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MIRANDO AL SUR - augusto alvarado


LA POESÍA DE MARCELA MUÑOZ

<hr><h2><u>LA POESÍA DE MARCELA MUÑOZ</h2></u>

Por Aristóteles España

“Poemas para no matar”
(Autoedición, 2005) se titula el último libro de Marcela Muñoz Molina (Puerto Natales, 1966). Textos del hastío, de la furia, la violencia interior que se produce cuando se espanta a la muerte, ya sea a través de una escoba, de un ave que llora en medio de remolinos azules como señala en los comienzos de su poemario. Estos versos son un canto a un pasado que aún permanece en la nostalgia; hay instantes de magia cuando divaga sobre quien cuidará de los libros cuando todos nos hayamos ido. La atmósfera teilleriana es nítida, audaz; recrea un mundo lleno de soledad donde habitan los desamparados, los niños vagabundos, ciudades perdidas en un país inexistente.

Con este libro, Marcela Muñoz se sitúa entre las mejores poetas de su generación en Chile. Sin duda alguna. Por sus páginas llenas de nieve dice que algún día volveremos a ser espíritus, bailaremos como lenguas de fuego, cuenta en su homenaje a las mujeres de la etnia Selk”Nam, que poblaron los territorios de la patagonia.

Los “Poemas para no matar” de la autora magallánica están imbuidos de fantasmas de todo tipo; almas que navegan por el Golfo de Penas o las Torres del Paine; aparece un sol, una explosión, un relámpago donde la escritora sueña con un mundo mejor y parte llena de lluvia hacia avenidas infinitas, a lugares remotos, con los poemas que cantan y despiertan en Bruselas, Buenos Aires, Barcelona.

La autora siente que la vida se va por todos los costados: “Debería salir de mi casa/ y morder las piernas de los transeúntes/ sólo porque sus pies manchan irresponsablemente/ las calles”. Gran parte del libro tiene ese hálito. Cierta desesperanza, el olor a libertad que desaparece por las calles de Punta Arenas, las luces de las noches heladas en invierno donde nunca se logra alcanzar la intensidad de la lluvia, el viento gélido del austro, como en los mejores momentos de Rolando Cárdenas, Olga Acevedo, María Cristina Ursic; árboles que no lo son; sino espectros en la memoria desesperada que vuela sobre el Estrecho de Magallanes.

“Escritura de los patíbulos, con las manos en el viento, donde se pierde el tiempo soberanamente, porque lo sabemos de arena”, dice de este texto el poeta Pavel Oyarzún en el prólogo.

Hay una línea de trabajo en la autora que establece sus dominios en el vértigo patagónico, allá donde el cielo se pierde en cavidades blancas y donde el sol aparece vestido de rojo en las aguas.

Marcela Muñoz Molina ha publicado los libros “Angeles y limusinas” (1989); “El salvavidas lleva mi nombre” (1994). Sus textos han sido publicados en la antología “Poetas jóvenes de Chile”, Universidad de Concepción (1998); “Antología insurgente, la nueva poesía magallánica”, de Pavel Oyarzún y Juan Magal (1998).

Actualmente reside en Santiago donde realiza estudios de dramaturgia.


FEMINICIDIO EN GUATEMALA

<hr><h2><u>FEMINICIDIO EN GUATEMALA</h2></u>

Por José Steinsleger
La Jornada
- Miércoles 9 de marzo de 2005

Quiero, a la sombra de un ala,/ contar este cuento en flor: la niña de Guatemala, la que se murió de... 48 puñaladas y degüello. Nancy Peralta fue secuestrada a finales de 2002 en la Universidad de Guatemala. Ileana y María, sus hermanas, se cansaron de ir a la fiscalía hasta que un día les preguntaron si no tenían nada mejor que hacer que estar molestando (Crónica de Lucía Escobar, enero de 2005).

Callado, al oscurecer, me llamó el enterrador; nunca más he vuelto a ver/ a la que murió de... un golpe de hacha en el cráneo. María Isabel tenía 16 años. Cuenta su madre: "Me costó reconocerla porque mi hija era muy linda. Tenía los ojos inflamados de tanto golpe, parecía chinita: la cara y el cuello lleno de hoyitos... después me enteré que los hoyitos eran porque la habían tenido amarrada con alambre de púas, de manos a pies." Agrega: "La investigadora que llevaba el caso tuvo el descaro de decirme que a mi hija la habían matado porque era una cualquiera. Me dijo que viera las evidencias de semen en su pantalón. Otro día, un agente me dijo que eso nos pasaba porque éramos mujeres..." El caso fue seleccionado por Susana Villarán, relatora de la OEA, para ser juzgado en la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Las fotografías de las víctimas revelan rostros cuidados o descuidados de jóvenes, ancianas, niñas; rostros blancos, mestizos, aindiados, de señoras "de hogar". Hay un "patrón": un grado de saña y crueldad que dan ganas de perdonar a Harold Shipman, aquel médico inglés condenado en 2000, luego de matar en 23 años a 215 pacientes ancianas con inyecciones de heroína.

Se entró de tarde en el río,/ la sacó muerta el doctor;/dicen que murió de frío,/ yo sé que murió de... tortura, machetazos, estrangulamiento, mutilación, desmembramiento, golpes, violación"..., dice Mario Guerra, jefe de la morgue de Guatemala, con 27 años de experiencia: "Había visto casos de violencia de este tipo, pero sólo durante la guerra".

Más de 30 años de terrorismo de Estado (1954-96) dejaron en Guatemala 50 mil víctimas entre asesinados y desaparecidos. ¿Cómo dimensionar la tragedia? Con una población 24 veces superior a la de Guatemala (12 millones), Estados Unidos hubiese tenido 3 millones 750 mil víctimas. O sea, 7.5 veces más que todos sus muertos de la primera y segunda guerra mundial, Corea, Vietnam e Irak incluidas.

Según la policía guatemalteca, en 2004 fueron asesinadas 4 mil 436 personas (35 por ciento más que el año anterior). De ellas, 847 eran niños y jóvenes de recién nacidos a 22 años. Sin embargo, organismos de derechos humanos vienen estudiando los casos documentados de mil 300 mujeres asesinadas de 2000 a la fecha, advirtiendo de un subregistro que podría triplicar el número.

Si los organismos de derechos humanos no se equivocan, tras los "acuerdos de paz" entre el gobierno y la guerrilla (1996), el número de mujeres asesinadas en Guatemala equivale a los soldados muertos que Estados Unidos lleva en la ocupación de Irak.

El mundo se ha hecho eco, por fin, de las muertas de Juárez, que en diez años se aproximan a 500 víctimas. Pero sólo en 2004, las muertas de Guatemala sumaron 527, y en lo que va del corriente superan 90 mujeres asesinadas, según la Policía Nacional Civil y el monitoreo de medios de prensa. Nuevamente, es como si en México fueran asesinadas en forma particularmente cruel 4 mil 375 mujeres por año.

En 73 por ciento de 160 casos estudiados, los informes forenses no lograron identificar presuntos agresores, la posible motivación del crimen, el lugar donde fue localizado el cadáver, el estado civil de la víctima, no determinan si hubo agresión sexual ni recaban pruebas de ADN.

Como el gobierno de Guatemala "ahora es democrático", creó la Unidad de Homicidios contra Mujeres, adjunta al Servicio de Investigación Criminal: tres escritorios y tres computadoras. Y el Plan Nacional de Prevención y Erradicación de la Violencia Intrafamiliar y Contra las Mujeres, con cero presupuesto.

Problema "cultural" de violencia intrafamiliar, accionar de las pandillas hijas de la guerra y la desocupación (maras), violencia "de género" son causas posibles del iceberg feminicida. En 2003, 25 mil 73 mujeres denunciaron ser víctimas de violencia. La Fiscalía de la Mujer les entregó un papelito en el que consta que el agresor no debe acercarse a la mujer.

Lucía Escobar habla de una legislación que recién en 1998 derogó el artículo del código civil que exigía a las mujeres permisos de sus maridos para poder trabajar. Mas dejó intacto el artículo 113: "...cuando ello no perjudique el interés y cuidado de los hijos ni las demás atenciones del hogar".

El libro Guatemala nunca más, publicado por el Arzobispado (1998), y el Informe de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico (1999) describen la violencia física y sexual contra las mujeres (especialmente indígenas de los pueblos mayas), como un acto planificado por el Ejército de Guatemala.

Ambos documentos señalan que el plan fue orientado a "mejorar la raza igual que los españoles lo hicieron durante la conquista" y dejar la "semilla del triunfador"."


AMÍLCAR CABRAL (1924-1973)

<h2><hr><u>AMÍLCAR CABRAL (1924-1973) </h2></u>

Por José Steinsleger

¿De qué forma pueden evolucionar los países subdesarrollados hacia el socialismo? En la primera Conferencia Tricontinental de los Pueblos de Asia, África y América Latina, el pensador guineano Amílcar Cabral señaló: "La deficiencia ideológica, por no decir la carencia total de ideología, en el seno de los movimientos de liberación nacional -originada básicamente en la ignorancia de la realidad histórica que estos movimientos pretenden transformar-, constituye una de las mayores debilidades de nuestra lucha contra el imperialismo, o quizá, inclusive, su mayor debilidad" (La Habana, enero de 1966).

En la madrugada del 20 de enero de 1973 Cabral fue asesinado en Conakry, capital de la vecina república de Guinea, ex colonia de Francia independizada en 1958. Pero los agentes de la policía política portuguesa que inmortalizaron al líder del Partido Independentista de Guinea-Bissau y Cabo Verde (PAIGC, 1956) no pudieron impedir que la lucha anticolonial continuase su camino. Situadas en la región occipital del mal llamado continente negro, Guinea-Bissau se independizó de Portugal en septiembre de 1973 y el archipiélago de Cabo Verde en julio de 1974. Una dirección confederada del PAIGC se encargó de conducir los primeros pasos de ambas naciones.

Persuadido de que la lucha de liberación nacional es un acto de cultura y de que el mayor logro cultural sería la recuperación por el pueblo de su personalidad, organizó su ejército con integrantes de distintas tribus: balanzas, fulas, mancaños, pepels, mandingas, majacos y bijagos, y con hombres procedentes de distintos credos religiosos: protestantes, islámicos y animistas. De ahí su interés por la obra de Paulo Freire, exiliado de la dictadura brasileña, y su invitación a Guinea Bissau, donde el pedagogo dirigió la alfabetización y la educación de adultos en los territorios liberados primero y con la independencia después. (Freire, Paulo. Cartas a Guinea-Bissau, Siglo xxi, México, 1977.)

Fuera de la esclavitud, que látigo mediante conformó las oligarquías de Brasil, el Caribe y otras del continente y que en Europa produjo a santos varones de la democracia como Montesquieu, aquél de la división de poderes, quien de los negros escribió que "es imposible suponer que esas gentes sean hombres" (El espíritu de las leyes, 1748), América Latina, con excepción de Cuba, está en deuda con los pueblos africanos. La cuota de sangre cubana en la lucha anticolonial de los pueblos africanos fue congruente con los principios de solidaridad, el pensamiento y la lucha de Amílcar Cabral. Principios de trascendencia similar a los de Petion en Haití, país que no bien declaró su independencia hace 200 años ofreció a Bolívar buques, armas, tropas y las claves ideológicas para llevar a buen puerto la lucha anticolonial. La solidaridad cubana en África prosigue hoy de un modo incesante en lo técnico, sanitarista, deportivo y académico. ¿O será que la independencia de Angola, Namibia y la liberación de Nelson Mandela, como dice Univisión, sólo fue posible merced a la buena voluntad del régimen racista sudafricano, Washington y Naciones Unidas?

En 1964, con audacia y una libertad intelectual insólita en el movimiento antimperialista mundial de entonces, Cabral dijo en conferencia dictada en Milán: "Existe un preconcepto que afirma que el imperialismo, en el momento en que inició su aventura en nuestros países, determinó que ingresáramos a la historia. Este preconcepto debe ser denunciado: muchos izquierdistas, marxistas en particular, consideran que la historia significa obviamente lucha de clases. Nuestra opinión es exactamente la contraria. No bien llegó a Guinea, el imperialismo hizo que abandonásemos la historia, nuestra historia. Aceptamos el hecho de que la historia en nuestro país es el resultado de la lucha de clases, pero tenemos nuestra propia lucha de clases en nuestro propio país".

Para América Latina, especialmente para el tercio de habitantes que hunde sus raíces en los millones de esclavos traídos de Africa occidental, la difusión del pensamiento de Amílcar Cabral resulta indispensable y un modo de profundizar en obras como las de Alejo Carpentier, Stephen Alexis, Nicomedes Santa Cruz, Pedro Mir, Nicolás Guillén, Fernando Ortiz, Toña La Negra, Aimé Cesaire, Derek Walcott, Gilberto Gil, Wilfredo Lam y tantos otros.

Así lo entendió la pequeña comunidad afroargentina que en el paupérrimo barrio suburbano de Dock Sud, pegado a Buenos Aires, organizó un ciclo de homenaje en memoria del trigésimo aniversario del asesinato de Cabral. Diezmados como carne de cañón en la guerra del Paraguay (1865-70) y durante la epidemia de fiebre amarilla, en Argentina, oficialmente, no hay negros. Mas debe El Proletario, primer periódico socialista en el río de La Plata (1858), al intelectual Lucas Fernández, de ascendencia guineana.


EVA PERÓN

<hr><h2><u>EVA PERÓN</h2></u>

EN EL DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER



Prof. Pedro Godoy P.
Centro de Estudios Chilenos CEDECH

Hace más de medio siglo fallece -un 26 de julio de 1952- Eva Duarte de Perón. Innecesario ostentar la condición de rioplatense para poner de relieve su trayectoria y legado. Hay que exaltarla, aunque choquemos con mequetrefes de izquierda y derecha que descalifican al justicialismo como “fascismo”. Amén de este veto político hay otro ético: la líder de los descamisados no pasa de ser una “bataclana encumbrada a la Casa Rosada por los milicos”. Ambos lugares comunes subsisten. Resulta conveniente hacer un esfuerzo por sustituir el prejuicio por el juicio y rescatar - por sobre el odio y el amor que generara- su genio y figura que alcanza estatura suramericana por su obra e ideario.

Evita es hija ilegítima de modesto hogar provinciano. Actúa en radio y cine. Anima campañas solidarias. Contrae matrimonio con el coronel Perón. Encabeza la gesta del 17 de octubre de 1945. En 1952 la plutocracia, con mano mora, anota en los muros de Buenos Aires “¡Viva el cáncer!”. Ocurre que Evita, con apenas 33 años, agoniza. Su deceso está próximo. Como Primera Dama efectúa una labor precursora. Dignifica a los desvalidos, en particular, a la infancia y la ancianidad. Impone el el sufragio femenino. Educa a millones en el latinoamericanismo. Los sindicatos intentan postularla a la Vicepresidencia. El luto es masivo. Ahora, con motivo del Día Internacional de la Mujer, se le rinde homenaje
.


LO QUE SE QUEMA

<hr><h2><u>LO QUE SE QUEMA</h2></u>

Por Marcela Muñoz Molina (*)

Febrero de 2005

Veo las imágenes del incendio en Torres del Paine y me duele el estómago igual que cuando algunas de mis hijas tiene fiebre. Ya sé que nadie llora por un árbol que se seca, se quema o se muere, pero al igual que los niños o los seres humanos ¿ no son todos uno? y al igual que con los hijos, ...¿no son todos los niños, también, un poco hijos nuestros? ¿ Por qué habría de ser diferente con los árboles, el pasto o los cerros?... ¿no jugamos todos en las mismas pampas?... ¿no metimos, todos, los pies en los mismos ríos?. Da lo mismo, si es el Paine, el centro de Natales, laguna Sofia, Diana, Balmaceda, Consuelo o Tranquilo...es la cuna la que se quema, esa que va con uno a donde uno vaya. Son las fotos que se quedaron en la memoria de los nueve años. Un tiempo en que la infancia no parecía, sino que era, el paraíso. Es el lugar, donde uno buscaba acercarse a una liebre o a un guanaco, sólo para verlo un poquito más de cerca. Es el lugar donde mi abuelo persiguió una avestruz pequeña, para que yo pudiera tocarla y dejara de llorar. Es la cuna, la misma que ha hecho posible que una mezcla de extraños colores y olores, nos recuerden el sentido de la libertad inicial y total, y sea esa libertad, una compañera para toda la vida. Es saberse protegido, no solo por la familia o los amigos, sino por la naturaleza en todas sus formas, saberse aceptado, sentirse parte en la misma medida de una masa de hielo milenaria como de la hojita que ayer apareció en el ciruelo. Es ese lugar al que se vuelve cada tanto, para guardar sagrado silencio y perderse, buscar las señales del comienzo de la historia y sacarse la otra historia de encima. Es el paisaje que nos recibió al nacer.

Y ahora lo veo quemarse, a través de la televisión. Y me duele el estómago, como cuando mis hijas tienen fiebre. Hago ese recorrido secreto por los lugares de la infancia y el respeto que nadie nos enseñó a tener, porque no hacía falta. Porque no se daña la casa en la que uno vive, ni la tierra que te alimenta, ni el árbol que te cobija. Se disfruta, se crece, se guarda, se protege como a los niños, no importando de quien sean hijos. Así parte el respeto que culmina con el respeto a los otros, al planeta, a todas las formas de vida.

Hoy liberan a uno de los chilenos detenidos en Perú, por rayar un lugar que, sin duda, no solo es sagrado para ese pueblo, sino que debería serlo para todos. Después de muchos días de cárcel y varios millones de pesos, seguramente éste y otros chilenos, lo pensarán dos veces antes de utilizar de nuevo una pintura en spray. ¿Qué pensará el turista checo, que por ciento veinte mil pesos, recuperó su libertad, después de que una mala maniobra de su parte provocara la destrucción de cinco mil hectáreas de bosque nativo? Y qué pensaremos y haremos nosotros, los hijos del lugar, para apurar el tiempo y que lo que va muriendo, vuelva a la vida. O para devolver con cuidados, el mismo cuidado que nos fue brindado, generosamente, cuando todavía jugábamos con los bichitos y los animales, entre los árboles de ese mismo bosque que hoy se quema y que según escucho, se seguirá quemando por un mes más.

(*) Tomado de milodoncitychachacha.blogspot.com


POESÍA EN MAPUDUNGUN

<h2><hr><u>POESÍA EN MAPUDUNGUN</h2></u>

Por Aristóteles España

Graciela Huinao (Rahue, Osorno, 14 de octubre de 1956) es una de las más importantes poetas mapuche - huilliche que escribe, además, en mapudungun y traduce su obra al español. La editoriales Ayun y Tiempo Nuevo en Santiago acaban de publicar su libro “Walinto” , un profundo canto a su pueblo, desde las mismas entrañas del lenguaje aprendido en los bosques del sur del mundo y un ejercicio lleno del aire de la cosmogonía donde nacen los sueños de sus antepasados, de la historia aprendida en medio de los fogones de su infancia y juventud como lo señala en la introducción de su poemario. Graciela Huinao comienza de la siguiente forma su relato poético: “Nunca fuimos el pueblo señalado pero nos matan en señal de la cruz”.

Los versos son breves, concisos. A través de su lectura el lector ingresa al país de la infancia de esta autora que cultiva la oralidad con una metodología rigurosa donde las palabras e imágenes saltan y juegan en el libro para mostrarnos el invierno que dejaba caer sus armas en el patio de su casa, los amaneceres de la pobreza, la violencia del poderoso en contra de sus hermanos.

Emotivos son los pasajes donde recuerda a su padre que atrapaba brujos y duendes en medio de la lluvia y ella los soltaba bajo el calor de un mate en su hogar donde el viento era la música y el fuego.

Sigamos ahora con los rituales de su pueblo. En el poema “Nguillatun en la costa” dice:

“Para poner tranca a la miseria
cada cierto tiempo
los wuilliche de la costa
desclavan de sus ruka las penas.

Se descuelgan de la historia
y a Pukatriwe llegan
espantando con el Nguillatun
al maligno espíritu del hambre
que va en estampida por la cordillera.

Los williche y el mar
en vigilia
comulgan tiempos de miseria”

Poesía dolorosa, de ausencias, que escarba los sentidos y los transforma en un canto de amor. La escritora Cecilia Vicuña quien la publicó en Nueva York dice: “Escribir es una actividad cargada, cuando la que escribe es la primera que toma el lápiz en una línea familiar de mujeres raptadas y violadas. La primera que escribe debe empezar por establecer sus territorios, delineándolos como una marca. Aceptando el desafío Graciela Huinao ha dicho que quiere escribir la historia de su familia. “Soy la primera que se atreve”.

Consultada por la prensa chilena acerca de si existe discriminación en Chile hacia la poesía mapuche- huilliche, Huinao señala que no “sólo a los poetas se nos discrimina por nuestra raza, sino a los pobres, a los gordos, a los discapacitados, a los feos”.

Los editores de la revista “Intramuros” en Santiago señalaron: “Ser mujer, pobre y más encima mapuche son tres estigmas que esta artista ha tenido que sortear para desarrollar su carrera. Como primera mujer de esta etnia en las letras nacionales, debió tocar muchas puertas antes de publicar un libro en nuestro país. Y, como ya parece ser parte de nuestra idiosincrasia, sus poemas fueron editados con anterioridad en Estados Unidos”.

En 1998 Cecilia Vicuña la incluyó en su antología publicada en Pittsburg, USA, titulada “UI, Tour Mapuche poets”, junto a Elicura Chihuailaf, Leonel Lienlaf, Lorenzo Aillapán, Pedro Aguilera Milla, Jaime Huenún, José Ancán, Victorio Pronao.

Autora de “La Loika” (1980); “La nieta del brujo” (1985); “Walinto” (2005) su obra ha sido traducida a varios idiomas y publicada en revistas especializadas de Chile y América Latina.


BOLIVIA: AUTONOMÍAS Y TERRITORIOS

Por Andrés Soliz Rada

Marzo de 2005

El periodista Andrés Oppenheimer difundió desde Miami, el domingo 17 de febrero último, el programa denominado “2020”, en el que expertos en seguridad de EEUU hicieron una prospectiva de lo que será el mundo dentro de 15 años. Según sus datos, la primera potencia del mundo mantendrá su liderazgo, aunque seguida de cerca por China y la India, las que surgen como potencias emergentes. La Unión Europea aparece un tanto estancada por el envejecimiento de su población y poca flexibilidad con los emigrantes, a diferencia de lo que ocurriría en el país del norte. En América Latina, obviamente si continúa balcanizada, sólo Brasil estaría entre los grandes.

De manera antagónica, el analista Ovidio Roca ( Semanario Número 1, de Santa Cruz, del 18-II-05), dice que “en el mundo actual, inter ligado y globalizado, los contactos son directos, ahora el papel del Estado Nación es cada vez menos relevante, el siglo XXI es el tiempo de las regiones, de los polos regionales, ahora no se trata de negociar con Brasil, sino de hacerlo con San Pablo o Curitiba o mejor con una empresa de San Pablo o de Los Angeles o de Hong Kong”.

A diferencia de lo anterior, el suizo Jean Ziegler, en su libro “Los Nuevos Amos del Mundo”, explica que el nuevo orden imperial necesita destruir los Estados Nacionales del mundo periférico (cita lo casos de Somalia, Sierra Leona y Guinea Bissau), en tanto fortalece a las grandes potencias. De lo que se trata -añade- es de anular toda soberanía y capacidad normativa en los gobiernos periféricos.

No se trata de calificar a priori de negativa la posibilidad de negociar con empresas de San Pablo, Hong Kong o Los Andes si ellas están reguladas por estrategias de sus gobiernos nacionales. En este sentido, será muy difícil que la India y China, pese a su inmensa diversidad étnica y cultural, ocupen los lugares que prevén los analistas si sus gobiernos dejaran, sin planificación alguna, que la ciudad de Jodhpur, en la región de Rayastán, hiciera acuerdos bilaterales con la ciudad de Chengtu, capital de Sechuan, sin conocimiento de Beijín y Nueva Delhi. Es casi divertido imaginar que Amoco, Total, Petrobrás o Repsol actuaran sin planes trazados desde sus casas matrices.

En Bolivia, seria un error rechazar de antemano las exigencias autonómicas. Lo ingenuo es, sin embargo, creer que la renuncia a la planificación nos permitirá salir de la crisis que nos agobia. Tal planificación tiene que hacerse con el concurso de todas las regiones y con gobiernos departamentales democráticos que definan y ejecuten las prioridades regionales. Esto que es racional, puede volverse irracional sino existen límites debidamente consensuados.

Lo cierto es que a la demanda autonómica del Comité Cívico cruceño han seguido las demandas autonómicas de las provincias Cordillera, de Santa Cruz; Hernando Siles y Luís Calvo, de Chuquisaca; Gran Chaco y O’ Connor, de Tarija, las que, en virtud de su raíz guaraní, piden ser el décimo departamento de Bolivia. La Cámara de Diputados pretende que los pueblos originarios, así sean muy pequeños, como los Tobas o Mosetenes, tengan derecho a veto sobre la actividad petrolera (otra cosa diferente es reconocer y otorgar sus legítimos derechos). Lo propio ocurre con exigencias impositivas que emergieron en la localidad oriental de Yapacaní. Esto que puede ser un arma defensiva frente a las transnacionales, se transformará en obstáculo si se refunda la empresa estatal del petróleo.

Las demandas de autonomías quechuas o aimaras no explican dónde comienzan y terminan sus aspiraciones territoriales ni cómo se diferenciarán del resto de los bolivianos cuando constituyan sus propios parlamentos. ¿Será por el color de los ojos o de la piel? Si se recurre al idioma, ¿qué haremos con los bilingües y trilingües? En un congreso de cooperativistas mineros se habló de la posibilidad de pedir no concesiones sino territorios mineros, a fin de asegurarse la propiedad definitiva de los mismos. Muchos piden los derechos territoriales que tienen las colonias Mennonitas asentadas en el país. Solo las petroleras y el poder extranjero que las respaldan ven con agrado, como lo anticipara Jean Ziegler, esta atomización que las pondrá frente a interlocutores débiles y sin horizontes, lo que les facilitará imponer sus políticas de extorsión y saqueo.


SOCIALISMO SIGLO XXI

<hr><h2><u>SOCIALISMO SIGLO XXI</h2></u>

"Entonces si no es el capitalismo, ¿qué es? Yo no tengo dudas: el socialismo. Ahora, ¿cuál de tantos? Pudiéramos pensar incluso que ninguno de los que han sido: hay que inventar el socialismo del siglo XXI" - Comandante Hugo Chávez Frías