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MIRANDO AL SUR - augusto alvarado


LA HORA DE CÓNDOR UNO

<hr><h2><u>LA HORA DE CÓNDOR UNO</h2></u>

por Patricia Verdugo (*)

El Mostrador
- Enero de 2005

La Corte Suprema rechazó el recurso de amparo en favor de Augusto Pinochet. Y es que -aparte de razones jurídicas- no hay nada que amparar. Su corpus está a salvo, no necesita de ningún habeas. De su cuerpo cuida el Hospital Militar cada vez que hay un nuevo juicio en su contra. O la guardia del Ejército en su parcela de Los Boldos. Y pagamos todos los chilenos, con nuestros impuestos, este cobarde modo suyo de huir.

Las familias de las víctimas y los ciudadanos éticos celebramos la decisión del máximo tribunal como un milagro de Reyes. Y lo cierto es que el caso Operación Cóndor -por el que ahora se procesa a Pinochet- se inició con un milagro.

Veamos la historia. El sociólogo Martín Almada, paraguayo, fue arrestado en Asunción en noviembre de 1974. Fue llevado a la jefatura de Investigaciones de la Policía, donde el jefe -un tal Pastor Coronel- lo interrogó en una sala de audiencias, una especie de tribunal de inquisición. Lo presentó como el “terrorista” más peligroso de Paraguay. El doctor Almada reconoció entre los presentes a altas autoridades políticas y militares de su país. Pero había también militares con uniformes extranjeros. Llevaban gafas oscuras. Un mes estuvo en ese recinto, sometido a crueles tormentos. Entre los interrogadores estuvo un chileno -el coronel de aviación Jorge Oteíza López- y un argentino, el comisario Héctor García Rey. En ese mes, vio ser torturados a unas mil 200 personas en ese cuartel.

Llevaron luego al doctor Almada a la Comisaría primera de la Capital del Paraguay, asiento de la INTERPOL. Allí había 43 presos políticos. Cada detalle se registró a fuego en su memoria. Si lograba sobrevivir iba a necesitar hasta del más minúsculo de esos recuerdos para saber dos cosas. Uno, cómo y quiénes mataron a su esposa. Dos, quiénes fueron sus torturadores.

Compartió celda con un policía, el comisario Mancuello, quien había caído en desgracia por no informar a la Policía Política que su hijo Carlos fue miembro del centro de estudiantes de Ingeniería de la Universidad de La Plata.

Se lo preguntó al comisario Mancuello:

-¿Por qué fui interrogado por un militar chileno y por un comisario argentino?

-Martín Almada, estamos en las garras de Cóndor -dijo Mancuello en tono grave.

-¿Cóndor? ¿Ese bicho?

-No, hablo de Pinochet y de Contreras- dijo refiriéndose al dictador chileno, Cóndor Uno, y al jefe de su aparato represor, el coronel Manuel Contreras.

Fue la primera vez que Almada oyó de la Operación Cóndor. Era marzo de 1975. ¿Cómo es que el comisario Mancuello sabía? Porque formó parte del equipo de telecomunicaciones de la policía paraguaya. Y le dio otro dato al doctor Almada: “Si logras salir vivo, puedes saber todo con sólo leer la revista mensual de la policía paraguaya”.

La tercera estación de la pasión de Almada fue la Comisaría Tercera, llamada “Sepulcro de los Vivos”. Los presos eran tratados como muertos, es decir, no existían. Las condiciones eran infrahumanas. Lo pusieron en la celda del Partido Comunista paraguayo, acusado de “subversión intelectual”. En la celda vecina estaba el abogado argentino Almincar Latino Santucho, quien le dijo que en su interrogatorio habían participado los agregados militares de Argentina, Brasil, Chile, Uruguay, Bolivia y Paraguay. Le habló también de la Operación Cóndor.

Cuando ya se cumplían casi dos años de prisión, en septiembre de 1976, Almada fue llevado al campo de concentración “Emboscada”. Allí había más de 400 presos políticos. Y un año más tarde, agosto del 77, hizo una larga huelga de hambre que movilizó a Amnistía Internacional. Pudo recuperar su libertad y, tras un mes de hospital para recuperarse, se asiló en la embajada de Panamá.

Hasta ahí es la historia de un sobreviviente más. Lo peculiar comienza cuando, en mayo de 1989, decide interponer una querella criminal contra el general Stroessner, sus cómplices y sus encubridores. Acababa de terminar la dictadura de 35 años. Aún así, era tan peligrosa la misión justiciera que se había propuesto, que decidió dar cada paso con la máxima publicidad posible. Si lo mataban, que les costara caro, se dijo el doctor Almada.

Y fue en diciembre de 1992 cuando, al visitar uno de los lugares que aparecían fotografiados en la Revista Policial (dato que le fue dado en prisión), ocurrió el milagro. Se le acercó, caminando lento, una anciana de más de 80 años. Y le habló en guaraní, la lengua de los indígenas paraguayos:

-Te saludo a ti, el educador combatiente…

El doctor Almada se la quedó mirando, sorprendido por la solemnidad de la anciana. Se acercó, abrió los brazos y ella rozó con suavidad la palma de sus manos.

-Los que se fueron, vuelven como héroes. Los que se quedaron, siguen sufriendo -sentenció la mujer.

-¿Y qué significa eso, señora? -preguntó él.

-Mire esa propiedad. Era mi casa, hasta que vino el jefe de la policía y me exigió vendérsela…

El doctor Almada se acercó más, para escuchar mejor.

-Yo me negué. Tomaron a mi hijo mayor. Lo torturaron. Dijeron que era comunista. Y yo tuve que hacer el trueque: el cuerpo de mi hijo a cambio de entregar la casa…

La anciana, hablando en guaraní, lo decía con tal certeza y claridad que su palabra no podía ser puesta en duda.

-Hijo mío, le aconsejo que no se acerque a ese lugar cuando hay “amenazo”…

-¿Amenazo? ¿Qué es eso, señora? -preguntó el doctor Almada.

-Cada vez que va a llover, los argentinos lloran, los chilenos lloran, los brasileños lloran, los uruguayos lloran…

-¿Dice usted que hay, en esa casa, chilenos, argentinos, brasileños?...

-No, hijo, no entiendes. Son sus almas que penan. Las almas de los torturados…

El doctor Almada se quedó mirando la casa largo rato después que la anciana se alejó del lugar. ¿Qué significaba todo eso? No tuvo la respuesta en ese momento.

Dos semanas más tarde, consiguió que el tribunal ordenara el allanamiento al cuartel central de la policía. Objetivo: buscar los archivos. Poco antes de que se iniciara la diligencia, una voz de mujer -en el teléfono- pidió verlo con premura. El aceptó.

-Los papeles que usted busca no están en los archivos de la policía central -dijo ella, lacónica.

-¿Dónde están?

-Fuera de la capital. Ahí tiene un plano- dijo al tiempo que le daba un papel.

El doctor Almada miró el plano mientras la mujer se alejaba. ¡Era la casa de la anciana!

No había duda alguna.

Le encajaron las piezas y entendió el mensaje. Corrió donde el juez y fue tan convincente que logró el cambio. Al punto que el juez aceptó realizar un allanamiento en un lugar que ni siquiera tenía dirección, por razones de seguridad.

A las once de la mañana llegaron a la remota comisaría, en las afueras de Asunción. Era el 22 de diciembre de 1992. La reacción policial fue muy violenta. El juez se impuso finalmente y el grupo ingresó a la comisaría de Lambaré. En el fondo del patio, cinco toneladas de documentos. Cinco toneladas de papeles que documentaban medio siglo de represión paraguaya, la conexión nazi, el tráfico de armas y todos los papeles de la Operación Cóndor.

El general Augusto Pinochet -llamado Cóndor Uno- jamás imaginó la afición del general Stroessner por archivar papeles. Y quizás nunca sepa que una anciana que hablaba en guaraní blandía una invisible espada de justicia.

(*) Patricia Verdugo es escritora y periodista.


LA FRACTURA

<hr><h2><u>LA FRACTURA</h2></u>

A medio siglo de la "Revolución Libertadora"



Por Enrique Lacolla

El golpe cívico-militar de septiembre de 1955 rompió el ascenso, irregular pero continuado, de las masas argentinas hacia el protagonismo democrático.

La Argentina moderna tiene un punto de inflexión en su trayectoria. Este es el 16 de septiembre de 1955, fecha del golpe cívico-militar que derrocó al gobierno de Juan Perón y del que se cumplen 50 años este mes.

Fue un momento crucial, en el que confluyeron los equívocos, los resentimientos y las enfrentadas concepciones de país que habían informado a nuestra historia y sostenido una batalla cambiante prácticamente desde la Independencia.

Muchas de esas contraposiciones no se han disuelto todavía. En parte porque el factor objetivo que las influye, la dependencia, se encuentra muy lejos de estar superado; y en parte también porque la escisión psicológica que esta determina no acaba de soldarse.

La Argentina tuvo, desde su fundación, un curso alterno, dividido entre la concepción porteña de la provincia-nación, que evaluaba el desarrollo en términos mercantiles y atendía a una evolución significada por la conexión con el mercado externo, sin preocuparse mucho del conjunto del país -como no fuera para dominarlo-, y una resistencia confusa y estructuralmente débil a ese proyecto, puesta en práctica por un interior que carecía de peso económico y cohesión política.

La lucha se saldó con el triunfo del modelo propiciado por Buenos Aires, aunque en el trámite fue hasta cierto punto conquistado por esa resistencia que, al federalizar la ciudad-puerto por las armas del ejército de línea, en 1880, determinó una organización nacional viable, la cual, gracias a una relación privilegiada con el Imperio británico y a las ventajas comparativas del suelo, pudo instituir un capitalismo agropecuario abastecedor de un mundo en expansión. El país evolucionó desigualmente, pero evolucionó y adquirió muchos de los rasgos que caracterizan a una nación moderna.

Este modelo fue exitoso durante casi medio siglo y fijó en el subconsciente nacional muchos y muy arraigados prejuicios que no han sido rotos todavía. Como la idea de que "Dios es argentino", que "estamos condenados al éxito" y la difusa e inconfesada presunción de que todo puede venir de arriba y casi sin esfuerzo.

La Depresión mundial de 1930, que arruinó o al menos complicó el papel de la Argentina como "granero del mundo", rompió sólo en forma parcial con esas ilusiones. Pero determinó la primera interrupción del proceso democrático puesto en marcha por la misma oligarquía que había configurado el país, y que se sintió aterrada ante la posibilidad de que, en una emergencia global, el poder del sufragio limpio, instituido plenamente apenas 16 años antes, con la ley Sáenz Peña, la excluyera del contralor de la cosa pública. El derrocamiento de Hipólito Irigoyen fue el primer paso en la marcha hacia una restricción sistemática de las voluntades populares que por fin se impondría al país, a sangre y fuego, muchos años más tarde.

Un cambio de modelo

La crisis mundial impuso, sin embargo, un cambio gradual del modelo agroexportador. El país debió comenzar a industrializarse y a generar un esquema productivo basado en la sustitución de las importaciones, que antes proveían al país de manufacturas gracias a los excedentes que dejaba la economía agraria.

Fue así que las ciudades comenzaron a henchirse con la afluencia de la emigración interior, que encontraba empleo en las fábricas que estaban surgiendo. Se formaba así un proletariado de nuevo cuño, que serviría de base a la nueva peripecia social que sobrevendría tras el golpe militar de 1943.

Incubado por el nacionalismo militar, que abrevaba en fuentes ideológicas variadas pero en cuyo entramado figuraban el fascismo, el integrismo católico y las corrientes del nacionalismo democrático de FORJA (Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina), el movimiento se hubiera desvanecido, víctima de sus contradicciones, si no hubiera sido por la capacidad política de quien fuera su inspirador secreto: el coronel Juan Perón. Fue él quien hizo del nuevo proletariado el substrato de un movimiento de masas que, junto al ala nacional del Ejército, le daría el peso que necesitaba para experimentar un proyecto que apuntaba a la transformación del país guiada por una perspectiva estratégica, no sólo nacional sino latinoamericana.

La industrialización, la sindicalización de los obreros, la justicia social, una actitud ponderadamente independiente en el concierto de las naciones y una concepción económica que apuntaba a la autarquía productiva le supusieron la violenta enemistad de las clases y partidos de una u otra manera vinculados al anterior estado de cosas y, desde luego, la repulsa del imperialismo, siempre vigilante respecto de las veleidades de independencia de los países que, como los latinoamericanos, estaban adscriptos a un régimen de servidumbre semicolonial.

La democratización esencial

El experimento, que determinó la democratización esencial de la Argentina al promover el ingreso de las masas profundas en la vida política y al dotarlas de la oportunidad de decidirla con su voto, marcó un antes y después en la historia del país. Fue un fenómeno muy latinoamericano, que los sociólogos al uso denostarían después con el nombre de "populista"; pero cuyos rasgos, en realidad, implicaban la traducción vernácula del término "bonapartismo", de cuño marxiano. Es decir, la asunción, por el Estado, de las tareas de la revolución democrática que la burguesía local no estaba en condiciones de hacer, sea por falta de fuerza, por sus vínculos indisolubles con el cliente extranjero o por simple extravío ideológico, consecuencia de su vacío identitario.

El populismo, de hecho, se ha configurado en América latina como el expediente del que a veces las masas han dispuesto para romper el hieratismo de la democracia formal, declamatoria pero muy a menudo funcional al mantenimiento del estado de cosas. El líder carismático es esencial para su desarrollo, lo cual, por cierto, contribuye a hacerlo más ejecutivo y eficiente; pero que también lo torna en exceso dependiente de los rasgos personales del jefe y, desde luego, de su posibilidad de conservarse con vida.

En el caso de Perón, sus rasgos de carácter pesaron fuertemente, para bien y para mal, en el movimiento que había engendrado. La deformación "profesional" de su temperamento, su concepción verticalista del mando, propia del militar que era, más cierto egoísmo combinado con desconfianza respecto de sus próximos colaboradores, lo hicieron, a lo largo de toda su carrera, prescindir de las excelencias y con demasiada frecuencia tolerar o propiciar el ascenso de los incondicionales o los mediocres. Eva Perón fue, obviamente, una excepción, pero ella era su criatura, vinculada a él por el sentimiento tanto como por la pasión política.

Esos rasgos contribuyeron a extraviar las coordenadas políticas del régimen, enconando una oposición por cierto corta de miras o abiertamente conspirativa, pero que podía hallar cierta justificación a su resentimiento en el abusivo comportamiento del gobierno en materia de propaganda, de imposiciones doctrinarias y de jactancias a veces desmesuradas y a veces vacías. A este caldo de cultivo se vino a añadir la catastrófica provocación a la Iglesia, innecesaria o soslayable, pero que dio a la "contra" el material humano y la pasión reivindicativa que podía inflamar la rebelión.

La restauración oligárquica

El peronismo, que por dos veces había sido elegido con limpieza por una contundente o abrumadora mayoría, fue brutalmente hecho a un lado por otra conspiración cívico-militar que repropuso los rasgos del golpe del '30 al coaligar a nacionalistas católicos, conservadores, liberales y "progresistas" contra un gobierno popular. Pero la violencia irrestricta desplegada para expulsar a este del poder -bombardeos a mansalva de la población civil y al año siguiente los fusilamientos de junio- daba prueba de que lo que aquí se ventilaba era algo mucho más drástico que lo que se disputara en septiembre de 1930.

El país había crecido. En la larga evolución argentina, a pesar de todas sus alternativas, había existido un avance gradual pero firme en la expresión de las voluntades populares. Con los gobiernos peronistas, el modelo de país había cambiado, se había configurado como un espacio en ascenso demográfico y que exigía de cambios cada vez más acelerados para mantener el ritmo del crecimiento; lo cual, con toda probabilidad, exigiría también de afectaciones impositivas y de cambios mentales que el establishment no pensaba soportar ni estaba en disposición de hacerlo.

Los protagonistas sociales y políticos del golpe del '55 eran varios y no compartían necesariamente una misma idea de país, aunque en general concordaban en un rechazo de piel respecto del pueblo llano. El racismo semiconsciente y el esnobismo pueden jugar un papel importante en política, si no se ven los componentes profundos que informan a esta.

Pero pese a la composición abigarrada de los golpistas del '55, después del triunfo el platillo de la balanza, como siempre ocurre en estos casos, se inclinó hacia el sector provisto de mayor peso específico en materia de capacidad financiera, experiencia política y contactos externos. Los nacionalistas católicos fueron rápidamente apartados, y a los partidos tradicionales, felices ante la proscripción dictada contra el "tirano prófugo" y contra toda formación que invocase su nombre, se les arrojó el pingüe negocio de la representación parlamentaria y de unos gobiernos tutelados por las fuerzas armadas, ya purgadas de la mayor parte de su componente nacional y popular.

De ahí a 1972 la Nación vivió en el impasse supuesto por la negativa a morir del peronismo y por la resistencia sindical a los intentos del incipiente modelo neoliberal dirigido a hacer tabla rasa de las conquistas obreras obtenidas durante las dos primeras presidencias de Perón y que consentían la presencia de un proletariado combativo y todavía esencial para el rendimiento productivo del país.

Lo que vendría después no cabe en el arco de este artículo, pero cabe consignar que ese período también estuvo lleno de altibajos, que el esnobismo de las clases medias que rechazaran el peronismo cambió de signo con sus hijos y que el renovado ascenso popular que apuntaba a reconectar las nuevas corrientes nacionales y populares con el viejo cauce, fue frustrado en buena medida por estos.

Con el furor del converso, las nuevas generaciones que se lanzaron a la guerrilla o la apoyaron platónicamente, no supieron ver la naturaleza compleja del movimiento nacional en el que pretendían introducirse y, al proceder con infinita torpeza, contribuyeron a romper su impulso, acortando lo que pudo haber sido su segundo ciclo y abriendo así la puerta a una nueva y perdurable restauración del despotismo de los dueños del dinero.

El '55 y el '76 son parte de un mismo proceso histórico. Y todavía no hemos terminado de emerger de las consecuencias de esa pesadilla
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GOBIERNO EVOCA A LOS CHILENOS EN EL EXTERIOR

<hr><h2><u>GOBIERNO EVOCA A LOS CHILENOS EN EL EXTERIOR</h2></u>

Redacción Clarín Chile
Septiembre de 2005

Santiago.- El Ministro Secretario General de Gobierno, Osvaldo Puccio, manifestó que "Chile necesita a todos" los chilenos y chilenas que residen en el exterior, al despedir desde la Plaza de la Constitución al Infobus Ciudadano, oficina móvil que en calidad de Consulado a la distancia, partió rumbo a las ciudades de Mendoza, San Luis y Buenos Aires, con el fin de asistir y otorgar servicios a la comunidad chilena residente en Argentina.
A la actividad, organizada por los Ministerios Secretaría General de Gobierno y de Relaciones Exteriores, además asistió el Director de la División de Organizaciones Sociales, Fuad Chahin; la Directora de la Dicoex, Anita de Aguirre y el embajador de Argentina en Chile, Carlos Abihaggle, además de otras autoridades.

El Ministro Puccio, señaló que esta iniciativa esta una "demostración prístina, clara, del compromiso que tiene el Gobierno con los chilenos que están en el exterior. Necesitamos el aporte y la cercanía de ellos para hacer de Chile un país mejor, un país más completo".

Agregó que "durante muchos años dijimos que en Chile no sobra nadie, cuando iba gente al exilio y ahora podemos decir, en democracia: Chile los necesita a todos. También a quienes han hecho uso de su muy legítima opción de vida fuera del país", enfatizó.

Puccio resaltó que esta es una actividad que tiene un doble valor: "moral, profundo, de vinculación y de relación de los chilenos en el extranjero con el país y segundo, un orden práctico, pues estamos ayudando a una cantidad muy importante de compatriotas a solucionar problemas cotidianos de sus vidas, ya sean de salud, vivienda y documentación, entre otros".

El Secretario de Estado indicó además que el Infobus además dará a conocer a los chilenos residentes en Argentina "lo que ha sido el gran trabajo cultural de los creadores chilenos durante este tiempo".

La gira por Argentina se extenderá hasta el 19 de septiembre del 2005. El Infobus -equipado con tecnología, materiales y stands informativos- será atendido por un equipo de profesionales capacitados especialmente para entregar información y servicios de los Ministerios de Vivienda y Urbanismo, Relaciones Exteriores, Educación y Secretaría General de Gobierno, además de funcionarios del INP, SERNAM, Bancoestado y FONASA.

La actividad es organizada por la Dirección General de Asuntos Consulares e Inmigración, Dicoex (Ministerio de Relaciones Exteriores), y la División de Organizaciones Sociales, DOS del Ministerio Secretaría General de Gobierno, quien provee el Infobus y el equipo de profesionales.

Esta iniciativa connota la preocupación del Gobierno de Chile por acercar, vincular e integrar a la comunidad de chilenos en el exterior bajo el concepto de "Chile somos todos". Según el Registro de Chilenos en el Exterior actualmente la población chilena radicada en 100 países del mundo llega a 857.781 personas, entre nacidos en Chile y en el extranjero, de los cuales, el 50.1 % radica en Argentina.

Los esfuerzos por incluir a la comunidad chilena en el extranjero incluyen el proyecto de ley que otorga el derecho a voto a los ciudadanos chilenos residentes en el exterior, iniciativa que fue calificada por el Ministro Puccio como un proyecto "muy importante, que cuenta con el patrocinio del Gobierno".

En ese sentido, puntualizó que "nos parece importante, como parte de la reitegración del país, que todos los chilenos, tanto los que vivimos dentro del territorio nacional como los que viven fuera, tengan los mismos derechos, las mismas vinculaciones y por eso al Gobierno le parece que el voto de los chilenos en el exterior tiene un valor nacional, no sólo simbólico y práctico, sino de vinculación con el país que es relevante y nos enriquece también a los chilenos que estamos en el país", dijo el Vocero del Ejecutivo.

Por su parte, el director de la División de Organizaciones Sociales del Ministerio Secretaría General de Gobierno, Fuad Chahin, recordó que esta es la segunda visita del Infobus a Argentina en coordinación con la Cancillería. "Estuvimos en marzo en las provincias de Neuquén, Río Negro y Chubut, donde atendimos a más de 4 mil chilenos, meta que esperamos superar".

Añadió que dada la cantidad de chilenos y chilenas que residen en el país trasandino "es muy importante para nosotros iniciar esta segunda gira por Mendoza, San Luis y Buenos Aires, atendiendo a nuestros compatriotas, prestándoles servicios, entregándoles información y haciéndoles sentir que para el Gobierno de Chile ellos son importantes" agregó.

Al respecto, el Embajador de Argentina en Chile, Carlos Abihaggle, calificó esta iniciativa como "muy beneficiosa y útil. Conozco bastante la comunidad chilena en Argentina y sé de la necesidad de ellos de este tipo de servicios. Nosotros también los tenemos con los argentinos residentes acá, que permanentemente están preguntando por una serie de trámites, papeles, asuntos de salud y provisionales". Destacó, a su vez, que este tipo de actividades "les ayuda muchísimo, además de obviamente todo lo que significa desde el punto de vista espiritual y emocional, estar ahí con una parte de su patria, en otro país."


PASO DE JAMA

<HR><h2><u>PASO DE JAMA</h2></u>

Presidentes Kirchner y Lagos inaugurarán nuevo corredor vial. El paso internacional mejorará la conectividad entre ambos países a la altura de la I y II regiones



EFE – 14 de Septiembre de 2005

El Presidente Lagos y su par argentino, Néstor Kirchner, inaugurarán oficialmente el próximo 29 de septiembre el corredor vial de Paso de Jama, en el norte.

El gobernador de la provincia de Jujuy, Eduardo Fellner, informó de la presencia de ambos jefes de Estado en el acto de inauguración del cruce fronterizo, que tendrá lugar en la capital de ese distrito del noroeste argentino.

En el acto también participarán gobernadores de las provincias del noroeste y noreste de Argentina, así como los intendentes de la Primera y Segunda Región de Chile.

Fellner manifestó su esperanza de que la apertura del corredor de Paso de Jama, que en el lado argentino se encuentra en el departamento Susques de Jujuy, potencie el tráfico internacional a través de esta provincia
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EL PRESIDENTE ALLENDE MUERE MAÑANA

<HR><h2><u>EL PRESIDENTE ALLENDE MUERE MAÑANA</h2></u>

Por Ignacio Vidaurrázaga*
Elclarin.cl - viernes, 09 de septiembre de 2005

(a Gastón Vidaurrázaga 1956-1986)

Es 10 de septiembre de 1973, Allende deberá poner en tensión máxima sus condiciones de político avezado. El reloj de la historia marcha acelerado. Si hubo quiebres con lo que esperaba, los tendrá que procesar muy rápidamente. El tiempo termino y estas horas ya pertenecen a la historia.
No es ingenuo respecto a su significación como líder de una época y proyecto. Por ello, supone, y con razón, que exponer su vida y libertad a los golpistas podría significar vejámenes a su dignidad, además de no asegurar de manera alguna su integridad, ni la de los suyos como quedaría demostrado.

Hoy, será un día tenso con múltiples reuniones y consultas. Muchos llamados telefónicos se cruzaran en distintas direcciones. Unos planeando el asalto, otros con la impotencia de saber que vendría y que todos los intentos serían en vano. Allende, sabe que debe decidir cuestiones trascendentales, diversos informes indican que al interior de las FFAA y carabineros hay consolidados movimientos golpistas. ¿Qué hacer? Piensa en Balmaceda, rodeado por una oligarquía que no lo dejaría proseguir. También, recuerda esa frase suya respecto a como saldría de La Moneda.¿Quiénes serán leales y quienes no, en esta, la hora última?

¿Qué sucederá con todos quienes creyeron en él? ¿ Cuánto retrocederá Chile en derechos y justicia social? ¿Qué tiempo deberá transcurrir para un proyecto que represente efectivamente a las grandes mayorías? ¿Tendrá posibilidad en el futuro?

Hace 32 años

El 11 original, fue un día gris. A punta de rockets y balas cambio Chile. Hoy, transcurridos 32 años, aún pena esa fecha como marca a fuego. La memoria a veces es lenta y contradictoria, pero siempre, borbotea imperceptiblemente.

Hoy Allende tendría 97 años. Resulta difícil imaginarlo como abuelo inútil, llevado por otros. Las generaciones que no lo conocieron personalmente, lo aprenden desde los registros que han quedado, lo escuchan arrastrando las eses en ese “compañeros”. El Salvador Allende de Patricio Guzmán, lo repondrá por estas semanas con fuerza como mito gigantesco en la memoria popular. Su apellido coreado por miles todos estos años. También, disputado en el incansable imaginar, sobre lo que haría y no “el compañero Allende” en el Chile de hoy.

Los trabajadores de ayer, hoy viven sobre-endeudados, buscan pega, sueñan con mejores expectativas, tienen débiles organizaciones, se duermen rendidos en las micros y a veces se comunican por celulares. Todo es más privado ahora. Chile cambio, el mundo cambio. Mientras, Allende resuena desde el pasado recordando confiar en las propias fuerzas y que siempre-siempre la política que sirve a los pueblos es un sueño despierto y colectivo...cuando es de verdad.

De Tomas Moro a La Moneda

Es 11 de septiembre de 1973. Todo se cruza en su cabeza mientras atraviesa a gran velocidad Eliodoro Yánez en una comitiva de Ladas 125 azules, vehículos quizás demasiado modestos para un mandatario. Hay una falsa normalidad en las calles de Santiago que él verá desde los vidrios polarizados, de su vehículo de respaldos altos. Este trayecto será el último en su condición de presidente. Una extraña sensación lo invade, piensa con nostalgia en todo lo que tenía por hacer. Haber trabajado tanto para dejar su mandato interrumpido. Ha comenzado a despedirse. Los transeúntes apenas reparan, que están viendo pasar a un hombre que se desplaza a la historia. Parece dormitar tras sus gruesos lentes de carey oscuro, su bigote cano y sus ojos de miope. Todos los recuerdos se agolpan. Esas extensas giras, todas esas humildes casas donde lo recibieron como si ya fuera presidente el 58 y el 64, esas fotos integradas a los álbumes familiares, que a veces más de alguien mostraría años más tarde. A lomo de caballo y caminando, en tren o en lo que fuera, cuando llego a toda la geografía hablando de justicia social y de transformaciones a ese Chile pobre y aún agrario, a ese Chile de injusticias, que volvió a soñar de su mano de caudillo.

La historia, ese libro grandote que acoge a bandidos y a héroes, ya le reserva significativas páginas. Primera experiencia, Chile único, el liderazgo entre los no alineados, el cobre y las 40 medidas, el socialismo con sabor a tinto y empanadas, el movimiento cultural en torno al “proceso”, como dirá arrastrando las eses, desde esa tremenda oratoria cultivada en tantas campañas con la X de allende-vencerá rayada a lo largo de Chile.

Una larga madrugada

Ha dormido poco, no importa, ya llegara el tiempo para descansar. Colaboradores cercanos se reunirán en la casa de Tomás Moro. Salvador Allende evaluara la situación en un circulo de probadas confianzas. Las noticias comenzaran a intranquilizarlo. Hoy, cuando sean las 21:00 p.m., el intendente de Linares informara de movimientos de tropas desde Linares, mientras la Escuadra habrá zarpado desde Valparaíso en el marco de la Operación Unitas. ¿Todos serán espejismos? ¿Mentiras bien urdidas, maniobras de inteligencia, parte de un plan fríamente calculado? Llama a los generales y almirantes responsables y todo esta normal ¿O así, será la normalidad de este día?

Los miembros del GAP estarán acuartelados, habrá guardias esta noche. La Tencha ha retornado de México y ha tenido un breve encuentro familiar con todas sus hijas ¿Será el último?

Pinochet no está ubicable esta madrugada, pero temprano esta mañana, como a la misma hora que usted leerá estas líneas, le aseguró al presidente que todo estaba absolutamente normal, lo mismo dirán los otros.

Crecimos con Allende

Cuando intrigados en 1964 mirábamos esas exis gigantescas y mágicas, de la cual salía un apellido: Allende y además un: Venceremos y el Vote. Eran los tiempos del FRAP en la prehistoria de la UP. Cuando los murales eran resultado del compromiso y no se pagaban a metro de muralla pintada.

Cuando las campañas- esas al menos- eran con muy escasos recursos, y había puerta a puerta, sin temor a las grandes concentraciones. Y nadie contrataba jóvenes desganados en las esquinas, ni llenaba plazas de carteles-bisagras. Y las 40 medidas eran el resumen del programa para todos y cada medida se pintaba en la Escuela Experimental Artística de La Reina.

Como no recordar, cuando Allende escandalizo al Senado que presidía, acompañando desde el norte chileno a los compañeros sobrevivientes del Che, recién caído en Bolivia, para luego viajar con ellos a Cuba.

O verlo llegar en el mercedes benz gris del Senado, a la sede del PS de calle San Martín. Con su chaqueta castellana, la espalda recta y el pecho enhiesto, mientras saludaba con el sombrero a los compañeros de la juventud, que ya lo miraban con respeto... y una distancia crítica...recordarlo en la sala Arauco de viejas butacas rojas saludando al compañero Chicharrita, con el seseo característico.

El 11 era el día

Temprano arribara a La Moneda. Con uno de sus escoltas confirmara que su fusil AKA 47 se encuentra en él deposito del palacio presidencial. Al llegar, las tanquetas de carabineros rodearan palacio y estará izada la bandera chilena con el escudo, emblema presidencial que horas más tarde arderá, como arderá Chile a partir de ese día.

Las noticias estarán confirmadas. Este 11 de septiembre será el día definitivo. Sonaran marchas militares en una cadena de radios. El golpe militar ha comenzado por el reemplazo de los jefes militares leales. Hay que prepararse para la historia. Los mensajes en radio Magallanes, serán improvisados, serenos, visionarios frente al holocausto que se acerca. Mensajes que repetidos 32 años después, todavía recuerdan la tarea de un Chile más justo.

Comienzan los bandos militares. Rendición incondicional. Parece que no conocen con quien tratan estos milicos de mierda. Allí permanecerá con sus leales amigos como cantara muy pronto, Silvio Rodríguez. Médicos, Gaps y periodistas. Además, de algunos detectives y unas pocas mujeres. Los aviones H.H. comprados para la defensa de Chile, bombardean el palacio presidencial, mientras por tierra se movilizan fuerzas de blindados e infantería, Valparaíso estará tomado. Los rockets derrumbaran e incendiaran por dentro el edificio que Toesca proyectara. Será la imagen que recorrerá el mundo, comenzara la desigual batalla. Miguel Enríquez intentara comunicarse: hay que sacar al presidente. Todo es tarde. En barrios, campos y ciudades hombres y mujeres, contienen su rabia, lloran de impotencia, en tanto otros preparan lo imposible: resistir. Este proceso que sorprendió al mundo termina aquí. Comenzará un tiempo que no estaba escrito. La ficción no alcanzara para describir el terror que viene. Los cambios fundacionales de la sociedad chilena serán impuestos a sangre y fuego. Los derechos de los trabajadores, el sueño de un pueblo, ahogado en balas, miedo y torturas.

Allende esta tranquilo, se dispara desde La Moneda y otros puntos. Comienzan los incendios. Rendición no abra, así lo tendrá que consignar la historia. Su muerte, será el legado de este proyecto, que seguramente no midió las fuerzas ni sus correlaciones, pero, que en esa larga marcha constituirá un significativo avance para los más.

Queda poco tiempo. Salvador Allende se escurrirá y quedara finalmente sólo ante la historia en un salón del ala sur. Mañana con 65 años, de casco y utilizando un fusil se quitara la vida. La historia espera su gesto, no tiene otra posibilidad. No saldrá con las manos en alto para ser pisoteado de bruces en la calle Morandé. Ni amenazado por un tanque. No pedirá garantías, porque no cree en sus palabras y dijo una vez que el presidente de Chile... no se rinde mierda.

Culminan meses de espera, de acuartelamientos, de ingenuos preparativos. El tanquetazo del 29 era sólo un tímido ensayo. Ese último desfile del 4 de septiembre frente a ese escenario al costado de La Moneda, será la despedida con este padre, que miraba con ternura y preocupación a ese pueblo de miles, demandando poder popular cuando el fin ya estaba presente. En esos rostros estarán los que seguro serán perseguidos, ejecutados y torturados. Las mujeres que luego desaparecerán por siempre. Ese día la plaza de la Constitución, esas calles serán el escenario de esa última vez. Porque costara volver a reunirse como pueblo, seguro... costara.

Luego, todo será silencio. Sólo silencio.

Comenzará otra época mañana. Miles de personas perderán la vida, otros vivirán escondidos, mientras muchos partirán al exilio. Unos cuantos miles más serán encarcelados, torturados y vejados, varios millones vivirán el miedo. Otros celebraran alborozados y con el tiempo se sonrojaran al comprobar lo que no quisieron ver o escuchar. Porque transcurrido los años será muy difícil justificar tanto terror.

Soldados y bomberos sacaran por la puerta de Morandé 80, en una camilla militar los restos del presidente de Chile. Ira cubierto con un aguayo andino, para ser enterrado sin nombre en Viña del Mar. Luego poco a poco su figura emergerá. Desde sus aciertos y visiones, desde sus errores de hombre digno, desde sus cotidianeidades de hombre común, desde sus ingenuidades de un Chile donde esos militares podían respetar un proyecto popular, que creía tener las fuerzas para vencer todos los mecanismos ideados para frenarlo.

En muchos hogares mañana se prenderán velas, con el cuidado que no se vean desde la calle. Un hombre morirá mañana. Será el primero de muchos hombres y mujeres.

Hace 32 años se dio a la memoria. Hace 32 años se espera verdad y justicia. Hace 32 años que ese proyecto, busca volver a ser presente en las nuevas condiciones.

Es 11 de septiembre de 1973. Es 11 de septiembre de 2005
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*Ignacio Vidaurrázaga Manríquez, periodista
10 de septiembre 1973-2005


CHILE NI DA

<hr><h2><u>CHILE NI DA</h2></u>

por Enrique Sepúlveda R.

El Mostrador - 31 de Agosto del 2005

UN APORTE EN EL MES DE LA PATRIA



Estaba sumamente intrigado por saber qué es la chilenidad, porque si tengo que celebrarla hasta curarme y/o terminar intoxicado de empanadas, lo mínimo es saber en qué consiste. Después de algunas averiguaciones no solamente seguí intrigado, sino que pasé al estado de sospecha. Me preguntaba: si la chilenidad es lo mismo que Chile ¿Para qué entonces se le llama fiesta de la chilenidad al aniversario nacional y no la fiesta de Chile o del dieciocho como ha sido toda la vida? ¿También existirá la argentinidad, la colombianidad, la guatemaltequidad? Movido por mis sospechas, estudié un poco más a fondo el tema.

La chilenidad es una cosa que limita al norte con Cachagua y al sur con Pucón, all inclusive. Sus entusiastas promotores dicen que la chilenidad nació porque se estaban perdiendo las tradiciones, así que todos los años se dedican a recuperarlas. Parece que este esfuerzo no ha dado muchos frutos porque al año siguiente vuelven a intentar recuperarlas. La chilenidad tiene unos personajes muy variados. Algunos son del campo, como el huaso y la china. Otros son del medio urbano, y cada año va creciendo la lista de tipos que no tienen ni idea lo importante que son para el país: el cantante de las micros, al que ahora se agrega el sapo de las ídems, amenazado de extinción por el Transantiago; los diareros, los motehuesilleros, los organilleros, los afila cuchillos, los pica ensaladas, los sopaipilleros y los charlatanes. El Mercurio dijo el año pasado que también hay que agregar a las minas de los cafés con piernas. La diferencia entre estos personajes de la ciudad y los del campo es que los primeros son de carne y hueso y uno los ve en las calles mientras que el huaso y la china no existen, son de mentira. Cualquiera puede hacer un viaje a un lugar típico de la chilenidad como Rancagua, y, de seguro que no encuentra una china por ninguna parte. Las mujeres, amas de casa, temporeras, vendedoras, solteras y casadas, andan con la guata al aire, algunas con tatuajes en cualquier parte y usan zapatillas nikes. Y el huaso es un personaje que queda descartado de antemano del paisaje típico chileno primero porque su traje te cuesta el riñon izquierdo, su sombrero y chaqueta no son chilenos sino de Cordova, España, y su caballo cuesta el otro riñon. O sea, un cuico travestido.

La cumbre de la chilenidad es la parada militar del 19 de septiembre. Se inicia ésta con unos jinetes que brindan con el Presidente con un cacho de chicha. El resto del año toman whisky, pero ese día les da por tomar chicha. (La chicha y el cola de mono son dos tragos chilenos que los chilenos no toman nunca salvo cuando van a cometer la irresponsabilidad de gastarse todo el sueldo en fondas o regalos de navidad. Como son tan malos no se exportan a ninguna parte). Además, le pasan a su Excelencia un cacho para que beba, pero nadie sabe todavía de donde se ha inventado ese cuento de tomar en cacho. Aparte de asqueroso, porque no hay como limpiar el fondo, una vez que lo vacías no hay manera de dejarlo parado en la mesa.

Luego, la parada militar continúa con el desfile de los “pueblos originarios de nuestra geografía” representados por mapuches, aymaras y pascuenses que son mostrados por la tele como si fueran marcianos para que los niños conozcan lo que hay en Chile, y uno se pregunta ¿porqué tienen que desfilar las etnias y no los pobladores de la Legua, los alemanes de Puerto Varas, o, incluso los cuicos de La Dehesa?

Me he informado que el golpe de Estado de 1973 se dio para recuperar la chilenidad, con lo que deduzco que ella no debe ser muy atractiva si a la gente se le obliga a patadas a que la practique. Los franquistas en España hicieron algo similar cuando inventaron la hispanidad, hasta que llegó la democracia y puso las cosas en su lugar. Parece que hay gente que le encanta crear algo en lo que no pueden entrar todos. Por ahí anda un candidato a senador enarbolando la bandera de la cristiandad.

Mis sospechas se han confirmado. Nos quieren vender chilenidad porque parece que Chile abarca a demasiada gente, incluyendo sindicalistas, pelucones y marihuaneros. Hasta gays. Mientras que en la chilenidad todo es como una especie de Truman Show: una loma con fondo de cordillera nevada por donde asoma el sol de la mañana y se perfila la silueta de un campesino complaciente que sujeta las bridas del caballo corralero para un apuesto jinete, de sombrero ladeado, de cuyas espuelas refulge un reflejo del sol mientras se oyen los sones de una tonada de Los Huasos Quincheros, haciendo oes con sus jetas como si fueran negros del Harlem.

Yo, prefiero a Chile.


BOLIVIA: CANDIDATOS Y PROMESAS

<hr><h2><u>BOLIVIA: CANDIDATOS Y PROMESAS </h2></u>

Por Andrés Soliz Rada

Varios candidatos creen que la validez de sus programas depende del volumen de sus promesas electorales. Así confunden lo fundamental con lo accesorio, al evitar que los debates giren alrededor de los hidrocarburos, la minería, la tierra y la exclusión social. De lograrse resultados positivos, sobre todo en hidrocarburos y minería, se contará con los recursos necesarios para mejorar la salud, la educación, el empleo y el medio ambiente. Los ex gobernantes deben explicar su conducta pasada. El ex presidente Jorge Quiroga Ramírez tiene que informar el por qué coadyuvó a la venta de las refinerías de petróleo a precios vergonzosos, se opuso a revertir la liquidación de las empresas estratégicas del Estado y levantar la confidencialidad de esas medidas.

Samuel Doria Medina, después de su participación como Ministro de Jaime Paz Zamora (1989-1993), coadyuvó al cierre del Banco del Estado, del cual su empresa, la Sociedad Boliviana de Cemento (SOBOCE) era importante deudora. Hoy figura en el directorio de SOBOCE el abogado Oscar Bonifaz Gutiérrez, gestor de los negociados de Gonzalo Sánchez de Lozada (GSL) y actual gerente del Proyecto “San Cristóbal” (explotación de plata), cuyo principal inversionista es el multimillonario norteamericano, George Soros. Doria anuncia que las transnacionales dejarán parte de sus utilidades en el país. Su relación directa con Bonifaz e indirecta con Soros, ¿le permitirá cumplir su ofrecimiento?

El candidato del MIR, Hormando Vaca Diez, asegura que defenderá la soberanía nacional, después de haber sido, junto a Carlos Mesa, el impulsor del oprobioso Tratado de Impunidad para las tropas norteamericanas en el Senado, el que, felizmente, no fue aprobado en Diputados. Habla de honestidad olvidando sus propias vinculaciones sociales y las de su partido con el narcotraficante “Oso” Chavaría. Oscar Eid Franco, quien anunció la postulación, estuvo cinco años en la cárcel purgando el delito.

Sobre las espaldas del candidato de GSL, Michiaki Nagatani, pesan la alevosa destrucción del Estado Nacional y la muerte (además de muchas otras) de 70 patriotas que ofrendaron su vida para lograr la renuncia del agente de las transnacionales. El candidato René Joaquino trató de ser, pero no pudo, candidato vicepresidencial de GSL. ¿Discrepó de su política, con la que, por el contrario, estuvieron de acuerdo varios de los alcaldes que lo respaldan?

La esencia del programa nacional tiene que ver, paradójicamente, con el Movimiento al Socialismo (MAS), de Evo Morales, la fuerza más importante del campo popular. Infelizmente, Morales, después de reunirse con los dirigentes cívicos de Tarija y con el Presidente argentino Néstor Kirchner, respaldó la reanudación de venta de gas a la Argentina, a precios “solidarios” para Repsol y Pluspetrol, con consecuencias nefastas para el interés nacional. No cuestionó el Código de Minería de GSL y no planteó, en su proyecto de Ley de Hidrocarburos, la participación del Estado en la fijación de precios internos y de exportación, así como la refundación efectiva de YPFB y la industrialización del gas dentro del país. Tampoco exigió la anulación de los contratos con las petroleras, por no tener aprobación congresal, vacío que fue llenado por otras personalidades.

Los candidatos necesitan equilibrio al enfocar el tema tierra a fin de evitar los riesgos para la unidad nacional. Los empresarios del Oriente, importantes generadores de divisas, deben diferenciarse de los especuladores de propiedades improductivas y mal habidas y de las petroleras que quieren usarlos al servicio de sus intereses. Los indígenas de tierras bajas son (o deberían ser), los mejores defensores del medio ambiente, contaminado sobre todo por la actividad minera descontrolada. El equilibrio requiere de la dotación de tierras a migrantes del Occidente, que tienen derecho a un pedazo de tierra en el seno de su Patria.

Las elecciones han tenido la virtud de incorporar a la problemática nacional a dos políticos que esgrimían posiciones fundamentalistas. Carlos Dabdu, vocero de la “Nación Camba”, ahora candidato vicepresidencial de Doria Medina, y Alvaro García Linera, de Evo Morales, uno de los ideólogos de la autonomía aymara. Los discursos de ambos se enmarcan ahora en los problemas nacionales, que es lo que anhela la mayoría ciudadana.


EL GAUCHO RIVERO

<h2><u><hr>EL GAUCHO RIVERO</h2></u>

Por José María Rosa

Bambú Press
Reconquista Popular


La academia -nuestra Academia- en mérito a documentos ingleses, dice que el móvil de Rivero y sus compañeros, al desertar primero y caer más tarde en plan de guerra sobre Soledad, era porque les pagaban los salarios en billetes de papel, y ellos querían metálico.

Me parece una explicación demasiado materialista para una reacción tan excesiva, y no comprendo qué diferencia hacía a los gauchos los billetes o el metálico en las soledades del archipiélago. Preparados para perder la vida, quisieron hacerlo bajo la bandera argentina y arriaron el pabellón británico. ¿También por metálico?

Hasta enero de 1834 estuvieron las Malvinas bajo el control de los gauchos de Rivero. Las familias de los colonos ingleses fueron confinadas en un islote y alimentadas por los dueños de la situación. En octubre llegaron algunas balleneras inglesas, pero no se atrevieron con los facciosos: debió esperarse a enero de 1834, en que una goleta de guerra consiguió imponerse, y Rivero y los suyos cayeron presos.

Esa fue la vida del gaucho Rivero. Nuestros académicos entienden que sus antecedentes no son nada favorables para otorgarle títulos que justifiquen un homenaje. Basándose en interrogatorios en inglés del curioso proceso, nos aclaran que era un gaucho peleador, tal vez de malos antecedentes, y que se juntaba con antiguos confinados.

Pero también Martín Fierro era un gaucho peleador, de malos antecedentes, y que se juntaba con matreros como él.