar de la Guerra Revolucionaria de la Independencia, George Washington, todos los demás presidentes, pasaron por comicios con mayores o menores participaciones de fraude.

En casi todo el siglo XX y lo que va del actual XXI, que viene muy mal gestado, Norteamérica ha apoyado y sostenido golpes militares que derrocaron por todo el globo gobiernos democráticos reemplazándolos por dictaduras. ¿O no?

Haití venía de sufrir entre 1956 y 1986, treinta años tiranizado en su mayor parte por François Duvalier (Papá Doc) y a su muerte en 1971 por su hijo Jean Claude "Baby Doc" Duvalier, de solo 20 años de edad. Derrocada la "dinastía" Duvalier en 1986 y "Baby Doc" desde entonces en dorado exilio en Francia, se instala en Haití una lucha de jefes militares que se suceden en el poder.

Tomada la decisión de llamar a elecciones en 1990, se impuso como presidente el joven ex cura, nacido en 1953, Jean Bernard Aristide, quien ganó popularidad combatiendo la dictadura Duvalier. Pero Aristide dura un solo año en el poder ante un golpe del general Raoul Cedrás. Es entonces cuando Estados Unidos, por mandato de la ONU se ofrece a cumplir la noble tarea de reinstaurar la democracia en Haití y se presenta allí con Jean Bernard Aristide a quien repone como presidente. Esto ocurrió en 1994.

En el 2.000 es nuevamente reelegido Aristide, demostrando desear gobernar con ideas propias en su país, uno de los más pobres del mundo. Pero como todo cambio sincero puede afectar privilegios económicos, Francia y Estados Unidos se sintieron ante un eventual peligro de sus intereses y, como hizo Washington en Chile desestabilizando al "Chicho" Allende, comenzaron a provocarle disturbios que Aristide controlaba, al punto de que los sublevados no podían tomar el poder.

Como el imperiodismo internacional habló de caos, ingobernabilidad, saqueos y sangre, Estados Unidos, en complicidad con Francia, obtuvo una nueva autorización de la ONU para volver a ocupar y "poner orden" en Haití. Cumplida la misión yanqui de iniciar el nuevo desastre en el sufrido Haití, ante la hostilidad de la población de evidente mayoría pro Aristide y con vieja antipatía con los yanquis por facturas pendientes de anteriores ocupaciones y permanentes presiones, Estados Unidos dejó en manos de la ONU el problema. Así se constituyó la llamada Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (MINUSTAH, su sigla en inglés). En esta fuerza, comandada por un general brasileño, participa Argentina con unos 500 efectivos portando cascos azules.

Para completar el trabajo sucio, Washington, antes de entregar la comandancia, puso en un avión a Jean Bernard Aristide. Un verdadero secuestro según lo denunció repetidas veces la propia víctima. El presidente fue desembarcado en República Centroafricana, un país a quien Francia dio la "Independencia" en 1960 pero sigue siendo en la práctica una colonia de París, que hasta le imprime y controla su moneda, el CFA. Allí estuvo Aristide unas semanas y luego se trasladó a Sudáfrica, donde se encuentra en estos momentos, siempre considerándose el Presidente legal de Haití.

En realidad, según todos los testimonios, la situación de Haití es incontrolable. Las grandes potencias que prometieron ayudas para su estabilización social, no han cumplido sus ofrecimientos. Esto no debe extrañar a nadie, pues se repite una y otra vez. Grandes promesas de ayudas muy publicitadas ante el drama del Tsunami en el SE asiático, pero casi nada concretado.

Se suceden hoy en Haití las misiones de estudio con numerosos burócratas de la ONU bien viaticados, pero nada de fondos para paliar las urgencias alimenticias de la población. Así, reina el caos en las calles. Las bandas luchan por espacios y vidas y haciendas no son respetadas. La salud es un modelo de delito occidental y cristiano de abandono de personas.

La Universidad de Harvard y el Centro de Justicia Global de Brasil elevaron un informe a las Naciones Unidas con el irónico título de "¿Manteniendo las paz en Haití?", donde formulan serias críticas a la conducción brasileña, acusando a sus fuerzas de "apoyar a la policía local en su determinación de desmovilizar a los miembros del partido de Aristide, en lugar de proteger a los civiles y velar por los derechos humanos".

Ante semejante situación, diversas organizaciones de derechos humanos denuncian abusos de los militares de la MINUSTAH. Acaba de estar hasta la semana pasada en Haití una misión encabezada por el argentino Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz, acompañado por personalidades de distintos países, una de ellas la señora Nora Cortiñas, presidenta de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora.

Según un despacho del 9 de abril en curso de la Agencia informativa de Internet AGENPRESS, "Pérez Esquivel aseguró haber recibido denuncias de violaciones a mujeres, golpizas y torturas que involucraron a uniformados argentinos, brasileños y de otras nacionalidades de la MINUSTAH, pero dichas denuncias no han sido aún confirmadas, añadió".

¿Podrán algún día los cada vez más ricos mandamases imperiales de las multinacionales, compadecerse del pueblo haitiano, donde perduran los males de la esclavitud y de la cual descienden todos sus desvalidos seis y medio millones de habitantes?


DESDE MÉXICO A LOS HERMANOS LATINOAMERICANOS

Por Gerardo Fernández Casanova

Caracas (Venezuela)- 20 de abril de 2005

Al paso de la rueda de la historia toca hoy a México aplicar todo su esfuerzo en la batalla latinoamericana por la segunda independencia. El pueblo de México está decidido a tomar el poder enfrentando a la misma caterva de rémoras que en todos nuestros países se oponen al imperio de la justicia y la libertad.

La lucha ancestral, en veces adormilada y en veces luminosa, toma cuerpo hoy de frente a los comicios federales del 2006. El destilado licor de la historia pone hoy en claro la confrontación de dos proyectos de nación perfectamente diferenciados e incompatibles.

De un lado, los consabidos paniaguados del poder financiero internacional y, del otro, el pueblo afanoso por conquistar la justicia y la libertad, cansado de soportar la pesada lápida de la elite privilegiada y de la jauría de castrados a su servicio. De alguna manera la batalla se da en otra geometría política: una derecha que ve hacia el norte y se entrega a sus designios, y una izquierda que voltea al sur y procura la solidaridad. Este escrito pretende ser un mensaje a los hermanos luchadores latinoamericanos en busca de su solidaridad.

Diría el filósofo de mi pueblo (especialista en análisis coyuntural): “ahora sí que se juntó el hambre con las ganas de comer”. A la cada vez mayor presión del pueblo por la ignominiosa política que ha empobrecido a la mayoría, se agrega la presencia de un líder carismático capaz de convocar a la movilización popular pacífica pero enérgica. Andrés Manuel López Obrador (AMLO) electo en el año 2000 como Jefe de Gobierno del Distrito Federal (Cd. de México) y anteriormente Presidente del Partido de la Revolución Democrática (PRD), se encuentra a la cabeza por más de 14 puntos en las encuestas de intención de voto para la Presidencia de la República, producto de un excelente desempeño de su cargo y de una clara actitud de compromiso con la población empobrecida.

La derecha tradicional representada por los partidos Acción Nacional (PAN) y Revolucionario Institucional (PRI) así como los organismos patronales, ha tomado conciencia del riesgo que para sus privilegios representa el triunfo electoral de la izquierda con AMLO a la cabeza, y desde hace más de un año se han empeñado en destruirlo antes de que se presente a la elección, mediante las más truculentas maquinaciones de la tradicional plomería política mexicana, afortunadamente conducida por el más inepto de los plomeros, el señor Fox que, acompañado por su ambiciosa esposa, suma malevolencia y estulticia.

La última cuenta del rosario de infructuosas trampas es la demanda de un propietario particular (pájaro de cuenta, por cierto) por la supuesta violación de un amparo judicial (habeas corpus) en la construcción de una vialidad para comunicar a un hospital, asunto que llevó al Procurador General de Justicia de la Nación (fiscal) a solicitar a la Cámara de Diputados federal la eliminación del fuero constitucional del Jefe de Gobierno de la capital, en términos de poder proceder penalmente en su contra y, por este medio, inhabilitarlo para participar en la contienda electoral del 2006.

Finalmente el pasado 7 de abril la alianza maleve de PAN y PRI, que hacen mayoría en la Cámara, votaron por el desafuero de AMLO, en medio de las más contundentes manifestaciones de protesta popular (ese mismo día se reunieron más de trescientas cincuenta mil personas en la Plaza de la Constitución) así como de los comentarios en contra de la medida formulados por intelectuales y juristas mexicanos y del exterior.

Lo importante del caso es que para la mayoría de la gente ha quedado de manifiesto el contubernio doloso, que incluye a los medios de la televisión privada, lo que lejos de mermar la popularidad de AMLO, lo ha catapultado. Hoy la vida política en México gira en torno de López Obrador, gracias a la propaganda que hacen sus adversarios. Tal parece que la gente ya se percató del hecho de que aquellos que siempre le han engañado y perjudicado son los que encabezan el combate contra AMLO, con lo que confirman a éste como su aliado.

Pero más importante será sostener e incrementar esta fuerza hasta las elecciones de julio del 2006, en medio de un proceloso mar de intrigas, trampas y afanes destructivos. La derecha apuesta al desbordamiento de la violencia para justificar la represión e imponer el voto del miedo, en su afán por configurar un bipartidismo a modo entre las derechas al estilo gringo, sin la peligrosa presencia de un candidato fuerte de la izquierda.

Andrés Manuel López Obrador contempla la nada remota posibilidad de ser llevado a prisión por el malevaje y no interpondrá recurso alguno para evitarlo, al efecto de explosionar el desprestigio generalizado de las instituciones nacionales de procuración y administración de justicia, incluso a riesgo de verse inhabilitado para la participación formal en el proceso electoral.

En términos reales AMLO podrá realizar una campaña menos onerosa y, desde luego más segura, desde la cárcel dado el grave riesgo que corre su vida ante la desesperación de sus detractores (léase asesinato de Luis Donaldo Colosio en 1994). En su discurso ante la manifestación popular de respaldo del pasado 7 de Abril, López Obrador anunció que competirá para ser postulado por el PRD como su candidato presidencial, así sea desde la cárcel. También ya hizo lo propio Cuauhtémoc Cárdenas para competir por cuarta ocasión. Ambos son excelentes cartas para la izquierda y postulan un muy parecido proyecto alternativo de nación; la única diferencia estriba en que AMLO es el que ofrece una expectativa real de triunfo electoral.

Todo indica que, en cualquier circunstancia, el PRD y la izquierda mexicana presentarán un frente amplio unido, con un proyecto de centro-izquierda, nacionalista y de marcada prioridad en la recuperación de la capacidad de desarrollo con fundamento en las fuerzas internas y en la solidaridad latinoamericana.

Ahora sí, se juntó el hambre con las ganas de comer. Seguiremos informando.


BABILONIA Y LOS NUEVOS BÁRBAROS

Por Roberto Bardini
Bambú Press (*)


A mediados del siglo VI antes de Cristo, Nabucodonosor II -el más famoso de los que llevan ese nombre- reina en Babilonia. Además de guerrero y conquistador, el monarca es arquitecto. La ciudad exhibe construcciones monumentales: una doble muralla con puertas gigantescas, avenidas, puentes, canales y el santuario de Marduk, con su zigurat (“escalera al cielo”) de 90 metros de altura, que las escrituras bíblicas identificarán como la Torre de Babel. Aparte de lugar de encuentro religioso, la torre probablemente era un observatorio astronómico.

Cuenta la leyenda que, sin embargo, su esposa Amytis no es feliz en la árida metrópoli, capital de un vasto imperio. Ella es de origen medo y añora la abundante vegetación de su infancia. Entonces Nabucodonosor II ordena construir una serie de terrazas escalonadas llenas de tierra, en las que manda sembrar flores, plantas y árboles. Ése sería el origen de los Jardines Colgantes de Babilonia, una de las siete maravillas del mundo.

Antes, los babilonios habían sido pioneros en el sistema de medición del tiempo, al introducir el sistema sexagesimal dividiendo el día en 24 horas, cada hora en 60 minutos y cada minuto en 60 segundos, que persiste hasta la actualidad.

Durante el gobierno Hammurabi (1792-1750 antes de Cristo), se elabora el primer código de leyes escritas que se conoce en la historia de la humanidad. El código de Hammurabi, famoso por la célebre sentencia “ojo por ojo, diente por diente”, está conformado por 282 decretos. El rey manda grabar las leyes en columnas de piedra de más de dos metros de altura que se distribuyen en todo el imperio. Las primeras palabras definen el objetivo del código: “Para humillar a los malos e injustos e impedir que el poderoso perjudique al débil; para que toda persona perjudicada pueda leer las leyes y encontrar justicia”.

En ese período de la historia, los lejanísimos parientes de George W. Bush y Anthony Blair quizá merodeaban en taparrabos por alguna región de lo que hoy es Europa, buscando un ciervo o un jabalí para comer, o hacían sus necesidades fisiológicas al aire libre.

El arqueólogo alemán Robert Koldewey (1855-1925) inició las excavaciones que descubrieron las inmensas murallas babilónicas, la mayor fortificación urbana de la antigüedad. A partir de 1897, el explorador dedicó 18 años a investigaciones que revelaron una de las obras más importantes de la civilización que dominó el mundo antes del apogeo de Grecia y Roma.

Los restos de la civilización babilónica y los descubrimientos de Koldewey continúan yéndose al traste con la ocupación militar de Irak. Un informe del Museo Británico denuncia que fuerzas de la coalición aliada encabezada por Estados Unidos destruyeron con sus tanques gran parte de las calles de ladrillo de la antigua Babilonia, a 80 kilómetros de Bagdad. Como si esto fuera poco, usaron tierra que contenía fragmentos arqueológicos para llenar bolsas destinadas a servir como muros de protección contra las balas.

La fuerza internacional de seis mil soldados tiene su sede en la antigua capital de la Mesopotamia. “Eso equivale a emplazar un campamento militar en la Gran Pirámide de Egipto o en torno a Stonehenge, en Gran Bretaña”, escribió el autor del informe, John Curtis, curador del departamento del Cercano Oriente del museo.

Imágenes de dragones en ladrillo de la famosa Puerta Ishtar quedaron estropeadas por grietas y se cavaron trincheras en zonas arqueológicas, indica el reporte. Según Curtis, se encontraron fragmentos diseminados por el lugar, entre ellos ladrillos rotos que ostentaban el sello del rey Nabucodonosor.

Pero el remedio fue peor que la enfermedad. El ejército de Estados Unidos afirmó que se ha paralizado el movimiento de tierra y estudia sacar a sus tropas del sitio para proteger las ruinas. Pero tareas posteriores, incluida la decisión de cubrir grandes partes del sitio con pedregullo traído de otras partes a fin de crear estacionamientos para vehículos y helipuertos, causaron más daños irreversibles.

Lord Redesdale, quien encabeza un comité de arqueología en el Parlamento inglés, declaró al diario The Guardian, que lo señalado en el informe era “espantoso” y que “las fuerzas estadunidenses no sólo están dañando la arqueología de Irak, sino la herencia cultural de todo el mundo”.

Hoy, con la ocupación de los nuevos bárbaros, los iraquíes ni siquiera pueden recurrir al antiquísimo código de Hammurabi para “impedir que el poderoso perjudique al débil” y que “toda persona perjudicada pueda encontrar justicia”.

********************

(*) Bambú Press está contra lo «políticamente correcto», el «pensamiento único» y la «globalización» impuesta desde arriba. Está a favor de la ética, las relaciones fraternales entre personas y la universalidad construida desde abajo.


VICTOR RAÚL HAYA DE LA TORRE Y CHILE

Por Pedro Godoy Perrin
Centro de Estudios Chilenos - CEDECH

Abril de 2005

Víctor Raúl Haya de la Torre ha influído sobre toda Latinoamérica. Chile no constituye una excepción. En 1922 en un gesto sin precedente lo visita con el rango de Presidente de la Federación de Estudiantes Peruanos. Lo recepciona como huésped de honor la Federación de Estudiantes de Chile. Se suma así a la campaña de esta institución estudiantil en orden a resolver de modo armonioso la cuestión de Tacna y Arica. Es ovacionado por asambleas de alumnos de la Universidad de Chile y enaltecido con el título de catedrático honorario de la Universidad Popular “José Victorino Lastarria” equivalente en Chile de la Universidad Popular “González Prada”. La presencia del futuro fundador del APRA robustece la lucha estudiantil y sindicalista de la época contra la xenofobia y el chauvinismo, el armamentismo y la militocracia.

10 años más tarde, en 1932, un sector de las FFAA encabezadas por el coronel Marmaduque Grove tumban el régimen civilista de Juan Esteban Montero y proclaman la República Socialista de Trabajadores de Chile. Octavillas lanzadas desde insurrectos aviones militares convocan a la población a organizar un Estado distante del “capitalismo y del sovietismo” en el marco de una Unión de Repúblicas Indoamericanas. Tras el caudillo castrense estaba Eugenio Matte Hurtado ya influído por el aprismo. Ambos líderes fundarán ese mismo año el Partido Socialista de Chile cuyo emblema, himno, programa y estrategia -por lo menos hasta la década del 50- es aprista.

Haya cultiva vínculos muy estrechos con la intelectualidad chilena. De modo particular con Gabriela Mistral. Quizás el puente fuese la revolución Mexicana. El ideólogo y la poetisa -después Premio Nobel de Literatura- cooperan en el proceso de edificación del México de Obregón y Vasconcelos. Aun más, la señera obra de Joaquín Edwards Bello titulada “Nacionalismo continental”, en su edición chilena publicada en 1935, está prologada por ambos. Resulta, por otra parte importante señalar que en las posturas latinoamericanistas de Eduardo Frei Montalva y de Gabriel Valdés Subercaseaux hay un notable influjo aprista.

Ciertas expresiones del nacionalismo chileno -digo nacionalismo con “c” y no con “z”- estuvieron muy influidas por Haya de la Torre. El Movimiento Nacional Socialista que intentara un putch para derribar a Arturo Alessandri Palma, en 1938, conoció la obra “El antimperialismo y el APRA” editado por la Editorial Ercilla en 1937. Aun más, abortado ese intento revolucionario se refunda como Vanguardia Popular Socialista proclamándose adscrita al ideario de Víctor Raúl. Incluso asume como propio el saludo del brazo izquierdo en alto y curvado con la palma abierta. Su declaración de principios suscribe el programa aprista. La II Guerra Mundial separa este aprismo chileno que fue neutralista de la postura aliadófila que se impone en el APRA peruano.

El influjo de Haya de la Torre perdura a horcajadas de la Revolución Cubana que influye en todas nuestras repúblicas y, por cierto, en Chile. Lo martiano y lo aprista se fundían. Ello del mismo modo que en el peronismo de 1945 la 3ª Posición era un eco de la postulación de Víctor Raúl. Sabemos que el giro de La Habana a un totalitarismo eurocéntrico y la imposibilidad de aliar el aprismo con el justicialismo estrategia que proponía Manuel Seoane implican un repliegue de la irradiación de Haya sobre el Cono Sur.

No obstante, ese mismo viraje de Castro posibilitan que en Chile un puñado de académicos y sindicalistas vuelvan a rescatar el legado hayista como alternativa al viraje castrista vulnerador de la herencia martiana y a un Perón -hasta entonces- proscrito.

Esos académicos encabezados por los catedráticos Pedro Godoy y Leonardo Jeffs, por sindicalista Clotario Blest y Enrique Zorrilla. También figuran Tomás Pablo y Felipe Herrera. Estos dos últimos cooperaban con Andrés Townsed Ezcurra en el marco del Parlamento Latinoamericano. Todo este equipo promueve la redivulgación del pensamiento de Víctor Raúl. Ello supone reeditar “El antimperialismo y el APRA”. Antes, fundan el Centro de Estudios Chilenos CEDECH. En 1979 -como réplica a la conmemoración del Centenario de la infausta Guerra del Pacífico- postulan a Haya de la Torre al Premio Nobel de la Paz.

La noticia de Víctor Raúl como candidato al Nobel de la Paz es una protesta a los festejos triunfalistas de La Moneda y a las conmemoraciones revanchistas de Lima y La Paz. El Comité de Auspicio funciona bajo la dictadura de Pinochet. Pese al clima represivo permite
renuclear a un segmento de la Oposición hasta ese instante dispersa. Escritores y artistas,exlegisladores y sindicalistas, personeros del mundo académico y laboralista. También comités de chilenos en el exilio suscriben el Acta Fundacional. Incluso el Parlamento Europeo de entonces se asocia. Oslo acoge la candidatura y Haya -entonces Presidente de la Constituyente en Perú- es uno de los postulantes al
galardón.

Todo nuestro siglo XX político está influído por Víctor Raúl. La originalidad de su ideario y el afán por sacudirse de Vaticanos forasteros generaron siempre interés. Las visitas de los intelectuales a Lima implicaron siempre una recalada en la Casa del Pueblo ubicada en la histórica arteria Alfonso Ugarte. Allí los búfalos abrieron siempre calle a “los apristones chilenos” que pasaban a saludar al ideólogo y maestro. Este siempre tuvo especialidad debilidad para las visitas mapochinas. No fue raro que los invitase a alguna gira a Trujillo por tierra con una estadía en Huanchaco y otras localidades costeras. En 1979 el ex senador Tomás Pablo trae sus Obras Completas que son asiduamente consultadas.

Su dilatada agonía congrega a la cúpula del PAP en Villa Mercedes. Convocados por Townsend y el historiador Herbert Mujica una delegación del Centro de Estudios Chilenos CEDECH presidida por el Prof. Godoy viaja desde Santiago. En ese recinto, el deceso informado por el cuerpo médico, es también recepcionado por aquel puñado de chilenos. Con su presencia testimonian el afecto y admiración del país de OHiggins y Felipe Herrera, de Balmaceda y Allende al carismático Víctor Raúl. Juzgamos a tres décadas de su marcha a la República del Más Allá que su mensaje conserva enorme vigencia y su figura -en la esfera de
la politología- se engrandece
.


ESOS EXTRAÑOS DEFENSORES DE LA VIDA

por Andrés Monares
El Mostrador
- 12 de Abril del 2005

En las últimas semanas fuimos testigos de cómo en Estados Unidos el marido de Terry Sciavo finalmente logró “dejarla morir” a través de un mandato judicial. La mujer se había convertido en todo un símbolo entre quienes en dicha nación dicen defender el derecho a la vida. Al escuchar sus razones sobre lo terrible que es la muerte de un ser humano por hambre, y más aún inducida a propósito, al menos uno no puede dejar de pensar en el asunto. Difícil respaldar algo así. En general, ¿quién podría decir abiertamente y a priori que está contra la vida?

Esa postura “pro vida” (específicamente anti eutanasia y anti aborto) es apoyada en los Estados Unidos por sectores que en su mayoría son conservadores en lo religioso y/o lo político. En otras palabras, por cristianos evangélicos y católicos ortodoxos, y votantes del Partido Republicano respectivamente. El propio George W. Bush, él mismo un arquetipo de los religiosos y políticos conservadores, dice propugnar en sus dos mandatos una agenda “pro vida”. Hasta se especula que la última elección presidencial estadounidense se decidió a su favor por los temas “éticos”: la pureza moral republicana, representante genuina de los valores y el sentir “americanos”, derrotó la postura libertina de los demócratas.

El problema surge cuando se cae en cuenta de algo que es necesario no olvidar: que ese “líder” del movimiento “pro vida” estadounidense ha llevado la muerte a diversos lugares del mundo. Y, precisamente, con el fiel apoyo de esos rabiosos militantes del derecho a la vida. Sólo en Afganistán e Iraq, ¿cuántas personas asesinadas por su ejército -la mayoría civiles no combatientes- se pueden contar?, ¿cuántos cientos? A estas alturas, ¿miles tal vez? Y para qué extenderse en su accionar “indirecto” a través de su apoyo a dictaduras y gobiernos ilegítimos. Por ejemplo, los disidentes uzbekos secuestrados, torturados y asesinados por la dictadura “aliada” de Bush no se han beneficiado en lo má###ínimo del ímpetu “pro vida” de sus dos administraciones.

Algo extraño debe ocurrir para que la pasión moralista del presidente estadounidense y de sus partidarios sólo se manifieste dentro de sus fronteras y únicamente frente a la eutanasia y el aborto. Incluso, recuérdese la devota fe que tienen sobre todo los republicanos en la pena de muerte, en uno de los pocos países donde se condena a muerte a menores de edad y a débiles mentales. El propio Bush como gobernador de Texas -un estado con un singular entusiasmo por la pena de muerte- al negarse a indultar a condenados a morir ya había dejado en entredicho su apología en defensa de la vida y su afán legislativo al respecto.

Históricamente los Estados Unidos nos tienen acostumbrados a los dobles discursos. A sus repudiables acciones en lo externo en base a la política de hechos consumados, le siguen -siempre a posteriori- debates públicos internos y comisiones investigadoras del Congreso. Mas, la hipocresía no es patrimonio de una nación, por mucho que por más de dos siglos abuse de ella. Sino que es una elección de los individuos y de las sociedades.

Así, sea por imitación o por efectos de la globalización, la discusión sobre la “muerte inducida” de Sciavo llegó a nuestro país. En Chile también encontramos sectores “pro vida” que se oponen al aborto y a la eutanasia. Aquí también están representados en un número no menor -o son los que más se hacen notar en los medios- por sectores conservadores en lo religioso y lo político. Aquí también se puede encontrar entre ellos a quienes están a favor de la pena de muerte. Y, más todavía, aquí también muchos de ellos apoyaron la institucionalización estatal de la violación del derecho a la vida por la dictadura. En este país esos “pro vida” tampoco defienden incondicionalmente ese derecho. Sino que a veces, según el contexto y de quién se trate.

Lo siento, sé que es cuento viejo y majadero para los que quieren “cerrar las heridas del pasado” y “mirar hacia el futuro”. No obstante, es evidente que los mismos que ahora alegan furibundos por el derecho a la vida, ayer no sólo dieron vuelta la cara, sino hasta respaldaron a la dictadura que los violaba. Justamente esa actitud deja su actual empeño “pro vida” en meros aspavientos de fariseos: rasgan sus viejas túnicas que llevan sobre unas nuevas y costosas. Como esos hipócritas, los nuestros tampoco son mejores. Dados sus actos y omisiones, su pretendida superioridad moral además de falsa es un insulto. De hecho, sus verdaderos valores y prioridades han quedado al descubierto: para ellos el dinero es más importante que la vida. ¡Sólo ahora se decepcionan del ladrón, cuando por años han apoyado al asesino!

Con todo, estos extraños defensores de la vida seguramente hacen gala pública de su piedad cada domingo al repetir: “Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa”. Aunque ni siquiera se deben golpear su propio pecho... sino el de quien está a su lado. Sin embargo, su dios ya los describió. Cuelan el mosquito, pero tragan el camello. Son sepulcros bien pintados, pero por dentro están llenos de toda clase de podredumbre.

Aparecen exteriormente como hombres justos, pero en su interior están llenos de hipocresía.

Nadie es perfecto, pocos pueden ser ejemplo de algo. Pero específicamente en el tema de la vida -¿o de la muerte?- somos muchos los que en Chile sí podemos tirar la primera piedra.

(*) Andrés Monares. Antropólogo, profesor en la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile.


PEDRO ALBIZÚ CAMPOS (1891-1965)

Por José Steinsleger
La Jornada
(México D.F.) - Miércoles 13 de abril de 2005

Conjugación perfecta entre metáfora y política la de José Martí, apóstol independentista de Cuba, cuando escribe "...viví en el monstruo, y le conozco las entrañas" (1898), y la de Pedro Albizu Campos, apóstol de Puerto Rico, denunciando al mundo desde la cárcel de La Princesa que el monstruo irradiaba sus entrañas "... con rayos electrónicos de bellísimos colores y gran precisión" (1951).

Con base en el dictamen de un siquiatra militar de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, el gobernador colonial Luis Muñoz Marín indulta al prócer nacionalista. "Está loco", dicen. Meses después, el primero de marzo de 1954, un comando puertorriqueño ataca el Congreso de Estados Unidos. Albizu Campos califica el acto de "sublime heroísmo". En represalia, Muñoz Marín revoca el indulto.

A fines de 1964 la presión internacional consigue la libertad del patriota, ya paralítico y sin habla debido a graves lesiones cerebrales. El 21 de abril de 1965, Albizu Campos muere en San Juan, tras cumplir con creces la réplica airada a un profesor de su adolescencia en Ponce, ciudad natal: "la independencia no se discute, se hace".

Becado para estudiar en Estados Unidos, Pedro obtiene títulos en ingeniería química, filosofía, letras y dominio de ocho idiomas. En la Primera Guerra Mundial sirve como oficial del ejército estadunidense y en Harvard, mientras cursa derecho, defiende la independencia de Irlanda del Norte y de India, a más de participar en comités pro derechos de los indígenas y afroamericanos.

En 1921 retorna a Puerto Rico junto a su esposa, la científica peruana Laura Meneses, primera latinoamericana graduada en dicha institución. Comisionado por el Partido Nacionalista (PN) para difundir la causa anticolonial, Albizu emprende en 1927 un viaje por el continente. Tarea difícil, pues salvo cabezas como las de Manuel Ugarte, Julio Antonio Mella, Augusto César Sandino o José Carlos Mariátegui, la izquierda naufraga en el internacionalismo abstracto o se ilusiona con la democracia en países sometidos por el imperialismo.

En 1931 se entrevista con Pedro Angleró, último sobreviviente del movimiento independentista de 1868, liderado por Ramón Emeterio Betances (1827-98), y recibe el mandato de liberar a su patria de la dominación extranjera. Al año siguiente Albizu da a conocer el Manifiesto del Partido Nacionalista. El tercer párrafo del documento conserva patética vigencia:

"La lucha entre esas facciones (n.r., socialistas y liberales) es agria y despiadada. Sus directores han soliviantado las pasiones en las masas populares, produciendo divisiones en la unidad patria. Esa labor afianza en tanto sea efectiva al imperialismo que nos tritura".

El Manifiesto apela a la vía legal y llama a la constitución de un "frente único contra el invasor". Pero anticipa que el PN "... tratará sin piedad a los nativos o extranjeros que, por buenas o malas artes, pretendan afianzar la ocupación extranjera". Más adelante habla del "obrerismo desorientado" que, ".... bajo la sugestiva denominación de socialista, pero sin definición política alguna... nos ha convertido en esclavos de la corporaciones y empresas norteamericanas".

En 1934 el gobierno de Franklin D. Roosevelt designa jefe de la policía colonial al coronel Francis Riggs, quien llega de Nicaragua, donde asesoró al tirano Somoza en el asesinato de Sandino. En octubre de 1935 la policía de Riggs mata a tres manifestantes universitarios. La respuesta no demora. En febrero de 1936 el centurión muere ejecutado por dos jóvenes nacionalistas, que a su vez son detenidos y fusilados en un cuartel policial. Acusado de sedición, Albizu Campos recibe el aliento de las voces que se alzan a su favor. Dirigiéndose al juez estadunidense, la chilena Gabriela Mistral dice: "La personalidad de los puertorriqueños enjuiciados corresponde, en categoría moral y en significación cívica, a lo que fueron los próceres San Martín, O'Higgins o Artigas. El intento heroico y doloroso es el mismo, la calidad de los espíritus es idéntica".

Impasibles, las tropas yanquis masacran a una multitud de nacionalistas que el 21 de marzo de 1937 reclaman por la libertad del prócer. Trasladado a una prisión de Atlanta, Albizu Campos será liberado en junio de 1943. Tres años después opta por continuar la lucha y regresa a su patria.

En 1950 los nacionalistas proclaman en Jayuya la república de Puerto Rico. En San Juan, un comando asalta la residencia de Muñoz Marín y en Washington otro comando ataca la residencia del presidente Harry Truman. La policía colonial ordena la detención del líder y lo captura en su casa del viejo San Juan, tras cuatro días de tiroteos.

Albizu Campos no estaba paranoico. En 2002 el Departamento de Energía de Estados Unidos reveló que un grupo de científicos financiados por la Fundación Rockefeller había experimentado desde 1939 con personas nativas de la isla, inyectándoles elementos radiactivos, sin que éstas estuvieran conscientes de que los estaban usando de conejillos de indias.