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Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2005.


CUASIMODO

Por Pedro Godoy P.
Centro de Estudios Chilenos
- Abril 2005

Semana Santa posee un remate criollo y huaso. El primer domingo -después de Pascua de Resurrección- el campo de la Región Metropolitana aparece, como obedeciendo a un conjuro, florecido de chamantos y banderas. Es la fiesta de Cuasimodo. Congrega en torno a la parroquia a feligreses ecuestres. Esos jinetes escoltan al señor cura para administrar la comunión a enfermos e inválidos. La caravana es acompañada por carretelas y bicicletas. Todo se engalana con el tricolor y el pabellón vaticano. La cofradía cuasimodista comienza la peregrinación rumbo a los hogares donde el sacerdote administra el sacramento de la eucaristía. El viejo grito “¡Viva Cristo Rey!” quiebra la quietud aldeana de Talagante a Colina y de Lo Barnechea a arrancas. Son los cuasimodistas -niños, muchachos, adultos y ancianos- con sus cabezas cubiertas de blanco pañuelo al estilo moro y los pechos condecorados de escapularios. Al galope o pedaleando conservan la noble tradición.

Cuasimodo no es un santo. Tampoco guarda relación con el jorobado de Notre Dame. Es un brote de religiosidad popular arraigado en el área rural de Santiago. Su nombre deriva de la vulgarización de una frase en latín de un arcaico texto litúrgico; “quasi modo” que significa “a manera de…” De allí la huasería acuña el término para designar un festejo cuyo propósito -en su origen- es proteger a los párrocos de los bandoleros. Estos, con frecuencia, los despojaban de sus paramentos y del cáliz. Nacen entonces como milicia protectora. Hoy la meta es facilitar que comulguen los fieles incapacitados de concurrir al templo. En cada hogar se agasaja a los cuasimodistas… Nunca falta el “engañito”. Aunque lo permitido es sólo agua y pan, de modo discreto hay chacolí y pequenes. Al medio día es la misa de campaña. Al caer la tarde culmina la tarea con refrigerio de “chicha y chancho” no sin antes expresar el júbilo con cuecas y topeaduras. Fe y chilenidad son los rasgos de este epílogo campero de Semana Santa.
Sábado, 02 de Abril de 2005 16:07 ;?> No hay comentarios. Comentar.


JUAN PABLO II: SOLDADO DE LA PAZ

AABT002569[1].jpgPor Pedro Godoy P.
Centro de Estudios Chilenos


A propósito de la enfermedad que aqueja a Su Santidad se reseñan diversas actuaciones y enfoques que singularizan su pontificado. Sin embargo, no se registran referencias al esfuerzo denodado que efectúa por evitar una guerra chilenoargentina por el Beagle.

A mis desmemoriados paisanos se les debe recordar que la mediación vaticana logra el apaciguamiento. Este clima cristaliza en el Tratado de Paz suscrito por los Presidentes Pinochet y Alfonsín. La amistad se prueba en los momentos difíciles: el Vicario de Cristo vive ahora un instante muy amargo por su salud quebrantada.

Más que antes hoy lo acompañamos. La ocasión es propicia para recordar aquella épica guerra por la concordia entre dos repúblicas católicas y sanmartinianas. Su aporte pacifista compromete nuestra gratitud y, en el silencio elocuente, coreamos -como cuando nos visitara- “¡Papa, amigo, el pueblo está contigo!”.
Sábado, 02 de Abril de 2005 16:18 ;?> No hay comentarios. Comentar.


25 AÑOS DE MALVINAS

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ACTO DE UNIDAD PATRIÓTICO Y POPULAR
EN HOMENAJE A LA RECONQUISTA
DE LAS ISLAS MALVINAS



El sábado 2 de abril se realizará en el Cenotafio a los Muertos de la Guerra Nacional de Malvinas, un acto de homenaje y recordación a las gesta y sus caídos, convocado por representantes de distintas organizaciones nacionales políticas, sociales, y de Veteranos de Guerra, habiendo sido designado orador el Almirante Carlos Büsser.

Los convocantes dieron a conocer el siguiente documento:

"El 2 de abril de 1982, la Argentina recuperó para su soberanía los territorios y mares que desde 1833 Gran Bretaña usurpaba. En las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur, otras y mares australes cesó así la ocupación colonialista británica. Hasta ese 2 de abril Gran Bretaña había ignorado nuestros derechos soberanos y
las resoluciones internacionales que la obligaban a resolver su dominio colonialista sobre estas tierras y mares argentinos.

Inmediatamente de producida la reconquista argentina, el colonialismo británico -asistido por EE.UU. y con la complacencia de las otras potencias mundiales (por caso el bloqueo económico de la CEE)-, puso en marcha su maquinaria bélica, imponiéndole a la Nación Argentina una guerra de agresión y de conquista.

Aquella coalición que impuso su guerra de agresión a nuestro país, es la misma que hoy invadió a Irak y amenaza a otras naciones.

"Malvinas -escribió el historiador inglés Paul Johnson- fue parte de algo que se hizo en Granada, Panamá y en el raíd a Libia. Eso permitió que se llegase al Golfo como se llegó. Y eso comenzó en Malvinas". Del 2 de abril al 14 de junio, soldados, suboficiales, oficiales y civiles argentinos enfrentaron valientemente la agresión británica. En muy difíciles condiciones, -por enfrentar un país empobrecido y saqueado como la Argentina a la tercera potencia militar del mundo asistida por una de las dos superpotencias de entonces (EE.UU.)-, nuestros hombres en tierra, aire y mar libraron duras y heroicas batallas en las que ofrendaron la vida 649 héroes. Producida la recuperación, el pueblo argentino se movilizó multitudinariamente en apoyo a la Guerra Nacional de Malvinas y ganó la solidaridad de los pueblos de Latinoamérica y el Tercer Mundo, porque comprendió que era una guerra justa, como son justas las guerras de cualquier país oprimido como el nuestro contra un país opresor, independientemente de quien la inicie y del carácter del gobierno del país oprimido. Los argentinos nos vimos en una situación semejante a la de 1806 y 1807 con las invasiones inglesas. Independientemente del carácter tiránico del gobierno del virreinato colonial español, el pueblo tuvo claro en ese momento cuál era su enemigo principal, y enfrentó a Inglaterra. Lo mismo ocurrió en 1982.

El 14 de junio las fuerzas argentinas fueron derrotadas militarmente en una batalla, pero la Nación Argentina no se rindió ni aceptó el cese del fuego como eran las pretensiones británicas. Al retornar al continente, los combatientes argentinos fueron dispersados, silenciados y humillados: era el inicio del proceso de desmalvinización cuyo cometido principal era borrar de la memoria del pueblo la osadía argentina de atreverse a recuperar lo que le pertenecía. Sobre todos nuestros combatientes se abatió una campaña de desprestigio y la Argentina fue víctima del "castigo infinito" por haber enfrentado a los poderosos del mundo.

El "Proceso", en su último turno, inició el camino de la desmalvinización. El gobierno del Dr.Alfonsín profundizó esa política, y fue con el Dr.Menem que ese proceso se completó con los "Acuerdos de Madrid" y el "Tratado de Londres" que fueron, en los hechos, la rendición incondicional ante la potencia ocupante. Otros acuerdos posteriores con Gran Bretaña consolidarían la rendición y la entrega nacional. Hasta la fecha esa situación no ha variado. Gran Bretaña ostenta con soberbia su dominio colonial en tierras y mares argentinos. La causa de Malvinas, el reconocimiento a todos sus combatientes y muy especialmente a quienes dieron su vida, es parte del largo camino del pueblo y la Nación Argentina por su verdadera independencia de todo dominio extranjero. Por todo esto, los abajo firmantes, convocamos al pueblo argentino a movilizarse este 2 de abril a lo largo y ancho de la patria por la reafirmación de los derechos de soberanía sobre tierras y mares australes, en homenaje a nuestros veteranos de la Guerra Nacional de Malvinas, y manifestamos:

1. Los plenos derechos soberanos de la República Argentina sobre los archipielagos de Islas Malvinas, Georgias del Sur (San Pedro), Sandwich del Sur y otras, por sus indeclinables e indelegables títulos históricos-jurídicos-geográficos.

2. La plena conciencia que esta Causa y las acciones de todo tipo en pos de su sostenimiento y defensa, revisten un carácter Nacional, Latinoamericano, y Antiimperialista.

3. Establecer claramente que el recordatorio del 2 de Abril es el aniversario de la recuperación del ejercicio pleno de la soberanía en una porción del territorio nacional, de la cual el Pueblo fue el actor principal e imprescindible, con los hijos, hermanos, padres, esposos que brindó, y sin cuya participación y aceptación no hubiera sido posible realizarla.

4. Fijar con énfasis la necesidad que los cinco siglos que abarca el espectro de antecedentes de la Causa y su tratamiento actual y futuro, sean ampliamente difundidos al Pueblo, por cuanto como consecuencia del perverso proceso de "desmalvinización", iniciado en el propio Proceso y continuado por los gobiernos gerenciales posteriores, el Pueblo carece de veraces canales oficiales de concientización.

5. Denunciar públicamente los acuerdos de Madrid y Londres de 1989 y 1990, que por sus características han adquirido el rango de Tratados, y que son lesivos a la Soberanía Argentina.

6. Aplicar el mismo criterio para con la Ley 24.184 del 4 de Noviembre 1992, de Aprobación del Convenio para la Promoción y Protección de Inversiones con Gran Bretaña.

7. Reclamar con toda firmeza el tratamiento de Malvinas en el nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas, del que fue abandonado en 1989. Que la OEA reclame ante las Naciones Unidas el cumplimiento por parte de Gran Bretaña de las resoluciones que respaldan nuestros derechos de soberanía sobre tierras y mares australes.

8. Plantear al Pueblo la realidad que significa la presencia de un virtual estado limítrofe a nuestras aguas continentales, cuya capital, Londres, se halla a través del mar en otro continente, a miles de kilómetro de distancia.

9. Los peligros políticos, estratégicos, que significa tal situación.

10. El perjuicio económico actual y futuro que ella ha significado y significa, en tanto se mantenga el estado de quebrantamiento territorial de nuestro País por la ocupación extranjera de esos archipiélagos y espacios adyacentes.

11. Reiterar la falta de hipótesis de conflicto, concepción geopolítica y estratégica de defensa del interés nacional evidenciada por las diversas conducciones políticas.

12. Recordar a la opinión pública que los actuales habitantes de las Islas no constituyen una población autóctona, sino que fue introducida por el colonialismo británico como instrumento de su dominio, y por lo tanto, como señalan las resoluciones internacionales, no pueden invocar derechos de autonomía o autodeterminación. Son meros custodios de las usurpaciones perpetradas que Gran Bretaña utiliza como ariete en los foros internacionales, con un pretendido respeto de "sus deseos".

13. Puntualizar que no obstante ello, nuestro País ha manifestado internacionalmente su disposición a respetar "sus intereses".

14. Rendir por la presente, un Homenaje a los 649 Héroes de la Patria caídos en combate en 1982, y de aquellos que han sufrido secuelas físicas y psíquicas, sin distinción de funciones, en un solo símbolo, pues está nutrido por sangre del Pueblo: Conscriptos, Suboficiales, Oficiales, Fuerzas de Fronteras y Civiles voluntarios.

15. Dar a quienes regresaron al Continente, la pública y merecida recepción que nunca tuvieron, ya que les fue negada en la soberbia que no supo discernir cuan cerca están entre sí la derrota y el triunfo.

16. Sea este Documento el fraternal abrazo a los Veteranos de la Guerra Nacional de Malvinas".
Sábado, 02 de Abril de 2005 20:33 ;?> No hay comentarios. Comentar.


128 “CHANCHITOS”

sepulveda[1].jpgPor Luis Sepúlveda (*)

La sombra del viejo punga llamado Augusto Pinochet, Ramón Ugarte, Daniel López o como quiera autonombrarse, persigue como una maldición que, si bien es verdad me alegra porque el viejo rufián lo está pasando mal, también lo es que me molesta como chileno, porque en Varsovia o Cracovia, Lisboa o Pisa, Povoa do Varzim o mi querida Pietra Santa, las preguntas sobre Chile siempre terminan citando al viejo cogotero.

Para más INRI, en la prensa internacional de la semana pasada se citó el drama de un sobrino del viejo malversador, que vende un riñón para sacar a su familia de la indigencia. Por fortuna para él ofrece un riñón y no el cerebro, órgano bastante atrofiado en esa recua.

Los polacos, italianos y portugueses insisten en que les explique y cuente qué se sabe de los bienes del viejo carcamán, y debo emplear toda mi capacidad pedagógica para detallar los misterios que el Banco Riggs va soltando a gotas.

Empiezo explicando que en la localidad de Pomaire, los artesanos de la greda, además de vasijas hacen unas alcancías, o huchas, con forma de coquetos cerditos y que en Chile, con el amoroso trato que damos a todo a fuerza de diminutivos, llamamos “chanchitos”. Pues bien, sucede que estos chanchitos de Pomaire dan unos intereses altísimos, pero no a todos. Si un civil mete una moneda por la ranurita, ahí se queda, tiesa e improductiva, pero si en cambio lo hace un milico, esa moneda se multiplica, el chanchito eructa intereses, sonoros pedos multiplicadores, y luego se clona a sí mismo, hasta llegar a los 128 chanchitos que hasta ahora ha reconocido el Banco Riggs.

Este portento permite llegar a dos conclusiones: la primera es que Daniel López, Ramón Ugarte o como se llame el viejo punga, es un extraordinario pastor de chanchitos que, al compás de “yo tenía un camarada”-su himno preferido- conduce como el Flautista de Hamelin a las ratas, hasta las bóvedas secretas de bancos como el Riggs, especializados en dineros mal habidos, robados, expoliados, de procedencia siempre dudosa. La otra, más que una conclusión es una pregunta; ¿por qué los chanchitos prodigiosos de Pomaire no son la principal exportación chilena?

La existencia de los 128 chanchitos generó un cataclismo en la derecha chilena, en manadas “se desmarcan” del viejo ladrón y, de la misma manera como nunca supieron de violaciones a los derechos humanos, torturas y desaparición de compatriotas, tampoco sabían, ni siquiera intuían, que el fabuloso patrimonio personal del viejo sátrapa tenía orígenes inexplicables, las cuentas sencillamente no cuadraban, ni cuadran, aunque en los 128 chanchitos se encuentren entre ocho y once millones de dólares.

El robo, el fraude, la malversación, el pillaje, el saqueo al erario público, el delito ya es tan obvio, que no resta sino el proceder de la justicia y en dos direcciones: la primera y urgente es salvar el prestigio de los inocentes chanchitos de Pomaire. La segunda es de lesa decencia y consiste en embargar todos los bienes del clan Pinochet.

El viejo pillo se encuentra en libertad bajo fianza, ignoramos si el dinero con que pagó esa fianza era también fruto del robo, pero sigue leyendo cuatro periódicos al día y dirigiendo desde su “demencia vascular” sus operaciones bancarias y chanchullos que aún no conocemos.

Es justo desear que la puerta de Los Boldos se adorne con esa bellas cintas de plástico con que los encargados de velar por los bienes del país precintan las propiedades de origen dudoso. Es justa y deseable una investigación rápida que restituya al estado chileno los bienes mal habidos, y ahora.

Nadie pensó que el fin del viejo ratero sería el mismo de Al Capone, encarcelado por fraude fiscal y, como tan bien dice Mario Benedetti: “un torturador no se redime con la muerte, pero algo es algo”.

Me preocupa que la defensa del viejo pelafustán intente vincular la “demencia vascular moderada” al caso de las vacas locas, culpando de todo a 128 chanchitos locos de Pomaire. Pero la justicia chilena empezó por fin a caminar, y hombres como el Juez Guzmán nos devuelven ese viejo orgullo de ser chilenos.

(Gijón, 20 de marzo de 2005)

* Luis Sepúlveda es escritor y adherente de Attac.
Lunes, 04 de Abril de 2005 19:48 ;?> No hay comentarios. Comentar.


LAS DALCAS BAJO LA ARENA

FOT2002250029[1].jpgPor Aristóteles España

Este es el cuarto libro de poemas de Víctor Hugo Cárdenas (Castro, Chiloé, 25 de agosto de 1962). Uno de los jóvenes poetas olvidados de Chile, ausente del marketing, de los premios gubernamentales y la crítica, construye en este poemario un espacio enteramente chilote, con todo el mestizaje y toda su cultura. En este libro están los traucos inolvidables, los camahuetos, la Pincoya que muestra sus piernas al mundo; el joven Jote, ese pájaro con el cual volaba en su niñez de Nercón, donde su padre construía utopías en el viento,los Veliches, Chonos, Españoles de todas las partes de su ejercicio de dominio metafísico; ahí están las dalcas, esos pequeños botes que eran capaces de llevar a sus antepasados a Punta Arenas o la Ciudad de los Césares. Es decir, pura fabulación, pura historia construida en los margenes de la inteligencia y el miedo.

Las Dalcas de este poeta son los helicópteros de Pedro Ñancupel, los viejos aviones hechos de los cipreses de su estirpe. De repente, aparece una Ñata, una abuela en Villa Francia, sin que él lo sepa. Por todos sus ríos se respira libertad y ausencia. Este poeta es amigo de los imbunches, donde hay huellas de pájaros que se repiten, y donde queda el alma de Dios, nos dice en este libro lleno de fantasmagorías de la patria chilota.

Víctor Hugo Cárdenas es un poeta de la lluvia; cuando el lector ingresa a este libro ve caer granizos, la lluvia de Chiloé en todo su apogeo. El poeta dice que los turistas que observan su país ancestral miran las postales que ellos construyen en sus cámaras fotográficas. El poeta vuela como un ave sobre los atardeceres de su infancia. De repente hay llanto, el mismo sentimiento que embargó a los extranjeros cuando llegaron a esa isla mágica.

Contemporáneo de Nelson Torres, Mario García, Héctor Véliz, Rosabetty Muñoz perteneció al Grupo “Aumen” (eco de la montaña, en el idioma Huilliche) que formaron Carlos Alberto Trujillo y Renato Cárdenas en 1975 en la capital del archipiélago.

La propuesta de Víctor Hugo Cárdenas es que hay un tiempo mítico, un breve lugar donde los intelectuales sueñan, los poetas inventan ríos, los profesores también sueñan pero con un tiempo que fue; los pescadores recrean el pasado y dibujan en el agua, los agricultores sueñan en los bosques y esperan que pase La Voladora y La Fiura sobre los mañíos, mientras escuchan a los zorzales y tordos.

Hoy es el vuelo de las hortalizas, de los duendes, de los repollos y donde el surazo deja sus raíces y muere despresado por el hambre. Otro mundo, la cultura chilota está arrinconada. Otros líderes, los “viejos ya se fueron”, los palafitos son como una nube que está detenida en el tiempo.

Poesía del mestizaje la de este poeta. Por sus páginas está la cosmovisión Veliche, Chona, Española. Nunca Bernardo O”Higgins entró a estos territorios, tampoco los chilenos. Sólo el viento, dicen sus poetas.

Víctor Hugo Cárdenas construye ángeles que cabalgan en Ancud, Castro, Chonchi, junto a sus abuelos, amigos de infancia que dan cuenta de una realidad literaria poco difundida en tiempos actuales. Autor de “El juego de la Oca” (1977); “Treca treca peñi” (1986); “Entre la playa y el mar” (1988); “Las dalcas sobre la arena” (2005). Actualmente es profesor de literatura en la comuna de Maipú, en Santiago de Chile.
Lunes, 04 de Abril de 2005 14:05 ;?> No hay comentarios. Comentar.


CRÓNICAS DE JOAQUÍN EDWARDS BELLO (*)

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El mito de Manuel Rodríguez y la
Batalla de Maipo



Abril, 1955

La historia ha de atreverse a decirlo todo, según Tácito. Maurois recomendó prescindir de simpatías y antipatías personales. Sé poco más o menos lo que dirán en este aniversario del día cinco de abril glorioso y a la vez plagado de obscuridades. Sé de memoria lo que dijo San Martín cuando comenzaba la batalla: "El sol por testigo y la tontería de Osorio". Sé lo que dijo al final, ante los cadáveres de sus pobres negros y de sus simpáticos rotos. La batalla nos ofusca. Pensamos en penachos, en alegorías, en enormes pinturas murales para escolares y versos marciales. Los estrategas hicieron especulaciones guerreras a posteriori. Notaron los errores de San Martín, de Primo de Rivera y de Ordóñez. Descubrieron que San Martín no debió ir por ahí, sino por acá. Me parece que ya es tiempo de ir descubriendo algo de lo que ocurrió antes, pero un mundo antes de la definición sangrienta en el campo de batalla, que según unos se llama Maipo y según otros Maipú. A ver, una pregunta: ¿Por qué razones llegaron jefes argentinos a darnos la libertad y no fuimos nosotros a dársela a ellos? No serían tan lerdos San Martín, ni Las Heras, ni sus granaderos, ni sus negros mendocinos, cuando ayudaron a nuestros bravos rotitos, a O'Higgins, a Freire y a Bueras, para salvar a nuestra patria. ¿Qué había ocurrido en Chile en 1818? ¿Cómo se comportaban los hombres chilenos de los primeros rangos durante los años anteriores a dicha batalla? La respuesta en síntesis se resume: intriga.

Esto es, impedimento sistemático por parte de vanidosos que condensaban su vitalidad en el aforismo: "¡Quítate tú para ponerme yo!" En el magistral estudio sobre O'Higgins, de Encina, tomo séptimo, encontré esta pepa de oro, página 299: "Si don José Miguel Carrera hubiera tenido algunas aptitudes de gobernante, de organizador y general, O'Higgins, ahogando sus antipatías de temperamento y su repugnancia moral, se habría convertido espontáneamente en instrumento suyo, como lo hizo con San Martín y con el mismo Carrera cuando participó de la creencia en su imaginario genio militar".

He leído todo lo que alcanzaron mis ojos respecto de Cancha Rayada y de Maipo. Barros Arana, Zapiola, Vicente Pérez Rosales, Abel Rosales, Mitre, y entre los más modernos Encina, Blanchard Chessi, Díaz Meza y abundante crónica con la última de Manuel Gandarillas, ilustrada y con citas de Antonio Bizama Cuevas. El gran poeta y colega Gandarillas ha recordado el uso del aguardiente en la batalla de Maipo. El documento del aguardiante apareció antes en un Zig-Zag de 1906 ó 1907. El uso del alcohol u otros excitantes en las batallas ha sido universal. En Venezuela, el guarapo ayudó a la independencia. En Waterloo, al final, Blucher hedía como un odre de alcohol. El general francés Marchand, héroe de Fachoda, al escultor que le hacía el busto, dijo: "A quien debieran levantar un monumento es al general Pinard". En argot, pinard es vino.

El ataque nocturno de Cancha Rayada, que dispersó las tropas de San Martín y dejó herido a O'Higgins, se debió en parte a la fiesta que celebraban, o santo de San Martín. El San José estuvo a punto de terminar con el ejército patriota si no hubiera sido por el general Las Heras. El argentino prefiere el mate al aguardiente. El militar Cruz se asombró al ver dispersos y derrotados esa noche a los mismos soldados vencedores en Chacabuco y denodados asaltantes en Talcahuano. ¿Hay un misterio de psicología en el asunto? Según Mitre, los negros de Cuyo fueron los mejores soldados en Cancha Rayada.

Después del desastre nocturno, la situación en Santiago era aterradora. Creyeron que se repetiría el caso de Rancagua. Las Heras salvó la situación. Dejemos de lado lo simbólico y monumental para imaginar cómo llegaría a Santiago en general Las Heras, bragado y de mirada terrible. Chamuscado y patilludo, insomne, casi en cueros. Sable en mano daba órdenes como truenos y amenazaba de muerte a los desertores. La deserción era otro enemigo terrible como los Burgos y Talaveras. Las Heras estaba cocinándose un charqui frito, cerca del mate, en el momento de la sorpresa. ¡Ahijuna! Con feroz energía, el hombre de las cejas como cerdas montó y se hizo obedecer en las sombras de la noche triste chilena. No aflojó. Libró a tres mil quinientos hombres, base de la libertad. De un galope llegó a Santiago y acampó en La Pampa, lo que ahora es el Matadero. En llegando quedó esperando órdenes. Llegó San Martín y le dio diez pesos para que comprara un uniforme. La ciudad de Santiago había pasado una noche de pesadilla. Saqueos, tiros perdidos, gritos de auxilio, estertores de agonizantes. ¡Misericordia! ¡Misericordia! Zapiola contó que los batallones de milicianos, formados de prisa, no sirvieron. Unos huían de noche a remoler. Otros huían a engrosar el ejército ... de Osorio. La población, en un noventa por ciento, no sentía la guerra. El pánico de Santiago ha quedado descrito por testigos como Pérez Rosales y Zapiola. No hubo mulas ni caballos suficientes para los que huían a Mendoza. Los partidarios del rey se quitaron las caretas y los ladrones se dedicaban de preferencia a asaltar las casas de los patriotas. Los monarquistas esperaban los resultados como en la copla de La Mascotta: "En las batallas estar detrás mientras peleen los demás, y en la victoria estar al frente ... ¡Es conveniente!" Hubo indiferentes de gran calidad, como don Diego Portales. Zapiola lo llamó "Machiavello de chingana". El libro de Zapiola "Recuerdos de treinta años" es el documento más franco y libre de su tiempo.

Pérez Rosales dice: "Espantaba ver al gentío, de a pie y a caballo, que se lo llevaba todo por delante, en el camino de los Andes". La familia de Pérez Rosales pagó catorce mil pesos por unas mulas. Su madre estuvo a punto de morir despedazada en la cordillera.

Manuel Rodríguez, un mito nacional, según Encina y según toda persona franca que conozca la historia, deseaba la derrota del ejército de San Martín y de O'Higgins para quedar, con Carrera, dueño de una pequeña tropa, sin valor militar, pero que se imponía a la primitiva imaginación popular. Los soldados de Rodríguez usaron una divisa espantable, compuesta de una calavera de trapo blanco en fondo negro, como la que usan nuestros niños piratas de primavera. Eran como un coro de zarzuela con uniformes de Húsares de la Muerte. Un cuco. En todo, quinientos de caballería. Estos salvadores de la patria tenían más ganas de molestar a O'Higgins que de combatir a los españoles. Los oficiales eran en su totalidad carrerinos.

Conozcámonos. En estas condiciones, con O'Higgins herido gravemente y Rodríguez en sus espaldas, preparaba San Martín la batalla decisiva. La noche anterior, dice Encina, "llegaba hasta los escasos transeúntes el murmullo de las plegarias que desde los hogares subían al cielo, rogando por el marido, el hermano, el padre o el novio que estaban en el campo de batalla".

Amaneció el día milagroso: 5 de abril de 1818. Copia feliz del Edén. Cielo limpio, cantos de diucas, olor a frutas y flores.

San Martín tenía dos amigos seguros en Chile, a los que nunca olvidó: el huaso Estay y O'Higgins. Era O'Higgins el más capaz de reconocer jerarquías, de obedecer y de organizar, virtudes que a veces parecen ser ajenas a nuestra raza. Esta capacidad de obediencia y de organización fue obstaculizada por personas que tuvieron un concepto silvestre personal del patriotismo: los carrerinos. Manuel Rodríguez era el cónsul general o representante del carrerismo en Chile, el año 1818, en ausencia de los ídolos. San Martín era para los carrerinos un patán cuyano y O'Higgins un guacho bruto.

Veamos la conducta de Rodríguez. Dice Zapiola: "El regimiento de Rodríguez no concurrió a la batalla. Esperaba la llegada de Juan José y Luis Carrera, cuya libertad creía inminente. En todo caso, contaba con don José Miguel. El regimiento de húsares sería la base de una revolución contra aquel orden de cosas".

Dice Encina: "A Manuel Rodríguez lo único que le interesaba era que el nuevo desastre de San Martín, que creía indudable, lo encontrara en el poder". "Era incapaz de organizar nada. Armó al pueblo para dejar vacíos los almacenes, de manera que San Martín no pudiera rearmar a sus soldados". "Después de eliminar a San Martín y O'Higgins, barrerían de Chile a los españoles, si antes no huían aterrados con las proclamas que don José Miguel sabía lanzar". "La intensidad del odio anulaba todo ideal". "Ellos se retirarían a Coquimbo con caudales y con todo lo que pudieran acarrear". "El Ministro del Interior Miguel Zañartu comprendió, después de Cancha Rayada, que el peligro no estaba en el desastre mismo, sino en Manuel Rodríguez". "Los realistas y los carrerinos contaban con la derrota de San Martín".

La victoria llegó, gracias a San Martín, a Las Heras y a O'Higgins, en gran parte. O'Higgins levantó a un muerto. El resto lo hicieron el roto chileno y los argentinos. Al finalizar el año 1817, el ejército constaba de dos mil setecientos argentinos y seis mil quinientos catorce chilenos. La formación de este ejército, dice Encina, da a San Martín títulos para ser considerado el primer general y el máximo libertador de América. Sin sombra para Bolívar, el genio.

Datos son éstos más útiles, en 5 de abril, que los discursos, los cañonazos y las charangas. Es una manera de espejo de ayer para mirarnos la cara de hoy. Si ha crecido Manuel Rodríguez en el corazón popular es a causa de un apego entrañable a la oposición y a lo que llamamos bochinche. Ya dijo Miranda: Bochinche, bochinche, no saben más que bochinche. Últimas palabras antes de la prisión. Bochinchero típico, enemigo del orden jerárquico, fue Urriola, y hay calle Urriola en todo pueblo chileno. Mi padre decía que entre la maldad y la virtud no hay términos medios. "Son como el permanganato y el chocolate".

Las mentiras, o mitos, traen familia y aumentan sin cesar. Nuestro buen pueblo ha engordado la gloria de Manuel Rodríguez. En ello influye la emotividad de la muerte. Muerte violenta. Asesinato y animita. El eterno revolucionario es endiosado. Se dijo que San Martín había huido a Buenos Aires, que O'Higgins estaba en cama y que Rodríguez a la cabeza del pueblo, había derrotado a Osorio en Maipo. Lo creyeron así durante algunos años. "Corrió en textos de enseñanza".

De mi parte digo: soy apolítico. Nunca voté desde 1920. No odio bastante a una persona para desearle que vaya a La Moneda a servir de pararrayos de pasiones como la vanidad, la envidia y la codicia. Es imposible contentar a mi tierra desde el Poder.

San Martín escribió a un amigo de Buenos Aires lo siguiente, desde Santiago: "Me hago violencia en habitar este país: en medio de su belleza, todo me repugna en él; los hombres, en especial, son de un carácter que no confronta con mis principios, y me producen un disgusto continuado que corroe mi triste existencia". "Dos meses de tranquilidad en el virtuoso pueblo de Mendoza me volverían la vida".

San Martín quiso ser amigo de Manuel Rodríguez. Este lo sabía y recurría a él en los momentos difíciles. Los enemigos de San Martín inventaron la fábula de su intervención en el asesinato de Til-Til. Navarro, el matador, urgido para que declarara contra O'Higgins, confesó que había recibido la orden del coronel Alvarado y de Monteagudo. San Martín se esforzó sin cesar para atraer a Manuel Rodríguez. Tenía simpatías por el eterno guerrillero.

(*) Chileno. Premio Nacional de Literatura y de Periodismo. La siguiente crónica ha sido tomada de: Mitópolis, Editorial Nascimento, Santiago de Chile, 1973. Páginas 81 a 87
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Lunes, 04 de Abril de 2005 19:48 ;?> No hay comentarios. Comentar.


HUGO CHÁVEZ Y EL OTRO SOCIALISMO

chavez1-homenajemarti[1].jpgPor Jorge Gómez B.(*)

Abril de 2005

En Europa, donde nació, el Socialismo es un hecho sociológico, un peldaño en la civilización y una opción política compatible con los valores cristianos, la cultura occidental y los prolegómenos del sistema, no una ruptura con ellos.

El siglo XIX europeo fue escenario de una prodigiosa revolución tecnológica que tuvo entre sus protagonistas a científicos, políticos, empresarios, inventores y hombres de fe, que contribuyeron a modelar el modo de vivir y pensar de la humanidad, entre ellos: Carlos Marx, Charles Darwin y Vicenio Gioacchino Pecci, el Papa León XIII.

Carlos Marx, uno de los hombres intelectualmente mejor dotados de su tiempo, el que situó la sociología sobre bases científicas y puso al servicio de las ciencias sociales eficaces herramientas metodológicas, debutó en 1848 con el «Manifiesto Comunista». Nunca hizo nada clandestino, jamás empuñó un arma ni participó en revuelta alguna.

Charles Darwin, se dio a conocer cuando en 1859, mediante «El Origen de las Especies por Medio de la Selección Natural», sostuvo la tesis de que en la lucha por la supervivencia en la naturaleza, actúan leyes en virtud de las cuales, los organismos más aptos sobreviven legando a sus descendientes los mejores caracteres, tejiéndose así la cadena de la herencia, por medio de la cual las especies se preservan y perfeccionan. Ese proceso forma la base de la evolución de las especies, incluyendo al hombre al que atribuyó un origen natural.

León XIII, Papa desde 1878 hasta 1903, justo a tiempo para asistir al auge del capitalismo salvaje europeo, confrontar ideológicamente al marxismo, orientar el nacimiento de las organizaciones social cristianas y mediar entre los gobiernos de Estados Unidos y de España para tratar de evitar la guerra entre ambos por la posesión de Cuba, levantó la polvareda en sacristías y palacios al emitir el más importante documento de política social de la Iglesia católica romana, la Encíclica «Rerum Novarum» (De las Cosas Nuevas) que retrató una conflictiva época en la que los trabajadores cargaron con los costos sociales del desenfrenado auge del capitalismo que provocó tensiones sociales extremas y determinó la búsqueda de opciones teóricas y prácticas.

Movido por las urgencias de la confrontación ideológica, tanto como por ideales de justicia social y por la fe en las posibilidades de mejoramiento humano, León XIII, promovió la creación de las organizaciones políticas, laborales, femeninas y juveniles cristianas, lideradas después por los partidos socialcristianos.

Por ese camino surgió el concepto de socialismo cristiano, rechazado a medias por el Papa Pio XI que rechazaba el «socialismo católico», aunque admitía a los «católicos socialistas». Es decir, no auspiciaba una doctrina política cobijada en la fe, pero admitía que viviendo su fe, los católicos se integran al movimiento histórico en una opción que juzgaba, sino positiva, por lo menos, legítima.

Mediante aquel proceso, plagado de incomprensiones, retrocesos y obstáculos, la iglesia se actualizó y trató de ponerse a tono con las realidades y de ser contemporánea con su presente y, en lugar de mediante dogmas, intentó un consenso edificado sobre valores compartidos, tratando de estar atenta y preparada para como dijera Juan XXIII: «para percibir los signos de los tiempos».

En ese entendido, sin renunciar a la demonización del comunismo en su diseño eurosoviético, partes sustantivas de la Iglesia, sobre todo de las comunidades de base en América Latina, incluyendo ilustres dignatarios, figuras de las jerarquías nacionales e incluso de la curia vaticana, sin excluir a algunos papas, asumieron con mayor tolerancia las aspiraciones humanas, acogidas bajo el común denominador de luchas de liberación nacional e incluso socialismo.

El cristianismo se emparenta con las distintas opciones socialistas al conferir una dimensión social al amor que trasciende la experiencia sentimental individual, para abarcar a la sociedad, con justificado énfasis en quienes más necesitan ser amados: los pobres, los vulnerables y los excluidos por un sistema social oligárquico que genera pobreza y exclusión. La única doctrina política que incluye el amor como precepto es el socialismo.

Por añadidura, la Doctrina Social de la Iglesia atribuye a los Estados legítimamente constituidos, como es el caso de la Venezuela Bolivariana, la responsabilidad por la búsqueda del bien común, la promoción de la justicia social, sin excluir las acciones de beneficencia, asistencia social, elementos tan inequívocamente socialistas como ajenos a la codicia capitalista, la mezquindad de la oligarquía y la brutalidad neoliberal.

Mucho antes de que Hugo Chávez, mencionara el socialismo cristiano como opción política, los redactores de las Sagradas Escrituras, reflexionaron y pontificaron acerca de elementos sociales y políticos, normas de convivencia, instituciones, preceptos legales y valores éticos que definen al cristianismo original como una opción por los pobres, los débiles, excluidos y marginados y una apelación a la solidaridad, la caridad y una actitud generosa hacía el prójimo.

Los críticos del líder venezolano omiten que Chávez, profundamente bolivariano, martiano militante y católico sincero, como él mismo ha aclarado, se afilia a un socialismo con raíces, tanto en la tradición revolucionaria latinoamericana, como en una ética cristiana que redondean su ideología.

El presidente venezolano no es el primer luchador que encuentra analogías entre su fe y las doctrinas revolucionarias y sitúa a Jesucristo como paradigma del revolucionario que apostó por los pobres y los excluidos.

Para Chávez la revolución no es un asunto filosófico, sino un cometido histórico. En su boca el término socialista está desprovisto de connotaciones doctrinarias, remitiéndose exclusivamente a las prioridades y los énfasis del proceso bolivariano orientados hacía la solución de graves, masivos y complejos problemas de las mayorías, algunos de los cuales, como los de la salud y la pobreza, aluden a mínimos de los que depende la vida de millones de venezolanos.

El conjunto de esos problemas forman la deuda social que, dicho sea de paso, no ha creado la revolución, sino la oligarquía ligada al capital extranjero. Chávez y la revolución no son parte del problema, sino de la solución.

El contenido del empeño bolivariano, ejemplarmente transparente porque se realiza con el concursos de la mayoría de los venezolanos y respaldado por su carácter genuinamente democrático, se legitima en sus obras, en la confianza del pueblo en sus lideres, en la unidad de los venezolanos y en la solidaridad latinoamericana, inspirándose también en la limpieza de la fe conque el líder asume su credo.

Para Chávez la revolución bolivariana no es un camino, sino un destino. El prójimo de un humano son todos los humanos, lo mismo que de un venezolano son todos los venezolanos.

Quien quiera ser consecuente con el ideal cristiano sin asumir el colectivismo y la socialización, es mal catecúmeno o lo que es peor, un hipócrita
.

(*) Profesor universitario, investigador y periodista cubano, autor de numerosos estudios sobre EEUU.

www.altercom.org
Martes, 05 de Abril de 2005 14:30 ;?> No hay comentarios. Comentar.


ESCRIBIR DESDE LA REGIÓN XIV

por Javier Campos (*)

3 de Abril del 2005

En el 2001 comencé a escribir columnas para El Mostrador. Nadie me lo pidió ni fui nominado por su director. Por el contrario ninguno de ellos, desde el director mismo, la editora de entonces, los periodistas que trabajaban desde sus inicios y Fundación -el verano de 2000- tenían la más remota idea de este desconocido chileno que “insistía” en enviarles algunos escritos.

Más aun, como el correo electrónico suele ser anónimo, puede venir desde Paris, Temuco o Moscú, el que lo recibe no sabrá nunca donde reside el remitente. En suma, poco sabían de que yo no vivía en Chile. Asunto que ha sido, lo digo ahora claramente, un factor en contra para los chilenos y chilenas cuyo interés es escribir y desean les den un espacio en medios masivos de su propio país. Pedir un espacio es loable, especialmente si creemos en la diversidad en estos tiempos globales. Si pensamos que un país informado y bajo una democracia es imprescindible dar espacio también a los que viven en “otras galaxias”.

En ese aspecto El Mostrador nos dio un espacio a los chilenos de fuera del país, los que por distintas razones ejercemos nuestro trabajo “allende la Cordillera”. Sin ser oráculo de nada, en mi caso, este medio ha sido receptivo a la mirada del que tuvo que salir de Chile pero que -en otras “galaxias”- su perspectiva cambió, lo cual es normal en muchos casos de gente que salió de su país.

El viaje cambió al navegante, se puede decir metafóricamente de cualquier experiencia cuando se deja la patria, los orígenes. Algunos no cambiarán nunca sin embargo. Entonces cambia también la escritura o lo que uno hace en otras tierras que lo recibieron lejos de su propia Itaca. No escribe mejor ni peor pero sí la perspectiva se torna distinta. En ese sentido El Mostrador comprendió, como ningún otro medio chileno actual, y abrió sus paginas a columnistas chilenos y no chilenos que vivimos fuera del Chile físico de todos los días. Si uno lee otros diarios latinoamericanos o europeos, es habitual que siempre haya un columnista “extranjero”. Y es saludable.

Hay una cantidad muy grande de chilenos a los que ahora, eufemísticamente y ficticiamente, se les llama desde Chile “los que pertenecen a la Región XIV”. En esa “región” hay escritores, periodistas, científicos en distintas áreas, politólogos, sociólogos, académicos en universidades de diferentes partes del mundo, investigadores que trabajan en centros importantes de investigación, cineastas, actores, pintores, músicos. Son miles los chilenos que pertenecen a la denominada "Región XIV”.

El asunto es que oficialmente, desde alguna parte del gobierno, o desde el ministerio de Educación, o Departamento Cultural, etc., no ha surgido hasta ahora ningún reconocimiento oficial de dicha región. Oficialmente no se ha reconocido a esa vasta cantidad de chilenos/as que son también parte de la cultura nacional pero que viven fuera del país. Se hacen sí homenajes a cómo Chile recibió durante la Guerra Civil española a tantos refugiados. O se destaca cuán generoso fue aquel gobierno en preocuparse y darles una nueva patria a esos cientos de refugiados pero no a los chilenos que por razones de exilio se quedaron fuera del país.

Termino con varias preguntas y con copia al ministerio de Educación y al gobierno de don Ricardo Lagos: ¿cuál es la diferencia de que un gobierno ahora no sea solidario -como lo fue en los '40 con cientos que
arrancaban de los horrores del Guerra Civil española- con los miles de chilenos que viven fuera de la patria? ¿Por qué no se hace un encuentro permanente cada año, organizado por el ministerio de Educación, Cultura, para invitar a distintos chilenos en distintas aéreas a presentar su experiencia, su trabajo, para compartirlo con los chilenos de dentro? ¿Por qué en las importantes “charlas presidenciales” no han invitado aún a ningún chileno de fuera del país para que dicte o muestre su trabajo que ha hecho fuera o son sólo los excelentes Vargas Llosa, Carlos Fuentes, José Saramago, entre otros, los únicos fuera de Chile que pueden iluminar con su trabajo a los chilenos de dentro del país?

Por lo anterior, pienso como muchos columnistas chilenos fuera de Chile, los que escribimos en El Mostrador, que este medio sí ha contribuido sin darse cuenta, al abrir sus páginas a la diversidad, dió un espacio a la olvidada Región XIV aun cuando tal “región” aparece por ahí mencionada en algún papel oficial, con timbres y firmas ampulosas, pero convertida en pura “letra muerta”.

(*) Javier Campos es poeta, escritor y académico. Reside en EE.UU."

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Miércoles, 06 de Abril de 2005 19:22 ;?> No hay comentarios. Comentar.


CRÓNICAS DE JOAQUÍN EDWARDS BELLO

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El maestro de Bolívar



Marzo, 1954 (*)

Algunos historiadores creen todavía que don Simón Rodríguez regresó a Caracas después de sus viajes; que lo pasó muy bien en Chile y que murió en Huaymas, o en Huaylas, en marzo de 1854. Nada de esto es verdad. Después de sus viajes, Rodríguez vino a América y le pesó. No quiso ver su ciudad natal. Le era antipática. La tierra nativa no tenía para él atractivos, ni su gente, que le recordaba sus primeros choques. "Los hombres y las cosas de su tierra le eran indiferentes", dice Cova, uno de sus biógrafos.

Rodríguez no murió en Huaymas, ni en marzo, sino en San Nicolás de Amotape el 28 de febrero de 1854. Este villorrio está situado en la provincia de Paita, departamento de Piura en Perú. He escrito esto y no me han leído, quizás porque escribo largo. Me informé en Lozano, en Picón Febres, en Ramón Aspurua y en Eloy González, aparte de diarios y de otros libros referentes al Libertador. En el libro de J. A. Cova, de la Academia de Historia de Venezuela y Ecuador, encontré el dato del lugar de la muerte de don Simón Rodríguez, en la página 181. Dice así: "En el registro de defunciones del Archivo de Amotape se encontró la partida de don Simón, que dice textualmente: Año del Señor de mil ochocientos cincuenta y cuatro, a primero de marzo, yo, don Santiago Sánchez, presbítero, cura propio de la parroquia de San Nicolás de Amotape, en su santa iglesia dí sepultura aclesiástica al cuerpo difunto de don Simón Rodríguez, casta de español, como de edad de noventa años, al parecer, el que se confesó en su entero conocimiento y dijo que fue casado dos veces y que era hijo de Caracas, y la última mujer finada se llamó Manuela Gómez, hija de Bolivia, y sólo dejaba un hijo que se llama José Rodríguez. Recibió todos los sacramentos y se enterró de mayor, para que conste firmo - Santiago Sánchez - Hay una rúbrica".

El 28 de noviembre de 1854, a las diez de la mañana, fueron descubiertos los restos mortales de don Simón Rodríguez dentro de una caja cerrada, en una bóveda de la iglesia de Amotape.

El presidente Leguía, de Perú, en el Centenario de Ayacucho, diciembre de 1924, ordenó que los restos de don Simón fueran trasladados al Panteón de los Héroes, de Lima. En la ceremonia del traslado estuvo presente el embajador de Venezuela en Lima, don Fabio Lozano y Lozano, biógrafo de don Simón y uno de los investigadores que contribuyeron al hallazgo de los restos en Amotape. Del Panteón de los Héroes de Lima fueron trasladados a Caracas. Alrededor de sesenta mil personas asistieron al acto de colocación de los restos en el Panteón de los Próceres, en Caracas, el 28 de febrero de este año, centenario de su muerte.

Respecto de los trabajos de don Simón en Chile, puedo declarar que fracasaron por completo. La Escuela de Valparaíso cerró por falta de alumnos. La de Concepción, a causa del terremoto, que solamente anticipó la clausura. Don Simón decía: "En Chile prediqué en el desierto". No conservó buenos recuerdos de nuestro país, ni de los ministros de nuestro gobierno. (El Maestro del Libertador, por Fabio Lozano y Lozano).

(*) Mitópolis, páginas 159-160.

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Miércoles, 06 de Abril de 2005 19:20 ;?> No hay comentarios. Comentar.


UNA VOZ EN LA TORMENTA

logo_visita[1].gifPor Enrique Lacolla

La Voz del Interior
(Córdoba) - Abril de 2005

El pontificado de Juan Pablo II estuvo señalado por una serie de acontecimientos dramáticos que lo proclaman como uno de los más significativos de este siglo. Es, desde luego, imposible mensurar sus alcances a la luz de la historia milenaria de la Iglesia; pero, a la escala contemporánea, su importancia es innegable en la medida en que coincide con la ruina del comunismo, la gran profecía laica que intentó suplantar, con una afirmación de voluntad inmanente, la proposición trascendentalista de la fe cristiana.

La Iglesia, se ha dicho, no tiene prisa. Tomada de sorpresa por la irrupción del racionalismo a fines del siglo XVIII, batida en brecha en el XIX por un liberalismo, un progresismo, un industrialismo y un socialismo vigorosamente ascendentes, durante mucho tiempo luchó contra la corriente, adaptándose a sus meandros cuando no quedaba más remedio, pero resistiéndose a admitir esa dialéctica de la Ilustración que absolutizaba la razón pura en detrimento del principio moral que distingue entre el bien y el mal a partir de parámetros inmutables. En esa lucha aparentemente en retirada, la Iglesia puso de manifiesto -aunque su advertencia solía ser ignorada por quienes sólo percibían el exterior reaccionario de su accionar político- que si los grandes principios no tienen un fundamento espiritual, subordinado a un dictamen trascendente, la ley entonces sólo puede ser provisional... Y, en consecuencia, infinitamente derogable. La arbitrariedad, por lo tanto, termina justificándose por su misma ausencia de justificación: desde el terrorismo revolucionario al terrorismo de Estado, desde la contraconcepción a la manipulación genética, todo es viable, todo es admisible, todo puede terminar en una inconmensurable indiferencia.

No podemos seguir aquí el hilo rojo de esta polémica sorda que informa el decurso de la historia contemporánea desde la Revolución Francesa hasta nuestros días; pero sí debemos tener en cuenta su enorme importancia, que la ubica muy por encima de las ironías someras que con frecuencia se le disparan desde el progresismo elemental. El pontificado de Juan Pablo II debe ser evaluado en ese marco de referencias, que se engarza con un proceso histórico del cual el Papa fue testigo y a veces decisivo protagonista.

Años de cambio

Entre 1978 y 1994, el mundo presencia el vertiginoso vaciamiento de las convicciones abstractas que habían guiado su avance. La avalancha del consumo; la explosión de individualismo y hedonismo suscitada por el desborde material; el fracaso del comunismo, vaciado de contenidos pero cuya superestructura comprimía y ahogaba el deseo de libertad bajo un caparazón muerto; y la cobertura del mundo por una red informática que todo lo revela y que no explica nada, son los rasgos genéricos de una época signada por el cambio permanente y por el naufragio de toda voluntad dirigida a controlar o a guiar ese cambio.

Después de las tormentas de la Segunda Guerra Mundial y a la luz de las paroxísticas transformaciones generadas durante el período que va desde 1914 hasta 1945, la Iglesia comienza a producir modificaciones en su seno que apuntan a dar una respuesta a las dudas y los desafíos del mundo moderno. La necesidad de levantar una barrera contra las pretensiones del Estado totalitario, que encuentran en la formulación comunista un arquetipo brutal, no puede disimular la razón de esta última clase de estructuraciones: la injusticia de un mundo moderno, donde proliferan la desigualdad y la injusticia al lado de la riqueza más insolente y de la negativa a echar mano a las posibilidades financieras y tecnológicas con que se cuenta para empezar a poner remedio a las primeras.

La identificación entre Iglesia y reacción, que se había convertido en una fórmula sacramental para las izquierdas y hasta para ciertas derechas radicalizadas, y que estaba justificada por la frecuente adscripción de la Iglesia a los sistemas instituidos, a los que respaldaba por desconfianza a lo nuevo, debía ser combatida para
rescatar lo que también había de social e igualitario en el mensaje cristiano. La Ciudad Universal fue católica antes de ser comunista, y sus premisas podían y debían ser recuperadas si se quería afrontar el desafío de la modernidad con una perspectiva actualizada y con una efectiva voluntad de erigirse en un factor de acción, además de consolación.

A partir del Concilio Vaticano II, esta vocación de compromiso con la realidad -que nunca había estado ausente de la dialéctica profunda de la vida eclesial- se pronunció en forma manifiesta y emergió no sólo a través de la simplificación de los rituales, del aggiornamento de las prédicas y prácticas del culto, de una intensa preocupación por los temas macroeconómicos y macropolíticos, sino también de la irrupción de corrientes que, como la teología de la liberación, borraban casi los límites entre marxismo y cristianismo y propiciaban el ingreso directo a la lucha política y, eventualmente, si se seguía su lógica hasta el límite extremo, a la lucha armada contra el opresor.

Esto, en cierta manera, habría supuesto la disolución de la Iglesia en un todo multitudinario, donde el peso de esa extraña y excepcional formulación que conjuga espíritu y materialidad se habría desvanecido en una nube de amor y liturgia, cuando no en el ingreso directo en la vida civil. Para que el impalpable poder de un principio espiritual tenga vigencia en el mundo entero, es en efecto necesaria, si no se cuenta con un marco nacional solidario y con un Estado configurado como tal en un espacio concreto, la presencia de una autoridad efectiva, de una autoridad operante.

l valor del orden

Juan Pablo II vino en cierto modo a restituir ese valor. Lo singular fue que su pontificado coincidió con la crisis final del comunismo, a la que su elección contribuyó a acelerar. No sólo porque el Papa provenía de un país, Polonia, cuyo sentido nacional se fundía con su catolicidad y que, en consecuencia, se convertía en un hueso muy duro de roer -en realidad, en una piedra indigerible- para el ruso-marxismo; sino también porque la gestión de Juan Pablo II se perfiló en una actitud efectivamente combativa respecto del sistema imperante en el Este, cuyas grietas y crisis sustancial conocía mejor que nadie.

Si bien en tiempos lentos, la Iglesia también conoce pleamares y bajamares, acción y estabilización. Después de los pontificados realmente revolucionarios de Juan XXIII y Pablo VI, Juan Pablo II vino a reordenar lo que, para los criterios eclesiásticos, se había salido de madre. De ahí los énfasis en la disciplina, la desconfianza y eventualmente la oposición ante las manifestaciones de la teología de la liberación; y sobre todo el rechazo de las actitudes concesivas respecto de políticas muy a la moda en el mundo posmoderno. Por ejemplo, las que extreman la liberalización en materia de aborto y de experimentación genética; o que, so pretexto del respeto a las minorías, apuntan a lo que la Iglesia entiende como una distorsión de los mandatos de la naturaleza e intentan no sólo una institucionalización de la excepcionalidad, sino su proliferación y, llegado el caso, su conversión en regla, al consentir la adopción de niños por parejas constituidas por homosexuales.

Estas batallas, aún en curso, no deben sin embargo oscurecer la que podría considerarse como la más paradójica y positiva de todas las inflexiones producidas por el papado de Juan Pablo II: ante el hundimiento del comunismo, que durante muchos años se erigiera en el sistema rival del capitalismo, la Iglesia Católica aparece perfilándose como la única institución capaz de estructurar un discurso que, si no se opone frontalmente a la sociedad capitalista, se funda en un tipo de valores que recusa -implícita o explícitamente- sus distorsiones.

Según Juan Pablo II, el capitalismo podía ser aceptable para la doctrina social de la Iglesia en la medida en que, a nivel de sus principios básicos, se adecua en muchos aspectos a la ley natural. Pero, según sus explícitas manifestaciones, deben rechazarse sus prácticas abusivas, como la explotación, la injusticia, la violencia y la arrogancia, que en años recientes -más precisamente a partir de la caída del comunismo- han empezado a encontrar buena prensa y a ser aceptadas como parte de un retorno (no siempre admitido francamente, pero claramente visible en los hechos) al capitalismo salvaje. Un capitalismo salvaje que originó, precisamente, una saludable reacción, que al final terminó en la fallida utopía comunista.

En un mundo dividido entre el vacío ideológico dejado por el hundimiento de la profecía laica del comunismo y el vacío espiritual de una sociedad de consumo que hace del goce hedonista, de la indiferencia y del individualismo más egoísta las prendas de una seudolibertad sin mañana, el papado de Juan Pablo II vino a proponerse como un espacio para la protesta reflexiva. Aunque revistió en su caso la singularidad de la cultura occidental y no renegó de sus dones, es difícil disociar la reproyección que la Iglesia Católica tuvo en este período de las inquietudes y agitaciones que recorren a otros movimientos confesionales en el Tercer Mundo -un espacio al cual el Pontífice dedicó preferente atención- y hacia los cuales se dirigen confusamente las muchedumbres de desheredados para buscar una guía en medio del
desorden
.

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Miércoles, 06 de Abril de 2005 19:21 ;?> No hay comentarios. Comentar.


MARADONA

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MARADONA

Jueves, 07 de Abril de 2005 13:46 ;?> No hay comentarios. Comentar.


EL PONTÍFICE DEL PUEBLO

papa.gifPor Ignacio Ramonet

La Voz de Galicia
- 4 de abril de 2005

Nadie sabe si la historia clasificará a Juan Pablo II como conservador o no. Ha sido conservador en su relación con el Opus Dei, en sus amonestaciones sobre la moral sexual, las parejas que utilizan la píldora o el preservativo, los homosexuales, los Estados que legalizan el aborto y la eutanasia. También ha sido conservador en su obstinación en rechazar el acceso de las mujeres al sacerdocio, el matrimonio de los curas, en el perfil de los obispos que ha nombrado, o en su actitud hostil hacia los teólogos modernistas y en particular hacia los partidarios latinoamericanos de la teología de la liberación.

Pero ha tenido otros aspectos desconcertantes: su compromiso en favor del diálogo interreligioso con los protestantes, los judíos y los musulmanes; sus llamamientos repetidos para la anulación de la deuda de los países pobres y sus invitaciones a construir un mundo más solidario. También hay que recordar sus denuncias repetidas de la guerra de Irak, así como su deseo de ver a la Iglesia y a las organizaciones católicas participar de modo masivo en las manifestaciones populares de protesta contra esa guerra.

Algunos se sorprendieron de esa actitud tan antibelicista del difunto Papa. Olvidaban que Juan Pablo II se percató muy pronto de que la invasión de Irak, en marzo del 2003, podía haber sido interpretada en muchos países del Sur como un conflicto entre ricos y pobres, o como un enfrentamiento de civilizaciones.

Oponiéndose a esa guerra, el Papa fallecido consiguió evitar que los musulmanes del mundo la interpretasen como un choque entre cristianos y musulmanes.

Y también, de esa manera, Juan Pablo II quiso subrayar que el cristianismo ya no es reductible a Occidente. Si, hace cincuenta años, las tres primeras naciones católicas del mundo eran Francia, Italia y Alemania, hoy lo son Brasil, México y Filipinas. La mayoría de los católicos viven ahora en el Sur. El catolicismo se ha convertido en una religión del tercer mundo, en una fe de los pobres. Por eso, entre las especulaciones que circulan sobre la identidad del próximo Papa, muchos apuestan sobre la posibilidad de que el sucesor de Juan Pablo II sea, por vez primera en la historia milenaria de la Iglesia, un no europeo, un latinoamericano o un asiático.

En los Evangelios, los pobres ocupan un lugar central. La Iglesia siempre ha estado preocupada, acosada o atormentada por la cuestión de los pobres. Juan Pablo II decidió hacer suya la causa de los pobres y desafiar la globalización liberal. Por eso condenó muchas veces, de manera radical, el ultraliberalismo económico. Ya en 1987, en la encíclica Sollicitudo Rei Socialis, afirmaba que un crecimiento económico que no respetaba los derechos de los trabajadores «no era digno del hombre». En 1991, en Centessimus Annus, denunció los estragos de la globalización: despidos, precarización, salarios indecentes, marginalización de los inmigrantes y explotación de los países del Sur. En el 2001, ante la Academia Pontificia de Ciencias Sociales, declaró que «la globalización es una inundación destructora que amenaza las normas sociales». Llegó a afirmar, como lo hacen los altermundialistas , que eran legítimas «las luchas contra un sistema económico que establece la superioridad absoluta del capital y de la propiedad de los instrumentos de producción sobre la libertad y la dignidad del trabajo del hombre».

En innumerables ocasiones, Juan Pablo II recordó que consideraba los derechos sociales, económicos y culturales como indivisibles. Y lamentó que estos derechos reciban mucha menos atención que los derechos políticos. Estimaba que había violación de los derechos de los más humildes cuando los medios financieros se oponían a la supresión de la deuda externa de los países pobres. En 1998 declaró que había una contradicción entre liberalismo económico y cristianismo, y repitió que «la pobreza constituye una de las situaciones que violan de la manera más grave el pleno ejercicio de los derechos humanos».

Hijo de una familia de trabajadores, Juan Pablo II deja el recuerdo de un Papa del pueblo, defensor de los derechos de los trabajadores. Queda ahora por esperar que el futuro pontífice no sea menos progresista frente a la globalización. Pero que lo sea muchísimo más en materia de doctrina y de moral.
Jueves, 07 de Abril de 2005 13:59 ;?> No hay comentarios. Comentar.


UNA BODA NO TAN BOBA

carlos.gifPor José Steinsleger

La Jornada
(México D.F. - Miércoles 6 de abril de 2005)

El Reino Unido de Gran Bretaña y Norte de Irlanda es un país muy raro: exporta republicanismo, pero vela por la monarquía; al cristianismo puro debe su democracia impura; buena parte de sus reyes fueron o son zurdos; sus políticos conducen por izquierda, pero se adelantan por derecha; y la Iglesia anglicana (nacida en el siglo XVI de los despechos conyugales de un rey) hizo que el matrimonio fuese, como el gobierno del Estado, una serie de acontecimientos.

En la abadía de Westminster, junto a los restos de los reyes, reinas y glorias de Inglaterra, descansan poetas como Chaucer y Tennysson, científicos como Newton y Darwin, escritores como Dickens y Kipling y hasta una placa recuerda desde 1995 a Oscar Wilde, quien sufrió persecución y prisión a causa de su homosexualismo. Sin embargo, los restos del almirante Horacio Nelson, el más amado de los héroes navales, reposan en la catedral de San Pablo. Nelson era divorciado y mantuvo una relación de amor épico con Ema Hamilton, quien murió en la miseria.

Londres da por sentado que el Reino Unido es una "monarquía constitucional parlamentaria" en la que los reyes sólo ejercen funciones ceremoniales. En Escocia (poblada por irlandeses de origen vikingo a los que el imperio romano nunca dominó) y en Gales (de origen celta) piensan distinto. Y si usted cree que ser "nacionalista" o hablar de "500 años de opresión en América" equivale a ser anacrónico, dígale "inglés" a un escocés o a un galés, y una botella de whisky galés o escocés se partirá sobre su cabeza.

¿"Constitucionalismo parlamentario" más "monarquía hereditaria"? Desde la Carta Magna de 1215 hasta la Ley de Representación Popular de 1918, el Reino Unido se rige por un conjunto de estatutos, decisiones judiciales, costumbres y tradiciones de siglos. Pero el país carece de esa "ley fundamental del Estado" que las democracias modernas llaman “constitución".

Casi todo lo que se cree sobre la monarquía inglesa proviene de The English Constitution, libro escrito en 1867 por Walter Bagehot, devoto de la reina Victoria. Bagehot definió los atributos del monarca como "el derecho a ser consultado, el derecho de alentar lo que considera justo y el derecho a prevenir acerca de lo que considera malo". Muy constitucional y democrático. Pero Baghelot observa: "el misterio es la magia de la monarquía".

En tiempos de la puritana Victoria corrió la voz de que la reina dormía abrazada al camisón del príncipe Alberto (1819-61). Y durante 40 años el pueblo inglés supo por los sirvientes que el finado disponía a diario de ropa limpia, como si aún estuviera vivo. Pero en 1936, cuando Eduardo VIII, el pro nazi duque de Windsor, anunció que abdicaba a la corona por amor a Wallis Simpson, la vampírica, divorciada, extranjera y plebeya mujer tuvo tal arrebato de ira que estrelló varios jarrones contra las paredes.

La premisa de Baghelot ("no debe permitirse que la luz del Sol destruya la magia de la monarquía") empezó a ser cosa del pasado y los ingleses empezaron a sospechar que la corona hace más de lo que parece. En 1995, año en que la incómoda Diana Spencer consiguió el divorcio del príncipe Carlos (ahondando la preocupación de la monarquía), el experto David Cannadine recordó que el rey o la reina cuentan con "... el derecho a pedir la renuncia a un primer ministro, el derecho a negarse a disolver un Parlamento y el derecho a vetar una ley".

Así es que la telenovela real amerita leerse con cuidado. La reina Isabel está a punto de cumplir 80 años, su esposo tiene 83, y el sábado entrante el príncipe Carlos (56), primero en la línea de sucesión, contraerá nupcias con Camilla Parker Bowles luego de las entusiastas diligencias de Rowan Williams, arzobispo de Canterbury, quien superó en tiempo récord la oposición de la Iglesia anglicana al matrimonio de divorciados. Porque más allá de que Williams oficie de primado espiritual, todas las confesiones episcopales del reino reconocen al soberano de Inglaterra como jefe supremo de la Iglesia, después de Dios.

Caracterizados por coser la más alada letra evangélica a las más rechonchas ventajas materiales, los altos representantes del clero anglicano fueron o son terratenientes, o accionistas de las fábricas de armas. Además de su trato estrecho con los anglocatólicos y los angloisraelitas, comparten bajo cuerda que, después de la dispersión del pueblo de Israel, el inglés es el pueblo elegido.

Causa, por fin, que la derecha británica comparte con sus primos del otro lado del Atlántico, y con el influyente rabino estadunidense Schmuley Boteach, quien asegura que "Estados Unidos es el nuevo pueblo elegido".

¿Diana? Por no leer libros de historia, Lady Di y Carlos, bobo de capirote, creían que los príncipes se casan por amor. Más versada y estreñida, Camilla siempre supo lo que buscaba. Historia que arrancó el día en que, frotando sus narices a las del ungido, ella le dijo en escocés tha gradh, agam ort (te quiero, gaélico), y Carlos respondió igual, en galés: rwy'n dy garu di."
Jueves, 07 de Abril de 2005 13:59 ;?> No hay comentarios. Comentar.


DEBATEN EN CUBA LA RENOVACIÓN DEL SOCIALISMO

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Reivindican la figura de Trotsky.
Buscan los jóvenes una alternativa de izquierda.



Por Gerardo Arreola
Corresponsal - La Jornada
, México D.F.
La Habana, 5 de abril de 2005

"Hay una nueva generación de cubanos que, de forma desprejuiciada, se ha acercado a los valores de la revolución de octubre, a Trotsky, a Gramsci, a Lukács y a Rosa Luxemburgo", dice en entrevista Celia Hart Santamaría, impulsora del debate sobre el socialismo en la isla.

Una nueva visión crítica del socialismo está empezando a debatirse en Cuba en medios académicos. Incluye la reivindicación abierta del revolucionario ruso León Trotsky y se ha puesto a remover la historia para explorar el futuro que espera en la isla a las nuevas generaciones.

"Apenas estamos saliendo de la amnesia en que nos consumió la desesperación económica por la caída de la Unión Soviética", dice a La Jornada una de las animadoras del debate, Celia Hart Santamaría, física de profesión, quien renunció a su especialidad en la Universidad de La Habana para dedicarse a la investigación y la discusión políticas.

En el periodo especial (la crisis que siguió al colapso del socialismo) "las opciones que se buscaron, como la de los balseros, fueron desesperanzadas y sobre todo de derecha", dice Celia, graduada en 1987 en la desaparecida República Democrática Alemana (RDA), quien se mantiene como militante del Partido Comunista de Cuba (PCC).

"Pero hay una nueva generación que, de forma desprejuiciada, se ha acercado a los valores de la revolución de octubre (de 1917, en Rusia), a los nuevos pensadores como Trotsky, (Antonio) Gramsci, (György) Lukács, Rosa Luxemburgo", agrega Celia.

Aunque los tres últimos autores se conocen marginalmente en Cuba, Trotsky aún es un desconocido. Durante una semana, en una reciente feria editorial, dos de sus obras se exhibieron por primera vez aquí. Pero cuenta Celia que dos artículos suyos se publicaron el año anterior en el diario Juventud Rebelde sin la mención que ella hizo del fundador del Ejército Rojo.

"Creo que el gran desarrollo educacional de nuestro país ha permitido que este grupo de jóvenes, que no es mayoría todavía, logre integrarse y buscar una alternativa de izquierda", dice respecto al naciente debate. "Muchas veces los jóvenes no querían ingresar al PCC porque lo veían burocratizado. Ahora yo creo que, sin que sean un partido, hay jóvenes que buscan en Cuba una alternativa de izquierda, que va a ser nuestra mejor defensa cuando ocurra que Fidel (Castro) ya no esté."

Celia es hija de dos veteranos de la revolución cubana: Armando Hart, actual director de la Oficina del Programa Martiano, y la fallecida Haydée Santamaría. Ahora dirige el museo Abel Santamaría, dedicado a la memoria de su tío, otro de los iniciadores de la insurrección de los cincuenta.

"La situación económica del país, con empresas mixtas donde hay de alguna manera propiedad privada, aunque sea extranjera, puede hacer que haya fuerzas restauradoras del capitalismo, como ocurrió en la Unión Soviética", señala Celia.

Herencias de Octubre

La entrevista se realizó a raíz del seminario Las otras herencias de Octubre, que a mediados del mes sesionó en la Unión de Escritores y Artistas de Cuba y fue organizado por la cátedra Haydée Santamaría (el foro académico que ha ido articulando el debate), con el respaldo de la Asociación Hermanos Saiz (entidad gremial de jóvenes creadores).

Celia dice que ese encuentro fue el primero que realiza este conglomerado universitario, paulatinamente cohesionado por una discusión que ella calcula que tiene no más de año y medio. Señala que hace pocos años hubiera sido "impensable" reivindicar públicamente a Trotsky en Cuba y reseña su propio giro intelectual: "A mí me salvó mi padre para las ideas del socialismo. Cuando llegué de la RDA me entregó El profeta armado y El profeta desarmado (dos de los tres tomos de la monumental biografía del dirigente ruso, de Isaac Deutscher). Yo no creía en el socialismo. Para mí no era una sociedad viable. Cuando leí a Trotsky y a Rosa me di cuenta de que no, de que aquello no era el socialismo. Que hay una nueva manera de hacer el socialismo, que el socialismo está por hacerse. Doy mil gracias de que se haya caído la Unión Soviética, con el dolor que me dan tantos camaradas muertos."

Celia señala que el debate no tiene aún impacto en el PCC ni en su rama juvenil, la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC). "El estatus del partido es la inercia que le queda. Pero ya la cosa no está en tratar de reformar ese partido. La cosa está en formar estos grupos, en debatir primero las ideas, en ponernos de acuerdo y por supuesto no quedarse ahí. Lo que le espera a mi generación es muy fuerte: la manera en que nosotros podamos estructurar una revolución dentro de la revolución, una revolución que a lo mejor puede que fracase en Cuba, pero triunfe en Venezuela o en otra parte de América Latina."

La difusión en un sitio electrónico trotskysta del artículo "La bandera de Coyoacán" fechado el 19 de diciembre de 2003, de Celia Hart, marcó la primera reivindicación pública desde Cuba de la figura y el pensamiento de Trotsky, a lo que siguió otro texto de la autora replicando a la tesis estalinista de que es posible construir el socialismo en un solo país. El seminario sobre "Las otras herencias..." fue una especie de tormenta de ideas, que cruzaron en numerosas direcciones la historia del pensamiento y la obra de la izquierda en el siglo pasado.

"Pensar las herencias de la revolución rusa de 1917 en el siglo XXI, luego de una hegemonía casi absoluta del imaginario estatista dentro de las izquierdas y de la trivialización de la idea misma de revolución en las derechas y en la vida cotidiana, implica echar a andar una memoria crítica", indicaba la convocatoria, que invitó a examinar octubre "como un documento de cultura, sin olvidar que lo fue también de barbarie".
Viernes, 08 de Abril de 2005 10:43 ;?> No hay comentarios. Comentar.


ENTREVISTA A ALBERTO METHOL FERRÉ

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"No es tiempo de un papa latinoamericano"


Por Carmen María Ramos - Para La Nación
Miércoles 6 de abril de 2005

El teólogo uruguayo Alberto Methol Ferré cree que el mundo y la Iglesia atraviesan un momento de gran complejidad. Methol Ferré se formó con algunos de los más importantes teólogos del Concilio Vaticano II: Yves Congar, Henri de Lubac, Romano Guardini, Hans Urs Balthasar. Sin embargo, ese catedrático de la Universidad de Montevideo, profesor de Historia de América latina, de Historia Contemporánea y de Historia de la Iglesia, se define como un hijo de la Ilustración. Tuvo una educación afrancesada y sus vocación cristiana, su conversión y su primera comunión sólo llegaron en una tardía adolescencia.

Entre los hitos más importantes de su trayectoria está el haber sido miembro del equipo de reflexión teológico-pastoral del Celam (Consejo Episcopal Latinoamericano) desde 1975 y durante casi veinte años. Fue consultor y participó como experto designado por el Vaticano en la Conferencia Episcopal de Puebla (1979) y su influencia pudo percibirse en varios de los documentos redactados por los obispos.

Sobre los temas de su especialidad ha dictado cursos y conferencias y colaboró en distintas publicaciones. Dirigió la revista latinoamericana Nexo y ha publicado, entre otras obras, "Las corrientes religiosas en el Uruguay", "El resurgimiento católico latinoamericano" y "La Iglesia en la historia de América latina. De la posguerra a nuestros días", así como numerosos estudios en obras colectivas.

"Soy un uruguayo, es decir, un argentino oriental; ustedes son argentinos occidentales", dice Methol Ferré, casado y padre de tres hijos de 11, 14 y 18 años. Esta definición sintetiza perfectamente su sentir sobre lo que deberían ser estos países y sobre su pensamiento, siempre proclive al afianzamiento de una identidad latinoamericana.

En materia religiosa prefiere que no lo encasillen. "He sido un Vito Dumas, un navegante solitario dentro de la Iglesia. Tengo amigos en Comunión y Liberación, en Schoenstatt, en el Opus Dei. Pero no pertenezco a ningún grupo." Respecto de este último -en una de cuyas universidades es profesor- subraya que tiene buena opinión. "Pienso que uno de los aportes esenciales de monseñor Escrivá de Balaguer fue afirmar la santificación por el trabajo", dice.

-Pero daría la impresión de que el Opus no arraiga en las capas más desfavorecidas de la sociedad...

-Lo reconozco. Pero más bien diría que lo que intenta es estimular una mentalidad empresarial, y esa mentalidad no solamente puede arraigar en la clase dominante.

-Se habla de la posibilidad de que el sucesor de Juan Pablo II sea un latinoamericano. ¿Lo cree posible?

-Diría, en principio, que aún no me parece que sea el tiempo para que esto ocurra. Sencillamente, porque desde la última conferencia del episcopado latinoamericano, en Santo Domingo, en 1992, no se ha dado una relatinoamericanización profunda de la Iglesia de nuestro continente. La Conferencia de Medellín (1968) y la de Puebla (1979) -esta última, a poco de iniciarse el pontificado de Juan Pablo II- se hicieron en tiempos de una intensa fermentación espiritual de América latina. La de Santo Domingo, en cambio, se produjo apenas dos años después del derrumbe del comunismo, que significó el fin del mundo bipolar y un cambio drástico en el escenario mundial. En Santo Domingo, los obispos no tuvieron ni los elementos ni una idea nítida de cómo se iba a rehacer ese escenario mundial, porque les cambiaron abruptamente las circunstancias. De modo que, a mi entender, Santo Domingo fue un acto superfluo, porque no tuvo las condiciones necesarias para pensar un mundo en un momento en que en el planeta se había levantado una verdadera polvareda. Esto eclipsó al Consejo Episcopal Latinoamericano
(Celam) como presencia real en las iglesias de toda América latina.

-¿Se podría decir que el Celam quedó mudo desde Puebla, que la Iglesia latinoamericana ya no ha hecho oír del mismo modo su voz?

-Exacto. Desde entonces, cada Iglesia está en su país: la Iglesia argentina volvió a ser argentina, la brasileña, brasileña. Se "deslatinoamericanizaron" y ahora hay que "relatinoamericanizarlas". Esa es la gran meta para 2007, año de la próxima conferencia. Por eso yo creo que solamente podrá haber un papa latinoamericano si las iglesias de América latina tienen una interacción profunda, porque si no tendríamos un papa argentino, o chileno, o brasileño: una cuestión de aldeíta.

-Se dice que el futuro cónclave de cardenales será el más abierto y complejo que haya registrado la historia y que no entrarán en juego prejuicios de raza o nacionalidad. ¿Coincide?

-A mí me parece que lo más conveniente sería un papado de transición. Y un papa de transición sería, todavía, europeo.

-¿Por qué?

-Porque la Iglesia está saliendo de Europa, pero éste es un proceso reciente, que aún necesita maduración. Europa fue el centro del mundo hasta hace 50 años. A partir de la descolonización surge todo un mundo de iglesias nuevas, en la India, en Asia, pero son procesos muy incipientes. La Iglesia más madura, aparentemente, sería la latinoamericana, porque es la más antigua entre las no europeas. Tiene cinco siglos, contra un siglo de las de Africa. Por eso no me parece que las iglesias de la periferia europea estén en condiciones de una conducción mundial, todavía. Dentro de pocos años seguramente sí, porque la intensidad de la globalización y de la coparticipación interna de la Iglesia es cada vez más fuerte.

-Tampoco habría que esperar, siguiendo su lógica, que se eligiera a un papa africano?

-Me parece muy difícil. Las iglesias más antiguas estuvieron en Egipto y en Africa del Norte, pero eso desapareció. No es que yo esté en contra de un papa negro. Estoy diciendo que se trata de una Iglesia nueva, que todavía no arraigó en su propia cultura, por lo que difícilmente sea fuente y no mero reflejo de lo que piensan las iglesias europeas. Hace falta que maduren más y que asimilen las experiencias de evolución real de sus iglesias y no de lo que piensa o propone un tipo que está en Roma. El punto no es que el candidato sea de raza negra o amarilla, sino que las conferencias episcopales de cada una de esas regiones del mundo tienen que madurar. No olvidemos que las iglesias de Africa se hicieron musulmanas. En Túnez estaba nada menos que la iglesia que alumbró a San Agustín, pero hoy no queda nada ni comparable a lo que fueron los inicios de la cristiandad en el Mediterráneo. Se trata de una cuestión de maduración y, en ese sentido, sí diría que la que parecería estar más lista es la Iglesia latinoamericana.

-Su papa de transición europeo, ¿tiene nombre y apellido?

-Yo soy un gran partidario de Joseph Ratzinger. Pienso que es el hombre más indicado para ser papa en estos momentos.

-¿Por qué?

-Porque es una de las últimas grandes expresiones de una generación intelectual que tiene un esplendor intelectual equiparable a los siglos XII y XIII de la Edad Media, equiparable también a la mejor época de la
patrística griega y latina, que es cuando comienza la evangelización. Ratzinger es uno de los últimos hombres de la Iglesia actual que representan eso. Además ha sido, en mi opinión, la persona de mayor confianza intelectual y espiritual de Juan Pablo II, con un papel muy definido: estar en el centro de la escena para ver las evoluciones intelectuales y espirituales en el mundo.

-¿Le dan los años?

-Es mayor: ha de tener 77 años. Pero yo hablo de un papa de transición. Primero, porque es uno de los hombres que más comprenden la situación mundial actual. Pero además, porque es un alemán. Eso me importa mucho, en la medida en que el origen del árbol de la Reforma se llamó Lutero. La relación del ecumenismo de la Iglesia Católica con los luteranos va muy bien. Pienso que para el pueblo y la Iglesia alemanas y para la Unión Europea es indispensable un papa católico alemán, que cerraría el ciclo de la gran herida de la Reforma en el corazón de Europa. Creo que Ratzinger es el hombre para una presencia espiritual que subsane las raíces de las culturas básicas de la modernidad.

-Lo cierto es que no se lo menciona entre los papables, aunque también se afirma que "quien entra papa al cónclave, sale cardenal"?

-Yo expreso mi opinión dentro de lo que conozco, que es limitado. No estoy interiorizado de todos los nombres importantes de la Iglesia mundial, entre otras cosas porque hoy hay menos información que hace 10 o 15 años.

-¿En qué sentido?

-En tiempos de la bipolaridad mundial, la Iglesia estaba en una gran tensión, pero al aflojarse la bipolaridad no ha logrado reponer una nueva lógica misional adecuada a un escenario político. La Iglesia está sintiendo el amorfismo de la transición de épocas. Durante medio siglo, hasta la caída de la URSS, el enemigo principal era el ateísmo mesiánico, materialista, que se había difundido por el mundo en apenas un siglo y medio, con una velocidad extraordinaria, sólo comparable a la del islam. Ahora no hay nada de eso. Resulta mucho más complejo discriminar quién es el enemigo y darles una jerarquía a los peligros. Eso genera un gran estancamiento en la dinámica misional de la Iglesia.

-Se ha dicho que el futuro papa no tendrá que luchar contra estructuras políticas o ideológicas demasiado visibles, pero sí tendrá que confrontar con transformaciones culturales cada vez más desafiantes. ¿Coincide?

-Yo creo que éste es un instante de gran perplejidad, de acumulación de problemas. Cuando se juntan los cristianos para ver los problemas del mundo no logran articular una visión de la coyuntura en su conjunto.

-¿Usted cree que hay temas que inevitablemente habrá que encarar?

-Sí; la sociedad contemporánea hace inevitable una reflexión muy profunda sobre temas hasta ahora no abordados, probablemente porque en el repertorio de los desafíos de la Iglesia eran nuevos y de segundo orden. Pero hoy resultan mucho más ostensibles. Hace apenas diez años el asunto de la unión de homosexuales no se planteaba, o si se planteaba era en algún núcleo ínfimo, pero no era una ola, como lo es hoy. Para mí, resulta obvio que la unión civil de los homosexuales no es un matrimonio, porque el matrimonio implica la reproducción, pero eso no significa que la Iglesia, ante situaciones especiales, pueda llegar a aceptar la unión civil de estas personas. Entonces aunque no se le ponga el mismo rango que el matrimonio, ya que está justamente en las antípodas de lo que significa el matrimonio, de algún modo ese mal puede encerrar un bien. Estas son cosas que se tienen que empezar a discutir en la Iglesia con un análisis que no sea juridicista y abstracto. La sociedad no tiene por qué legislar como si todos sus miembros fueran religiosos y católicos.

-Proyectos como la educación sexual en las escuelas, la despenalización del aborto, el uso de profilácticos para prevenir el sida y otras cuestiones prometen encrespar más las aguas entre la Iglesia y los gobiernos civiles de la región. ¿Cómo prevé que evolucionará la relación en estos aspectos?

-Yo soy partidario, en general, de que haya educación sexual a las edades que corresponda. Me parece obvio. Ahora, por supuesto, esa educación puede ser de múltiples contenidos y múltiples significados. Yo soy partidario de que se enseñen bien los aspectos físicos, psíquicos, espirituales, porque si no, ponemos a los chiquilines a ver cine ##### y listo, ¿no le parece? En cuanto a otros temas, como el uso del preservativo, la Iglesia se recuesta en la intimidad del confesionario. La diferencia entre Calvino y la Iglesia Católica es que para Calvino todo pecado era mortal. La Iglesia distinguió siempre entre pecado mortal y venial. Para mí, el preservativo es un asunto venial, pero necesario, porque si no el matrimonio se expone a tener veinte hijos, y eso es imposible. Lógicamente, la Iglesia no puede decir urbi et orbi "Usen preservativo", pero lo contempla, caso por caso.

-Pero la Iglesia no dice que eso queda librado al confesionario...

-Yo digo que ésa es, un poco, la realidad.

-¿No es un doble discurso?

-No; es aconsejar ante cada caso concreto. Es no herir la esencia del asunto desde el principio, es tratar de que las heridas sean menores. La Iglesia no lo recomienda, pero es consciente de que una buena educación sexual evitaría muchos abortos y es mejor usar un preservativo que exponerse a un aborto. ¡Por Dios! El aborto es una cosa muy grave. Para la Iglesia, desde que un óvulo es fecundado hay un ser humano, y punto. Ahí sí que no hay matiz posible. Por eso yo digo que era mucho más fácil ser monje en el siglo XI. Hoy vivimos en un mundo erotizado y en una cultura que no tiene parangón en la historia mundial, que plantea todos estos problemas.

-Y usted, ¿qué piensa?

-Pienso que el enemigo principal es lo que yo llamo el ateísmo libertino, que está en el corazón de la sociedad opulenta euronorteamericana y que consiste en la gratificación de todos los deseos. La gente tiene como valor fundamental la satisfacción de sus deseos. Esa es la propaganda que irradia el capitalismo y que está ligada a las nuevas formas de comunicación y, por supuesto, al deseo fundamental, que es Eros. El ateísmo mesiánico se transformó en una rueda de placer del poder y de poder del placer. Esa es la rueda que empieza a hacer girar la sociedad de consumo del mundo capitalista actual, como no había ocurrido nunca antes. El capitalismo nos ofrece millones de cosas buenas, pero -sobre todo en los países pobres- también se multiplican los problemas de los paraísos artificiales, como la corrupción, la droga, la pedofilia. Un mundo donde todo es posible.

-¿Cómo se revierte?

-Ese es, a mi entender, el problema pastoral fundamental. Es muy difícil identificar al enemigo, porque el ateísmo mesiánico tenía estados, partidos, instituciones multitudinarias. Acá, en cambio, no hay una cara visible ni un aparato social expreso. Todo es amorfo, individual y no identificable fácilmente, pero hay una incitación perpetua. Por eso hay que intentar comprender sus orígenes, su lógica, su forma de expansión. Solamente si se tiene una visión totalizadora, mundial, de esa lógica es posible un enfrentamiento real. Zbigniew Brzezinski, a mi entender uno de los pensadores contemporáneos más brillantes, ha llamado al corazón de la sociedad opulenta "la cornucopia permisiva". Cornucopia es el cuerno con que Zeus se alimentaba de todos los deseos posibles. Bueno, Brzezinski cree que en el apogeo del poder de Occidente están todos los síntomas de su
decadencia, y eso se propaga en las zonas no centrales, por la hegemonía de los medios de comunicación
. Ellos nos comunican a los que no estamos a su altura de opulencia la cornucopia permisiva que no estamos en condiciones de sostener.
Sábado, 09 de Abril de 2005 20:08 ;?> Hay 2 comentarios.


CINE EN LA ANTÁRTIDA

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Como resultado de la iniciativa de Jorge Coscia del INCAA y de Mariano Memolli, director nacional del Antártico, será inaugurada la sala de cine más austral del mundo. Una iniciativa patriótica y loable.



Por Julio Fernández Baraibar – Reconquista Popular
Abril de 2005

El lunes 11 de abril se inaugura la única sala ubicada en la Antártida, el Espacio INCAA Lat. 90º de la Base Jubany, Sala del Bicentenario, será la sala cinematográfica más austral del mundo. Viajan para el acto, entre otros, el Secretario de Medios de Comunicación, Enrique Albistur, el Lic. Jorge Álvarez, vicepresidente del INCAA y el Director Nacional del Antártico, Mariano Arnaldo Memolli. Inaugura la sala el film Luna de Avellaneda de Juan José Campanella, quien estará presente junto a su coguionista, Fernando Castets y el productor de Pol-ka Cine Juan Vera. La ceremonia se transmitirá en directo por TV, con la presencia de medios periodísticos gráficos y televisivos de Argentina y del exterior. La programación del Espacio INCAA Lat. 90º tiene previstas unas sesenta películas para la temporada 2005, con títulos como El abrazo partido, El hijo de la novia, La tregua, Historias mínimas, Patoruzito, Garage Olimpo, Nueve Reinas, La película del Rey, Valentín, Un oso rojo, y El bonaerense.

Nobleza obliga: vale mencionar que la Embajada de Alemania aportará quince películas de producción germánica subtituladas en español.
Domingo, 10 de Abril de 2005 19:59 ;?> No hay comentarios. Comentar.


"MIÉRCOLES NATALINOS"

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Vida, sentimientos e ironía incluyen las columnas escogidas
de Manuel Suárez Arce



Suplemento El Natalino - La Prensa Austral
Punta Arenas - 6 de abril de 2005

Ayer fue presentado a la comunidad regional el libro “Miércoles Natalinos” que recopila 100 columnas escogidas creadas por Manuel Suárez Arce y publicadas en los últimos 20 años en el diario La Prensa Austral. En una emotiva ceremonia efectuada en la sala de eventos de la Biblioteca Pública se presentó este libro, que en 500 ejemplares se encuentra a disposición de la comunidad regional.

Cada columna es un reflejo del ojo observador de Suárez, de sus conocimientos de los temas locales abordados en muchos años ligado a las comunicaciones y de su sutil manejo de la ironía. Frente a las autoridades locales encabezadas por el alcalde Mario Margoni, familiares, amigos y vecinos, se realizó la presentación de la obra editada en la imprenta de La Prensa Austral. Junto a él estaba en el estrado el director del diario regional, periodista Manuel González Araya, quien se dirigió a los presentes destacando que en los comentarios de Manuel Suárez Arce se ve una vocación de servicio: “es un hombre múltiple que no se rinde y que desde el lugar en que se encuentre, no pierde el norte de querer lo mejor para su provincia”. Agregó que “las temáticas abordadas tienen que ver con el desarrollo de la provincia. Están presentes, por cierto, los proyectos y sueños, muchos de los cuales, al cabo de 20 años, se fueron convirtiendo en realidad. Otros siguen esperando y los desmenuza a través de la ironía”.

Después de una reseña de la dilatada vida pública de este Hijo Ilustre de Magallanes, Manuel Suárez expresó que “uno no hace más que escribir lo que siente, lo que pasa y lo que le cuentan y a la vez mostrarse como un defensor, si así se le puede llamar, de nuestra comunidad tan pequeña como es Ultima Esperanza”. También en sus columnas se refiere a la región y en algún momento realiza una reflexión hacia las autoridades no sólo de Magallanes, sino del país, sin hacer distingos políticos. El libro que cuenta con una presentación del gerente de La Prensa Austral en Santiago, periodista Jorge Babarovic, entrega también una reflexión de su autor, donde expresa que “el valor de esta obra es dejar como testimonio una parte de la historia de la provincia de Ultima Esperanza a través de estos 20 años, de más de mil columnas, no son éstas quizás las mejores pero sí las más representativas, porque la mayor parte de ellas dan forma a las inquietudes de la gente de mi pueblo”. En su intervención tuvo emocionadas palabras al recordar a su desaparecida esposa, Bruna Mattioni, expresando que muchos de estos miércoles natalinos fueron parte no de su inspiración “sino de su crítica cuando consideraba que a mí se me pasaba la mano”. Dedicó la obra a su familia, compuesta por hijos y nietos, quienes le supieron comprender y apoyar en la que denominó “la alocada carrera de mi vida”. El acto culminó con el sorteo de 20 ejemplares entre los asistentes al evento.
Domingo, 10 de Abril de 2005 23:02 ;?> No hay comentarios. Comentar.


SOBRE EL GUATÓN ABDALA

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Tampoco son muchos 30, 32 años



Jorge Lagos Nilsson – Piel de Leopardo
www.pieldeleopardo.com


Lo triste, inevitable de la historia es que nos comprende –ciñe, abraza, rodea– a todos. No es posible concebirla, no es posible vivir sólo entre algunos: la historia es una casa sin puertas. Si en algún momento ella se vuelve pasión, crueldad, egoísmo, intolerancia, luego exige entendimiento, esa potencia del alma –dice el Diccionario de la Real Academia Española–, “en virtud de la cual concibe las cosas, las compara, las juzga, e induce y deduce otras de las que ya conoce”. Es lo que procura en su relato Augusto Alvarado.

Al final de un proceso social violento, luego del apagón que ciega todo cuanto conformó la vida social hasta su estallido, quienes emplearon la mayor crueldad y violencia, los en apariencia más fuertes, intentan definir el futuro remodelando el presente por la reconstrucción del pasado. Se equivocan. No vencen los que ganan; la historia en verdad pertenecerá a los sobrevivientes, porque los sobrevivientes son la memoria de lo destruido y los ladrillos de la nueva edificación. Con una condición: que abarquen. Ni el pretérito ni el futuro son terreno acotado. La memoria, así, implica –contiene– tanto la necesidad de pedir perdón como la de perdonar. Lo contrario es abandonarnos a los arbitrios del olvido; es decir: apostar que se cometerá el mismo error, se tropezará con la misma piedra, caeremos en el mismo –u otro– despeñadero, haremos de la historia una farsa, la viviremos como tragedia.

Augusto Alvarado nació en la Patagonia –detrás de la frontera chilena–. Reside en Buenos Aires desde 1975. Tiene seis hijos y cinco nietos. La historia del “guatón” (gordo) Abdala debe haber sido escrita pensando en ellos.

No es tarea de esta sección de Piel de Leopardo la exégesis ni la crítica –ni la interpretación ni el examen– sino la difusión de textos literarios. En el caso de la Historia de un represor, no obstante, quisiéramos llamar la atención del lector acerca de los aspectos sincréticos de la escritura de Alvarado, que sintetiza –creemos de que manera admirable– el habla chilena y argentina, construyendo una estructura lingüística bella y precisa, que permite especular en estos tiempos de forzada “globalización” sobre la velocidad con que avanzaría la integración de los pueblos americanos si sus ¿conductores? leyeran más y discursearan menos.
Domingo, 10 de Abril de 2005 15:18 ;?> No hay comentarios. Comentar.


DON PANCHO Y YO

por Luis Sepúlveda

Septiembre de 2002

Me cuesta hablar de Coloane, porque todavía no me repongo de saber que nunca más lo veré, y porque tuve que soportar los llamados telefónicos de muchos carroñeros que desde Chile querían saber la razón de nuestro alejamiento. Advierto que si alguno intenta enmierdar la memoria de don Pancho, tal como lo empiezan a hacer con la de Neruda y Matilde, independientemente de su sexo, estado civil o pasquín para el que escriba, va a escupir los dientes.

Empecé a leerlo cuando era un muchacho. Mis autores preferidos de entonces eran London, Salgari, y un chileno injustamente olvidado que se llama Lautaro Yankas. En sus libros había algo que me conmovía especialmente y era el culto a la lealtad que practicaban sus personajes. Para mí Coloane fue una revelación porque era la primera vez que me enfrentaba a historias en las que el viento soplaba de verdad, y porque me enseñaba que Chile era algo más que el aburrido Santiago, que existía el profundo sur donde la épica era el pan de cada día. Él supo conferir a sus personajes, todos seres marginales, perdedores que sabían por qué perdían, una identidad inédita en la literatura escrita en español. Coloane no escribía desde el punto de vista de la compasión, lo hacía desde una barricada, del lado de los jodidos, y eso fue para mí una invitación a imitarlo.

No adornaba con floridos barroquismos los errores del narrador tan visibles en otros contemporáneos suyos, pero sus libros destilan un rigor de corrector que, modestamente, hice parte de mi bagaje. A él le debo la determinación final de dedicarme a la escritura.

Lo conocí personalmente recién a inicios de los noventa, y, de inmediato, nació una gran amistad que nunca se interrumpió ni se interrumpirá. Yo no he sido, como se ha dicho, el promotor de su literatura porque la obra del más grande de nuestros narradores se impone por sí misma. Pero cuando llegué a Europa, y no como turista ni diplomático, en 1980, constaté que aquí Coloane no se conocía a pesar de que había habido varios escritores chilenos que fueron diplomáticos, porque jamás hicieron nada por difundir su obra. Y me propuse terminar con esa injusticia.

La oportunidad se dio en Saint Malo mientras comentaba este asunto con el gran escritor colombiano Álvaro Mutis. Este movió la cabeza y exclamó que era absurdo porque Coloane era un autor de la talla de London o de Stevenson. Esto lo escuchó un editor francés, que quiso saber más del chileno del que hablábamos. Yo me limité a contarle, en resumen, el mejor y más perfecto relato escrito en los últimos cien años: El témpano de Kanasaka. Él escuchó, tomó nota, pesó la conveniencia de editar a un escritor sudamericano octogenario y ajeno al boom, y meses más tarde me pidió que prologara el primer libro de don Pancho en francés. Éste se convirtió desde su aparición en un éxito de crítica y ventas. Luego, mi editor italiano me propuso dirigir una colección de literatura iberoamericana, para publicar autores cuya obra se acercara a lo que los dos considerábamos como literatura universal escrita en español y en portugués. Así nació la colección La Frontiera Scomparsa. Y, cuando me consultó por el primer título, dije de inmediato Tierra del Fuego, de Francisco Coloane.

Desde la publicación del maravilloso libro de aventuras de don Pancho, y en mi colección están todas sus obras, al éxito francés se sumó el de Italia, donde se transformó en autor de culto, venerado, amado sobre todo por lectores jóvenes, por los inconformistas antiglobalización. Lo mismo ha ocurrido en Grecia, Portugal, Alemania y España. Yo lo único que hice fue presentar sus libros y si algún merito me toca, es el de haber contribuido a lograr que finalmente Coloane tuviera el sitio merecido en la literatura universal.
Martes, 12 de Abril de 2005 15:13 ;?> No hay comentarios. Comentar.


MORIR EN PRIMAVERA

Por Aristóteles España

Con prólogo de Nelson Caucoto, el abogado chileno de DDHH, acaba de aparecer en Santiago el libro “Morir en primavera” de Rolando Méndez Brieres (Autoedición, 2005). Este texto, inscrito en el Género Testimonio, da cuenta de su detención en los primeros días de la dictadura militar chilena en 1973 y las vivencias en el regimiento Tacna, Estadio Chile (bautizado recientemente con el nombre del cantante y director de teatro Víctor Jara), Estadio Nacional, Penitenciaría de Santiago.

Además, relata el bombardeo al Palacio de La Moneda y el pánico que se apoderó en su país ante el despliegue de aviones de combate, tanques, miles de soldados que ingresaban a las poblaciones en busca de guerrilleros, armas, elementos de destrucción masiva, inexistentes.

Libros de esta naturaleza destruyen las versiones oficiales entregadas por los Altos Mandos de las FFAA, y por ex Ministros del General Pinochet, que niegan la existencia de torturas y que los detenidos desaparecidos murieron luchando contra el ejército.
“El aporte central de esta obra -dice Caucoto- es unir memoria con poesía, otorgándole a las narraciones un valor mayor que engrandece el contenido histórico de un episodio vivencial, marcado a fuego en la existencia de nuestro país”.

El mundo interior de este texto es aterrador. Hay sombras de los asesinos, culatazos de los crápulas a la hora del sueño, el insulto, la tortura con los ojos vendados y el olor intestino de la muerte que rodea a los campos de concentración. “Lamentos bestiales consumiendo la esperanza. El frío nos entumía. Orines y excrementos corrían por medio de la canaleta. El hedor se hacía insoportable”, relata el autor en las primeras páginas del cautiverio.

“Morir en primavera” es la escritura de una pesadilla. Nos parece estar viendo una película sobre la vida en Auschwitz, Dachau, Teblinka, los Gulags soviéticos. Por todas partes ronda el miedo como un murciélago sobre los tejados oscuros de las prisiones.

“Jamás podemos volver a aceptar -dice el prologuista- que se deba exterminar o eliminar a quien piensa distinto”.

Este libro testimonial contribuye a la historia de Chile y América, como “Dawson” de Sergio Vuskovic; “Isla 10”, de Sergio Bitar; “Tejas Verdes”, de Hernán Valdés; “Cerco de Púas”, de Aníbal Quijada y otros que pasarán a formar parte de la biblioteca de los Derechos Humanos, que propuso el Informe sobre la Prisión Política y Tortura presida por Monseñor Sergio Valech y entregado a Chile y al mundo en diciembre del año pasado.

Recuperar la memoria histórica es la labor más digna y grande de “Morir en Primavera”. Para que las nuevas generaciones puedan mirar el pasado desde distintos ámbitos, disciplinas y puedan comprender el valor de la vida en momentos aciagos, donde la convivencia era compleja. Para no repetir errores y mirar el futuro con altura y humildad. Después de leer esta obra queda claro al lector que no se puede olvidar. No se debe olvidar.

Rolando Méndez Brieres nació en Angol en 1943, a orillas de la cordillera de Nahuelbuta. Estudió Derecho y Geografía en la Universidad de Chile En 1973 era abogado de la Dirección de Educación Pública del Ministerio de Educación. Fue jugador profesional de fútbol en las divisiones inferiores de la Universidad de Chile. Actualmente ejerce su profesión en forma privada.
Martes, 12 de Abril de 2005 10:06 ;?> Hay 22 comentarios.


AMÉRICA LATINA: NUEVOS TIEMPOS

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Es de supervivencia incrementar la lucha continental contra el ALCA, los TLCs y el amenazante Plan Colombia



Ángel Guerra Cabrera (*) - Altercom

Quito (Ecuador) - 9 de abril de 2005

Entre mediados de la década de los noventa y la actual se ha producido en América Latina un cambio apreciable en la relación de fuerzas a favor de la soberanía nacional. Hasta hace cinco años era impensable un MERCOSUR en proceso de fortalecimiento, el surgimiento de una Comunidad Suramericana de Naciones y el lanzamiento de un proyecto contrapuesto al ALCA como es la Alternativa Bolivariana de las Américas(ALBA), que patrocina el presidente venezolano Hugo Chávez.

Esta mutación no habría sido posible sin el accionar de los novedosos, disímiles y vigorosos movimientos sociales latinoamericanos. Con mayor fuerza y persistencia en unos países que en otros, no hay una sola nación en América Latina donde estos movimientos no presenten batalla al neoliberalismo. Su lucha es profundamente antiimperialista en la medida que las políticas neoliberales representan la total absorción económica, política y cultural de nuestra América por el imperialismo de Estados Unidos.

Los movimientos sociales han logrado frenar en muchos casos la privatización de empresas públicas, derrocar gobiernos neoliberales sin disparar un tiro como en Argentina, Bolivia y Ecuador y, sobre todo, romper con la modorra, el conformismo y el pesimismo de que fue víctima gran parte de la izquierda después del desplome soviético. Los movimientos han desbordado la agenda de la izquierda tradicional al incluir como puntos fundamentales los derechos de los pueblos indios y de los afrodescendientes, la ecología y la diversidad sexual. El rechazo a las vanguardias por autoproclamación los ha liberado de un lastre del pasado y proporcionado una saludable autonomía.

Un resultado de su lucha a escala de la región ha sido impedir la entrada en vigor del ALCA en enero del 2005, como era el plan de Washington. Se trata de una victoria parcial pero muy importante en la que también ha influido la resistencia de gobiernos como los de Brasil y Argentina, pero muy especialmente el de Venezuela. De Caracas emana una radical posición antineoliberal y antiimperialista inspirada y apoyada en un gran movimiento popular de alcance nacional conducido firme y audazmente por Hugo Chávez. Ello ha insuflado impulso y estímulo moral a los demás movimientos sociales del continente y con el proyecto del ALBA dotado de una auténtica alternativa de integración autónoma y no subordinada a los pueblos latinoamericanos. El ALBA se basa en la solidaridad y la cooperación. No desecha la ganancia de las empresas pero la subordina al beneficio mutuo.

Estados Unidos, al ver que su plan de tener funcionando el ALCA en enero de este año estaba condenado al fracaso, optó por la modalidad divisionista de los tratados de libre comercio bilaterales(TLCB). Es significativo que estos se hayan firmado o estén en proceso de negociación por los gobiernos más dóciles a Washington; ergo Chile; Perú, Ecuador, Colombia y los centroamericanos.

Los TLCs son aún más peligrosos que el ALCA para los Estados latinoamericanos porque los privan de las relativas ventajas que pudieran lograr en una negociación colectiva de este ominoso instrumento recolonizador. Es decir, la posibilidad de condicionar la conclusión del tratado a la aceptación por Estados Unidos de una serie de puntos en los que eventualmente convengan los latinoamericanos. La victoria lograda contra el ALCA es por eso parcial y además porque Washington ha mostrado la intención de reanudar las negociaciones colectivas durante el segundo mandato de Bush.

De allí que sea una cuestión de supervivencia incrementar por igual la lucha continental contra el ALCA, los TLCs y el amenazante Plan Colombia. Será una brega larga en la que es indispensable la vigilancia de los gobiernos entreguistas o vacilantes por los movimientos populares para impedir su quiebra ante Washington.

La victoria no concluye hasta conseguir la integración económica y política de América Latina y el Caribe. Y es que la concreción en los hechos del ideal bolivariano, como lo vienen haciendo Venezuela y Cuba en sus relaciones, es lo único que puede evitar la anexión de nuestra región por Estados Unidos y propiciar que se desenvuelva con independencia y dignidad plena en el ámbito internacional.

Lograrlo exige la definición de un programa mínimo que agrupe en cada país a las diferentes luchas sociales en un gran movimiento nacional capaz de impulsar transformaciones antiimperialistas y socialistas.

(*) Angel Guerra Cabrera es un destacado articulista de La Jornada de México. Sus artículos son reproducidos por Altercom con autorización expresa del autor.
Martes, 12 de Abril de 2005 20:07 ;?> No hay comentarios. Comentar.


PARADOJAS DEL BICENTENARIO

1chilenos.gifpor Pablo Huneeus
www.pablo.cl

Cuando vemos a dignatarios de la oligarquía santiaguina haciendo públicas loas a los doscientos años que cumplirá la República en 2010, no podemos dejar de recordar que precisamente esa alianza de burócratas imperiales, hacendados, y clérigos de la aristocracia fue el mayor impedimento que tuvo la Independencia
. También hay otros absurdos del bicentenario:

1.- La Proclamación de la Independencia de Chile fue el 12 de febrero de 1818 por medio de una incendiaria publicación sobre los derechos del hombre, hoy prudentemente fondeada, y no el 18 de septiembre de 1810 en Santiago, que es apenas cuando se constituye una Junta de Gobierno leal al "bienamado" reyezuelo español Fernando VII, quien había sido derrocado por los franceses.

2.- De lo que se independiza Chile es de España, país que llevaba trescientos años explotando nuestras riquezas, reventándonos con tributos a favor de la familia Borbón y cometiendo toda suerte de tropelías contra lo población nativa. ¡Oh vueltas de la vida! Ahora España, nuevamente convertida en reino Borbón (Su Majestad el rey Juan Carlos, Boda del Príncipe y todo eso) ha sometido a su férula nuestra economía. Telefonía, usura legalizada (bancos), agua potable, generación de electricidad, carreteras cedidas para que cobren peaje, derechos de pesca industrial, instituciones de previsión social forzada (AFP), edición de libros, colegios, influyentes sectas religiosas, todo en gran medida controlado por la cosa nostra ibérica.

3.- Al aproximarnos al bicentenario, la población indígena, en especial la mapuche, se encuentra más discriminada, empobrecida y arrinconada que en tiempos de la Independencia. Esto, en circunstancias de que los batallones patriotas que formara el propio O'Higgins con gente del sur, eran en su mayoría araucanos.

4.- Así como la Expedición Libertadora del Perú que zarpa de Valparaíso el 20 de agosto de 1820, fue una obra básicamente chilena, el Ejército Libertador que nos da la Independencia es esencialmente un producto argentino. Sin José de San Martín y el apoyo de tanto patriota trasandino, no habríamos tenido las victorias de Chacabuco el 12 de febrero de 1817 ni la de Maipú el 5 de abril de 1818 que nos libraron del Imperio. Así todo, en lugar de integrarnos en un sólo estado federal que fuera de costa a costa, como Estados Unidos, a doscientos años de la gesta común seguimos divididos por gobiernos incultos, dedicados a disputarse lo que hay de sobra para todos: mar, desierto y Patagonia.

5.- En cuanto a libertad, la primera de las libertades, la de expresión, está alcanzando para el bicentenario su nivel más bajo. De la pluralidad de diarios, quedan dos cadenas de pensamiento único a manos de la misma oligarquía financiera, mientras de las radio de provincia, nada. Leyes que censuran la opinión, prohibición de disentir, desaparición de la sátira política y de la caricatura que tanto libera el espíritu.

6.- De igualdad, bueno, tenemos una de las más inicuas desigualdades en la distribución del ingreso de todo el mundo. Un dilecto dos por ciento de la población acapara cerca de la mitad del ingreso nacional, (ver utilidades de bancos e Isapres) mientras su buen millón de chilenos aptos para trabajar está cesante o en condiciones de sub empleo. Además, plena vigencia de la discriminación racial, social y lo peor, educacional habiéndose perdido el ideal de igualdad de oportunidades para acceder a la formación profesional.

7.- ¿Y la fraternité mon amie? Para apreciar cuánto hemos avanzado en solidaridad social, en hacer una sociedad más humana, véase un sistema de salud que trata enfermedades, no personas; una justicia que se carga siempre hacia el más rico y una educación para pobres distinta de la que reciben los pudientes.

8.- La naturaleza, la copia feliz del Edén ¿Cómo la hemos tratado en dos siglos de ocupación a rompe y raja? ¿Está más bonito el país? Los bosques, las playas, el campo ¿Están mejor? ¿Queda alerce?

9.- Habrá que dar cuenta también de lo que se ha hecho con el patrimonio ferroviario y arquitectónico que nos legaron los abuelos. Se descrestaron y endeudaron por varias generaciones para dejarnos una red ferroviaria impeque, con lindas estaciones y estupendos trenes, todo ¿para qué? Ídem, tanta albañilería histórica, casa colonial y palacete gótico que ha sido demolido para dar cabida a horribles edificios.

10.- No es por nada que el actual gobierno socialista impulse como emblema del bicentenario un negociado inmobiliario en base al charqueo de propiedad pública, como es el Aeropuerto de Los Cerrillos. Junto con restringir otro poco la libertad del individuo a tener su propio avión, la desaparición de ese aeropuerto traiciona la memoria del filántropo norteamericano que lo donó.

11.- A propósito de Santiago, que tan poco aportó a la Independencia en comparación al sur, llega al bicentenario convertido en la pústula maloliente que centraliza el dinero, las influencias y el poder, todo a costa de las regiones.

12.- Pero la moral, el espírituoso ánimo de la gestión pública ¿Qué van a decir el 2010? ¿Que independencia es obedecer al sheriff? ¿Que perdieron su tiempo todos cuantos por altruismo fueron a la guerra, sirvieron sin coimas ni dietas al Estado o sudaron para que Chile tuviera industria nacional? ¿O que no pueden hablar con la boca llena?
Miércoles, 13 de Abril de 2005 19:50 ;?> Hay 2 comentarios.


VENEZUELA: EL PUEBLO EN ARMAS

112nacion.gifPor Roberto Bardini

Bambu Press
- México

La actual intranquilidad de Estados Unidos respecto de Venezuela contrasta con su despreocupación con otros países en el pasado. Se pueden citar el Paraguay de Stroessner (1954-1989), la Nicaragua del clan Somoza (1937-1979), la República Dominicana de Trujillo (1930-1961) y el Haití de los Duvallier (1957-1986), donde dinastías familiares controlaban las guardias nacionales y las pandillas paramilitares. En su Epitoma Rei Militaris, redactada en el siglo IV antes de Cristo, el general y estratega romano Flavius Vegetius Renatus recomienda: 'Quien añora la paz, que prepare la guerra; quien desea la victoria, que instruya a los soldados con toda diligencia'. Con el tiempo, la frase se convirtió en un aforismo latino: Si vis pacem, para bellum, es decir 'si quieres la paz, prepárate para la guerra'.

Es difícil saber si Donald Rumsfeld, secretario de Defensa de Estados Unidos, conoce este aforismo latino. Lo que sí se sabe es que el 6 de abril pasado manifestó su preocupación por las recientes compras de armamento por parte de Venezuela. Las adquisiciones, decididas por el presidente Hugo Chávez, incluyen aviones militares de transporte y lanchas patrulleras de fabricación española, aviones caza brasileros y cien mil fusiles AK-47 rusos. Simultáneamente, sectores opositores a Chávez expresaron su desacuerdo con la resolución del mandatario de formar 'reservas armadas' (un millón y medio de civiles que se incorporarán a labores de defensa y seguridad). La medida indica que 'el Estado y la sociedad son corresponsables en la defensa de la nación'.

Parámetros distintos

El mismo día en que Rumsfeld expuso su intranquilidad, curiosamente, la Legislatura de Florida aprobó un proyecto de ley que otorga a los ciudadanos de ese estado el derecho de disparar a cualquier persona que represente 'una amenaza' en un lugar público. 'Es un asunto anticrimen bueno, de sentido común', declaró el gobernador Jeb Bush, hermano del presidente de Estados Unidos. Actualmente, las leyes estatales dan el derecho a los habitantes de Florida a tirar a matar si sus propiedades son invadidas por desconocidos.

Por esos mismos días, alrededor de 500 vigilantes voluntarios del Proyecto Minutemen patrullaban la frontera entre Arizona (Estados Unidos) y Sonora (México) para impedir del paso de trabajadores migrantes mexicanos. Las patrullas estaban integradas de cuatro a ocho personas, equipados con binoculares, cámaras de video y armas cortas. Los minutemen originales eran los milicianos que, más de dos siglos atrás, lucharon por la independencia de Estados Unidos contra Gran Bretaña. Los minutemen actuales son racistas a quienes les gusta jugar a los cowboys, provenientes, en su mayoría, de California.

Estos ciudadanos, desde luego, no causan ninguna preocupación dentro del gobierno estadounidense. La Segunda Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, ratificada en 1791, indica: 'En consideración a que una milicia bien regulada resulta necesaria para la seguridad de un estado libre, no se restringirá el derecho de la población a poseer y portar armas'. Un ejemplo de esta falta de restricciones es la Asociación Nacional del Rifle, creada en mayo de 1871: posee 50 mil instructores de tiro, 14 mil clubes distribuidos en todo el país y una revista, The American Rifleman. En 2000, manejaba un presupuesto anual de 80 millones de dólares. Un vicepresidente de la organización, Wayne LaPierre, declaró: 'En este país hay 35 millones de aficionados al tiro al blanco, más que al béisbol o al futbol americano'. La asociación tiene lemas muy edificantes: 'Menos leyes y más pistolas' y 'Los revólveres salvan vidas'.

El FBI calcula que 44 millones de estadounidenses disponen de 192 millones de armas de fuego. Según estadísticas, 32 mil personas mueren cada año en Estados Unidos por herida de bala, entre los que se incluyen 5 mil 300 niños.

Pueblo-ejército

La actual intranquilidad de Estados Unidos respecto de Venezuela contrasta con su despreocupación con otros países en el pasado. Se pueden citar el Paraguay de Stroessner (1954-1989), la Nicaragua del clan Somoza (1937-1979), la República Dominicana de Trujillo (1930-1961) y el Haití de los Duvallier (1957-1986), donde dinastías familiares controlaban las guardias nacionales y las pandillas paramilitares.

En 1883, el mariscal prusiano Colmar von der Goltz publicó su tratado El pueblo en armas. El oficial propone elevar la educación y la salud de los trabajadores para que cuando sean llamados a filas sean soldados sanos y alfabetizados. Sólo la relación pueblo-ejército garantiza la seguridad nacional de cualquier país, recalca el autor. En Argentina, los militares editaron el libro alrededor de 1910 como La Nación en Armas.

El 10 de junio de 1944, ex alumno de Von der Goltz, el entonces coronel Juan Domingo Perón, dijo en una conferencia sobre defensa nacional en la Universidad de La Plata: 'Un país en lucha puede representarse como un arco con su correspondiente flecha, tendido al máximo que permite la resistencia de su cuerda y la elasticidad de su madero y apuntando a un solo objetivo, ganar la guerra. Sus Fuerzas Armadas están representadas por la piedra o el metal que constituye la punta de la flecha, pero el resto de ésta, la cuerda y el arco, son la nación toda hasta la última expresión de su energía y poderío... En consecuencia no es suficiente que los integrantes de las Fuerzas Armadas nos esforcemos en preparar el instrumento de lucha; en estudiar y comprender la guerra, deduciendo enseñanzas de las diferentes contiendas que han asolado al mundo. Es además necesario que todos los intelectos de la nación, cada uno en el aspecto que interesa a sus actividades, se esfuerce también en conocerla, estudiarla y comprenderla, como única forma de llegar a esa solución integral del problema que puede presentársenos y tendremos que resolver'.

Es posible que Rumsfeld ignore que Chávez es un estudioso de Von der Goltz y de Perón. Cuando el mandatario venezolano decide que 'el Estado y la sociedad son corresponsables en la defensa de la nación', no se inspira en Lenín, Trotski o Mao, sino en el mariscal prusiano y el general argentino.
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Bambú Press está contra lo «políticamente correcto», el «pensamiento único» y la «globalización» impuesta desde arriba. Está a favor de la ética, las relaciones fraternales entre personas y la universalidad construida desde abajo.
Miércoles, 13 de Abril de 2005 21:18 ;?> No hay comentarios. Comentar.


PEDRO ALBIZÚ CAMPOS (1891-1965)

Por José Steinsleger
La Jornada
(México D.F.) - Miércoles 13 de abril de 2005

Conjugación perfecta entre metáfora y política la de José Martí, apóstol independentista de Cuba, cuando escribe "...viví en el monstruo, y le conozco las entrañas" (1898), y la de Pedro Albizu Campos, apóstol de Puerto Rico, denunciando al mundo desde la cárcel de La Princesa que el monstruo irradiaba sus entrañas "... con rayos electrónicos de bellísimos colores y gran precisión" (1951).

Con base en el dictamen de un siquiatra militar de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, el gobernador colonial Luis Muñoz Marín indulta al prócer nacionalista. "Está loco", dicen. Meses después, el primero de marzo de 1954, un comando puertorriqueño ataca el Congreso de Estados Unidos. Albizu Campos califica el acto de "sublime heroísmo". En represalia, Muñoz Marín revoca el indulto.

A fines de 1964 la presión internacional consigue la libertad del patriota, ya paralítico y sin habla debido a graves lesiones cerebrales. El 21 de abril de 1965, Albizu Campos muere en San Juan, tras cumplir con creces la réplica airada a un profesor de su adolescencia en Ponce, ciudad natal: "la independencia no se discute, se hace".

Becado para estudiar en Estados Unidos, Pedro obtiene títulos en ingeniería química, filosofía, letras y dominio de ocho idiomas. En la Primera Guerra Mundial sirve como oficial del ejército estadunidense y en Harvard, mientras cursa derecho, defiende la independencia de Irlanda del Norte y de India, a más de participar en comités pro derechos de los indígenas y afroamericanos.

En 1921 retorna a Puerto Rico junto a su esposa, la científica peruana Laura Meneses, primera latinoamericana graduada en dicha institución. Comisionado por el Partido Nacionalista (PN) para difundir la causa anticolonial, Albizu emprende en 1927 un viaje por el continente. Tarea difícil, pues salvo cabezas como las de Manuel Ugarte, Julio Antonio Mella, Augusto César Sandino o José Carlos Mariátegui, la izquierda naufraga en el internacionalismo abstracto o se ilusiona con la democracia en países sometidos por el imperialismo.

En 1931 se entrevista con Pedro Angleró, último sobreviviente del movimiento independentista de 1868, liderado por Ramón Emeterio Betances (1827-98), y recibe el mandato de liberar a su patria de la dominación extranjera. Al año siguiente Albizu da a conocer el Manifiesto del Partido Nacionalista. El tercer párrafo del documento conserva patética vigencia:

"La lucha entre esas facciones (n.r., socialistas y liberales) es agria y despiadada. Sus directores han soliviantado las pasiones en las masas populares, produciendo divisiones en la unidad patria. Esa labor afianza en tanto sea efectiva al imperialismo que nos tritura".

El Manifiesto apela a la vía legal y llama a la constitución de un "frente único contra el invasor". Pero anticipa que el PN "... tratará sin piedad a los nativos o extranjeros que, por buenas o malas artes, pretendan afianzar la ocupación extranjera". Más adelante habla del "obrerismo desorientado" que, ".... bajo la sugestiva denominación de socialista, pero sin definición política alguna... nos ha convertido en esclavos de la corporaciones y empresas norteamericanas".

En 1934 el gobierno de Franklin D. Roosevelt designa jefe de la policía colonial al coronel Francis Riggs, quien llega de Nicaragua, donde asesoró al tirano Somoza en el asesinato de Sandino. En octubre de 1935 la policía de Riggs mata a tres manifestantes universitarios. La respuesta no demora. En febrero de 1936 el centurión muere ejecutado por dos jóvenes nacionalistas, que a su vez son detenidos y fusilados en un cuartel policial. Acusado de sedición, Albizu Campos recibe el aliento de las voces que se alzan a su favor. Dirigiéndose al juez estadunidense, la chilena Gabriela Mistral dice: "La personalidad de los puertorriqueños enjuiciados corresponde, en categoría moral y en significación cívica, a lo que fueron los próceres San Martín, O'Higgins o Artigas. El intento heroico y doloroso es el mismo, la calidad de los espíritus es idéntica".

Impasibles, las tropas yanquis masacran a una multitud de nacionalistas que el 21 de marzo de 1937 reclaman por la libertad del prócer. Trasladado a una prisión de Atlanta, Albizu Campos será liberado en junio de 1943. Tres años después opta por continuar la lucha y regresa a su patria.

En 1950 los nacionalistas proclaman en Jayuya la república de Puerto Rico. En San Juan, un comando asalta la residencia de Muñoz Marín y en Washington otro comando ataca la residencia del presidente Harry Truman. La policía colonial ordena la detención del líder y lo captura en su casa del viejo San Juan, tras cuatro días de tiroteos.

Albizu Campos no estaba paranoico. En 2002 el Departamento de Energía de Estados Unidos reveló que un grupo de científicos financiados por la Fundación Rockefeller había experimentado desde 1939 con personas nativas de la isla, inyectándoles elementos radiactivos, sin que éstas estuvieran conscientes de que los estaban usando de conejillos de indias.
Viernes, 15 de Abril de 2005 19:02 ;?> No hay comentarios. Comentar.


BOLIVIA: LA TERCERA NACIONALIZACIÓN

Por Andrés Soliz Rada
15 de abril de 2005

El Tribunal Constitucional (TC), al determinar, el 7-4-05, que el Poder Legislativo DEBIO autorizar y aprobar los contratos petroleros, en cumplimiento del artículo 59, inciso quinto de la Constitución Política del Estado (CPE), y añadir que ahora DEBE autorizar y aprobar esos contratos, ha consumado, ni más ni menos, la tercera nacionalización de los hidrocarburos en la historia de Bolivia. La primera fue dispuesta por el general David Toro, el 13-III-37 (pionera en América Latina y el mundo) y la segunda por el general Alfredo Ovando, el 17-X-69. Ahora el Parlamento, al recuperar su condición de primer poder del Estado, arrebatada por el neoliberalismo, tiene que ratificar, modificar o desconocer los 72 contratos leoninos suscritos por los ex presidentes Gonzalo Sánchez de Lozada (GSL), Hugo Banzer, Jorge Quiroga y Carlos Mesa con las petroleras, sobre quienes pesa un inminente juicio de responsabilidades. El requisito fundamental para la existencia de un contrato es el consentimiento y ese consentimiento no existió desde el momento en que los contratos no fueron autorizados por el Congreso Nacional, portador de la voluntad del pueblo boliviano. En consecuencia, al no existir contratos con las transnacionales, las que habían afirmado que son dueñas de los hidrocarburos, el Tribunal Constitucional ha dejado establecido que el país nunca ha perdido ese derecho propietario.

Las petroleras, al rechazarse los contratos, deberán pagar daños y perjuicios y devolver los beneficios que obtuvieron por la explotación de gas y petróleo, a partir de la Ley de Hidrocarburos de Goonzalo Sánchez de Lozada, de 30-IV-96. Las decisiones del TC son inapelables y obligatorias. Por eso se dice que sus fallos sólo pueden ser reclamados ante la corte celestial. Por mandato constitucional, nadie, y las petroleras tampoco, puede alegar desconocimiento de la ley. Por tanto, tampoco es admisible que las compañías afirmen que “no sabían” que el Congreso debía aprobar los contratos. Con el fallo del TC, el Parlamento ha recuperado la facultad de revisar todos los contratos relativos a riquezas nacionales, lo que abarca a minerales, petróleo, bosques y agua. En el tema minero, por ejemplo, está a punto de iniciarse la explotación del yacimiento de plata de “San Cristóbal”, el más grande del mundo, en el departamento de Potosí, a cargo de la Apex Silver, del multimillonario George Soros y de GSL. Pues bien, ese contrato también necesita intervención congresal, así como los anteriores contratos de arrendamiento y riesgo compartido mediante los cuales GSL se enriqueció ilícitamente en el último medio siglo.

Sería ingenuo, sin embargo, creer, que un país semi colonial, como Bolivia, recuperará fácilmente sus recursos naturales estratégicos. El Jefe de Estado Mayor Conjunto del Ejército de EEUU, general Richard Myrers, acaba de recordar el “derecho” de su país a intervenir directamente en países que perturban la región a través del terrorismo o narcotráfico. ¿Quién convencerá a la mafiocracia del norte que recuperar los recursos naturales, por la vía legal, no es terrorismo ni narcotráfico? Por otra parte, el gobierno de Carlos Mesa y los colaboradores de GSL están al borde de la histeria. El ex ministro de GSL y ahora senador, Guillermo Justiniano, ha dicho que el fallo del TC es contradictorio y que, en caso de cumplirse, generaría un caos jurídico, por la revisión de contratos vigentes. Otros piensan que el TC que se había convertido en protector de las petroleras, pretende ahora desestabilizar a Mesa, ya sea por exigencias de las transnacionales que no permitirán que se les arrebate sus privilegios o por la presión de un pueblo que siente que ha recuperado sus hidrocarburos.

Algunos parlamentarios pretenden ratificar los contratos existentes, olvidando que el país entregó, gratuitamente, 10.000 millones de dólares en reservas probadas de gas y petróleo, que enormes campos de gas descubiertos por YPFB fueron catalogados de “inexistentes” a fin de rebajar el pago de regalías del 50 al 18%, que el 40 por ciento del gasoducto al Brasil fue transferido gratuitamente a la corrupta ENRON y que las petroleras admiten que han contrabandeado gas al Brasil y petróleo crudo a Chile, además de evadir impuestos y vender GLP a Paraguay a precios mucho baratos que los expendidos en el mercado interno. La vieja amenaza de las petroleras de enjuiciar a Bolivia ante tribunales internacionales no tiene validez y ya no asusta a nadie, ya que las supuestas perjudicadas, antes de iniciar su reclamo, tienen que mostrar sus contratos y esos contratos sencillamente no tienen existencia jurídica.

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Martes, 19 de Abril de 2005 19:46 ;?> No hay comentarios. Comentar.


ESOS EXTRAÑOS DEFENSORES DE LA VIDA

por Andrés Monares
El Mostrador
- 12 de Abril del 2005

En las últimas semanas fuimos testigos de cómo en Estados Unidos el marido de Terry Sciavo finalmente logró “dejarla morir” a través de un mandato judicial. La mujer se había convertido en todo un símbolo entre quienes en dicha nación dicen defender el derecho a la vida. Al escuchar sus razones sobre lo terrible que es la muerte de un ser humano por hambre, y más aún inducida a propósito, al menos uno no puede dejar de pensar en el asunto. Difícil respaldar algo así. En general, ¿quién podría decir abiertamente y a priori que está contra la vida?

Esa postura “pro vida” (específicamente anti eutanasia y anti aborto) es apoyada en los Estados Unidos por sectores que en su mayoría son conservadores en lo religioso y/o lo político. En otras palabras, por cristianos evangélicos y católicos ortodoxos, y votantes del Partido Republicano respectivamente. El propio George W. Bush, él mismo un arquetipo de los religiosos y políticos conservadores, dice propugnar en sus dos mandatos una agenda “pro vida”. Hasta se especula que la última elección presidencial estadounidense se decidió a su favor por los temas “éticos”: la pureza moral republicana, representante genuina de los valores y el sentir “americanos”, derrotó la postura libertina de los demócratas.

El problema surge cuando se cae en cuenta de algo que es necesario no olvidar: que ese “líder” del movimiento “pro vida” estadounidense ha llevado la muerte a diversos lugares del mundo. Y, precisamente, con el fiel apoyo de esos rabiosos militantes del derecho a la vida. Sólo en Afganistán e Iraq, ¿cuántas personas asesinadas por su ejército -la mayoría civiles no combatientes- se pueden contar?, ¿cuántos cientos? A estas alturas, ¿miles tal vez? Y para qué extenderse en su accionar “indirecto” a través de su apoyo a dictaduras y gobiernos ilegítimos. Por ejemplo, los disidentes uzbekos secuestrados, torturados y asesinados por la dictadura “aliada” de Bush no se han beneficiado en lo má###ínimo del ímpetu “pro vida” de sus dos administraciones.

Algo extraño debe ocurrir para que la pasión moralista del presidente estadounidense y de sus partidarios sólo se manifieste dentro de sus fronteras y únicamente frente a la eutanasia y el aborto. Incluso, recuérdese la devota fe que tienen sobre todo los republicanos en la pena de muerte, en uno de los pocos países donde se condena a muerte a menores de edad y a débiles mentales. El propio Bush como gobernador de Texas -un estado con un singular entusiasmo por la pena de muerte- al negarse a indultar a condenados a morir ya había dejado en entredicho su apología en defensa de la vida y su afán legislativo al respecto.

Históricamente los Estados Unidos nos tienen acostumbrados a los dobles discursos. A sus repudiables acciones en lo externo en base a la política de hechos consumados, le siguen -siempre a posteriori- debates públicos internos y comisiones investigadoras del Congreso. Mas, la hipocresía no es patrimonio de una nación, por mucho que por más de dos siglos abuse de ella. Sino que es una elección de los individuos y de las sociedades.

Así, sea por imitación o por efectos de la globalización, la discusión sobre la “muerte inducida” de Sciavo llegó a nuestro país. En Chile también encontramos sectores “pro vida” que se oponen al aborto y a la eutanasia. Aquí también están representados en un número no menor -o son los que más se hacen notar en los medios- por sectores conservadores en lo religioso y lo político. Aquí también se puede encontrar entre ellos a quienes están a favor de la pena de muerte. Y, más todavía, aquí también muchos de ellos apoyaron la institucionalización estatal de la violación del derecho a la vida por la dictadura. En este país esos “pro vida” tampoco defienden incondicionalmente ese derecho. Sino que a veces, según el contexto y de quién se trate.

Lo siento, sé que es cuento viejo y majadero para los que quieren “cerrar las heridas del pasado” y “mirar hacia el futuro”. No obstante, es evidente que los mismos que ahora alegan furibundos por el derecho a la vida, ayer no sólo dieron vuelta la cara, sino hasta respaldaron a la dictadura que los violaba. Justamente esa actitud deja su actual empeño “pro vida” en meros aspavientos de fariseos: rasgan sus viejas túnicas que llevan sobre unas nuevas y costosas. Como esos hipócritas, los nuestros tampoco son mejores. Dados sus actos y omisiones, su pretendida superioridad moral además de falsa es un insulto. De hecho, sus verdaderos valores y prioridades han quedado al descubierto: para ellos el dinero es más importante que la vida. ¡Sólo ahora se decepcionan del ladrón, cuando por años han apoyado al asesino!

Con todo, estos extraños defensores de la vida seguramente hacen gala pública de su piedad cada domingo al repetir: “Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa”. Aunque ni siquiera se deben golpear su propio pecho... sino el de quien está a su lado. Sin embargo, su dios ya los describió. Cuelan el mosquito, pero tragan el camello. Son sepulcros bien pintados, pero por dentro están llenos de toda clase de podredumbre.

Aparecen exteriormente como hombres justos, pero en su interior están llenos de hipocresía.

Nadie es perfecto, pocos pueden ser ejemplo de algo. Pero específicamente en el tema de la vida -¿o de la muerte?- somos muchos los que en Chile sí podemos tirar la primera piedra.

(*) Andrés Monares. Antropólogo, profesor en la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile.

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Martes, 19 de Abril de 2005 15:57 ;?> No hay comentarios. Comentar.


HISTORIA DE LOS PRÍNCIPES HARAGANES

Por José Steinsleger

El día en que los Emiratos Arabes Unidos (EAU) celebraron el primer año de su independencia (1973), el jeque Zayed bin Sultan al-Nahyan, emir de Abu-Dhabi, estaba feliz. Despertó, y cuando se encaminaba a su jardín artificial para cumplir con sus oraciones se encontró con un flamante vehículo color banana y chocolate, obsequio de la Rolls Royce de Inglaterra. Bajo la manga, la Rolls traía una propuesta: que el emir decretase que en adelante la marca sería la oficial de todos los jeques de los EAU. Pero un alcahuete de la corte le arruinó el día: en el vecino Kuwait, el jeque Sabah al Salem Sabbah había recibido un obsequio similar. Zayed montó en cólera. Y al día siguiente prohibió la venta de la Rolls en los siete emiratos regidos por su presidencia. Con el propósito de disuadirle, los ingleses visitaron al jeque. Mas de nada sirvieron los esfuerzos para convencerlo de que el Rolls del kuwaití era color pistache y zarzamora.

Dos años después, riéndose bajito y a costillas del vecino, el emir de
Kuwait adquirió el 10 por ciento del paquete accionario de Volkswagen y el 14,6 del de Mercedez-Benz. Lejos de sentirse derrotado, Zayed purgó la depresión concentrándose en su actividad favorita: invernaderos que producían 56 toneladas de pepinos y 27 de tomate a un costo de 400 dólares el kilo. Arriesgando el cuello, sus asesores le hicieron notar la escasa rentabilidad de tales actividades. Zayed los echó a espadazos acusándolos de "derrotistas". Pero en el Mundial de Futbol de 1990, el jeque recuperó el optimismo gracias a la discreta participación de la selección "nacional" de los EAU, integrada por iraníes, paquistaníes, jordanos, hindúes y palestinos.

Al noroeste de los EAU está Quatar, pequeña protuberancia sin un solo río, bañada por las aguas del golfo Pérsico. Quatar tiene 300 palacios y 141 pozos de petróleo. Según el artículo 22 de la "Constitución": "...el poder es hereditario para los miembros de la familia Al Tahani". Más adelante aclara que el Estado es "independiente, democrático y soberano". En Quatar, los hombres pueden hacer el amor a sus mujeres siempre y cuando pasen de las seis de la tarde. En Doha, la capital, existe un floreciente mall y en los cafés, los fumadores de arguilla (pipa de tabaco cuyo humo pasa por el agua) se la pasan contemplando el techo hasta que el almuecín los llama a la oración, cinco veces al día.

La vida es más enredada en Omán. Allí, los calumniadores de la honestidad femenina" (mirar a una mujer, por ejemplo) recibían hasta no hace mucho 80 azotes y los borrachos 40 y 40 días de calabozo. Y mientras los ingleses tomaban el five o'clock tea y los yanquis malteada de chocolate, el príncipe Saiyid Thuwuainy Sehab Al Said supervisaba desde las ventanas del palacio el cercenamiento de miembros, decapitaciones y ahorcamientos de los infractores, ejecutados
en la plaza pública para escarmentar a la población. Todo aquello era tolerado discretamente por los funcionarios occidentales que, por motivos petroleros, consideraban poco realista denunciar las atrocidades cometidas por la autocracia teocrática omanita. Cuando Omán se "liberó" con la "independencia", Occidente "descubrió" que en las mazmorras los presos eran castigados con el mismo látigo usado por la marina británica en el siglo XVI.

El auténtico paraíso radica en Bahrein, donde se cree que existió el Edén que narra el Antiguo Testamento y tuvo lugar la historia de Adán y Eva. En Manamá, la capital, se puede tomar alcohol, hay un casino, centros de diversión y el prostíbulo más célebre del Golfo, frecuentado por los técnicos occidentales y los jeques disfrazados de laicos para gozar de sus encantos. El sultán Isa Bin Sulman al Califa, emir de Bahrein, tiene gustos costosos: es fanático de las carreras de camellos y en Londres posee una de las mejores cuadrillas de caballos de sangre pura. Al sultán le gusta apostar en los casinos de la Costa Azul, Montecarlo y Beirut. Como odia firmar cheques viaja con un ayudante que carga con un maletín hinchado de libras esterlinas. En cada ocasión que anuncia un viaje, los empleados de los principales hoteles de Europa y Nueva York sufren ataques de ansiedad cuando averiguan si el sultán reservó habitaciones en los sitios donde ellos trabajan.

En Arabia Saudita, principal aliado de Washington y tutor de estos países que rodean su territorio, la policía religiosa (la temible Matowah) tiene orden de pintar de negro las piernas de las mujeres que "se portan mal". Cuando el almuecín llama a la oración desde el alminar de las mezquitas, la Matowah la emprende a garrotazos contra los que se hallan distraídos.

De los jeques de Kuwait, los EAU, Quatar, Bahrein, Oman y Arabia Saudita, en cuyos territorios subyace 65 por ciento del petróleo de la tierra, depende el 20 por ciento de la población mundial que ha condenado a la miseria al 80 por ciento restante. ¿Qué pasaría con la "civilización occidental" si los seguidores de Bin Laden los pasan a degüello?."

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Martes, 19 de Abril de 2005 19:05 ;?> No hay comentarios. Comentar.


VICTOR RAÚL HAYA DE LA TORRE Y CHILE

Por Pedro Godoy Perrin
Centro de Estudios Chilenos - CEDECH

Abril de 2005

Víctor Raúl Haya de la Torre ha influído sobre toda Latinoamérica. Chile no constituye una excepción. En 1922 en un gesto sin precedente lo visita con el rango de Presidente de la Federación de Estudiantes Peruanos. Lo recepciona como huésped de honor la Federación de Estudiantes de Chile. Se suma así a la campaña de esta institución estudiantil en orden a resolver de modo armonioso la cuestión de Tacna y Arica. Es ovacionado por asambleas de alumnos de la Universidad de Chile y enaltecido con el título de catedrático honorario de la Universidad Popular “José Victorino Lastarria” equivalente en Chile de la Universidad Popular “González Prada”. La presencia del futuro fundador del APRA robustece la lucha estudiantil y sindicalista de la época contra la xenofobia y el chauvinismo, el armamentismo y la militocracia.

10 años más tarde, en 1932, un sector de las FFAA encabezadas por el coronel Marmaduque Grove tumban el régimen civilista de Juan Esteban Montero y proclaman la República Socialista de Trabajadores de Chile. Octavillas lanzadas desde insurrectos aviones militares convocan a la población a organizar un Estado distante del “capitalismo y del sovietismo” en el marco de una Unión de Repúblicas Indoamericanas. Tras el caudillo castrense estaba Eugenio Matte Hurtado ya influído por el aprismo. Ambos líderes fundarán ese mismo año el Partido Socialista de Chile cuyo emblema, himno, programa y estrategia -por lo menos hasta la década del 50- es aprista.

Haya cultiva vínculos muy estrechos con la intelectualidad chilena. De modo particular con Gabriela Mistral. Quizás el puente fuese la revolución Mexicana. El ideólogo y la poetisa -después Premio Nobel de Literatura- cooperan en el proceso de edificación del México de Obregón y Vasconcelos. Aun más, la señera obra de Joaquín Edwards Bello titulada “Nacionalismo continental”, en su edición chilena publicada en 1935, está prologada por ambos. Resulta, por otra parte importante señalar que en las posturas latinoamericanistas de Eduardo Frei Montalva y de Gabriel Valdés Subercaseaux hay un notable influjo aprista.

Ciertas expresiones del nacionalismo chileno -digo nacionalismo con “c” y no con “z”- estuvieron muy influidas por Haya de la Torre. El Movimiento Nacional Socialista que intentara un putch para derribar a Arturo Alessandri Palma, en 1938, conoció la obra “El antimperialismo y el APRA” editado por la Editorial Ercilla en 1937. Aun más, abortado ese intento revolucionario se refunda como Vanguardia Popular Socialista proclamándose adscrita al ideario de Víctor Raúl. Incluso asume como propio el saludo del brazo izquierdo en alto y curvado con la palma abierta. Su declaración de principios suscribe el programa aprista. La II Guerra Mundial separa este aprismo chileno que fue neutralista de la postura aliadófila que se impone en el APRA peruano.

El influjo de Haya de la Torre perdura a horcajadas de la Revolución Cubana que influye en todas nuestras repúblicas y, por cierto, en Chile. Lo martiano y lo aprista se fundían. Ello del mismo modo que en el peronismo de 1945 la 3ª Posición era un eco de la postulación de Víctor Raúl. Sabemos que el giro de La Habana a un totalitarismo eurocéntrico y la imposibilidad de aliar el aprismo con el justicialismo estrategia que proponía Manuel Seoane implican un repliegue de la irradiación de Haya sobre el Cono Sur.

No obstante, ese mismo viraje de Castro posibilitan que en Chile un puñado de académicos y sindicalistas vuelvan a rescatar el legado hayista como alternativa al viraje castrista vulnerador de la herencia martiana y a un Perón -hasta entonces- proscrito.

Esos académicos encabezados por los catedráticos Pedro Godoy y Leonardo Jeffs, por sindicalista Clotario Blest y Enrique Zorrilla. También figuran Tomás Pablo y Felipe Herrera. Estos dos últimos cooperaban con Andrés Townsed Ezcurra en el marco del Parlamento Latinoamericano. Todo este equipo promueve la redivulgación del pensamiento de Víctor Raúl. Ello supone reeditar “El antimperialismo y el APRA”. Antes, fundan el Centro de Estudios Chilenos CEDECH. En 1979 -como réplica a la conmemoración del Centenario de la infausta Guerra del Pacífico- postulan a Haya de la Torre al Premio Nobel de la Paz.

La noticia de Víctor Raúl como candidato al Nobel de la Paz es una protesta a los festejos triunfalistas de La Moneda y a las conmemoraciones revanchistas de Lima y La Paz. El Comité de Auspicio funciona bajo la dictadura de Pinochet. Pese al clima represivo permite
renuclear a un segmento de la Oposición hasta ese instante dispersa. Escritores y artistas,exlegisladores y sindicalistas, personeros del mundo académico y laboralista. También comités de chilenos en el exilio suscriben el Acta Fundacional. Incluso el Parlamento Europeo de entonces se asocia. Oslo acoge la candidatura y Haya -entonces Presidente de la Constituyente en Perú- es uno de los postulantes al
galardón.

Todo nuestro siglo XX político está influído por Víctor Raúl. La originalidad de su ideario y el afán por sacudirse de Vaticanos forasteros generaron siempre interés. Las visitas de los intelectuales a Lima implicaron siempre una recalada en la Casa del Pueblo ubicada en la histórica arteria Alfonso Ugarte. Allí los búfalos abrieron siempre calle a “los apristones chilenos” que pasaban a saludar al ideólogo y maestro. Este siempre tuvo especialidad debilidad para las visitas mapochinas. No fue raro que los invitase a alguna gira a Trujillo por tierra con una estadía en Huanchaco y otras localidades costeras. En 1979 el ex senador Tomás Pablo trae sus Obras Completas que son asiduamente consultadas.

Su dilatada agonía congrega a la cúpula del PAP en Villa Mercedes. Convocados por Townsend y el historiador Herbert Mujica una delegación del Centro de Estudios Chilenos CEDECH presidida por el Prof. Godoy viaja desde Santiago. En ese recinto, el deceso informado por el cuerpo médico, es también recepcionado por aquel puñado de chilenos. Con su presencia testimonian el afecto y admiración del país de OHiggins y Felipe Herrera, de Balmaceda y Allende al carismático Víctor Raúl. Juzgamos a tres décadas de su marcha a la República del Más Allá que su mensaje conserva enorme vigencia y su figura -en la esfera de
la politología- se engrandece
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Miércoles, 20 de Abril de 2005 18:33 ;?> No hay comentarios. Comentar.


HAITÍ: CASTIGADO POR DEMOCRÁTICO

Por Enrique Oliva
Abril de 2005

Es sabido y harto exhibido el interés de Estados Unidos por la difusión en el mundo de la democracia. ¿Acaso no fue ese "ideal" una de las razones para ocupar Afganistán e Iraq? Claro que, hoy promueve una democracia al estilo norteamericano, donde salvo la elección por aclamación del jefe militar de la Guerra Revolucionaria de la Independencia, George Washington, todos los demás presidentes, pasaron por comicios con mayores o menores participaciones de fraude.

En casi todo el siglo XX y lo que va del actual XXI, que viene muy mal gestado, Norteamérica ha apoyado y sostenido golpes militares que derrocaron por todo el globo gobiernos democráticos reemplazándolos por dictaduras. ¿O no?

Haití venía de sufrir entre 1956 y 1986, treinta años tiranizado en su mayor parte por François Duvalier (Papá Doc) y a su muerte en 1971 por su hijo Jean Claude "Baby Doc" Duvalier, de solo 20 años de edad. Derrocada la "dinastía" Duvalier en 1986 y "Baby Doc" desde entonces en dorado exilio en Francia, se instala en Haití una lucha de jefes militares que se suceden en el poder.

Tomada la decisión de llamar a elecciones en 1990, se impuso como presidente el joven ex cura, nacido en 1953, Jean Bernard Aristide, quien ganó popularidad combatiendo la dictadura Duvalier. Pero Aristide dura un solo año en el poder ante un golpe del general Raoul Cedrás. Es entonces cuando Estados Unidos, por mandato de la ONU se ofrece a cumplir la noble tarea de reinstaurar la democracia en Haití y se presenta allí con Jean Bernard Aristide a quien repone como presidente. Esto ocurrió en 1994.

En el 2.000 es nuevamente reelegido Aristide, demostrando desear gobernar con ideas propias en su país, uno de los más pobres del mundo. Pero como todo cambio sincero puede afectar privilegios económicos, Francia y Estados Unidos se sintieron ante un eventual peligro de sus intereses y, como hizo Washington en Chile desestabilizando al "Chicho" Allende, comenzaron a provocarle disturbios que Aristide controlaba, al punto de que los sublevados no podían tomar el poder.

Como el imperiodismo internacional habló de caos, ingobernabilidad, saqueos y sangre, Estados Unidos, en complicidad con Francia, obtuvo una nueva autorización de la ONU para volver a ocupar y "poner orden" en Haití. Cumplida la misión yanqui de iniciar el nuevo desastre en el sufrido Haití, ante la hostilidad de la población de evidente mayoría pro Aristide y con vieja antipatía con los yanquis por facturas pendientes de anteriores ocupaciones y permanentes presiones, Estados Unidos dejó en manos de la ONU el problema. Así se constituyó la llamada Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (MINUSTAH, su sigla en inglés). En esta fuerza, comandada por un general brasileño, participa Argentina con unos 500 efectivos portando cascos azules.

Para completar el trabajo sucio, Washington, antes de entregar la comandancia, puso en un avión a Jean Bernard Aristide. Un verdadero secuestro según lo denunció repetidas veces la propia víctima. El presidente fue desembarcado en República Centroafricana, un país a quien Francia dio la "Independencia" en 1960 pero sigue siendo en la práctica una colonia de París, que hasta le imprime y controla su moneda, el CFA. Allí estuvo Aristide unas semanas y luego se trasladó a Sudáfrica, donde se encuentra en estos momentos, siempre considerándose el Presidente legal de Haití.

En realidad, según todos los testimonios, la situación de Haití es incontrolable. Las grandes potencias que prometieron ayudas para su estabilización social, no han cumplido sus ofrecimientos. Esto no debe extrañar a nadie, pues se repite una y otra vez. Grandes promesas de ayudas muy publicitadas ante el drama del Tsunami en el SE asiático, pero casi nada concretado.

Se suceden hoy en Haití las misiones de estudio con numerosos burócratas de la ONU bien viaticados, pero nada de fondos para paliar las urgencias alimenticias de la población. Así, reina el caos en las calles. Las bandas luchan por espacios y vidas y haciendas no son respetadas. La salud es un modelo de delito occidental y cristiano de abandono de personas.

La Universidad de Harvard y el Centro de Justicia Global de Brasil elevaron un informe a las Naciones Unidas con el irónico título de "¿Manteniendo las paz en Haití?", donde formulan serias críticas a la conducción brasileña, acusando a sus fuerzas de "apoyar a la policía local en su determinación de desmovilizar a los miembros del partido de Aristide, en lugar de proteger a los civiles y velar por los derechos humanos".

Ante semejante situación, diversas organizaciones de derechos humanos denuncian abusos de los militares de la MINUSTAH. Acaba de estar hasta la semana pasada en Haití una misión encabezada por el argentino Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz, acompañado por personalidades de distintos países, una de ellas la señora Nora Cortiñas, presidenta de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora.

Según un despacho del 9 de abril en curso de la Agencia informativa de Internet AGENPRESS, "Pérez Esquivel aseguró haber recibido denuncias de violaciones a mujeres, golpizas y torturas que involucraron a uniformados argentinos, brasileños y de otras nacionalidades de la MINUSTAH, pero dichas denuncias no han sido aún confirmadas, añadió".

¿Podrán algún día los cada vez más ricos mandamases imperiales de las multinacionales, compadecerse del pueblo haitiano, donde perduran los males de la esclavitud y de la cual descienden todos sus desvalidos seis y medio millones de habitantes?

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Miércoles, 20 de Abril de 2005 19:44 ;?> No hay comentarios. Comentar.


BABILONIA Y LOS NUEVOS BÁRBAROS

Por Roberto Bardini
Bambú Press (*)


A mediados del siglo VI antes de Cristo, Nabucodonosor II -el más famoso de los que llevan ese nombre- reina en Babilonia. Además de guerrero y conquistador, el monarca es arquitecto. La ciudad exhibe construcciones monumentales: una doble muralla con puertas gigantescas, avenidas, puentes, canales y el santuario de Marduk, con su zigurat (“escalera al cielo”) de 90 metros de altura, que las escrituras bíblicas identificarán como la Torre de Babel. Aparte de lugar de encuentro religioso, la torre probablemente era un observatorio astronómico.

Cuenta la leyenda que, sin embargo, su esposa Amytis no es feliz en la árida metrópoli, capital de un vasto imperio. Ella es de origen medo y añora la abundante vegetación de su infancia. Entonces Nabucodonosor II ordena construir una serie de terrazas escalonadas llenas de tierra, en las que manda sembrar flores, plantas y árboles. Ése sería el origen de los Jardines Colgantes de Babilonia, una de las siete maravillas del mundo.

Antes, los babilonios habían sido pioneros en el sistema de medición del tiempo, al introducir el sistema sexagesimal dividiendo el día en 24 horas, cada hora en 60 minutos y cada minuto en 60 segundos, que persiste hasta la actualidad.

Durante el gobierno Hammurabi (1792-1750 antes de Cristo), se elabora el primer código de leyes escritas que se conoce en la historia de la humanidad. El código de Hammurabi, famoso por la célebre sentencia “ojo por ojo, diente por diente”, está conformado por 282 decretos. El rey manda grabar las leyes en columnas de piedra de más de dos metros de altura que se distribuyen en todo el imperio. Las primeras palabras definen el objetivo del código: “Para humillar a los malos e injustos e impedir que el poderoso perjudique al débil; para que toda persona perjudicada pueda leer las leyes y encontrar justicia”.

En ese período de la historia, los lejanísimos parientes de George W. Bush y Anthony Blair quizá merodeaban en taparrabos por alguna región de lo que hoy es Europa, buscando un ciervo o un jabalí para comer, o hacían sus necesidades fisiológicas al aire libre.

El arqueólogo alemán Robert Koldewey (1855-1925) inició las excavaciones que descubrieron las inmensas murallas babilónicas, la mayor fortificación urbana de la antigüedad. A partir de 1897, el explorador dedicó 18 años a investigaciones que revelaron una de las obras más importantes de la civilización que dominó el mundo antes del apogeo de Grecia y Roma.

Los restos de la civilización babilónica y los descubrimientos de Koldewey continúan yéndose al traste con la ocupación militar de Irak. Un informe del Museo Británico denuncia que fuerzas de la coalición aliada encabezada por Estados Unidos destruyeron con sus tanques gran parte de las calles de ladrillo de la antigua Babilonia, a 80 kilómetros de Bagdad. Como si esto fuera poco, usaron tierra que contenía fragmentos arqueológicos para llenar bolsas destinadas a servir como muros de protección contra las balas.

La fuerza internacional de seis mil soldados tiene su sede en la antigua capital de la Mesopotamia. “Eso equivale a emplazar un campamento militar en la Gran Pirámide de Egipto o en torno a Stonehenge, en Gran Bretaña”, escribió el autor del informe, John Curtis, curador del departamento del Cercano Oriente del museo.

Imágenes de dragones en ladrillo de la famosa Puerta Ishtar quedaron estropeadas por grietas y se cavaron trincheras en zonas arqueológicas, indica el reporte. Según Curtis, se encontraron fragmentos diseminados por el lugar, entre ellos ladrillos rotos que ostentaban el sello del rey Nabucodonosor.

Pero el remedio fue peor que la enfermedad. El ejército de Estados Unidos afirmó que se ha paralizado el movimiento de tierra y estudia sacar a sus tropas del sitio para proteger las ruinas. Pero tareas posteriores, incluida la decisión de cubrir grandes partes del sitio con pedregullo traído de otras partes a fin de crear estacionamientos para vehículos y helipuertos, causaron más daños irreversibles.

Lord Redesdale, quien encabeza un comité de arqueología en el Parlamento inglés, declaró al diario The Guardian, que lo señalado en el informe era “espantoso” y que “las fuerzas estadunidenses no sólo están dañando la arqueología de Irak, sino la herencia cultural de todo el mundo”.

Hoy, con la ocupación de los nuevos bárbaros, los iraquíes ni siquiera pueden recurrir al antiquísimo código de Hammurabi para “impedir que el poderoso perjudique al débil” y que “toda persona perjudicada pueda encontrar justicia”.

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(*) Bambú Press está contra lo «políticamente correcto», el «pensamiento único» y la «globalización» impuesta desde arriba. Está a favor de la ética, las relaciones fraternales entre personas y la universalidad construida desde abajo.

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Jueves, 21 de Abril de 2005 19:38 ;?> No hay comentarios. Comentar.


DESDE MÉXICO A LOS HERMANOS LATINOAMERICANOS

Por Gerardo Fernández Casanova

Caracas (Venezuela)- 20 de abril de 2005

Al paso de la rueda de la historia toca hoy a México aplicar todo su esfuerzo en la batalla latinoamericana por la segunda independencia. El pueblo de México está decidido a tomar el poder enfrentando a la misma caterva de rémoras que en todos nuestros países se oponen al imperio de la justicia y la libertad.

La lucha ancestral, en veces adormilada y en veces luminosa, toma cuerpo hoy de frente a los comicios federales del 2006. El destilado licor de la historia pone hoy en claro la confrontación de dos proyectos de nación perfectamente diferenciados e incompatibles.

De un lado, los consabidos paniaguados del poder financiero internacional y, del otro, el pueblo afanoso por conquistar la justicia y la libertad, cansado de soportar la pesada lápida de la elite privilegiada y de la jauría de castrados a su servicio. De alguna manera la batalla se da en otra geometría política: una derecha que ve hacia el norte y se entrega a sus designios, y una izquierda que voltea al sur y procura la solidaridad. Este escrito pretende ser un mensaje a los hermanos luchadores latinoamericanos en busca de su solidaridad.

Diría el filósofo de mi pueblo (especialista en análisis coyuntural): “ahora sí que se juntó el hambre con las ganas de comer”. A la cada vez mayor presión del pueblo por la ignominiosa política que ha empobrecido a la mayoría, se agrega la presencia de un líder carismático capaz de convocar a la movilización popular pacífica pero enérgica. Andrés Manuel López Obrador (AMLO) electo en el año 2000 como Jefe de Gobierno del Distrito Federal (Cd. de México) y anteriormente Presidente del Partido de la Revolución Democrática (PRD), se encuentra a la cabeza por más de 14 puntos en las encuestas de intención de voto para la Presidencia de la República, producto de un excelente desempeño de su cargo y de una clara actitud de compromiso con la población empobrecida.

La derecha tradicional representada por los partidos Acción Nacional (PAN) y Revolucionario Institucional (PRI) así como los organismos patronales, ha tomado conciencia del riesgo que para sus privilegios representa el triunfo electoral de la izquierda con AMLO a la cabeza, y desde hace más de un año se han empeñado en destruirlo antes de que se presente a la elección, mediante las más truculentas maquinaciones de la tradicional plomería política mexicana, afortunadamente conducida por el más inepto de los plomeros, el señor Fox que, acompañado por su ambiciosa esposa, suma malevolencia y estulticia.

La última cuenta del rosario de infructuosas trampas es la demanda de un propietario particular (pájaro de cuenta, por cierto) por la supuesta violación de un amparo judicial (habeas corpus) en la construcción de una vialidad para comunicar a un hospital, asunto que llevó al Procurador General de Justicia de la Nación (fiscal) a solicitar a la Cámara de Diputados federal la eliminación del fuero constitucional del Jefe de Gobierno de la capital, en términos de poder proceder penalmente en su contra y, por este medio, inhabilitarlo para participar en la contienda electoral del 2006.

Finalmente el pasado 7 de abril la alianza maleve de PAN y PRI, que hacen mayoría en la Cámara, votaron por el desafuero de AMLO, en medio de las más contundentes manifestaciones de protesta popular (ese mismo día se reunieron más de trescientas cincuenta mil personas en la Plaza de la Constitución) así como de los comentarios en contra de la medida formulados por intelectuales y juristas mexicanos y del exterior.

Lo importante del caso es que para la mayoría de la gente ha quedado de manifiesto el contubernio doloso, que incluye a los medios de la televisión privada, lo que lejos de mermar la popularidad de AMLO, lo ha catapultado. Hoy la vida política en México gira en torno de López Obrador, gracias a la propaganda que hacen sus adversarios. Tal parece que la gente ya se percató del hecho de que aquellos que siempre le han engañado y perjudicado son los que encabezan el combate contra AMLO, con lo que confirman a éste como su aliado.

Pero más importante será sostener e incrementar esta fuerza hasta las elecciones de julio del 2006, en medio de un proceloso mar de intrigas, trampas y afanes destructivos. La derecha apuesta al desbordamiento de la violencia para justificar la represión e imponer el voto del miedo, en su afán por configurar un bipartidismo a modo entre las derechas al estilo gringo, sin la peligrosa presencia de un candidato fuerte de la izquierda.

Andrés Manuel López Obrador contempla la nada remota posibilidad de ser llevado a prisión por el malevaje y no interpondrá recurso alguno para evitarlo, al efecto de explosionar el desprestigio generalizado de las instituciones nacionales de procuración y administración de justicia, incluso a riesgo de verse inhabilitado para la participación formal en el proceso electoral.

En términos reales AMLO podrá realizar una campaña menos onerosa y, desde luego más segura, desde la cárcel dado el grave riesgo que corre su vida ante la desesperación de sus detractores (léase asesinato de Luis Donaldo Colosio en 1994). En su discurso ante la manifestación popular de respaldo del pasado 7 de Abril, López Obrador anunció que competirá para ser postulado por el PRD como su candidato presidencial, así sea desde la cárcel. También ya hizo lo propio Cuauhtémoc Cárdenas para competir por cuarta ocasión. Ambos son excelentes cartas para la izquierda y postulan un muy parecido proyecto alternativo de nación; la única diferencia estriba en que AMLO es el que ofrece una expectativa real de triunfo electoral.

Todo indica que, en cualquier circunstancia, el PRD y la izquierda mexicana presentarán un frente amplio unido, con un proyecto de centro-izquierda, nacionalista y de marcada prioridad en la recuperación de la capacidad de desarrollo con fundamento en las fuerzas internas y en la solidaridad latinoamericana.

Ahora sí, se juntó el hambre con las ganas de comer. Seguiremos informando.
Jueves, 21 de Abril de 2005 19:41 ;?> No hay comentarios. Comentar.


PANCHO VUELVE AL MAR

(El más anfibio escritor chileno)



Por Volodia Teitelboim
Revista Casa de las Américas, Octubre Diciembre de 2002.

Su padre, el capitán de barco ballenero, al momento de morir le dijo: "Volvamos al mar". Cuando al hijo le llegó la hora, empleó la misma expresión paterna: "Volvamos al mar".

El lunes 5 de agosto de 2002 se despidió en secreto de Eliana, su mujer. Le entregó también su última voluntad: no digas a nadie que me he muerto, espera un par de días. Y luego, que me cremen calladamente. En seguida, como mi padre, volveré al mar.

Siempre volvió al mar el más anfibio de los escritores chilenos, con un pie en la tierra y otro en el agua. Se reintegra al ciclo de la naturaleza, que ese autodidacta amaba y convirtió muchas veces en alegorías asombrosas. Desde su isla natal de Quemchi al Cabo de Hornos y a la Antártica contemplaba el coirón, el pasto de las estepas magallánicas, pero también fijaba los ojos en los astros. Es uno de los hombres a quienes más les he escuchado hablar de las estrellas. En medio de las borrascas de la Tierra del Fuego siempre miró y amó el paisaje interminable y salvaje. Sabía que para que éste fuera un tema literario y revistiera la grandeza trágica era necesario que lo transitara el ser humano. Redescubre la alianza entre hombre y naturaleza, pero también navega por dentro del caminante de los últimos confines. Realiza el viaje interior, se aventura en los ventisqueros y golfos misteriosos, a veces inenarrables, en la sicología de los tristes, los tiernos, los crueles y los solitarios.

Francisco Coloane incorporó a las letras universales las tierras finales del globo. Y lo hizo con una de las prosas más precisas y cristalinas que registra la literatura contemporánea. Completó el mapa entrañable de esas latitudes australes, como Jack London lo hizo con los extremos septentrionales. Allí trenzó también el nudo dramático: no la fiebre del oro sino la quimera del oro, como un Chaplin trágico, no cómico, que concibe la desesperada búsqueda de la riqueza, como una tarea titánica casi siempre infortunada.

Junto a Baldomero Lillo permanece como el más grande cuentista chileno del siglo XX. Coloane no es un observador o recreador fotográfico sino un hombre que dentro de cada palabra introduce una entraña, cierto estremecimiento que se transmite a los lectores de muchas lenguas. Es elocuente y sintomático que de repente en Francia, cuando él ya ha cumplido ochenta años, se lo haya descubierto como "el milagro Coloane". Y que lo saluden y lo hagan suyo en remotas comarcas. En el futuro, quien lea sus páginas sentirá asimismo que está descubriendo algún ángulo desconocido en la historia del corazón humano. Lo suyo sigue siendo válido para todos los tiempos y sus obras son traducibles a todos los idiomas porque él habló el lenguaje único e insuperable: el de la verdad, la sinceridad. También de la esperanza y la desolación del hombre que busca la felicidad sin encontrarla.

Los pianos del océano

Neruda lo llamó "el hijo de la ballena blanca", en alusión al libro de Melville, que Coloane leyó apasionadamente. Pero lo cierto es que él hablaba poco de literatura. Cuando citaba libros se trataba de páginas traspasadas por el sentido, por la tristeza, por la aventura riesgosa, a ratos sombría, que chocaba con el triunfo imposible. Buscaba a los amigos para compartir, hablar de la vida. En aquellas conversaciones se lo podía ver indignado ante las injusticias del mundo. Era hombre puro y recto, ávido de amor.

Su voluntad final de morir en silencio y de ocultar la noticia de su deceso por cuarenta y ocho horas pareció a muchos extraña. Creo que nunca antes sucedió un caso así en la historia de la literatura chilena. Su padre, el inolvidable capitán de barco ballenero, era desconocido para el gran público, un anónimo cuya muerte quizá fuera registrada por unas pocas líneas en un diario de Magallanes. Él quiso morir en la misma manera, en silencio. No necesitaba discursos en su tumba que recordaran cuán extraordinario escritor era. Siempre se sintió incómodo con las alabanzas. Era hombre de mar y de estepa, que siempre quiso estar en relación con el agua y dormir finalmente en sus profundidades, como una gota o un gramo más de sal. Mal que mal, lo primero que vio cuando nació fue el océano. Cuando le llegara la hora deseaba retornar a sus orígenes insondables.

En Francia lo vi en uno de esos tormentosos festivales dedicados a los escritores navegantes. Contaba, ante el deslumbramiento del auditorio, la historia de ese barco lleno de pianos que venía de Europa hacia Chile y naufragó en el Estrecho de Magallanes.

Con el tiempo el mar se volvió músico, porque los pianos empezaron a hablar y a cantar. Era una melodía traspasada por el enigma, ejecutada en el teclado, accionando las cuerdas interiores sacudidas por el movimiento oceánico. Se oían sonatas, patéticas, como lamentos de ahogados; allegros tempestuosos o insólitos arpegios, resonancias inauditas que cautivaban a los viajeros que cruzaban por esos parajes de vida o muerte. Al parecer, el relato de Coloane es verídico. De lo que no me cabe duda es que para él no sólo era real. Lo consideraba también una expresión de la belleza cósmica.

Recuerdo a Coloane como un ser conmovido. No olvido su llanto incontenible cuando su esposa Eliana se encontraba en China y él no podía viajar a verla. Físicamente tenía trazas de gigante armonioso. Si alguien lo comparó con un toro, ocupaba su fortaleza física para enfrentar al injusto, al prepotente, al que trataba de atropellar la dignidad de las personas. Desde muy temprano se definió políticamente, ingresando primero al Partido Socialista y luego al Comunista. Nunca quiso ser dirigente ni tener cargos. Se consideraba una persona de base. Quería vivir, vivir a plenitud, escribir, seducido por la belleza y animado por la bondad. Y hay que usar la palabra bondad porque lo define bien.

No cabe un adiós para Pancho sino un hasta siempre. Noble Hermano. Incomparable. Uno de los hombres más puros que hayan pasado entre la tierra y los vendavales, para instalarse ahora en su morada ancestral, la de su padre: el mar de todas las tormentas y los más grandes horizontes.

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Viernes, 22 de Abril de 2005 19:04 ;?> No hay comentarios. Comentar.


PERÚ: ENTREVISTA AL MAYOR ANTAURO HUMALA

Sea por insurgencia o por elecciones


EL ETNONACIONALISMO ESTÁ DESTINADO A SER PODER



Por Hernán De la Cruz Enciso
Subdirector del periódico "Opinión" (Andahuaylas)

- “Andahuaylazo” de Año Nuevo ¿Victoría o derrota?

- Políticamente, victoria etnocacerista. Con el Andahuaylazo se fijó el “orden del día” para todo el 2005 y hasta que Toledo se vaya. Se ha despejado el la pugna entre Nacionalismo vs. Globalismo, y, ya no, entre derecha e izquierda. Pero quizás, lo principal sea que se terminó aquella “resignación social” que desmoralizó al pueblo durante el segundo semestre del 2004, al punto que la protesta popular ya había sido domesticada. Desde el Andahuaylazo se trocó en despertar y rebeldía, volviendo al tapete la vacancia del tirano y la insurgencia popular.

- Sin embargo, usted está preso con 296 de sus reservistas…

- A mucha honra, y, justamente la recuperación de ese “clímax insurgente” se debe al sacrificio de los reservistas fallecidos, perseguidos y presos, y por supuesto a la gallarda actitud del pueblo chanka, cuyo ejemplo irradió el Gran Sur, inclusive más allá de las fronteras andinas. Recuerde que la CONAIE ecuatoriana así como el “Mallku” boliviano se solidarizaron inmediatamente en función al etnonacionalismo tahuantinsuyano.

- Hablando de Felipe Quispe “Mallku”, él llegó a ofrecer apoyo material. ¿Acaso ya se plasmó?

- El Mallku es admirado por los etnocaceristas. Le estaremos agradecidos por su deferencia, sin embargo, somos conscientes de la intensidad de su lucha en el Qollasuyo, y que por consiguiente, la mejor manera de apoyarnos “aquí” es haciendo la revolución “allá”. No obstante, en breve reabriremos relaciones hacia el MIP (Movimiento Indígena Pachacútek) con la finalidad de entablar labor conjunta. A su vez, la visita de Evo Morales a Sicuani contribuye a la reunificación del gran pueblo quechuaymara dividido “criollamente” por una estúpida frontera fijada por el espadazo de algún Almagro o Sucre, diciendo: “De aquí para la izquierda es Perú y para la derecha es Bolivia”.

- Hay una izquierda, o por lo menos un sector, que también les hizo “cargamonton”…

- Al unísono con “su” derecha, lo cual confirma lo dicho. Es más, esa izquierda “almagrista” fue la que proporcionó los principales “datos técnicos” a su derecha pizarrista, con respecto a los etnocaceristas: “nazis”, “facistas” y “violentistas”. Esa apestosa “izquierda caviar” y de pedigree virreynal, obviamente tenía que desesperar ante una rebelión del tipo tupakatarista. Estuvo pues, esa izquierda “carapálida” muy cercana a Areche. Hubieran celebrado el asesinato masivo de aquel centenar de muchachos cercados por miles de soldados, policías y tanquetas, ahí en Andahuaylas; y claro, están satisfechos que estemos presos. Pero, lamentablemente para esos Dammert, Lynch, Diez Canseco, etc., la marcha de la historia les es contraria -aquí- en Andinoamérica. Pero también hay que ser justos, hubo un buen sector de la izquierda, la que en verdad lo es, que se solidarizó cuando las papas ardían. Me refiero al Comité Malpica de los compatriotas Ricardo Letts y Delfina Paredes, así como otros grupos que puedo mencionar el PST que edita “Bandera Socialista”.

- ¡Pero si Letts es un “dinosaurio marxista” y con harto “pedigree”! Recuerde que es el tío carnal de Jaime Bayly.

- Bueno, pues la “mariconada” no es genética. Y respecto a lo de “dinosaurio”, en todo caso Letts y sus camaradas no se han quedado en el Pleistoceno. Hablan y teorizan sobre el “socialismo cholo”, ojalá más étnico que clasista, por edificarse en un país de cultura milenaria y de formidable calibre demográfico nativo. Aquella interrogante planteada por Arguedas: “¿Hasta donde entendí el socialismo? No lo sé, pero no quitó en mí, lo mágico”, la están afrontando con lucidez. Definitivamente, constituye el Comité Malpica el círculo intelectual más próximo al etnocacerismo, a manera de bisagra entre izquierda y etnonacionalismo.

- Nacionalismo y socialismo… ¿Acaso el “nacional-socialismo” nazi?

- Mire usted., el nacionalismo tiene opuesta connotación en el Norte globocolonizador y en el sur colonizado “de color” no blanco. Allá ese nacionalismo, digamos “desarrollado”, tiende a convertirse en imperialismo. Las dos guerras mundiales del siglo XX son éso: la confrontación entre los nacional-imperialismos del Eje contra la Entente. Lo mismo puede decirse de las guerras napoleónicas del siglo XIX, entre los imperialismos francés y británico. Pero, aquí en el sur famélico, colonizado y acomplejado, el nacionalismo es plenamente liberador. No tiene nada de opresor ni mucho menos de “facista”. Sinceramente yo que me he formado en los cuarteles de modo autodidacta en cuanto a ciencias políticas y sociales, me quedo absorto cuando escucho tamañas estupideces de las “vacas sagradas” del ambiente académico acriollado, que nos tildan de “facistas”, “nazis”, etc, sin tener noción mínima del Kay Pacha (Aquí y ahora). Entonces, colijo una de dos: o sus ideas se alquilan al sueldo del día 30 o simplemente son unos “catequistas” sin vena de herejes. Unos castrados que solamente pueden decir “sí mi…” a la ONG que los degenera en fariseos.

- Pero, no deja usted de ser militarista…

- Es que salí del cuartel y no del colegio María Auxiliadora. Pero, a su vez, ese “militarismo” es de nuevo tipo en Andinoamérica. Es de tropa y opuesta al “clásico” militarismo del generalato y su clásica Junta Militar Sudamericana. Si el generalato es equivalente a la plutocracia corrupta, la tropa es el pueblo explotado. Es, pues, un militarismo popular, “de abajo” y altamente revolucionario.

(...)

- Se le acusa de ser el “Corpus Christi” que en los 80 ´s arrasó la Zona de Emergencia con un saldo de víctimas campesinas en Huánuco…

-La revista Caretas, mediante uno de sus mequetrefes rentados me acusó no sólo de eso. Además, afirmó que soy abigeo, ladrón, marihuanero, alcohólico, asesino y que “no me violé una viejita porque le faltaba un diente”. Yo egresé en 1985 de la Escuela Militar e inmediatamente fui destacado a las zonas de emergencia. Permanecí durante cuatro años, tuve siete enfrentamientos con Sendero Luminoso y me llevo muchos recuerdos, entre ellos un “cariñoso” balazo en la pierna. Y no los odio, los comprendo. Lamento, sí, haber arriesgado el pellejo por un Estado putrefacto y traidor como el criollo. Todas las bajas que sufrieron mis patrullas así como las que infligí a los senderistas fueron producto de enfrentamientos armados. Fusil contra fusil. Combatiente contra combatiente. Jamás, -y lo he dicho con satisfacción- me presté a ejecuciones del tipo Accomarca, fosas comunes y mucho menos atentar contra la población. Por eso, que a mi paso por Apurímac, Junín y Pasco, jamás he tenido una sola denuncia de la Comisión de la Verdad.

- ¿Cómo ve el panorama electoral?

- Sencillo; por un lado un discurso monocorde de hosannas al globoneoliberalismo, en donde los grados de hipocresía marcan la ínfima diferencia entre una partidocracia criolla tan colapsada que tiene que recurrir a los “frentes”. La única diferencia es que unos quieren privatizar más y otros menos. Por otro lado, veo la posibilidad que se construya una franca oposición, necesariamente nacionalista y hereje, en base al etnocacerismo, FREPAP, Renacimiento Andino y ojalá con el sector más lúcido del socialismo. Si se logra ensamblar este formidable frente en base a puntos concretos y coincidentes, que los hay, estoy seguro que darían la sorpresa con la entrada fija a la segunda vuelta, aún teniendo en contra al establishment. Recuerde que el Gran Sur y los Valles Cocaleros constituyen un baluarte nacionalista, aparte de gruesos segmentos de los conos urbanos costeños. A eso agréguese el potencial Ataucusista en la selva y el aporte de la “izquierda chola”. A eso súmese una constelación de organizaciones regionales afines.

- ¿Entonces participará el etnocacerismo, contraviniendo su discurso del “pre-Andahuaylas”?

- Del “pre”, usted lo ha dicho. Ahora estamos en el post-Andahuaylas”. La insurgencia realizada nos brinda solvencia moral ante el pueblo. Combinar la vía no electoral con la convencional, además, fue aprobada en el Foro Etnocacerista de Tacna-Octubre 2003.

- Rebelión, secuestro, asesinato… se le vienen fuertes sentencias.

- Cuando León Tolstoy fue sentenciado, comentó: “La humanidad tiene dos tipos de hombres: los reclusos y los hipócritas”. Fíjese en los cargos: “Rebelión” ¡Pero si estamos ante un gobierno usurpador inscrito falsamente! “Secuestro” ¿Y qué “rescate” exigimos? “Asesinato” ¿En enfrentamiento y defensa propia?. Todos los cargos son desleznables. Podría hasta parafrasear a Fidel: “La historia me absolverá”.

(*)La web del quincenario Ollanta es: http://www.prensaollanta.com
Sábado, 23 de Abril de 2005 19:37 ;?> Hay 5 comentarios.


ECUADOR: ¿FÍN DEL PROTECTORADO?

ecuador.gifPor José Steinsleger
La Jornada
- 22 de abril 2005

Esta vez no fueron "los indios", ni las ilusiones depositadas en un caudillo "populista". En un clima de indignación y gravísima crisis institucional, el conjunto de la sociedad ecuatoriana derrocó a su tercer presidente elegido, que de la soberanía nacional y la Constitución hizo un amasijo de disposiciones dictadas por la embajada de Estados Unidos en Quito.

Para Estados Unidos, la Unión Europea, Naciones Unidas o la Organización de Estados Americanos, "el apoyo a la democracia ecuatoriana es vital". No obstante, también pasan por alto que, con Gutiérrez, Estados Unidos consiguió reforzar cinco oficinas de seguridad en el país (algunas ya existentes) enlazadas directamente al Comando Sur, con sede en Miami.

Según el diario El Comercio de Quito (30/03/05), estas oficinas son: Agregaduría de Defensa (DAO, por sus siglas en inglés), Agencia de Control y Fiscalización de Drogas (DEA), Grupo Consultivo y de Ayuda Militar (MAAG), Departamento de Seguridad Interna (DHS) y Agencia Nacional de Seguridad (NAS). La más importante es el MAAG, grupo militar, destinado a "...apoyar la democracia en el Ecuador y su buen récord de respeto de los derechos humanos, así como los objetivos de la política estadunidense en el país" (sic). Así, el concepto de ayuda "para seguridad" implica la "...provisión de equipo militar, entrenamiento y servicios de Estados Unidos al gobierno de Ecuador".
La mayoría de los cientos de militares estadunidenses que circulan por
territorio ecuatoriano se concentra en dos actividades coordinadas por el MAAG: campañas médicas y de seguridad (leáse, espionaje y organización de
paramilitares).

A ellos se suman los operarios de la base de Manta, en el litoral pacífico, ocupada por el Comando Sur desde 1999, cuando se firmó un acuerdo bilateral por 10 años. Y un objetivo largamente acariciado por el imperio desde mediados del siglo XIX: convertir en base militar el frágil ecosistema de Galápagos, patrimonio cultural de la humanidad.

El dinero que la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo (USAID) maneja en Ecuador llega mediante el Comando Sur. Lo mismo que los recursos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), a cargo de los proyectos de alcantarillado y potabilización en los poblados de la frontera norte. Pero tal como señala el sociólogo Guillermo Navarro, el propósito real apunta a controlar estos recursos porque la instalación de servicios en la frontera norte parte de sus intereses para intervenir en Colombia.

Las agencias de noticias internacionales callan o diluyen los pormenores y magnitud de la crisis política ecuatoriana. En efecto, el nombramiento en diciembre pasado de una Corte Suprema de Justicia afín a Lucio Gutiérrez buscaba anular los juicios pendientes de ex gobernantes como Abdalá Bucaram, Gustavo Noboa y el vicepresidente Alberto Dahik, lo que sucedió. En efecto, hubo malestar en las fuerzas armadas por el retorno del gángster Abdalá Bucaram de su autoexilio en Panamá, a inicios del mes. En efecto, dirigentes espurios de Guayaquil y Quito pescaban en río revuelto, animados por el descrédito de Lucio Gutiérrez en las encuestas más serias. En efecto, estos factores convergieron en el malestar nacional.

Sin embargo, las agencias omiten que 62 y 95 por ciento de los encuestados por la empresa Market rechazaban la gestión del gobierno en política económica y exterior. Opinión que fue creciendo desde el momento en que Gutiérrez se asumió como "principal aliado de George W. Bush en América Latina", y firme partidario del tratado del libre comercio.

Entonces, Gutiérrez dejó de ser visto como "populista". Hasta que el vaso se desbordó. El 11 de abril pasado, el general Richard Myers, jefe del comando de las fuerzas armadas de Estados Unidos y brazo derecho de Bush, condecoró al ex gobernante en Quito, agradeciéndole la inmunidad conferida a sus tropas en Ecuador. Previamente, en Bogotá, Myers declaró a la prensa que su país no toleraría "países perturbadores (sic) que en América Latina no cooperen en la lucha contra el terrorismo".

Simultáneamente, y a consecuencia de una nueva mayoría parlamentaria contraria al gobierno, la protesta popular y espontánea empezó a tomar forma. A finales de marzo, el salón del Congreso fue un campo de batalla. Volaron sillas, vasos con agua y botellas, y la explosión de una bomba de gases lacrimógenos evitó el conteo de votos para elegir nuevo fiscal general.

En la calle, las movilizaciones devinieron en auténticas oleadas de ciudadanos descontentos que protestaban por la política económica, la exoneración de los gobernantes involucrados en casos de corrupción, la destitución de los jueces de la Corte Suprema y, finalmente, un grito de consenso: "Lucio fuera".

Sin saber qué hacer con el descontento de ciudadanos independientes o
pertenecientes a las más diversas organizaciones, Gutiérrez dictó el estado de sitio en Quito (15 de abril). A la tétrica ceremonia del aspirante a seudodictador asistió la embajadora del terrorista Bush, la señora Kristie Kenney, quien durante todo el mandato del régimen depuesto entraba y salía a diario del Palacio de Carondelet (presidencial). Quien brilló por su ausencia fue el general Milton Aguas, jefe del ejército. Su oposición a salir en cadena nacional dio paso para que Gutiérrez ordenase su baja.

El "decreto de emergencia" no terminó de ser enunciado, y el pueblo de Quito se lo pasó por el arco de triunfo. En todos los barrios, sin excepción, la gente salió a las calles. Ante el silencio de los canales de televisión, la radioemisora La Luna, de alcance y prestigio profundo en la ciudadanía, se convirtió en una suerte de coordinadora de la movilización popular. Y cuando un grupo de personas se aproximó a la radioemisora con armas, gasolina y antorchas, topáronse con un fortín humano de contención, decidido a salvaguardar la libertad de expresión.

El ejemplo de La Luna fue seguido por otras radioemisoras, que empezaron a transmitir lo que en realidad estaba pasando. Los canales de televisión no tuvieron más remedio que "informar". En la madrugada del sábado 16, el cabildo quiteño resolvió pedir la renuncia del gobernante, quien a estas alturas se vio obligado a revertir el estado de sitio.

Dos deserciones importantes del equipo de gobierno llamaron la atención. La declaración de la primera dama y diputada nacional Ximena Bohórquez, ya enfrentada con su esposo en otras ocasiones, quien declaró: "yo también soy forajida", y la renuncia del comandante general de la policía, Jorge Poveda, quien manifestó su desacuerdo con la represión contra el pueblo de Quito. "Soy un hombre del pueblo", dijo Poveda.

Los vecinos levantaron barricadas en las principales vías de acceso a la ciudad, impidiendo el ingreso de los cientos de golpeadores pobres, traídos por el gobierno desde la costa y la Amazonia. Minuto a minuto, rodeado de al menos 4 mil efectivos, Gutiérrez era informado que 30 mil manifestantes desarmados venían rompiendo cercos y sorteando alambrados de púas, lluvia de gases y balas de caucho de las fuerzas represivas.

En la tarde de ayer, tras ser destituido por el Congreso (61 diputados de 100), Lució Gutiérrez abordó un helicóptero y huyó del país, con rumbo desconocido. El vicepresidente Alfredo Palacio, señor don nadie, juró como nuevo presidente constitucional de Ecuador.

¿Qué sigue? Nadie sabe qué sigue. Los pueblos del país andino continúan deliberando día y noche, sin mover el dedo del renglón: no al neoliberalismo, no al tratado de libre comercio, no a la dolarización, no a la entrega de los recursos naturales, no a la privatizaciones, no a la base militar de Manta, no a la inmunidad de las tropas yanquis, no al Plan Colombia, no al protectorado de Washington, no a los grupos oligárquicos financieros, no al racismo, no a las "comisiones de notables", no a los intelectuales vendidos, no a los partidos políticos tradicionales.

Una sola voz, "¡Que se vayan todos!", retumba en sierra, costa y Amazonia de Ecuador. "Que se vayan todos" y justicia para los responsables de la muerte de Julio García, cronista gráfico chileno-ecuatoriano caído cuando trataba de registrar atropellos impensables tres años atrás, cuando Lucio Gutiérrez concitó las esperanzas de un país abrumado de miseria y harto de confiar.

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Sábado, 23 de Abril de 2005 15:51 ;?> No hay comentarios. Comentar.


CHILE-VENEZUELA

Afirmando los lazos de integración latinoamericana



Caracas (Venezuela)- Red Voltaire
21 de abril de 2005

La visita del presidente chileno Ricardo Lagos a Venezuela, durante los días 19 y 20, constituyó un nuevo aliento en los vientos de integración que soplan en nuestra región.

Esta es la primera visita que el presidente Lagos realiza a Venezuela y la atmósfera de cordialidad y entendimiento así como las declaraciones de ambos presidentes frente a la prensa, parecen dejar zanjadas definitivamente antiguas fricciones entre ambos estados, provocadas a partir de opiniones emitidas por el presidente Chávez respecto a Bolivia y su salida al mar, que habían despertado susceptibilidad en el gobierno chileno. Más aún, este encuentro estuvo signado por la propuesta mutua de relanzar las relaciones entre ambos estados y llevarlas a una nueva etapa.

Dos actos oficiales integraron la agenda de esta visita. El presidente Chávez recibió a su homólogo chileno en el palacio de Miraflores, dónde ambos en reunión privada firmaron una declaración conjunta, así como participaron de la firma por parte de sus respectivos ministros de varios acuerdos a distintos niveles. Posteriormente, en los salones de un hotel de Caracas, con la presencia de ambos mandatarios, se instaló una rueda de negocios bilateral a la que acudieron 200 empresarios chilenos que acompañaron a Lagos y un número similar de empresarios venezolanos.

En sus declaraciones, ambos mandatarios coincidieron en diferentes temas y estuvieron de acuerdo en mancomunar esfuerzos en el logro de los objetivos comunes anunciados. Temas tales como la necesidad de lograr una Organización de Estados Americanos (OEA) capaz de constituirse en un foro relevante para la discusión de los problemas comunes a la región, a fin de que el tratamiento de estos problemas comunes vaya más allá de los contactos bilaterales; el apoyo de Venezuela a la candidatura del canciller chileno Insulza a la secretaría general de esta organización como una forma de acercarse a este objetivo; la necesidad de lograr sociedades más justas e incluyentes en nuestros países, capaces de superar el drama de la pobreza; la decisión de impulsar la integración económica como un paso hacia la integración total, reflejada en la intención de fortalecer y expandir el intercambio comercial; la búsqueda de fortalecer proyectos comunes en otros sectores, tales como el de la energía, el de la cultura y el de la ciencia y tecnología, fueron el centro de trabajo de este encuentro.

Igualmente durante el evento, ambos mandatarios estuvieron pendientes de la situación en el Ecuador, y lamentaron sus características, negándose a opinar al respecto hasta tener una mejor información de lo que estaba sucediendo.

El saldo de esta reunión parece ser un nuevo saldo positivo en los pasos por integrar el subcontinente y representa una afirmación de las intenciones de lograr avances hacia la Comunidad Sudamericana de Naciones.
Lunes, 25 de Abril de 2005 17:22 ;?> No hay comentarios. Comentar.


PREGUNTAS SOBRE CHILE

por Luis Sepúlveda (*)
El Mostrador - 21 de Abril del 2005

La semana pasada se realizó en la Casa de América, en Madrid, una jornada sobre literatura chilena, y a la hora de hablar de Chile quise hablar de lo mejor de mi país, de su gente esperanzada en alcanzar esa normalidad democrática que nos fue arrebatada y que, a quince años de terminada la dictadura aún no nos es devuelta en todo su esplendor, con todos los derechos garantizados. Lo mejor de Chile es su gente que, mayoritariamente, desea la plena normalidad de las instituciones, y la verdad por sobre los absurdos mitos que determinan gran parte de la realidad chilena.

Quise hablar de lo mejor de mi país, pero el fantasma del delincuente que asesinó, torturó, robó, hurtó, falsificó pasaportes y documentos mercantiles, sobornó, realizó compras fraudulentas y tantos otros delitos que día a día vamos conociendo, es, por desgracia, ineludible, y la mayoría de las preguntas del público aludían a la misma estupefacción que sentimos todos los chilenos: ¿cómo es posible que aún no se le juzgue? ¿cómo es posible que todavía no se embarguen todos sus bienes? ¿ por qué se tarda tanto en castigar su felonía y afán de rapiña?

Alguien del público que colmaba la sala Bolivar de la Casa de América, hizo un comentario que, pese a estar bien intencionado, era la repetición de un mito fraudulento. Dijo que el ejemplo de Pinochet ofendía la "tradición prusiana" del ejército chileno. ¿Qué tradición prusiana? ¿El casco alemán que usan en los desfiles?

Las tradiciones se fundan en un proceso de selección cualitativa, tienen raíces culturales, queda lo mejor de toda una experiencia, y es por esa misma razón que ningún ejército tiene ni puede tener tradiciones. Tal vez tengan costumbres, y si aludimos a los prusianos, estos tenían la costumbre del suicidio para lavar el honor mancillado. A qué militar chileno -salvo a los cómplices de sus robos- puede caberle la menor duda de que Pinochet ha enmierdado el hipotético honor castrense. Los prusianos ponían una pistola sobre la mesa del deshonrado, cerraban la puerta, y esperaban a que se diera un tiro.
¿Algún oficial chileno se atreve a poner la pistola en la mesa de Pinochet, de Contreras, de todos los responsables de la época más negra e innoble de nuestra historia? Dice Benedetti que un torturador no se redime con el suicidio, pero algo es algo, y es cierto.

Luego, en la misma Casa de América, otra persona mencionó el hecho, la realidad vergonzosa que significa la actual Constitución chilena, hecha a medida de los intereses de la dictadura y de sus cómplices de cuello y corbata. ¿Realmente no se puede redactar una constitución democrática, representativa de todos y todas los chilenos, y que esta sea refrendada en una consulta popular, democrática e imprescindible?
¿Qué y quién lo impide? ¿No nos merecemos una explicación al respecto?


Alguien más, aludió a otra de las peculiaridades del Chile actual, a ese 10% de la exportaciones de cobre -nuestra riqueza fundamental, de todos los chilenos-, que es propiedad del ejército. ¿Por qué? ¿Hasta cuándo? ¿Cuántos millones de dólares significa ese porcentaje y en qué se gasta? ¿Existe alguna justificación moral para que el ejército sea un estado dentro del estado? ¿Es acaso el precio que pagamos por la lenta recuperación democrática?

Todas y todos los chilenos tenemos derecho a imaginar y a desear un país en donde sea el poder civil y laico, el poder de los ciudadanos representados en un parlamento libre de cargos designados el que decida en qué se invierten los frutos de nuestra riqueza básica, porque nos pertenece a todos. Cada chilena y cada chileno es guardián de la soberanía, y sólo son soberanos los que deciden plenamente su propio destino. ¿Hasta cuando va a durar el tutelaje? ¿No somos una nación de costumbres sanas y de tradición -ahora sí que es válida la palabra-
democrática?

Quise hablar de lo mejor de mi país, de su gente llena de esperanza, de su imagen que no es la reflejada en la basura mercurial ni en los pasquines de Copesa, de sus anhelos democráticos que no se miden con baremos macroeconómicos ni con estadísticas fraudulentas que omiten el porvenir y la incidencia del presente en el mismo.

Y porque amo mi país hablé de sus hombres y mujeres, de su juventud porfiadamente empeñada en conquistar la felicidad y la justicia. Narré como escritor su presencia ordenada y pacífica en las calles de Santiago durante la marcha del Foro Social chileno, y su clamor durante el funeral de Gladys Marín.

¿Alguien escucha ese vox populi? ¿Alguien tiene los oídos limpios de basura cuartelera? ¿Alguna de las dos mujeres brillantes que concurren a las primarias de la Concertación se atreve a pasar a la historia como la mujer que restituyó a todas y todos los chilenos la plenitud cívica, democrática, civilizada, el orden justo de los pueblos nobles como el nuestro?

Y hubo muchas más preguntas como estas, hablando de Chile en la Casa de América.

Gijón, 18 de abril de 2005

(*)Luis Sepúlveda es escritor y adherente de ATTAC.

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Lunes, 25 de Abril de 2005 17:29 ;?> Hay 1 comentario.


MANDRAKE, NO ESTÁS SOLO

Por Andrés Monares Ruiz
EL Mostrador
- 25 de Abril de 2005

La propuesta de una posible subida de impuestos no cayó bien sobre todo entre el gran empresariado (obviamente por el patriótico motivo de resguardar el bienestar de todos los chilenos). Así, sus críticas sobre Nicolás Eyzaguirre, ministro de Hacienda, no se dejaron esperar. Pero además, hace rato que se viene criticando a la Concertación -personificada al respecto en el citado funcionario- por no incrementar el gasto social para llegar a sectores necesitados de la población. Esa encerrona hizo aflorar el mal humor del ministro. Pues, ¿cómo se podría gastar más en esos grupos mientras se coartan los medios de conseguir más dinero? Cual revival de “Los martes de Merino” (tributo que también Lagos viene realizando cada vez más seguido) señaló molesto que no es Mandrake, en referencia al mago de las historietas.

Evidente es la contradicción: un estado no puede incrementar su gasto si no tiene más entradas. Punto para Eyzaguirre. Sin embargo, es un poco paradójico que una vez establecido un tipo de estado que se priva de intervenir y se automutila gozoso, se caiga en cuenta que se exageró en el empeño. Ya hemos dicho en este espacio que al seguir el extremo neoliberalismo de Friedman -primero la dictadura y luego los maquilladores de la Concertación- en Chile se actuó “con el tejo pasado”. Ahora cualquier revisión del dogma, por mínima que sea, es considerada una aberración: los problemas causados por el neoliberalismo, o sus insuficiencias, se solucionan sólo con más neoliberalismo. O sea, en este caso, crecimiento y no impuestos: ¡jamás impuestos! Política monetaria, nunca fiscal.

Mas, al contrario de los modelos teóricos, los hechos vienen mostrando hace rato que subsidiar sólo a los más pobres de entre los pobres ya no es suficiente (si alguna vez lo fue). Y, como botón de muestra del éxito” del modelo, hasta la clase media viene clamando hace tiempo por ayuda. A la larga, la juerga consumista a la que se nos invitó no se quedaba sólo en artículos de mall a tres meses precio contado. Implicaba también los antaño llamados “servicios públicos”: salud, educación, pensiones, vivienda. Pues, se llegó a considerar normal que todo se pague. Todo y caro. Como el lucro máximo sería el único incentivo de los privados, su materialización en un egoísmo máximo siempre pasa los costos a los consumidores en el precio. El detalle es que se viene pagando con sueldos que no suben.

Por supuesto que el gran empresariado pondrá el grito en el cielo ante cualquier posibilidad de subir impuestos. Para ellos ha sido muy beneficiosa esta sociedad sin más unidad ni proyecto común que entregarles cuantiosas granjerías. Privilegios que un estado, mera comparsa de sus negocios, ha llegado a legitimar a través de la legislación. No obstante, como supuestamente desapareció la política esgrimen argumentos “técnicos”: subir los tributos desincentiva la inversión, pone trabas a la productividad o coarta a los emprendedores.

Ya nadie se acuerda que los impuestos (más todavía su aspecto en verdad relevante: en qué se gastan) son parte de una concepción que concibe un país como una comunidad solidaria con intereses obviamente comunes. Por el contrario, en las actuales condiciones, ¿en qué radica la conveniencia de ser chileno?, ¿entrega el país algo más que un escenario donde residir?

A pesar de que muchos sigan con la cantinela de aumentar la productividad, ¿no es ya tiempo que una vez por todas nos convenzamos de la ineficacia de esa única opción para redistribuir la riqueza? Yo hubiera usado “falacia” en vez de “ineficacia”, mas utilizaré ese término “técnico” para no ser acusado de populista por los realistas (a pesar que es evidente quiénes son en verdad los populistas de promesas falaces y quiénes los que critican desde los hechos).

A mayor crecimiento del gran empresariado viene aumentando la cesantía o al menos se ha estancado el empleo: su meta es el lucro, no crear trabajo o sólo servirse de él para lucrar. ¿Cuántas veces habrá que repetirlo? Como asimismo que por resultado de este modelo y su exigencia de competitividad que determina bajos salarios, ¡Chile es uno de los países con peor redistribución del ingreso del mundo! Esta grave y vergonzosa situación -silenciada descaradamente por el empresariado, el gobierno, la oposición y la intelectualidad liberal- ha llegado a tal nivel que en el exterior ya nos empieza a acusar de dumpig laboral.

Entonces, no sólo el gobierno está complicado por no tener dinero para afrontar gastos necesarios (requerimientos que sólo ayer supuestamente estaban prontos a desaparecer por la magia del mítico círculo virtuoso del crecimiento económico). Por eso, calma Mandrake. Si te sirve de algún consuelo, no eres el único con tales problemas. En realidad, en Chile gracias a tu granito de arena (nada despreciable como ministro de Hacienda) son millones los que tampoco tienen dinero suficiente para cubrir todas sus necesidades. Ahora bien, no sé si cuando se den cuenta de lo que implica tu trabajo te comprendan o solidaricen contigo en el presente trance en que te encuentras. Pero, por ahora, aún no se percatan de que hay algo raro en estar orgullosos por las cifras macroeconómicas del país y al mismo tiempo tener que hacer magia para llegar a fin de mes con sus suelditos.

Tal vez, para no sentirte un mago solitario, puedes conversar con tus numerosos colegas: los jubilados, los pensionados, los estudiantes de educación superior, los usuarios de las ISAPRE, los pequeños y medianos empresarios, los empleados, los subempleados... Y no te preocupes, no tienes que ir a esos suburbios marginales tan lejanos y desagradables para encontrar a esas personas. La clase media vive mucho más cerca. Ellos, como los pobres, sufren del mismo modo por ese extraño fenómeno económico inversamente proporcional: a menos chorreo más se ahogan.

(*) Antropólogo, profesor en la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile.

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Martes, 26 de Abril de 2005 11:10 ;?> No hay comentarios. Comentar.


LA GUERRA COMO NEGOCIO PRIVADO

Por Roberto Bardini
Bambú Press
- México - 24 de abril de 2005

En la mañana del 21 de abril de 1918, Manfred von Richthofen, as de la aviación alemana conocido como el Barón Rojo, cae abatido en Vaux-sur-Somme (Francia). El aristócrata prusiano ha derribado 80 aeroplanos, el récord más alto de la Primera Guerra Mundial. Admirado por camaradas, adversarios e historiadores, se le considera un 'caballero del aire'. Al morir, le falta un mes para cumplir 26 años.

Cuando el avión de Von Richthofen se precipita, un compatriota avanza cuerpo a tierra en suelo francés, en la primera línea de fuego. Se trata del teniente Ernst Jünger, de sólo 23 años, jefe de un grupo de choque. En su mochila, lleva libros de Nietzche y Schopenhauer. El joven oficial bate otro récord: resulta herido 14 veces. Por su valor, es condecorado con la Cruz de Hierro y la Orden al Mérito, la más alta distinción del ejército alemán, creada por el emperador Federico II. Jünger también participará en la Segunda Guerra Mundial y morirá apaciblemente en 1998, a los 102 años de edad, dejando una gran obra literaria. En Tempestades de Acero, el 'filósofo guerrero' relata: "La guerra nos había arrebatado como una borrachera. Habíamos partido hacía el frente bajo una lluvia de flores, en una embriagada atmósfera de rosas y sangre. Ella, la guerra, era la que había de aportarnos aquello, las cosas grandes, viriles, espléndidas. La guerra nos parecía un lance viril, un alegre concurso de tiro celebrado sobre floridas praderas y la sangre era rocío".

Antes de enrolarse, a los 18 años, Jünger se había fugado de la casa paterna para incorporarse a la Legión Extranjera Francesa. El futuro escritor permaneció poco tiempo en un cuartel de Sidi Bel Abbès (Argelia) y, a pedido de su padre, regresó a Alemania para continuar sus estudios. Su novela Juegos Africanos es resultado de esa experiencia.

Algunos intelectuales de renombre pasaron por la Legión en algún momento de sus vidas. Entre ellos se cuentan el dramaturgo francés Jean Genet, creador del 'teatro del absurdo', y el escritor de origen húngaro Arthur Koestler, autor de El Cero y el Infinito. También el abogado y periodista estadunidense Joseph Pulitzer, cuyo nombre identifica al premio anual que se otorga a profesionales destacados, fue en su juventud un soldado de fortuna.

Pero los tiempos cambian. La Legión Extranjera fue perdiendo aquel halo de romántica aventura y se transformó en una rama profesional del ejército francés, con altos niveles de exigencia. Hoy, los legionarios participan fundamentalmente como cascos azules en las misiones de paz de la Organización de Naciones Unidas.

Sin embargo, aún existen soldados de fortuna repartidos en varios países del mundo. No los guían ni el heroísmo ni la búsqueda de gloria, sino los altos salarios en dólares. Sus jefes no se parecen al barón Manfred von Richthofen ni a Ernst Jünger; son gerentes y ejecutivos que se benefician de una nueva modalidad: la 'privatización' de la guerra, sobre todo si es una guerra sucia.

Extremadamente bien pagados

Barry Landoex, productor del programa 60 Minutos, de la CBS, los llama 'la hermandad de los extremadamente bien pagados'. Son mercenarios que trabajan para empresas de seguridad privada y están en alrededor de 50 países, fundamentalmente en los Balcanes, Medio Oriente, Africa Central y el Sudeste asiático. Estas compañías, dirigidas por altos oficiales retirados del ejército, también tienen contratos con Colombia y Guatemala.

Las firmas privadas estadounidenses, británicas e israelíes ofrecen una amplia gama de servicios: seguridad a corporaciones multinacionales petroleras y mineras, entrenamiento a soldados y policías locales, tareas logísticas, protección personal, distribución de correo y alimentos.

"En los últimos años, han operado mercenarios en Liberia, Pakistán, Ruanda y Bosnia. Protegen al presidente de Afganistán, Hamid Karzai, construyeron el centro de detención en Guantánamo (Cuba) para supuestos miembros de Al Qaeda y son una pieza clave de la guerra contra la droga en Latinoamérica", escribió Barry Yeoman en la edición mayo-junio de 2003 de la revista Mother Jones.

La 'privatización' de la guerra ofrece una considerable ventaja al gobierno de Estados Unidos: cuando las víctimas -y han sido varias- pertenecen las compañías contratistas no se incluyen en el recuento militar oficial.

Soluciones globales

Según The New York Times, Gran Bretaña posee el mayor número de organizaciones mercenarias que operan contratos valuados en mas de 150 millones de dólares.

Pero sin duda Estados Unidos cuenta con la más importante de estas empresas: Blackwater Corp. "Tenemos una presencia global y ofrecemos entrenamiento y soluciones tácticas para el siglo 21... Entre nuestros clientes figuran agencias policiales federales, el Departamento de Defensa, el Departamento de Estado, el Departamento de Transporte, entidades locales y federales de todo el país, corporaciones multinacionales y países amigos de todo el mundo", dice la página web de la empresa.

Blackwater, fundada en 1997, creció gracias a contratos del Pentágono. Tiene su sede en Carolina del Norte y posee oficinas en McLean (Virginia), cerca del cuartel general de la CIA.

En el 2002 la compañía obtuvo un contrato de cinco años con la marina por más de 35 millones de dólares para capacitar personal en tareas de 'protección, seguridad para abordar buques, técnicas de búsqueda y encautamiento, y misiones de vigilancia'.

Otra compañía privada es Military Professional Resources Inc (MPRI), con sede en Virginia. Su publicidad asegura que puede movilizar 12.500 ex combatientes. Sus elementos entrenan soldados en Kuwait y Sudáfrica. Al frente de MPRI está el general retirado Carl Vuono, ex jefe del estado mayor del ejército durante la invasión a Panamá y la guerra del Golfo Pérsico.

La firma Global Risk tenía a mil cien hombres en Irak. Ocupaba el sexto lugar entre las potencias de la coalición invasora, ubicada entre Italia y España.

Ganancias millonarias

Doce años atrás, la proporción en cualquier lugar del mundo entre 'contratistas' y soldados era de uno a cien. Actualmente se estima que sólo en Irak podría haber un 'contratista' por cada seis o diez
soldados.

Para mejorar su imagen pública, una docena de corporaciones militares privadas unieron fuerzas en la llamada Asociación Internacional para las Operaciones de Paz. Su director, Doug Brooks, asegura no se trata de despistar ni de lavar la cara a las polémicas empresas. 'La paz y la estabilidad son siempre más rentables que las guerras', afirma Brooks. 'Pero las guerras existen, y nosotros salimos al encuentro de unas
necesidades que están ahí'.

Peter Singer, analista del centro de estudios Brookings Institution y autor del libro Corporate Warriors, afirma que estas compañías generan en todo el mundo negocios por cien mil millones de dólares.

Hoy, una tercera parte de las funciones del Ejército de Estados Unidos está en manos privadas, incluyendo el manejo y mantenimiento del avión presidencial Air Force One. Se cree que el gobierno de George W. Bush aspira a repartir el pastel bélico entre 'contratistas', hasta dejar la proporción en mitad y mitad.

En la modalidad de las guerras actuales, ni el barón Manfred Von Richthofen ni el 'filósofo guerrero' Ernst Jünger tendrían lugar en las filas de ningún ejército. El patriotismo, la caballerosidad y la elegancia fueron sustituidas por el marketing, los subcontratos y la tercerización.
Martes, 26 de Abril de 2005 11:12 ;?> No hay comentarios. Comentar.


DIARIO DE UN POETA CHILENO

quezada.gifPor Aristóteles España

“El Año de la Ira, Diario de un poeta chileno en Chile” (Bravo y Allende, Editores, Santiago, 2004), es el último libro del escritor, crítico literario y ensayista, Jaime Quezada (Los Angeles, 1942). Se trata de un texto donde el autor reconstruye sus vivencias ocurridas los días posteriores al Golpe de Estado en Chile. El día anterior había participado de una reunión en la Sociedad de Escritores y a primeras horas de la mañana lo llaman por teléfono para que sintonice Radio Magallanes donde alcanza a escuchar el último discurso del Presidente Salvador Allende.

Es un libro de reflexiones, de dudas; piensa en Vicente Huidobro cuando dice que “el odio es la debilidad de los débiles”, en cronistas como Alberto Blest Gana, Benjamín Vicuña Mackenna, Vicente Pérez Rosales, cuando retratan desde diversos ángulos escriturales los avatares de su tiempo. Este Diario da cuenta de un mundo que fue, con todo el vértigo y la emoción de aquellos días trágicos para este país. “Con la muerte del Presidente Allende muere también Chile, este país hasta ayer no más civilísimo, del civis político y del civis social. Ahora todo está consumado. Ecce homo. Este pueblo del dolor”, dice Jaime Quezada.

Por las páginas de este libro se escucha el ruido de los helicópteros y se ven las luces de los rayos potentes que buscan enemigos en las calles nocturnas de un Santiago con Toque de Queda. Se reproducen panfletos que circulaban de mano en mano, tanto de la Resistencia contra la Junta Militar como de aquellos que se mofaban del gobierno de la Unidad Popular, como en los días que circulaban festivas versainas e irónicas coplas tras la muerte del Presidente Balmaceda en 1891.

El autor revisa la historia de las últimas décadas antes de la irrupción militar; piensa en Gabriela Mistral, los escritores y pensadores que han ido fundando un Chile lleno de misterios, de locas geografías. Se va enterando de los Consejos de Guerra, de los fusilamientos, en las detenciones masivas de intelectuales, poetas, dirigentes sociales, profesionales de distintos ámbitos. La acusación es “Traición a la patria”. “Qué es la patria?”, se pregunta. “”Un invento?”, “Una ficción”?. “Nadie es la patria dice Borges, ni siquiera el tiempo cargado de batallas, de espadas y de éxodos. Nadie es la patria, pero todos lo somos”.

Una característica de este libro es la soledad interior. Tiempos de miedo, oscurantismo, dolor, con cartas de amigos dispersos por el planeta como el caso del poeta Gonzalo Millán, quien desde su exilio en Costa Rica le escribe y cuenta que se va a vivir a Canadá. Y el retorno del Premio Nacional de Literatura Humberto Díaz Casanueva, y sus recuerdos de Pablo Neruda en Isla Negra. También está presente en todas sus páginas, casi sin nombrarlo, el Dictador.

“El año de la ira” es un retorno a viejos callejones y bosques que se van desdibujando con los años. Por eso la importancia de rescatar del olvido los espacios donde alguna vez habitó la alegría y permanecen aún intactos los sueños de futuro.

Jaime Quezada es autor –entre otros textos- de “Las palabras del fabulador” (Premio “Alerce”, 1968; “Astrolabio” (1976); “Huérfanías” (1985); “Un viaje por Solentiname” (1987); Estudioso e investigador de la literatura chilena y latinoamericana ha publicado ensayos y antologías sobre Gabriela Mistral, Ernesto Cardenal, Nicanor Parra. Fue Presidente de la Sociedad de Escritores de Chile (1989-1991) y representante del Presidente de la República en el Consejo Nacional del Libro y la Lectura (1994-2001).

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Sábado, 30 de Abril de 2005 16:37 ;?> No hay comentarios. Comentar.


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