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01/12/2005


REDESCUBRIMIENTO DE UGARTE

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Manuel Ugarte (1878 - 1951) 

EN UN NUEVO ANIVERSARIO DE SU MUERTE

(2 DE DICIEMBRE DE 1951) 

“Los latinoamericanos deben tender a formar una confederación contra el panamericanismo, porque el Río Grande no solamente es la frontera de México sino de la América Latina” – Manuel Ugarte.


Por Jorge Abelardo Ramos
Febrero de 1985
 

Tengo en mis manos un retrato amarillento y algo borroso, de ambigua retícula. Una muchacha francesa, con una chispa maliciosa en los ojos, observa arrobada a un criollo sereno, bien plantado. Es su marido. Joven todavía, en su pelo rizado se advierten canas. El criollo, de traje, corbata y ancho cuello de camisa a la moda, luce bigotes recortados a la 1914 y un aire formal. Ella se llama Therese. El marido es Manuel Ugarte, un argentino en el destierro. La escena se fija en un solemne estudio de Niza. Son años felices. Las catástrofes del siglo XX aún se incuban en el inescrutable provenir. Pero Ugarte vive su estadía europea con melancolía. 

No era para menos, pues en la irresistible Argentina del Centenario, orgullosa y rica, el emporio triguero del mundo, no había lugar para él. No solamente porque, como decía Miguel Cané, escribir una página desinteresada en Buenos Aires equivalía a recitar un soneto de Petrarca en la Bolsa de Comercio, sino a causa de que Ugarte iría a desenvolver su vida contra la lógica de la factoría euro-porteña: era socialista, aunque criollo y católico; argentino, pero hispanoamericanista. Si bien es cierto que lucharía por la neutralidad en las dos guerras inter-colonialistas del siglo, debería hacerlo contra la opinión dominante del rupturismo demo-izquierdista favorable a las potencias democráticas; más tarde, asumiría la defensa de la industria nacional y de la clase obrera en un país agropecuario, librecambista y antiobrero. En fin, al final de su vida, apoyó al Coronel Perón y fue su Embajador en México. La obra de Ugarte no fue publicada nunca en la Argentina. El único libro que vio la luz entre nosotros, lo publiqué yo en 1953 cuando Ugarte había muerto ya hacía dos años.

En realidad, se había convertido en un muerto civil mucho tiempo antes. Sin el respaldo de un partido, de una capilla, de los grandes diarios, o del orden vigente, ningún editor manifestó nunca el menor interés por publicar algún libro de Ugarte. Semejante maravilla se explica porque la formación del gusto público, en 1914 o en la actualidad, corría por cuenta de los intereses creados por la oligarquía anglófila y su dócil clientela de la clase media urbana, en suma, el cipayo ilustrado, que se cultiva a la orilla de los grandes puertos de la América Latina. La norma de prestigio consistía en que lo bueno se impone. Según el sociólogo alemán Levin Schucking, corresponde formularse la pregunta siguiente: ¿no será que aquello que se impone es lo que después se considerará bueno?

Mi relación personal con Ugarte se redujo a una carta y una frustrada llamada telefónica. En 1949 le envié a Cuba, donde era Embajador, un ejemplar de América Latina: Un país. Me agradeció el libro con unas líneas. En 1951, vivía yo en España. Un día de diciembre lo llamé por teléfono a su casa, pero había viajado a Niza, donde conservaba un pequeño departamento. Tito Livio Foppa, el Cónsul General en Barcelona, me informó días más tarde que Ugarte había muerto en Niza. No me ocultó el consul su creencia en un suicidio. Esto último nunca fue esclarecido. Al regresar de Europa, en 1953, edité El Porvenir de América Latina. Escribí un estudio preliminar, como tributo de homenaje al gran precursor, desaparecido en la oscuridad más completa. Al año siguiente, en noviembre de 1954, organicé una Comisión de Homenaje. Recibimos los restos de Ugarte en el puerto de Buenos Aires, que llegaron con aquella Therese Desmard cuya foto hoy miro a través del tiempo.

Declinaba el gobierno de Perón. Un silencio sepulcral reinaba sobre la República, en cuyo subsuelo toda la reacción conspiraba. Pugnaban por derribar a Perón tanto la agónica partidocracia democrática, como la izquierda cosmopolita y el nacionalismo puramente retórico de ciertos grupos de la derecha antiobrera. En ese momento, Therese Desmord regresó al país con los restos de Manuel Ugarte.

Enseguida organizamos en el salón “Príncipe George” un Funeral Cívico en su homenaje. Hablaron en el acto Carlos María Bravo, Rodolfo Puiggrós, John William Cooke y yo. Corría el mes de noviembre. A pesar de la tensión reinante, congregamos unas cuatrocientas personas. Salvo el Presidente Perón, que envió un telegrama de adhesión, ni el gobierno ni el peronismo oficial se hicieron presentes. Y, va de suyo, nadie de la “inteligentzia” llamada argentina. Soplaba un viento gélido y en el espíritu colectivo palpitaban sórdidos presagios. La contrarrevolución democrática estaba en marcha. El año 1955, año clave para explicar la profundidad de la crisis orgánica que se abatió sobre la sociedad argentina, ya estaba a la vista. 

Al rendir justicia histórica a la solitaria lucha de Manuel Ugarte, no perseguía yo un simple propósito de vindicación personal, por legítima que fuese. Ugarte resumía en su largo exilio el infortunado destino del pensamiento nacional. Y nosotros veíamos reflejarse en su peripecia individual la suerte que corrían los disconformistas y rebeldes de todos los tiempos en un país semicolonial. Exiliados en el espacio o en el tiempo, en la geografía o la historia, emigrados interiores gracias al olvido organizado, la desfiguración o la murmuración histórica, todos los revolucionarios, que ambicionábamos una patria nueva de un modo u otro, diferencias políticas aparte, sufríamos tribulaciones similares a las de Ugarte.

Decidí titular el ensayo sobre el Precursor, Redescubrimiento de Ugarte. Desprendido del volumen de Ugarte El Porvenir de América Latina, al que servía de prólogo, el ensayo hizo una vida propia y fue reeditado varias veces en la Argentina y en España. Ofrezco a la paciencia del lector aquel prólogo de 1953, con los retoques piadosos que la geriatría literaria exige a un viejo texto.

Jueves, 01 de Diciembre de 2005 19:53 Autor: aonike. ;?> No hay comentarios. Comentar.


PENSAMIENTOS DE MANUEL UGARTE

20051202002201-ugarte1.gif“Debemos ser altiva y profundamente patriotas... Si no queremos ser mañana la raza sojuzgada que se inclina medrosamente bajo la voz de mando de un conquistador audaz, tenemos que preservar colectivamente, nacionalmente, continentalmente, el gran conjunto común de ideas, de tradiciones y de vida propia fortificando cada vez más el sentimiento que nos une, para poder realizar en el porvenir... la democracia total que será la PATRIA GRANDE del mañana”
(4 de abril de 1912) - Conferencia en la Federación Obrera de la República del Salvador

“Soy un hombre sereno y amigo de la paz pero ante la agresión sistemática, ante la intriga permanente, ante la amenaza manifiesta, todos los atavismos se sublevan en mi corazón y digo que si un día llegara a pesar sobre nosotros una dominación directa, si naufragaran nuestras esperanzas, si nuestra bandera estuviera a punto de ser sustituida por otra, me lanzaría a las calles a predicar la guerra santa brutal y sin cuartel, como la hicieron nuestros antepasados en las primeras épocas de América, porque en ninguna forma ni bajo ningún pretexto podemos aceptar la hipótesis de quedar en nuestros propios lares en calidad de raza sometida ¡Somos indios, somos españoles, somos latinos, somos negros, pero somos lo que somos y no queremos ser otra cosa!” (1912)


ESTADOS UNIDOS Y NOSOTROS

”De dónde sacarían los Estados Unidos la eficacia de su acción, la fuerza de sus penetraciones, el éxito inagotable de su perpetua intriga, sino de la avidez de nuestros hombres de negocios, de la ambición subalterna de nuestros políticos, de la falta de conciencia superior de los pequeños grupos nacionales, de las discusiones entre las repúblicas hermanas, de nuestro caos social, en fin, donde todos dentro de la ciudad aspiran a gobernar, donde todas las regiones dentro de la nación se disputan la primacía, donde todas las naciones dentro de la América hispana se despedazan en la inconsciencia de un delirio fratricida que nos lleva a abrir las puertas al enemigo de afuera para saciar rencores, apetitos o represalias en detrimento del hermano”.

"El porvenir de la América española" (1910)

Jueves, 01 de Diciembre de 2005 20:14 Autor: aonike. ;?> No hay comentarios. Comentar.

02/12/2005


MAIHUE

20051203022850-lagos.jpg
SUBDESARROLLO, MESTIZAJE E INTEGRACIÓN
Prof. Pedro Godoy P.
Centro de Estudios Chilenos CEDECH
El naufragio lacustre que enluta a la X Región es el equivalente civil de la hecatombe
castrense de Antuco. En síntesis, por efecto del centralismo la Capital se regocija de sus
logros exhibiendo al país como "moderno" y divorciado de Iberoamérica. Es la punta visible
del témpano -"iceberg", dirán los siúticos-, pero la base es de pobreza y frustración y
sumergida en el atraso. Conscriptos con indumentaria inadecuada que se convierten en
barras de hielo mientras la cúpula sacrifica millones en adquisición de artefactos bélicos
que generan clima de guerra fría con los Estados vecinos, incrementan la dependencia y
endeudan a la república. 
Una barcaza diseñada para siete pasajeros es abordada por una treintena de modestos
campesinos. En cuarteles y campos asoma el subdesarrollo y se desmiente el supuesto
milagro producido por el "modelo neoliberal".
Los reclutas y los campesinos con apellidos hispanos y amerindios y su pobreza contrastan
con La Dehesa, las top models y los "rostros" de la TV... Son la otra patria chilena: criolla en
lo raigal y marginada en lo económico. En torno al lago, hoy de duelo, no están los mapuches
-¿captarán el dato nuestros docentes y alumnos?- sino los huilliches. Hubo ceremonial funerario
mixto, es decir, indocristiano. No podía ser de otro modo, porque somos parte del "pequeño género
humano mixto" aludido por Bolívar y Gabriela Mistral.
Lo conosureño lo representa Manuel Santibánez, arriero argentino que, al despuntar el siglo XX, casose
con la hija del lonco Calcumil cofundando la familia mayormente damnificada por la catástrofe. Maihue y
Antuco -emblemas del Chile mestizo, pobre y suramericano- desmienten a nuestros "blancones"
con su discurso chauvinista y europeizante.

 
Viernes, 02 de Diciembre de 2005 21:51 Autor: aonike. ;?> Hay 1 comentario.


BOLIVIA: LA AGONÍA NACIONAL

20051203023113-d75505morales130p-1-.jpgPor Andrés Soliz Rada

Bolivia agoniza, pero no sólo por la voracidad de las petroleras, la maldad de los organismos financieros o la ambición de las oligarquías vecinas. Agoniza por su crisis espiritual, porque su “ajayu” (palabra aymara que significa alma) está casi desintegrada.

Cuando miles de comerciantes exigen que continúe la venta de ropa usada de EEUU (prohibida en toda la región), lo que ocasiona el cierre de fábricas y talleres, se advierte que la crisis ha alcanzado a sectores populares.

Cuando las FFAA observan impasibles la entrega a EEUU de 28 mísiles defensivos (de corto y mediano alcance), donados por China Popular, para que sean desactivados y luego devueltos como chatarra, se comprueba que carecen de dignidad.

Cuando el candidato presidencial del MNR, Michiaki Nagatani, es aplaudido por asegurar que seguirá pagando a los mayores de 65 años un bono solidario (BONOSOL), cuyo monto (250 dólares al año) es el mismo para un paupérrimo campesino o para el plutócrata Gonzalo Sánchez de Lozada (GSL), con lo que se dilapidan los recursos de la liquidación de las empresas estatales, se engaña al país al decirle qué saldrá de la miseria por el camino de la limosna. ¿Qué hubiera pasado si los europeos occidentales utilizaban los dineros del Plan Marshall para repartirlo entre sus ancianos?

Cuando llega a la sede de gobierno el Presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), José Céspedes, después de vociferar la consigna ¡Independencia!, ¡Independencia!, en una reunión pública de Santa Cruz, (“El Deber” 18-06-05), sin que nadie critique su actitud, se demuestra que el fatalismo disgregador ha adormecido a columnistas y comunicadores sociales. Cuando los disgregadores de Bolivia hacen firmar libros a favor del separatismo sin que existan respuestas por la unidad nacional, se comprueba que la capacidad defensiva de los bolivianos es inexistente.

Cuando muchos cooperativistas mineros se oponen a la reorganización de la Corporación Minera de Bolivia (COMIBOL), en alianza con las transnacionales, y sindicalistas de YPFB que impulsaron la liquidación de la estatal petrolera pretenden repetir sus tropelías, ahora que la empresa ha sido reflotada, sin que la sociedad los condene, debe aceptarse que el debilitamientos de la conciencia nacional ha llegado al movimiento obrero. COMIBOL y YPFB pueden ser reorganizadas sin las lacras de la corrupción que las corroyeron.

Calles y caminos son cotidianamente bloqueados, con frecuente financiamiento de ONGs, por motivos nimios. No existe preocupación por el país en su conjunto. Muchos creen que los problemas serán resueltos con una Asamblea Constituyente, a realizarse después de las elecciones presidenciales del 18 de diciembre. Están equivocados, porque en estas elecciones se elegirán prefectos departamentales, que antepondrán la región al país y obstaculizarán la reconstitución del Estado Nacional.

Casi la mitad de la población deposita su esperanza en Evo Morales, el primer indígena, con visión nacional, que ocuparía la presidencia de la República. Me sumo a esa ilusión, pero siempre y cuando su acompañante a la vicepresidencia, Álvaro García Linera, abandone su prédica de “nación aymara”, con derecho a territorio propio, a parlamentarios “originarios” y manejo autónomo de recursos naturales. Hasta ahora nadie ha trazado diferencias claras entre indígenas y mestizos o entre territorios de unos o de otros. Por el contrario, la base de la nación es indo mestiza. Pero en tanto el indigenismo a ultranza es sólo testimonial, detrás del separatismo regional están las transnacionales que pretenden controlar el gas de Tarija y Santa Cruz, para beneficio de sus filiales y socias asentadas en Chile, Argentina y Brasil.

Existe poco espacio para la esperanza. Aunque el “ajayu” de Tupak Katari, de los protomártires de la independencia y de patriotas como Busch, Villarroel, Almaraz, Quiroga Santa Cruz y Ortiz Mercado puede aún lograr que el MAS forme parte de un Movimiento Nacional más amplio y unitario, desprovisto de fundamentalismos indigenistas y capaz de salvar a Bolivia.

 

Viernes, 02 de Diciembre de 2005 22:00 Autor: aonike. ;?> No hay comentarios. Comentar.

03/12/2005


MANUELA SAÉNZ

20051203184154-ide006-1-.jpg

Retrato Manuela Sáenz

(Según Oswaldo Viteri) 

 

LA INSEPULTA DE PAITA


Pablo Neruda

Ella se fue, diseminada,
entre las duras cordilleras
y perdió entre sal y peñascos
los más tristes ojos del mundo,
y sus trenzas se convirtieron
en agua, en ríos del Perú,
y sus besos se adelgazaron
en el aire de las colinas,

y aquí está en la tierra y los sueños
y las crepitantes banderas
y ella está aquí, pero ya nadie
puede revivir su belleza.

 

Sábado, 03 de Diciembre de 2005 14:30 Autor: aonike. ;?> No hay comentarios. Comentar.


CHILE

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EL DERECHO A VOTAR EN EL EXTERIOR

Por RAFAEL ARAYA MASRY
Especial para "Río Negro" - Sábado 3 de diciembre de 2005

A pocos días de las elecciones presidenciales y parlamentarias en Chile, vuelve a estar sobre el tapete una de las tareas pendientes de la democracia: el derecho a que los chilenos que residen en el exterior puedan emitir su voto en sus países de residencia para elegir a sus autoridades. 

Cuando se negoció la salida de Augusto Pinochet del gobierno de Chile, luego de la categórica derrota que el dictador sufrió en el plebiscito de 1988 –en el que se suponía seguro triunfador–, pocos pensaban en las leyes y normas "de amarre" que la dictadura les dejaba como legado a los chilenos y de las que ha sido extremadamente difícil salir. Tal vez entre las más paradigmáticas estén la que les impide a los chilenos votar en el exterior, la que crea la "institución" de los senadores designados por diferentes poderes públicos del Estado, la condición de senadores vitalicios para todos los ex presidentes de la República (excluido Patricio Aylwin e incluido Pinochet), el sistema electoral binominal y los preceptos legales que hacen necesarias ciertas mayorías parlamentarias calificadas para modificar la Constitución del país. Pero nos centraremos en el derecho a votar en el exterior. 

Junto con el golpe de Estado de 1973 que derrocó al presidente constitucional de Chile, el Dr. Salvador Allende, la represión desatada por la dictadura y las terribles condiciones económicas en que se sumió el país empujaron a más de un millón de chilenos fuera de las fronteras. Algunos, siendo perseguidos, lograron escapar o fueron condenados al exilio por el régimen militar; otros partieron por el miedo imperante en la sociedad chilena y otros, en busca de un futuro más digno para sí mismos y para los suyos. Cualquiera sea la razón que cada chileno tuvo para emigrar, lo cierto es que sólo en la República Argentina llegó a haber cerca de un millón de ellos extendidos por toda la geografía, pero principalmente en la región patagónica: Neuquén, Río Negro, Chubut y Santa Cruz. Son personas que han aportado al desarrollo político, humano, laboral y cultural de un país que les abrió generosamente sus puertas y los acogió como iguales en momentos en que los chilenos llegaban con las heridas abiertas por los padecimientos sufridos a manos de la dictadura. 

Con frío cálculo matemático y electoral, y teniendo en cuenta este antecedente, la derecha parlamentaria se ha opuesto tenazmente y de manera permanente a aceptar la posibilidad de que los chilenos en el exterior puedan votar cada vez que en ese país hay elecciones. Saben que la correlación de fuerzas les es desfavorable. Entonces –y a partir de ese precepto– se ha condenado sistemáticamente al ostracismo electoral a todo chileno que resida fuera del territorio nacional. 

Han pasado tres gobiernos de la Concertación, una alianza que nació para enfrentar a la dictadura, nos encontramos ante un casi seguro nuevo triunfo de esta coalición, encabezada esta vez por la Dra. Michelle Bachelet, y el tema seguirá pendiente de resolución a la espera de contar con la fuerza parlamentaria suficiente para modificar sustancialmente las más perversas leyes de la Constitución, aquellas que han permitido la supervivencia de enclaves autoritarios propios de los tiempos de la dictadura, aquellas que permiten que si una lista no dobla en votos a la otra, sea elegido un candidato por fórmula, desechando el poder real del voto de la mayoría. 

No obstante, también hay avances. Con la reforma constitucional de agosto último, se han restituido importantes derechos cercenados por la dictadura militar, como el derecho inalienable del presidente de la República a nombrar y destituir a los comandantes en jefe de las FF. AA., el derecho a la doble nacionalidad (cosa muy importante para todos los nacidos en la Argentina hijos de padre y/o madre chilenos) y el carácter del Consejo de Defensa del Estado como órgano de consulta y no resolutivo. En fin, un nuevo avance democrático en el desarrollo político del país. 

Pero hay tareas pendientes; una de ellas es el poder ejercer el derecho ciudadano de votar dondequiera que uno se encuentre. Por el momento, las cosas siguen como están. Sin embargo, los chilenos en el exterior se organizan cada vez más para que esto sea modificado y, mientras no lo sea, se dan maña para conseguir que la mayor cantidad de compatriotas inscriptos en los registros electorales concurra a Chile a emitir su voto el próximo 11 de diciembre. Todo sea por mantener erguido el espíritu cívico y ciudadano que hace grandes a los países y a los pueblos.
 

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Sábado, 03 de Diciembre de 2005 14:52 Autor: aonike. ;?> No hay comentarios. Comentar.


ROSA NÚÑEZ PACHECO

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DOCENTE Y ESCRITORA PERUANA

Presentación: Aristóteles España

Rosa Núñez Pacheco, (Arequipa, Perú, 1971) escritora y docente de la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa en la Escuela de Literatura y Lingüística, viajó a Chile en el mes de noviembre, a participar en el X Encuentro Internacional de Escritores realizado en la Provincia de Chañaral, y en la III Región de Copiapó en el norte chileno, evento organizado por la Corporación Cultural de dicha región que dirige el escritor Omar Monroy. Doctorada en Ciencias Sociales, forma parte del equipo editorial de la revista “Apóstrofe” de la misma Casa de Estudios Superiores.

Ha publicado ensayos, artículos, reseñas y entrevistas en distintas revistas culturales y es una de las figuras emergentes de la nueva literatura peruana. Acaba de publicar su primer libro “Objetos de mi tocador” (Logo Sagrado Editores, Perú, 2005), del cual hemos seleccionado dos relatos.
CENTÓN

Mientras los artículos del resto de las vitrinas eran renovados semanal o quincenalmente, los de Centón permanecían presos del tiempo. Aquella vitrina desde que fue colocada junto a la sala de lectura jamás fue trasladada a otro lugar. Nadie sabía a quienes pertenecía ni desde cuándo estaba ahí, sólo unas palabras apostadas al final de uno de los poemas mencionaban una fecha: primavera de 1981.

El nombre de la vitrina era Centón y estaba escrito con letras doradas y en alto relieve sobre una franela negra. Un vidrio vallado por un marco de cedro barnizado resguardaba todo aquello de las iniquidades del tiempo.

Lizardo atravesó el pasadizo y notó que en esos años de ausencia, las gruesas paredes de sillar habían adquirido un color blanco humo más opaco. A esas horas, el sol ya se estaba ocultando y los fluorescentes despedían una luz blanca en el interior de los salones, donde algunos estudiantes tomaban apuntes, leían o, simplemente, oían a sus profesores. El aire solitario que envolvía cada columna, cada esquina, cada ventana de la vieja casona, era el mismo de siempre, es más, ahora la Facultad de Letras parecía un páramo.

Lizardo tenía mucho que recordar, desde las eternas postergaciones de exámenes y toma de locales, hasta el afán de soñar con algo imperecedero, capaz de sellar el paso por la Universidad. Sin embargo, aquellos sueños que tuvo él y que tuvieron sus compañeros de repente, sin saber por qué, un día dejaron de ser soñados.

Después de dar el recorrido por el pasadizo y por todos los ambientes de su antigua facultad, se asomó a la sala de lectura donde aún estaban las grandes mesas de madera y el cartel que decía “silencio”. Ingresó en ella y se fue a parar frente a la ventana, como antes lo hacía, al parque poblado por cipreses, en cuyos troncos casi siempre se hallaban apoyados parejas de enamorados o alumnos solitarios con un libro entre las manos.

Los vidrios de la ventana le trajeron a la mente el recuerdo de una vitrina y junto con ésta vinieron las imágenes de sus compañeros. Murmuró algunos nombres. Luego, con gran precisión, recordó la última vez que estuvo con ellos. Fue cuando arreglaron la vitrina. De pronto, su ánimo comenzó a exaltarse y se arrepintió por no haberse detenido frente a las vitrinas que vió en el pasadizo. Con pasos indecisos se dispuso a salir de la sala de lectura. Cuando estuvo afuera sintió un resquemor que le electrizó el cuerpo. Ahí estaba Centón, tal como lo habían dejado la última vez. Fue como ver nuevamente a sus compañeros. Ahí estaba el poema de Mario con sus noches punzantes de estrellitas temerosas, y también estaba el de Paola con el hermetismo de siempre. Leyó todos los poemas, excepto uno: el suyo. Recordó que lo había escrito en la sala de lectura, en las tardes después del taller de literatura.

Era jueves, tal vez un buen día para regresar. Aún no sabía exactamente por qué había ido a dar a ese lugar; pero permaneció parado largo rato, sumido en el pasado. De pronto, alguien le puso la mano sobre el hombro. Era el portero y le dijo: “Vamos a cerrar”. Lizardo asintió y con ojos trémulos volvió a leer a Centón. Se retiró dando pasos cortos. Cruzó el parque y al llegar a la garita de la Universidad, se detuvo y vio que las luces del pabellón de su facultad estaban apagadas. La noche había adquirido una negrura más espesa. Siguió caminando contra el viento. Sus manos sostenían un maletín de negocios. Advirtió que por algunos instantes había dejado de pensar en números y cuentas. Mientras caminaba iba pensando en aquella primavera de 1981 y le pareció que fue el mejo momento que pasó; sin embargo, ahora todo se veía tan lejano. Solo Centón era el nexo con esa época. Sintió ganas de mandarlo todo al diablo: los negocios, los viajes, su vida misma.
SINOPSIS

He decidido escribir esta historia aunque te moleste, porque sé que al leerla sabrás reconocerte y entonces querrás reprochármela y quién sabe quizá hasta negar que existió, pero eso ya no importa. La decisión no fue fácil, incluso pensé que nunca podría hacerlo, sentía que sería algo como escribir en el aire; sin embargo, ahora al contemplar desde el puente el río que se va, comprendo que es preciso ponen un punto final a todo esto, y creo que el momento propicio ha llegado.

Empezaré recurriendo a la primera carta que me enviaste desde esa lejana ciudad a la que nunca quisiste que vaya; probablemente el ir allá hubiera cambiado el curso de nuestra relación, pero no quiero pensar en lo que no fue, sino en lo que realmente pasó. Esa primera carta con la caligrafía hermosísima parecía un grabado, en ella expresabas lo que yo buscaba en los poemas. Tus palabras cobraban vida en mis ojos y tu imagen, aún no desvanecida, aparecía constantemente en cada momento de mi existencia. Bastó vernos un instante para saber que nuestras vidas se habían encontrado.

Las cartas son sólo una pequeña muestra de lo que significó aquel tiempo. Mejor sería hablar de las fotografías. Realmente eran hermosísimas. Entre foto y foto se trasluce una infinita felicidad que la cámara no supo captar, pero que nosotros registramos en nuestra memoria compartida.

Creer que las imágenes, al igual que las palabras, expresan fielmente lo que pasó, es engañarse, ahora lo sé, ya que desde no hace mucho vengo analizando minuciosamente cada carta, cada fotografía y encuentro que, en realidad, hay cosas imprecisas, vagas, que obviamos por mucho tiempo y que hoy es preciso aclarar.

Llegado a este punto, nuestra historia adquiere otro matiz, recurrir a un objeto ayuda mucho a la memoria. No serán las cartas ni las fotos, que ya caen sobre el agua, ni tampoco los innumerables regalos que me hacías los que me harán dar sentido a lo vivido, sino los objetos más simples como las velas que alumbraban nuestras veladas y que tú te empeñabas en apagar cada vez que yo las encendía; más precisamente son las flores que deshojabas mientras me mirabas sin hablar. Apagaste mi vida, deshojaste mi ser; ésa es la sinopsis de esta historia que ahora encuentra su final.

 

 

 

Sábado, 03 de Diciembre de 2005 15:25 Autor: aonike. ;?> Hay 2 comentarios.

05/12/2005


CHILE

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FUERTE REVUELO POR APOYO DE CRISTINA KIRCHNER A BACHELET

 Lunes 5 de Diciembre de 2005 - 15:00 
El Mercurio en Internet

SANTIAGO.- Los partidos de la Alianza por Chile rechazaron la visita de la Primera Dama argentina, la senadora Cristina Fernández de Kirchner para sumarse al acto final de la campaña de Michelle Bachelet.


Consideraron que además de "imprudente" es una muestra más de que la candidata oficialista necesita seguir recurriendo a "padrinos y madrinas" para suplir "falta de liderazgo", según informa el vespertino La Segunda.

El medio consigna asimismo, que la prensa argentina califica viaje a Chile de la senadora Cristina Fernández como "un apoyo casi oficial" del gobierno trasandino a la candidata oficialista.

El candidato UDI, Joaquín Lavín, dijo que la presencia de Fernández "es totalmente contraproducente", al tiempo que Sebastián Piñera sostuvo que "no es bueno que intervenga en la política" chilena.


Por su parte el senador UDI Hernán Larraín consideró que se trata de una acto de "intervencionismo argentino en los asuntos chilenos".


La diputada RN Lily Pérez fue más pragmática y sostuvo que "afortunadamente los Kirchner no son personas que gocen de tan buen prestigio en Chile".

 

Lunes, 05 de Diciembre de 2005 21:26 Autor: aonike. ;?> Hay 2 comentarios.


OLLANTA HUMALA, EL CHÁVEZ PERUANO

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Un ex teniente coronel nacionalista y que hace campaña con un discurso antichileno es el nuevo "outsider" en la elección presidencial peruana, como antes lo fueron Fujimori y el propio Toledo. Ollanta Humala ya va segundo en las encuestas, y -con su discurso populista estilo Chávez- entusiasma a muchos electores que no confían en la democracia.


 Por Álvaro Vargas Llosa
La Tercera - Chile
Fecha edición: 04-12-2005

 

Desde hace algunos años los peruanos se preguntaban: ¿Y quién será el "outsider" esta vez? Acostumbrados a un electorado que hace "desconocidas", como los caballos, presentían que, al igual que Alberto Fujimori en 1990 y Alejandro Toledo en 2000, alguien vendría a poner las cosas de cabeza esta vez también. Y así ha ocurrido. Ollanta Humala está ya en segundo lugar en los sondeos, pero es como si estuviera primero. El candidato nacionalpopulista tiene ese impulso que los estadounidenses llaman momentum".

No hay en su caso nada que, aparentemente no hayamos visto varias veces en la historia de América. Es más: tres dictadores del Perú fueron, como Humala, agregados militares en París antes de dar su golpe de Estado: Benavides, Sánchez Cerro y Velasco. Digo "aparentemente" porque sí hay una novedad importante: el golpe de Ollanta es democrático. Y allí radica el significado de su respaldo. Suele decirse que el suyo es un voto "antisistema". Yo iría más lejos: es un voto antidemocrático en un sentido literal. Un sector amplio del pueblo peruano se rebela contra la democracia, como los fascistas de los años 20 y 30 en Europa, desde adentro del sistema. 

"¿Ustedes quieren democracia?", parecen decir. "Muy bien", prosiguen, "aquí la tienen". Y se vuelcan en favor de quien representa una apuesta por el militarismo seudoprogresista que irrumpió en América Latina con Omar Torrijos en Panamá, continuó con un Velasco en Perú y desembocó, hace siete años, en el triunfo de Hugo Chávez en Venezuela. El orden militar y el Estado populista son la cara que adopta por ahora el golpe democrático de los peruanos. 

Los mismos resortes que movieron a muchos a volcarse con Fujimori en 1990 los llevan ahora, no sabemos si irreversiblemente, a los brazos de Humala. Aquello fue una reacción contra la democracia de los años 80. Esta es una reacción contra la democracia del nuevo milenio. Las diferencias entre ambas -la primera estuvo marcada por la inflación y el terrorismo de Sendero Luminoso- no son, para efectos del análisis, más importantes que lo que hay en común: una absoluta incapacidad para dar al ciudadano sentido de pertenencia al marco institucional, al Estado-nación, que en teoría es el suyo. El último ensayo por lograr eso, el proceso descentralizador impulsado por el gobierno de Alejandro Toledo, ha sido el mismo fiasco que tentativas anteriores. El peruano de a pie ve con rencor al juez, al policía, al parlamentario, al ministro, al Presidente. Pero también al sector acomodado de la sociedad civil: el empresario, el abogado, el periodista. Y ve como a un país extranjero el festín de cifras macroeconómicas que les habla de un PIB lozano.

VOTO RECHAZO 

Desde hace algunos años es frecuente que en las zonas más pobres los ciudadanos se tomen la justicia por su propia mano. Ello dice mucho acerca de lo que piensan del Estado que dice representarlos. Humala es la figura -pudo ser otra- que viene a darles a los ciudadanos hastiados de una "democracia" en la que sólo ven corrupción y politiquería, una irracional y ciega sensación de revancha. No extraña que en la última encuesta casi el 60 por ciento de sus votantes afirmen que el respaldo a Humala es "por rechazo" antes que "por convicción". Muchos expresan ese rechazo yéndose del país: la emigración crece vertiginosamente, al punto que la población solía aumentar a un ritmo de 2% al año y, según el último censo, lo hace ahora a un ritmo de 1,4%. Se ha ido medio millón de peruanos en esta nueva democracia. Los que no se fueron, votan por Humala sin saber que ya lo ha hecho antes muchas veces.

¿QUIÉN ES HUMALA? 

¿De dónde sale? Es un militar de ancestros ayacuchanos -y por la vía de su madre, también italianos- nacido en Lima hace 42 anos que alcanzó el rango de teniente coronel como artillero. En su servicio no hubo grandes indisciplinas. Pero sí hubo, como en el caso de Hugo Chávez, la pertenencia a una suerte de logia al interior del Ejército conocida como "MEC", acrónimo de "Militares Etnocaceristas". El nombre es un homenaje al mariscal Juan Avelino Cáceres, héroe de la Guerra del Pacífico con Chile que lideró una guerra de guerrillas cuando la clase dirigente se había rendido (luego fue un pésimo Presidente).

Su momento estelar llegó en octubre de 2000, el día en que Vladimiro Montesinos se fugaba a Panamá -hecho que despierta muchas suspicacias-, cuando se levantó contra Fujimori, junto con casi 70 hombres, en el departamento de Tacna, colindante con Chile. Durante cuatro semanas, él y su hermano Antauro deambularon por el sur, tomaron brevemente una mina y se incrustaron en la retina nacional. Como Chávez, los Humala fueron amnistiados por la democracia naciente. Ollanta fue enviado al exterior y uno de sus seis hermanos, el cabezacaliente Antauro, lanzó un movimiento "etnocacerista" apoyado por reservistas del Ejército que se ha encargado todos estos años de mantener vivo el recuerdo de lo ocurrido a fines del 2000.

Los "etnocaceristas" recorrieron el país vendiendo el pasquín "Ollanta" a un sol y cosquilleando en miles de ciudadanos el resentimiento contra lo establecido, contra Chile y contra la economía moderna. Hoy, Antauro está preso y Ollanta se ha desmarcado de él, pero es evidente que la asociación con su hermano ha tenido un efecto benéfico en el amplio segmento de peruanos que se sienten excluidos. Es cierto que Ollanta asusta a un sector de clase media (su hermano Antauro hablaba de "fusilar a los corruptos" y fue responsable, tras un breve episodio golpista en la localidad de Andahuaylas durante este gobierno, de la muerte de cuatro policías)). Pero en el sector que interesa a Ollanta, la asociación de su nombre (literalmente "guerrero que todo lo ve") con la movilización "etnocacerista" ha servido para colocarlo en boca de mucha gente rápidamente.

EL ETNOCACERISMO 

La figura central en la familia Humala es el padre, Isaac, un delirante ex militante comunista que lleva algunos años predicando un nacionalismo de corte racista, algo que él justifica, porque "de las cuatro razas que existen en el mundo, la cobriza es la marginada". La ideología "etnocacerista" -si puede aplicarse ese adverbio a su prédica- es nacionalista, entendiendo por nacionalismo un rechazo de la influencia europea y extranjerizante en general que se asocia con la Colonia. Hablan, como Velasco, de "peruanizar" las empresas, de un Estado que "debe ser padre" y de "reivindicar al indio". Ollanta es la cara más sofisticada del "etnocacerismo" -de allí que haya eliminado de su Partido Nacionalista Peruano el prefijo "etno"-. Desde París y Seúl, se distanció del mensaje violentista de Antauro y ahora que está bajo cuestionamiento público dice que nunca ha hablado "de estatizar empresas" y que no está por la violencia ni por destruir la democracia. Su paso por París junto a su esposa, Nadine Heredia, una muchacha joven, le sirvió para continuar estudios de ciencia política y dotarse de un aire más cosmopolita que el de su hermano Antauro. Es el eterno lobo con piel de cordero. 

Pone el acento nacionalista en temas fronterizos, por ejemplo. Cuando se le ha preguntado si un gobierno suyo podría reavivar los conflictos, ha respondido que sí, "a menos que sigamos con los pantalones abajo". Critica los acuerdos de Itamaratí que pusieron fin al conflicto de 1995 con Ecuador y fustiga la "penetración chilena" en la economía peruana. Sin embargo, ha dicho que si la Conaie indígena logra gobernar Ecuador y Evo Morales lo hace en Bolivia, "se pueden diluir los problemas". Ello indicaría que la ideología populista de corte socializante es un factor más importante que el nacionalismo. Mejor dicho: su nacionalismo es, como el de Chávez, expansionista. Ve una Sudamérica regida por gobiernos afines, enfrentada a Estados Unidos. 

Hasta ahora, Humala ha eludido presentar un plan de gobierno. No le hace falta y sólo le traería problemas. ¿Para qué quiere un plan de gobierno un candidato que crece como la espuma en los sondeos? Primero, sedujo al sur serrano, luego conquistó la zona central del país arrebatándole simpatizantes a Fujimori y ahora sus números son relativamente buenos en todas partes, incluyendo una Lima poblada de inmigrantes provincianos. Los organizadores de la reunión anual de ejecutivos y empresarios que suele ser la tribuna desde la cual los candidatos exponen sus planes de gobierno le pusieron en bandeja un pretexto para eludir la cita al extenderle una invitación que, a diferencia de los candidatos Lourdes Flores, Alan García y Valentín Paniagua, le planteaba compartir una mesa con candidatos "chicos".
"Es como si me invitaran a una casa y me dijeran que coma en la cocina", respondió. Ese pequeño incidente atrapó con humor el desfase entre el Perú de los oligarcas y el de los marginales que explica su peligroso avance. 

¿Cuáles son las relaciones de Humala con Venezuela? Nadie ha podido determinar los detalles a ciencia cierta, aunque Ollanta ya ha admitido haber viajado a Caracas -lo hizo hace pocas semanas- y ser un admirador del venezolano. Consulté a funcionarios del Departamento de Estado y del Departamento de Defensa a propósito de las persistentes informaciones sobre el apoyo de Chávez a Humala. Insisten en que "lo está asistiendo", pero prefieren mantener "por ahora en reserva" los detalles de sus informaciones, como lo han hecho con respecto al apoyo que recibe Evo Morales en Bolivia. Por el momento, prefieren esperar a que se desinfle, pero acopian información. 

Lo importante no es la relación ya existente con el gobierno de Chávez, sino la que vendrá ahora que la candidatura de Humala se ha disparado. Todos los ingredientes del militarismo socialista de Chávez están en Humala, quien últimamente ha empezado a enfatizar -por primera vez- la idea de la "integración latinoamericana". En la familia nacionalpopulista a la que pertenece, eso significa una alianza geopolítica entre líderes afines a través del manejo férreo de sus Estados para gobernar todo, incluyendo la economía. Humala, como se ha puesto de moda hacerlo, ataca la globalización, pero ya no opone a ella un modelo autárquico, sino "latinoamericano". La súbita "bolivarianización" de su discurso delata vasos comunicantes a tener en cuenta.

A Humala le queda un escollo -la inscripción oficial de su candidatura- y una prueba de fuego: preservar su éxito durante cuatro largos meses, hasta las elecciones. Con respecto a lo primero, la Onpe ya ha determinado que tiene el número de firmas necesarias para inscribir a su partido, pero el Jurado Nacional de Elecciones evalúa si cumple los otros requisitos. Si no se inscribe su candidatura, a ojos del ciudadano anti-democrático se tratará de una confirmación de que las instituciones oficiales son una farsa que esconde privilegios. Lo otro -mantener el ritmo- es más complicado. 

Precisamente porque su candidatura expresa un rechazo a lo establecido, estar expuesto durante tantos meses a la figuración mediática puede restarle a Humala la cualidad de "outsider". La política peruana tiende a convertir al "outsider" en "insider" velozmente. Lo que le interesa es ser un rumor que va corriendo de pueblo en pueblo, no una cara paseando de canal en canal.

Es pronto para pronosticar nada. Pero una cosa es cierta: a poco más de cuatro meses de las elecciones, el Perú apuesta una vez más por la barbarie. La contenta barbarie.

Lunes, 05 de Diciembre de 2005 21:39 Autor: aonike. ;?> Hay 2 comentarios.

06/12/2005


CHILE

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EE.UU. AUTORIZA VENTA DE AVIONES F 16 A CHILE
 

Santiago de Chile, 5 de diciembre 2005
Crónica Digital/PL


El Departamento norteamericano de Defensa autorizó al gobierno holandés a vender aviones caza F-16 a Chile, según informa el diario El Mercurio.

El Pentágono anunció que Lockheed Martin proveerá piezas y tecnología para que 18 aviones F-16, construidos en los años 80, sean actualizados a la categoría MLU (Mid life upgrade), de manera que puedan portar armamento avanzado y operar por 20 años más.

Holanda requería de la autorización de Estados Unidos para vender estos aparatos, por lo que el pase para que Lockheed proporcione los materiales para la actualización de las aeronaves constituye, además, el visto bueno para que Chile las pueda incorporar.

La información señala que del contrato de modernización por unos 7,5 millones de dólares ya se han cancelado 4,4 millones y los aviones deberán estar listos para finales del 2006.

Esta sería la primera fase de la adquisición de un total de 28 de estos aparatos por cerca de 150 millones de dólares por la Fuerza Aérea chilena. El anuncio de esta compra debería realizarse antes de marzo.

Chile, el mayor comprador de armas en América Latina, había adquirido ya 10 cazabombarderos F-16 de última generación a Estados Unidos, cuyas primeras unidades comenzarán a llegar a finales del próximo año.


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Martes, 06 de Diciembre de 2005 11:27 Autor: aonike. ;?> Hay 1 comentario.


REVISTA TALIÓN N° 4

20051207012017-banner2-2-.gifAmigas y Amigos,

En medio de este intenso fin de año, los interrumpo de exámenes y compras navideñas para contarles que la 4º edición de Revista Talión EXISTE y que pueden encontrarla online en www.talion.cl e impresa en distintas facultades y universidades de la ciudad.


Esta vez la distribución fue un poco más allá... Talión fue repartida en distintas facultades de la Chile, la PUC, la UDP y la Universida Arcis. Para aquellos que no tuvieron oportunidad de oler la tinta los invito a leer la revista en nuestra página web y mandarnos sus pataleos y piropos.


En esta edición encontrarán, entre otras cosas:


LA COLUMNA DE EVARISTO T.: El Reggeaton (o como se escriba).
- EMBESTIDAS: Un espacio para el desahogo y el debate: "Lo que pasó pasó: otoño-invierno es conciencia social... primavera-verano es conciencia sexual"; "Nefastas Patrias"; "Pushers: el que empuja es pajarito nuevo".
- DOSSIER LA TELE: "Perder el control (remoto)" (Por Elisa Broussain y Marianne González); Entrevista a Pedro Peirano (por Ignacio Chacón),  y columnas de Jaime Coloma (sí, ese...) "Sí se puede vivir sin tv" y "Se me apagó la tele" (DMF).
- ARTExARTE LETRAxLETRA: Encontrarán una entrevista al escritor Gonzalo Contreras, la sección de música con crítica de discos y "Depresión + Música", poesía, teatro y comentarios de cine y literatura.
Finalmente un par de novedades, una nueva sección de Adicciones a productos no tradicionales (en esta edición "Soy adicto a mi simulador de vuelo") y bueno... "Como el culo Awards" para cerrar el año. Así pues, los invitamos a leer TALION y a no quedar indiferentes: www.talion.cl .


Esperamos sus comentarios, críticas y piropos y desde luego queda abierta la invitación a hacerse parte de la quinta edición. Nos vemos el 2006.
Salud!.

Alia Trabucco Zerán
Grupo Editorial
Revista TALION
E-Mail: revista@talion.cl
          directora@talion.cl
Web: www.talion.cl

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Martes, 06 de Diciembre de 2005 21:20 Autor: aonike. ;?> No hay comentarios. Comentar.

07/12/2005


9 XII 1824 – LA BATALLA DE AYACUCHO

20051208024332-batalla-de-ayacucho-1-.jpg

Batalla de Ayacucho

Antonio Herrera Toro según boceto de Marín Tovar y Tovar

Hacia 1890

 

¡A PASO DE VENCEDORES!

 

Una hermosa y detallada crónica de la batalla de Ayacucho. Tomado de “Las Cuatro Estaciones de Manuela” (libro muy recomendable) de Juan Bautista Von Hagen.

Durante dos meses, los ejércitos se habían perseguido mutuamente, tratando cada uno de llevar al otro a una zona adecuada. Las marchas habían desorganizado al ejército patriota. Había perdido la mitad de sus hombres por enfermedades y deserciones y habían desaparecido todas sus piezas de artillería, salvo un cañón de proyectiles de veinticuatro libras con la cureña rota. Había sido alzado a los altos de Quinua. Sólo quedaban víveres para dos días y no había posibilidad de retirada. Al norte y al sur se abrían profundas barrancas y, a su espalda, cientos de indios esperaban el momento de la retirada para caer sobre ellos. Enfrente estaba todo el ejército realista, más de nueve mil hombres, de los que mil estaban montados: los famosos regimientos españoles de Burgos, Guías, Victoria, Gerona y Fernandinas. También estaba allí el Virrey y sus dieciséis generales. Los patriotas no tenían más opción que la victoria o la muerte.

A pesar de verse superados en la proporción de dos a uno, los ejércitos aliados habían decidido aquella noche en consejo de guerra dar la batalla. En una choza india, de la que el humo de un fuego se abría paso por las pajas del techo como mejor podía, se hallaba el estado mayor del general Sucre. Mientras deliberaban, comían queso, pan duro y trozos de azúcar morena. 

-No moriremos de indigestión- dijo el general La Mar, cortando un trozo del pan de azúcar.

(...) 

Mientras el enemigo se organizaba en sus posiciones de ataque, un grupo de jinetes se destacó de la masa y galopó hacia las líneas patriotas con una bandera blanca de parlamento. El general Monet, esplendoroso con su uniforme de gala lleno de condecoraciones, saludó a los oficiales:

-Señores, hay en vuestro ejército, como en el nuestro, oficiales que luchan en bandos opuestos y están ligados por lazos de familia o íntima amistad. ¿No sería posible, antes de que nos descalabremos mutuamente, charlar un poco y despedirnos?

Mientras se desarrollaban estas acciones caballerescas, las tropas realistas tomaban lentamente sus posiciones. A las ocho, los oficiales volvieron a sus propias líneas y los patriotas se dispusieron al ataque. Los realistas habían ya abierto el fuego con su artillería y las balas de cañón rodaban campo abajo. Sucre, que llevaba una apretada casaca azul con una hilera de botones dorados, sin cinto ni medallas, se quitó el tricornio adornado con plumas blancas y pronunció una breve alocución. Fueron unas cuantas palabras, pero inolvidables.

-Soldados, la suerte de América del Sur depende de cómo luchéis en esta jornada. 

Las tropas comenzaron a cruzar el kilómetro que las separaba del enemigo, cuyo fuego pronto comenzó a causarles daño. Córdoba, al frente de los colombianos, ordenó el alto; sacó un largo cuchillo, desmontó, se acercó a la cabeza del animal y lo mató de un golpe bien dirigido:

-No quiero caballo que me permita huir de esta batalla- dijo. 

Luego, levantando su panamá de anchas alas en la punta de su sable, gritó:

- ¡Adelante! ¡Armas a discreción! 

Un capitán, ya herido por una bala perdida, preguntó:

-¡Qué paso, mi general?

-¿Qué paso? ¡Paso de vencedores!

Los patriotas se lanzaron hacia delante, sin detenerse siquiera para apuntar. Desde sus posiciones fijas, el enemigo hacía un fuego mortífero. Las balas de cañón se llevaban cabezas y piernas y los fusiles, disparando a corta distancia, abrían claros en las filas. Éstas vacilaron, se replegaron un instante y avanzaron de nuevo. Los muertos eran ya muchos. Pero continuó el avance y pronto se introdujo una cuña en el centro realista. En seguida, entró en acción la caballería del general Miller. Por aquel hueco abierto por la infantería, se lanzaron los guerrilleros montados sableando a diestro y siniestro, abatiendo a los alabarderos que defendían los cañones y convirtiéndolos en masa informe bajo los cascos de los caballos. Los infantes patriotas se lanzaron sobre las piedras y las volvieron contra las filas enemigas.

La batalla entró ahora en una nueva fase: la retirada realista se convirtió en derrota. Los soldados abandonaron sus fusiles y corrieron hacia los farallones, tratando de escalarlos y de ponerse a salvo. Las balas de cañón se estrellaban contra la roca y mataban más con fragmentos de piedra que directamente o con trozos de metralla. Los jinetes no daban paz a sus sables y la infantería, apuntando cómodamente desde abajo, hacía caer a los fugitivos como muñecos de una galería de tiro. Ya no era una batalla, sino una mañana en un matadero de la montaña. Los realistas dejaron en el campo mil cuatrocientos muertos y setecientos heridos. Los que escaparon a la matanza y llegaron a la altura fueron reunidos en algo que parecía una formación, pero estaban totalmente desfallecidos. Los que sobrevivieron en el llano pronto cayeron prisioneros, incluso el propio virrey La Serna, con su cabello cano manchado de sangre y sus fuerzas agotadas por una herida en ñla cabeza. En el mismo momento en que La Serna ponía su firma a los artículos de la capitulación, su rey, en la lejana España, le recompensaba por sus pasadas victorias con el sonoro título de “Conde de los Andes”. 

La batalla terminó en una hora. Fue uno de los más decisivos encuentros de la historia: había sido derrotado el último de los ejércitos imperiales que pisaba suelo de América.

(...)

Estaban solos aquella noche en la villa. Simón Bolívar se había sentido mal durante todo el día: no había cesado de toser en su pañuelo de cambray. Envuelto en una larga capa azul con alto cuello rojo de bordados, tenía los pies al calor de un brasero de bronce. Con los ojos entornados, escuchaba lo que le leía Manuela con su suave ceceo quiteño. Desde afuera llegó rumor de pasos, un ruido creciente, gritos de centinelas; luego llamaron a la puerta. Entró Juan Santana, sin botas, abotonándose su casaca roja. Había noticias, importantes noticias: se había librado una batalla... Y el capitán Alarcón irrumpió en la habitación como a punto de caerse. Había salvado la distancia desde el campo de batalla de Ayacucho en ocho días. Entregó el despacho al general. 

Bolívar lo leyó con expresión de incredulidad. Durante unos instantes miró hacia delante, como una visión; luego, agitando el despacho en su mano, como embriagado, subió a unas sillas, saltó a una mesa y comenzó a bailar gritando: “¡Victoria! ¡Victoria! ¡Victoria!”

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Miércoles, 07 de Diciembre de 2005 22:43 Autor: aonike. ;?> Hay 1 comentario.

09/12/2005


PINOCHET, EPITAFIO PARA UN TIRANO

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Caricatura de "La Jornada" 

Ediciones Cuarto Propio, Santiago, 2005 - De Pablo Azócar
Comentario: Aristóteles España

“Los militares afirman que en 1973, en Chile, lo que hubo fue una guerra; si fuese cierto, Pinochet sería un criminal de guerra. Pero hasta un niño sabe que aquello no es verdad, y Pinochet, por lo tanto, es lo que es: un criminal a secas”. 

Así comienza este libro del escritor Pablo Azócar (San Fernando, Chile, 1959). El autor apela a la crónica para registrar la vida, pasión y declive del personaje que gobernó Chile con mano de hierro durante 17 años y que fue creando a partir de sus inicios en el gobierno, una suerte de cofradía con lo cual compartió  el poder y la gloria durante todos los años de su “reinado”.

“Tito” como le decían sus familiares y amigos de infancia, era el retoño predilecto de su madre, doña Avelina, quien lo moldeó para la vida militar que inició a temprana edad.

Según el testimonio de su ex Ministra, Mónica Madariaga, “fue educado por su apoderado en la milicia, el general Alfredo Portales Mourgues, quien siempre le dijo: nunca seas el primero ni el último, sé siempre hombre del medio; el que pasa inadvertido es el único que llega a término en la empresa que acomete”.

El escritor Germán Marín, ex alumno suyo en la Escuela Militar lo describe “como un capitán que tenía dominio sobre sus subordinados, con su bigotillo de galán mexicano, cultivaba una relación distante, provocada, creo, por una suerte de sospecha raigal hacia todo bicho viviente”.

Este libro narra la influencia de su esposa en el momento en que debió decidir su apoyo al golpe de estado, y en la estructuración de su gabinete en varias ocasiones,  siendo la más conocida el despido del Canciller Hernán Cubillos después de su frustrado viaje a Filipinas.

Como en los grandes libros sobre dictadores, “El señor Presidente”, del guatemalteco Miguel Angel Asturias; “Yo, El Supremo”, del paraguayo Augusto Roa Bastos, este texto contiene materiales sobre los cambios de ánimo u opinión sobre los sucesos políticos de su tiempo, los vaivenes ocurridos en su entorno con relación a formas de gobernar, la cocinería política detrás del trono, en este caso, el Palacio de la Moneda. Con relación a su postura en el orden mundial siempre sostuvo que “mi gobierno fue el mayor obstáculo existente en la tierra para la acción imperialista de la Unión Soviética”.

Acusado por oficiales de plagiar textos de otros autores, entre ellos, al Coronel Gregorio Rodríguez en 1950, incluyó en sus libros párrafos completos de historiadores y militares, sin citarlos.

“Epitafio para un Tirano” debe leerse, además, como el agudo retrato  de un tiempo que fue, para extraer las mayores experiencias de vida en torno al poder y sirva  a quienes son o serán protagonistas de su época en las más diversas áreas del conocimiento. El retrato de un gobernante no elegido por su pueblo y que hoy está en el ocaso de su vida, debe ser apreciado, además,  por la valentía y lucidez  de este escritor chileno que logra indagar en los laberintos de la mentalidad de una de las personalidades más complejas del siglo XX.

Pablo Azócar, es periodista titulado en la Universidad de Chile. Vivió en Europa, fue corresponsal y luego editor de la agencia italiana Interpress Service (IPS), trabajó para la revista “Hoy” y, más tarde, en APSI. Ha publicado las novelas “Natalia” (1990), con la que obtuvo el Premio Municipal de Literatura de Santiago; “El señor que aparece de espaldas” (1997); “Vivir no es nada nuevo” (1998), Premio del Consejo Nacional del Libro y la Lectura de ese mismo año.

Viernes, 09 de Diciembre de 2005 20:00 Autor: aonike. ;?> No hay comentarios. Comentar.


BOLIVIA: “IMPERIALISMO” VENEZOLANO

20051210002739-bolivia-marcha-1-.jpgPor Andrés Soliz Rada
La Paz – Bolivia

“Sólo los necios hablan de establecer relaciones perdurables, sin el empleo de la fuerza, entre la raza americana pura, tal como existe en los Estados Unidos, y la raza mestiza hispano india, tal como se encuentra en México y Centro América" .William Walker: “Autobiografía”.1855 (“Guía del Tercer Mundo”. Editorial Bodoni. México, 1979. Página 315).

En las campañas electorales de todo el mundo existen exageraciones y falsedades. Sin embargo, es demasiado que Hernán Terrazas, representante de la candidatura presidencial de Jorge Quiroga, hubiera indicado a Juan Ramón Quintana, delegado de Evo Morales, que este último apoyaba al “Imperialismo Venezolano”, de Hugo Chávez, en respuesta a la crítica que recibió de coincidir con la política de EEUU.

La frase del filibustero norteamericano que inicia esta nota, quien, con apoyo de Washington, se proclamó, en 1856, presidente de Nicaragua, a fin de extender el esclavismo que estaba a punto de ser abolido en su país, se anticipó a la diferencia que establecieron los clásicos del marxismo, sobre todo a partir de Lenin, entre países opresores y oprimidos, caracterizada por la succión del excedente económico que, en mayor o menor grado, sufren las colonias y semicolonias por los imperios, no exenta de invasiones y mutilaciones territoriales.

Sobre el particular, Carlos Montenegro, en su libro “Las Inversiones Extranjeras en América Latina”
, desnuda la brutalidad con que EEUU se anexó la mitad de México, dividió a Colombia para crear la República de Panamá, los desembarcos de marines en Centro América, la prepotencia con que la CIA derrocó a Jacobo Arbenz, en Guatemala, o las matanzas de la United Fruit, en países "bananeros" insumisos al coloso norteamericano.

Lo anterior no sólo es historia. Es también presente. No han pasado muchos años desde el bombardeo a Panamá, las invasiones a Granada o la República Dominicana, las imposiciones de dictaduras inhumanas en la región o los genocidios en Irak o Afganistán, sin olvidar los innecesarios bombardeos atómicos a Hiroshima y Nagasaki, sus cárceles en Bagdad o Guantánamo o los actuales centros de tortura de la CIA en Europa oriental.

Venezuela, en cambio, es una más de las provincias balcanizadas de la Patria Grande. Sufrió todas las consecuencias de esa disgregación, desde la succión petrolera y la mono producción, recordada por Sergio Almaraz en su “Petróleo en Bolivia”. A fines del Siglo XIX y principios del Siglo XX, sufrió el bombardeo de sus puertos, por barcos ingleses, alemanes e italianos, por el no pago de la deuda externa.

Todos los intentos de las semicolonias por detener la humillación han sido denostados por las metrópolis y sus agentes internos. Perón fue tildado de fascista, Villarroel de nazi, el MNR de comunista, al igual que el gobierno del general Alfredo Ovando y Marcelo Quiroga Santa Cruz, por nacionalizar el petróleo.

Con todos los defectos que se quiera encontrar al Presidente venezolano, Hugo Chávez es un referente de la liberación nacional en América Latina, sobre todo por pretender articular a las empresas estatales en América del Sur y Centroamérica. Lo anterior es intolerable para las transnacionales europeas y norteamericanas del oro negro.

En la política cotidiana, no siempre coinciden las visiones de Venezuela y Bolivia, menos si esta se halla gobernada por los continuadores de la política de Gonzalo Sánchez de Lozada. Desde luego que nos alegró que Chávez apoyara la causa marítima de Bolivia y no compartimos su apoyo a José Miguel Insulza para la Secretaría General de la OEA. Hubiéramos preferido que siga comprando soja boliviana y no la de EEUU. Quisiéramos que rompa el anillo energético que busca succionar el gas boliviano.

Sin embargo, una es la política concreta de Chávez que tiene que buscar las formas de detener los intentos de la CIA por derrocarlo y asesinarlo, y otra utilizar esos matices para calificar a su régimen de “imperialista”, como los que presiden los Bush, los Cheney o los Tony Blair.

Viernes, 09 de Diciembre de 2005 20:17 Autor: aonike. ;?> Hay 1 comentario.


"IMPERIALISMO VENEZOLANO"

20051210004200-051120014349.pu5gad6j0-presidente-de-venezuela-hugo-chavezb-1-.jpg

MANIOBRA BALCANIZADORA

Prof. Pedro Godoy P. - Centro de Estudios Chilenos CEDECH

director@cedech.cl

Hay momentos en que las oligarquías y sus sicarios de derecha e izquierda se hacen "nacionalistas" y "antimperialistas"... Es cuando una república fraterna propone un proyecto común. No nos extrañe: hasta hoy sicilianos y calabreses están mortificados con el Piamonte. Los piamontinos los etiquetan "polentones" y estos, a su vez, los apodan "terrones". Es el rescoldo de una integración que el norte dotado de "talento nacionalizador" impone al sur particularista. No conozco bien la situación en Alemania respecto a Prusia, pero si España en relación a Castilla. Allí vascos y catalanes hablan del "imperialisamo castellano" y ahora sacan garras aprontándose no a liberar Gibraltar, sino a destruir la nación edificada por Fernando e Isabel.

Nuestra América no escapa. Leo que el asesor de la candidatura Quiroga, en Bolivia, acusa a Evo de subordinarse al “imperialismo venezolano” (sic). No es extraño. De vez en cuando se escucha aludir al "imperialismo brasilero". Incluso hay un texto de Bothelo Gozalvez -autor boliviano- sobre el tema. Demás está señalar que Ollanta Humala estimula los resentimientos derivados de la Guerra del Pacífico convocando a combatir el "imperialismo chileno". Ni que hablar del "imperialismo argentino". Mi país está envenenado de ese pacotillero "antimperialismo". Germina con la presunta usurpación de la Patagonia a fines del XIX y adquiere ribetes de furor cuando Perón en 1953 propone el ABC y luego los EEUU andinoplatenses.

Cuando México -en la Presidencia de Miguel Alemán- intenta confederar a Centromérica se movilizan los ciudadanos de esas minirepúblicas contra "el peligro azteca". Cosa desconcertante: un conspicuo adversario de esa iniciativa integradora es Juan José Arévalo. Al menos así lo anota en su texto "Despacho Presidencial". Un poco para concluir, digamos que la “independencia de la nación camba” -léase Santa Cruz y, por extensión, el Oriente boliviano- se origina en el odio al presunto "imperialismo serrano" representado por La Paz. La Confederación Perú-Boliviana que lidera el Mariscal Andrés Santa Cruz es visualizada por los círculos elegantes de Lima y Santiago como "imperialismo serrano", por ende, ordinario y repugnante.

Esas mismas elites, sin embargo, están de pláceme en contubernio con Gran Bretaña y EEUU. Concesionan predios para la explotación frutera, yacimientos de materias primas, pozos petroleros y enclaves portuarios, toleran la ingerencia de la US Embassy en los asuntos de política doméstica y hasta la imploran mientras concurren emperifolladas a los cócteles, endeudan los erarios y son abastecidos de artefactos bélicos por esos colosos. Hacen negocios con la City y Wall Street, remiten a sus retoños a Cambridge o Harvard, se adscriben al "american way life"... Son los sobrinos de John Bull y del Tío Sam. En esas situaciones no son nacionalistas ni antimperialistas, sino -hasta ayer- "occidentalistas cristianos" y hoy "pragmáticos".

 

Viernes, 09 de Diciembre de 2005 20:35 Autor: aonike. ;?> Hay 1 comentario.

11/12/2005


TERRITORIO DEL SUEÑO

20051211224413-untitled.gifde Roberto Contreras Olivares
(Mosquito Comunicaciones, Santiago, 2005)

(El disfrute de esas mañanas)

 

Por Stella Díaz Varín

Presentación de Aristóteles España

Santiago, diciembre de 2005

Muy presente en la memoria está el disfrute de esas mañanas recién amanecidas recién amanecidas cuando el estudiante de secundaria entonces, interrumpía mi trabajo escritural de periodista  free lance destinado al entretenimiento de un matutino local.

Confieso que esperaba su llegada con no poco interés porque su visita significaba mi desayuno como cosa segura. Alicia, su madre y mi amiga de tantos años, se encargaba de que así fuera.

Hermosa la compañía, esa cálida amistad enriquecía mi soledad. Por algunos momentos cesaba el estrépito de mi arcaica máquina de escribir, mientras, entre sorbo y sorbo de café –del verdadero-, Roberto ordenaba las cuartillas centimetradas que yo por la urgencia, siempre amenazante, desparramaba sobre la mesa.

Con paciencia admirable el joven poeta esperaba hasta que la última página pusiera fin al artículo, al cuento semanal, a la columna, para que, con gran timidez, se atreviera a entregarme su último poema.

Así, de  manera mágica fueron sumándose diariamente sus reflexiones, sus inquietudes adolescentes, el deseo imperioso por llegar al encuentro con el verbo y su comunión definitiva, hasta confirmar su lugar en el territorio del sueño. 

Un buen día hablé con Alicia y le conté, entusiasmada, sobre la afición y sensibilidad de mi amigo. Ella ya lo sabía.

-Estoy más que feliz – me dijo-, aunque algo inquieta ya que su padre se empeña en que se dedique por entero a sus estudios de leyes. Tú me comprendes –agregó- él quiere lo mejor para su hijo. Quién más que tú conoce la incertidumbre y la difícil vida de los poetas.

Y pasaron los años. Dejamos de vernos con el joven poeta. Eran tiempos oscuros y destemplados. Cada cual habitando su propio nicho.  Terminados sus estudios, Alicia vino a verme. Quería hacerle un regalo a su hijo.

-Debemos darle una sorpresa- me dijo con entusiasmo-: Publicar sus poemas y que escribas algo.

Sin embargo, sus deseos se postergaron. Otra vez el tiempo, inmanejable, tirano e insensible…

Ahora, cuando su ternura, la magia de su amistad generosa la conservamos en el recuerdo por que ella se nos ha ido de nuestro lado, es su hijo quien le regala  su palabra florecida.

Los espacios del sueño son recurrentes en la poesía de Roberto Contreras. En realidad  un permanente tono onírico se adueña de la escritura. La vaguedad de las metáforas finamente construidas  nos conducen a una vigilia reflexiva.

Pero también hay una certeza en el decir que imprime fuerza a las imágenes. La voz de este poeta pretende la unicidad tan poco frecuente en la obra primaria de las jóvenes generaciones.

Esperamos de las realidades vitales incentivos que permitan a los hombres seguir soñando.

Roberto Contreras Olivares (Santiago, 1954),  cursó estudios secundarios en el Liceo José Victorino Lastarria,  y estudió Derecho en la Universidad Católica de Valparaíso. Se recibió de abogado en 1987. Fue premiado en el concurso de poesía “El hombre y el mar” organizado por la Federación de Estudiantes de dicha Casa de Estudios. Actualmente es Ministro de la Corte de Apelaciones de San Miguel, Santiago.

Stella Díaz Varín, (Agosto de 1924) es una de las más importantes poetas de Chile y Latinoamérica. Autora de “Razón de mi ser” (1949); “Sinfonía del  hombre fósil (1953); “Tiempo, medida imaginaria” (1959); “Los dones previsible” (Premio Pedro de Oña, 1987); “La arenera” (1993); “De cuerpo presente” (1999). Traducida a varios idiomas, acaba de ser editada en La Habana en una Colección de Clásicos de la Poesía Contemporánea.

Domingo, 11 de Diciembre de 2005 18:44 Autor: aonike. ;?> No hay comentarios. Comentar.


MURIEL, CECILIA ...

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LA OPERACIÓN COLOMBO

por Patricia Verdugo

9 de Diciembre del 2005

Era muy bella y tenía solo 23 años. Estudiaba Economía en la universidad. Se llamaba Muriel Dockendorff y era prima de quien hoy es ministro de
la Presidencia del gobierno chileno. Fue arrestada en 1974 en su casa, arrancándola de brazos de su madre que clamó por saber adónde la conducirían los agentes secretos. Muriel se perdió en la espesa niebla de los detenidos que desaparecieron en los campos de concentración. Y como si hubiera intuido lo que iba a ocurrirle, escribió estas líneas a una amiga que también estaba arrestada en Cuatro Alamos: “Nos encontraremos a través de la niebla que despejaremos. No me olvides, camarada”. También de 23 años y estudiante de Derecho de la Universidad de Chile era Cecilia Castro Salvadores. Fue arrestada en 1974, un año después del golpe militar. Era una de las mejores amigas de la ex canciller Soledad Alvear, ahora candidata a senadora por Santiago y una de las figuras políticas más relevantes del país. Alvear la ha recordado con dolor en muchos de sus discursos de campaña.

Muriel y Cecilia eran dos jóvenes chilenas, cultas e inquietas, soñaban con un mundo mejor y no habían cargado más armas que sus lápices para dibujar un Chile justo y solidario. Eso era todo y eso las hacía peligrosas. Pertenecer a un partido de izquierda y no rendir su conciencia ante el terror de la dictadura. No hubo tribunales. No hubo acusaciones ni derecho a defensa. Sabemos lo que hubo y no es necesario entrar en detalles para sentir escalofríos. Podríamos hasta rogar por un rápido disparo en la nuca, pero sabemos que la tortura se toma días y semanas que parecen eterna pesadilla hasta destruir a un ser humano. Muriel y Cecilia son dos de los 119 chilenos que sucumbieron en la llamada Operación Colombo, por la que el general Pinochet está siendo procesado en los tribunales chilenos. La mayor parte de las víctimas son jóvenes, menores de 30 años. Los 119 no tienen en común ni el partido político, ni la fecha de arresto, ni el campo de concentración. Su común denominador es una siniestra operación matemática que eligió 60 nombres para conformar una lista y 59 para otra, sumando 119 en una “acción de comunicaciones” que requirió del apoyo de la prensa derechista chilena –encabezada por El Mercurio- y el enlace de la agencia estadounidense UPI.

Los hechos son simples.
La ONU presionaba a la dictadura chilena para que respetara los derechos humanos. La Iglesia Católica presentaba recursos de amparo por los prisioneros que no aparecían. Y el general Pinochet aceptó la propuesta de su jefe de inteligencia, el coronel Manuel Contreras. ¿En qué consistió la Operación Colombo? En inventar la noticia de que guerrilleros chilenos, infiltrados clandestinamente en Argentina, se habían enfrentado en una batalla por pugnas internas. Y el trágico saldo era de 119 muertos. Las listas fueron publicadas por dos revistas de única edición – la argentina Lea y la brasileña O’Dia- y la agencia UPI difundió la noticia que fue titular de portada de los diarios chilenos por varios días. Incluso el diario vespertino La Segunda –perteneciente a la cadena de El Mercurio- tituló “Exterminados como ratones”.

Imagine por un momento que allí aparece el nombre de su hermano, de su padre, de su hijo. Imagine lo que ocurrió con los padres de Muriel y de Cecilia. Las listas se publicaron hace 30 años y demás está decir que nunca aparecieron los cuerpos de los muertos en esa supuesta batalla.

El dolor de las familias ahora se alivia. Los jueces han decidido procesar al general Pinochet. No hay juicio aún para la prensa que colaboró en esta operación criminal. Pero ya va teniendo otro sentido el poema que la bella Muriel Dockendorff escribió en el campo de Cuatro Alamos: “Adiós, compañero,/ será hasta siempre o nunca/ o quizás no será/ Te vas a cualquier parte/ donde haya que luchar/ Lanzar el grito/ y al pueblo despertar/ A construir un mundo nuevo/ donde exista igualdad”.

Domingo, 11 de Diciembre de 2005 19:01 Autor: aonike. ;?> No hay comentarios. Comentar.


EL ÚLTIMO CABALLO

20051211231902-pa-chavez-fox-1-1-.jpgpor Pablo Huneeus
14 de noviembre de 2005

Al atardecer pasó frente a mi casa el último caballo. Es el alazán de un jardinero que trabaja cerca y suele volver a su casa por un atajo al final de mi calle que lo lleva derecho por las lomas del Manquehue a Lo Barnechea. En la era del automóvil y del tag, es un vehículo absurdo de lento, podrá decirse, algo que nadie lamenta sea olvidado para siempre, junto a las espuelas y el rebenque. Pero mientras el ruido del tráfico motorizado nos tensa y ensordece, el retintineo de las herraduras sobre el pavimento me trae memorias de infancia a campo travieso.

¡Qué triste para un niño nunca vadear ríos a caballo ni correr liebres a galope tendido! ¿Qué recuerdos tendrá mañana? ¿El videojuego de moda, las tardes en el mall? ¡Qué privilegio fue convivir con un animal tan noble, tan querible y tan amigo del hombre como es el cuadrúpedo que en vez de reclamar bencina, relincha de contento con medio fardo de alfalfa!

Esas cosas estaba pensando al prender el computador, conectarme y echar una mirada a las noticias en
la BBC
antes de sumirme en mi inveterado desparramo de escritos a medio terminar. "El único motivo para publicar un libro", decía Borges, "es dejar de corregirlo". Y he ahí que me encuentro en primera plana del británico medio con un decir campesino, una bravuconada de guajiro, dando la vuelta al mundo como muestra del garbo y donaire del habla castellana en Latinoamérica.

Es la mofa, en sarcásticos pero respetuosos términos, lanzada en su arenga radial de los domingo por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez a su colega de México. En el tono entre burlón y risueño en que el payador desafía a su contendor, dice textualmente Chávez:

"Presidente Fox: hay una copla en mi llano. Usted que es hombre de caballos y de llano también, que dice así, es de Florentino, el que peleó con el diablo: Yo soy como el espinito que en la sabana florea,