Blogia
MIRANDO AL SUR - augusto alvarado

josé steinsleger


TETAS PROHIBIDAS

<hr><h2><u>TETAS PROHIBIDAS </h2></u> Por José Steinsleger

La Jornada
– Miércoles 29 de junio de 2005

Ninguna fórmula artificial ha conseguido sustituir las cualidades nutricionales, bioquímicas, antialérgicas, inmunológicas y antinfecciosas de la leche materna. Sus anticuerpos protegen al niño de la gastroenteritis y de los trastornos respiratorios y se trata de un alimento que facilita el desarrollo de la flora intestinal que protege al bebé de hongos y bacterias.

Compuesta de 200 sustancias que funcionan como auténticos mensajeros químicos de la vida, la leche materna (distinta a la de vaca y cabra) juega un papel en el desarrollo de la mucosa intestinal, en la regulación del apetito y en el desarrollo del sistema de inmunización.

Por litro, la composición de la leche materna de mujeres bien alimentadas incluye proteínas, lactosa y grasa o lípidos. Investigaciones hechas en México con madres mal alimentadas del pueblo otomí permitieron observar que su leche era baja en grasa, lo que coincidía con el bajo consumo de lípidos. Normalmente las fuentes más importantes de lípidos son los alimentos de origen animal, productos de bajo consumo en el medio rural.

Los carbohidratos, vitaminas, proteínas y minerales que posee la leche natural son óptimos para el organismo del pequeño y la leche industrializada no combina bien con la pobreza. En lugares sin acceso al agua potable, un lactante alimentado con biberón tiene mayores posibilidades de morir por diarrea que un niño amamantado.

Las familias que carecen de instrucción necesaria para leer las indicaciones del envase diluyen a menudo con exceso los preparados comerciales. Por tal motivo se recomienda a la madre que amamante a su hijo y evite los productos sustitutos de calidad inferior. Si todos los niños fuesen alimentados exclusivamente con leche materna durante los cuatro a seis primeros meses de vida, se calcula que se podría evitar la muerte de un millón de bebés que fallecen por problemas asociados a la alimentación artificial.

En escuelas y facultades de medicina, la leche materna ya es motivo de estudio por sus alcances biológicos, sicológicos, culturales y económicos. Esta sustancia, la más compleja de la naturaleza, es como una vacuna milagrosa: no se inyecta, es eficaz, viene del microcosmos de la mujer y nos proyecta al universo.

La mayoría de los pueblos inteligentes del mundo han confirmado, además, que los niños amamantados tienen generalmente coeficientes intelectuales mayores que los que recibieron leches industrializadas. Por ende, consideran que la lactancia materna es un derecho del niño. Sin embargo, en los pueblos que van perdiendo su inteligencia, el origen de la vida, la evolución, la salud del niño y la lactancia materna, viene consagrándose la idea de que el asunto está sujeto a la "libertad de opinión".

En Estados Unidos -país vanguardia de la pornografía infantil y del tráfico ilegal de órganos de niños, donde "la ley" permite sentenciar a muerte a un niño, adiestrarlo en el manejo de un fusil de asalto o llevarlo a juicio encadenado y esposado si a una niña le regala un dibujo con las tetas de una chica al aire- el estado de Ohio se convirtió en la 34 entidad federativa en adoptar una ley para consagrar el derecho a amamantar en público.

El debate tuvo lugar hace un par de semanas, y no en el siglo XVI (Afp, Nueva York, 17/6/05). En 16 estados más, la cosa no está clara. Si en Kentucky es ilegal que una mujer camine en traje de baño por una autopista (a menos que vaya escoltada por dos policías) o que una mujer pueda denunciar a un hombre de bigote por haberla besado, o si en Tennessee las mujeres no pueden llamar a un hombre para concertar una cita, y en Wyoming la ley penaliza a las parejas que hagan el amor en el pasillo de carnes congeladas de los supermercados, Lisa Herek no se puede quejar.

En Nebraska, durante un concierto de rock en el que muchas niñas andaban con las tetas al aire, la policía se acercó a Lisa cuando amamantaba a su hija de cinco meses y le pidió que se cubriera. Los agentes estaban tan avergonzados como la famosa conductora de televisión Barbara Walters, quien ante millones de televidentes contó de su incomodidad porque una madre, que viajaba a su lado en un avión, iba amamantando.

Desafiando las leyes "antiterroristas", centenares de mujeres se pusieron a amamantar a sus bebés ante la cadena televisiva ABC de Nueva York, en protesta por el comentario de Walters. Pero en Maryland, mientras Jennifer Myrna amamantaba discretamente a su bebé en una casa de decoración, un empleado se acercó a pedirle que se moviera a una zona reservada a las familias. Y ya son varios los locales de hamburguesas Burger King y cafés Starbucks donde las mujeres han denunciado acoso de los empleados por "amamantar en público".

No hay que desesperar. Según la Casa Negra, el presidente elegido la semana pasada en Irán es un "ultraconservador".


DEBE SER EL SISTEMA

<hr><h2><u>DEBE SER EL SISTEMA</h2></u>
Terrorista
Luis Posada Carriles

Por José Steinsleger
La Jornada
- Miércoles 1 de junio de 2005

Grosso modo hay varios tipos de terrorismo: político, delictivo, homofóbico, económico, mercenario, mediático, racista, religioso, ambiental, machista, de Estado. En calidad y eficiencia, el último tipo de terrorismo integra y supera a los precedentes.

El terrorismo político-económico-ambiental involucra a todas las clases sociales; el delictivo corrompe a las instituciones; el homofóbico-machista-religioso-racista subyace en los pliegues de una educación alienada; el mediático embrutece a la sociedad; al mercenario le da igual si le pagan, y el terrorismo de Estado recurre a lacras humanas como el cubano-venezolano Luis Posada Carriles.

Las nociones modernas de libertad, democracia, justicia nacieron del derrumbe del orden feudal europeo durante la Gran Revolución (Francia, 1789). Pero el terrorismo jacobino (1793-95) no fue a causa de sus ideas, sino a consecuencia de los nostálgicos del pasado que fundaron el "Estado moderno" bebiéndose la sangre de los comuneros de París (1871), así como la satrapía de Washington pretende hoy beberse la del mundo entero.

Fue lo que entonces pasó. Sin embargo, algo más pasó: la difusión de los valores y principios de la Gran Revolución, que el neoliberalismo revirtió dos siglos después. De todos modos, aquellos valores y principios "universales" nacieron torcidos.

En El espíritu de las leyes (1748), Montesquieu escribió: "El azúcar sería demasiado cara si no fuera porque la planta que la produce la trabajan los esclavos... No puede concebirse la idea de que Dios, que es un ser sabio, haya puesto un alma, y sobre todo un alma buena, en un cuerpo completamente negro".

La revolución de Haití, primera revuelta cabal de la modernidad, pagó muy caro las consecuencias de una "ideología republicana" que los pueblos de América conocían desde el primer viaje de Colón. Sí, ya sé lo de los aztecas "intolerantes" con los pueblos tributarios, y de los "excesos" de Hidalgo. Mas lo que hoy predomina es una política de exterminio global, científica y sutilmente planificada.

Por ello, cuando revisamos las páginas de los periódicos resta un par de opciones: tirarlos con desdén por la ventana (como hacía el anarcoindividualista Jorge Luis Borges), o bien detenernos en el increíble esfuerzo de la humanidad en su lucha contra el Diablo: los pueblos de Irak y Palestina entre los primeros, y los de América Latina que por todos lados se levantan.

Que en este continente retornemos o no al terrorismo de Estado del duro Robespierre o el más flexible de Danton dependerá, paradójicamente, del grado de lucidez de las oligarquías dominantes, los políticos oportunistas y de la toma de conciencia de quienes en los países ricos, voluntaria o involuntariamente, contribuyen con la expansión del terrorismo imperial.

Soñar no cuesta nada. Hay que confiar. Ayer, en una lavandería de la colonia atendida por una pareja muy joven y endeudada hasta el cuello con las máquinas, recibí la ropa con una bolsita de plástico que contenía ocho pesos. "Estaban en una de sus camisas", dijeron.

¿Cómo entender luego a los sabios a sueldo que hablan de la corrupción, internalizando en la sociedad la baja autoestima, la autodesvaloración? ¿Hablan en nombre de los millones que son honestos, o hablan de los pocos miles que practican el saqueo de las arcas públicas, poniendo en peligro la "seguridad jurídica" de los "inversionistas"?

Negativo. Hablan en nombre de un sistema que, para sostenerse, necesita de los distintos tipos de terrorismo referidos. Para estos pocos, soñar también cuesta nada: creen en la impunidad eterna, en la injusticia eterna, en el atropello eterno. ¿Quiénes serán más "idealistas"? ¿Los que sueñan con la posibilidad de otro mundo, o los que solapan el terrorismo de Estado?

La devolución de ocho pesos habla de la dignidad de un pueblo. ¿Basta con dos? No. Basta con uno. Dicen que el código genético del chimpancé resulta similar en 99 por ciento al de los humanos. Tal diferencia habla de lo que podemos ser. De hecho, en Brujas un manual de capacitación de la policía utiliza fotos que comparan los gestos de George W. Bush (triste o sonriente, dubitativo, soñador) con los de un chimpancé. "No había visto estas fotos y creo que son de mal gusto", dijo Patrick Dewael, ministro del interior de Bélgica. Coincido: ¿qué culpa tienen los chimpancés?

En el mundo hay cientos de millones como la pareja referida. Sin acaso darse cuenta, estas personas ponen en cuestión el deber ser del sistema. Más arriba cité el caso Posada Carriles. En documentos desclasificados de la CIA vemos que, en efecto, en octubre de 1976 la bestia participó en el bombazo que precipitó al mar de Barbados un avión cubano, con 73 pasajeros civiles a bordo. Venezuela pide su extradición para juzgarlo.

El Departamento de Estado envió un mensaje al gobierno de Hugo Chávez diciendo que "... el pedido no estaba fundamentado suficientemente desde el punto de vista legal" (agencias, 28/5/05). Esta es la diferencia entre el uno y el otro mundo posible. Mucho más que el uno por ciento. De veras: los chimpancés son inocentes.


ROQUE DALTON: VUELTA DE TUERCA

<hr><h2><u>ROQUE DALTON: VUELTA DE TUERCA</h2></u> Por José Steinsleger
La Jornada
- 18 de Mayo de 2005

Si los asesinos del poeta salvadoreño Roque Dalton (10 de mayo de 1975) hubiesen sido hombres "de izquierda", el suicidio o el monasterio eran su destino. Pero en el libro autobiográfico Crónica entre los espejos (2003), Eduardo Sancho (ex comandante Germán Cienfuegos) dice que el crimen fue un "error", exculpando a quien dio la orden de fusilamiento: Joaquín Villalobos.

En una entrevista concedida en mayo de 2003, el periodista Juan José Dalton, hijo de Roque, dice: "... ¿qué clase de gente es ésa?; ¿qué les ha pasado?; ¿qué ética se mueve en El Salvador?... aquí se hace un homenaje al que mandó matar a monseñor Romero, se le rinde tributo a quienes asesinaron a los jesuitas y se mantiene en la impunidad a los que mataron al poeta más destacado de este país".

Ambas situaciones responden a un drama que puede ser desdoblado: primero, que la derecha de la izquierda (la hay) asesinó a una piedra angular de la poesía latinoamericana y, segundo, que la izquierda de la derecha (de moda) no rinde homenaje a hombres como Roque Dalton.

Entre los aspectos más desquiciantes de la izquierda figura la idea de que el hábito hace al monje. La anarquista Fanny Kaplan intentó matar a Lenin en 1918. Años después, Stalin adoptó una política de derecha que pasó por izquierda. Incluyendo a los renegados, la dirección sandinista fue corrupta. ¿El pueblo de Sandino también?

"¡Cuídate, España, de tu propia España!/ ¡Cuídate de la hoz sin el martillo, cuídate del martillo sin la hoz!" Así murió Roque Dalton, disidente por izquierda del partido comunista salvadoreño, autor de un notable ensayo sobre César Vallejo (1963) y muerto por no cuidarse de "los leales ciento por ciento" (Vallejo, España, aparta de mí este cáliz, XIV). Desatinos del subdesarrollo político que tuvo elocuencia impar con el "apoyo crítico" del partido comunista argentino al régimen genocida de los militares (1976-83).

Ante conductas que la izquierda revolucionaria suele calificar de "errores", la derecha saca partido. A Villalobos, por ejemplo, lo premia con becas, consultorías, tribuna y espacio en medios de comunicación. Tampoco falta el aderezo literario de los izquierdistas "modernos". Profilácticamente ("yo, que estuve ahí") preguntan qué es izquierda, qué es derecha. Si hay talento, el imperio y las editoriales de la corona española, agradecidos. Si no, da igual.

Los puentes entre la non-fiction-novel y la realidad son fantásticos. En la novela póstuma Pobrecito poeta que era yo (1986), Roque cuenta que en 1965 recibió en San Salvador varias visitas de un agente gringo de la CIA: "... de inmediato se notaba que ese hombre había tomado posesión de mi suerte y destino y desde su primera aparición trató de subrayarme esta impresión".

El agente le dice que puede meterlo preso. "Tú sabes cómo son los militares. Yo he venido a darte una salida conveniente y útil para todos." Mostrándole su pasaporte, que Roque había perdido en La Habana, el agente le mostró la capacidad y alcance de la CIA. "Tú puedes ayudarnos a evitar la violencia comunista... Tú decides vivir como un escritor, como un estudioso, no como un delincuente... Si te niegas nosotros le haremos saber a tu partido, por medio de la gente que tenemos dentro, que toda esta información nos la diste tú... No vas a quedar como un héroe, sino como un traidor".

La firmeza ideológica hizo que Roque se negase a semejante propuesta. Pero le contó la historia a un amigo íntimo. Diez años después, el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) asesinó al poeta y hasta hoy no existe un informe serio de los hechos. "Pragmático", Sancho ha sugerido que "por salud mental" hay que ir olvidándose de quién mató a Dalton. Por su lado, Villalobos ha brindado distintas versiones, aunque observando que la CIA no tenía tal penetración en el ERP. El 1º de febrero de 1992, al iniciarse el cese de fuego en El Salvador, primera de la ceremonias ante la sociedad del martirizado país centroamericano, Joaquín Villalobos habló en nombre del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN):

"Los salvadoreños somos excepcionales y hemos pasado bien la más dura prueba de nuestra historia. Dalton, en su Poema de amor, describe muy bien a los salvadoreños como 'los hacelotodo, los comelotodo, los vendelotodo'. Lancémonos a trabajar por el futuro para dejar de 'ser los tristes más tristes del mundo' y comenzar a vivir con felicidad la paz."

En 1998, el converso declaró: "Consolidarme profesionalmente en función de mi familia, ése es mi objetivo fundamental". ("Un guerrillero en Oxford", El País, 13/12/98). Antes había prestado servicios de contrainsurgencia en Chiapas y hoy asesora a los paramilitares del narcopresidente colombiano Alvaro Uribe, a más de escribir a menudo contra Cuba y Venezuela.

El estilo de vida que el agente de la CIA ofreció a Roque Dalton es el que hoy ostenta su asesino. En cambio, el espíritu del poeta, liberado ya de su cuerpo arrojado a los perros y los buitres, impregna de conciencia y guía con sus letras la dignidad del pueblo salvadoreño
.


CELEBRACIÓN SIN LUCES

Por José Steinsleger
La Jornada
- Jueves 12 de mayo de 2005

"Envueltos en el torbellino de este tiempo de guerra, condenados a una información unilateral, sin la suficiente distancia respecto de las grandes transformaciones que ya se han consumado o empiezan a consumarse y sin vislumbrar el futuro que va plasmándose, caemos en desorientación sobre el significado de las impresiones que nos asedian y sobre el valor de los juicios que nos formamos".

En un escrito de inicios de la Primera Guerra Mundial, Sigmund Freud agrega: "Creemos poder decir que nunca antes un acontecimiento había destruido tanto el costoso patrimonio de la humanidad, ni había arrojado a la confusión a tantas de las más claras inteligencias, ni echado tan por tierra los valores superiores. Hasta la ciencia ha perdido su imparcialidad exenta de pasiones..." (La desilusión provocada por la guerra, 1915).

El padre del sicoanálisis se sorprendería al ver que hoy, avanzando un nuevo siglo, los hijos y nietos del humanismo burgués continúan rindiendo acrítico tributo a aquellas "claras inteligencias" confundidas. Thomas Mann exigía a los intelectuales explicar, santificar y profundizar los sucesos guerreros. En un poema, el "místico" Hermann Hesse enviaba mensajes de amor a los soldados y 93 intelectuales y científicos de primera línea (Max Planck, Gerard Hauptmann, Wilhelm Röentgen) firmaron un comunicado exaltando "... la santa herencia de un Goethe, un Beethoven y un Kant".

El imperio alemán perdió la primera guerra (1914-1918; 8 millones de muertos, 20 millones de heridos) y 25 años después perdió la segunda (1939-1945; 55 millones de muertos, 35 millones de heridos, 3 millones de desaparecidos). Después vino la tercera, más solapada, contra todos los pueblos "subdesarrollados", y anteayer, en Moscú, los jefes de la cuarta guerra mundial (guerra "preventiva" contra los pobres del mundo) ya no hablaban de "guerra" sino de "paz", "libertad" y "democracia".

De haber estudiado a Lenin, Freud hubiese entendido que al imperialismo no le basta con aceitar una política calculada de exterminio y saqueo mundial. Y si el humanismo burgués de nuestros días tuviese algo de la ética y moral que asegura tener, pondría el acento en las causas y razones que engendraron a Hitler, en lugar de acomodar y reacomodar la memoria y la historia de los pueblos con el lema de batalla de Thomas Hobbes (1588-1679): "pensar es calcular". ¿Qué hubiese sido aquel cabo de brocha gorda sin la cuerda que le dieron conservadores, liberales y socialdemócratas europeos?

El alemán Friedrich Nietzsche compró el huevito de la violencia y la ley del más fuerte: "No os avergonzéis del odio y de la envidia que anidan en vuestros corazones. Es bueno el odio y bueno ser envidiado. ¿Es la buena causa la que inclusive santifica la guerra? Yo digo que es la buena guerra la que santifica todas las causas" (Zaratustra).

Luego, el francés Georges Sorel puso el huevito a hervir, el italiano Gabrielle D'Annunzio le echó la sal, Benito Mussolini se lo comió, Hitler lo escupió y la banda de George W. Bush lo globalizó. Huevo infecto que rechaza las ideas igualitarias, propugna la idea del hombre superior y aboga por la violencia; la ideología nazifascista sigue vigente porque Estados Unidos, Israel y la Unión Europea la ejecutan a diario en los pueblos que somete y explota.

El llamado humanismo occidental se apoya políticamente en dipsómanos incurables, como Winston Churchill. "Si yo fuese italiano -decía de Mussolini el inglés- estoy seguro de que lo habría apoyado de principio a fin en su victoriosa batalla contra los bestiales apetitos del leninismo... No pude menos que sentirme fascinado, como tantos otros, por su cortesía, su sencillez, la calma y serenidad con la que afronta tantas cargas y peligros" (1933).

En tanto, el abuelo de George W. Bush, los Rockfeller y los banqueros sionistas de Wall Street hacían negocios con los Krupp y Thyssen, posibilitando lo que el Tratado de Versalles prohibía: el rearme alemán.

Con británica hipocresía, en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial, Churchill dijo, refiriéndose a Mussolini: "¿Cómo es posible que un hombre, un hombre solo, haya precipitado a Italia en tan horrible tragedia?"

Lo mismo que hoy, a 60 años de la victoria del pueblo soviético y la resistencia europea sobre el nazifascismo, se preguntan quienes omiten las causas que llevaron a Hitler al poder, y prefieren creer que la guerra es inherente a la condición humana, y no una política pensada contra la vida con el propósito (ya no tan confuso) de perpetuar todas las formas de exclusión y dominación de los hombres
.

Derechos de Autor 04-2005-011817321500-203.


INSULZA, EL COLÉRICO

<hr><h2><u>INSULZA, EL COLÉRICO</h2></u> Por José Steinsleger
La Jornada
- 5 de Mayo de 2005

La historia mediata probará que José Miguel Insulza fue el "tapado" del Departamento de Estado para ocupar el cargo de titular del ministerio de colonias y semicolonias llamado Organización de Estados Americanos (OEA).

Pocos días antes del golpe de 1973, estando en una conferencia política en Argelia, el hoy nuevo secretario general de la OEA (quien entonces cargaba el maletín de Clodomiro Almeyda, canciller de Salvador Allende) prefirió quedarse en París mientras su jefe retornaba a la lucha. Finalmente, Almeyda fue encerrado en el penal de la isla Dawson.

Luego de su paso por la democracia cristiana y el Movimiento Popular de Acción Unitaria (MAPU), en París primero, en Roma después, Insulza se convirtió en socialista "renovado". Así llegó a México (1981), con la firme determinación de convertirse en una suerte de técnico de la "democracia". Hizo carrera y fuertes contactos con la mafia democratista europea. En 1988, con el pituto (chamba) asegurado, regresó a Chile en momentos en que los dirigentes de la "Concertación" decidían olvidarse de los mártires que abrieron el camino, bajando la cabeza ante las advertencias de Pinochet: "si tocan a uno de mis hombres, se acabó el estado de derecho".

De los cuatro temperamentos a los que los filósofos antiguos dieron nombre estable (colérico, flemático, melancólico, sanguíneo), parece que el de Insulza tiene fama de obedecer al primero, pues se excita fácil y fuertemente, sintiéndose impulsado a reaccionar al instante, lo que le conduce a nuevas excitaciones. En 1994 el Partido Socialista le reclamó haber aceptado el cargo de canciller sin consultar a la dirigencia. Insulza respondió que sólo le debía explicaciones al presidente.

En 1996 una periodista denunció la presencia del pinochetista Pedro Suckel en la embajada de Chile en México. Recordándole a la mamá, Insulza acusó a la periodista de ser "enemiga de la democracia" y acuñó una frase para el bronce: "No revisemos nuestras vidas. Los odios deben prescribirse" (ver caso en Proceso números 1028 y 1035, 14 de julio y 25 de agosto de 1996).

La funcionalidad de Insulza como gato del imperio quedó demostrada con creces cuando fue canciller del gobierno democristiano de Eduardo Frei Tagle. Estando Pinochet detenido por la justicia en Londres a pedido de España (octubre 1998-marzo 2000), el "socialista" habló del genocida como "ex jefe de Estado" y exigió su liberación "por razones humanitarias".

Simultáneamente, durante una conferencia de prensa en Santiago, un corresponsal alemán preguntó a Insulza si tal era "el precio del negocio". A los gritos, el canciller inquirió a su asesora de prensa: "¿quién es ese gallo?" Con la bilis hirviendo, abandonó la conferencia.

"En el momento en que se enteró de la detención de Pinochet ¿qué sensación prevaleció en usted, la satisfacción por la suerte corrida por el dictador, o la preocupación por el problema político que se le venía encima?" El aludido respondió: "La sensación de que éste era un lío negativo para el país" (entrevista con El País, 16/1/00).

Para salvar al tirano, abandonó la idea de plantear un arbitraje con España en el Tribunal Internacional de La Haya, en torno a la interpretación de la Convención Contra la Tortura, y exhumó un tratado genérico sobre controversias firmado por Chile y España en 1927, a fin de entablar una negociación política. Por sus diligencias, la familia de Pinochet le dio las gracias.

Ambicioso y mandón que sólo desea ser aplaudido y suplantar a los demás, el colérico es un tipo pagado de sí mismo y con alta estima de sus cualidades personales y sus éxitos. Otras cualidades negativas del colérico: testarudo, caprichoso y persuadido de que su misión es ocupar altos destinos, mas no de presidenciable a causa, precisamente, de su temperamento.

Fundamentalista del "consenso" y piedra angular del modelo de la "concertación" chilena, en sintonía con los Felipe González, Tony Blair, el economista Anthony Giddens o el sociólogo Alain Touraine, Insulza representa lo que el imperio necesitaba para su política intervencionista en el continente: un hombre "de izquierda". De "izquierda" y de signo mutable como el suyo: Géminis. Un personaje versátil que a menudo cambia de intereses, se adapta a cada situación con "pragmatismo", posee lengua caprichosa y carácter tan astuto como retorcido.

Se dice que Condoleezza Rice, secretaria de Estado, fue quien eligió a José Miguel Insulza al frente de la OEA. En realidad, la señora se limitó a leerle la cartilla de las prioridades de Estados Unidos, cosa que el flamante secretario general de la OEA repitió con puntos y comas: que la democracia en Cuba, que el populismo, que el terrorismo, etcétera.

Sin embargo, es posible que Luigi R. Einaudi, viejo zorro de la diplomacia yanqui y secretario interino de la OEA tras la renuncia del corrupto costarricense Miguel Angel Rodríguez (septiembre de 2004), nos cuente algún día cómo se fraguó la designación del chileno ante otros candidatos, impresentables en la hora actual de América Latina.


ANDRÉ GUNDER FRANK

<hr><h2><u>ANDRÉ GUNDER FRANK</h2></u> Por Theotonio Dos Santos (*)

Artículo enviado por Raúl Dargoltz, al que agradecemos.

¿Quien es el economista más citado y discutido en el mundo? No pierda su tiempo buscando entre los premios Nóbel y otros muy promovidos en la gran prensa. André Gunder Frank es de lejos el más citado y el más discutido en el mundo como revelan varios estudios sobre el tema y las más de 30.000 entradas que tiene en la Internet. Su muerte el sábado 23 de abril pasado produce un vacío en el pensamiento social contemporáneo difícil de ser sustituido. Pero André era bien más que esto. Él era un tipo de intelectual completamente consecuente con sus ideas. Un luchador permanente por la verdad y por la transformación del mundo. Aún cuando se equivocó mucho, como todo ser humano, era fértil y motivador incluso en sus errores. Esta es una calidad que solo los genios tienen.

André se formó académicamente en la “cueva de las serpientes”: recibió su doctorado en la Universidad de Chicago y convivió con la brillante generación de conservadores que tanto deformó las ciencias sociales en las décadas del 50 y 70 para abrir camino finalmente en los años 80 a la hegemonía del pensamiento único que aún nos asfixia. Su crítica a los Chicago boys que tomaron el control del Estado chileno en el gobierno fascista de Augusto Pinochet es, en este sentido, aplastante y definitiva.

Cuando lo conocí en Brasilia, en 1963, él había sido invitado por Darcy Ribeiro rector de la recién fundada Universidad de Brasilia, para dirigir un seminario sobre “el estructural funcionalismo”, corriente de pensamiento conservador que dominaba en aquél momento las ciencias sociales. Él ya había tomado distancia de esta corriente mayoritaria en la Universidad de Chicago a través de su contacto intelectual con Paul Baran y Paul Sweezy. Su artículo sobre la remesa de ganancias y pagos de servicio superiores a la entrada de capitales del exterior causó gran conmoción y fue lo que lo llevó a ser invitado por Darcy.

En su seminario estábamos Ruy Mauro Marini, Vania Bambirra y yo que seríamos posteriormente consagrados como la corriente radical de la teoría de la dependencia. Discutimos mucho todo el tiempo. Pero no hay duda que asumimos un compromiso intelectual y político común que duró toda una vida, a través de 2 exilios políticos de Brasil a Chile y de Chile al exterior. Y, en nuestro caso, en una amnistía que nos lanzó a un Brasil profundamente comprometido con el capital financiero internacional.

En su participación en el Seminario Internacional de la REGGEN de Agosto de 2003, en Río, sobre Hegemonía y Contra hegemonía Andre tuvo la oportunidad de ir hasta Brasilia, Sâo Paulo y Santa Catarina. A pesar de su enfermedad ya tan avanzada el hizo cuestión de desplazarse hacia todos estos lugares para dejar testimonio de que la teoría de la dependencia empezó en aquellos años de 63-64, en nuestros debates y acuerdos dentro de esta experiencia pedagógica colosal que fue la Universidad de Brasilia de Darcy Ribeiro, destruida en gran parte por la dictadura militar de 1964.

Exilado en Chile, como nosotros, André se incorporó en 1967 al Centro de Estudios Socio Económicos (CESO) de la Facultad de Economía que yo dirigí. Ahí estaban otra vez Ruy e Vania lo que nos permitió realizar muchos trabajos conjuntos. Ahí se consolidó la recuperación de los ciclos largos como instrumento fundamental para la comprensión de la historia económica contemporánea. La experiencia del gobierno de la Unidad Popular estimulaba de manera impresionante el trabajo intelectual, tratábase de un laboratorio fantástico para analizar el cambio social y la revolución. Frank vivió muy profundamente esta realidad teniendo el apoyo de su esposa Marta, de origen chilena.

El golpe de Chile destruyó el CESO y nos dispersó otra vez. Yo y Vania fuimos para México donde hemos sido recibidos con una solidaridad conmovedora. André y Ruy fueron inicialmente para Alemania. Rui vino posteriormente para México y se incorporó al Doctorado de Economía de la UNAM que yo dirigía. Frank inició un periplo por el mundo terminando por un buen período en Holanda donde se jubiló. En estos años sufrió mucho por la persecución de la inmigración estadounidense. Acostumbraba ingresar en Estados Unidos por la frontera canadiense. Su principal culpa era haber abandonado la nacionalidad estadounidense y retomar su identidad alemana. Pero él se sentía sobretodo un latinoamericano aunque no había espacio para él en una América Latina dominada por dictaduras militares.

Después de la muerte de Marta, continuó su periplo por Canadá y después en los Estados Unidos de Clinton donde pudo trabajar pero con restricciones emigratorias. Sus últimos días de vida los vivió en Luxemburgo al lado de Alison, una mujer de mucha fibra y disposición que lo ayudó mucho a enfrentar su enfermedad por 12 años de lucha colosal.

Su producción en los años 70 es menos conocida a pesar de su profundidad y su fuerza provocativa. Él fue uno de los creadores de la teoría del sistema mundial cuya crisis analizó en dos libros extremamente impactantes. Además inició el balance histórico del sistema mundial que hizo retroceder por lo menos hasta el siglo quinto antes de Cristo. Su libro Re-Orient mostró el rol de liderazgo que ha ocupado China en este sistema mundial creado en torno de la ruta de la seda. Hegemonía que solo pierde en el siglo XVIII con el ascenso del poderío marítimo occidental y con la revolución industrial.

Nada hay de más importante que esta revisión de la historia mundial que sugiere André y que provocó una polémica colosal incluso dentro del grupo del sistema mundial. Sus últimos escritos apuntaban hacia el rol del dólar y del pentágono en la hegemonía norteamericana actual y la crisis definitiva que ambos viven en el presente. Otra tesis polémica que es sin embargo más próxima al enfoque del sistema mundial en su conjunto.

Cuántas polémicas más no se estarían gestando en el cerebro colosal de André Gunder Frank. Su hijo Frank cuenta que él trabajó hasta su suspiro final. Tengo este sentimiento de pérdida de un intelectual de vanguardia pero sobretodo de un amigo y camarada. Pero me duele pensar cómo toda una generación de economistas ha sido llevada a desconocer esta obra colosal por la influencia decisiva del llamado pensamiento único que se impuso en varias universidades de todo el mundo. Resta sin embargo la certeza de que en los movimientos sociales y en el espíritu del Forum Social Mundial su obra es una referencia fundamental.

(*) Profesor titular de la UFF. Director del REGGEN. Autor de La Teoría de la Dependencia: balance y perspectiva, Editora Plaza y Janes, México, que fue comentada por André Gunder Frank en su artículo “La dependencia de Theotonio”.


PEDRO ALBIZÚ CAMPOS (1891-1965)

Por José Steinsleger
La Jornada
(México D.F.) - Miércoles 13 de abril de 2005

Conjugación perfecta entre metáfora y política la de José Martí, apóstol independentista de Cuba, cuando escribe "...viví en el monstruo, y le conozco las entrañas" (1898), y la de Pedro Albizu Campos, apóstol de Puerto Rico, denunciando al mundo desde la cárcel de La Princesa que el monstruo irradiaba sus entrañas "... con rayos electrónicos de bellísimos colores y gran precisión" (1951).

Con base en el dictamen de un siquiatra militar de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, el gobernador colonial Luis Muñoz Marín indulta al prócer nacionalista. "Está loco", dicen. Meses después, el primero de marzo de 1954, un comando puertorriqueño ataca el Congreso de Estados Unidos. Albizu Campos califica el acto de "sublime heroísmo". En represalia, Muñoz Marín revoca el indulto.

A fines de 1964 la presión internacional consigue la libertad del patriota, ya paralítico y sin habla debido a graves lesiones cerebrales. El 21 de abril de 1965, Albizu Campos muere en San Juan, tras cumplir con creces la réplica airada a un profesor de su adolescencia en Ponce, ciudad natal: "la independencia no se discute, se hace".

Becado para estudiar en Estados Unidos, Pedro obtiene títulos en ingeniería química, filosofía, letras y dominio de ocho idiomas. En la Primera Guerra Mundial sirve como oficial del ejército estadunidense y en Harvard, mientras cursa derecho, defiende la independencia de Irlanda del Norte y de India, a más de participar en comités pro derechos de los indígenas y afroamericanos.

En 1921 retorna a Puerto Rico junto a su esposa, la científica peruana Laura Meneses, primera latinoamericana graduada en dicha institución. Comisionado por el Partido Nacionalista (PN) para difundir la causa anticolonial, Albizu emprende en 1927 un viaje por el continente. Tarea difícil, pues salvo cabezas como las de Manuel Ugarte, Julio Antonio Mella, Augusto César Sandino o José Carlos Mariátegui, la izquierda naufraga en el internacionalismo abstracto o se ilusiona con la democracia en países sometidos por el imperialismo.

En 1931 se entrevista con Pedro Angleró, último sobreviviente del movimiento independentista de 1868, liderado por Ramón Emeterio Betances (1827-98), y recibe el mandato de liberar a su patria de la dominación extranjera. Al año siguiente Albizu da a conocer el Manifiesto del Partido Nacionalista. El tercer párrafo del documento conserva patética vigencia:

"La lucha entre esas facciones (n.r., socialistas y liberales) es agria y despiadada. Sus directores han soliviantado las pasiones en las masas populares, produciendo divisiones en la unidad patria. Esa labor afianza en tanto sea efectiva al imperialismo que nos tritura".

El Manifiesto apela a la vía legal y llama a la constitución de un "frente único contra el invasor". Pero anticipa que el PN "... tratará sin piedad a los nativos o extranjeros que, por buenas o malas artes, pretendan afianzar la ocupación extranjera". Más adelante habla del "obrerismo desorientado" que, ".... bajo la sugestiva denominación de socialista, pero sin definición política alguna... nos ha convertido en esclavos de la corporaciones y empresas norteamericanas".

En 1934 el gobierno de Franklin D. Roosevelt designa jefe de la policía colonial al coronel Francis Riggs, quien llega de Nicaragua, donde asesoró al tirano Somoza en el asesinato de Sandino. En octubre de 1935 la policía de Riggs mata a tres manifestantes universitarios. La respuesta no demora. En febrero de 1936 el centurión muere ejecutado por dos jóvenes nacionalistas, que a su vez son detenidos y fusilados en un cuartel policial. Acusado de sedición, Albizu Campos recibe el aliento de las voces que se alzan a su favor. Dirigiéndose al juez estadunidense, la chilena Gabriela Mistral dice: "La personalidad de los puertorriqueños enjuiciados corresponde, en categoría moral y en significación cívica, a lo que fueron los próceres San Martín, O'Higgins o Artigas. El intento heroico y doloroso es el mismo, la calidad de los espíritus es idéntica".

Impasibles, las tropas yanquis masacran a una multitud de nacionalistas que el 21 de marzo de 1937 reclaman por la libertad del prócer. Trasladado a una prisión de Atlanta, Albizu Campos será liberado en junio de 1943. Tres años después opta por continuar la lucha y regresa a su patria.

En 1950 los nacionalistas proclaman en Jayuya la república de Puerto Rico. En San Juan, un comando asalta la residencia de Muñoz Marín y en Washington otro comando ataca la residencia del presidente Harry Truman. La policía colonial ordena la detención del líder y lo captura en su casa del viejo San Juan, tras cuatro días de tiroteos.

Albizu Campos no estaba paranoico. En 2002 el Departamento de Energía de Estados Unidos reveló que un grupo de científicos financiados por la Fundación Rockefeller había experimentado desde 1939 con personas nativas de la isla, inyectándoles elementos radiactivos, sin que éstas estuvieran conscientes de que los estaban usando de conejillos de indias.