Nombre y Apellido
E-mail
Mensaje

Temas



Archivos

Enlaces

patagonia

chile

unión sudamericana

uruguay

cuba

  • http://www.ain.cu
  • http://www.prensa-latina.cu
  • http://www.granma.cu

chilenos en el exterior

argentina

batalla de venezuela

derechos humanos

bolivia

  • http://www.bolpress.com

méxico

  • http://www.jornada.unam.mx

ecuador

  • http://www.llacta.org
  • http://www.conaie.org

blogs

Otros


Se muestran los artículos pertenecientes a Noviembre de 2005.

01/11/2005


EL FINADO "PANCHO MAÑAS"

20051101234435-campo-2019-1-.jpg

La familia Bustamante Bravo es una de las más antiguas y conocidas de Puerto Natales. En “Mirando al Sur” iremos poco a poco publicando recuerdos de esta familia, tan ligada al progreso de la zona como al Partido Socialista de Chile. El primero de ellos, don Francisco Bustamante Hernández, es retratado en la crónica que publicamos a continuación, cuyo autor es el notable periodista magallánico Osvaldo Wegmann Hansen. Osvaldo Wegmann falleció en Punta Arenas el 21 de diciembre de 1987.

En mis mocedades trabajé también en la ganadería, pero activamente, recorriendo los campos tras las ovejas y durante una temporada entera metido en el galpón de esquila. El último año fue en estancia “Bories”, en 1945. Por el cargo que desempeñaba me correspondía un dormitorio solo y comer junto a los capataces. Ahí conocí a varios hombres de campo, chilenos y extranjeros, de las más diversas personalidades, todos ellos tipos muy especiales, que me resultaban más pintorescos que algún personaje de cuento o novela. Entre ellos estaba Pancho Mañas, que era campañista de la estancia.

Francisco Bustamante Hernández, así se llamaba, había nacido en Ancud en 1902. A los 7 años llegó a Punta Arenas con sus padres, que vinieron atraídos por la fama que tenía Magallanes de ser tierra de promisión. Aquí asistió al Liceo durante algunos años, hasta que murieron sus progenitores. Entonces fue que los esposos Sánchez Novoa, antiguos y conocidos vecinos de Última Esperanza, se lo llevaron a Puerto Natales, donde quedaría para siempre.

Muy jovencito entró a trabajar a la firma Braun y Blanchard, que tenía una gran bodega frente al viejo muelle, la cual fue incendiada durante los tristes sucesos del año 1919. Él era niño de los mandados. Pero no se sentía bien. Veía a la gente que llegaba del campo a caballo, las carretas que arribaban cargadas de lana de las esquilas, oía contar historias de la vida en las estancias y sintió deseos de irse él también. Un día conoció a un gringo de la Sociedad Explotadora de Tierra del Fuego, quien advirtió su inquietud, y se lo llevó a la sección “El Tranquilo” de la estancia “Bories”, donde se empleó como mozo de la “casa grande” (la casa del administrador).

Pero él no fue al campo a trabajar de mozo. Eso podía hacerlo también en el pueblo. Él quería desempeñarse campo afuera y de a caballo: montar pingos chúcaros, amansar, compartir emociones con los viejos baqueanos. Así se lo dijo al míster, a quien veía todos los días mientras lo atendía en el comedor. Y el míster lo entendió y le dio la oportunidad: poco tiempo después pasó a ser campañista de la sección. Esto duró hasta que cumplió los 19 años. Entonces volvió a Punta Arenas a hacer su servicio militar en el Regimiento “Pudeto”. Tenía afición a la música, por lo que ingresó a la banda. El año pasó pronto y fue licenciado. Entonces volvió a Puerto Natales  y a sus faenas de campo, primero en la estancia “Bories” y luego, de nuevo en “El Tranquilo”, esta vez para “bagualear”, trabajo que consistía en capturar vacunos en estado salvaje que abundaban en la región, hasta la frontera con Argentina. En estas peligrosas labores, que tenían el atractivo de una hermosa aventura para la juventud de su tiempo (1923), eran sus compañeros Ismael Lobos, Eduardo Arenas (“Toque Huarro”), Segundo Rogel (“El Chueco”) y “Churria” Ojeda, personajes famosos en las historias de los viejos pioneros natalinos.

En lo que más se lució fue como amansador. Cuando trabajaba en los corrales de estancia “Bories”, llegaba a mirarlo la gente del pueblo. Los turistas le sacaban fotografías. Él no se inquietaba. Era un hombre tranquilo, con la sonrisa siempre a flor de labios. Le preguntaron varias veces cómo se las arreglaba para domar potros tan bravos, y el respondía: “Es puras mañas, no más”. Le pusieron “Pancho Mañas”. Él no se enojaba.

Se había casado con Dominga Bravo, hija del famoso cabo Bravo, de la policía. Tuvo cinco hijos. Uno de ellos fue delegado de Dorotea, otro regidor de la comuna, un tercero militar, hoy en retiro después de treinta años de servicios.

Francisco Bustamante trabajó en la Explotadora como encargado de hacienda hasta que le expropiaron la última estancia y se disolvió la sociedad. Él postuló a un lote cuando vino la última reforma agraria. A pesar de sus méritos no lo tomaron en cuenta. Me acuerdo de “Pancho Mañas” porque hace pocos días dejó de existir en Puerto Natales, a la edad de 80 años. Y como tras la paletada… Yo lo recuerdo como compañero de trabajo en mis mocedades.

(*) Tomado de “De Ayer y de Hoy” – Crónicas de Osvaldo Wegmann Hansen – Recopilación de Jorge Díaz Bustamante – Punta Arenas, 1999. Obra financiada con el aporte del Fondo de Desarrollo de la Cultura y las Artes.
Martes, 01 de Noviembre de 2005 19:01 ;?> No hay comentarios. Comentar.


SU MAJESTAD LA PAPA

20051101234335-papas.jpg

Prof. Pedro Godoy P.

Centro de Estudios Chilenos CEDECH

El Nuevo Mundo efectúa notables contribuciones alimentarias al planeta. Entrega frutos que suprimen las cíclicas hambrunas que flagelan Europa. En esta esfera destaca, como un regalo de Dios, la papa.

Nuestros antepasados los quechuas, a la sazón eximios agrónomos, la cultivan con prolijidad. Distinguen casi un centenar de variedades. En la cocina criolla es clave este tubérculo de noble abolengo que se luce junto al autóctono choclo y a la españolísima cebolla. En la temporada invernal está asociado con el pernil, la prieta y la longaniza. Su cosecha es una fiesta linda. El arado abre el suelo y éste entrega el prodigioso tubérculo. Lo espera la dueña de casa para prepararlo de mil modos desde la pituca papa duquesa a la proletaria papa con mote.

Su Majestad está en la mesa y también en el folklore. La leche materna es "la papa". Después de la lactancia viene la "papilla". El "lolo" que se asoma al sexo "le ve el ojo a la papa". En la fase terminal se "ralla la papa". Durante la juventud pecamos de apurados y "dos cucharadas y a la papa al tiro". Los pedantes dan charlas sobre "la importancia de la papa en la cazuela". Caemos en la tentación de "agarrar papa" y creemos tener "la papita". Al errar "caemos como sacos de papa". Los siúticos "hablan como con una papa en la boca". En cambio, son aplaudidos quienes, han estado "donde las papas queman". Todo lo anotado no son "papas", sino verdades.

Así como verdad es que, valorando ese tubérculo mágico, se contribuye a vigorizar nuestra autoestima suramericana.

Martes, 01 de Noviembre de 2005 19:20 ;?> No hay comentarios. Comentar.

02/11/2005


AHÍ VIENE LA PLAGA

20051102233420-marcha.jpg

Por José Steinsleger
La Jornada – México – 2 de Noviembre 2005

Ningún cuadro de la "democracia realmente existente" podría ser más gráfico que el megaoperativo de seguridad desplegado con motivo de la asistencia del presidente George W. Bush a la cuarta Cumbre de Presidentes "de las Américas" (sic), que tendrá lugar en el tradicional balneario de Mar del Plata: 7 mil 500 efectivos de tierra, mar y aire; 250 manzanas céntricas ocupadas, miles de vecinos de la "zona liberada" investigados uno a uno, periferia urbana sitiada, tiradores de alta precisión en edificios estratégicos, navíos de la armada yanqui y argentina, un portaviones estadunidense y misiles inteligentes aire-aire "prestados" por el Pentágono a los cazabombarderos A4 de la fuerza aérea del país anfitrión.

A Manuel Aveque, trabajador marplatense, le inquieta la visita de Bush a la Argentina "... porque hay que ver cuántos inocentes mató y los que va a matar ahora cuando venga, si pasa un atentado". Uno de sus compañeros asevera: "Bush es una plaga: donde va mata" (Laura Vales, "Mar del Plata paranoide", Página 12, Buenos Aires, 30/10/05).

La cronista del matutino porteño recogió versiones de que la policía había comprado "... veinte mil bolsas para poner los cadáveres. Dicen que los guardaron en la municipalidad". Aveque disiente: no es el gobierno local quien las compró (las fundas), sino que los estadunidenses las trajeron. "Fundas y algo de 4 mil ataúdes que transportaron en los Sea-Harriers", aclara.

Laura pregunta si no es muy complicado pensar que van a traer esa cantidad de ataúdes. Aveque dice que no, que se sabe "... que los estadunidenses mismos los trajeron. Y esto quiere decir que ya vienen con todo programado".

A primeras podría concluirse que la opinión del entrevistado suena desmesurada. Sin embargo, cualquier agencia de marketing político razonaría de otro modo: Bush mata. Cierta o no, ésta (y no otra) es la imagen que la gente guarda de un personaje que, tendencialmente, se visualiza como jefe del terrorismo mundial (ídem, "realmente existente").

Por su lado, los pueblos que en Mar del Plata celebrarán una cumbre paralela a la de los gobernantes están felices. La semana política se abrió con la espectacular entrevista de Diego Maradona a Fidel Castro y será clausurada por el presidente Hugo Chávez, quien en ambas reuniones levantará los ideales de la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba), contrapuesta a la iniciativa imperial de "libre comercio" (Area de Libre Comercio para las Américas: ALCA).

Con seguridad, la doble cumbre tendrá tanta o más resonancia que el histórico rechazo del Che Guevara al proyecto imperial denominado Alianza para el Progreso (Conferencia de jefes de Estado, Punta del Este, Uruguay, 1961), y las advertencias de José Martí en la Conferencia Monetaria Internacional Americana (Washington, enero de 1889/ abril de 1891).

El argentino que en Uruguay representaba a Cuba citó un párrafo del cubano que en Washington representaba a Uruguay: "Quien dice unión económica, dice unión política. El pueblo que compra manda, el pueblo que vende sirve; hay que equilibrar el comercio para asegurar la libertad; el pueblo que quiere morir vende a un solo pueblo y el que quiere salvarse vende a más de uno..."
Continúa Martí: "...El pueblo que quiera ser libre, sea libre en negocios. Distribuya sus negocios entre otros países igualmente fuertes. Si ha de preferir alguno, prefiera al que lo necesite menos. Ni uniones de América contra Europa, ni con Europa contra un pueblo de América... La unión con el mundo y no con una parte de él, no con una parte de él contra otra".

En un continente hundido en la injusticia y en los informes de tanto zángano que plantea erradicar la pobreza cuando lo urgente consiste en erradicar a los ricos que la multiplican, Bush y el ALCA retomarán en Mar del Plata el panamericanismo con el que Estados Unidos inició la expansión imperialista a fines del siglo XIX.

El ALCA y sus brazos económico-militares ya pisan fuerte en México, las naciones de América Central (Plan Puebla-Panamá), República Dominicana y en los países insertos en el Plan Colombia. Brasil juega a tres bandas (ALCA, Alba, Mercosur); Argentina quisiera seguir su ejemplo; Paraguay opera como quintacolumna del Mercosur y en Ecuador y Perú los intentos de consolidar el ALCA han sido fuertemente rechazados por sus pueblos.

En el contexto subregional, Chile parece dispuesto a seguir jugando el rol de ariete pro imperialista. Con el pretexto del abastecimiento de gas o la "ingobernabilidad" (con lo que la OEA invocaría la Carta Democrática Interamericana), el país "modelo" del ALCA podría invadir a Bolivia con la anuencia de países como Paraguay, donde ya existe un contingente inusitado de tropas yanquis.

De hecho, a fines de septiembre 500 blindados del ejército chileno fueron movilizados hacia la frontera con Bolivia. La suspensión por tiempo indefinido de las elecciones presidenciales en este último país sería afín al soterrado "consenso" de oligarquías y gobernantes alineados con Washington: impedir que el "indio" Evo Morales, favorito en las encuestas, alcance la presidencia de Bolivia.

Miércoles, 02 de Noviembre de 2005 19:34 ;?> No hay comentarios. Comentar.


CHILE-PERU:

20051102234546-info-1-.jpg

UNIDOS Y CONTRA BUSH


Prof. Pedro Godoy P.
Centro de Estudios Chilenos CEDECH
 

 

Un poco tarde, pero... Me parece importante que desfilen uno tras otro o en columna compacta los manifestantes chilenos y peruanos en Mar del Plata. 

Ello será un repudio a una campaña de La Moneda y Torre Tagle en orden a enfrentarnos.  

Aquí, a orillas del Mapocho hay una ola de chauvinismo antiperuano. Ello por la delimitación de las 200 millas de mar en el limite que separa Arica y Tacna. Se acercan situaciones de mutua hostilidad entre dos pueblos de la Patria Grande y es hora de fabulosos negocios de las fábricas y de los mercachifles de armamento. 

La patriotería insolente de Chile y la patriotería resentida de Perú están en su salsa en Santiago y en Lima. Demos un mentís rotundo -sobre el suelo generoso de José de San Martín, Ugarte y Perón- al belicismo fratricida. 

Recordemos al juglar José Hernández con sus versos del Martín Fierro que cito de memoria:


"Los hermanos sean unidos,
en cualquier tiempo que sea.
Esa es la ley primera,
porque si pelean entre ellos,
los devoran los de ajuera"
 

 

Miércoles, 02 de Noviembre de 2005 19:45 ;?> Hay 1 comentario.


PUERTO NATALES

20051102235518-94cl57-5b1-5d-1-.jpg

CAMINO A LOS CIEN AÑOS

 

Augusto Alvarado

Mirando al Sur 

 

En el sur sur del Continente, allí donde Chile se hace más ancho y llega hasta acariciar las aguas del Atlántico, está enclavada la ciudad de Puerto Natales. Su fecha de fundación es el 31 de Mayo de 1911. En algunos años, casi seis para ser exactos, cumplirá sus primeros cien años de existencia.

El Centenario de Puerto Natales, la tierra que nos vio nacer, será una de las razones de ser de este blog. Recordaremos en estas páginas a los pioneros, a los hombres y mujeres que poblaron esa lejana tierra inhóspita de la Patagonia Austral. También a los que fueron forjando su grandeza, a los que han dejado testimonio de su historia, hombres y mujeres anónimos o casi desconocidos que no han tenido la suerte o la oportunidad de irrumpir en la memoria colectiva de los natalinos y magallánicos. Nos apoyaremos en esta tarea en lo ya hecho, en el trabajo de historiadores, cronistas, poetas, periodistas, investigadores que irán poco a poco engalanando las páginas de este blog. Pero también intentaremos realizar un aporte original, novedoso, nuestra propia percepción de los acontecimientos que marcan el pasado y el presente de nuestra querida “Patria Chica”.

Es cierto que hace varias décadas que estamos afuera, viviendo en la República Argentina, a la cual nos hemos vinculado, por razones geográficas y familiares, prácticamente desde el mismo día en que nacimos. Por tal motivo apelaremos al apoyo y consejo de los paisanos natalinos.

Los invito a colaborar, los invito a participar, a seguir construyendo juntos el sueño de grandeza de nuestro querido “pago chico”. Gracias a todos.

Los invito, entonces, a visitar:

www.puertonatales.blogspot.com

Gracias.

Miércoles, 02 de Noviembre de 2005 19:55 ;?> No hay comentarios. Comentar.

03/11/2005


CONFLICTO CHILE- PERU

20051104031544-combate-1-.jpg

Combate de Angamos

Óleo de J. Salaverry 

 Prof. Pedro Godoy P.
Centro de Estudios Chilenos CEDECH
director@cedech.cl
 
Lima cuestiona la actual delimitación marítima  con Chile. Durante medio siglo, en virtud del principio de las 200 millas soberanas Chile, Perú y Ecuador las proclamaron como hinterland propio. En suma, un modelo de acción mancomunada de defensa de tres repúblicas que han protagonizado reyertas y fricciones desde la emancipación hasta apenas ayer. Los límites interestatales establecidos se ceñían a los paralelos. Esta frontera acuática, en apariencia equitativa, daña dos regiones peruanas: Tacna e Ilo, pues les  encierra en un triángulo que les restringe el horizonte oceánico. Los paralelos no consideran la curvatura suramericana apenas finalizado el litoral chileno. Este es un hecho. Basta contemplar el mapa.
 
Perú propone una línea equidistante que permite a ambas comarcas meridionales recuperar su condición de oceánicas recuperando 70 mil millas2 de Pacífico. No obstante, ello invierte la situación, perjudicando a Arica. Vale la pena preguntarse ¿cómo es posible que Torre Tagle esperara medio siglo para la presente reclamación? Chile argumenta que la delimitación acorde a los paralelos es "cosa  juzgada" y  los años avalan su terquedad y actualizan el dogma de la intangibilidad de los Tratados que usa nuestra Cancillería. Por otro lado la propuesta limeña suprime la opción -remota, pero opción- de dotar a Bolivia de corredor paralelo a la Línea de la Concordia, enclave portuario y 200 millas.
 
La reacción, en nuestros países, ante la pretensión peruana no se hizo esperar. Chilenofobia allá y peruanofobia aquí y los bolivarianos denunciados como "enemigos de la patria" y "pasados de moda". Quienes abogamos por la complementación y la paz entre los segmentos de la Patria Grande hemos quedado a la intemperie. Tsunamis chauvinistas lo inundan todo. Hay tambores de guerra. Campea el odio allá mezclado con resentimiento y aquí con prepotencia. Santiago siempre contempló con desdén la Doctrina Toledo atinente a control recíproco de adquisición de armas. A renglón seguido, para anestesiar a las FFAA -humilladas por la violación de los DDHH- se embarcó en cuantiosas adquisiciones de artefactos bélicos.
 
La situación es equivalente a la vivida entre 1978 y 1982 con Argentina por el Beagle. En virtud de esa experiencia de la cual se emerge por la mediación vaticana hoy exigimos sensatez a nuestros gobernantes y nuevamente como en aquellas sombrías jornadas suplicamos a ambos Episcopados tomen cartas en el asunto. Repúblicas como las nuestras -empobrecidas y endeudadas- no deben padecer la tirantez ni una guerra fría. Una guerra caliente sería un suicidio. Las insolencias patrioteras de aquí y los rencores nostálgicos son tóxicos e impiden una complementación beneficio mutuo. Las bravatas a nada conducen y lo urgente es el diálogo fraternal sin puñal bajo el poncho y sin pistola sobre la mesa.
 
 
 
 

Jueves, 03 de Noviembre de 2005 23:03 ;?> Hay 1 comentario.


HUGO VERA MIRANDA

20051104030955-hugovera-5b1-5d-1-.jpg

“TODO ESTÁ GRABADO EN EL DISCO DURO DE LA INFANCIA”

 

Entrevista de Ramón Díaz Eterovic.


Hugo Vera Miranda es un autor que vive la poesía como una manera lúdica y lúcida de enfrentar la vida. Afincado en su ciudad natal de Puerto Natales, pasado los cincuenta años de edad, recoge por primera vez sus poemas en el libro El tigre de la Memoria que acaba de publicar la editorial La Calabaza del Diablo. Nació el año 1951 y su vida ha transcurrido entre su ciudad de origen y Buenos Aires, donde siguió estudios de psicología, trabajó de librero y durante un tiempo editó la revista de poesía El Trauko. Sus poemas han sido publicados en revistas chilenas y extranjeras. También en la antología Poesía InSurgente de Magallanes y algunos de ellos han sido traducidos recientemente al inglés. Edita en la Internet la revista Inmaculada Decepción (inmaculadadecepcion.blogspot.com)

El tigre de la memoria se puede leer como el testimonio de un poeta que procura asirse de los cuernos de la luna mientras la vida lo golpea a mansalva. Diario de ruta, crónica de nuestra época, bofetada al acomodo. No deja indiferente a sus lectores. Propone una poesía escrita desde la lucidez y el coraje. Todo en ella tiene el feroz latido de lo auténtico y al abordar su lectura se adquiere la conciencia de estar frente a un poeta que exhibe sus vísceras -que no se esconde ni disfraza-, y que al exponerse muestra el desasosiego del hombre en medio de la incertidumbre y aparente pérdida de sentido del mundo de hoy.

Conocí a Vera Miranda el año 1985, en Buenos Aires. Veinte años después, aprovechando una reciente y fugaz visita a Puerto Natales, pudimos conversar de su poesía y de El Tigre de la memoria, libro llamado a ser uno de los más destacados entre los publicados en nuestro medio durante los últimos años.

-Pudiendo hacerlo antes, publicas tu primer libro pasado los 50 años. ¿Cuál es la razón de tu silencio, de no desesperar con la publicación de tus textos como suele ocurrir con muchos poetas?

Lo que pasa es que a los 49 años era muy niño aún para publicar un libro. Pasados los 50 sigo siendo niño pero todos mis dientes de leche desaparecieron. Cansado de perder papeles en donde anotaba mis poemas, los agrupé en un sobre papel madera y se los envié a diversas editoriales ubicadas en Tanzania, Madagascar y Burquina Faso. Ninguna respondió. Entonces aparecieron “los chicos” de La Calabaza del Diablo ofreciendo un millón de euros y se llevaron los originales.

-¿Qué representa la memoria en tu poesía?

Todo está grabado en el disco duro de la infancia. El pasado es el permanente presente que aboga su lugar junto al diario transcurrir del melodrama cotidiano. ¿Qué sería de mí sin mí? Sin aquellas formidables cataratas de recuerdos en donde una monja, un bombero y un caballo desenfrenado, cruzan por la calle principal de mi pueblo. Y no estoy hablando de Bergman, sino que de algo que me toco observar un domingo de hace mil años atrás.

-¿Cuál sería la llave que el lector debería tener en cuenta al abrir tu libro?

Lo que trato de decir en el poema es el sentido de una vida desolada que a más de alguno pueda provocarle una carcajada. “Estoy mal, ahora ríanse”, sería el emblema. Obviamente que trato de hacerlo de una manera que no parezca declaración de futbolista después de un partido.

-Las mujeres son una presencia destacada en tu libro. ¿Qué pasa con el diálogo que estableces con ellas en tu poesía?

Las mujeres son un bien absolutamente necesario. Yo no podría caminar un metro sin ellas. Ellas pueden caminar miles de kilómetros sin mí. Nos llevamos cada día peor y en cuanto nos encontramos la fiesta es amplia y el corazón en calma. Puedo cambiar el paraíso por el abrazo de una mujer. Una mujer que perfectamente podría llevarme al infierno. Me gustaría robarles el secreto sagrado.

-Ningún escritor parte de la nada, hay lecturas y relaciones con la literatura de todos los tiempos. En tal sentido, ¿cuáles son los autores con los que dialogas con mayor afinidad?

Tengo mis ángeles protectores y generalmente voy armado con un libro por las calles del pueblo. Nunca salgo sin un libro de Huidobro, Anguita, Rimbaud, Baudelaire, Arango, y otros cómplices. Yo, que hasta los treinta años no había leído ninguno, siempre debo tener a mano un libro. La lista de “mis santos” no son más de diez, en los que se encuentra mi hermano Celine y mi primo Artaud.

-Durante muchos años viviste en Buenos Aires, donde te vinculaste con escritores, editaste una revista, trabajaste de librero. ¿Qué rescatas de toda esa experiencia?

Buenos Aires es una ciudad que merece ser vivida. De ella aprendí el noble valor de la amistad -existen más de 1000 bares que se llaman “La Amistad”-; aprendí el ejercicio del afecto y el despojo, de involucrarme con escritores que no eran “vacas sagradas” a pesar de que sus libros se vendían como caramelos.

-¿Qué significa ser poeta en Puerto Natales y cuál es tu relación con el medio literario?

Ser poeta en Puerto Natales es como ser poeta en Nueva York. Pero antes que poeta soy papá, el tipo que paga sus impuestos, el almacenero de la esquina, el que jugó fútbol por la selección del pueblo y aquel que un día se enamoró de un maniquí. Ser poeta no hace la diferencia. En cuanto a la relación que pueda tener con el medio local es nula. Solo me junto con el escritor Jorge Díaz Bustamante para hablar de mujeres, fútbol y box. El resto de mis horas las ocupo en mis cosas cotidianas y en editar el blog Inmaculada Decepción. En él quise reunir todas las cosas que en literatura me gustaba. A través de Internet publicar lo que no estaba y aquello que estaba y que no tenía un lugar adecuado. De ser algo personal pasó a ser algo grupal y ya van en más de 30.000 las personas que han visitado Inmaculada Decepción

 

Jueves, 03 de Noviembre de 2005 23:09 ;?> Hay 1 comentario.

04/11/2005


BOLIVIA

20051105002723-evo.jpg

Maradona y Evo Morales - Cumbre de los pueblos 

LIBROS PARA LA UNIDAD NACIONAL 

Por Andrés Soliz Rada

La Paz - Bolivia

El titular periodístico es inequívoco: “Buscan firmas por la independencia de Santa Cruz” (“La Prensa”, 29-X-05). La consigna de dividir a Bolivia proviene de sectores del “Comité Pro Santa Cruz”, aplicada por la Unión Juvenil Cruceñista (UCJ), conocida  por golpear a indígenas que reclaman acceso a la tierra. Si sectores de ese Comité canalizan los planes de las petroleras, de centros de poder mundial y de la oligarquía chilena, ¿por qué los habitantes de Santa Cruz, respaldaos por el cardenal Julio Terrazas, jefes militares y policiales, empresarios, trabajadores del campo y de las ciudades, profesores, estudiantes y amas de casa, no abren libros en defensa de la unidad nacional?

Es verdad que la letal alianza de petroleras,  usurpadores de tierras fiscales e importantes medios de comunicación busca la secesión de Santa Cruz. Pese a ello, no detendrá la avalancha de un pueblo orgulloso de ser boliviano. El nacer en algún lugar del planeta es una fatalidad. Sin embargo, el haber nacido y vivido en un país oprimido por los imperios, saqueado por las transnacionales y cercenado por oligarquías vecinas, con la complicidad de nuestros propios oligarcas, es un reto para no convertirnos en apátridas. Es cómodo pertenecer a potencias que explotan a países pobres. Es heroico, en cambio, en países como el nuestro, conservar la heredad que nos legaron nuestros mayores y que debemos dejar a nuestros hijos.

Luchar en Bolivia por la integridad nacional no es lo mismo que defender el andino centrismo, la sede de gobierno, el número de escaños parlamentarios para las regiones o los privilegios de los burócratas que gobiernan desde La Paz. Esas deformaciones fueron estructuradas por los oligarcas de la plata, los “barones” del estaño y por quienes condujeron a la revolución de 1952 a la claudicación y la derrota, y que dejaron en la miseria al conjunto del país. Ningún ciudadano humilde, de ninguna región del país, fue cómplice de ese fracaso ni acuñó la  mentalidad centralista de la gran minería, digitada por el capital foráneo. Todo esto debe cambiar, pero no para despedazar a Bolivia ni empujarla a contiendas fratricidas.

Santa Cruz tiene demasiada tradición patriótica para dejarse manipular por traficantes inescrupulosos. Lo señeros espíritus del federalista Andrés Ibáñez (nacido en Cochabamba), de Germán Busch, nuestro máximo héroe en la guerra del Chaco, de Enrique Finot, el canciller en la primera nacionalización del petróleo en América Latina, de Dionisio Foianini, el fundador de YPFB, y de Humberto Vásquez Machicado, el eximio historiador que condenó el Código “Davenport” del MNR guiarán esa epopeya unitaria.

Cabe sumar el recuerdo de Ñuflo Chávez Ortiz, que tanto luchó contra el pongueaje,  de Mario Gutiérrez, el sólido defensor de la causa marítima, de José Ortiz  Mercado, el forjador de la mejor estrategia para el desarrollo nacional que se escribió en Bolivia o de Gladys Moreno, cuya melodiosa voz buscó siempre unir al país.

Esos nombres tienen continuadores en el presente, como los de la parlamentaria Nora Soruco, de políticos como Roger Ortiz Mercado, Jerjes Justiniano, Tany Menacho y Carlos Hugo Molina, de escritores como Homero Carballo, de artistas como Piraí Vaca, de cineastas como Rodrigo Bellot o de periodistas como Fredy Morales. Por el contrario, candidatos presidenciales como Jorge Quiroga Ramírez deben explicar por qué propician  a candidatos que atentan a la unidad nacional, como Roberto Ruiz Vas Werner en Tarija, en tanto Samuel Doria Medina, debe preguntar a su candidato vicepresidencial, Carlos Dabdou, si continúa planteando la “nación camba”, disgregadora de Bolivia.

La lucha por la unidad nacional exige diferenciarse de fundamentalismo indigenista, como el que propició Alvaro García Linera, candidato vicepresidencial del MAS, de Evo Morales, quien, felizmente, ha cambiado de discurso, y que servía, como anillo al dedo a los separatistas del oriente. Para abrir los libros en defensa de la unidad nacional nadie tiene que pedir permiso a nadie. Todo ciudadano que ama a su Patria debe hacerlo por iniciativa propia, con quienes comparten su patriotismo. Hoy, como nunca, adquiere validez, esta trascendental reflexión de José de San Martín: “Cuando la Patria está en peligro todo está permitido, menos el no defenderla”.

Viernes, 04 de Noviembre de 2005 19:52 ;?> No hay comentarios. Comentar.


CONFLICTO CHILE-PERÚ

20051105002359-allende.jpg

EL SOCIALISMO CHILENO Y EL SÍNDROME DE ESTOCOLMO


"Uno tiene todo el derecho a preguntarse si con el suicidio de Allende en setiembre de 1973, también murieron los sueños del socialismo chileno".


Alberto Adrianzén M.
La República – Lima – Perú
4 de noviembre de 2005

Resulta gracioso que el canciller chileno Ignacio Walker afirme que no reconocerá la ley peruana sobre la línea de base del dominio marítimo. Es gracioso, digo, porque ningún peruano está obligado a reconocer las leyes chilenas. En tal sentido, sucede lo mismo con los ciudadanos de ese país: no están obligados a reconocer nuestras leyes. Así de simple. Si ello es así, es decir, un asunto tan obvio que no amerita siquiera una discusión seria, salvo que aceptemos una indebida injerencia externa, lo primero que a uno se le ocurre es decir que Chile está totalmente equivocado en su reclamo y postura. No solo porque la ley de bases no define directamente nuestro límite marítimo sino también porque no se ha producido aún un hecho internacional que lo obligue a responder.

Por ello es posible que la respuesta chilena sea una suerte de combinación que mezcla su tradicional prepotencia frente a este asunto con una muy reciente preocupación por el descenso de la candidata oficialista Michelle Bachelet en la carrera presidencial. Como se sabe, la candidata de la Concertación viene bajando en las encuestas como consecuencia de un ligero aumento del candidato de izquierda, Tomás Hirsch, que encabeza la coalición "Juntos Podemos Más". El asunto es tan obvio que los otros tres candidatos no oficialistas le han dicho al presidente Ricardo Lagos, luego de su reunión con la candidata Bachelet para discutir el reciente problema con el Perú, que no manipule este asunto en beneficio de su candidata.

Pero más allá de esta explicación lo que sí resulta también obvio y, por qué no decirlo, lamentable, es que el socialismo chileno apele y manipule los sentimientos más primitivos y reaccionarios de su pueblo para ganar esta elección. Ello demostraría que el socialismo chileno como discurso de cambio se está agotando; que sus diferencias con la derecha de ese país son tan mínimas que solo le queda disputarle lo peor de la tradición chilena: el chauvinismo y el prusianismo militarista. Dicho de otra manera: terminar nuevamente prisionero de sus antiguos verdugos: los militares y las elites económicas.

De ahí que uno comience a descubrir que la derrota del gobierno de la Unidad Popular (UP) y la muerte de Salvador Allende, como también la posterior y salvaje represión pinochetista, no solo fue una derrota política del socialismo sino también –y sobre todo– una derrota cultural que liquidó la vieja tradición progresista de ese país. Por eso no es extraño ver el cambio que se ha operado en algunos socialistas chilenos que de antiguos activistas de la solidaridad continental, como fue en décadas pasadas, hoy se han convertido en activos lobbistas de los grandes empresarios de ese país, en especial de Andrónico Luksic, financista, según algunos, de la campaña de los socialistas chilenos.

Porque sería bueno preguntarles a los socialistas chilenos qué opinan de las recientes declaraciones de la "analista política" Verónica Barrios, quien sostuvo en la televisión chilena que la devolución de Tacna, luego de la Guerra del Pacífico, representó, como ella dice, "un buen gesto" de su gobierno hacia el Perú. O que hasta ahora, a diferencia de los países civilizados, Chile se niegue a entregar los llamados "trofeos de guerra" conquistados en la Guerra del Pacífico.

 

Brasil, por ejemplo, le ha devuelto a Paraguay, como expresión de buena voluntad y también como una suerte de disculpa histórica por el daño ocasionado a ese pueblo, todos los "trofeos de guerra" conquistados en la guerra de la Triple Alianza en el siglo XIX. Igual ha sucedido con los países europeos que han hecho lo mismo como señal de una nueva y mejor convivencia entre ellos. Sin embargo, el comportamiento chileno es todo lo contrario. Hasta ahora, por solo citar un solo caso, se niegan primero a aceptar y luego a devolver los libros robados de nuestra Biblioteca Nacional.

Digo esto no para animar y menos levantar un espíritu chauvinista y revanchista frente a Chile. Ese es el camino más fácil y el más peligroso. Si no más bien para decir que el socialismo, sea cual fuere su vertiente, siempre imaginó un mundo distinto, solidario, pacífico y lejos, por tanto, de la barbarie militarista y prusiana que asoló Europa a principios del siglo pasado. Me imagino que algo similar les podrían decir los socialistas y los grupos progresistas bolivianos.

 

Cuando uno recuerda la enorme y gratuita solidaridad continental con Chile y con el socialismo de ese país, luego del golpe de estado de Pinochet, y analiza el comportamiento del nuevo socialismo chileno hoy, uno tiene todo el derecho a preguntarse si con el suicidio de Allende en setiembre de 1973, también murieron los sueños del socialismo chileno. No tanto el del gobierno de la Unidad Popular, controversial por cierto, sino más bien aquel socialismo que aspiraba a la unidad continental y a un mundo mejor, más civilizado y, por lo tanto, más humano. Posiblemente el socialismo por el cual Salvador Allende ofrendó su vida.

Viernes, 04 de Noviembre de 2005 20:11 ;?> No hay comentarios. Comentar.

06/11/2005


LOS SOCIALISTAS CHILENOS Y LA CUMBRE DE LOS PUEBLOS

20051107002715-partido.jpgCarta enviado hoy a los organizadores de la III Cumbre de los Pueblos que se inicia hoy en Argentina. Saludos Esteban Silva

1 de noviembre de 2005.

Compañeras y compañeros
Comisión Organizadora
III Cumbre de los Pueblos

Reciban el saludo de los y las socialistas chilenos agrupados en el Regional Latinoamérica que reúne a todos los socialistas que vivimos en América del Sur.

Como militantes del Partido del Presidente Salvador Allende, luchamos y tenemos la convicción de que otro mundo y otra Latinoamérica son posibles.

Somos parte activa de las fuerzas sociales y políticas socialistas y progresistas que luchan por un mundo multilateral, basado en la paz, en la justicia internacional, en la redistribución mundial de la riqueza distinta al de la globalización neoliberal dominante.

La III Cumbre de los pueblos es un acto de confluencia, de acción de reflexión y esperanza. Se efectúa en un momento muy importante para Latinoamérica y el mundo. Tenemos que avanzar en la unidad e integración sudamericana.

Tenemos que construir grandes alianzas y concertaciones de todos los movimientos sociales y políticos que luchan por la reproducción de la vida y por generar alternativas de transformación de nuestras sociedades.

Nos sumamos también a la gran movilización que encabezaran los hermanos argentinos junto con muchos latinoamericanos para decirle al Señor Bush que Latinoamérica no quiere sus guerras imperiales y su agresión unilateral.

Porque luchamos por un comercio justo, por desarrollos auto sustentables, por la defensa del medio ambiente y nuestras riquezas naturales, para que éstas puedan ser puestas al servicio de los millones de habitantes de nuestro continente y de los países del sur decimos No a la política de la administración Bush. Sí a la integración y complementariedad de nuestros pueblos y naciones. Sí a la unidad Latinoamericana. Sí a la integración social, económica, comercial y energética, y a la confluencia de los países del sur en desarrollo.

Sí a un mundo multipolar, basado en el derecho internacional, basado en la efundación de la arquitectura de Naciones Unidas y el cambio profundo de los Organismos Financieros multilaterales.

Porqué creemos en la vida y en la fuerza democrática de las ideas socialistas del siglo XXI, nos sumamos y saludamos con entusiasmo la Cumbre de los Pueblos que hoy comienza en la República Argentina.

Alejandro Santander - Presidente

Esteban Silva - Secretario Político

Regional Latinoamérica Partido Socialista de Chile

Domingo, 06 de Noviembre de 2005 20:23 ;?> No hay comentarios. Comentar.


EL SUBSUELO DE LA CUMBRE

20051107012929-51105230437-1-.jpg

Por Enrique Lacolla
La Voz del Interior – Córdoba
Domingo 6 de noviembre de 2005-11-06

Una ciudad blindada, una Cumbre Interamericana contrastada por una Cumbre de los Pueblos que se proyectó como su contrafigura; la dificultosa redacción de un texto final que no terminó de cuajar y que no pudo disimular la división entre los estados firmantes respecto del tema capital del libre comercio para las Américas; la puesta en valor de alianzas explícitas o implícitas entre los participantes de la reunión y la pésima opinión que la mayor parte de los habitantes del país que hospedó el encuentro no se recató de manifestar respecto del presidente de Estados Unidos, pusieron a la asamblea interamericana de Mar del Plata bajo una luz muy diferente de la que bañó este tipo de encuentros en épocas pasadas.

Los tiempos han cambiado desde los consensos mecánicos que distinguieran a casi todas las reuniones de esta naturaleza. En las cuales, cuando mucho, había un país anatematizado por Estados Unidos y una coincidencia con ese punto de vista otorgada más o menos a regañadientes por los restantes miembros de la comunidad americana.

Todo esto es interesante y estimulante. Pone de relieve un hecho básico: que América latina empieza a adquirir un perfil propio y que su sujeción al imperio o a los imperialismos ya no es percibida como una fatalidad sino como un hecho al que hay que modificar.

PROTAGONISMOS

Esta percepción, sin embargo, debe ser articulada a través de hechos concretos, y los hechos concretos son el resultado del accionar de personas concretas y de fuerzas políticas y sociales específicas. La intolerancia al estado de cosas está cada vez más difundida entre la gente, pero,
¿cuál es el grado de percepción que de esta situación existe entre los núcleos dirigentes de América latina y, sobre todo, cuánta es su voluntad de ponerse al servicio de la tendencia unitaria que está emergiendo?

Diríase que muy irregular. En primera línea está el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, que concentra muchos de los rasgos del caudillo populista latinoamericano.
Populista, desde nuestra óptica, no es una denominación peyorativa sino un dato que ilustra una realidad, la de la personalidad que llena, con carácter vicario, el rol que la burguesía y sus ramificaciones políticas deberían cumplir como factores aglutinantes de la nación.

La incapacidad o la cobardía histórica de ese estamento social en América latina ha sido proverbial y es lo que ha impulsado el surgimiento de este tipo de alternativa personalista; alternativa que arrastra, como es comprensible, tanto las virtudes como los defectos de quien la encarna.

Chávez tiene más de las primeras que de los segundos. Entre ellas se cuenta la de entender la imposibilidad de enfrentar, en solitario, a los factores que condicionan nuestra dependencia.
De ahí su énfasis tan fuerte en la necesidad de proceder de forma mancomunada y su esfuerzo por sumarse al Mercosur.

Los otros dos mandatarios latinoamericanos que encarnan una opción por la soberanía, con matices más opacos pero desde bases nacionales de mayor peso, son el brasileño Luiz Inácio “Lula” da Silva y nuestro Néstor Kirchner. Ambos han arropado al mandatario venezolano en algunos de los momentos más difíciles de su gestión y no parece que vayan a cejar ahora.

Pero para que su orientación correcta en el plano de la política exterior tenga resultados reales, es necesario que acometan reformas en su propia casa. Son demasiados los ítems con los que están en deuda y que podrían resolver sin apelar a expedientes drásticos. En la Argentina, por ejemplo, falta resolver la materia pendiente de una reforma fiscal progresiva que ayudaría a propulsar el despegue en asuntos como la vivienda, el transporte, una red troncal de autopistas, la salud, la educación y el fomento de la industria automotriz y de las Pymes. Cosas que están al alcance de la mano, a poco que se ponga un poco de voluntad, de rigor en la implementación de las políticas de crédito y de transparencia en lo que se actúe.

La compulsa de Clarín sobre el grado de identificación que el público sentía respecto de los mandatarios visitantes arrojó un claro ganador: Chávez. ¿No dice algo este dato?

Algo se mueve en las profundidades del continente. No es nada catastrófico, a menos que sea violentamente contrariado.
Tan sólo indica un deseo de cambio que expresa una voluntad de ser. Iberoamérica, como proyecto unitario, pasa por la afirmación de sus pueblos y ésta sólo puede provenir de su liberación de la dependencia y de la implantación de la justicia social en su seno.

Domingo, 06 de Noviembre de 2005 21:29 ;?> No hay comentarios. Comentar.

07/11/2005


APUNTES PARA OTRA IZQUIERDA

20051108014430-chile.jpg

Centro de Estudios Sociales Avance
www.centroavance.cl
 

Gregorio Angelcos y Carlos Díaz acaban de presentar su libro “Una democracia de oligarquías (apuntes para otra izquierda)”. A continuación presentamos el prólogo del libro escrito por Jorge Arrate.

La izquierda ha vivido un tiempo que parece arrancado de la poesía del fracaso propia de un tango de Discépolo. Los obreros deben  competir para que les extraigan la plusvalía, los gobiernos se disputan entre sí el privilegio de que sus países sean vaciados de riquezas básicas, los partidos de izquierda se postulan como buenos administradores capaces de aprovechar las virtudes, las reales y las falsas, del libre mercado. El cambio ha sido universal y mayúsculo. La izquierda, de manera no uniforme, ha ido asumiendo que su descontento con la forma cómo es el mundo debe traducirse en nuevos derroteros.
 

Efectivamente, el fantasma del denominado “fin de la historia” pena desde hace ya tiempo en la casa de los espíritus de la izquierda. En cierto sentido fue la propia izquierda, una parte de ella al menos, la que más acuciosamente exploró las grietas de la catástrofe antes que se produjera. El derrumbe del Muro en 1989,  que, se dice, marca el término efectivo de un siglo, la caída de telón de una época, el fin de la historia, aunque no fue previsto como tal, no era conceptualmente extraño a antiguos y a veces repetidos debates de la propia izquierda. Desde Luxemburgo y su amor a la libertad, la crítica de izquierda al modelo “oriental” del “partido-estado”, con propiedad estatal de los medios de producción y planificación centralizada, emergió en puntos y momentos diversos.
 

En primer lugar, desde la socialdemocracia, que en algunas partes alcanzó tanto éxito con su programa social que, llegado un cierto punto, no supo qué más hacer, incapaz de proponerse un cambio radical de sistema, e inició su estancamiento y, en el caso de algunos de sus componentes, la recalada en los mares interiores del liberalismo. Luego, desde la ortodoxia trotskista, de fuerte tensión antiburocrática, y desde la ortodoxia china, radicalmente basista en los tiempos de la Revolución Cultural. En Italia, en los años setenta, la discusión sobre el “socialismo real”, sobre sus méritos y virtudes, pero especialmente sobre su naturaleza ---¿qué era? ¿era socialismo? ¿o era acaso “capitalismo de estado”?---fue aguda e involucró no ya a los herejes, desviados de la ortodoxia soviética, sino también a los comunistas de inspiración gramsciana. En la misma época los yugoslavos reunían todos los años en el balneario croata de Cavtat a unos doscientos políticos e intelectuales de izquierda de todas las tendencias y de todos los continentes. Eran debates durísimos, plenos de espíritu crítico e imaginación. El Muro aún no había caído. Faltaban quince años para que se desmoronara.
 

En Chile, socialismos libertarios y socialismos marxistas se fundieron en la década de los treinta en el Partido Socialista, que hizo de la crítica al estalinismo y a la experiencia de dictadura del proletariado del este europeo una de sus banderas ideológicas durante la mayor parte de su historia, decenios  antes de la caída del Muro.
 

Traigo esto a colación no por el afán de redimir a la izquierda revalorizando las disidencias de ayer, sino para señalar que hay mucha reflexión acumulada sobre un proyecto de sociedad alternativo al capitalismo, y también alternativo al modelo comunista de Europa del Este y Asia, bastante tiempo antes de la lápida de Fukuyama y su “fin de la historia”. No es efectivo que la caída del Muro haya significado que la izquierda quedó sin proyecto: para parte importante de la izquierda, la mayoría de la que hoy subsiste, ese no fue nunca su proyecto, si bien el posicionamiento frente a la realidad del entonces llamado “campo socialista” iba desde el respeto, a veces oportunista, a veces sincero, hasta la condena.
 

En todo caso, el agotamiento de la propuesta socialdemócrata generó un cuadro en que los dos  protagonistas de la historia de la izquierda en el siglo XX, el movimiento comunista  y la socialdemocracia quedaron huérfanos de proyecto. El socialismo perdió referente real, imperfecto, desviado, incompleto, pero referente real al fin. Sólo una pequeña nación como Cuba se aprestó a resistir los embates del nuevo Leviatán: el mercado. El impacto ha sido grande y ha limitado la capacidad de la izquierda de elaborar, sobre algunas bases propias ya formuladas más otras nuevas, un proyecto diferente del comunismo soviético y que vaya más allá de los intentos importantes de humanización del capitalismo realizados por los socialdemócratas nórdicos,  zarandeados también por el maremoto neoliberal.
 

El punto que quisiera plantear es que esta ausencia de proyecto creíble deriva no tanto y no sólo del derrumbe del Muro y del agotamiento socialdemócrata, sino del rol que progresivamente fue adquiriendo el mercado en la vida de las sociedades modernas, con el consiguiente desplazamiento del ciudadano por el consumidor y de la solidaridad por el individualismo. 
 

De esta manera, el debate actual pareciera constituirse entre dos opciones: una, la que cabalga el mercado no regulado ---yo diría libertino--- como gran fuerza motora del desarrollo capitalista. La otra, aquella que critica los evidentes excesos del capitalismo ---entre otros su vaciamiento ético y las enormes desigualdades que consagra--- y que postula atemperarlas. Ambas opciones, que tienden a encontrarse cuando se aproximan al espacio político denominado “centro”, no ponen en cuestión las bases estructurantes del actual sistema hegemónico.
 

Surge así, en el universo de la política, un mundo de ambidextros. Está conformado por una derecha que desarrolla una cierta sensibilidad social ante las miserias extremas, materiales y morales que el sistema genera y un “progresismo” que se bate, con más o menos éxito, por contradecir los efectos naturales del mercado pero sin ponerlo decisivamente en su lugar. Por esta vía la administración del Estado y la gestión de sus asuntos siguen siendo, aún con su pérdida progresiva de facultades, espacio de disputa pero también de complicidades que permiten a la derecha recubrirse de un ropaje más avanzado y al “progresismo” erigirse en un gerente competitivo de la economía desregulada.
 

Se quiere que este sea el espacio de la política, excluyendo a quienes no se circunscriben a él, por utopistas, milenaristas, maximalistas o promotores de imposibles, o cualquier otra calificación con intención peyorativa. En la consagración de ese espacio el control de los medios de comunicación juega un rol primordial: la construcción de una opinión pública con opciones circunscritas es una necesidad vital para su mantención.
 

En el caso de Chile el fenómeno adquiere un carácter extremo y por eso mismo insoportable. En nuestro país, mucho antes de la caída del Muro y cuando recién se insinuaba la decadencia socialdemócrata, la izquierda sufrió el golpe más duro de su historia: el 11 de septiembre de 1973. Treinta años después surge una vez más la necesidad de una reidentificación y la vía apropiada es la formulación de un nuevo proyecto que ensanche el espacio del debate y las opciones.
 

Un proyecto de izquierda es necesario para abrir un territorio donde pareciera haberse acallado ---atención, los medios una vez más---y eliminado la crítica a fondo al capitalismo. Se requiere también para salir al paso a una derecha que, en su beneficio, declara superada la separación entre izquierda y derecha y a lo más admite diferencias entre un centro-derecha y un centro-izquierda que, se sostiene, debieran “alternarse” en el poder. El discurso de la “alternancia” es uno de los artilugios más vistosos del espacio circunscrito que he mencionado. Porque, ¿puede hablarse de alternancia en un país donde  el poder económico y comunicacional está tan soberbiamente desequilibrado a favor de la derecha? ¿Habrá también “alternancia” en la dirección de los grandes conglomerados financieros? ¿O en la dirección de “El Mercurio”; o de los canales privados de televisión, habrá también “alternancia”?
 

La izquierda chilena intenta diversamente, desde múltiples distintos lugares, reconstruir un proyecto. Resurge el viejo debate sobre el socialismo y la democracia al que Eugenio González y Salvador Allende, entre otros, contribuyeron grandemente. En la década de los setenta, en Chile y en el exilio, la izquierda chilena retomó esa discusión quedó estremecida y, luego, dividida. Hoy de nuevo textos recientes y no suficientemente difundidos y analizados vuelven a proponer el debate democracia-socialismo con una intención reconstructora. Menciono a lo menos tres: los aportes de Manuel Antonio Garretón, entre otros “Perspectivas del socialismo en el siglo XXI”, publicado en el 2000; el trabajo de Tomás Moulian publicado el mismo año bajo el irónico título de “La Quinta Vía”; y las reflexiones políticas cargadas de densidad teórica que ofrece Gonzalo Martner en su libro “El socialismo y los tiempos de la historia” publicado el 2003.
 

En este libro Gregorio Angelcos y Carlos Díaz dan un nuevo paso en su larga y fructífera colaboración intelectual, para expresar desde su perspectiva el malestar que invade a las mujeres y hombres de izquierda al constatar el vacío de propuestas y, no sólo eso, muchas veces la resignación frente a ese vacío. Se inscriben con fuerza en esa tarea reconstructora que señalo.
 

Angelcos y Díaz nos recuerdan que no hay que dejarse llevar por el conformismo. La falta de vigor de un pensamiento de izquierda en el Chile de hoy, que ponga en cuestión las “verdades” que da por establecida la hegemonía del pensamiento economicista y mercantilista, no es un destino ineluctable propio del período histórico que vivimos. Es, en buena parte, responsabilidad de nosotros mismos. Angelcos y Díaz nos lo recuerdan y de modo descarnado hacen una vivisección de la izquierda y la sociedad chilena y esbozan senderos de reconstrucción. Como Gramsci, de inteligencia pesimista y de voluntad optimista, los autores, dos auténticos socialistas de la mejor tradición libertaria, nos desafían ahora a repensarlo todo, a criticarlo todo.

En buena hora.
Lunes, 07 de Noviembre de 2005 21:44 ;?> No hay comentarios. Comentar.


NEOLIBERALISMO EN CHILE

20051108023729-coca.jpg

SEMINARIO
NEOLIBERALISMO EN CHILE

 

El Centro de Estudios de la Modernidad desde América Latina, tiene el agrado de invitar a Ud. a un seminario donde se reflexionará en torno a la aplicación, los efectos y los fundamentos del sistema socioeconómico neoliberal en Chile.

Expositores:

            Felipe Portales (Sociólogo, Académico Univ. de Chile):
          El Neoliberalismo de la Concertación

            Manuel Ahumada (Dirigente sindical, Presidente COTIACH y MOSICAM):
            Los trabajadores ante el Neoliberalismo

           Renato Espoz (Ingeniero Comercial, Filósofo, Investigador CEMDAL):
           Fundamentos del Neoliberalismo

Salón de Eventos Univ. Católica Cardenal Raúl Silva H.
Jofré 462, Santiago Centro
Miércoles 16 de noviembre de 2005, 18:45 hrs.

ENTRADA LIBERADA

Lunes, 07 de Noviembre de 2005 22:12 ;?> No hay comentarios. Comentar.

08/11/2005


“EL SIGLO VIOLENTO”

20051109010537-l1630673-1-.jpg
CAUSA POPULAR Y EDICIONES CAMINOPROPIO
INVITAN A LA PRESENTACION DEL LIBRO:
"El Siglo Violento"
 Una Lectura Latinoamericana de nuestro tiempo, de Enrique Lacolla
 Un nuevo aporte teórico e interpretativo de la Izquierda Nacional.

 

 
Presentan:
Honorio Díaz - Ernesto Ríos - Alberto Guerberof - Enrique Oliva
18 DE NOVIEMBRE - 19 HORAS

 

TEATRO VERDI
Av. Almirante Brown 736
La Boca - Ciudad de Buenos Aires 
LA presentación se realiza como parte del cronograma de conferencias de "FORJA: 70 años de pensamiento
nacional" y en conmemoración del Día de la Soberanía.

 Auspician:

 Instituto Nacional Juan Manuel de Rosas - Museo Evita - Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación

- Pensamiento Nacional - ISO Suterh - Secretaria de Cultura de la CGT - Perón Vence al tiempo

 

Enrique Lacolla es escritor y periodista. Fue docente de Historia del Cine en la Escuela de Artes de la Universidad
Nacional de Córdoba durante tres décadas. Analista de temas internacionales y columnista político en
La Voz del Interior. Tiene publicados Cine épico e historia (1970), El oficio de ver (1998), Contra el viento (2002)
y El cine en su época (2003).

 

Martes, 08 de Noviembre de 2005 21:01 ;?> No hay comentarios. Comentar.

10/11/2005


ÁRBOL EN PENA

20051111003338-arbol.jpg

por Pablo Huneeus
www.pablo.cl


Cuando miro los ríos desbordados, las casas con agua a la cintura y las calles hechas torrentes veo al alerce sangrando, al camión tronquero bajando del monte y a la chipera moliendo rollizos de madera roja para cargar barco tras barco con astillas.

No es primera vez que llueve en Chile, ni será la última que el Mapocho se pasee por las planicies bajas de la capital. Ya en 1545 el propio fundador de "Santiago del Nuevo Extremo", Pedro de Valdivia, informaba a su "Sacra, Cesárea y Católica Majestad" (Carlos V) que "En junio en adelante, que es el riñón del invierno, le hizo tan grande y desaforado de lluvias, tempestades, que fue cosa monstruosa, que es toda esta tierra llana, pensamos de nos anegaríamos, y dicen los indios que nunca tal han visto, pero que oyeron a sus padres que en tiempo de sus abuelos hizo así otro año". Por su parte, en 1574 el escribano de la Inquisición, Nicolás de Gárnica comenta que nuestro Sena, "con ser chico y ruin, venía tan poderoso y grande".

"A gran mojada, gran secada" decían los antiguos refiriéndose al ciclo típico de la pluviometría chilensis. Lluvias cortas, intensas, amontonadas en torno al "riñón del invierno", han sido el pan nuestro de cada día de "un año normal" (325 mm), en circunstancias que en 1886 cayeron en la capital 59 mm; contra 820 mm en 1900; 760 mm el 26: y apenas 69 mm. en 1968. O sea, los 319 mm a la fecha no debieran sorprender a nadie, menos en un país que de cero suele diluviar, como en isla Guarello, hasta 7.330 mm. anuales.

Más aún, desde el Cachapoal al sur uno alcanzó a conocer ríos prístinos, de aguas claras y profundas. El mismo Maule, no ha mucho era navegable en falucho y el Ñuble en invierno mantenía su transparencia verde esmeralda.

Sin embargo, es tal la furia con que las aguas de la última mojada se abalanzaron cerro abajo, que todos esos ríos se embancaron, ocasionándole a las puras estructuras de Obras Públicas (caminos, puentes) perjuicios por $17.903 millones. A la veintena de vidas humanas perdidas en derrumbes y ahogos, súmense los daños a reses, casas, fábricas, sembradíos, comercios y vehículos.

O sea, no es la lluvia en sí misma la perjudicial, sino estos nuevos lodazales color chocolate provocados por la erosión, que ahora corren desaforados con cuanto limo y cascajo pillan a su paso. Todo, por la deforestación. Entonces la sociedad chilena, en lugar de aprender a habitar su territorio, aumenta la indefensión y miseria de su gente.

Aunque Chile es una cornisa inclinada hacia el mar, y el cordón andino a su espalda es un montón de tierra suelta, –no roca firme como parece– el Creador dispuso estupendos gaviones para sujetar la montaña en su lugar: tamarugos y chañares en las serranías de Atacama, peumos y boldos hacia el Aconcagua, roblerías y alerzales desde Vichuquén al Corcovado, y cipreses y lengas hasta el Cabo de Hornos, todos hechos para el agua que les toca..

El bosque nativo, con su sabia variedad de especies, evita que las gotas de lluvia golpeen el suelo, actúa de esponja absorbiendo agua para luego largarla limpia y serena en verano. Aminora el desgaste del viento, atenuando las voladeras de polvo en tiempo seco y los derrumbes en invierno. Las raíces sujetan la grava libre y abren vías de penetración hacia las vertientes y pozos de la planicie. Los viejos troncos sirven de alimento al renoval y en las empinadas quebradas desde el agrio litre al solemne ulmo abrazan firme las piedras propensas al alud.

Pero vino la quema de floresta virgen para desalojar a los mapuches, la corta de tamarugales para fundir la plata de Chañarcillo, el pastoreo de cabras para explotar a rajatabla el matorral de secano, el roce a fuego para incorporar potreros a la agricultura, la horda de hacha al hombro cortando leña para el pan, el madereo para fabricar puertas y ventanas, y finalmente en grande, la industria forestal de exportación.

Autorizada a talar bosque nativo de tierras fiscales y encima subsidiada por el DL 701, dicha industria encabeza la guerra al árbol chileno. Bajo la motosierra empresarial caen cientos y miles de notros, lingues, y robles al día. Tendidos sobre el barro, asediados por matarifes de chaqueta amarilla, les cortan sus brazos de hojas, los despojan de su corteza como quien descuera conejos, los arrastran con cadenas, y lo que ayer era magia, ahora es un barrizal donde las botas se hunden hasta la rodilla.

Al quedar la tierra desnuda, la lluvia tajea la ladera y desciende cual hemorragia, arrastrando consigo la capa vegetal y el subsuelo inerte –arcilla, greda, arena– que la sustenta. El cauce de esteros y afluentes por donde debiera correr agua se llena, pues, de lastre. Por eso, al agua no le queda más que desbordarse violentamente hacia los poblados colindantes.

El resultado es esta nueva fragilidad de Chile, la que debe ser subsanada parando en seco la tala del bosque nativo, terminando de una vez con los roces a fuego (el SAG todavía autoriza quemas de monte) y repoblando el territorio con la mejor defensa fluvial jamás inventada: don árbol.


huneeus@pablo.cl


 

Jueves, 10 de Noviembre de 2005 20:16 ;?> No hay comentarios. Comentar.


LA GAUCHADA

20051111011552-esm18-1-.jpg

Germán Altamirano

(Cuento)

Incapaz de ocultar su malestar, el ofuscado taxista alcanzó el teléfono a su colega aquella brillante mañana de primavera:

"¡Otra llamá pa’ vos Alfonso... la tercera de esta mañana! ¡Esto ya parece carrera’e botes...!"

"Gracias turco... ¡no te enojís puh hue’on...!

Alfonso Parra Donoso llevaba más de tres años como propietario de un moderno taxi que operaba en el paradero de la "Plaza Condell" en el puerto nortino de Iquique. En poco más de cinco meses y medio terminaría de pagarlo. La vida había sido difícil y dura para el joven taxista, especialmente durante los primeros años cuando era un simple chofer. Entonces había trabajado largas horas ganando un sueldo escaso que apenas le permitía mantener a su joven mujer y a un hijo recién nacido. En algunas oportunidades se vio obligado a hacer algunos negocios ilícitos envolviendo "coca". Tenía que mantener a su familia de alguna manera.

Gracias a su habilidad para administrar su escaso ingreso, después de poco más de cinco años adquirió un coche nuevo. Algunos parientes avalaron el préstamo y se endeudó "hasta los huesos", jugándose entero en la inversión de su taxi nuevo. Felizmente para Alfonso y los suyos todo resultó bien.

Sus primeros años como dueño de taxi fueron difíciles, pero últimamente las cosas marchaban mucho mejor y resultarían mejor aún una vez que su auto estuviese pagado. Durante el último año, había logrado ahorrar suficiente dinero para pagar la cuota inicial de una casita y por el momento el saldo de su cuenta de ahorro seguía aumentando. Parecía que la vida tomaría un vuelco positivo para el esforzado Alfonso. Se lo merecía pues era trabajador, excelente marido y padre; no tenía vicios. Las mujeres habían sido siempre su única debilidad pero desde que su esposa se enteró de su último idilio, Alfonso cambió por completo al comprobar cuanto había herido a su fiel compañera. Aún joven a los treinta años, el futuro de Alfonso se avistaba muy prometedor. Su sueño era adquirir dos o tres taxis nuevos y entonces no tendría que manejar, solamente administrarlos.

"Chao m’hijito... que le vaya bien. Cuídese mucho mire que no sé por qué he estado nerviosa todo el día... tuve un sueño tan re’feo..."

"No se preocupe m’hija... ¿qué puede pasar? No piense así," despidiéndose con un beso.

Contento, ese día de primavera, Alfonso fue a pagar la patente de su taxi. También fue a mirar unos neumáticos nuevos a la "Importadora Tassara". Aunque todavía no necesitaba los neumáticos, Alfonso prefería anticiparse a cualquier situación. Era cauteloso en especial tratándose de su carro. Después de todo, el taxi era el que ponía el pan en la mesa y la razón de todo el progreso que él y su familia empezaban a disfrutar.

"Cuando quieras te doy los neumáticos, tú sabes que aquí tienes las puertas abiertas...," le aseguró el dueño.

"Gracias Tito, te pasaste..."

Astuto para el negocio, Alfonso distribuía tarjetas de negocio entre sus clientes. En ellas, además de su nombre y los teléfonos de su casa y del paradero, incluía un atractivo descuento. De esa forma había conseguido muchos viajes fuera de la ciudad. A fin de conseguirlos, a veces no le cobraba a algunos clientes claves. En la gran mayoría de los casos, la retribución posterior era mayor que el costo inicial.

Como propietario, ahora manejaba solamente media jornada. Trabajaba lo que él consideraba el mejor horario, de las siete de la mañana hasta las dos de la tarde. Entonces entregaba el vehículo a su chofer quien era muy responsable y honesto. Alfonso trataba bien a su ayudante y le pagaba un poco más de lo normal. Pocho le retribuía demostrando honestidad, cuidándole el carro con esmero y generando más utilidades para el justo patrón.

Una vez cumplidos los trámites relacionados con su carro, Alfonso se dirigió al Banco Español a depositar su ingreso diario para después visitar una oficina de bienes raíces.

"Gracias señor Ahumada... Hasta mañana...," agradeciendo con amabilidad al cajero.

Hacía tiempo que conversaba con un tasador de propiedades acerca de una casita. Todavía no se lo había hecho saber a su mujer, sería una sorpresa. Terminados sus quehaceres regresó al paradero a reemplazar a Pocho quien, generosamente había cubierto su turno al volante, permitiéndole a Alfonso el tiempo libre necesario para hacer sus negocios.

"Háceme caso Pocho, no seai hue’on... Ahorra tu plata poco a poco, como se pue’a y en cuanto sea posible comprai tu taxi... Si es necesario, yo te ayudo..." No era la primera vez que Alfonso aconsejaba a Pocho; era sincero.

"Gracias Alfonso, te voy a hacer caso..."

"Gracias a ti por cubrir mi turno..."

Alrededor de las once de la mañana, Alfonso tomó un pasajero que se dirigía a las afueras de la ciudad; era una buena carrera. Entretuvo a su cliente con su amena e interesante conversación durante la mayor parte del trayecto, ello le permitió obtener una generosa propina.

"Gracias patrón. Ya sabe, si necesita regresar al centro me llama nomás y le damos un buen descuento; aquí tiene mi tarjeta..."

Mientras regresaba al paradero y encontrándose aún en las afueras de la ciudad, abruptamente interrumpió su alegre silbar con que acompañaba una popular canción que escapaba de la radio al notar a un chico mugriento y vestido con harapos. El pequeño no podía tener más de diez años y llevaba cargado a su espalda un enorme saco que doblaba por completo su cuerpo débil. Rápidamente, Alfonso se acercó y deteniendo su vehículo al lado del muchacho, cordialmente le preguntó:

"Hey, chiquillo, ¿pa’onde vai con semejante carga...?" El niño le miró con desconfianza, respondiendo en voz baja.

"Pa’ la casa..."

"¿Y dónde queda la casa, muy lejos...?"

"No, no mucho..."

"Mira, yo voy en la misma dirección y te puedo llevar en mi auto... ¿qué te parece?...no te va a costar na’a..."

Incrédulo y vacilante, el niño demoró algunos segundos antes de aceptar el generoso ofrecimiento. Alfonso bajó de su auto y le ayudó a poner el saco en la maletera.

"¿Y qué llevai en el saco...?," preguntó curioso.

"Güesos... vengo de Punta Negra..."

"¿Y que hací con la plata...?"

"Se la doy a mi mamá..."

"Y tú taita, ¿no trabaja...?"

"No tengo taita..."

La breve conversación bastó para que Alfonso comprendiera la tragedia que rodeaba la vida del pequeño, desgraciadamente era una situación muy común. La indigencia extrema que consumía a algunas familias convertía las miserables existencias de sus miembros en un infierno o en milagro o, mejor aún, en ambos. Durante su infancia, Alfonso había conocido muy de cerca dicha realidad en carne propia aunque no al extremo del infortunio del niño presente; simplemente similar. No obstante, muchos de sus amigos de infancia no resultaron tan afortunados y sus vidas se vieron llenas de sacrificios y necesidades.

Alfonso se sintió satisfecho de haber recogido al muchacho y haber ayudado aunque en forma mínima. Pronto llegaron a una esquina donde el niño pidió que le permitiera bajarse.

"¿Cuál es tu casa...?"

"Está unas cuadras más arriba, pero aquí está bien... gracias."

"No... te dejo a la puerta de tu casa... total un par de cuadras más o menos no hacen ninguna diferencia..."

Minutos después, el pequeño le pidió se detuviera enfrente de una casucha situada casi al final de calle Ferrocarril, tan lastimosa que hacía infructuoso todo esfuerzo por describirla. Varios pequeños, todos sucios, de edades fluctuando entre los dos y ocho años jugaban con tierra. Sorprendidos y curiosos, detuvieron su juego y se acercaron presurosos al ver a su hermano mayor llegar en taxi.

Alfonso se ofreció para acarrear el saco con huesos hasta la puerta de la "casa". Una vez allí, dio al niño unas pocas monedas que encontró en su bolsillo y al retirarse notó que, ocultos por las tablas llenas de agujeros que formaban el frente de la pocilga, los ojos de una mujer de edad incierta le observaban con desconfianza.

Rápidamente subió a su carro. Sintió de pronto la necesidad de alejarse de tan triste espectáculo; se sentía agobiado. Debido a la posición en que había aparcado el taxi al arribar, retrocedió unos pocos metros para poder salir. Mientras retrocedía, con sorpresa notó que un obstáculo inadvertido hizo levantar visiblemente la rueda trasera del lado del pasajero. En ese preciso momento escuchó los gritos de los niños que parados alrededor, curiosos observaban el taxi que raramente tenían oportunidad de admirar.

Espantado, Alfonso bajó del auto de un salto corriendo hacia donde se dirigían las miradas aterradas de los pequeños, notando un cuerpo diminuto que yacía inmóvil debajo del taxi. No podía tener más de diez meses y sin que nadie notara, gateando, se había metido bajo el vehículo. Lleno de pánico, horrorizado, Alfonso pudo notar que su cabeza pequeña había sido aplastada por una de las ruedas.

Rápidamente levantó el pequeño cuerpo y junto a la madre quien había salido corriendo, inmediatamente trasladaron al pequeño a la sala de emergencia del Hospital Regional. Mientras conducía su taxi y a pesar de estar seguro que el pequeño no viviría, trató de conformar a la madre que lloraba en silencio. Le ofreció ayudarla económicamente cubriendo todos los gastos provocados por el accidente, incluso ayudaría a financiar los estudios del resto de sus hijos.

Una multitud de oscuros pensamientos inundaron la agitada mente de Alfonso. En segundos vio todos sus sueños y esperanzas desvanecidos; su buena acción había tenido un resultado completamente opuesto. Estaba seguro que una vez que los abogados tomaran parte en el litigio legal que obviamente se crearía, toda la ayuda económica ofrecida a la familia resultaría insuficiente para calmar la avaricia de los leguleyos. Su ruina económica era inevitable.

Minutos después de arribar al hospital, un doctor les informó que el niño había muerto en forma instantánea. Inmediatamente, el médico llamó a los carabineros; el proceso legal se iniciaba y los sueños y esperanzas de Alfonso por lograr una vida mejor para él y su familia desaparecían rápidamente.

"¡Dios mío! ¿Por qué me castigai así...?," desconsolada la madre lloraba desesperada.

Alfonso se sintió enfermo. Se dirigió al baño más cercano y vomitó profusamente. Su cabeza giraba como trompo cucarro y sus pasos eran rápidos y erráticos. No tenía idea cómo se lo diría a su mujer, necesitaría mucho valor para hacerlo. Con pasos lentos, como rehuyendo cumplir con su deber, se dirigió al teléfono público más cercano. Antes de llamar a su hogar, inútilmente secó su frente cubierta por un frío sudor y enjugó las testarudas lágrimas que nublaban sus ojos enrojecidos.

Junto con escuchar la voz alegre de su esposa contestar desde el otro extremo de la línea, a través de una ventana, Alfonso divisó una pareja de carabineros que apresuradamente caminaba en su dirección.

"Maruja... m’hijita... no quiero que se asuste, pero algo muy serio acaba de pasarme..."

11/11/2005


CHILE

20051111220405-afujimiri-chile-03-1-.jpg

ES URGENTE EL CAMBIO DE POLÍTICA EXTERIOR